Por las calles de Valencia

Capítulo 10

Hellen queda sorprendida al ver que Carlos está en la puerta de su casa, justo cuando ella está saliendo

-Tú

-Necesito hablar contigo

-Entra-Ella lo invita a pasar

Carlos se sienta, mientras ella le ofrece una taza de té para que puedan conversar, el ambiente es tenso, Hellen conoce poco las reacciones de molestia del moreno sudamericano, por lo que trata de estar atenta, sin embargo ambos permanecen callados un lapsus importante de minutos. Ella le entrega la taza sentándose frente de él

-¿Cómo sigues de tu lesión?- le pregunta ella

-Está bien, ya tengo ánimos de jugar

-Ya veo- le dice mirando al piso- ¿A qué viniste?

-Necesito hablar contigo, me enteré que fuiste a mi casa

-Si- le responde- pero luego no quise hablarte, digamos que me bajó la vergüenza y no quise molestarte

-No te creo

-No me importa- dice ella levantándose- ¿qué quieres decirme?

-Quería darte las gracias por llamarme anoche y preocuparte por mi- le responde dejando la taza de té en la mesa de noche y colocándose de pie- No pensé que te importara tanto

-A veces los hombres piensan demasiado lógico las cosas y no comprenden ciertas actitudes- dice ella mirando hacia otro sitio- pudiste haberme llamado para decirme eso, pero agradezco el gesto- ella toma su mochila- No es que quiera echarte, pero tengo clases y no puedo faltar

Hellen abre la puerta de su pequeño departamento, pero Santana la cierra de improvisto sorprendiéndola

-¿Qué quieres ahora?

-¿Por qué con él?- le pregunta con unos ojos que asustan a la muchacha

-Es mi trabajo, ha sido él y otros más- dice tratando de no reflejar miedo- soy una prostituta, tú me conociste en un bar de poca monta ¿o no te acuerdas?

-No es justificación- le dice muy serio

-A lo mejor para ti no pero para mi si- dice ella apartando el brazo de Santana- yo trabajo en esto, quien sabe por cuento tiempo, pero mientras tenga la necesidad lo haré, y si ese hombre paga por mí para que tenga sexo con él, lo haré. No tienes porqué meterte en mi cabeza y desordenarla más de lo que ya lo haz hecho

-Eres una...

-Si, soy una puta, eso ibas a decir- luego se toma la cabeza ella y con lágrimas en los ojos- fue bonito mientras duró, de verdad, hace tiempo que no me sentía así, pero mejor lo dejamos hasta aquí, olvídate de mí ¿bueno?- luego toma su rostro- Te mereces una chica mejor, debes tener muchas admiradoras aquí como en Brasil, pero cualquier chica es mejor que una ramera como yo- Dice ella ya casi llorando

-Pero ¿por qué con él?

Soltándolo y mirándolo con tristeza..

-El pago por mi...

-Pero tú sabías que ese hombre fue quien me cuidó cuando niño, haciendo que olvidara toda clase de sentimientos hacia otros

-Lo sé, y no me agrada estar con él, me da asco, me doy asco pero si algo te pasa mientras estás aquí yo...

-Te amenazó con eso ¿verdad?- él la toma de los hombros y ella se da cuenta que habló sin pensar- Es su estilo, amenaza a las personas para conseguir lo que quiere, eso hizo conmigo

-Santana, por favor, ya no más- dice ella tratando de mirar hacia otro lado- no, es lo mejor, puede ser que esté actuando cobardemente, pero... sí algo te pasa

-No me pasará nada, debes tranquilizarte

-Pero ese hombre... - musita- ese hombre me amenazó diciendo que te haría algo

-Tranquila- la toma de los hombros y trata de calmarla- ese hombre no me hará nada, no lo hizo en Brasil donde tiene más influencia y no lo hará acá

-Es que...

-Leo me dijo que aún está resentido conmigo porque yo abandoné el equipo hace años, y que haría lo imposible por quitarme aquello que yo quisiese, a lo mejor quiere socavarme por otro lado que altere mi rendimiento

-Pero... - luego ella se toma el mentón- la noche en que tu nos viste, me dijo que se dio cuenta que me estabas mirando y luego...

-Es su forma de actuar- la mira fijamente- me afecta pensar que él te tocó o te besó, no sé que sea esto pero tengo ganas de retorcerle el cuello

-¿En serio?- ella tiende a sonreír- Nadie me había dicho eso en mucho tiempo

-Entonces sabes que es eso... dime

-Eso son celos- dice ella sonrojada

-Raros son, se siente espantoso cuando pienso que otro está contigo en una noche

-Lo lamento, pero así será hasta que sea necesario

-Diana me dijo que tú puedes salir- le toma la mano- quiero que salgas de ese mundo y te vengas conmigo

Hellen queda estupefacta con la propuesta, siente que la mano de Santana aprieta la suya con fuerza sin lastimarla, el cybord del soccer le propone a una ramera común de la calle que se vaya con él.

-No sé si esto resulte- dice ella con desánimo- ya me ilusioné una vez y no resultó, me dejaron por lo mismo, por ser una protituta pero...

-¿Pero?- pregunta él algo consternado

-Pero, quiero volver a intentarlo, no quiero seguir en esta vida por más tiempo- ella se sacude el cabello de manera coqueta y luego levanta la mano que Carlos le tiene tomada- Aunque me caiga de nuevo, quiero volver a intentarlo

-¿Caer?

-Tú no conoces mi historia completa, es muy larga y debo ir a clases- enreda sus dedos en la mano de Santana- quiero verte esta noche ¿podrás ir hoy? Reserva una noche completa conmigo, no quiero que ese hombre me toque de nuevo

-Entonces no vayas

-Me pidieron que fuera hoy, no puedo negarme a una petición de Nadia

-Pero irá él

-Por lo mismo, quiero que vayas temprano y me reserves. Si estoy con un cliente noche completa no podrán hacerme estar con otros, son las políticas de allá.

-No me gusta estar contigo así

-A mí tampoco, pero yo quiero estar contigo esta noche y mientras no renuncie y me deje en paz esa vida, tengo que hacerlo así- le toma el rostro- supongo que ya has besado a otra chica

-Una joven esa noche que te vi con Varla

-Alanis- murmura ella con desdén- esa...

-No te preocupes, no te pongas celosa, no pasó nada con ella

-¿En Serio?- pregunta escondiendo su rostro con una tenue sonrisa-no estoy celosa- lo mira de nuevo- pero te besó

-Si y no me gustó- le acaricia el rostro- prefiero los tuyos

Hellen toma el rostro de Santana buscando un beso, el moreno con la palma de su mano acaricia su espalda. Sus labios se aprietan como si se tratase del primer beso para ambos. Ella se enreda sus brazos en su cuello, él la toma de la cintura con más fuerza.

Durante el día, Hellen se siente en un sueño, siente las fuerzas que no había tenido para dejar la prostitución. Uno de sus compañeros que conoce de su vida como prostituta, le dice que quiere pagar por estar con ella, pero se niega, sin ser grosera, le dice que ya está abandonando las calles y el venderse

Santana practica para su partido de fin de semana donde, es posible que sea convocado para entrar en el segundo tiempo. Se siente con ánimos de jugar, para enfrentar a sus rivales y para enfrentar a sus cercanos, pues tomó la decisión de estar con una prostituta, en una relación que va más allá de cliente y ramera, quiere saber que la tiene cerca, sin necesidad de ir a buscarla al Tártaro para estar con ella. Carlos recibe un llamado de uno de los encargados del plantel para decirle que una persona quiere verlo.

Luego de ducharse y cambiarse ropa, va al loft del centro de entrenamientos del Valencia, cuando ve su visita no esconde su malestar

-Mi querido ex hijo

-¿Qué quieres ahora?- le pregunta molesto

-Avisarte que me voy de Valencia, muy contento de haberte visto

-Me parece- le responde fríamente

-Me gustó Valencia- dice mientras prende su habano- bonita ciudad, buen equipo, hermosas mujeres- jactándose mientras fuma- eso sobre todo, muy bellas mujeres

Santana no le responde, aprieta el puño con fuerza mientras Varla se jacta de haber pasado unas ardientes noches con una prostituta en un bar de bajo perfil, pero con bellas chicas.

-Esa mujer me hizo gozar bastante ya eres un hombre y entiendes de estos temas- mirándolo con elocuente malicia- cuando te vi, no escondí mi sorpresa, no pensé que frecuentabas lugares como esos

-Hace años que abandoné tu casa- le responde

-Es cierto, pero si hubieras escuchado como esa perra gritaba cada vez que...

Santana lo toma de la solapa de su traje, con furia lo golpea contra el ventanal del loft del recinto

-No vuelvas a decirle de ese modo- lo amenaza encerrándolo entre el ventanal y él

-Sabía que te atraía- dice con rostro maquiavélico- sospechaba que te gusta mucho esa puta, averigüé que has pasado varias noches con ella y que te prefiere, al punto de que incluso una vez me rechazó, pero lamento comunicarte que ahora es mía, ella se irá conmigo a Brasil te guste o no

-Es mentira

-Quiera o no esa perra, se irá conmigo a Brasil si sabe lo que le conviene

-Siempre te ha gustado manipular a las personas con lo que más quieren, lo hiciste conmigo cuando niño, no te dejaré que lo hagas con ella también

-No debiste haber abandonado el equipo cuando estabas en Brasil, ahora te arrebataré lo que te importa, y si es esa puta, pues me la llevaré a Brasil para que no vuelvas a saber de ella, incluso tu querida madre me lo agradecerá

-Eres un...

-Detente compañero, no vale la pena que te manches las manos por este cerdo- Darío llega y lo detiene en el momento justo

Santana baja su puño y deja que Varla se vaya. Piensa en que forma tendría su ex tutor para extorsionar a la muchacha y llevársela a Brasil lejos de su hogar. Santana recuerda la conversación que tuvo con una amiga de Hellen, la noche que la vio en brazos de Varla, de seguro tendría algo que ver con el Tártaro y con su familia, dos cosas importantes con ella, lo mismo que la amenazó con hacerle daño a él, si ella no cumplía con sus caprichos.

El Tártaro está convulsionado, los rumores de un posible traspaso de dueños, que se concretaría con la llegada de Nadia esa noche. Eduardo pide que esa noche, las jóvenes estén con sus mejores ropas para recibir a quien posiblemente sea el futuro dueño del lugar.

-Si que llegaste temprano

-Tú de nuevo- Hellen se cambia de ropa mientras otra muchacha le habla- Echas de menos el lugar que se te ve tan seguido

-Sin mí, este lugar se fue a la ruina, tanto así que Nadia se ve obligada a venderlo a ese viejo- le responde mirándose las uñas- claro, pero tú serás la más beneficiada, creo que eres su favorita

-Yo dejo este lugar, hoy mismo si es necesario

-Y hacerle ese desaire. Nadia necesita vender este sitio para cubrir sus deudas, aparte creo que tú

eres su principal atractivo, gracias a ti, Eduardo logró convencer que este sitio de mala muerte sea vendido a un buen precio y con protección para las putitas de este lugar

-Cállate- le dice Hellen a Alanis una vez ya vestida- deja al resto del mundo vivir en paz y métete tu ridículo aire de diva en donde mejor te plazca, me da igual si venden este sitio o no. Yo ya me decidí a dejar esta vida

-¿Crees que ese muchacho te sacará de esto?- pregunta ella con mala intención- Eres ilusa, se cansará de ti... esa noche me demostró lo poco que le importas cada vez que tenía un orgasmo conmigo

-¿De verdad?- pregunta Hellen con ironía y recargándose en la puerta, la mira desafiante- No fue eso lo que me dijo, y entre creerte a ti y creerle a él, sabes por donde va mi respuesta. Deja de inventar estupideces si no te resultó con tu amante y quieres volver acá, te dejo la pista libre, esta noche le presento a Nadia mi renuncia- Hellen sale del cuarto dirigiéndose a la barra de licores

En la barra, pide al barman un trago para calmarse

-Hoy llegaste temprano y viniste a cambiarte aquí ¿qué sorpresa nos tienes jovencita?- pregunta el veterano hombre mientras saca un vaso y el vodka que tanto gusta Hellen

-No sé para que pregunta, si lee siempre las intenciones de las personas

-Me alegra que dejes esta vida, de seguro harás feliz a ese muchacho y de paso lo inspiras para que anote muchos goles por el Valencia y ganemos el torneo de esta temporada

-Sabe que no me gusta el fútbol

-Pero te enamoraste de uno de los jugadores más talentosos que pisa Europa y el mundo, vino buscando a su rival y encontró a una mujer

-¿Cree que Nadia se oponga?

-Sabes que no, por ella todas ustedes dejan esta vida. Ella vivió lo mismo, hombres que la extorsionaban, golpes, malos tratos, indiferencia. Si las adoptó es porque ustedes son buenas mujeres, aunque no para los ojos de los demás

-Lo sé, digamos que fue la madre que yo no tuve, me ayudó mucho en mi primera noche

-Vendrá de nuevo Santana, quiero pedirle que me autografíe unos balones para mis nietos, si puedes ayudarme con eso- le guiña el ojo

-Veré que puedo hacer, mientras puede reservar una noche él, yo lo atenderé

-Sabes cuales son las reglas, pero te ayudaré con tal de ver esos hermosos ojos verdes iluminados de nuevo- le toca el mentón como si se tratase de su hija- y te vea tan hermosa como siempre

-Gracias, por favor, no quiero que ese Varla me pida de nuevo

-Haré lo que pueda muchacha, pero es Eduardo quien da la última palabra.

La noche comienza en el bar, como si nada, claro que todo el mundo sabe que el Tártaro puede ser vendido a un hombre que siempre va para follar con la rubia de ojos verdes.

Santana llega temprano al Tártaro, observa buscando a Hellen encontrándola conversando con Diana, su amiga. Se les acerca, le toca el hombro y le sonríe

-Te estaba esperando- dice ella dándole un beso en los labios- estaba ansiosa porque llegaras

-Te tiene tan presente en sus pensamientos, que solamente me ha hablado de lo bien que se siente de estar contigo- dice Diana guiñándole el ojo- bueno, los dejo unos minutos- ella se le ofrece el asiento

Hellen está con Carlos un buen rato, habla con él para que más tarde a la hora de salida le firme unos balones al barman, para que se los regale a sus nietos. Carlos la observa y le dice lo bonita que se ve esta noche, ella le responde que se arregló para él.

En una de las mesas Nadia recibe la visita de Varla dispuesto a firmar el contrato de compraventa del local, antes, él pide la presencia de Hellen para que vea el traspaso y lo acompañe

-No suelo firmar esta clase de documentos frente de las muchachas- responde Nadia a la solicitud

-Es que quiero informarle que está todo listo para nuestro viaje a Brasil, ella se va conmigo, tengo todo arreglado

-No tenía idea de eso- dice Nadia con algo de consternación- creo que ha quedado encandilado con la belleza de Hellen

-Digamos que ella es muy feliz conmigo

-¿De verdad?- pregunta ella con algo de ironía- conozco a estas jovencitas y dudo que ella quiera irse y abandonar a su familia y a sus amigas- responde ella- pero si tanto quiere verla, entonces la mandaré a llamar

Nadia acuerda con una de las jóvenes llamar a Hellen para que esté presente en la reunión. Diana es quien interrumpe la hermosa escena

-Te quieren en el mesón principal- Diana le comunica

-¿Si?- dice ella sin pensar- es el momento de decirle que dejo este lugar

-Te acompaño

-No- lo detiene Diana- deja que vaya sola, no te preocupes, todo saldrá bien

-Si- ella le acaricia el rostro- espérame y nos iremos juntos ¿si?-ella le da un beso- aprovecho el momento e insulto a ese cerdo en tu nombre y en el mío- se va con una sonrisa en los labios siendo observada por Carlos

Hellen llega a la mesa, Varla la invita a sentarse en sus piernas, pero ella no accede

-Ve querida, dale a nuestro cliente una buena atención- dice Nadia indicándole el camino a ella para que se dirija hacia él- ya está aquí comencemos con la reunión

Varla le entrega la carpeta con los papeles, Nadia observa como Hellen es acosada por el hombre y ella se rehúsa a sus caricias. La mujer cierra la carpeta y la hace a un lado

-Veo que realmente le gusta mucho esta muchacha señor- aparta la carpeta del frente de ella, se percata que Diana no puede retener por más tiempo a Santana viendo como presencia el espectáculo- Ya que está tan deseoso de tener sexo con una de mis mejores chicas, ¿Por qué no pasa a una de las habitaciones a descargar sus deseos y después seguimos con nuestros negocios?

-No- dice ella levantándose de improvisto- Esta vez no Nadia, no quiero seguir más con este tipo, yo renuncio

-Como que renuncias perra- la toma con fuerza del brazo causándole daño

Carlos se altera pero Diana lo detiene diciendo que todo está bien, que debe confiar en Hellen y en Nadia

-¿Cómo quieres que me calme si ella no quiere seguir con èl y esa mujer no hace nada?

-Cálmate muchacho- dice Diana al fin- Hellen no tendrá relaciones con él, ni esta noche ni nunca más

Santana no logra tranquilizarse por completo al ver que Hellen està siendo lastimada por Varla, hasta que al fin Nadia le pone paños fríos al asunto

-Cálmese por favor, ella no lo está diciendo en serio

Varla suelta el brazo de la muchacha

-Nadia yo dejo este lugar, lo que ocurra con el Tártaro de ahora en adelante no es asunto mío

-Antes que tomes una determinación como esa, ¿por qué no le muestras al señor Varla lo cariñosa que sueles ser con los hombres como él?

-¿Qué dices?- pregunta la joven desconcertada

-Muéstrale al señor, como somos nosotras de agradecidas y consideradas con el trato que nos dan hombres como ellos, en especial tú

-¿De verdad puedo hacerlo?- pregunta de manera sombría, Varla la observa muy deseoso de saber que tan bien puede atender esa muchacha y ese extraño cambio de actitud en ella, despierta un poco la suspicacia del hombre

-Estás que renuncias y ahora quieres atenderme bien, aquí hay gato encerrado

-Le pido mil perdones por todos mis desaires- Hellen comienza a acariciarle la barbilla- si quiere pasamos de inmediato a la habitación para que se relaje y luego pueda venir a terminar de arreglar sus asuntos con Nadia

Hellen lo invita a pararse, su mirada aparenta deseos de ir a la habitación con Varla. Carlos la observa sorprendido y no puede que hace unos minutos atrás estuvieron pensando en como sería la nueva vida de Hellen y ahora la ve que se va de la mano con Varla a la habitación

-Me traicionó

-No- le responde Diana- No te ha traicionado, debes creernos

-Pero se está yendo con él- le responde retirando a Diana del medio

Nadia se levanta de su asiento y se dirige donde se encuentra Carlos, que es detenido por Diana. Lo examina con la mirada de pies a cabeza

-¿Es él?- pregunta la mujer

-Si- responde Diana ya calmándolo

Nadia invita a Carlos a sentarse, él no quiere, desea ir a buscar a Hellen y decirle lo que en ese minuto piensa de ella

-Porque mejor no te tranquilizas, las cosas no son como tú las estas apreciando

-¿No?- pregunta con desdén- me dice que quiere dejar esta vida, que le da asco Varla y quiere estar conmigo y ahora se va con él a una habitación

-Diana, cuéntale

-Por supuesto- ella le sonríe al brasileño

Hellen invita a Varla a pasar a una habitación algo diferente a la que suelen asistir. La rubia comienza a quitarse los grande guantes negros y a soltarse el cabello, saca algo de un cajón, mira hacia atrás e invita a Varla a que comience a desvestirse para que puedan tener sexo a goce. El comienza a excitarse cuando ve a la joven en un corsé negro, unas botas negras que llegan hasta la rodilla en sus largas piernas. La ve tan sensual que todas sus dudas del cambio de actitud de la chica comienzan a desvanecerse

En el bar Diana termina de contarle lo que sucede con Varla y ahora Hellen

-Pero ella puede salir lastimada- comenta incrédulo Carlos

-No- Diana se ríe al dar la respuesta- no te preocupes, ella es experta en eso, si tú supieras la cantidad de hombres que han sufrido

-Fue mi mejor alumna aprendió bien y ese hombre ya le ha hecho daño- luego observa a Carlos- te pido que la cuides mucho, como ella lo hará contigo. Pensó que después de haber sido rechazada, de haber sido una adicta y prostituta, no encontraría alguien con quien estar o deseos de salir adelante y desaparecer de este ambiente, sólo te pido una cosa

-¿Cuál?

-Hellen- ahora responde Diana- sigue siendo muy atractiva, si bien, no todos los hombres logran pagar por estar con ella una noche o unos momentos, te pedimos que la convenzas de que baile en este lugar, ya que no estará en las calles, ni nada parecido, pero por lo menos tendrá una posibilidad de trabajo, no será comercio sexual, y nosotros no nos veremos tan afectados con su partida

-Deben preguntarle a ella

-Pero querrá tu opinión, ahora que quiere hacer una vida distinta

-Veré que puedo hacer- Carlos mira su reloj- no me gusta que otros la vean

-Lo sabemos, pero será mientras logramos estabilizarnos bien- responde Nadia

Varla está atemorizado, Hellen lo tiene en una silla sin posibilidades de que pueda salir sin que ella lo diga, mientras está dando vueltas alrededor de él

-¡¡Maldita perra!!!- comienza a maldecirla- ¡¡Sácame de aquí!!

-No, marrano asqueroso- ella coloca sus afilados tacos de punta en una de las piernas del hombre- ya te involucraste demasiado en nuestras vidas, más de lo que te imaginas, ahora yo soy la que manda y no tú- luego saca de su busto un pequeño puñal- no suelo usarlo ¿sabes? Pero me enseñaron a manejarlo muy bien- ella comienza a pasarlo por el rostro de hombre- abusaste de los sentimientos de Santana cuando solo era un niño- el puñal lo va bajando lentamente por el cuello- lo hiciste un ser sin sentimientos- baja el puñal por su pecho- hiciste que no tuviera amigos, que se volviera un frío roboth

-Perra asquerosa

-Si, soy una perra, que ladra, que muerde y peor aún que es capaz de dejar al peor de los hombres sin ganas de tener sexo jamás

-¿Qué dijiste?

-Lo que oíste asqueroso puerco- ella ahora coloca el taco de punta sobre el miembro de Varla- interesante, debe dolerte- pero el hombre no se queja- ¿sabias que hay unos puntos de presión en el pene del hombre que cuando los tocas, este no se vuelve a levantar en un buen tiempo?

-Puta de mierda

-shhhhh- ella le calla la boca- si sigues portándote mal, este lindo bebe- indicando el pequeño puñal- puede causarte mucho daño, apenas lo he usado una vez y el hombre tuvieron que ponerle un implante

-¿Qué quieres perra?

-Que nos dejes en paz, no vuelvas a buscar a Carlos y te vas olvidando de mi, cualquier cosa, en Brasil puede llegar tu castigo, cuídate yo hablo en serio, Nadia no venderá este lugar y tú puedes salir muy perjudicado con todo

-Si la prensa se entera que eres prostituta

-Entonces se enteraran de tus negocios de extorsión, del abuso que hiciste con Santana y de otras cosas más ¿quién crees que saldría perdiendo?

-Tu familia... ellos

-Ellos estarán bien, porque tú no les colocarás ningún dedo o tu virilidad pasará a la historia- presiona bien el taco de su bota en el pene de Varla- un punto menos

-Perra desgraciada

-Ups- dice ella con ironía- dos puntos menos- luego le susurra al oído- ¿sabes que aquí hay gente de la mafia valenciana, bastante temperamental, que son amigos de Nadia? Y ellos no estarán de acuerdo conque tú seas el nuevo dueño. Dejarás a Santana en paz, te olvidarás de mí y podrás follar contigo mismo si quieres, prometido- Varla no dice nada- dije: prometido- Varla no contesta

Ella sigue presionando con su taco otro punto de su miembro, haciendo que el hombre grite, ella se ríe y comienza a presionar otra vez, pronto la mujer pierde la paciencia

-Escúchame, no quiero que nos molestes más, no me volverás a extorsionar ni amenazar, no molestarás más a Santana y te olvidarás de mí, ¿entendiste?

-Púdrete perra

-Veo que no me estás entendiendo

Hellen se coloca de pie, se da vuelta, y le da un fuerte golpe a Varla en el rostro

-No me entendiste, te olvidarás de mí, de mi familia, de mis amigos y dejarás a Santana en paz de hoy en adelante si no quieres salir mutilado de esta historia- lo tira del cabello- quisiera cortarte eso que tiene entre las piernas como castigo por lo que le hiciste a Carlos, por haber golpeado a Diana y por haberme torturado con tus amenazas...

Santana mira su reloj, preocupado porque no sale Hellen, que ya comienza a dudar

-Si no hubieras confiado en ella ya te habrías ido

-Nadia tiene razón, pero no es bueno que la interrumpas, ya debe estar por salir

-Entonces voy a verla, se está demorando demasiado- Santana se levanta dejando a las mujeres solas, Diana quiere seguirlo pero Nadia la detiene

-Déjalo, es mejor que vaya por ella

Santana va por el pasillo a buscarla pero no sabe en que habitación pueda estar, justo en ese instante ella sale y deja a dos hombres, toca el timbre para que algunos vengan a ver a Varla.

-No vuelvas a darme un susto como ese- sorprende a la muchacha por atrás abrazándola por atrás

-Oye, oye, oye- dice ella cuando siente que la rodean los brazos de Santana- no quiero que digan que te he convertido en un hombre demasiado sensible- se da vuelta para mirarlo- ¿Qué ocurre?

-Me preocupé

-¿En serio?- ella se asombra- me da gusto, no te preocupes

-¿No te pasó nada?

-No, sólo que casi rompo un taco de mis botas, quería que me vieras con ellas – Hellen se rìe pero Carlos no entiende- creo que no me comprendiste, pero no importa... no me voy

-¿No abandonarás este lugar?

-No dije eso- lo toma del brazo-no iré a Brasil, ya ese hombre no se involucrará en nuestras vidas más.

-Diana me dijo de lo que eres capaz

-Sólo necesitaba la confirmación de Nadia, hace tiempo que quería dejar a ese hombre sin ganas de tocarme siquiera.- le acaricia el rostro-¿no vamos?

Nadia, los despide, le pide a Carlos que cuide a Hellen. Santana firma los balones para los nietos del barman, para salir de Tártaro dejando ambos parte de su pasado atrás para hacer una vida diferente.