Capitulo 8: ¿Rukia vs Hollow?
Rukia estaba sentada en el escritorio, escribiendo varios nombres para sugerirle a Ichigo, ahora que sabían que sus hijos eran niño y niña les sería más fácil esa cuestión. Pensó en bastantes nombres, había sido muy complicado, sobre todo porque había que contemplar el significado de cada nombre, después de un rato el nombre del niño ya lo había escogido ella, y para que no hubiese ninguna reclamación, dejaría que Ichigo le pusiera el nombre a su hija. Si, trabajo en equipo. Se sobresaltó ligeramente al sentir nuevamente los movimientos de sus bebés, aun no le había mencionado ese detalle a Ichigo.
-¡Ya llegué!-se escuchó la voz de su novio en el piso de abajo. Esperaría a que él subiera a verla. Unos momentos después la puerta de la habitación se abrió dejando pasar al pelinaranja-Ah, Rukia, pensé que estabas dormida.
-No, para nada, no soy tan perezosa, es mas-dijo ella levantándose y tomando el cuaderno en el que escribía en sus manos-Aquí está una lista de nombres de niñas, yo ya he elegido el del niño-dijo ella con los ojos cerrados.
-¿Ah sí? ¿Y qué nombre elegiste?-pregunto el mirando a Rukia con sospecha, tenía miedo que le pusiera un nombre ridículo a su hijo.
-Eiji-respondió ella con simpleza.
-¿Eiji?
-Si, Eiji, ya que según tu, tu nombre significa "el que protege", Eiji me pareció muy adecuado para tu hijo, significa "dos protectores".
-Oh vaya, no perdiste tiempo ¿eh?-dijo Ichigo con una ligera sonrisa, le alegraba que Rukia tomara el cuenta su nombre para elegir el de su hijo.
-Por supuesto que no, así que ya te he hecho una lista con sugerencias para el nombre de nuestra hija, claro está que eres libre de elegir el que quieras aunque no esté en la lista-dijo ella dándole la libreta en las manos a su novio.
Ichigo miro los nombres en la lista y empezó a nómbrelos uno a uno.
-Asuka… Naoko… Aiko… Kaede… Ichigo…-al decir esto miro a Rukia con enojo-Saki… Momoko… Haruna… Usagi… ni creas que le pondré ese nombre a mi hija.
-Significa conejo-exclamó Rukia, no entendí porque no quería llamarla así.
-¡Por eso! De milagro no escogiste el nombre Chappy para nuestro hijo.
-Ah como sea… ¿no te gusta ninguno?
-No se… yo había pensado en algo como Hikari…
-¿Hikari? –preguntó la Shinigami.
-Si, tú sabes… significa luz y eso…-dijo Ichigo rascándose la nuca con la mano derecha-A todo esto… ¿Qué significa tu nombre?
-Ah… -Rukia miró a todos lados-Pues… no se… me temo que no significa nada…
-¿Cómo?
-Si… dime… ¿Alguna vez habías escuchado el nombre Rukia?-dijo la teniente cruzando sus brazos.
-Eh… no…-respondió el sustituto dudativo.
-¿Lo ves? Creo que soy la única persona en el mundo con este nombre, lo menos que espero es que mis hijos sepan por que se llaman así.
-Bueno, tienes razón. ¿Entonces así se quedan? ¿Eiji y Hikari?
-Claro, Kurosaki Eiji y Kurosaki Hikari… suenan bien ¿no?-dijo la Shinigami sonriendo con autosuficiencia.
-Kurosaki Rukia…-murmuró Ichigo con una ligera sonrisa.
-¿Dijiste algo?-le pregunto la ojivioleta confundida.
-No nada… olvídalo-dijo el desviando su mirada por la vergüenza.
-Ou…-una ligera expresión salió de la boca de la teniente, Ichigo inmediatamente se preocupó.
-¿Qué te sucede? ¿Te duele algo?
-No para nada… creo que se están moviendo-dijo ella sonriendo mientras se tocaba el vientre. Inmediatamente se sentó para relajarse un poco.
-¿Enserio?-al pelinaranja le brillaron los ojos de emoción, se sentó junto a su novia, por alguna extraña razón le emocionaba que sus pequeños se movieran-¿Puedo…?
-Por supuesto-respondió ella, inmediatamente el sustituto colocó su mano en el vientre de Rukia y pudo sentirlo, a sus hijos moverse en el vientre de la mujer que amaba, era una experiencia maravillosa-Parece como si hubiera una guerra allá dentro.
-Si, se mueven demasiado-continuó ella riendo ligeramente.
-Hey, calma allá adentro… le harán daño a mamá-regaño el joven como si sus hijos fueran a hacerle caso, Rukia sonrió ante esto.
-Estas consciente de que no te harán caso ¿no?
-Vale la pena intentarlo, algún día tendrán que aprender.
-Hablas como si ya hubiesen nacido.
-Ah como sea, solo espero que no te den muchos problemas, parecen ser muy inquietos.
-Un poco-terminó ella con una sonrisa.
-Bueno-dijo Ichigo levantándose-estudiare un poco, tengo un examen mañana.
-¿Es complicado?
-No, pero no quiero confiarme-dijo él para sentarse en el escritorio y tomar sus libros. Rukia se recostó en la cama a esperar a que él terminara, mientras se dedicó a leer un manga. Pasaron un rato así hasta que la puerta los distrajo.
-Rukia-chan, te hablan por teléfono-le dijo Yuzu a la Shinigami.
-Ah, voy-dijo la joven levantándose para dirigirse al primer piso de la casa. Ichigo no hizo mucho caso así que se centró en leer su materia. Un rato después Rukia regresó a la habitación-Era Inoue, me invitó al centro comercial.
-¿Ah si?-pregunto el sustituto sin retirar la mirada de su libro.
-Si, ¿quieres venir?
-No, así está bien, ve tu y diviértete-respondió el automáticamente.
-Ah, como quieras.
-Ve con cuidado, llámame si necesitas cualquier cosa.
-Si, claro-respondió ella con desdén para así salir de la habitación. Se dirigió a la salida de la casa, había quedado de verse con Orihime en el centro comercial. Ya había cumplido los 5 meses de embarazo así que ahora su vientre estaba más abultado, pero afortunadamente no se le dificultaba caminar como había visto con otras mujeres en su estado, aunque faltaba ver que pasaría en los últimos días. Mientras tanto, a lo que le dijo Byakuya días antes acerca de irse con él a la Sociedad de Almas, al día siguiente ella mandó una mariposa infernal diciendo que ella estaba bien en el mundo humano, después de todo, sus bebés si pertenecían allí, su padre ahí estaba y lo menos que quería era separarlos y menos ahora que vio la expresión de su novio al notar el movimiento de los bebés en su vientre. Byakuya no reaccionó muy bien, pero no insistió más, así que ella estaba en paz ahora. Siguió caminando con tranquilidad y tan enajenada iba en sus pensamientos, que no se dio cuenta que ya había llegado a su destino.
-¡Kuchiki-san!-la llamó Orihime a la distancia-Que bueno que llegas.
-Hola Inoue-saludó la Shinigami, nunca podría entender cómo es que la pelirroja siempre llegaba más temprano que ella, que se consideraba una obsesiva con la puntualidad-¿Y a dónde iremos?
-Ah, Kuchiki-san, vi algo que seguro te encantará, ven, vamos-la voluptuosa chica arrastró a Rukia a una tienda de bebés, era una tienda grande así que recorrieron varios pasillos. Cuando llegaron a donde se supone tenía que estar lo que vio Orihime, la Shinigami la vio. Una linda pañalera blanca, con Chappy por todos lados, era grande, perfecta para dos gemelos y sobre todo, perfecta para ella.
-¡Es Chappy!-gritó la joven con emoción y tomando la pañalera en sus manos.
-Sabía que te gustaría-dijo Orihime con una sonrisa.
-Me encanta, vamos, tenemos que pagarla-la ojivioleta salió corriendo en dirección a la caja para pagar, la pelirroja sonrió al ver la escena, era increíble que una Shinigami tan poderosa y fuerte como Kuchiki-san tuviera ese toque tan adorable, esas cosas hacían que Kurosaki-kun la quisiera, Orihime lo sabía. Caminó para alcanzar a su amiga que ya estaba sacando el efectivo, seguro que había tomado de la cartera de Ichigo.
-Muchas gracias-dijo Rukia a la dependiente de la tienda quien la despidió con una sonrisa-Muchas gracias también a ti Inoue.
-Por nada Kuchiki-san, sabía que esa pañalera te encantaría así que por eso te llame-le contestó ella con una sonrisa. La teniente también sonrió ante esto-Ahora… ¿Qué te parece si comemos un helado? Yo invito.
-Claro, gracias.
Ichigo seguía estudiando en su habitación, o por lo menos eso intentaba, tenía el celular junto de su libro y lo observaba con impaciencia cada minuto.
-Vamos Ichigo-se dijo a si mismo-concéntrate-fue inútil la petición, el leía el libro pero no es como si comprendiera las palabras. Por alguna extraña razón, tenía un mal presentimiento.
Rukia y Orihime iban caminando mientras comían sus helados, iban en silencio, hasta que la pelirroja decidió hablar.
-Y dime Kuchiki-san ¿Qué tal van las cosas con Kurosaki-kun?
-Bastante bien, aunque está un poco presionado con todo.
-¿Enserio?
-Bueno, asiste a la universidad, ayuda a su padre en la clínica y también me cuida… quizás demasiado.
-Es que Kurosaki-kun es así-le dijo Orihime sonriendo mientras recordaba ese instinto tan especial por proteger a Rukia.
-Si, lo sé-respondió la Shinigami también sonriendo-ya me lo puedo imaginar con sus hijos.
-¿Por qué?
-Hace un rato pudo sentir como se movían en mi vientre, y pude ver un brillo muy especial en sus ojos… fue algo diferente a lo que veo todos los días de él, pero fue genial-Rukia mostró un sonrisa soñadora, con Orihime podía hacerlo, eran chicas después de todo-Aunque hizo algo estúpido… es decir… ¿a quién rayos se le ocurre regañar a unos bebés dentro del vientre de su madre?-la pelirroja rió ante este comentario.
-No puedo imaginármelo.
-Pero de lo que estoy segura es que Ichigo será un padre, sobre protector tal vez, pero un gran padre.
-Seguro así será-confirmo Orihime al comentario de la pelinegra. De momento el sonido del celular de Rukia interrumpió el relajado ambiente entre ellas dos.
-¿Qué demonios…?-la ojivioleta sacó su celular y vio la alerta-¿Un Hollow? ¿Y por qué me notifican a mí? Reportaré a ese inútil Shinigami que tienen asignado para…-la Shinigami paro de hablar de repente mientras veía su celular con un gesto preocupado.
-¿Pasa algo Kuchiki-san?-preguntó su amiga al verla tan extraña. Rukia no respondió, simplemente vio hacia atrás haciendo que Orihime también volteara. Se quedó sin aliento, un enorme Hollow estaba a unos metros atrás de ellas, su máscara tenía 3 cuernos en la parte superior, su cuerpo tenía estaba lleno de tentáculos, y sus pies tenían unas largas garras.
-¡Corre!-gritó Rukia haciendo que Orihime reaccionara y empezaran a correr. El Hollow empezó a perseguirlas sin tregua.
-Kuchiki-san-le llamó la pelirroja mientras corrían-¿Crees que si invoco a Tsubaki detengamos al Hollow?
-No creo, ese Hollow es muy fuerte, me temo que el Shinigami asignado no pudo hacer mucho-respondió la pelinegra observando la boca del Hollow donde podía verse un poco de sangre-Pero podría hacer algo para ganar tiempo-dijo ella deteniéndose y poniendo su mano derecha al frente-¡Bakudoh #61! ¡Rikujyoukourou!-invocó ella con Kido. 6 barreras luminosas rodearon al Hollow haciendo prisionero dándoles tiempo a las jóvenes de escapar. Rukia empezaba a sentirse un poco débil, sabía muy bien que sus hijos estaban absorbiendo gran parte de su reiatsu, y usarlo más con el Kido era una irresponsabilidad. Corrieron y dieron vuelta en una esquina para así ocultarse en un callejón.
-Esto es muy extraño-dijo Orihime recuperando el aliento-Tenia tiempo que no aparecían Hollows así.
-No es extraño… ni mucho menos casualidad… mis bebés absorben mi reiatsu, pero no imaginé que así como lo absorbían lo emanaran-dijo Rukia también recuperando el aliento y una ligera punzada se hacía presente en la parte baja de su vientre-Estoy casi segura que el Hollow viene tras ese reiatsu.
-¿Entonces qué haremos, Kuchiki-san?
-No lo sé…-cuando la Shinigami dijo esto fue interrumpida por el grito del Hollow que había logrado liberarse. Antes de quedar acorraladas en el callejón, salieron corriendo nuevamente antes de que el Hollow les diera alcance, pero la huída de Rukia fue interrumpido por un gran dolor haciendo que se arrodillara.
-¡Kuchiki-san! ¿Qué sucede?-le preguntó Orihime colocándose junto a ella.
-Vete…
-Pero Kuchiki-san…
-¡Vete! El Hollow te alcanzará, debes ir a buscar ayuda-de un momento a otro el Hollow ya estaba detrás de ellas, y antes de poder lanzar un ataque una flecha luminosa de color azul atravesó el aire clavándose en uno de los tentáculos del Hollow haciendo que este gritara de dolor.
-¡Ishida-kun!-gritó Inoue emocionada mientras que el Quincy se acercaba.
-¿Están bien?-pregunto Uryuu posándose junto a las dos jóvenes.
-Creo que a Kuchiki-san le pasa algo…-le dijo Orihime acongojada.
-¿Qué te sucede, Kuchiki-san?
-Me… me duele mucho-dijo Rukia tomando el vientre con una de sus manos.
-Debe ser porque corriste mucho, en tu estado no deberías hacer esas cosas.
-Si claro, entonces debía quedarme parada esperando una muerte horrible ¿no?-dijo la Shinigami con sarcasmo.
-Bueno, en eso tienes razón-agregó el peliazul-Lo que más me sorprende es que mi flecha no le haya hecho nada, ¿Qué clase de Hollow es ese?
-No tengo idea, no me he dado el tiempo de verlo-dijo Rukia tratando de levantarse.
-Inoue-san, ayúdame a llevar a Kuchiki-san a un lugar seguro, tenemos que llamar a Kurosaki-y cada quien tomando a Rukia por sus brazos, la llevaron a otro callejón cercano-Préstame tu teléfono Kuchiki-san.
-Aún me sorprendo que esa zanahoria, siendo tan entrometida, aun se haya aparecido-dijo la ojivioleta mientras le cedía el celular al Quincy.
-Tendrá que hacer su aparición entonces-dijo Uryuu marcando el numero de Ichigo.
Ichigo aun seguía sin concentrarse, y si le sumamos al hecho de que su insignia de Shinigami no dejaba de sonar y el no la encontraba, no era como si pudiese concentrarse. Sentía una extraña opresión en el pecho y no tenía ni idea de por qué. Cuando por fin encontró la insignia pensó que quizás no era importante, después de todo, Byakuya había enviado un Shinigami raso para que él estuviera al pendiente de Rukia. Si, no había de que preocuparse. Así que decidió sentarse nuevamente e intentar leer, por difícil que fuera. Fue cuando entonces su celular empezó a sonar.
-Rukia…-dijo al ver el nombre de su novia en la pantalla, tomó el teléfono y lo contestó-¿Si?
-Kurosaki…-la voz de Uryuu se hizo escuchar por el teléfono.
-¿Ishida? ¿Qué rayos haces con el teléfono de Rukia?-pregunto el pelinaranja con enfado.
-Vamos Kurosaki, no es momento de una escena de celos…-dijo el Quincy haciendo que el sustituto se sonrojara y gruñera- Kuchiki-san e Inoue-san fueron atacadas por un Hollow.
-¡¿Qué? ¿Y cómo están? ¿Le paso algo a Rukia?
-Está bien, solo que Kuchiki-san tiene un poco del dolor y el Hollow sigue rondando por aquí, estamos cerca del centro comercial en medio de un callejón.
-¡Voy para allá!-dijo Ichigo colgando el teléfono y dispuesto a salir de su cuerpo con su insignia.
-Kuchiki-san tiene un poco de dolor-Ichigo recordó las palabras del Quincy.
-Soy un idiota-se regaño así mismo para salir de su casa a pie. Seguramente tendría que llevar a Rukia después a un hospital. Pensando eso, salió corriendo de su casa como si la vida se le fuera en ello.
Los tres seguían escondidos, afortunadamente el Hollow no era muy listo y no se había fijado en ese pequeño espacio. Rukia empezaba a sudar por el dolor que sentía y empezaba a temer por la seguridad de sus pequeños.
-Ah, ya no soporto más…
-Tranquila Kuchiki-san, seguro Kurosaki-kun viene en camino.
-Tenemos que intentar algo para debilitar un poco a ese Hollow-sugirió Uryuu a las dos mujeres.
-¿Algo como que, Ishida-kun?
-Pues… Kuchiki-san… ¿puedes usar tu Kidō?
-Ah…-Rukia recordó que ya había usado el Kidō, pero si usarlo una vez más implicaba ganar tiempo lo haría otra vez-si
-Bien, prepararé un flecha, contare 3 y en ese momento, lanzas tu ataque más poderoso ¿si?
-De acuerdo…-diciendo esto Rukia intentó levantarse, pero esa punzada en su vientre no la abandonaba.
-Te ayudo a levantarte Kuchiki-san-Orihime ayudó a la ojivioleta a levantarse y llevarla hasta el lugar donde Uryuu le había indicado.
-Muy bien, ¿lista Kuchiki-san?
-Lista-dijo Rukia tomando posición.
-Bien.
-Hadou #33-dijo Rukia mientras el Quincy preparaba una flecha.
-A la una, a las dos… ¡A LAS TRES!-dijo Uryuu para disparar la flecha.
-¡Soukatsui!-al mismo tiempo Rukia lanzo la bola de energía al Hollow.
El Hollow al recibir los dos ataques gritó de dolor, y al mismo tiempo moviéndose frenéticamente agitando sus tentáculos. Uno de ellos iba directo a Rukia y Orihime quienes no se podían mover por el dolor de la Shinigami.
-¡Cuidado!-el Quincy se interpuso entre el tentáculo y las muchachas recibiendo él el golpe, voló varios metros alejado quedando inconsiente.
-¡Ishida-kun!-gritó Orihime asustada ¿Qué podía hacer?
Rukia veía con enojo como el Hollow se les acercaba, no podía hacer nada, no tenía más energías y el dolor en su vientre se había vuelto insoportable. El Hollow alzó su tentáculo por sobre sus próximas víctimas, ellas vieron como el preparaba su ataque, Orihime abrazó a Rukia en modo de protección mientras ella solo pensaba en los bebés que llevaba en su vientre. Cerraron sus ojos esperando el impacto, pero este nunca llegó. Las dos abrieron los ojos, y frente a ellas estaba Ichigo debatiendo fuerzas con el Hollow.
-¡Kurosaki-kun!-gritó Orihime emocionada.
-¡Ichigo!
-Aléjate de ellas… ¡Maldito monstro!-dijo cortando un tentáculo del Hollow con Zangetsu.
-¡Kuchiki-san!-la voz de Orihime lo volvió a la realidad, cuando volteó a ver a las jóvenes, su novia yacía inconsiente en el suelo.
-¡Rukia! ¡Rukia!-la llamó tomándola en sus brazos, el rostro de la muchacha estaba bañado en sudor-¿Qué tienes?
-Ella tenía mucho dolor… temo que ya no lo soportó-le dijo Orihime al pelinaranja.
-Ah, demonios-dijo tomando a Rukia en sus brazos-Ven, vamos con Ishida, Inoue.
-Si-respondió la joven siguiendo al pelinaranja. Uryuu ya había despertado por lo cual se sobresaltó mucho viendo a Ichigo con brazos.
-¿Qué paso? ¿El Hollow logró atacarla?
-Afortunadamente no, pero Inoue me dijo que sentía mucho dolor…-dijo colocando a su novia en suelo-Cuídala por favor Inoue.
-Por supuesto, Kurosaki-kun.
-Iré a acabar con ese Hollow para poder llevar a Rukia a un hospital-dijo Ichigo antes de usar un Shumpo e ir tras el Hollow.
Al llegar se plantó frente a él, el Hollow lo miro desafiante para así dar un latigazo con un de sus tentáculos, el pelinaranja fácilmente lo esquivó de un salto y así, lograr da un estocada certera logrando cortar otro tentáculo.
-Acabaré con esto de una vez…. ¿Qué…?-el sustituto fue sorprendido por otro tentáculo que lo tomo por el tobillo haciéndolo colgar de cabeza-¡Con un demonio!
-¡Kurosaki-kun!-el grito de Orihime se hizo escuchar mientras Ichigo luchaba por poder cortar el tentáculo que lo tenía prisionero.
-¡Kurosaki! ¡Abajo!-le ordenó Uryuu disparando una flecha al Hollow, haciendo que este soltara al ojimiel, cayendo libremente al suelo.
-¡Oye! ¡¿Qué te pasa? ¡Pudiste haberme matado!-le reclamó Ichigo a Uryuu.
-¡Ya estás muerto!-le respondió el Quincy desde la distancia, Ichigo lanzó un gruñido ante la respuesta.
-Hora de ponernos serios…-una ola de reiatsu lo rodeó mientras ponía a Zangetsu en posición para un nuevo ataque-Getsuga… ¡TENSHOU!-su ataque más poderoso salió de su espada dándole directamente en la cabeza al Hollow, antes de desvanecerse el Hollow gritó de dolor-Listo-dijo Ichigo para ir al lado contrario de donde estaban sus amigos y su novia, entró nuevamente a su cuerpo y volvió con el grupo-Tengo que llevar a Rukia al hospital.
-Si, lo sabemos-le respondió el peliazul ajustándose sus anteojos-Llevémosla al hospital de mi padre, en el caso que Inoue-san necesite restaurar su reiatsu no tendremos ningún problema.
-Si, gracias, vamos-dijo el ojimiel para tomar nuevamente a Rukia en brazos. Corrieron un rato hasta que abordaron un taxi y los llevara al hospital. Al bajar del vehículo, Uryuu se adelantó para hacerle saber al personal que la muchacha que iba a llegar era su amiga. Las enfermeras se movilizaron para llevar una camilla a la sala de espera, ahí mismo Ichigo la colocó con cuidado, mientras la llevaban a la sala de urgencias el pelinaranja iba junto a la camilla, Rukia abrió ligeramente los ojos.
-¿Qué…?
-No se preocupe, señora, la atenderemos a usted y a sus bebés-le dijo una enfermera para tranquilizarla.
-Me duele mucho-dijo la pelinegra instintivamente.
-Si, sabemos que duele, no se preocupe, pasará pronto.
-Tranquila, Rukia, estarás bien-le dijo Ichigo tomando su mano-Te lo prometo.
-Ichigo…
-Te lo prometo, no dejare que te pase nada, ni a ti ni a nuestros hijos-le repitió el pelinaranja. Estrechó su mano todo el camino hasta que le negaron el paso.
-Lo siento señor, usted no puede pasar-le dijo la enfermera.
-Pero…
-Lo lamento, necesitamos atender a su esposa-terminó la enfermera y pasó a la sala de urgencias donde estaba Rukia. Ichigo suspiró con pesadez, no quería imaginarse lo peor.
-No te preocupes Kurosaki-kun, estoy segura que Kuchiki-san estará bien-intentó animarlo Orihime.
-Si, Kuchiki-san es una mujer muy fuerte, saldrá de esta victoriosa junto con tus hijos-le dijo Uryuu viendo la puerta de la sala de urgencias.
-Es mi culpa-dijo el sustituto tomando asiento en la silla más cercana.
-No Kurosaki-kun… no es tu culpa…-dijo Orihime arrodillándose frente a Ichigo y tomándole la mano -Por cierto… ¿Quieres ver lo que compró Kuchiki-san para tus bebés?-preguntó ella con una sonrisa.
-¿eh?-el ojimiel la miró confundido.
-Si, a eso fuimos al centro comercial, de hecho cuando nos atacó el Hollow yo llevaba las bolsas, y todo este tiempo me he encargado de cuidarlas, mira-la pelirroja tomó una bolsa con el nombre de una tienda de bebes y sacó la pañalera que Rukia había comprado-¿No es adorable?
Ichigo tomó el objeto en sus manos, lo acaricio imaginándose la cara de emoción de Rukia al verlo, ese estúpido conejo la volvía loca. Sonrió inconscientemente.
-Gracias Inoue.
-Voy a ver a mi padre y preguntarle sobre Kuchiki-san-dijo Uryuu yendo a la sala de urgencias. Pasó un largo rato desde que habían llegado al hospital, Ichigo y Orihime esperaban con impaciencia que alguien les diera una noticia, pero nada. El sustituto empezaba a desesperarse, quería saber que había pasado con Rukia y sus hijos, sentía que en cualquier momento se volvería loco. Llamó a su padre para informar que Rukia estaba hospitalizada, automáticamente su familia lo atosigó con preguntas que él dijo que respondería en casa. De un momento a otro apareció Uryuu junto con una enfermera.
-¿Qué pasó?-preguntó Ichigo acercándose al Quincy-¿Cómo está Rukia?
-No te preocupes, Kuchiki-san y los bebés están bien-respondió el peliazul con tranquilidad.
-Al parecer su esposa hizo un movimiento brusco y indució el parto, pero ya controlamos eso-le dijo la enfermera con una sonrisa.
-Ah… ella… no soy… no estamos casados-dijo el pelinaranja con un notable sonrojo.
-Te pusiste todo rojo, Kurosaki-kun-le dijo Orihime entre risas ocasionando que el sustituto se sonrojara aún más.
-Bueno, ¿van a pasar a ver a Kuchiki-san?-preguntó Uryuu nuevamente.
-No, yo ya debo irme, además creo que Kuchiki-san necesita descansar, mañana vendré a verla-dijo la pelirroja con una sonrisa.
-Entonces te acompaño a tu casa, Inoue-san, ya es muy tarde-le dijo el Quincy a la joven, para después dirigirse a la enfermera-¿Podrías llevar a Kurosaki a la habitación de Kuchiki-san?
-Por supuesto, Ishida-san.
-Gracias Ishida-dijo Ichigo con su mano derecha posada en su nuca.
-No hay de que, mi padre y yo estaremos al pendiente de todo así que no dudes en llamar por si Kuchiki-san necesita algo.
-Nos vemos Kurosaki-kun, ya verás que Kuchiki-san estará muy bien-le dijo Orihime
-Si, gracias Inoue, les llamaré para que sepan cómo va todo-dijo el pelinaranja para después ver como sus amigos se alejaban.
-Acompáñeme Kurosaki-sama-le dijo la enfermera y empezaron a caminar. Subieron por un ascensor haciendo un incomodo silencio, cuando llegaron al tercer piso, caminaron por un largo pasillo hasta una habitación privada, un tanto alejada de las demás-Posiblemente la Kuchiki-sama esté un poco adormilada, es totalmente normal porque está sedada, no se vaya a impresionar, los aparatos que tiene solo son para monitoreo, y sobre todo, no debe levantarse, debe estar en reposo total-explicó la enfermera. El sustituto pensó que debía acostumbrarse a esa forma de hablar, después de todo, el sería medico algún día. Abrieron la puerta y ahí estaba. Rukia estaba dormida en la camilla, un monitor mostraba el ritmo de su corazón, mientras que una manguera de oxigeno yacía en su nariz, una manguera conectaba su mano izquierda a una bolsa con solución. A Ichigo le dolía el pecho solo de verla-Pase Kurosaki-sama-le indicó la enfermera, cuando el estuviese dentro se despidió-Debo irme, solo presione el botón por si necesita algo-diciendo esto, salió de la habitación.
Ichigo se sentó a un lado de la cama de Rukia, le dolía verla así.
-Es mi culpa… si tan solo te hubiera acompañado cuando me lo ofreciste…-dijo él mientras hacía un lado el mecho rebelde que tenía la Shinigami sobre su rostro.
Se quedó mirándola bastante rato, no sabía qué hacer, no le gustaba verla así, le encantaba verla llena de energía, que lo dibujara con cara de oso y que lo regañara por tantas idioteces que él cometía. Sobre todo, estaba consciente que cuando Byakuya se enterara de esto intentaría llevarse a Rukia, pero que ni lo soñara, el estaba ahí para protegerla y mantenerla a su lado.
-Nada ni nadie te separara de mi lado… y no solo te lo prometo a ti, es un juramento a mí mismo.
Nota de la Autora: Aaaah esperaba con ansias publicar este capítulo :D no se por que LOL pero la verdad es que cuando se me ocurrió este capítulo estaba en proceso del anterior y tuve un severo bloqueo, escribí este antes del capitulo 7 así que esto es más raro aun :D como sea o que mala soy, como pude hacerle eso a Ichigo? D: llorare como nena! O; es que no es de deos o pero en fin, yo se que después serán felices... lo serán :D y los nombres de los bebés, ya se me había hecho un cliché LOL los nombres de Kaien y Masaki para los hijos de Ichigo y Rukia, a´si que investigué, el nombre Eiji me gusto por su significado y Hikari, bueno, me guié más en el nombre de Rukia, como deben saber Rukia es la pronunciación (segun Kubo Tite) del nombre Lucía en japonés, que significa Luz, así que Hikari no estaba tan lejos :D espero que les guste este capitulo por que yo disfrute mucho escribiendolo ^o^ reviews plis x3
