Mes: Septiembre

Canción: Hero

Artista: Mariah Carey

Aconsejo escuchar la canción durante o al inicio del capítulo para mayor entendimiento de la lectura. Gracias


Abrió los ojos perezosamente. Se levantó apoyando las manos en el duro y frío suelo mientras intentaba focalizar dónde demonios se encontraba. Suspiró, no estaba en casa. Odiaba cuando los demonios atacaban por la espalda y la tomaban con su persona… ¿es que tenía una puñetera diana en el culo? Vale, entendía que podía ser diferente comparándose con los demás, pero, joder… estaba un poco hasta las narices de que la situación siempre le saliera desfavorable.

Se quitó la manta de un tirón y se levantó rápidamente. Salió de la cabaña donde se encontraba para toparse con el típico paisaje de la época feudal, un bosque verde y espeso junto al aire fresco del rocío. Estiró los brazos crujiendo algunos huesos de su espalda y miró a su alrededor. Se sorprendió completamente de lo que encontró saliendo de entre la maleza del bosque.

-La madre que me parió – fue lo primero que soltó cuando el hombre se puso enfrente - ¿Qué te ha pasado?

-Desde cuando tienes ese vocabulario – Sesshomaru miraba extrañado a quien tenía delante - ¿Qué quieres decir escoria? Habla

-Tu cabello, tus uñas, tus ojos, tus ropajes… es como si te hubieran cambiado completamente – antes tales palabras, Sesshomaru se dirigió hacia un cubo de agua para ver su imagen. Ojos oscuros, cabello del mismo color, uñas normales, no habían colmillos ni marcas…

-Mierda – sentenció – soy un maldito humano – se miró los ropajes viendo que el artífice de su maldición también le había cambiado su vestimenta.

-Oh, ya has despertado – una mujer de ojos oscuros, cabellos del mismo color y piel blanquecina, enfundada en un kimono sencillo, se acercó a ellos con una sonrisa en el rostro – espero que no tengas ningún dolor, estuve revisando tus heridas pero eran todas superficiales – miró a Sesshomaru con el ceño fruncido - ¿Eres amigo de ella? – señaló a Kagome, quien aun estaba en el lindel de la puerta

- Em… sí, podría decirse que sí – habló nuevamente Kagome con una sonrisa un tanto forzada – él es Sessh

-Sesshuki – cortó rápidamente el demonio, ahora convertido en humano, a Kagome quien lo miró con el ceño fruncido – Sesshuki – reiteró mirando fijamente a Kagome quien asintió levemente – soy su cuñado

-¿Qué? – espetó la muchacha con los ojos como platos. La mujer miraba a la pareja un tanto extrañada y con algo de miedo – quiero decir… - habló la muchacha al ver su reacción desmesurada – es que no tenía consciencia de que él supiera de la relación que teníamos y…

-Tranquila, querida, no me incumbe en absoluto – sonrió de forma amable relajando a los dos pares de ojos que la miraban – pero me interesaría saber tu nombre para no llamarte chica, cada vez

-Kagome, mi nombre es Kagome

-Hermoso nombre – afirmó la mujer – mi nombre es Izayoi y ese de allí es mi hijo Inuyasha – la mujer señaló a un árbol cercano donde una rama se movía ligeramente – cariño baja del árbol y saluda a los invitados

-No estoy en el árbol – dijo una vocecita chillona oculta por las hojas del higüero

-Vaya, me alegra saber que puedo hablar con las plantas y los animales pues – sonrió la mujer rendida – pero me gustaría, ya que no estás en el árbol, que salieras de tu escondite para saludar a nuestros invitados

-No me gusta – habló el niño que bajó de la rama y cayó al lado de su madre, en frente de la extraña pareja

-Ellos son Kagome y Sesshuki – señaló a cada uno mientras decía su nombre – este es mi hijo Inuyasha

- Hola pequeño – Kagome consiguió salir del estado de shock en el que se encontraba y se agachó hasta la altura de un Inuyasha que aparentaba la misma edad que Shippo, el cual se sonrojó completamente – estamos encantados de conocerte

-Keh – fue lo único que dijo después de girar la cabeza directamente hacía Sesshomaru quien lo miraba indiferente. Se acercó a él y lo miró de arriba a abajo – No me gustas

-Creo que es mutuo, niño

-Sessho… Sesshuki… sé un poco más respetuoso con quien te va a dar de comer – habló Kagome mientras se levantaba de su sitio – recuerda que los humanos somos hospitalarios y agradecidos – dijo con cierto retintín. Sesshomaru simplemente gruñó

-No te preocupes, mi hijo es un grosero que se quedará sin postre

-¡Pero mamá!

-Pide disculpas, jovencito. ¿Quién te has creído que eres?

-Soy un hanyou y no necesito que ningún humano sea mi amigo. No necesito a nadie ni te necesito a ti – sentenció el crío saliendo corriendo hacia el bosque

-¡Inuyasha! ¡Inuyasha! – la mujer apretaba los puños y cerraba los ojos – mierda – sentenció

- Si quieres, podemos ir a buscarlo, has hecho mucho por mí y es lo mínimo que puedo hacer – Izayoi miraba indecisa a Kagome pero al final asintió levemente – bien estaremos de vuelta lo antes posible. Vámonos Se-sshu-ki –comenzó a andar seguida de Sesshomaru el cual maldecía su suerte.

-Que gente más rara – se dirigió a la cabaña en donde habitaban para preparar la comida, hoy por primera vez en muchos años, tendría invitados.

-Inuyasha, ¿Dónde estás? – Kagome miraba por cada rincón del bosque. No podía creer que había ido a parar al pasado de Inuyasha. Sabía que el demonio era bastante poderoso y la tenía tomada con los hanyous, pero ¿Por qué los había enviado a ella y a su medio hermano demonio que quería asesinar a Inuyasha? ¿Y convertido en humano?

-Esto es increíble, en mi vida había sentido tanta humillación – olió sus manos y frunció el ceño – huelo como un asqueroso de vosotros y ni siquiera lo puedo apreciar bien.

-No querido, hueles a mierda, no a humano – sentenció Kagome mientras seguía buscando a Inuyasha

-Te has vuelto muy perspicaz

-Tengo 19 años Sesshomaru, ya he pasado la época en la que me daba miedo lo que decía, en serio – miró detrás de un abeto – no entiendo porque estamos aquí, al menos porqué tú estas aquí

-Inuyasha debe de tener unos seis años, eso significa que a Izayoi le queda poco – Kagome miró con tristeza el horizonte, sabía que era perder a un ser querido y por tres años casi había perdido al amor de su vida. Eso le recordó

-Así que… ¿soy tu cuñada? – habló con cierto aire sabiondo. Había recordado la cara que habían puesto él y su marido cuando se le ocurrió saludar con tanta efusividad al lord de las Tierras de Occidente.

-Era lo único que se me había ocurrido. He cambiado suficiente para que no me reconozca. Si lo hiciera puede que se muriera antes.

-¿Tan mal te llevabas con Izayoi? Parece una mujer muy amable y sinceramente, más agradable y hospitalaria que mi marido… debe ser cosa de vuestro padre – pensó en voz alta crispando los nervios de Sesshomaru

-Yo no tenía ningún problema con ella, simplemente era humana. Era inferior a mi raza y no merecía más de lo que tuvo. Aun así, debo reconocer que mi padre tenía vista, era una mujer lista e inteligente, no como el palurdo de su hijo.

-También lo sacaría del padre – sonrió de medio lado al ver la cara de su cuñado -¿sabes dónde puede haberse escondido? Eres su hermano, seguro sabes dónde puede estar.

-Tengo una ligera idea – sin darse cuenta, Sesshomaru se había guiado por el instinto y por su recordatorio a ese bosque, llegando a una cueva de donde provenía una vocecilla lastimera y sufrida – ya tienes al engendro, dejémoslo con su madre y busquemos una manera de salir de aquí

-Ahora que eres humano, recomiendo que utilices los sentimientos contradictorios que tienes para aprender un poco de la vida. Puede que vuelvas a ser un Youkai cuando todo esto acabe, pero esa forma humana te ayudará a comprender muchas más cosas de las que siendo demonio, no puedes – después del discurso, Kagome se dirigió dentro de la cueva siguiendo los gimoteos del pequeño Inuyasha, a quien encontró al lado de una fogata limpiándose los ojitos color miel.

-¿Qué haces aquí, humana?

-He venido a llevarte de vuelta a casa, tu madre debe de estar preocupada.

-Mi madre no me quiere, nadie me quiere – escondió su cabeza entre sus piernas dobladas, dejando que solo se viera sus orejas puntiagudas - todo el mundo me desprecia, los humanos porque soy hijo de un demonio y los demonios porque soy hijo de una humana. Mi madre no puede vivir con los suyos porque me desprecian y no puede abandonarme porque la despreciarían a ella. No hago más que hacer daño, así que no te acerques

-A mi no me has hecho ningún daño, además, no soy yo quien no te gusta – se sentó a su lado, frente una fogata. Sentía que en vez de hablar con su marido de pequeño, estaba hablando con algún hijo futuro de la pareja – ¿Por qué te has puesto así?

-Hoy he conocido a mi hermano – levantó la cabeza viendo entrar al Sesshomaru humano quien abrió los ojos como platos – siéntate, no te mataré porque ella me cae bien – Sesshomaru no hizo objeción ninguna, pues al contrario de lo que su lado demoniaco le decía, le había hecho gracia la valentía de su medio hermano – es un gran lord de las tierras de Occidente que tiene metido un gran palo en el culo

-Em… ¿A si? – Kagome hacía lo posible para agentarse las ganas de reír mientras Sesshomaru abría los ojos como platos, otra vez

-Lo mejor de todo es que ha sido más amable que mis vecinos humanos, al menos solo me quería matar, no torturar, ni cortar en pedacitos para tirarlos al mar como sacrificio a los dioses – Kagome hizo una mueca de desagrado y abrazó a Inuyasha, quien se sorprendió del acto – no te doy asco

-No podría – sonrió de medio lado – sabes, mi marido es un hanyou

-Venga ya, estas de guasa

-No, no lo está. Huele su vestimenta – habló Sesshomaru solemnemente. Inuyasha hizo lo propio y se sorprendió, había un olor entre todos los demás que destacaba y que estaba fusionado en ella. Se parecía al suyo por tanto debía ser un hanyou.

-¿Cómo es que te has casado con un hanyou?

-Porque lo quiero, lo amo con toda mi alma y eso ha sido porque supo hacer que lo quisiera. Me demostró lo fuerte, valiente, caballeroso y atento que es. Me cuida y me protege y sobretodo me quiere.

-Hablamos del mismo hanyou tú y yo ¿verdad? – preguntó Sesshomaru, recibendo una mirada de advertencia de la sacerdotisa.

-Tú eres su hermano ¿verdad? El hermano del hanyou – Sesshomaru asintió - ¿odias a tu hermano por ser diferente? ¿Es por eso que Sesshomaru me odia?

-Voy a buscar más leña, el fuego se está extinguiendo – Kagome se levantó y se dirigió a la salida de la cueva – cuidaos – guiño un ojo y se alejó, dejando a los dos solos. Inuyasha lo miró esperando una respuesta a lo que Sesshomaru suspiró y maldijo una vez más esos sentimientos humanos que lo estaban abordando

-No, no odio a mi hermano. Sé que él no tiene la culpa de haber nacido así y que para ser un hanyou es bastante decente. Y no, no creo que tu, que tu, em… que Sesshomaru te odie. Simplemente piensa que debes ser más fuerte para poder sobrevivir en este mundo.

-Siempre voy a estar solo – sentenció el pequeño hanyou mirando el fuego

-Los héroes siempre están solos – fue el turno de Sesshomaru de ponerse melancólico. Sin quererlo, recordó a Rin y a Kagura. Hasta el estúpido de Jaken vino a su mente. Sin ellos sentía una vida vacía. A Rin y Jaken volvería a verlos, pero Kagura nunca más la vería. Agitó la cabeza e intentó eliminar la imagen de su mente.

-¿Los héroes? ¿Crees que seré un héroe? – los pequeños ojos dorados habían adquirido cierto brillo especial

-Creo que tienes madera para serlo – no supo porque había dicho eso pero sus labios habían adquirido vida propia. ¡Él no tenía porque ayudar a su hermano! ¡Por Dios, si solo era un hanyou! Aun así sus sentimientos humanos eran más fuertes y habían ganado la partida

-Y ¿Qué hay que hacer para ser un héroe?

-Tienes que… - ¿Cómo mierdas iba a contestar eso? Tienes que matar a un ser escalofriante de nombre Naraku que matará a la mujer que amas y te sentenciará a una vida de 50 años de sueño. No, no podía decirle eso, por desgracia – Tienes que estar solo – reitero – y tienes que ser obstinado y rudo, pues la vida no es fácil – Inuyasha asintió muy atento a las palabras de Sesshomaru – también tienes que ser muy fuerte, valiente y confiar en ti mismo aunque los demás te odien.

-¿A ti te odian?

-Yo he estado mucho más tiempo que tú solo y te puedo asegurar que tengo a muchos que me odiarán… pero la recompensa de ser un héroe verdadero es que luego tienes a gente a la que apreciar a tu alrededor - ¿de dónde mierdas había salido tanta parafernalia rosa? Su parte demoníaca se estaba retorciendo en su interior con solo escucharlo

-Y ¿yo también me casaré como tu hermano? Me gustaría una mujer como Kagome, es muy buena – sonrió mirando el fuego y se sonrojó levemente

-Es posible que tengas una mujer muy parecida a ella, sí. El amor llega a todos los héroes y el que sabe compaginarlo con la guerra, haciendo que ninguno de los dos muera, es un auténtico héroe.- recordó a Kagura, por su orgullo ella había muerto.

-¿Entonces debo separarme de mi madre?- Sesshomaru volvió a la realidad con la pregunta

-Tu madre debe quedarse a tu lado hasta que sea su momento de partir, ni antes ni después – Inuyasha asintió entendiéndolo – el héroe no debe eliminar a la gente de su alrededor, debe protegerla hasta que esta marche.

-Es muy difícil ser un héroe – dijo el hanyou haciendo un mohín mirando el fuego

-Debes de tener claro una cosa, para ser un héroe verdadero debes de saber que la fuerza reside aquí – se señaló el corazón – debes de saber que lo llevas dentro obviando la maldad que tu corazón abarque. Guiándote con el corazón llegarás a ser un héroe – no podía caer más bajo. Se había vuelto un humano sensiblero. Odiaba este cuerpo y estos sentimientos - Así es como debe de sentirse Inuyasha -susurró

-¿Qué dices?

-Nada – negó con la cabeza y se acercó al niño tendiéndole la mano – vayamos a buscar a Kagome y luego tu madre, debe de estar preocupada - el Hanyou asintió, le cogió la mano y se levantó.

Caminaron por el bosque encontrándose a Kagome con dos pequeñas ramitas mirando el cielo y con una sonrisa de oreja a oreja. Llegaron a la cabaña de Izayoi para comer algo y luego desaparecer en una luz parpadeante.

Inuyasha se había quedado muy triste con la partida de sus nuevos amigos y mucho más después de saber que su madre había muerto inexplicablemente al recibir la noticia de la boca de su hermano Sesshomaru. Recordó lo que le dijo Sesshuki y comprendió que era el momento de convertirse en un héroe, tenía que entrenar para luego proteger a los que más quería.

Por otro lado, otro Inuyasha, mucho más mayor y felizmente casado, había conseguido aniquilar al monstruo y había hecho volver a la pareja de viaje. Tanto Sesshomaru como Kagome alegaron no recordar donde habían ido, por la seguridad de que el pasado no actuara en el futuro.

La lluvia de Setiembre, empezó a caer débilmente cuando Sesshomaru se dirigía al castillo. Pero cuál fue su sorpresa de encontrarse a Kagura tumbada al lado de la lápida de una humana, llamada Izayoi. Sin pensarlo dos veces la recogió entre sus brazos y se la llevó al castillo. No haría preguntas, pues había conseguido otra oportunidad para ser un héroe y no se iba a quejar.

Los detalles de cómo había vuelto a la vida, cómo se casaron y tuvieron hijos, son otra historia; pero el héroe que residía en el frío corazón del Lord de las tierras de Occidente salió a flote y nunca se volvió a esconder.


C'est finni, le bróculi xD

Bien, esta es mi… bueno… cosa. No sé si os gustará puesto que doy un poco de giro argumental a la historia, pero es que la canción me pedía que no me centrara tanto en Inuyasha sino en el otro personaje. Bueno espero que os agrade!

Agradecimientos:

Inu'Karuta: Holaaa! Muchísimas gracias por el comentario!Bueno, la verdad es que la tercera película es la que más me gusta, en comparación a las otras. No sé, ya sé que en la segunda esta el beso de la parejita y todo eso, pero la tercera tiene como más trasfondo. Como tu bien dices te da pistas para acabar de poner un poco de luz a la historia oscura de Inuyasha (típico de la autora eso de oscurecer el pasado de los protagonistas) en fin espero que este cap también te guste.

Neri Dark: Buenassss Muchisimas gracias por el comentario! Sip, siempre me ha hecho gracia como en el anime suegra y nuera se parecen, es posible que Inuyasha busque en su mujer a su madre… como todos los hombres xD Aquí tienes una oportunidad de que hubiera pasado si se hubieran conocido xD me hizo gracia que lo comentaras sin saber que saldrá en el nuevo capítulo espero que sea de tu agrado. Bue aquí si que puedes ver a un Sesshomaru completamente noñas, pero que conste que había sido cosa del demonio, no de él. xD

serena tsukino chiba: buenas! Muchas gracias por dejar tu comentario! Si la verdad es que la canción me pedia algo melancólico pero era demasiado triste para mí y tuve que darle una tilde de azúcar… si no me iba a dar algo. Espero que este capítulo también te guste!

Bueno, solo queda decir lo de siempre, muchas gracias a todos aquellos anónimos que aunque no dejen comentarios están siguiéndome y apoyándome. Como siempre os agradezco llegar al final de este documento sin haberme matado xD

Un saludo y nos vemos pronto!