Capitulo 10
El Último Adiós
"A todas las unidades, acabamos de ser informados de un accidente de tránsito a la salida de Hokkaido, necesitamos ambulancias tenemos muchos heridos…"
El teléfono sonaba en una casa solitaria y obscura de gran tamaño. Nadie contestaba, esta era la 3ra vez que sonaba y, finalmente después de varios timbrazos la luz de la lámpara sobre la mesa en el pasillo de la sala se encendió y una mano levanto el teléfono para contestar.
-"Son las 6:00 de la mañana, espero que sea importante." –Dijo una voz molesta y perezosa al contestar el teléfono.
//Lamento mucho haberlo molestado a esta hora, señor Uzumaki, soy la rectora del Internado Konoha, le llamamos por un problema que ha surgido con Deidara… se me ha informado que el joven Uzumaki abandono el plantel hace una hora… U.U" //–Contesto la voz de Tsunade al otro lado de la bocina.
-"Una hora dice?" –pregunto Yodaime mirando el techo pensativo, llevaba puestos unos pants de color gris, calcetas y una camisa blanca de manga larga; a demás de llevar una bata abierta encima de color verde obscuro.
//Así es señor, sabe donde puede estar?//
-"Tengo una idea, no se preocupe, yo lo llevo." –Diciendo eso Yodaime colgó el teléfono. Tomando un respiro y cerrando los ojos, Yodaime espero un momento y volvió a descolgar el teléfono, marcando un número coloco el teléfono en su oreja y espero a que respondieran.
//Diga?//
-"Fugaku, soy Yodaime, oye no has visto a Deidara por el cementerio hoy?" –pregunto con tranquilidad.
//Deidara?… no, a decir verdad se me hace extraño, mira cámbiate y te ayudo a buscarlo, de todas formas iba para tu casa.// - dijo Fugaku cortando la llamada.
Mientras tanto, en el lugar del accidente, los paramédicos y el equipo de rescate ya atendían a los tantos heridos por el choque.
-"No se preocupe señora, estará bien, solo sufrió unos cuantos rasguños y moretones por el impacto del autobús y su bebé está bien solo fue el susto." –Dijo un paramédico de cabello blanquecino. –"Tubo una gran idea al meterse debajo del asiento, señora. ^^"
-"Si, gracias pero…que paso con el muchacho?" –pregunto la mujer aun en estado de shock.
-"o.o? Muchacho??"
-"Si, tiene ojos azules y el cabello rubio el nos ayudo a mi bebé y a mí, me dijo que me metiera debajo del asiento pero desde el impacto no lo he visto para agradecerle." –contesto la señora un poco más tranquila.
-"Rubio dice?" –pregunto el joven paramédico. –"Déjeme ver, Iruka me copias?" –pregunto por un radio.
//Si te escucho que necesitas Kabuto?//
-"Oye me preguntan por un muchacho, el chico es rubio, lo has visto?"
//Rubio dices? Hm… Mizuki has visto a un chico rubio entre los accidentados?// –pregunto a un tercero Iruka.
//Rubio? No, pregúntale a los de rescate seguro ellos saben.// –respondió Mizuki cortante.
//Lo lamento Kabuto-kun no, pero Mizuki dice que tal vez los de rescate sepan algo.//
-"Bien, gracias de todas formas Iruka."
//No hay de qué.//
-"Regreso en un momento señora." –dijo Kabuto antes de echarse a correr en dirección a donde los del equipo de rescate estaban.
-"Y como te decía, Kurenai no pudo llevarse a mi hijo, Haku a su trabajo y tuve que traerlo yo al mío pero de haber sabido mejor no lo hago, últimamente ha estado metido en eso del esoterismo y viste de negro todo el tiempo, a demás no quiere cortarse el cabello ya lo tae hasta la cadera, Dios parece mujer!!" –se quejaba un hombre fumando un cigarro mientras conversaba con otro hombre carente de camisa y la parte baja de la cara cubierta de vendas.
-"Asuma, déjalo en paz, tiene 16, y cree ver cosas, en vez de quejarte debería de hablar con él y ponerle atención, seguro y no te lo desprecia, yo tengo un sobrino, se llama Nagato, o Pein, como le gusta que le digan, se pinto el cabello de naranja e hizo un montón de perforaciones en la cara y todo lo hizo para captar la atención de sus padres, que aun así les valió un cacahuate, así que no le hagas lo mismo a tu hijo que mi hermana y cuñado le hicieron a Pein …¬¬…" –sugirió el hombre limpiando su frente.
-"Tal vez tengas razón, Sabusa U.U"
-"Disculpen, Asuma y Sabusa-sensei, quería preguntarles si por casualidad no habían encontrado a un muchacho de cabello rubio." –dijo Kabuto llegando con los 2 hombres.
-"Lo lamento, yo no he encontrado a nadie con esas características." –dijo Asuma tirando el cigarro al suelo y apagándolo con el pie.
-"Kabuto… por que no le preguntas a Haku? ^^" –sugirió Sabusa poniendo una mano sobre el hombro de Kabuto.
Sin decir más Kabuto se dirigió en busca de Haku.
-"Y porque a mi hijo?...¬¬"
-"Hace un rato lo vi con junto a un muchacho con esas características." –respondió con simpleza Sabusa antes de volver al trabajo.
En otro lado, un muchacho de 16 años se encontraba sentado sobre sus piernas en medio del caos junto a un muchacho cubierto en sangre unos años mayor que él.
-"Te duele?" –pregunto con serenidad y tristeza un joven de cabello negro y lacio, tenia ojos café obscuro y vestía de negro completamente a demás de llevar el cabello suelto, completamente empapado por la lluvia que seguía cayendo sobre ellos.
-"Mucho, un…" –respondió con dificultad Deidara acostado boca arriba en el suelo mientras las canciones en su celular seguían corriendo. –"Haku…"
-"Que sucede?"
-"Tengo miedo de morir…" –dijo Deidara con una melancólica sonrisa.
-"No lo tengas, siempre…hay alguien esperándote del otro lado…" –respondió Haku sonriéndole tiernamente antes de mirar hacia la distancia de la carretera, imitando al joven muchacho junto a él, Deidara volteo la mirada hacia donde Haku miraba con melancolía y alegría al mismo tiempo.
Al momento de hacerlo, Deidara observo a su madre y a Itachi parados ahí, esperando por él, sorprendiéndose por verlos otra vez Deidara comenzó a derramar lágrimas de alegría y melancolía por la vida que dejaba atrás. Poco a poco sus ojos comenzaron a cerrarse y la vida comenzó a extinguirse junto con la lluvia que comenzaba a detenerse al igual que el corazón de Deidara que no volvió a latir otra vez a partir de ese momento.
-"Fue un placer haberte conocido…Deidara…" –Dijo Haku posando su mano sobre la cabeza de Deidara, en ese momento llego Kabuto deteniéndose al ver que había llegado demasiado tarde he inclinando la cabeza en forma de respeto.
-"Dios, era solo un muchacho…" –susurro Kabuto pasando una mano por su cabello. –"Haku… sabes cuál era su nombre?"
-"Deidara… Uzumaki Deidara…" –respondió Haku aun acariciando el cabello de Deidara.
-"Habrá que notificar a los padres, ven… Haku ven con migo." –Dijo Kabuto colocando una sábana blanca sobre el Deidara y extendiéndole una mano a Haku aun arrodillado en el suelo.
Deteniéndose frente a la mansión Uzumaki, Fugaku bajo de su bmw-m6 convertible negro pero antes de que siquiera pudiera tocar el timbre, una patrulla se estaciono detrás de su carro. Bajando de esta salieron 2 hombres, uno de edad avanzada y el otro de unos 30, alto, cabello negro y de cazuela, ambos policías.
-"Buenos días señores que necesitan?" –pregunto Fugaku serio.
-"Buenos días, señor, buscamos a Yodaime Uzumaki." –dijo el de avanzada edad.
Sin decir nada, Fugaku timbro y rápidamente el portón se abrió.
-"Síganme caballeros." –pidió aun serio y subiendo de nuevo a su carro.
Saliendo con una sonrisa de las que lo caracterizaban Yodaime sostenía una palita para cocinar y traía puesto un mandil blanco. -"Hey Fugaku, llegaste a tiempo acabo de terminar de hacer el des…" – deteniéndose a media palabra al ver a la patrulla detrás del automóvil de Fugaku Yodaime sintió una opresión en su pecho tan fuete que se quedo en blanco.
-"Señor Uzumaki?" –pregunto el anciano.
-"So…soy yo." –dijo asustado Yodaime.
-"Soy el oficial Sarutobi y el es mi compañero el oficial Maito Gai." –dijo haciendo una pausa, Fugaku se mantuvo en silencio junto a Yodaime dispuesto a ayudar a su amigo si era necesario, ambos ya esperaban lo peor.
-"Venimos para decirle que esta mañana hubo un accidente, y el autobús en el que venía su hijo Deidara se volcó…" –Dijo Gai serio.
-"Que ocurrió con Deidara…?" –pregunto Fugaku ya que Yodaime estaba estupefacto.
-"Lo lamento, pero… Deidara murió en el accidente, sufrió un derrame interno, no pudieron salvarlo." –Dijo Gai dándole una bolsita donde estaba el celular negro y una cartera, ambos pertenecientes al joven rubio de inocencia pura.
Mirando con dolor la bolsita, Yodaime la tomo en sus manos y apretó bajando la mirada antes de darse la vuelta y caminar dentro de la enorme mansión sin decir ni una palabra.
-"Gracias por haber venido, pero creo que lo mejor será que se retiren." –dijo cortante pero cortésmente Fugaku a los policías. Cerrando la puerta una vez que la patrulla salió de la mansión Fugaku se dirigió a la cocina donde Yodaime se encontraba parado frente a la ventana con la mirada clavada en el cielo y la bolsita en mano. Poniendo una mano sobre el hombro de Yodaime, Fugaku miro por la ventana al igual que Yodaime.
-"Esta en un mejor lugar ahora." –dijo serio pero con delicadeza a lo que Yodaime asintió con la cabeza limpio un par de lagrimas que habían escapado de sus orbes azules.
