DISCLAIMER: Los personajes de InuYasha no me pertenecen, son propiedad intelectual de Rumiko Takahashi. Yo sólo los uso para escribir diversas situaciones hipotéticas y así, entretenerme y de paso, ver si entretienen a alguien más. Escrito sin fines de lucro.


Million Reasons

X —

Labia excesiva —


Rodó los ojos mientras escuchaba el sermón de su tutor, aburrido. Seguía con esa idea, llevaba casi una semana dándole la misma charla sobre sentimientos, chicas y relaciones, desde que se enteró de que había terminado con su primera novia. No es que él quisiera andar "de flor en flor", como le decía su mentor ahora, pero había notado que los intereses de la muchacha eran muy distintos a los suyos y, además, había otro chico que la estaba cortejando y que parecía haber comenzado a gustarle a ella. Lo más sensato, se dijo a sí mismo, era terminar antes de que hubiese algún malentendido. Claro que Saya no se lo había tomado muy bien e incluso le había reclamado que era culpa de Sango, porque todo había cambiado desde que había regresado a clases. Si ella no podía comprender que él apoyara a su amiga y que también necesitaba tiempo para otros asuntos que no la incluyeran, entonces no tenían nada más que hacer juntos.

— Espero que consideres lo que estoy diciéndote, muchacho. Las mujeres son peligrosas, debes tener cuidado. No digo que no puedas entretenerte y disfrutar de tu juventud, pero hazlo a consciencia y con responsabilidad. Creo que sería prudente que te mantuvieras fuera de alguna relación por lo menos un par de meses…

— ¿Meses? — ¿Cómo iba a lograr eso, si ya estaba interesado en alguien diferente? — Pero, señor Mushin, si el amor nace antes…

— Dudo que a esta edad el amor nazca tan de pronto, jovencito — lo cortó de inmediato el adulto, mostrándole una sonrisa un tanto socarrona —. En estos momentos, probablemente sólo serán tus hormonas revolucionadas… aunque no te culpo, eres igual a tu padre… incluso, tu abuelo tenía las mismas mañas…

— Sí, ya me lo había comentado… — Murmuró, conocía bastante bien el historial de sus ancestros. — ¿Ya puedo salir? Me están esperando.

— De acuerdo, espero que mis palabras no caigan en oídos sordos — el mayor le palmoteó la espalda y asintió con un gesto, dando por finalizada la charla —. Diviértete y dale mis saludos a los muchachos.

— Por supuesto. Adiós.

Tomó su chaqueta y salió raudo, bajando la escalera de su departamento rápidamente y dando una carrera veloz para atravesar parte del parque de juegos y llegar a su destino, los columpios donde Sango lo esperaba pacientemente. La saludó con un gesto mientras ella hacía lo mismo, acercándose.

— ¿Todo bien? Tardaste un poco más de la cuenta — su voz denotaba más preocupación que reproche, algo que lo enterneció.

— Sí, no te preocupes. Sólo es Mushin, con su sermón sobre las chicas y el noviazgo — se encogió de hombros en tanto caminaban en dirección a donde los esperarían InuYasha y Kagome.

— Bueno, quizá deberías escucharlo. No es bueno que tengas problemas con las chicas tan joven — esta vez, sí notó el reproche algo infantil y poco disimulado, haciéndolo sonreír —. No es algo agradable.

— Vamos, no soy un niño. Ya tengo 14 años, ¿lo olvidas? Además, sólo he tenido una novia, no es como si estuviera cortejando a toda la escuela…

— Los cumplirás dentro de unas semanas, aún tienes 13. Y no puedes negar que coqueteas con la mitad de las chicas que se te cruzan… Ahora que lo pienso, en realidad eres un problema.

— ¿Saya volvió a molestarte? — Se dio cuenta de que la tranquilidad que ella había intentado tener todos esos meses después de la partida de su madre, había sido perturbada nuevamente por su exnovia. — Lo lamento, no quería causarte ninguna molestia…

— No es tu culpa que ella me recrimine algo que no ha pasado. Sólo deberías tener más cuidado a futuro y evitar este tipo de situaciones — murmuró, parecía asumir que él no iba a cambiar su comportamiento.

— Sango — se detuvo, llamando la atención de la muchacha y logrando que lo imitara para verlo fijamente —. Eres mi mejor amiga, te considero parte de mi familia. Siempre vas a ser importante para mí, quizá mucho más que una novia… y eso les va a molestar. ¿Qué puedo hacer al respecto?

Ella lo meditó un momento, sintiendo la sinceridad y el cariño tras cada una de las palabras de su amigo y agradeciéndole con la mirada. Luego de unos segundos, se encogió de hombros con una tranquila sonrisa en el rostro y los ojos brillando con despreocupación.

— Fijarte en chicas que no sean tan estúpidas — respondió, sonriendo un poco más —. Aunque, analizando bien el panorama, si caen ante tus palabras… no podemos pedirles mucho en ese aspecto. Así que, supongo que no puedes hacer nada.

— ¡Oye! — Miroku la miró ofendido, frunciendo el ceño. — ¿Cómo es eso de "si caen ante tus palabras"? Hablas como si intentara engañarlas o algo parecido…

— Bueno, eres muy hábil con el habla. Incluso el insulto más grosero, podrías adornarlo con tu retórica y pasaría por una hermosa frase. No digas que no exageras en tu discurso de galán — soltó una risita, atravesándolo con una mirada astuta, divertida.

— Eres muy cruel conmigo, Sanguito — se hizo la víctima, colocando una de sus manos en su pecho, en la zona del corazón —. Acabas de herir mis sentimientos. Yo sólo intento confortarte, ser tu compañero de aventuras, apoyarte incluso cuando no lo necesitas… mi bella damisela, mi única intención es hacerla feliz y mantener la paz que tanto anhela, y me lastima de esta forma tan impía… no lo merezco. Sería mejor si atravesara mi corazón con una daga…

Sango soltó una carcajada ante la actuación del ojiazul, cubriéndose la boca en un intento de contener la risa mientras él seguía simulando el dolor que le causaban sus palabras, afirmándose un poco más fuerte el pecho.

— ¿Ves que tengo razón? — Logró decir entre risas, viendo cómo continuaba en su papel.

— Oh, hermosa dama, ¿por qué se esmera en dañarme tan abismalmente? — Esta vez, cayó de rodillas frente a ella, tomándole una de sus manos y llevándola a la zona donde fingía que dolía su corazón. — ¿No ve que su indiferencia y frialdad son como una implacable cuchilla que cercena mi carne? ¿Sus ojos no notan que cada palabra contra mi persona, desgarra mis tímpanos y se abre paso con violencia a través de mi cuerpo para incrustarse fatídicamente en mi corazón? ¿Le es indiferente, acaso, que este órgano vital late por su causa? ¿Tan grandes han sido mis pecados, que debo pagarlos con su desprecio? Por favor, honorable jovencita, sólo le pido… le imploro, me otorgue algo de su cariño, un ínfimo lugar en su corazón, aunque sea el rincón más apartado de sus pensamientos… ¿Soy digno de alguno de esos regalos, o deberé resignarme a sufrir el puñal de sus ojos recriminándome mis actos impuros?

En este punto, Sango había soltado lágrimas a causa de la risa, afirmándose el estómago y haciéndole un gesto con su mano para que se detuviera, sin ser capaz de articular palabra alguna. Miroku sonrió, mirándola de reojo y sin levantarse aún, esperando que ella le dijera algo más o que su risa comenzara a calmarse un poco.

— Basta… estás loco — fueron las palabras que pudo expresar mientras aún reía —. ¿Ves que estoy en lo cierto?

— Si tú lo dices… debe ser por algo, ¿no?

— Ya ponte de pie y vayámonos — se limpió las lágrimas y le extendió la mano para ayudarlo —. InuYasha debe estar hecho una furia porque no llegamos…

— Tus órdenes son deseos… no, creo que la frase era al revés. Bueno, como sea… haré lo que me digas, con tal de que no vuelvas a herirme de esa forma y me regales más esa maravillosa risa.

Ella volvió a reír, Miroku también lo hizo y luego la abrazó por los hombros para seguir su camino, ambos ignorando a la gente que se había quedado detenida viendo la escena. A él no le importaba si todo el mundo creía que estaba chiflado, si ése era el precio que debía pagar por escuchar a su amiga reírse de esa forma, gustoso lo pagaría todas las veces que fuera necesario.

"La risa, esa expresión fresca y revitalizante, es el reflejo de nuestra alegría interior, y si alguien se esfuerza para lograr que la liberes, merece que la compartas con él."


Prompt 30: Hacerle llorar de la risa.


Bueno, bueno... como lo había tenido abandonado, he vuelto en forma de actualizaciones más regulares (?) Espero no se aburran de mí, porque hay más de mi musa y mis locas ideas para rato (o eso pretendo). Ahora, quise retratar un momento alegre, donde se vea que las cosas van volviendo a la normalidad de a poco y podamos apreciar lo importante que es el apoyo de Miroku para Sango. Y además, podemos notar cómo ya va incursionando en el mundo amoroso este galán. Seguro luego va a tener uno que otro problema antes de que el amor verdadero llegue.

Muchas gracias a todos los que leen, pero en especial a ghost ficker rin por su encantador review, ¡eres un amor!

En fin, nos leemos en la siguiente entrega. Muchas gracias por su apoyo :3

Besos babosos~

Yumi~