Ok, Yuuno lo admitía.

Fue desleal, deshonesto, chantajista, aprovechado, maniaco, incluso la desesperación afino su cinismo, pero nadie lo podía culpar, estaba completamente seguro de que cualquiera en su lugar hubiera hecho lo mismo y el que lo negara sería castigado por los dioses… existe un límite para la hipocresía.

Así que esa mañana no pudo evitar levantarse con una sonrisa de oreja a oreja. Aprovecharía que Fate aun estaba en revisión para salir a comer con Nanoha y aclarar las cosas de una vez por todas y no habría poder humano, animal o divino que pudiera contra eso.

Cierto. Había hecho trampa hace dos días. Programó la lost logia para no solo devolver a la normalidad a Fate, sino que se dio la libertad de indicarle al artilugio que tenía todo el permiso de utilizar el link core de la enforcer en caso de necesitar una fuente extra de mana… bueno, realmente le dijo que lo utilizara. Lo cual provocó que la rubia regresara a la normalidad pero cayera noqueada.

La sonrisa se amplió.

El era lo máximo.

Estaba nervioso, lo admitía. Fue un verdadero problema vestirse, no solo porque su corbata favorita había resultado medio chamusqueada, sino porque no quería mostrarse demasiado formal; debía de verse bien, pero discreto y al mismo tiempo poder transmitirle a Nanoha lo que siempre le había querido decir: Tú sabes que soy la mejor opción y haz descubierto que de verdad no te gustan las mujeres.

Y es que Yuuno tenía una teoría muy interesante respecto a eso, de hecho, era tan interesante que en un día de parranda con Chrono, el en ese entonces joven capitán lo había mirado con horror y juró que no dejaría a Amy acercarse demasiado a Hayate.

¿Qué teoría era? Simple. Algo que llamaron:

El súper convertidor lésbico de Hayate.

Si Nanoha tenía todos los atributos para ser conocida como la as de ases o el demonio blanco; Hayate contaba con todo el perfil para ser considerada la comandante demonio, la reina del infierno o la reina demonio sadomasoquista lava-cerebros convertidora de personas normales a zombies lésbicos, sin embargo, como el nombre era en exceso largo, decidió dejarlo en "Hayate"

¿Qué cual es ese perfil?

¡Uff! ¿Por dónde empezar? Tal vez por el hecho de que toda su infancia fue un conejillo de indias para su amado tío Graham; es decir, el señor dijo "¿Qué la nueva dueña del tomo de la oscuridad es una niña? No se preocupen, no sabe utilizarlo, no creo que haga nada hasta dentro de algunos años, ¿Por qué no en lugar de exterminarla y exponernos a que el tomo del mal vuelva a escoger amo, la dejamos crecer, vemos como todo evoluciona y en el momento justo la congelamos y la desterramos a una grieta en el espacio-tiempo? Es decir, de todos modos se va a morir…" ¿Qué tenía este señor en el cerebro? ¿Comida para gatos? Yuuno la hubiera congelado de una vez por todas apenas enterarse de que ella era la nueva ama.

Después cuando el incidente ocurrió, ¡Ah sí! Porque la TSAB todo clasificaba como incidentes, ¿ejemplo? El incidente Precia Testarossa. ¿Qué por poco y se destruye la continuidad en el espacio tiempo? ¿Qué jugó con tecnología prohibida y clono a su hija? ¡Ñah! No fue la gran cosa, es más a su hija-clon abrámosle todas las puertas para ser una gran oficial y al niño arqueólogo que busco la manera de detener todo, encerrémoslo en una biblioteca infinita con olor a hongos y dejarlo sin vida social… bueno, el caso es; que después del incidente del tomo nocturno, a pesar de que Hayate no fue más que un conejillo de indias, le tocó pagar una buena penitencia, ¿Y Graham? Bien, gracias por preguntar. Está en la tierra en una casa de retiro. Aunque bueno, no es como si la comandante/mapache no fuera astuta, encontró la forma de escalar hasta donde está hoy en día. Yuuno sospechaba de sus métodos, algún día la convencería de revelarle ese secreto, pero no sería pronto, por el momento estaba muy ocupado buscando que ponerse.

"Bien, sé que hemos esperado esto por mucho tiempo, pero Yuuno, la prudencia nos dice que no podemos atacar de frente" Sí, estaba hablando consigo mismo mientras terminaba de arreglarse delante del espejo. "Hoy algo familiar, mañana un detalle más intimo y pasado mañana ¡Adiós Fate!"

[…]

[…]

"¡Eres una traidora!" Hayate sostenía a Fate lo mejor que podía "¡Una maldita y sucia traidora! ¿Cómo pudiste? ¡A mí! ¿Ya se te olvido quien cubre tu traicionero trasero cuando estamos de misión?" La rubia al ser más alta que la comandante, estaba logrando su objetivo de soltarse por completo del agarre. Signum a unos metros de ellas miraba de manera nerviosa hacia la capitana de la unidad relámpago.

"¡Fate, por todos los dioses!" Hayate ya sentía un dolor en los ligamentos de sus brazos "¡Prometiste guardar la calma!"

"¡Oh, pero si estoy calmada!" pataleo con fuerza tratando de golpear a Hayate o Signum o a quien sea que entrara en su rango "¡Bardiche! ¿Dónde está mi dispositivo? ¡Yo te mato… lo juro!" miro amenazadoramente a la guardiana de la espada. "¡Nanoha! ¡NANOHA!"

"Hace media hora que salió de la unidad, Fate. No importa cuánto le llames. Tranquilízate, solo es una cita estúpida." Ante lo dicho por la castaña, la enforcer solo enloqueció más, gritó, pataleó e incluso la mordió "Y se supone que la loca es Nanoha… Fate, esto es una orden, si no te calmas…"

"¡Metete esa orden por el…!" No pudo aclarar hacia que parte de su anatomía Yagami debía de meterse su orden, porque ante un gesto de esta, casi todos los presentes en ese cuarto de la enfermería la taclearon dejándola tirada en el suelo debajo de casi media unidad seis.

"Bien, creo que ahora sí podemos hablar con calma…" Hayate era la que se encontraba justo encima de ella. "Entiende que no tuvimos opción… ¡Rayos Shamal, debes dejar de cenar tan pesado!" la medico no dijo nada, solo la miró con resentimiento.

"Erio, Caro, les ordeno que se quiten de encima" Fate se removió un poco para poder mirar directamente hacia los ojos de los niños que encumbraban esa extraña montaña de gente.

"Lo siento Fate-san, pero la Comandante Hayate nos dijo que…"

"¡Bajen ahora mismo o los vendo al mercado de tratas! Juro que los vendo, ¡Si no se bajan mañana mismo estarán en alguna nave camino a no sé donde!" Ambos cadetes la vieron con algo de miedo "No estoy jugando, ¿No se les hace extraño que aunque tengo muchos protegidos, solo se conocen entre ustedes? ¡Así es! Los que se portan mal son vendidos, ¿Cómo creen que compre mi deportivo? ¿Trabajando? ¡Jah! Con lo tacaña que es Hayate nunca lo hubiera logrado." Todos quedaron en silencio… en un profundo y desconcertante silencio.

"Testarossa, no estás razonando…" Signum al fin se atrevió a abrir la boca.

"¡Calla! No tienes derecho a hablar, ¡Maldita sea, que se bajen les digo!" Ahora no solo miraba mal a sus protegidos, sino también a Subaru, Teana, Vita, Shamal y Shari. "Es delito grave atentar contra un oficial de la TSAB" se removió de nuevo consiguiendo quedar boca abajo a pesar de las quejas de Hayate que ya comenzaba a entumirse. "E-Esto no me detendrá" comenzó a arrastrarse por el suelo con todo y la montaña de gente sobre su espalda. Signum estaba impresionada, debía de admitir que la rubia era persistente.

"¿En serio nos va a vender?" Caro tenía los ojos llorosos.

"¡Aquí nadie va a vender a nadie!" Hayate trataba de agarrarse de algún lado para impedir el lento pero constante avanzar de su enforcer. "Fate Testarossa Harlaown, si no te comportas, juro que te quito la licencia de conducir."

[…]

[…]

A Vivio le caía bien tío Yuuno. Era algo raro; por momentos se reía solo y su ropa olía a viejo, pero era agradable y siempre que caía de visita en su casa le llevaba un regalo o un pobre intento por comprarte como le respondía su Fate-mama al ver el dulce o algún pequeño detalle que su tío le obsequiaba.

No sabía porque su rubia madre y su tío parecían llevarse mal. Nunca los había visto pelear, pero cuando estaban en el mismo espacio se podía sentir la tensión y los mal disimulados intentos por lograr accidentes. Una vez recordaba a tío Yuuno agregando sal al té de Fate-mama y posteriormente, Fate-mama metió el pie logrando que su tío cayera por las escaleras… cuando Nanoha-mama había saltado del susto preguntando qué pasaba, la rubia mayor había dicho "un accidente, amor, un desafortunado accidente"

La ocasión más reciente había sido la navidad pasada. En un intercambio de regalos a su Fate-mama le tocó obsequiarle algo al tío Yuuno. Nanoha-mama dijo que ella podía ayudarla a conseguir el dichoso regalo, después de todo, ella conocía al tío desde hacía mucho tiempo y tenía una idea de sus gustos. Fate-mama le había sonreído y contesto algo como "No te preocupes amor, creo saber que le gustaría" ¿El regalo? Ella no lo vio, pero cuando la enforcer principal de la unidad seis encontró en su oficina una bolsa repleta de excremento de perro, también encontró una nota que decía "Gracias por la arena para gatos"

Nunca los había visto pelear o discutir, siempre eran pequeños accidentes o inocentes bromas.

"¿Vivio-chan?" La pequeña vio a su Nanona-mama que la observaba divertida "¿Pasa algo? Tío Yuuno lleva rato preguntándote si quería ir a los juegos con los demás niños."

"¿Juegos?"

"Sí, ahí hay unos y veo que hay bastantes niños, tal vez podrías hacer nuevos amigos" el bibliotecario le sonreía con simpatía "Parece que la pequeña andaba volando, igual a su madre, siempre con la mente en las nubes" le guiñó el ojo a Nanoha que se rascó la cabeza algo avergonzada por la observación.

"Lo siento, tío Yuuno, pero pensaba en Fate-mama." La mirada de Yuuno se oscureció por un instante. "Pero tienes razón, aprovecharé para hacer nuevos amigos" se levantó como resorte de la mesa en donde estaban comiendo unos helados y corrió hacia el área infantil.

"Sé que ya te he dicho esto muchas veces, pero muchas gracias por ayudar a Fate-chan" La instructora le sonrió sinceramente agradecida. "Ya nos estaba preocupando, ¿Te conté lo que le hizo a Teana?" El rubio sonrió con pesar. "Cuando fuimos por ella al departamento, parecía que un huracán morado había pasado por todo el lugar… pintura fresca y seca, todo desperdigado por el piso, las cortinas algo chamusqueadas, Tea nos contaría que Fate-chan en un arranque de ira mando a Bardiche para quemarlas, porque no eran moradas; Bardiche es un dispositivo sensato, pero no puede negarse a las ordenes de su usuaria. Al principio ella actuaba normal, estaba algo desconcertada por lo ocurrido, pero era mi Fate-chan" Yuuno sintió como su pecho se retorcía "Luego de unos días, se convirtió en un monstruo caprichoso y amante del morado. Yo también la pase mal, no solo por Fate-chan, sino también por Yuuno-kun."

"También tuve miedo… no sabía si volvería a respirar aire puro o si viviría siendo torturado por una mujer horrorosa de cabellos extraños."

"¿Eh?"

"Nada, nada, yo me entiendo." Agitó una de sus manos restándole importancia a lo dicho.

"¿Sabes? Por un momento creí que no volvería a verte… eso hizo que me diera cuenta de algunas cosas"

"¿En serio?" La sonrisa de Yuuno fue amplia "¡Yo también! Hay muchas cosas que quiero decirte…"

"Sí" asintió enérgicamente con la cabeza "Eres mi mejor amigo, si algo llegara a pasarte… fue gracias a ti que entre al mundo de la magia y debido a eso pude conocer a Fate-chan y los demás. No sé si te he agradecido alguna vez por ello." Y la sonrisa se fue al traste. "Fue MUY malo tener a Fate-chan así… pero ya todo está bien. Fate-chan regresó con nosotras y tú resultaste fuera de peligro, con uno que otro moretón, pero estás a salvo. Podrás regresar a tu vida normal dentro de poco. Estoy pensando en tomarme unos días libres, podríamos ir las tres a algún lugar bonito a pasar el rato, hace mucho que no tenemos vacaciones familiares. Estoy segura que Hayate se nos unirá algunos días, si quieres puedes ir con ella, sabes que eres bienvenido."

"No, lo que… yo… quiero decirte que te quiero, que necesito que formes parte de mi vida para siempre" ¿Era solo él o hacía demasiado calor? La cobriza lo observó unos instantes antes de soltar una risita.

"Eres un tonto, yo también te quiero y ya formo parte de tu vida, al igual que Fate-chan, Vivio-chan, Hayate-chan y todos los demás." Los ojos azules centellaron con ternura "Eres importante para mucha gente Yuuno-kun" giró un momento y saludo a Vivio animadamente.

"¡No me estás entendiendo!" Yuuno se quitó las gafas y se revolvió alterado el cabello "¡Yo te…!

"¿VISTE ESO?" Nanoha no le había estado prestando atención, tenía a Vivio en su campo visual, la cual jugaba de lo más divertida con dos niños. "Ya hizo nuevos amiguitos, Fate-chan se sentiría orgullosa cuando le cuente, siempre dice que es importante que Vivio-chan conviva con niños de su edad, ya sabes, en la unidad están Karo y Erio, pero no es lo mismo. Además de que queremos que crezca lo más normal posible, no saturarla con asuntos mágicos antes de tiempo… ¿Te conté que Fate-chan y Vivio-chan no congeniaron mucho estos días? Fate-chan parecía tener más pilas que Vivio-chan y eso ocasionó una que otra pelea, incluso tuve que esconder algunos juguetes para que nadie se peleara."

Yuuno se levantó de la mesa para sorpresa de Nanoha. La miró de una manera en que la instructora no supo interpretar. "¿Te parece si damos una vuelta por el parque?" la instructora amplio la sonrisa, Yuuno siempre había sido muy atento. Era un buen sujeto.

"Claro, a Vivio-chan le fascina ir, cada que Fate-chan tiene día libre vamos las tres."

"Pensándolo mejor, creo que hay un nuevo circo."

"Eso me recuerda la primera vez que llevamos a Vivio-chan al circo. Quedó maravillada, de hecho la foto que tiene Fate-chan en su oficina es de aquella vez." Esto era una maldita broma.

"De acuerdo, Nanoha necesito que te concentres" sujetó firmemente los hombros de la instructora y la miró seriamente a los ojos "¿Existe algún lugar a donde no hayas ido con Fate Testarossa?"

[…]

[…]

Hayate bufó. No sabía explicar cómo, realmente no, pero a pesar de que Fate tenía sobre sí a más de ocho personas, (algunos oficiales se anexaron a la montaña por pura diversión) seguía arrastrándose por el suelo y ya había llegado hasta la salida de las oficinas. La castaña ya tenía dolor de espalda y es que sobre ella estaba Shamal y sobre Shamal, Teanna y luego Subaru, Shari, Erio, dos oficiales que en su vida había visto, pero que por lo aparentemente pertenecían a la unidad, Vita, Caro e incluso Rein, ¿Hasta cuando Fate seguiría con ese estúpido comportamiento? Al lado de la tortuga Testarossa, Signum caminaba con paso lento y de vez en cuando trataba de calmar a su capitana; algunos otros hacían valla a los costados y ponían marcas cada metro al tiempo que vitoreaban a la enfrocer… incluso ya habían apuestas de cuantos metros más avanzaría.

"¿Fate-mama?" la mirada de la rubia que había estado concentrada en la línea roja que marcaba el siguiente metro, se disparó hacia arriba para poder encontrarse con una Vivio por completo sorprendida. "¿Qué hacen, están jugando? ¡Yo también juego!"

"N-No, Vivio…" pero fue muy tarde, la niña brincó para quedar encima de Caro, Rein tuvo el tino de levantarse a tiempo. "V-Vivio, amor… ba-bajate."

"¿Qué se supone que es esto?" Nanoha se acercó junto con Yuuno, el cual tenía una sonrisa torcida en su rostro, tenía que tomarle una foto a todo esto.

"¡Nanoha!" Fate se sacudió con fuerza logrando tirar a algunos de la torre. Los demás decidieron que ya no había caso y se bajaron uno a uno, dejando a la enforcer y a Hayate en el suelo. "Hayate, ya te puedes quitar"

"Eso intento, pero mi cuerpo no responde… creo que he vuelto a quedar paralitica y eso no es gracioso." Nanoha no pudo evitar soltar una carcajada y ayudó a su amiga a levantarse, para después ser sostén de una pulverizada Fate.

"¿A qué jugaban?" le preguntó a su novia con una sonrisa brillante. Estaba feliz de verla de nuevo en su tamaño estándar.

"Ya no importa…" la mirada rubí estaba estacionada sobre Yuuno. "¿Cómo estuvo tu tarde?" le pregunto con falsa amabilidad.

"De maravilla…"

"…"

"…"

"…"

"Ok, ¿Qué les parece si vamos todos a comer algo?" Hayate abrazó a Yuuno como si fuera su mejor amigo en todo el universo. Algunas sonrisas nerviosas se dejaron escuchar, nadie quería derramamiento de sangre en los pasillos y si no rompían los ánimos, pronto habría batalla de rubios; así que comenzaron a encaminarse hacia el comedor, mientras soltaban algún chiste.

Nanoha se mantenía con la mano sujeta a la de Fate. Nadie podía ser más feliz que ella en estos momentos. La enforcer por su parte tenía una sonrisa triunfal y de vez en cuando le lanzaba una mirada burlesca a Yuuno al tiempo que besaba la mano de la cobriza.

Cuando llegaron al comedor, no tardo mucho antes de que los platos estuvieran llenos, los vasos rebosantes y los cubiertos sonando mientras se cortaban las piezas de carne. El ambiente era tranquilo o al menos lo fue hasta que casi todos se dieron cuenta que faltaban dos personas: Yuuno y Fate. Hayate tuvo que controlar sus ganas de darse un golpe, ¿En qué momento los perdió de vista? Estaba a punto de levantarse y escanear todo el lugar en busca de sangre, pero Fate entró por una de las puertas laterales acompañada por Alto, ambas sonreían y la rubia se secaba las manos con una toalla pequeña.

"¿Dónde estabas?" La pregunta fue directa.

"Fui a lavarme las manos, me encontré a Alto en el baño, ¿Pasa algo?" Hayate agudizó la mirada dejando ver sus sospechas.

"¿Sabes donde fue Yuuno?"

"¿Yuuno?" Fate miró hacia donde se suponía que el bibliotecario estaba sentado, (frente a Nanoha) pero el lugar estaba vacío. "Ni idea, a lo mejor igual fue al baño." Los ojos de la rubia se mostraba inocentes, pero Hayate sabía que tratándose de esos dos, no podía irse con las apariencias.

"¿Segura?"

"¿Y cómo quieres que lo esté? Si decidió ir al baño o al fin suicidarse no es asunto mío. "

[…]

[…]

Hayate se había quedado hasta tarde, aún había papeleo que terminar. Teóricamente Fate debería de estar haciendo ese papeleo, pero Nanoha no había disimulado para nada la necesidad de tener a la rubia amarrada a su cama; por tanto y tomando en cuenta que parte de todo este embrollo había sido su culpa o eso es lo que la instructora no paro de gritarle, ahí estaba, a deshoras de la madrugada escribiendo y firmando. Se preparó una taza de café, se quitó los zapatos, desabrochó su saco y decidió que trataría de hacer el trabajo con la mayor de las comodidades, después de todo, era la única que quedaba en todo el edificio.

En eso estaba, cuando sin querer tiró su taza de café mojando algunos papeles y llenando de astillas la alfombra.

"Genial… solo esto faltaba" se levantó y fue al almacén de mantenimiento por algo para limpiar el desastre. Caminó por el oscuro y tétrico pasillo recordando mandar a poner más focos por esa parte. Quiso abrir la puerta de dicho almacén una vez habiendo llegado, pero se topo con que tenía llave; eso era extraño, nunca se cerraba con llave. Sin dar mayor importancia saco su llavero y luego de casi media hora probando llave tras llave, encontró la que abría la maldita puerta. Prendió el foco y por poco y se orina del susto.

"¿Yuuno?" el bibliotecario estaba amarrado desnudo, con una extraña pelota roja en su boca y un letrero colgando en su cuello que decía: Hola, soy Yuuno tu nuevo esclavo sexual… me gusta lo salvaje, tómame ya.

La comandante de la unidad móvil seis tuvo sentimientos encontrados al verlo ahí, primero se enojó, pero después no pudo evitar soltar una carcajada limpia. Estos dos, nunca aprendían. Tomó el trapeador, la escoba, el recogedor, le dijo adiós a Yuuno, apagó la luz y volvió a cerrar la puerta.

"Niños, si no fuera porque ambos están derrapando por Nanoha, pensaría que lo suyo es una extraña tensión sexual."

FIN

[…]

[…]

N.A.: Sí, así termina este monstruo que me tomo casi dos años. Muchas gracias a todos por sus reviews, alertas, por poner la historia en sus favoritos, incluso por poner a esta su servidora dentro de sus autores favoritos, cosa que no deja de sorprenderme cada que lo veo. A lo largo de este fic, pase por demasiadas cosas, muchas aventuras, muchas desventuras, para mí, leerlo es todo un cofre de recuerdos.

Esta es la primera de mis historias que leo y provoca que me ría a carcajadas. Me divertí mucho escribiéndola, imaginando las situaciones y sacando los diálogos. Muchas gracias de nuevo por seguirla, por darle la oportunidad.

Nos leemos luego

Dana H.

P.D. En donde acabaron su cita Yuuno y Nanoha es probable que lo suba como un shot en "de delirios, regaños y enfermedades", pero no prometo mucho XD