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Capítulo 10


En verdad estaba empezando a considerar que, otra vez, alucinaba... y ya no sólo con las molestas voces que de cuando en cuando lo jodían con su presencia, sino con algo mucho, mucho más colérico

Creía ver emociones donde, se suponía, no existían; escuchaba oraciones que, se suponía, no debían ser dichas con tanta confianza; los tonos que distinguía, se suponía, no se daban en las personas que las ejecutaban; y discernía miradas junto con movimientos espontáneos que, SE SUPONÍA, le correspondían nada más a él

¿Ahora sí se había vuelto loco, o qué?

Tener una respuesta afirmativa era menos atemorizante que una negativa

Aquello no podía estar pasando

-Alasdair, acabas de volver de Edimburgo, ¿cierto? - la voz de su psiquiatra nunca le pareció tan irritante antes - Ha pasado mucho tiempo desde que fui allá, ¿está muy cambiada?

Deseaba contestarle alguna grosería, un comentario despectivo, pero en presencia de la familia, de ella, debía "controlarse"

Y sobre todo, porque se trataba de una alucinación, una cruel jugarreta de su mente por el cansancio del largo viaje

No era real, no podía serlo...

Si perdía la cordura, estaría dándole la razón a esa fantasía

-No hay ciudad con la cual pueda compararla -inició en el tono cortés que caracterizaban sus charlas - Pero comienzan a verse automóviles, los tranvías están mejorados, todas las calles están iluminadas, se construyeron parques... y personalmente, me agrada que más "pub" abran a horas de la mañana - sonrió de lado -Nada como un trago antes de empezar las clases

-¿Te quedan cerca de la universidad?

-Mamá, no es imposible caminar hasta ellos

-Espero que no estés llegando tarde a tus deberes por eso

-Si así fuera, padre, te hubieran mandado algún mensaje informándote -suspiró -Desventajas de que tenga tutores que paguen mi educación

-¡Cállate, niñito presumido!

-¡Ya quisiéramos nosotros ir a una escuela como la tuya!

-Irán - calmó su hermosa, hermosa Gwyneth - Cuando tengan edad y terminen los niveles que les corresponden - exhaló despacio - Me gustaría asistir también a una, o al menos conocerla

-No, querida, tu lugar está en casa y disfrutar de nuestro patrimonio - la sencilla lógica de su madre tenía sus episodios molestos - Eso hasta que te cases

-¡Sí! ¡Casarte! - los gemelos la abrazaron a la vez - Ah~ nuestra apática hermanita con un vestido de novia es algo que morimos por ver~

Estaba alucinando, no había otra explicación para que toooda la familia pareciera dirigirle una mirada significativa a Mr. Kirkland, que este se colorara y sonriera con nerviosismo, así como el leve sonrojo en las mejillas de la joven

-Hablan como si supieran lo que quiere -salir en su defensa no levantaría ningún tipo de extrañeza - Con ese carácter indiferente, ¿creen que se conformaría con una vida de ese tipo? Creo que no estaría mal que se le diese la oportunidad de estudiar algo, o que saliera a recorrer Reino Unido y Europa - le sonrió - Tal vez con lo que aprenda, se decida por un futuro más interesante

Estaba alucinando, no había otra explicación para que bajara sus orbes como escape de esa idea firme de viajar juntos

-Estoy de acuerdo con Alasdair - apoyó el de ojos esmeralda, cosa que no esperaba - La época a avanzado mucho y las mujeres están entrando en el campo laboral... tal vez todavía no se ha permitido su admisión en las universidades, pero sin duda existen puestos profesionales que pueden ejercer con dignidad, por ejemplo, enfermería, profesores de escuela, música, diseñadoras... - sonrió un poco -No es mala una vida marital, sin embargo, hay mucho que hacer antes

-¿Diría que usted ya ha conocido bastante? - la atención que de pronto Gwyneth le había puesto debía se producto de su imaginación

-No lo afirmaría, porque nunca se termina de conocer ni desaparecen las ansias de aprender

-¿Rechaza entonces casarse todavía?

Hubo un gemido de perturbación general, uno al que sin querer se le unió

Era demasiado extraño esa pregunta

Inmeditamente sus padres y hermanos intercambiaron miradas

...

Aunque fuera su imaginación, la paciencia se le agotaba

Quería arrancar a pedazo esa tela de horrendos colores y colocar la que dejó antes de irse

-¡N-No! -el patético nerviosismo que le ganó fue repugnante- ¡Q-Quiero decir...! N-No sé, supongo q-que eso no importa s-si ya conocí a una buena m-mujer... ¡N-No lo tome a mal! T-También hay cosas que q-quiero seguir haciendo... y-yo...

-Tome agua, por favor - de un momento a otro, estaba en frente y ofreciéndole un vaso con dicho líquido -Le hará bien

-G-Gracias

Fue un simple detalle de educación, nada que resaltar... claro, si es que eras un imbécil al que se le podía engañar con facilidad

No le alteró la acción, sino ese espacio de segundos en que tomó el cristal: un no-se-qué se hizo palpable en el ambiente, como si sólo ellos dos estuviesen en ese pedazo de sala

Las risillas de sus hermanos, el suspiro de papá y la sonrisa de mamá fue una señal de que no estaba equivocado

Dios, ¿qué carajo estaba sucediendo?

"No, no, calma"

"¿Qué van a decir si te alteras aquí?"

"¿Qué va a decirte ella si lo haces?"

"Arthur tomaría el papel de héroe por controlarte"

...

¿Controlarlo?

"Sí, qué trágico"

"Aunque... bueno, lo ha hecho durante todo este tiempo"

"Si lo hacía, podía pasearse por la casa y dar instrucciones"

"Y al no estar aquí, era natural que algo pasaría entre Gwyneth y él"

...

N-No, eso no podía ser por muchas razones: con la medicación se estaba sintiendo bien, ya era más "él" que un demente; estudió el periodo que le faltaba, relacionarse con personas, hacer amistades, tener logros propios... la tuvo a ella, de las muchas maneras en que se podía. Además, si no lo dejó cuando se enfermó, no había motivo para que lo hiciera ahora, no cuando reafirmaron muchas cosas por medio de un acto muy privado...

"Todo eso suena bastante lógico, en serio"

"¿Entonces por qué no te estás convenciendo?"

No, no, nada estaba pasando... solamente era una cortesía, un simple trato que surgió desde que se conocieron

Ella ya lo tenía a él, alguien que la protegiera

No deseaba más

No podía desear más...

... a todo esto, ¿por qué el inglés estaba ahí? No era como si en su última carta hubiese dicho que lo revisaría...

... el ambiente tan familiar que se tenía a su alrededor no le gustaba... era como si lo hubiesen integrado con naturalidad, cosa comprensible después de todo lo que había hecho, pero no era motivo para hacerlo miembro...

No era motivo para que ella lo mirara con tanta amabilidad y no quitara esa sonrisa que sólo era suya, tampoco portar uno de sus más bellos vestidos y pasearse con la aura irresistible que debía tentarlo únicamente a él

¿Qué tipo de derecho se estaba dando para mostrar en público facetas que le debía a él nada más?

¿Qué tipo de derecho se había dado su psiquiatra para inspirarle tal efecto?

Tenía que irse, ¡largarse ahora! ¡TODO EL MUNDO DEBERÍA DESAPARECER Y DEJARLOS EN PAZ!

-Disculpen, señores - de pronto, por la entrada de la sala, apareció uno de sus mayordomos -El transporte ya está aquí

-Oh, magnífico - el de ojos esmeralda se levantó. El resto lo imitó -Ha llegado la hora de partir

-¡Muy bien! - sus hermanitos chocaron las palmas -¡Entonces nos adelantamos! Es nuestro deber revisar que el equipaje esté listo~

-Gwyneth - la mayor se le acercó - ¿Estás segura de que no olvidas nada? Una prenda, una joya, algún libro...

-No, estoy bien - sonrió con ligereza mientras se colocaba un sombrero discreto de... viaje - Si necesito algo, estoy segura que Françoise me hará el favor de préstarmela

-Pero no le ocasiones preocupaciones, no son buenas cuando está embarazada

-Por supuesto

-Mr. Kirkland -ahora el viejo le llamó - Mi hija se hospedará con la familia Beilschmidt, pero como seguro lo solicitará como guía, le ruego que la cuide: Londres es muy agitada para una joven que está acostumbrada al campo

-No se preocupe, no la perderé de vista

...

... un minuto, ¿qué demonios...? ¿Por qué todos parecían haberse puesto en movimiento? ¿Qué significaban aquellas frases? ¿Qué tenía que hacer la rubia con un sombrero así, o que su padre le encargara cosas raras a un desconocido?

"No sé si últimamente te has vuelto más estúpido, o demasiado débil"

-... ¡ejem! - era más fácil acercarse a las mujeres que oír idioteces en el otro grupo -Será porque acabo de llegar de un maldito viaje que duró días, ¿pero podrían decirme qué está pasando?

-Oh, cierto - la de ojos azules pareció quererle responder, aunque se adelantó la progenitora - Es que Francoise la invitó al estreno de una obra que dirige un amigo de su marido. Será en el teatro principal de Londres mañana en la noche

-¿Y se le ocurre irse cuando acabo de llegar? -sí, era reproche

-De hecho, debió marcharse desde días antes, pero como quería verte, esperó hasta hoy

-¿Qué hay de Mr. Kirkland?

-Regresará también, así que se harán compañía en el camino

...

-Naturalmente alguien más los acompañará, ¿cierto?

-Bryan y Ryan, pero hasta la estanción de tren

... así que Arthur y Gwyneth... se irían juntos...

Juntos

Miró con seriedad a la rubia, intentado que le dijera por su propia boca qué carajo estaba pasando

Recibió sus ojos azules fríos, vacíos, apáticos, trasmitiendo algo que no le gustó

¿Acaso estaba abandonándolo?

-No pongas esa cara - intervino la mujer - Regresará dentro de poco

Y por el anuncio estrepitoso de los menores, la audiencia salió para despedir a los jóvenes

Él también fue por mera inercia

No debería estar pasando esto

Vio cómo Kirkland la ayudaba a subir, cuando él subió y cerró la puerta. Los de rostro idéntico se acomodaron afuera, en el asiento del conductor

Su hermana le dirigió entonces, por la ventana de su lado, unas orbes más tranquilas, cariñosas, amables... pero sólo eso, sin ningún otro sentimiento más

¿De verdad lo estaba abandonando?

...

Entre el sonido de las ruedas girando sobre las rocas y el silbido del aire, contempló el carruaje marchándose

Se la llevaba a ella y a él, juntos

...

...

Apretó sus puños, y mientras todos continuaban mirando el paraje, él entró corriendo, dirigiéndose a su habitación

Una vez ahí cerró con llave

...

...

Mierda, mierda, mierda, mierda, mierda, mierda

"Ah~, y henos aquí otra vez, los cinco unidos, ¡como antes!"

"Lo que puede provocar una decepción amorosa, ¿cierto?"

"No, más bien que le hayan visto la cara de estúpido"

"También que él mismo lo hubiese creído"

No, no, t-todo era un error... ¡Gwyneth jamás lo dejaría ni cambiaría por nadie más! ¡Lo amaba!

"¿Alguna vez te lo dijo"

N-No, p-pero estaba implícito... con lo q-que habían hecho, era obvio...

"Ella no lo tomó así"

"¿Sabes por qué?"

"Simplemente porque no te dejó hacerlo otra vez"

"Y porque ella misma no hizo nada más"

¡E-Estaba asustada! E-Eso pasaba cuando h-hacías algo que te avergonzaba

"... Dios, me estoy cansando de esto"

"No eres alguien que justifique a las personas"

"¿Vas a hacer una excepción con tu hermanita?"

"¿No es más simple admitir que te traicionó?"

¡JAMÁS HARÍA ALGO ASÍ!

"Seh, y por eso se fue con Arthur con un pretexto tan estúpido"

"Te dejó por él cuando pudo haberte atendido luego de tu largo viaje y demostrarte que te extrañó"

"Prefirió su compañía a la tuya, a pesar de que tenías muchas historias que contarle"

"Y antes de irse, sólo te miró como a un hermano"

...

...

Sacó de su bolsillo una pequeña caja. La abrió, y contenía un precioso prendedor de cristal en forma de narciso

La compró en Edimburgo pensando en ella

Siempre en ella

...

De un segundo a otro, la aventó contra el piso

El sonido del material rompiéndose llenó el lugar

...

Jaló con brusquedad los cajones de su escritorio, de su armario, de las maletas que traía

Sacó uno a uno los frascos que ese psiquiatra le recetó y que, supuestamente, controlaban esa locura que le impedía estar con su familia

Ahora, le parecían pura basura que logró que lo dejara por parecer "recuperarse"

Grave error

Sano o enfermo, no tenía derecho de renunciar, no podía

No se lo perdonaría

Tiró todo con rabia, con agilidad, con una necesidad que no sentía desde hacía mucho

El olor a medicina le revolvió el estómago

...

...

Al final, en el cuarto quedaron los restos de recipientes oscuros esparcidos, resaltando el blanco cristal del prendedor que trajo sólo para ella

Estaba tan roto, como él mismo...

...

Nunca la perdonaría

Nunca