UNIVERSO ALTERNO
SKIP BEAT! Y SUS PERSONAJES LE PERTENECEN A YOSHIKI NAKAMURA!
Kyoko
— ¡DEMONIOS! — Explotó como una fiera. La luz que entró por el umbral de la puerta me cegó. Mi cuerpo empezó a temblar incontrolablemente. — ¡DEMONIOS! ¡DEMONIOS! ¡DEMONIOS! —
Aun debido a la oscuridad que nublaba mi vista, era incapaz de diferenciar sus facciones. Oculto hacia atrás mis manos. El hombre por fin parece dar con mi presencia. Respiro profundamente mientras sus pasos se acercan.
— Ya… ya… mi princesa… ya me calme… tranquila…— Lentamente exhalo el aire que llevaba conteniendo hace ya un buen rato, mis pulmones arden. — Ya... Yo entiendo, esto ha sido sólo un berrinche, ¿verdad? —
Acerca su rostro al mío, inevitablemente, no puedo mantener la mirada. Como un acto reflejo mi rostro gira a un lado contrario. Sólo puedo volver a contener la respiración.
— No te preocupes, sé que ESTO no volverá a repetirse. — Sus palabras se volvieron heladas al igual que la sensación que me dejaba su aliento en el rostro.
Rápidamente se aleja de mí. Aún así no levanto la mirada. Mi cuerpo se encontraba en un estado catatónico, mis músculos no respondían.
— Veo que no has comido nada todavía. Mal, esto está muy mal mi princesa. No puedes vivir sólo de agua. Si no, tendré que darte de comer yo mismo. — Aprieto con fuerza mis labios. El dolor intenso de los mismos me indica lo resecos que están.
Puedo oír sus movimientos, como lentamente empieza a recoger algunas cosas. Con parsimonia, el hombre coloca nuevamente el colchón en su lugar.
— Te traeré otras cosas, me imagino que habrás pensado que les coloque algo. — Mi cuerpo tembló vilmente delatándome ante tal afirmación. — Se que aún no confías en mí, pero tranquila... — Sacude la ropa de cama y la colcha, acomoda los cojines, todo con una delicadeza como si estuviese acostumbrado.
Da por fin con los restos de las muñecas esparcidas en el suelo. Detiene sus movimientos.
— ¡TUS MANOS! ¡MALDITA SEA! ¡ENSÉÑAME TUS MANOS!—
Voltea bruscamente hacia mí, trato de volverme a resguardar pero es imposible. El hombre toma de mi brazo y me levantó como sí no le pesase nada, mi temor aumentó. Tiró de mí hasta lanzarme a la cama. El aire se escapa de mis pulmones como si me lo hubiesen arrancado. Un pequeño grito se escapa con el mismo. — ¡Demonios! — Inspecciona mis manos intensamente. Cuando finalmente creo que está satisfecho las suelta, y se retira rápidamente de la habitación. Oigo cómo traba la puerta.
Finalmente puedo volver a intentar respirar.
:v Rarw
Gracias por los favs, follows y reviews :')
