:v Holi. Aquí tienen su capítulo semanal. Los amo, gracias por todo! Ah, ¿Cuántos no se esperaban lo anterior con Mangle? XD Lo se, soy diabólica (ah k.) Bueno, comenzamos.

Disclaimer: Nada de esto me pertenece, solo mi OC Shuuko y este escrito. Lo demás a sus respectivos autores. Yeah, nenas.

Advertencias {Para este capítulo}: Relleno (tal vez lol :v), feels, etc. Yeee.

Comenzamos!

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– Si yo no obtuve mi final feliz… nadie más… ¡LO OBTENDRA!

Todos los presentes, cerraron los ojos, al escuchar un disparo ser dado por Vincet. El primero que abrió sus ojos, fue Fazbear, al no sentir algún error de su sistema. La siguiente fue Chica, la cual quedo horrorizada por la escena que se hacía presente.
Los últimos en abrirlos, fueron Foxy y Murtons, los cuales, observaron a Vincent desangrándose en el suelo. Quedaron en Shock, al ver quien se encontraba a su lado.

– Mangle…

Ambos mustiaron el nombre de la albina, al darse cuenta que no fue Freddy quien recibió aquel disparo que dañaría sus sistemas. Quien recibió aquella bala y daño todos sus sistemas… fue The Mangle.

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Todos los presentes en ese momento, quedaron en shock. No esperaban aquello, nada de aquello… fue algo que le dio un giro a la perspectiva de cada uno. Fazbear solo miraba atónito al cuerpo ya expuesto en el suelo de la Pizzería, Chica, trataba de reanimar a la albina, Y Lydan y Foxy solo quedaban expuestos a la nada…
¿Cómo fue que paso? Justamente antes de que Vincent disparara al viejo oso, The Mangle se abalanzo contra él, enterrándole la cuchilla que aquella sombra le había dicho que tomara, y desviando la bala de la cabeza de Freddy. Desgraciadamente, aquella bala fue a contra suya, pues de un momento a otro, su sistema falló.

Vincent sollozaba en el suelo por el dolor provocado en su abdomen, Chica derramaba lágrimas aceitosas. Freddy, de un momento a otro, con coraje, tomo la pistola con la cuál Johnson le había amenazado antes, ahora era la situación contraria. El oso, se encontraba apuntando al tipo de morado. Este solo sonreía ante la situación.

–Anda…Dispara si quieres, me harías un gran favor…

Freddy le miro incrédulo, lo que él quería… es qué el sufriera, sufriera como él y sus amigos sufrieron cuando fueron asesinados por el mismo. Bajo el arma, y la tiro al suelo. Johnson le miró confundido.

–Te haría un favor si yo hiciera eso, y lo único que queremos… es que sufras, bastardo.

La voz fría de Fazbear acojono un poco al peli morado, pero no lo suficiente como para salir corriendo como niña de aquella pizzería. Con las pocas y dolorosas fuerzas que tuvo, tomo entre sus manos aquella pistola, mientras marcaba el fin a su vida.
Nuevamente, un disparo sordo de escucho por toda la pizzería.

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Iban de aquí para allá entre brazos traían a 3 personitas. A Mangle, a Lydan y a Puppet. Los dos primero porque eran los que más atención requerían en ese momento, el último, porque era el único que tenía el poder para salvar a dos de esas 3 personas que se encontraban mal heridas… ya que él también se encontraba débil.
Freddy llevaba a Lydan, Foxy a Mangle y Chica a Puppet. Cada uno dejo a su correspondiente victima en el suelo, juntos el uno a otro. Los sollozos y quejidos por parte de Lydan, atormentaban a un pobre Fazbear. Pero nada de ese dolor, se comparaba al que sentía Lydan al observar los ojos cerrados de la Albina. ¿Y Puppet?... el se sentía jodidamente mal. Joder, por segunda vez, todo se iba a ir a la mierda, y tenía que decidir entre la felicidad no correspondida y la correspondida.

– ¿Crees que puedas salvarlos… y salvarte? – Escucho la voz de Foxy hablar en un tono bajo. La tristeza que tenía en ese momento, era simplemente notable.
– ¿P-Por quien me haces pasar… Foxy?

Respondió a su pregunta, con una sonrisa forzada. Sus fuerzas no eran las suficientes como para salvar a todos en aquella gran pizzería. Pudo hacerlo una vez… pero esta vez, no contaba con la ayuda de ella. No contaba con Shuuko.
Observo con preocupación al cuerpo carente de vida de The Mangle, la cual por ratos dejaba de moverse y empezaba a balbucear cosas, para ser más claros, fallos en su sistema. Observo al hermano de quien alguna vez fue Shuuko, este solo sollozaba de dolor. Y él… bueno, el estaba un poco mejor que los otros dos.

– Te lo ruego… Salvalos… Salvalos Puppet…

Observo como el orgulloso de Fazbear hacía una reverencia hacía él, mientras temblaba y el semblante de su rostro, mostraba una fuerza máxima al igual que preocupación. Uh… bueno, al menos un amor en esa pizzería era correspondido.

– T-Tks… ¿c-cuantas veces debo decirlo? Todos se salvaran…

Trató de levantarse, pero no lo logro. Chica le ayudo en esta acción, mientras que el títere se sentía más inútil de lo normal.
Suspiro pesadamente, mientras observaba los cuerpos semi muertos ya echados en el piso. Una expresión mezclada de preocupación y desconfianza apareció en él, dejándolo más confundido.
¿Enserió podría salvar a todos?

–… No puedo prometer nada…

Cerró pacíficamente sus ojos, mientras empezaba a decir algunas cosas que, ninguno de los tres animatronicos sobrantes entendían. De repente, aquel cuarto lleno de iluminación, se convierto en un teñido oscuro demasiado intranquilo, las cosas que se encontraban empezaron a desaparecer y/o a teñirse de negro, de aquel negro tan escalofriante que caracterizaba a la marioneta.

– ¿Q-Qué carajos?

Habló una voz de infante. Todos miraron confundidos de donde provenía la vocecilla aquella, volteando y viendo estupefactos a un Infante Lydan, el cual, ya no tenía heridas algunas mientras que una masa misteriosa azul le rodeaba, resaltando entre la oscuridad.

–… ¡Lydan!

Gritaron todos, mientras corrían hacía el pequeño Lydan de 10 años. Al abrazarlo, pudieron observar que estaban al mismo tamaño de este, y por pura curiosidad, se miraron entre sí. Al igual que Lydan, volvieron a ser infantes. Los infantes qué alguna vez fueron asesinados en 1987 y que, al igual, fueron amigos del pequeño Lydan.

– ¿Félix, Samantha? – Habló Timothy, mientras sentía como unas lágrimas se derramaban de la emoción.
– ¿Timothy? – Preguntaron los dos mencionados anteriores, mientras se miraban entre sí. No terminaban de creérsela, eran niños… otra vez. Con la emoción que les sobraba, empezaron a abrazarse ellos cuatro. Lydan, Timothy, Samantha y Félix, mientras una gran sonrisa se iluminaba en cada rostro infantil.

– ¡Chicos!

De la nada, un alegre niño Bonnie, o mejor dicho, Oliver, salto hacía aquel grupito donde se encontraban abrazados, saltando sobre ellos y uniéndose a los abrazos.

–Oliver…
–Samy…

¿Tienen algo en contra del Bonnie x Chica?, ¿No? Pues me alegro de ello. Ambas personitas se miraron entre sí, con una sonrisa en su rostro. No duraron mucho en silenció, pues rápidamente, se abrazaron.
Félix observaba con una leve sonrisa la escena, y aunque por más que aquella escena le doliera, había aprendido la lección. Volteó hacia el lado contrario, encontrándose con la pareja que la autora prefería, es decir, Timothy y Lydan… o mejor dicho, Freddy y Lydan. Estos se estaban abrazando muy cariñosamente, mientras juntaban mejillas. Muy empalagoso. Suspiro mientras daba una leve sonrisilla a la pareja, alejándose de ellos y acercándose a Puppet en su versión de infante, al cual realmente debían llamar Patrick Parker.

– Ey, ¿Estás bien?

Le pregunto el Pelirrojo al de cabellos cenizos, pero este no respondió. Solo se encontraba con el cabeza bajo y muy callado. Félix suspiro, aun teniendo su forma humana, era muy raro hablar con él.

– Oh vamos… ¿Acaso aún te sientes culpable?

Parker levanto la mirada, observando con lágrimas a quien le dio vida. Las lágrimas no aguantaron mucho, pues inconscientemente empezaron a resbalarse por sus pálidas mejillas. Félix le extendió su mano, y con una sonrisa, repitió las siguiente frase:

– La aventura es mejor si huele a peligro, marinero~

No entendió el concepto de esa frase, es más, no entendía a los piratas… pero pudo sentir aquel cálido sentimiento que transmitía cada palabra en aquella frase, haciéndose sentir confiado y alegre, por alguna extraña razón. Limpio las lágrimas de su rostro, y con una sonrisa desafiante, tomo la mano de su mayor (N/A: Félix tiene 12 años y Parker 10).

– Supongo que tienes razón…

Una iluminación, lastimo la visión de todos, haciendo que se taparan su delicada vista de aquel intenso brillo. Cuando este se desvaneció, observaron sombras, sombras que le dejaron impactados a cada uno de ellos…

– ¿Timothy?
–… ¿Mamá?

Aquellas sombras… eran las almas de las madres de cada uno de ellos.
Cada uno, fue a abrazar a su madre. Félix a la suya, Samantha a su verdadera madre, Timothy a la persona que más apreciaba cuando estaba vivo, aunque esta no estuviera viva… ¡Hasta la amargada Lidia Murtons abrazó a su pequeño Hijo!
Pero… Parker…
No pudo ver a su madre en ninguna de esas sombras. Bajo la mirada lentamente, mientras su pecho comenzaba a dolerle, al igual que su cuerpecito…

– ¡Hey!

Escucho una voz… mientras una mano, se posaba sobre su hombro. Volteó a ver al dueño de aquella mano, encontrándose con la persona que menos esperaba…

– ¿Shuuko?...
– ¡Cuánto tiempo, Parker!

Sin pensarlo dos veces… abrazó el pequeño cuerpo de la albina, la cual, se sorprendió por el repentino contacto de cuerpos, sonrojándose levemente por el abrazo. Sintió un liquido caer sobre su espalda, al igual que el temblar de el cuerpo frente a ella… Era inevitable que Patrick no llorara después de 10 años de no verle.
Shuuko sonrió nerviosa, mientras apartaba amablemente a un sensible Parker.

– Y Yo era la llorona, ¿No? – Se burló ella, mientras el de cabellos cenizos se limpiaba sus lágrimas.
– E-Eso supongo…

Ambos rieron, mientras volteaban a observar la triste escena de cada uno de sus amigos, siendo consolados por sus respectivas madres.

– ¿No iras a hablar con él? – Preguntó la "marioneta", observando a aquella que fue su luz en su oscuridad. Murtons solo negó lentamente.
– Míralo… es feliz llevando su vida tal cual… – Sonrió cálidamente al ver como Lydan arrastraba a Timothy, y este a su madre, para poder presentárselo a Lidia, la cual, no entendía ni un gramo de lo que ocurría. – Aún después de tanta desgracia… ellos siguen siendo felices llevando la vida que llevan. Yo no tengo el derecho de arrebatárselo. –
– ¿Entonces… que harás?

La Murtons sonrió ante la interrogatoria de Parker, mientras este se confundió mas por la enorme sonrisa que Shuuko le dedicaba.

– Es fácil… ~

Respondió la albina, mientras se daba la vuelta, quedando a espaldas de Parker. Este solo estaba más confundido. Pudo sentir como alguien pasaba a su lado, y se acomodaba frente a Shuuko…

– Mi teoría de la felicidad…

La sombra que quedaba frente a Shuuko, fue aclarándose poco a poco, mientras esta nuevamente daba una vuelta, ahora quedando frente a Parker.

– Mi teoría de la felicidad… es que los demás sean felices…

Sonrió enormemente mientras la sombra se aclaraba totalmente, dejando ver a The Mangle como dueña de aquella sombra. La presencia de Shuuko, poco a poco, fue reduciéndose en unos brillos, al igual que las madres de los niños. Fue entonces que Parker lo entendió, pero ya era demasiado tarde…

– Así que… ¡ Se feliz por mí, idiota!

Ambas albinas tomaron sus manos, mientras con su mano libre, hacían la seña de "Adios". Parker reacciono, y trato de detenerlas… pero jamás las alcanzo…

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Despertó con un fuerte dolor en su IA, como si este hubiese sido cambiado por el jodido Manager. Miró a todos lados, encontrándose en la sala de aquella pizzería donde anteriormente se encontraban. Alzo sus brazos, dándose cuenta que nuevamente volvió a ser una Marioneta. Por un momento, suspiro, para depues dar paso a una leve sonrisa en su rostro.

"Cuida de ellos, Parker…"

Juró que por un momento, haber escuchado salir aquella frase de la voz de Shuuko. Pero bueno… ella ya no se encontraría más por ahí… Volteo su cuello a unos 90°, para poder ver a unos dormilones animatronics en el suelo, junto a un humano durmiendo. Chasqueó levemente su lengua, pero volvió a sonreír.

Tal vez Shuuko ya no estaba, o Mangle tampoco, pero aún asi… quería cumplir la promesa que tanto había querido hacer… aquella promesa que aún por más que pasaran los años, no la olvidaba.

– Yo me casare, te cuidare… y tendremos muchos hijos, ¿No?

Entre sus manos, tomo aquel moño rosa que Mangle solía utilizar, llevándolo a sus fosas nasales e inhalando aquel dulce aroma que desprendía aquella prenda. Ella cumplió su promesa de liberarlo… y cuando se reencontraran, el cumpliría la suya… de eso estaba seguro.

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¿Confundidos? Descuiden, yo igual :v en fín… ¡Este es el penúltimo capítulo de mi fic! :D Pues obviamente, el siguiente será el final… Wuah.
Ha, yo llore cuando se reencontraron con sus mamis, enserio [Inserte Kokoro roto]. Jamás había pensando en ponerle demasidos feels a este fic xD Pero bueno… Por cierto, Eh pensando en hacer un fic como "pre-secuela", osea… que cuente todos los pasados de todos los animatronicos/personajes utilizados (de los Toy no ~), ¿Qué les parecería? Bueno… si tuvieron alguna duda, no duden en dejarla, yo las responderé con gusto ( O bueno, cuando pueda, los exámenes no me dejan Nggg). Entre otras cosas, creo que el último capitulo será más largo y fantasioso ~ :B no les dire el porque XD. Ah! Bueno, aquí tanto Mangle como Shuuko… bueno, se sacrificaron. Para los que no entiendan, Shuuko era esa pequeña sombra que perseguía a Mangle, pues ella tenía vida propia por alguna extraña razón. Sin embargo, se familiarizaron mucho, al final… ambas tenían su teoría de la felicidad. Y para salvarla, se sacrificaron… Snifff… bueno, espero que les haya gustado.
¡Nos vemos la próxima semana!

Jaa ne!