Bueno como todavía no puedo ver el último capitulo paso por aqui a dejar lo mio. De verdad todos los comentarios merecen un abrazo virtual enorme. Besototote
Descargo: Glee no es de mi propiedad. Si me perteneciera en este mismísimo momento estaría en una cabaña en el sur de Argentina con fogata incluida y jugando al Residente evil 4, ¿es poco romántico?
Capitulo 10:
Departamento de Quinn –Domingo bien temprano.
Santana, Quinn, Brittany y Beth estaban Sentadas en el desayunador esperando a la morena. La bailarina y la pequeña no paraban de hablar de lo que querían hacer en el zoológico, de que animales iban a ver, etc etc. Mientras Santana sostenía su cabeza entre sus manos y miraba como Quinn moviendo su pie de un lado al otro miraba el reloj de la pared a cada rato.
-Cualquiera diría que estas nerviosa Fabray – comentaba la latina que ya desde temprano comenzaba a provocar a su amiga. Le iba a hacer pagar la levantadita temprano un día domingo.
-Ayyyy que pasa ¿la dominada esta idiotita hoy? Acucucucu –Quinn imitaba los sonidos de un bebe – la rubia estaba de muyyy buen humor ¿Por qué será?
Santana estaba por contestar cuando se escucho la puerta…
-¡YO VOY!- gritaron las Fabray al unísono y salieron las dos corriendo hacia la puerta para encontrar una Rachel que venía bastante cargada.
- ¡Holaaaa! – saludo la morena a sus rubias preferidas. ¿Me ayudas con esto? – pidió a la mayor de ellas.
- Dios Mio Rachel ¿Cuántos cafés has traído? – cuestionaba Quinn. Debían de haber 8 vasos al menos.
- El vaso blanco es leche con chocolate para Beth y el resto es todos los otros tipos de cafés que vendían en el bar. Es que no se cual suelen tomar ustedes – explicaba Rachel sonrojada llegando a la sala.
- Berry, por esto – le dijo Santana agarrando el café negro - y solo por esto, te perdono la idea del zoológico.
Brittany le dio un fuerte abrazo y agarro el capuchino. – Gracias Rachie. Y a mí me encantó tu idea.
- Yo me quedo con el latte – Quinn se acerca a Rachel tímidamente y le saca la bebida de las manos.- Hola – le dice al mismo tiempo que le da un beso en la mejilla. Rachel se queda mirándola – y bien. ¿Nos vamos? – agrega la rubia mientras camina hacia la puerta moviendo exageradamente sus caderas, sentía la mirada de la morena clavada en ella.
- San creo que le pasa algo – Britt le decía a su novia mientras pasaba su mano por los ojos de Rachel y esta no reaccionaba
- Dale un momento para recuperarse Brit Brit cayo en la trampa del trasero Fabray – este comentario hizo reaccionar a Rachel quien sacudió su cabeza fuertemente y salio por la puerta en busca de madre e hija.
En el zoológico
-¡Carajo! Mis pies están matándome – Santana se quejaba mientras se sentaba en un banco enfrente de los monos
-¿A quién se le ocurre venir al zoológico, a un paseo de 3 horas, en unas putas botas Channel? –Cuestionaba la rubia al escuchar como chillaba su amiga.
-¡Cuidado con lo que hablas de mis bebes Fabgay! ¡1500 dolrales! Por ese dinero me las pongo hasta hasta para escalar el condenado Everest, además no las insultes, te pueden escuchar y ofenderse –decía Santana acariciando una de sus botas- Espera un momento ¿3 HORAS DIJISTE?.. Tenemos que caminar 3 putas horas mirando cochinos animales aparearse entre ellos. ..¡Dios mío! ¡Señor ayúdame!
-Ya deja el escándalo amargada, porque no aprendes de tu prometida –señala a Brittany que estaba con Beth y Rachel arrojándole mani a los monos –ella la está pasando bastante bien.
-SANNY, QUINNIE…Vamos a darle de comer a los pajaritos ahora – anunciaba Britt.
-AHORA VAMOS CARIÑO -le hizo señas a su prometida para luego dirigirse a Quinn – La próxima vez que a tu noviecita se le ocurra otra idea de estas, te voy a patear tanto el trasero que te va a quedar mas colorado que a esos monos Fabray – con eso dicho corrió hacia su novia.
-NO ES MI NOVIECITA – la corrigió en vano Quinn porque la latina no alcanzó a escucharla.
La jaula de los pájaros no era precisamente una jaula pequeña, más bien era como una gran carpa donde las aves podían volar libremente. Estaba llena de ramas y sogas que se entrelazaban entre sí.
Rachel se acercó a la rubia – toma – le ofreció un pequeño potecito con néctar para alimentar a las aves. – espero que no te lo vayas a beber como hizo Santana – Quinn levantaba la cabeza y veía como Beth y Britt retaban a la latina por haberlo hecho. – Ven acerquémonos – Rachel agarró la mano de la fotógrafa y la guió sin darse cuenta del color rojo que había agarrado la cara de Quinn.
-Bien- le dijo Rachel a las otras 4, incluida Santana que ya tenía su néctar de nuevo – ahora sólo hay que estirar el brazo y esperar a que las aves se acerquen –explicó la morena que aun no soltaba a Quinn y esta otra no tenía apuro porque lo hiciera.
Las dos rubias mayores tenían 5 o 6 aves comiendo cada una de sus nectar. Beth, que también sostenía el vasito de Rachel tenía más. La latina en cambio no atraía a ninguno – Pajarracos de porquería, ya quisieran tener la suerte de comer de mi – se quejaba Santana –Si no vienen a comer este cochino néctar voy a ir Lima High en sus traseros ¿me oyeron? – La paciencia de la abogada no era su fuerte.
-Oye si los sigues tratando así no van a venir – Trataba de ayudar la morena – tienes que relajarte un poco –le aconsejaba Rachel al ver como la latina rechinaba sus dientes.
-Estoy relajada Berry – movía sus hombros - ¿ves? Relajada – volvió a sacudirse pero esta vez más fuerte, lo que provocó que el néctar se callera sobre sus botas – MIERDA…NO NO MIS BEBES… –Lo que paso en el momento siguiente nadie lo vio venir. Los pájaros atacaron las botas de Santana y las empezaron a picotear –SSHUUUUU SHHHUUUUU – santana trataba de espantar a los pájaros, pero más se movía más néctar caia –SOCORROOO, AUXILIO, ME ATACAN LOS PAJAROS – Santana empezó a correr por toda la carpa – AUXIIIIIILIOOOO. SOCORROOO…
….
-¿puedes apurarte? – le exigía la latina a Rachel. Después de que el calzado de 1500 dolares de Santana no pudo ser salvado del "ataque salvaje" según la latina, Rachel se había ofrecido a cargarla hasta la tienda de regalos.
-SANNY no trates mal a Rachel. Ella no tiene la culpa de lo que les paso a tus botas – Brittany defendia a la jugadora.
-No me las nombres Britt britt… las voy extrañar tanto… ¿ahora con que botas voy a ir los jueves a la corte? Sniffff sniff –lagrimeaba la latina – Este zoológico de mierda ME LAS VA A PAGAR. Los voy a demandar por criar animales salvajes snifff snifff. Mis botas. ¿Porqueeeeee?
-Mami ¿por qué Rachie tiene que cargar a la tía San y yo tengo que caminar?- preguntaba la niña que se había quedado totalmente ofendida por no ser ella la que estaba arriba de su persona favorita.
-Porque tu tía San es una llorona Beth por eso – a la rubia mayor tampoco le gustaba mucho la idea de que santana estuviera arriba de Rachel.
-¡cállense ustedes, envidiosas! ¡Ahí esta! ¡La tienda de regalos! ¡Arre Rache arre! – imitaba a un jinete.
-Por fin- fue lo único que pensó Rachel.
-Sanyy mira cómprate estos zapatos con un tigre adelante – Brittany le mostraba a su novia unos horrorosos zapatos a los cuales les sobresalía una cabeza de un Tigre de vengala.
La latina veía que sus otras 2 amigas hacían fuerza para no reírse- Olvidadlo Britt no pienso ponerme esa cosas. Y es mi última decisión.
…
-Pero que lindos zapatos San. ¿No sabes si vienen en 38? – la fotógrafa llevaba más de media hora burlándose de su mejor amiga.
-Britt mírala se está burlando de nuevo- la acusaba Santana.
- Déjala Sanny esta noche vas a recibir tu recompensa. Lo prometo. –la latina le saco la lengua a Quinn y siguió caminando contando las horas para el final del día.
Ya al final del paseo. Britt y Beth, que iba de la mano de Rachel, se adelantaban rápidamente hacia el sector de los hipopótamos. Santana y Quinn, que no le sacaba la mirada de encima a la deportista, iban más retrasadas.
- Si la sigues mirando así la vas a gastar – Santana llamaba la atención de su excapitana.
- San no empieces – Quinn advertía a la latina.
- En serio Q. No puedes negarlo. Te trae loca la basquetbolista. Y no me mires así – la apunto con el dedo al ver la mirada que recibía de su amiga
– Nunca nos hemos ocultado nada entre nosotras Quinn ¿cierto? – La rubia asistía – Entonces, dime que está pasando por tu cabeza Q. Dime que no te mueres por comerte ese bomboncito musculoso. Y no me digas que es por Sara porque, la bruja y tu no tienen nada en común.
- Con Sara tengo alguien seguro San, ella me recuerda que no estoy sola. – Quinn trataba de explicar lo in explicable.
- Q no te puede conformar con eso, tienes la posibilidad de amar y ser amada ¿Por qué la vas a dejar pasar? – Modo sensible activado.
- Es…es miedo S. Rachel no es mujer de una sola chica. Tu misma has visto como hoy la han mirado al menos 6 o 7 desconocidas– La rubia no podía evitar sentirse celosa al recordar como varias de esas mujeres le habían coqueteado a Rachel.
- Si lo vi Q, pero ella no le prestó atención a ninguna. Toda la mañana lleva preocupada por lo que tu o tu hija quieren. Carajo Quinn le acaba de comprar otro peluche a la niña- señaló al hipopótamo esta vez rosado que sostenía Quinn - sólo porque el pequeño demonio le hizo caritas. ¿Y a ti? A ti no te saca los ojos de encima.
- No se San No se. Yo…
-MAMI MAMI – Beth venía corriendo hacia su madre – dice Rachel que me agarres fuerte de la mano porque ella va a hablar con el señor de los hipopótamos.
Quinn agarró a su hija y levanto la mirada para encontrar a Rachel hablando con un señor de unos 40 y pico años según sus cálculos. Parecía que le estaba diciendo algo importante porque Rachel lo escuchaba atentamente con su cabeza abajo y asistia a todo lo que el hombre decía. La rubia pudo ver como Rachel se secaba una lagrima y el hombre la abrazaba durante unos segundos para luego dejarla ir. Cuando Quinn se dio cuenta que la morena se movía hacía ellas, se hizo la que no había visto la situación.
- ¿Estas lista para ver al hipopotamito bicho bolita?- Le preguntaba Rachel a Beth mientras le agarraba una de sus manos. La niña sin dudarlo agarró con su mano disponible la mano de su madre y las tres se dirigieron al estanque donde Robert, el señor hipopótamo, las esperaba.
- ¿San estas pensando lo mismo que yo? –preguntó Britt a su prometida mientras veía la escena que tenía enfrente.
- Si amor, exactamente lo mismo – contesto la latina dándole un corto beso a su futura esposa – pero me temo que va a pasar un tiempo para que estas dos se den cuenta – le dio la mano a Brittany y caminaron hacia donde estaban los demás.
- Robert estas son mis amigas Quinn, Brittany y Santana. YYY esta pequeña preciosura de aquí es Beth.
- Que gusto conocerlas. Rachel me habló mucho de ustedes. ¿Tengo entendido que alguien de aquí tiene ganas de ver a Junior? – Pregunto el veterinario haciendo referencia al nombre del animal recién nacido
- Yo Yo Yo - Beth levantaba la mano y saltaba entusiasmada. También se podían escuchar las palmas de Brittany.
- Muy bien entonces me van a tener que acompañar por aquí – Robert las guió por una puerta en la que una vez adentro se veía un enorme estanque y dentro de el un Hipopótamo Grande y otro mucho más pequeño a su lado – Faltan unos días para que lo dejemos salir pero les vamos a dar la primicia a ustedes sólo por ser amigas de Rachel.
Beth se acercó rápidamente al estanque mientras Quinn trato de ir tras ella para protegerla pero Rachel llegó antes y se puso detrás de la niña para sostenerla. Mientras Santana hacia lo mismo con Brittany. Quinn se quedo unos pasos más atrás admirando como Rachel cuidaba de su hija.
- Sabes, es exactamente igual a sus padres – fue el veterinario quien saco a Quinn de sus pensamientos – tiene un corazón enorme. Son capaces de dar la vida por la gente que quieren.
- ¿Usted conoció a sus padres?- Quinn vio la oportunidad para indagar sobre la escena que había visto antes.
- ¿Conocerlos? Yo diría más bien que ellos salvaron mi vida. Gracias a Charlie e Indina hoy soy lo que soy. Ellos me ayudaron a salir adelante con mi adicción al juego y bueno aquí estoy – levantaba los hombros – Déjeme decirle una cosa señorita… -Fabray- agrego Quinn – señorita Fabray – Esa mujer que esta allí – señalo a Rachel que en este momento estaba muy ocupada tratando de evitar que Beth se tirara al estanque a nadar con Junior – esa mujer que esta allí, podrá parecer muy fuerte, podrá parecer que nada ni nadie puede hacerle daño, pero cuando la miro, aun sigo viendo a aquella jovencita de 15 años que no se movió de al lado de la tumba de sus padres durante todo un día. Aquella jovencita destrozada que se fue a Londres en uno de los peores momentos de su vida.
- Disculpe ¿y usted por que me esta diciendo esto a mi? – preguntó Quinn que todavía seguía pensado en las palabras del hombre.
- Porque puedo ver como usted la mira. Puedo ver como ella la mira a usted y no quiero que Rachel sufra. Así que si me deja darle un consejo Quinn. Cuando llegue el momento, que yo se que va a llegar, tome el corazón de esa muchacha y cuídelo, dedíquele tiempo, mímelo, disfrútelo, ámelo, por sobre todas las cosas, ámelo y le aseguro que esa señorita la va a hacer la persona más feliz de la tierra – y así se fue al estanque a contarles la alimentación de Junior entre otras curiosidades.
"Ámelo" "ámelo" esa palabra retumbaba por todo el galpón en los oídos de Quinn.
Después del zoológico –Departamento de Quinn
- ¿Porristas? ¿Las tres?- preguntaba Rachel curiosa ante las historias que estaba escuchando del trió. Después del zoológico había decidido volver a la casa de la fotógrafa a comer algo- Beth había caído rendida en los brazos de Rachel nuevamente y ahora quedaban sólo las cuatro mayores.
- Oye no sé porque suenas tan sorprendida Berry – agregaba santana que estaba sentada enfrente de Rachel y al lado de Brittany – podría patear tu trasero en cualquier momento. Además en esa época no había nadie que no nos tuviera miedo. Aquí como la ves a esta rubia con su carita angelical – la latina señala a Quinn que estaba sentada en una silla al lado de la deportista – levantaba un dedo y tenía a todo Mc Kingley a sus pies.
- No no. Si eso no lo pongo en duda – miró a la rubia – Cuando quieren las dos Fabray pueden conseguir lo que quieran.
-¿Y tú?- preguntaba Quinn a Rachel
- ¿Y yo qué? – repreguntaba la morena sin sacarle la vista de encima al rollo de sushi que estaba a punto de meterse a la boca
- ¿Digo…como eras tú en el colegio? Quinn sabía que se estaba metiendo en terreno delicado pero no podía evitar querer saber sobre la vida de Rachel.
Para sorpresa del resto Rachel no tardo en responder. Ni tampoco lo hizo dubitativamente.
- Mmm muy normal de hecho. El primer año aquí en New York no fue nada especial, sólo me dedicaba a jugar al básquet, frecuentar fiestas de vez en cuando y lo que se suele hacer a esa edad. Sin embargo luego del accidente de mis padres fue distinto. Después de un tiempo me fui a vivir a Londres y me gradué allí.
-¿Tienes novia? – De la nada Britt sorprendió con la pregunta
- Britt – la reto Quinn – ni siquiera sabes si a Rachel le gustan las mujeres – mintió Quinn porque la verdad era que desde que supieron el nombre de la morena habían googleado todo lo que pudieran de ella.
- Soy gay desde que tengo razón de ser. De hecho mi madre solía decir que desde el parto ya coqueteaba con las enfermeras – recordaba Rachel con una sonrisa. – Y no. No tengo novia – agrego la morena.
- ¿Tus padres sabían? – Esta vez era Santana la que sentía curiosidad y preguntaban.
- ¿Mis padres? Jajaja si por supuesto. Todavía me acuerdo el día que les dije "Mamá, papá creo que me gustan las mujeres" tenía 14 años – contaba con toda naturalidad
-¿y que dijeron? - a esta altura todas estaban metidas en el relato
- Jajaja – reía Rachel. Nunca podía olvidar ese día – Se miraron como diciendo "chocolate por la noticia" y luego mi padre me preguntó ¿creo dices? ¿Cómo que creo? Los mire y les dije que creía que me gustaban las mujeres porque despertaban cosas en mi pero que aun no había estado realmente con ninguna.
-¿Y? – pregunto Quinn para que la morena siguiera con el relato.
- Yyyyy esa noche me llevaron a un club de stripers –contó como si estuviera leyendo un puto cuento.
¿QUEEEEEEE? – esta vez fueron las 3. Quinn casi se atraganta.
- Eso. Me llevaron a un club de stripers – Rachel sonreía ante la reacción de las otras. Le encantaba contar esa historia porque siempre ocasionaba el mismo impacto. Lo cierto era que sus padres fueron geniales.
-¿Y? – ahora era Santana
- Veredicto final de esa noche: 100% GAY – concluyo Rachel muy orgullosa.
- ¡Amén hermana! – agrego Santana y le puso la mano a Rachel para chocar los 5. Obviamente fue correspondida.
- De hecho luego de mi primera vez, ¿saben lo que hicieron mis padres? – le preguntaba la morena a las otras 3 que la miraron curiosas sin saber que esperar.
- Me organizaron una fiesta jajaja, había un cartel gigante que decía "FELICITACIONES". Mis padres eran todo un espectáculo. Jamás tuvieron problemas con esas cosas, para ellos hablar de sexo era como si estuvieran hablando de la cirugía del día anterior de mi padre o de la nueva obra de mamá. – Esta vez Rachel agacho la cabeza tristemente. Cuando le venían muchos recuerdos de golpes le era difícil manejarlos. - ¿puedo pasar al baño? – pregunto a la rubia dueña de casa
- Si si claro ya sabes a donde es ¿cierto? – Quinn se dio cuenta que Rachel necesitaba unos minutos sola.
La basquetbolista asistió y se perdió en el pasillo
- Guauuuu – decía Santana - ¿y yo que pensaba que mis padres eran geniales por haberme aceptado sin ningún berrinche? En ese momento el celular de Rachel empezó a sonar.
Quinn lo tomó y vio que en la pantalla decía "Rubia bar de los domingos" y sin pensarlo dos veces atendió.
- Hola – contestó Quinn sin hacer caso a las miradas de reproche de sus amigas
- Hola morena preciosa. ¿Sabes cuanto estoy extrañando tus manos? Ya va siendo hora de que me recuerdes como se siente un buen orgasmo ¿nos vemos esta noche cierto? – preguntaba de forma sensual la voz del otro lado del celular.
Quinn al escuchar sonidos del baño cortó la llamada. Pero ya era tarde Lo que había escuchado despertó el monstruo verde de los celos en Quinn.
-Bueno será mejor que me vaya, mañana empiezan los verdaderos entrenamientos. Estamos a un mes del inicio del torneo – Rachel les contaba a las chicas tratando de olvidar el tema de sus padres
- SI claro seguro te iras a descansar ¿cierto? – Quinn preguntaba sarcásticamente
- Mmmm – Rachel miraba a la pareja a ver si estaba todo bien para luego volver a dirigirse a Quinn –si a descansar ¿estas bien? – preguntaba la morena al ver la cara de pocos amigos que llevaba la fotógrafa.
- Yo estoy perfecta, de hecho creo que voy a llamar a Sara para ver si quiere darme un buen orgasmo esta noche – Ni Quinn podía creer lo que estaba diciendo. Trataba de esquivar la mirada de Santana.
Rachel al escuchar Sara y orgasmo en la misma oración no dudo en hablar – Bien por ti, solo trata de que no este Beth cerca. No quiero que traumes a la niña.
- ¿Perdón?... ¿tú me vienes a dar consejos de madre a mi? No soy yo la que seguramente anda de cama en cama espantando a vaya saber cuantos hijos de madres solteras de esas con las que te acuestas a diario. "Chica domingo"
- Oye cuidado con lo que dices – la apunta con el dedo.
- No voy a tener ningún cuidado. Te lo advierto Rachel no quiero que Beth conozca a ninguna de las zorras con que te acuestas. Porque sino olvídate de ella. No quiero que Beth se convierta en alguien como tu – Quinn se dio cuenta apenas las palabras salieron de su boca que se había pasado. Eran los celos los que estaban hablando por ella
-Rachel… yo-yo lo siento no quería… - trató de disculparse rápidamente.
- Deja Quinn deja ya entendí – agarro su chaqueta – será mejor que me vaya – Hasta luego – saludo a Santana y Britt para luego dirigirse a la puerta.
La otra rubia se quedó esperando un saludo que nunca llegó.
- Paso por Beth a la salida del colegio. Si te arrepientes por favor mándame un mensaje – Fue lo último que dijo antes de abrir la puerta y salir.
- Rachel… -murmuró Quinn pero ya era tarde.
