Nota del Autor
Hola... Volví.Hace unos dos meses me gradué del instituto, ahora estoy en la Universidad...Por curiosidad, abrí " " en mi PC, y me dí cuenta de que, hey, lo que escribiste no está tan mal. Así que... Aquí estoy.
JULIE
5
No podía pensar.
No podía moverme.
Sólo sentía un zumbido ensordecedor en mis oídos, y el olor asqueroso a chupasangre rostizado. La española parecía ser una especie de bruja, igual que la rubiecita Cullen que jugaba con las emociones de los demás.
Intenté enfocar mis pensamientos y empezar a controlar mis extremidades.
Justo cuando logré tener conciencia plena, Jane se desplomó en el suelo y se cubrió las orejas con las patas.
¡Jane! ¡Jane!
…algo le pasa…
¡QUÉ ESTÁ PASANDO AQUÍ!
¡ÉSA VAMPIRA VA A ATACAR A BONNIE! ¡QUE ALGUIEN HAGA ALGO!, bramó la voz alfa de Sam.
En ese momento, pude moverme. Salté hasta ponerme frente la vampiresa, quién me miró directamente a los ojos.
―Qué animal más interesante tenéis aquí. ¿Os obedece a cualquier orden o qué?
¡CHICAS, MUEVANSE! ¡PROTEJAN A BONNIE Y EMBRY A TODA COSTA!
Sentí como las demás se movían. El único que se quedó quieto fue Liam.
Gracias por la observación. Liam, cúbreme. Aún no puedo moverme, dijo, con una desesperación evidente.
Dos chicas se posaron frente a mamá, mientras que otras dos se llevaron a Embry aparte.
La chupasangre rió, entretenida.
―¿Qué clase de espectáculo es este?
Los Cullen permanecieron en silencio. Cuando la chupasangre líder intentó decir algo, Embry entró en fase.
Y la chupasangre la observó con terror.
Su expresión cambió del entretenimiento al horror en una rapidez que me dejó sorprendida.
―Hijos de la Luna…
Y volteó a ver a los Cullen.
―Manuela, que haya paz, ―dijo la estúpida chupasangre. ― Ellos no son lo que tú crees.
―¿Tía, estás ciega? ¡Esa tipa se acaba de convertir en una loba frente a mis ojos! ¡Que lo he visto con estos ojos, joder!
La perra sonrió y le dijo con simpleza,
―Es de día.
¿Ellos creen en esos mitos también?
¿Es que no les basta con que ellos también salen a la luz del sol sin achicharrarse?
Ya se los había dicho, chicas, dijo Liam con tono fanfarrón, los chupasangre son estúpidos.
En eso, Cullen volteó a ver a mamá.
―Disculpa este… mal entendido. Nuestra… colega, ha pensado que ustedes son licántropos. Los de verdad.
―Lo somos en cierta forma… ―dijo mamá, con un tono de recelo en su voz. ― ¿cómo dijiste que te llamabas?
La chupasangre volteó a ver a todos lados.
―No lo dije. ― y miró a Edythe. ― ¿Cómo lo supiste?
La desgraciada dejó escapar una risita, y a Beau se le iluminaron los ojos.
Sentí como se me retorcía el estómago. Aparté la vista de ellos.
Debía concentrarme. Beau no importaba. Ya no, ya no era humano.
Jules.
Apreté los dientes. Sam había hablado con su voz alfa.
Miré con furia la reacción de la vampiresa recién llegada.
―Tengo un… don. Similar al tuyo. Tú controlas el clima, mientras que yo puedo saber lo que la gente piensa. Con una pequeña excepción, ―dijo, viendo de reojo a Beau.
La sonrisa juguetona de la vampiresa volvió.
―¿En serio? Dime qué acabo de pensar, ―dijo Edythe.
La cara de la recién llegada cambió.
―147,650 ― respondió la golfa colmilluda, sonriendo con suficiencia.
Creo que están jugando a preguntas y respuestas mentales, dijo Stephanie.
Gracias por sacarnos de la duda, Steph, pero creo que eso resultaba evidente, dijo Liam.
Cállate, idiota, le respondió Stephanie.
Respétame, que soy tu hermano mayor.
Bah.
Chicos, ya está bien, gruñó Sam.
―Creo que los demás están confundidos. Sería mejor si hablaras en voz alta.
―¡TÍA, ESO ESTUVO GUAY! ¡¿CÓMO LO HACES?!
Bonnie Black carraspeó.
Y la vampiresa se volteó inmediatamente.
Ésta sonrío, y vi cómo se le dibujaron hoyuelos. ¿Cómo un ser de piedra puede tener hoyuelos?
―Perdona. Me llamo Eléctrica. Pero puedes llamarme Ele.
―Eléctrica será. Mira. Nosotras somos licántropas. Pero, no nos convertimos cuando sale la luna llena. Es evidente, pues estamos a pleno día, como te puntualizó Cullen.
La mirada de la recién llevada se llenó de más curiosidad.
―Pero… ¿cómo es esto posible? Creía que los Vulturi los habían exterminado hacía siglos.
―Querida, perdona. Yo estuve una temporada con los Vulturi, y en efecto, Marco se encargó de exterminar a los hijos de la Luna. Aunque, hay rumores de que están de regreso. De alguna manera el virus de la licantropía logró sobrevivir.
―Pero, ¿y éstas cosas qué son?
―Es una larga historia. Y estábamos en medio de un asunto antes de que nos interrumpieses.
Después de tanto tiempo, Beau decidió hablar.
―Edythe, Carine. Creo que será mejor si llevo a nuestra invitada a casa.
Carine asintió una vez, y con esto, Beau le extendió la mano a la vampiresa.
―Mmm. ¿Dijiste casa?
Beau soltó una carcajada amistosa y volteó a vernos con complicidad.
―Eh, Jules, no sé quién eres… Todas son iguales. Y el único al que sé diferenciar es a Liam porque ya saben… ― Beau se movió con incomodidad, pero aun así levantó la vista y con una expresión entristecida continuó. ― En fin… quiero hablar contigo.
La perra apretó los dientes. Y yo empecé a soñar despierta.
―Sé que nos volveremos a ver.
La vampiresa tomó con indecisión la mano de Beau y desaparecieron de nuestro campo de vista en un santiamén.
Nota del Autor:
Jane es Jared.
