Capitulo X

Capitulo X

Ignorando las señales…

Xian Fu era una joven de quince años que intentaba en vano identificarse a si misma en esa oleada de confusión que eran sus sentimientos. De hecho ella podía haber asegurado que en definitiva gustaba de las chicas aun cuando sus padres le odiasen por ello. Pero ahora que había conocido a Nigel su mundo nuevamente se estaba poniendo de cabeza con tan solo su presencia.

Estaba segura de que no estaba enamorada de el, de hecho aun tenia dudas sobre si realmente esta confusión era realmente solo por el. Pero con solo conocerlo todos sus conocimientos preconcebidos de los chicos se habían ido a la basura.

Ella juraba que lo único que un chico deseaba en una relación era sexo, ella sabia que lo único que deseaban era eso y mas nada. Lo fue con Richard, lo fue con Sam, y definitivamente lo fue con Wallabe Beatles. En tan solo un año había sufrido una y otra vez. Como si los chicos lo hubiesen hecho adrede con tal de desalentarla de intentarlo nuevamente.

Pero mientras mas conocía a Nigel, mas se caía esa imagen de "todos los hombres son iguales", en varias ocasiones pudo ver que al chico se le arrojaban algunas oficiales, incluso con algunas pudo notar estuvo tentado. Más aun así, a cada una de ellas las rechazo con suma cortesía. Incluso le había defendido de las garras de Wallabe cuando en su impaciencia casi le había obligado a estar con el.

Jamás pensó que alguien acudiría en su ayuda, mucho menos otro chico, alguien que principalmente era un buen amigo del atacante.

-- Flash Back --

Nigel había aparecido de la nada, tomando a Wallabe por su camisa alzándolo y como si no pesase en lo absoluto no tardo en sacudirlo en contra de la pared.

Wallabe estaba sorprendido, no esperaba que alguien acudiera a esta parte del sector a estas horas de la noche, más aun porque por lo general Xian Fu era lo bastante testaruda como para decir que solo su presencia era la necesaria para cuidar tal zona.

Intento responder al ataque, pero encontró con dificultad el moverse, Nigel era como un demonio de la velocidad. No importa cuanto intentara golpearlo no podía asestar un solo golpe en su anatomía. Y sin que supiese que es lo que había sucedido, fue rápidamente sacado de acción con un buen golpe en el plexo solar.

Viendo que su "amigo" había sido sacado de combate Nigel de inmediato se dirigió a la jovencita con tal de descubrir si la había lastimado de alguna forma.

- ¿Te encuentras bien Xian Fu? Espero que no te haya lastimado. – pregunto preocupado el chico. Ella no tardo en cubrirse el pecho al sentir que en la lucha su ropa se había desgarrado. - ¡No estoy bien, solo me tomo por sorpresa… no volverá a ocurrir! – Dijo apenada de ver que un HOMBRE le había rescatado de sufrir tal penuria.

- No se que es lo que le ocurre a Wallabe, jamás se había comportado de esa manera en el pasado. – Pregunto de nuevo Nigel. Ella no tardo en responder. – Por lo general siempre desiste después de ver que no deseo estar con el… pero esta vez no pude detenerlo por mas que lo intente. – confeso enojada la jovencita solo para dar un respingo ante el contacto de algo sobre sus hombros.

- ¿Qué… oh gracias? – dijo la joven asiática al descubrir que tal contacto no era mas que la camisa del chico cubriéndola desde atrás con tal de que su físico no se notara. – Haré que Wallabe reciba su merecido castigo, es imperdonable lo que acaba de intentar… EN LO ABSOLUTO. – Xian Fu tuvo que detenerle de inmediato al ver esa mirada en sus ojos. Sabía que algo estaba mal y que si no le detenía en ese instante cometería un terrible error. De hecho le tomo alrededor de una media hora el calmarlo.

Una vez "apresado" Wallabe, Nigel se dedico a protegerla por un par de horas mientras era examinado de cerca por la joven científica. Debía admitir que estaba nerviosa, esa mirada o brillo en sus ojos hacia un tiempo atrás fue el mismo que Wallabe poseía cuando intento obligarla. Y si sus investigaciones estaban correctas, ese era el poder de las "semillas".

No pudo evitar el ver que quizás la investigación de su amada Kuki tenía otros motivos, más aun cuando trajo este jovencito a sus filas. De hecho había jurado que en una u otra ocasión pudo notar el mismo brillo en los ojos de Kuki cuando Nigel le prestaba demasiada atención entre entrenamientos. Al principio simplemente lo paso como simples celos. Pero ahora lo estaba comparando con algo más.

- ¡Estas segura de que estas bien! ¿No necesitas ayuda médica o revisión alguna? – pregunto preocupado el antiguo agente de la KND. Ella solo sonrió complacida por su preocupación y decidió responder. – Si te ayuda a sentirte mejor iré a que me hagan una revisión completa. Pero en serio estoy bien no tienes por que preocuparte. – Ella no supo que fue lo que mas le incomodaba, si el hecho de que su mirada estaba poniéndole nerviosa, o si sus dudas sobre ese brillo extraño.

-- Flash Back END --

Desde ese entonces no ha podido evitar el sentirse incomoda con toda esta situación, admiraba a Nigel por representar el como debían ser todos los hombres, mas al mismo tiempo le detestaba por apartarla de Kuki. Y peor aun, no podía sacar de su corazón esa duda de que cual era realmente el objetivo de la joven ama con esos experimentos en el cuerpo del joven Nigel.

Si mejoraban su salud a un paso desmedido, pero mientras más avanzaban los tratamientos más frió y frecuentes eran esos ataques de ira espontánea.

Por primera vez desde que se unió a esta organización no pudo evitar el preguntarse si su líder realmente es quien decía ser.

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Wallabe inspeccionaba atento el interior de su celda, hacia mucho que su castigo había sido impartido. Pero aun así nadie había venido a visitarle con tal de asegurarse si estaba bien después de los golpes que había recibido por parte de Nigel.

O al menos eso pensó hasta que la misma Kuki se apareció ante el con tal de darle una buena dosis de sus pensamientos. Nunca supo porque forcejearon, nunca supo porque se abrazaron ni mucho menos porque terminaron besándose apasionadamente por lo que fueron los mejores quince minutos de sus vidas.

Al menos hasta que la japonesa entro en razón de sus acciones y decidió propinarle una inesperada paliza por su trasgresión, desde ese entonces es que había sido nuevamente abandonado en esta celda. Pensando en las mil y unas cosas que habían sucedido desde su regreso.

Su encuentro con Abby de hecho fue más peligroso de lo que pudo haber imaginado. La chica no acepto bajo ninguna circunstancia una alianza temporal con el, por mas tentadora que fue su oferta.

-- Flash Back --

No pudo evitar disfrutar la escena que estaba ante el, de hecho jamás espero ver en su vida a semejante mujer en toda su extensión.

Sabia que si ella estuviese en el cenit de sus antiguas habilidades quizás hubiese podido detectarlo hacia mucho, pero la antigua agente Cree no era ni siquiera una sombra de lo que alguna vez fue.

Aparentemente se encontraba agotada de su trabajo por lo que ahora posaba desnuda en la tina mientras descansaba su agotado cuerpo. Wallabe estuvo tentando a intentar algo con ella. Pero su objetivo estaba al otro lado de la casa, BAÑANDOSE en su propio baño.

Si su hermana fue semejante visión no podía desperdiciar la oportunidad de verificar el material de la familia con tal de descubrir las diferencias entre cada una de ellas. Lastima que había olvidado que la única fuera de servicio en los agentes adolescentes era la infame Cree.

De hecho no había logrado alcanzar la habitación para cuando un arma taser se poso en su cien, sacándole el alma tan solo del susto al sentir el contacto del metal en contra de su piel. – Deberías agradecerle a Abigail el que se sienta generosa por no dispararte en estos momentos. O será que quizás no quiero involucrarme en los problemas que conllevaría el paralizar a un traidor como tu en mi casa. – Pregono la antigua numero cinco mientras cubría su cuerpo desnudo con una extremadamente gruesa toalla.

- Vengo a proponerte una tregua. – dijo con rapidez el chico. Ella no se lo creyó. – ¡Una tregua! Y supongo que los favores que pedirás a cambio de una alianza seria los de siempre no es así. – Afirmo la jovencita con algo de veneno en su tono. – Créeme no estoy interesada ni jamás lo estaré. – Casi de inmediato al terminar sus palabras Abigail no tardo en otorgarle una buena patada en sus piernas con tal de desequilibrar al chico. El cayo como una piedra, pero antes de reaccionar de alguna forma se dio cuenta de que la chica le estaba arrastrando a la parte mas aislada de la casa. Su mente ya temía el porque de esas razones. – Valla Abigail, no sabia que te habías transformado en toda una guerrera de este calibre, mientras no estuvimos en contacto. – comento burlón el chico mientras intentaba en vano mantenerse en calma.

Ella solo sonrió con frialdad, - Protegeré a mi familia cueste lo que cueste, además la ley nos ampara al haber interrumpido en nuestra casa mientras las pobres e inocentes "niñas" se tomaban una ducha… estas muy mal parado Wallabe. Y nada de lo que digas me hará cambiar de opinión. – enfatizo con seriedad la joven morena.

- Ni siquiera Nigel. – todo movimiento paro en seco de inmediato, logrando darle la oportunidad al rubio de escapar de su agarre con tal de tomar su carta salvadora. Un botón de detonación. – Eso fue sucio incluso para ti Wallabe. – comento enojada Abigail mientras apuntaba atenta al chico con tal de descubrir para que funcionaba ese botón particularmente.

- Ha…ha…haaa… ¡tómatelo con calma! No quieres que la familia que tanto quieres proteger termine volando en pedazos no es así. – Exclamo satisfecho el rubio antes de sudar en frió al ver que ella lentamente descendía el arma con tal de amenazarle aun más en cierta zona – Valla veo que en serio quieres dispararme Abigail, no sabía que las reglas del juego serian así. -

Sus palabras parecían enojar aun más a la joven morena. – Ustedes cambiaron las reglas del juego cuando te permitieron el violar a dos de mis agentes Wallabe… eso jamás te lo perdonare. – Amenazo la chica mientras lentamente apuntaba en dirección a su cabeza. Wallabe solo sonrió para si mismo. – No existen reglas para las guerreras capturadas Abigail y tu lo sabes… no somos los KND ni mucho menos los ninjadolescentes… somos una facción completamente nueva… una facción que pronto lanzara a su nuevo guerrero y líder al publico. – Como lo esperaba el mensaje escondido en sus palabras fue de inmediato captado por Abigail que perdió por un segundo la concentración al ver que no estaba mintiendo.

- ¡IMPOSIBLE! – grito enojada al no poder creer lo que acababa de escuchar. Ese momento de flaqueo fue el que le permitió al chico marcharse de la casa por medio de una de las ventanas, su ropa le protegía de los peligrosos restos de vidrio mientras presionaba el botón de detonación con tal de inundar la casa de la chica en humo para encubrir su partida.

El mensaje había sido otorgado, muy pronto las fuerzas de Abigail se abocarían por completo al descubrir el paradero de la nueva facción mientras descuidarían sus propios archivos secretos, aquellos a los que incluso a la misma líder de los Ninjadolescentes no se les permitía ver.

Solo necesitaba que Padre mordiera también el anzuelo, y para ello podía confiar en que Xian Fu seria de utilidad… tan solo debía convencerla de unirse a el con tal de que sus planes saliesen según lo que ha pensado. Eso y desde hace mucho deseaba volver a acostarse con ella.

Nunca supo que sus intenciones de estar con ella dominarían su juicio propio.

-- Flash Back END --

Por ahora lo único que le mantenía a ralla era el hecho de que Xian Fu no colaboraría con el ni en un millón de años, pero necesitaba a alguna líder que guiara un ataque preventivo sobre una de las bases de los Ninjadolescentes con tal de que descuidaran las defensas en la mansión de Padre.

Tal vez las cosas ahora estaban más lentas… incluso algo confusas con el repentino comportamiento de Kuki, pero si de algo estaba seguro es que debía tener paciencia para que sus planes saliesen como lo deseaba.

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Kuki estaba mas confundida que nunca, sabia que había comenzado a sentir atracción por Nigel a cierto punto, pero por mas que lo intentara no podía sacarse a Wallabe de la cabeza.

De hecho mientras mas tiempo transcurría al lado de Nigel, más recuerdos sobre la relación que alguna vez tuvo con el chico conocido como numero cuatro salen a relucir en su memoria. Incluso pudo encontrarse nuevamente el desear estar en sus brazos a pesar de las obvias consecuencias de sus actos.

Mas nada le importo cuando pudo saborear sus labios nuevamente en ese breve lapso en la celda. Algo dentro suyo incluso desprecio por completo en lo que se había convertido en estos momentos, mas gracias al cielo todo se había ido a lo mas profundo de su subconsciente una vez recuperado el control.

Una vez logrado su objetivo podía concentrarse en su meta primaria, que era la de condicionar a Nigel lo suficiente como para poder utilizarlo lo mas rápido posible.

Sabía que el tiempo se le estaba agotando, y que una vida estaba pendiendo de un hilo gracias a sus ambiciones… pero por alguna razón no le importo en lo absoluto a medida de que sus experimentos avanzaban más y mas.

También estaba el caso de que su ya no tan ciega seguidora parecía estar desarrollando una atracción muy ligera hacia su carta maestra. Lo cual podría resultar bastante desastroso al ver que si la chica lo decidiese pudiese arruinar todo por lo que ha luchado actualmente.

Tenia que vigilar más de cerca a la joven Xian Fu, pero mientras tanto su único objetivo era el atacar la mansión principal de Padre con tal de librarse de su peor enemigo de una vez por todas.

Abigail Lincoln…

Y quien mejor para el trabajo que alguien a quien claramente no podrá ponerle un dedo encima.

Nigel Uno.

Lentamente ella se adentro en su cámara mientras observaba como sus soldados se preparaban para el ataque, siendo guiados nada más y nada menos que por el mismo Nigel. El único problema era el de su mano derecha Xian Fu, pero por ahora podía ignorar su pequeña atracción, ya que lo más importante era el librarse de una vez por todas de su antigua compañera.

Continuara…