Regular Show.
Un fracaso más, y la Puerta de la Muerte.
Capítulo X.
Lamento la tardanza, en serio, pero bueno, ya saben que cada vez que tardo en actualizar es por cuestiones ajenas a mí. Como la flojera, o simplemente que mi imaginación esta fuera out. Okay, ya continuo con esta historia tan loca que espero no los decepcione.
##############################
Una vez que todo estuvo listo tan solo tres días después, Mordecai y Skips llevaron el remolque a casa de Eileen para comenzar el viaje. Margarita ayudó a su amiga con la maleta que cargaba y Rosa las ayudó con las provisiones para el viaje. Una vez todos dentro del mueble, margarita mandó un último mensaje a su jefe para indicarle que se iría de la ciudad y no podría llamarla para que le resolviera cualquier cuestión. Eran las tres de la tarde de un viernes.
-Listo, ya no podrá hacerme volver antes de tiempo.-Señaló la muchacha contenta de poder salir de viaje, luego de tanto tiempo.
-Sí, lo necesitamos con urgencia. Estas semanas han sido de lo más estresantes para todos. Benson me dio el permiso, pero sin paga, el muy tacaño. Ni modo.
-¿Cómo que no te va a pagar? Lo que faltaba, se supone que te tocan tus vacaciones justo en estos meses.
-No quiere ninguna clase de adelanto de vacaciones, prefiere que alguien me cubra para darle a ese alguien el dinero que debiera pagarme a mí, por eso me dio permiso. Le dije que iba a un funeral.
-¡¿Un funeral?! ¡¿Cómo hablas de funeral cuando hemos perdido a tres amigos?!
-Shh...relájate, Margarita, solo lo dije para que me diera permiso de salir, de ser otra la circunstancia no lo habría hecho. Benson nunca me hubiera dejado ir.
-Ahs...eres todo un caso. Aww...mira, Eileen se ve agotada. Y eso que solo llevamos unos minutos de tomar la carretera.
-Un embarazo puede ser complicado, por eso se ha quedado dormida en su sitio.
Skips, quien iba conduciendo, puso un poco de música country, ya que era de Texas.
-¡Dios, Skips, es un viaje de placer, no una ida al infierno, quita eso!
-Hey, Mordecai, es la música que oigo desde niño, me agrada.
-Rayos, y yo que solo traigo el iPod con Bon Jovi. Debí traer música de Metallica, o de perdida algo de Rolling Stones.
-Bueno, amigo, es tu culpa por no prepararte debidamente.
Rosa puso un pequeño taburete a un lado de Skips, lo abrazaba pasando un brazo por encima del cuello del hombre, a quien besaba de vez en vez, muy cariñosa. Margarita se sentó a una mesa detrás de los asientos junto con Mordecai. Ambos miraban dormir a la pequeña Eileen, quien de modo inconsciente se frotaba el vientre.
-Mírala, es más joven que todos y ya será madre. ¿Te imaginas un día, amor, tú y yo con nuestro propio bebé?
Mordecai solo atinó a sonreír, de verdad deseaba ser padre un día.
-Una niña, me gustaría tener una hija. Claro, cuando Benson me pague lo que merezco.
-Jejejejeje, creo que antes que eso ocurra habrás encontrado otro trabajo.
-Bueno, amor, hay que ser muy optimistas.
-Sí, eso es cierto.
Tras un par de horas de camino, pararon para depositar gasolina al tanque en una gasolinera solitaria. Iban con el tanque a medias, pero Skips no deseaba sorpresas a medio camino. Margarita y Rosa entraron a la tienda para ver revistas o comprar algún refresco. Mordecai entró al baño. Se dirigió a los migitorios y observó a un tipo de cabello largo, con gorra de camionero y vestido como tal. Jeans deslavados botas de cuero y camisa de franela roja. El tipo llevaba un bigote algo abultado y sin arreglar. Su piel estaba requemada por el sol y debajo de su ojo derecho traía una cicatriz muy marcada. El peli-zaul se notaba algo preocupado. No le agradaba ni pizca ese sujeto.
-"Okay, okay, viejo, no puedes juzgar un libro por su portada. Relájate... Ojalá pudiera."
El hombre, de vivos ojos azules se dirigió a los migitorios y se paró frente a uno, justo al lado del chico. El sudor no tardó en aparecer en las sienes de Mordecai, quien maldecía por tener una vejiga enorme. No terminaba de orinar, y tampoco iba a irse sin terminar. Habían acordado que tratarían de no usar el baño del remolque si podían parar en una gasolinera.
-"Cielos, ese tipo me eriza...parece un demente."
-Largo viaje, ¿No?-Preguntó a modo amable el tipo al lado de Mordecai.
-¿Qué?-Preguntó el chico como si lo hubiera sacudido al hablarle.
-Que si vas en un largo viaje, amigo. Me llamo Frank.
-Ah, hola, yo soy Mordecai. Sí, vamos de vacaciones.
-Muy bien, vi su remolque, es bonito.
-Jejejejeje, es de mi amigo Skips.
La risa nerviosa del muchacho delataba el pavor que sentía en ese momento, cosa que el tipo notó.
-Oye, no creas que soy alguien malo. Llevo mercancía a Massachutses. Trabajo para una empresa de lavabos. Llevo como quinientos en mi camión.
-Oh, vaya, son muchos. Apuesto que su trabajo es muy divertido.
-No tanto, hijo, a veces me aburro. Muchos camioneros no se prestan para hablar, y los pocos que lo hacen solo bromean como bufones baratos. Bueno, me voy, debo continuar. Nos vemos en la carretera.
-Sí, nos vemos.
El tipo ni siquiera se lavó las manos, solo se fue luego de abrir la puerta. Mordecai consideró eso como un acto muy sucio. Por un momento le dio asco. Tras terminar de orinar, se lavó las manos y salió de los baños. Margarita y Rosa seguían en la tienda, y Skips estaba por pagar la gasolina. Entró a la tienda y llegó a un lado de Margarita. La abrazó, y ésta sintió el estrés de su chico.
-¿Qué te pasa? Parece que te hubieran asustado, cariño.
-No me creerás lo que pasó. Estaba en los baños cuando entró un sujeto de lo más raro, fue horrible.
-¡¿Te mostró su pene, tocó tus partes íntimas, te violó?!
-¡Margarita!
-Jejeje, lo siento, estoy leyendo una novela corta en esta revista sobre un asesino violador, disculpa, jejejeje.
-Jejejeje, sí, como no, muy graciosa. No te burlarías si eso hubera pasado en serio.-Respondió Mordecai molesto.
-Ya, perdóname. ¿Trató de golpearte o algo?
-No, pero apareció casi de la nada. Tenía finta de matón. Pero solo es un camionero cualquiera. Seguro me sugestioné a causa de tus pelis de horror, nena. Ya sabes, estás orinando tranquilamente y ¡ZAZ! te rebanan el cuello en un segundo.
-Uy, sí, son mis pelis las locas.
-Bueno, ya. ¿Terminaron de leer su revistas, o ya nos vamos?
Rosa dijo que quería comprar un refresco. Yo me llevo esta revista.
-Okay, vayamos a pagar.
Tras la transacción, los tres regresaron al remolque y emprendieron el regreso a la carretera. Eileen seguía durmiendo plácidamente. Rosa y Skips conversaban algo entre ellos y Margarita y Mordecai sacaron una baraja.
-Bien, ya es tu tercera ronda perdida, Mordi, creo que debes renunciar o te quitaré más plata.
-No, eso nunca. Además, me parece tan raro que estas veces que eres tú quien reparte seas también la que me gane.
-¿Estás insinuando que hago trampas, Mordecai?
-No precisamente, pero lo haces.
-Bien, genio, pues ahora tú reparte. Y si te gano, estarás el resto del viaje sin calcetines.
-¿Qué? Oye, eso es algo sucio y nada higiénico.
-Apuesta o queda como un mal perdedor. ¿Verdad Skips?
-Témpanos, Margarita tiene razón, debes apostar, puede que ganes esta vez.
-De acuerdo, pero si te gano...-Mordecai esbosó una sonrisa pícara y malvada-...estarás sin sostén el resto del viaje.
-¡Eres un pervertido! Yo te dije algo de ropa interior, pero la de abajo, eso es jugar sucio.
-Bueno, pude haber dicho bragas, cariño, pero eso haría las cosas muy fáciles para mí.-Luego, se acercó a ella y le dio un beso muy íntimo en el cuello-Sabes lo mucho que me gusta ser yo quien te arrebate esa prenda con mis dientes.-Le susurró al oído.
-¡Cálmate, que no estamos solos! Pareces adolescente. Muy bien, acepto. Aunque no me parece justo.
Tras esa ronda, ovbiamente Margarita ganó, demostrando que no era una tramposa.
-Ay...adiós calcetines.
-Y para asegurarme de que no los usarás a escondidas...-Margarita abrió una ventana y tiró los calcetines del peli-zaul-Listo. Sin tentaciones, cumplirás tu palabra.
-¡Oye, eso no era necesario!
-Sí lo era, para que nunca más me llames tramposa de nuevo.
-Ash...eres de lo peor.
-Lo sé.
Llegó la noche y con ella su llegada a Lawrence. El viaje no duró más de cinco horas, con eso de las paradas al baño. Las estrellas se notaban muy brillantes, más que otras veces. Estaban cerca de una granja abandonada en medio de la carretera y decidieron aparcar el remolque. Cenaron ligero y se dispusieron a acomodarse en las pocas camas que tenían. Mordecai sacó una cama inflable y un aparato para llenarla con aire. Tras una media hora, las luces se apagaron. Las chicas estaba ya dormidas mientras que Mordecai y Skips aun no tenían sueño. Se bajaron del remolque para conversar.
-Me siento algo cansado. Y eso que ya para mañana llegamos a nuestro destino, la casa de vacaciones. Ya tengo ganas de ir y recostarme en una cama de verdad.
-Sí, Mordecai. Tienes razón. Lo bueno que no estamos lejos de N.Y. Creo que la carretera agotó a estas mujeres.
-Sí, y no las culpo. Ah... sé que no viene la caso, pero esto es muy diferente sin Rigby. Lo extraño mucho.
-Yo igual. Y a Carl y a Mitch también. Me pregunto, ¿por qué ellos? ¿qué hicieron para merecer lo que les pasó?
-Nada, en lo absoluto, Skips.
Mordecai estaba bebiendo un jugo de lata. Skips miraba el firmamento de aquella noche apacible. No podían pedir nada más bello que ese cielo tupido de estrellas.
-Hum...qué tiempos aquellos, cuando jugábamos en el barro, en nuestra infancia. Recuerdo cuando conocí a Rigby, era tan pequeño que nunca lo encontramos a la hora de jugar a las escondidas.
-Jejejeje, debieron ser buenos tiempos.
-Y vaya que lo fueron. Espero que encontremos su cuerpo, y los de Mitch y Carl. Pobre Eileen. Sóla con un bebé.
-No estará sóla, nos tiene a nosotros.
-Cierto, amigo.
Al dar las diez en el reloj, ambos se fueron a dormir al remolque, estaban cansados y necesitaban relajarse por esa noche. A la mañana siguiente, como eso de las 11:00, reanudaron su viaje, esperando llegar a la vieja casa de vacaciones de Mordecai. Llevaba como dos años sin uso. Los muebles estaban cubiertos con sábanas y las habitaciones alcanzaban para que durmieran cada quien en una. La casa se encontraba en un terreno cercado, al oeste de la ciudad. Habían árboles, arbustos y un lago artificial creado por la familia de Mordecai desde hacía años.
La casa era grande, más como una cabaña. Con acabados rústicos y un sótano de vinos. Poseía cuadros de paisajes, cortinas de tela de lino y alfombras por los pasillos. El piso era de madera de fresno y los ventaneles eran grandes y limpios. A un par de kms de la casa vivían las persona contratadas por los padres del peli-zaul quienes se encargaban de limpiar la casa cada tercer día.
Una vez que se instalaron en la casa, decidieron dar un pequeño paseo por la zona, tenían curiosidad por ver la vegetación y los animales. Ya por la tarde prepararon la comida y tocaron un tema que no podían evadir por siempre. Se sentaron a una sala de varias piezas de cuero negro, con una mesa de cristal al centro. Había una chimenea apagada y sobre ésta un ornamento con forma de una mujer como decoración.
Eileen estaba algo nerviosa, pero decidida a tratar ese tema. Margarita se sentó a un lado de ella para darle ánimo, lo necesitaba más que nunca. Skips empezó con las preguntas, sabía que nadie lo haría.
-Bien, la policía no ha sido capaz de ayudarnos en nada, he incluso nos tacha de mentirosos. ¿Qué vamos a hacer?
-Pues encontrar a Rigby y a los chicos, claro está.-Respondió Margarita.
-Cierto, pero, ¿por dónde los buscamos? Hemos dado vueltas a todo N.Y. y nada. Los videos no nos facilitan la búsqueda, como si el asesino los hubiera grabado en zonas muy aisladas. No detectamos si hay ruido de algo que nos diera una pista y no encontramos almacenes o apartamentos que pudieran ser la escena de esos crímenes.
-Es verdad, Skips, pero lo que no me queda claro es cómo las autoridades no pueden creer que se trata de tres muertes reales, es como si pensaran que las hemos inventado. Levantamos las pesquisas de nuestros amigos y no dan con ellos, ya han pasado varias semanas desde la desaparición de Rigby. No quiero ser alarmista, pero tengo miedo.
-Yo también, el tipo de los videos nos ha amenazado a todos, dice que hicimos algo, pero no sé de qué se trate. Al menos creo que no le hice algo a alguien para merecer lo que pasó.
-Eileen, nadie ha hecho nada. De seguro es un psicópata que nos eligió por alguna razón estúpida. Ahora que nos fuimos de viaje sin decirle casi a nadie, deberá de estar buscándonos.
-Tal vez, Rosa, pero no creo que nos encuentre. Estamos en Lawrence, lejos de N.Y.
-Ni tan lejos, cielo, estamos a unas pocas horas de casa.-Respondió Mordecai.
-Y eso es bueno. Si cree que huímos tal vez deduzca que nos hayamos en un lugar muy apartado, o que dejamos el país. Recuerden que habíamos hablado sobre ir a Canadá.
-Margarita tiene razón-Rosa tomó un poco de agua-no debemos presionarnos por eso, ya verán que pronto se delatará solo y cuando lo haga, le obligaremos a confesar.
La charla se prolongó hasta la noche hora de la cena. Solo Skips y Mordecai tenían hambre, las chicas se fueron a una habitación a conversar. A las diez de la noche, Mordecai entró al cuarto de Margarita, quien estaba durmiendo muy cómoda sobre la cama, cobijada por las sábanas de seda. Sintió el beso de su chico sobre su frente y abrió de a poco los ojos.
-Shh...solo soy yo.
-Lo sé, ni modo que otro viniera aquí.
-Oye, mi habitación está a lado de la tuya, ¿no es divertido?
-Ja, claro, muy conveniente para ti. ¿No me digas que tienes ganas?
-Pues pregúntale a mi "amigo"
-¡Mordecai!
Y claro, el chico estaba de lo más cachondo, se metió entre las sábanas y comenzó a besar a su chica, acariciándola y buscando su intimidad con los dedos. Margarita sintió un profundo deseo, llevaban ya cinco días desde la última vez, y eso no habían sido muy placenteras la últimas veces debido al cansancio del trabajo.
-Ahora sí, Margarita, te llegó el momento.
CONTINUARÁ...
¡¿Qué dijeron, hentai?! Jajajajaja, pues se aguantan hasta la otra. Pues como vimos, nuestros protagonistas han llegado a Lawrence, Masachuttses, debo confesar que he estado investigando la ciudad su distancia de N.Y. y el clima para hacelo más verídico en la historia. Ahora veremos cómo les va en estas vacaciones. Y no se preocupen, las escena última la continuaré en el siguiente capítulo. Es algo que ya muchos deseaban ver, algo más ardiente entre esta pareja. (Por cierto, si no lo sabían, o no lo había comentado yo, detesto que pongan a Mordo con CJ, no tengo nada contra ella, solo que no me agrada esa relación :p) Nos leemos luego.
Notas: Regular Show le pertenece a mi muy amado y lindo JG Quintel. (Si pudiera, lo secuestraba, jejejejeje.)
