10- Declaraciones.
Terminó de salir de la oficina de su amigo, y esperaba ver a Kakashi hablando seductoramente con la secretaria, pero no encontró eso, sólo el pasillo vacio. "Capaz deben estar en algún cuarto de limpieza haciendo…" no quería terminar la frase, le daba bronca y se ponía colorada. "¡Y a mí qué me importa!" gritó dentro de sí. Sacudió la cabeza, y empezó a caminar por el lugar para salir de ahí.
Bajó al 1º piso, y curiosamente, vio a la susodicha sentada en su escritorio haciendo su trabajo; cosa que la sorprendió mucho. –Hasta luego- dijo la mujer mientras Sakura pasaba delante de ella. –Chau…- devolvió extrañada. Caminó unos pasos más, y por fin estaba fuera del edificio.
"¿Y ahora dónde está?" pensó molesta. –Siempre es lo mismo…- decía apretando sus puños. "Voy a ir a esperarlo en la entrada de la aldea." Pensaba mientras caminaba. Estaba llegando al lugar, miraba lo imponente que eran las 'barreras' de la entrada de la Arena.
Bajó la vista para mirar al frente, y en un banco cercano encontró al peligris sentado, leyendo su librito favorito. "No le bastó con la secretaria" pensaba enojada, y muy celosa. Se paró delante de él -¿Ummm?- dijo el chico desviando la atención del libro, a la pelirosa.
-Sakura, qué sorpresa, pensé que te quedarías más tiempo con Gaara.- decía con sarcasmo. Ella se contuvo para no pegarle. –Y yo pensé que ibas a pasar más tiempo con la secretaria- dijo ella, terminando con asco la frase. –Ummm… ganas no me faltaba- devolvió risueño. Quería molestarla, le gustaba cuando verla así.
La kunoichi no soportó eso, dio media vuelta y con voz firme y seria dijo –Vamos- y comenzó a caminar hacia la entrada. "Ay, Sakura…" pensaba el shinobi con ternura. "Si supieras, Sakura. Si supieras…" decía con tristeza. Se levantó de su asiento, y caminó al lado de ella.
Después de 25 minutos, salieron de la Aldea de la Arena y llegaron al bosque otra vez. –Bueno, a correr- dijo la pelirosa mientras se disponía a ponerse en marcha. Pero sintió la mano de su compañero impidiéndole hacerlo.
-¿Eh?- dijo sorprendida. –Sakura, vayamos caminando un tiempo.- contestaba tranquilo. –Pero vos dijiste que querías llegar rápido- devolvía molesta. –Lo sé, pero interrumpiste mi lectura.- respondía calmado. La chica se lo quedó mirando incrédula. –Sigamos- dijo él volviendo a caminar.
La pelirosa lo miró alejarse un poco, y luego lo alcanzó. Caminaron un tiempo en silencio, hasta que el peligris no pudo más –Nunca me imaginé que estarías enamorada de Gaara- comentó serio. En el fondo le dolía pensar eso, pero tenía que saber si era verdad. -¡¿Qué?!- gritó la chica sorprendida.
-¡Yo no estoy enamorada de Gaara!- volvió a gritar. Kakashi la miraba confuso. –Pero… yo pensé…- no pudo terminar, ella lo interrumpió. -¡Pensaste mal!- "Mejor si pensé mal" dijo internamente el peligris, sonriendo bajo la máscara. –Yo creo que pensé bien- decía divertido.
Sabía que eso la molestaría mucho, y quería escuchar una vez más que le digiera que no estaba enamorada del Kazekage. -¡No amo a Gaara!- insistía ella. -¿Segura? Lo extrañabas mucho, y sólo hablabas de las ganas que tenias de verlo, y esos abrazos y…- contaba con sus dedos, pero ella otra vez lo interrumpió. – ¡No estoy enamorada de él!-
El ninja copia no iba a dejar de molestarla. –Sakura, está bien si es eso lo que sentís por él- dijo soltándose y caminado otra vez. La chica no lo entendía "te estoy diciendo que ¡NO ESTOY ENAMORADA DE GAARA! ¿Qué parte no entendes?" pensaba muy enojada. (Sakura, calmate, decíselo tranquila y seria. No a los gritos) ordenaba su Inner.
La kunoichi accedió, respiró hondo tratando de calmarse. Alcanzó al chico, y se puso enfrente de él cortándole el paso. Lo miró fijamente a los ojos y muy seria dijo – No estoy enamorada de Gaara- Kakashi la miró serio, atento a sus palabras. Se sintió feliz por un momento, su Sakura no estaba enamorada del pelirrojo, pero lo estaba de alguien más. Y él quería saber quién era.
-Y… entonces… ¿de quién estás enamorada?- preguntó seriamente. "¿A quién tendré que matar?" pensaba molesto. La pelirosa lo miró sorprendida, jamás imaginó que su ex sensei le preguntaría eso. -¿Q-qué?- dijo nerviosa. –Si no amas a Gaara, entonces, ¿de quién estás enamorada?- volvió a cuestionar.
-¿`P-por q-qué preguntas?- devolvió. –Ummm… porque somos amigos.- dijo lógico. "Claro, amigos…" pensó ella triste, mientras bajaba la mirada y en ella se reflejaba su dolor. "¿Y eso? Sakura… vos…" pensaba confuso, pero con algo de esperanza.
-Sakura…- la llamó con voz suave. – No puedo decirte.- contestó cabizbaja. "Sakura… vos… estás…" seguía pensando él, cada vez más emocionado. – ¿Por qué no?- inquirió curioso. "Enamorada… de…" estaba por terminar su pensamiento. –Porque… porque…- tartamudeaba ella. "De… ¿mi?" finalizó la idea mientras su corazón latía rápido.
Se acercó más a la pelirosa, le acarició la mejilla y ella tembló. -¿Por qué, Sakura?- volvió a preguntar con voz suave, pero serio. Ella alzó la vista y lo miró nerviosa "Sos vos, Kakashi" se lo decía en su mente. "Pero vos no sentís lo mismo" ese pensamiento le rompía el corazón, y la llenaba de tristeza.
Contuvo las lágrimas, si lloraba en ese momento él se daría cuenta de que lo amaba; y la rechazaría. Sakura bajó la vista y respondió –Porque… quiero decírselo… a él primero- Eso lo desilusionó, esperaba que le digiera que lo amaba a él, pero había algo raro en todo eso. "¿Por qué bajó la vista? ¿Por qué no me lo dijo mirándome a los ojos?" se preguntaba. "Sakura, tal vez… sea yo y… ¿tenes miedo de decírmelo?" le decía en su cabeza.
-Está bien, Sakura. Entiendo.- le contestó tranquilo. Le dedicó una última caricia y guardo su mano en el bolsillo. La pelirosa alzó la vista sorprendida, no se esperaba esa reacción por parte de él. -¿Empezamos a correr?- preguntó rascándose la nuca. –S-sí- respondió ella. Y empezaron a saltar de rama en rama.
Pasaron todo el día así, corriendo y en silencio. Encontraron un lugar cómo para pasar la noche, comieron algo y se fueron a dormir. Amanecieron al otro día con los primeros rayos del Sol. Desayunaron unas frutas, y emprendieron viaje otra vez.
Faltaba sólo ese día para llegar a Konoha, el camino fue muy silencioso. Empezaba a oscurecer, y Kakashi pensó que sería mejor comenzar a preparar el campamente mientras tuvieran algo de luz de día. –Sakura, paremos acá- le dijo a su compañera. Bajaron a tierra firme. –Ummm… parece un buen lugar- decía el shinobi tranquilo.
-Sí- contestó la kunoichi. –Bien, voy a empezar a hacer la carpa.- dijo mientras la sacaba de su mochila. –Bueno, yo voy a buscar comida- agregó la pelirosa. –No, tengo comida en la mochila- la frenó el ninja copia.- ¿De dónde la sacaste?- preguntó la pelirosa extrañada. –Ummm…sobró un poco de anoche.- respondió haciendo su trabajo.
-Ahhh…- contestó tranquila. –Entonces dejame ayudarte con eso.- decía mientras se acercaba a él. –Si vos queres…- devolvió el peligris. Terminaron de armar la carpa juntos, y se sentaron uno al lado del otro, apoyando sus espaldas en el tronco. Kakashi agarró su mochila y sacó dos contenedores con comida.
Le pasó su 'plato' a Sakura –Gracias- dijo ella con una sonrisa. –De nada…- contestó encantado por el gesto de la chica. Miró al frente, si la seguía mirando volvería a besarla "aunque si no me rechazó antes…" pensó pícaro. "Parece que le gusta que le sonría" pensaba coqueta la chica. (¡Ay, qué ganas de besarlo otra vez!) Dijo su Inner. "Sí, la verdad…" se sonrojó con ese pensamiento.
Bajó la cabeza para que él no lo notase, y el peligris aprovechó eso para comer sin que le viera la cara, lo hizo por inercia. "Qué tonto, ella ya me vio la cara" pensaba tranquilo. "La única que la vio" terminaba de decir. Y era verdad, era la única mujer que le había visto la cara, ni siquiera a Anko se la había mostrados. "Oh, Anko… tengo que terminar con ella cuando vuelva." Planeaba en su mente.
"Ummm… seguro va a hacer una escena." Pensó cansado. Su 'novia' era una histérica de primera, todo era una excusa para ponerse a gritar de celos. "A penas llegue, la voy a dejar." Decía para sí. Apoyó su cabeza contra el tronco y la levantó en dirección al cielo, con los ojos cerrados.
Sakura ya había terminado de comer, y vio al chico acomodarse. Tenía que preguntarle. –Así que te gustó la secretaria de Gaara, ¿eh?- dijo tratando de sonar divertida. -¿Umm?- contestó él. Bajó la cabeza y la miró. –Era linda…- contestó despreocupado. -¿Linda? Te la comías con la mirada…- devolvió con algo de molestia que trató de disimular.
-Bueno, la verdad que era muy linda.- respondió con voz ronca. "Pero no tanto como vos, Sakura." Terminaba de decirle en su mente. "¡Así que muy linda! ¡Ay, es un baboso!" pensaba la chica muerta de celos.
-Y si te gustaba TANTO, ¿por qué no te quedaste con ella?- preguntó molesta. "Qué rápido aparecen los celos, Sakura." Pensaba el chico divertido. –Lo hubiera hecho, pero tenía que volver con vos a la aldea.- contestó. –Podes ir yendo a la Arena otra vez. Yo puedo volver sola.- devolvió.
-Ummm… no, ya estoy acá…- decía resignado. –No, anda. Tal vez todavía estas a tiempo y no te cambió por otro.- contestó molesta. -¿Por otro? ¿Por qué decís eso?- preguntó extrañado. –Por favor, ¿me vas a decir que no viste la pinta de rápida que tenía?- respondió con ironía.
-¿Eh? Porque sea muy linda no quiere decir que sea rápida.- decía en tono lógico. Sakura no aguantó más, no iba a soportar que siguiera halagándola enfrente de ella. Se paró rápido y le gritó -¡Anda a buscarla si tanta ganas le tenes!- El peligris la imitó y se puso enfrente de ella.
-A mí no me ordenas nada, Sakura- contestó serio. –No te estoy ordenando, te estoy dejando el camino libre.- devolvió sin gritar, pero seria. –Siempre tuve el camino libre.- respondió con su ego muy grande. -¿Ah sí? ¿Entonces por qué no te quedaste con ella?- preguntó desafiante.
-Porque tenía que volver con vos a la Aldea.- contestó igual. –Sino, no dudes que estaría con ella.- terminó de decir. Necesitaba probar a la chica, ver cuál era su reacción ante eso. La pelirosa sintió un inmenso dolor dentro de ella cuando él terminó de hablar. Lo miró sorprendida, y dolida.
Bajó la cabeza y con una voz muy suave dijo –Podes ir, Kakashi. Yo… puedo volver sola a la aldea.- El peligris la miró con tristeza "Soy un insensible ¡cómo le voy a decir eso!" se reprendía interiormente. –Sakura…- dijo acercándose más a ella. –No, Kakashi.- se negó a él.
-Anda, eso es… lo que… queres- terminaba de decir conteniendo las lágrimas. "¡Qué estúpida soy! ¡Cómo voy a pensar que él puede sentir algo por mí!" gritaba interiormente. Apretó sus puños en la realidad. –Sakura, yo no quiero eso.- contradijo el peligris.
-Sí lo queres, y está bien, no te culpo ella es hermosa.- contestó triste. Kakashi se acercó más, sin que ella lo sintiera. –No, no es hermosa- decía mientras la abrazaba por la cintura y la acercaba más a él. Ella se resistió, puso sus manos en el pecho de él para alejarlo, pero no tenía mucha fuerza, estaba cansada física y emocionalmente.
Kakashi la sujetó fuertemente para que parara de resistirse. –Sakura, ¿qué pasa?- le preguntó preocupado. –Nada…- devolvió con voz suave. –Kakashi, anda.- insistió otra vez."Anda, así puedo llorar tranquila." Pensaba con dolor. -¿Por qué queres que me vaya, Sakura? ¿Te molesto?- preguntó triste, pero no lo mostro.
"¡Qué sínico!" pensó con furia la pelirosa. Le levantó la cara para mirarlo y enojada le dijo -¡Vos sos el que dijo que por MI culpa no pudo quedarse con ella!- devolvió gritando. -¡Vos no hubieras dudado quedarte con ella si yo no estaba! ¡Así que sos VOS el que se quiere ir!- terminó de gritar enojada.
-¡Pero vos no te estás negando a que me vaya! ¡Así que sí te molesto!- respondió el peligris igual de enojado. – ¡Yo no quiero que vayas, pero si te queres ir no te voy a retener!- devolvió la pelirosa. –Yo nunca dije que me quería ir- contestó serio, pero firme.
Ella lo miró sorprendida. –Pero… parecía que sí.- respondió triste. –No todo es lo que parece, Sakura.- dijo el shinobi. –Puede que no...- contestó la pelirosa. El chico la miró, la tenía tan cerca. Sintió su nerviosismo, se acercó más a ella, y la besó. Igual de tierno que el anterior, pero más intenso, con más deseo, con más amor. Ella lo aceptó sorprendida, pero feliz. Otra vez volvía a besar a SU ninja copia, a SU Kakashi Hatake; aunque sólo fuera suyo en su interior.
El aire les faltaba, y como en el primer beso, tuvieron que separarse por eso. Se miraron, ella estaba muy sonrojada, y él estaba tranquilo como siempre; pero feliz porque pudo volver a besar a la mujer que tanto amaba.
-¿Eso no fue lo que pareció?- le preguntó con voz suave. Sakura estaba impactada "¿qué se supone que tengo que contestarle?" pensaba nerviosa. (Decile que sí fue.) Ordeno su Inner. –S-sí fue…- respondió apenada. El peligris sonrió ¡y no tenía la máscara! "Mmm… qué hermosa sonrisa." Pensaba la chica embobada por él.
-A mí también me pareció que lo fue.- contestó el peligris suavemente. –Buenas noches, Sakura- dijo mientras la soltaba y se dirigía a la carpa. "¡¿Eh?! ¿Te vas a ir a dormir sin hablar de esto? No, querido" pensaba la kunoichi.
-Kakashi…- lo llamó antes de que entrara al lugar. –Sí, Sakura…- contestaba dando vuelta para mirarla. Un par de pasos los separaban, pero podían escucharse. –Yo… quería que hablemos de… - decía con vergüenza. No sabía cómo decirle que quería hablar de esos dos besos que se habían dando, pero tenían que hablar.
-¿Segura qué queres hablar, Sakura?- preguntó serio. No quería que su pelirosa lo rechazara, pero alguna vez tendrían que hablar de eso. "¿Segura? ¿Estoy segura? No quiero que me rompa el corazón…" pensaba triste. (Vamos, Sakura. ¡Ánimo!) Alentaba su Inner.
-Sí, Kakashi- contestó firme. –Ummm… bueno. ¿Nos sentamos?- le propuse acercándose al árbol dónde habían estado tiempo antes. La pelirosa lo siguió y se sentó a su lado. "¿Por dónde empiezo?" se cuestionaba nerviosa. (Preguntale porqué te besó) Ordenó la Inner.
-Mmm… ¿por qué… me… besaste?- preguntó nerviosa y sin mirarlo. El peligris la miró confuso "¿No es bastante obvio?" le preguntó en su cabeza. "Supongo que tendré que decírselo." Pensó tranquilo. –Bueno, ¿vos por qué crees?- cuestionó. –No lo sé… por eso te lo pregunto.- devolvió ella.
-Ummm… ¿no te lo pusiste a pensar?- preguntó curioso. –Sí, pero… no es lo que vos pensas.- respondió lógica. –Ummm… hay pocas razones para besar a una persona, ¿no?- dijo mirándola. Ella todavía no lo quería mirar. -…Sí, son pocas.- devolvió nerviosa.
-¿Cuáles son esas razones?- preguntó calmado. Quería que ella las analizara para que viera cuál de esas era la razón por la que la besó. –Creo que son: porque sentís sólo atracción por una persona, besar por besar, y… porque ese alguien te gusta.- respondió apenada. -¿Son esas, no?- preguntó.
-Sí, esas son.- devolvió tranquilo. -¿Por cuál pensas que te bese?- preguntaba serio. "¡Ay, eso me lo tenes que decir vos! ¿Por qué hace esto? No quiero meter la pata y que me rechace." Pensaba confundida y triste.
-Mmm… no lo sé- respondió mientras se sonrojaba. -¿Pensas que sólo siento atracción por vos?- inquirió serio. -¿Qué te besaría para sacarme las ganas?- terminó de decir. Ella lo pensó unos segundos. –No…- contestó al final. -¿Pensas que sería capaz de besarte por besarte?- volvió a preguntar.
-No…- respondió un poco más calmada. "Entonces… sólo queda…" pensó emocionada. Levantó la cara y lo miró. –Entonces si no me besaste por esas dos razones, me besaste porque…- le daba miedo terminar la frase; quería que él se lo digiera.
"Acá voy, a ser rechazado por la única mujer que amé en mi vida." Pensaba con dolor. –Porque… me gustas, Sakura.- terminaba la frase con tristeza. "¡Kami-sama no puedo creerlo!" pensó feliz. Se tiró a abrazarlo, cosa que sorprendió al peligris. -¿Sakura?- preguntó extrañado.
"No era la reacción que me esperaba." Pensó confundido el ninja copia. La pelirosa se separó de él y con una sonrisa le dijo –Vos también me gustas, Kakashi- El shinobi no podía creer lo que la chica le decía. Su oído le jugaba una broma cruel. -¿Cómo?- preguntó incrédulo.
-Que vos también me gustas- volvió a decirle. -¿En serio?- volvió a preguntar. Todavía no caía, no salía de su sorpresa. –Sí, Kakashi- dijo ella con emoción. –Ummm… no me esperaba eso.- comentó todavía sorprendido. –Bueno, yo tampoco me lo esperaba.- decía sonrojándose.
Él sonrió, le encantaba verla así. –Sos tan hermosa cuando te sonrojas- le dijo acariciándole la cara, cosa que hizo que la chica se sonrojara más. –Mmm… a mí me parece más hermosa tu sonrisa.- le contestó la pelirosa. -¿Cuál? ¿Ésta?- preguntó divertido mientras se bajaba su máscara y le mostraba su sonrisa perfecta.
-Mmm… sí, esa.- devolvió embobada. "Kami-sama, es perfecto" pensaba mientras a su Inner se le caían las babas. –A mí me gusta más la tuya, Sakura…- le decía acercándose a ella. –Mmm…- fue lo único que pudo decir antes de que sus labios se volvieran a juntar. Se besaron con más ganas, con más sentimiento. Se separaron y se miraron tiernamente.
-¿Vamos a dormir?- preguntó con voz suave. –Emmm…- dijo pensándolo nerviosamente. El shinobi se dio cuenta de esto –Prometo que te dejare dormir- decía serio, pero dulcemente. – Jaja- rió tiernamente ella. –Sí, vamos- contestó con una sonrisa. Entraron a la carpa, se acomodaron, y durmieron tranquilos toda la noche.
