Chapter 10.
Hinata esperaba a su amiga al lado de la salida del hotel par ir de compras. Necesitaban hablar de muchas cosas, tales como qué pasó anoche y por qué había visto a Sai vagabundear por los pasillos.
Sakura llegó con una sonrisa apagada. La pelinegra la cogió del brazo y ambas salieron a la calle. El hotel estaba cerca del centro de la ciudad por lo que no tuvieron que andar mucho hasta llegar a los escaparates y a una multitud que les cortaba el paso cada dos por tres.
Sakura: Es imposible pasar a estas horas por aquí. –Comentó intentando empezar una conversación. La otra chica, perdida en sus pensamientos, despertó de repente.
Hinata: Eh, sí, supongo… -Hubo una pausa- ¿Sai esta aquí? –Sakura se sorprendió al oír esa pregunta. El salir con su mejor amiga había hecho que se le esfumaran todos sus problemas.
Sakura: Lle-llegó anoche. Siento no habértelo dicho antes.
Hinata: ¿Por eso Sasuke estaba gritando cuando Naruto y yo volvimos?
Sakura: Sí, lo único que le interesa es guardar las apariencias. Me tiene harta. –Hinata la miró a los ojos y creyó observar algo de tristeza en ellos. –Pero no hablemos de mí. Cuéntame, ¿te ha pedido que seas su novia?
Hinata: ¿Naruto? –Asintió con efusividad. -¡Sí!
Le empezó a contar todo lo sucedido mientras se probaban ropa y la compraban. Iban cargadas de bolsas de vuelta al hotel. Por el camino encontraron a Sai y a Naruto, a los que les dieron todo el cargamento y siguieron comprando. Al atardecer se sentaron en una bellísima cafetería a admirar la hermosa puesta de sol.
Hinata: Hacía mucho tiempo que no nos lo pasábamos así de bien.
Sai: Hace mucho tiempo las cosas eran muy distintas.
Naruto: ¡Eh! A mí me gustan las cosas como están ahora. –Comentó cogiendo la mano de su novia mientras se reían. –Hey, Sasuke, ¿cómo te va? – Gritó cuando vio que su amigo e Ino paseaban cerca de allí. Los dos chicos se acercaron a ellos, aunque el pelinegro estaba claramente disgustado por ello.
Sasuke: Volvíamos al hotel. –Explicó lanzando una mirada de furia a Sakura y después a Sai.
Ino: Creo que no nos han presentado. –Le dijo a Sai con una amplia sonrisa. –Mi nombre es Ino, soy una muy buena amiga de Sasuke. –Le tendió la mano.
Sai: Yo soy Sai…
Sakura: Él y yo nos conocemos desde hace mucho tiempo. –Se apresuró a decir mientras se estrechaban las manos.
Sasuke: Bueno, nos vemos en el hotel.
Naruto: ¿Ya os vais?
Sasuke: Sí, estoy un poco cansado. Vamos, Ino.
Ino: Vale. Encantado de conocerte Sai. –Los dos chicos se marcharon.
Naruto: ¿Qué mosca le ha picado a Sasuke?
Sai: Ese siempre está de mal humor. –Contestó. Los dos chicos se rieron, por otro lado, Hinata observó que su amiga no tenía muy buena cara.
Llegaron al hotel bien entrada la noche. Todo estaba muy silencioso por los pasillos que daban a las habitaciones así que los cuatro decidieron que lo mejor sería pasar sin hacer ruido. Eso les resultó bastante difícil dada la risa que les producía.
Cuando llegaron a sus habitaciones, Ino salía de la de Sasuke. A la ojijade eso le causó más dolor del que se podía llegar a imaginar, no obstante, aquel dolor se transformó en ira al ver la mirada de satisfacción de la rubia.
Ino: Chicos, me gustaría invitaros a salir mañana.
Hinata: ¿A salir? ¿Dónde?
Ino: Bueno, hay una discoteca cerca de aquí que está muy bien así que podríamos celebrar una fiesta de bienvenida para Sai.
Sai: A mí me parece genial. Buenas noches. –Los demás dijeron lo mismo y se empezaron a meter en las habitaciones.
Ino: Sakura, ¿puedo hablar contigo? –Preguntó antes de que se marchara.
Sakura: Cre-creo que sí. –Se giró a mirar a Sai. –Ahora voy. –Se quedaron solas.
Ino: Me gustaría que dejáramos toda esa guerra que tenemos entre nosotras y que intentáramos ser amigas. –Sakura la miró con perplejidad. Hace un momento parecía estar disfrutando de salir de la habitación de Sasuke sólo para joderla y ahora le pedía una tregua. Era de locos. -¿Qué me dices?
Sakura: No entiendo nada, Ino. ¿A qué juegas?
Ino: Mira, yo no sé qué hay entre Sasuke y tú, pero tampoco quiero herir tus sentimientos. –Intentaba mostrarse sincera, por otra parte, Sakura sabía que todo aquello era una farsa.
Sakura: Sea lo que sea, la respuesta es no. No soy tan estúpida para creer que de la noche a la mañana has dejado de sentir remordimientos hacia mí.
Ino: Yo sólo quiero que seamos amigas. –Le dedicó una sonrisa e intentó tocarle el brazo, pero ella se apartó
Sakura: Pues yo no.
Sakura entró en su cuarto. La rubia se quedó mirando a su puerta y su sonrisa se convirtió en una mueca de desagrado y desprecio. Si ella quería guerra, guerra era lo que tendría.
La pelirrosa comenzó a ponerse el pijama mientras Sai no hacía otra cosa que preguntarle sobre su desastrosa conversación con Ino. La chica lo ignoró y él se metió en la cama enfadado y apagó las luces. Ella también pensaba hacer lo mismo, mas aún no tenía sueño.
Observó la noche estrellada a través de la puerta de cristal de la terraza y decidió salir a tomar un poco el aire. Fuera, el silencio inundaba la noche y la luna alumbraba las calles.
Miró hacia su derecha y allí estaba él, quieto e inexpresivo mirando hacia las estrellas. Sintió una punzada de dolor en el pecho que hizo que se replantease si quería seguir allí o no, aún así, continuó mirándole. No sabía qué empezaba a sentir por el chico, pero era algo fuerte, además de una gran atracción que sentía desde el primer momento en que lo vio. Sin embargo, su cabeza le gritaba que estaba mal y, sobre todo, existía la posibilidad de que hubiera algo entre Ino y Sasuke.
Él giró su cabeza y sus ojos chocaron. Ninguno de los dos dijo una palabra, en cambio, no hacía falta. Ella veía la expresión de sus ojos, la rabia que sentía por el hecho de que ella y Sai volvieran a estar juntos. Esto la llevó a preguntarse, ¿estaba celoso? Aún con la pregunta rondándole la cabeza, el chico dio media vuelta y entró en su habitación. Sakura sabía que él era demasiado orgulloso para admitir aquello.
Sai tenía unas ganas tremendas de ir a aquella fiesta, por lo que, al día siguiente, a su novia le fue imposible convencerlo de lo contrario. Y la tarea se dificultaba aún más cuando tenías en tu contra al entusiasmado y cabezota de Naruto.
Hinata: Estoy emocionada, ¿sabes ya lo que te vas a poner, Sakura? –Dijo mientras se dirigían a la piscina.
Sakura: ¿Tú también estás a favor de ir? Vamos, seguro que tiene algún as en la manga que hará que todo sea un desastre.
Hinata: Ino no es tan mala. –Le replicó.
Sai: Es cierto, a mí me parece muy simpática.
Naruto: No es que me caiga muy bien, pero no es un ogro.
Sakura: Os tiene hechizados. –Dijo muy convencida. -¡Ayer me pidió que fuéramos amigas!
Hinata: ¿Ves? Es muy amable.
Sakura: ¿Amable? Lo único que quiere es buscar formas de torturarme.
Sai: Vale, me estoy perdiendo. ¿Qué es lo que le has hecho para que creas que tiene esas intenciones? –Preguntó mientras los cuatro se sentaban en las tumbonas y comenzaban a tomar el sol
Sakura: Simplemente está celosa.
Sai: ¿Celosa? Creo que sigo sin comprender.
Hinata: Ino sabe que Sasuke y ella están casados y eso no le sentó muy bien. –Explicó. Su amiga le echó una mirada que no se parecía en nada a un agradecimiento.
Sai: ¿Y qué más da? Porque… entre Sasuke y tú no hay nada, ¿verdad?
Sakura: ¡No! ¡Qué locuras dices! –Bajó la cabeza y vio como Sai le acariciaba la mano.
Sai: En mi opinión son una linda pareja. –Sakura apretó los dientes para no discrepar ya que no estaba nada de acuerdo. –El único defecto es él.
Naruto: Como amigo de Sasuke, debo decir que tampoco es tan malvado e idiota cuando se le conoce mejor. –Comentó y seguidamente, los dos chicos comenzaron a reírse.
Hinata se fijó en lo dispersa que estaba su amiga y supo que algo le pasaba. Intentó averiguar qué era, pero cambió su estado de ánimo repentinamente e hizo que cambiaran de tema de conversación. Estaba claro que no lo iba a decir delante de ellos por lo que tendría que preguntárselo en cuanto estuvieran a solas.
Cuando entró la tarde, invitó a Sakura a su habitación para poder elegir la ropa que se iban a poner. Por supuesto, era una excusa para poder hablar con ella y descubrir qué era lo que le atormentaba.
Sakura estuvo ausente desde el momento en el que entró por la puerta. Ir a aquella fiesta significaba estar cerca de Sasuke y no podía soportar más aquellas miradas que le lanzaba. A la pelinegra le estaba preocupando ya mucho el comportamiento de su amiga, así que dejó de hablar sobre esa noche, se sentó a su lado e intentó convencerla para que le contara su problema.
Hinata: Sakura, no puedes ir por la vida como si fueras un zombi, quiero ayudarte.
Sakura: No me pasa nada. Yo sólo quería pasar una noche tranquila, pero como todos teníais tantas ganas de ir…
Hinata: No es por la fiesta. ¡Sakura, te conozco! –Hizo que la mirara a los ojos. –Esto tiene que ver con Sasuke, ¿no es cierto?
Sakura: ¡Qué va! Ya sabes que él a mí no me importa en absoluto. –Su voz le temblaba y eso le demostró a Hinata que era mentira.
Hinata: No soy tan estúpida como parezco, ¿sabes? Tú y yo nos conocemos desde hace mucho tiempo y me gustaría que confiaras en mí.
Sakura: Está bien. –Sonrió y cogió su mano para tomar fuerzas. Le contó lo del beso y lo que ocurrió después. Hinata jamás podría haberse imaginado aquello.
Hinata: Pero, ¿tú estás enamorada de él?
Sakura: No lo sé. Lo único que puedo decirte con certeza es que ya no siento lo mismo hacia Sai. –Su amiga la miró en silencio y la abrazó para intentar consolarla.
Hinata: Deberías hablarlo con él antes de que sea tarde.
Sakura: Lo he intentado, no obstante, seguramente se habrá gastado todos sus ahorros para venir aquí y me moriría si le llegara a hacer daño.
Hinata: Sólo piénsalo. No quiero que por él te hagas daño a ti misma. –Ambas se separaron y volvieron a sonreír.
Después de aquella charla, Sakura sintió como si se hubiera quitado un peso de encima. Lo cierto, es que tenía que hablar con Sai lo más pronto posible antes de que todo fuera más lejos y se hiciera muchas ilusiones. Por otro lado, decidió que esa noche no era precisamente la más adecuada.
Las dos chicas empezaron a arreglarse. Sakura eligió un vestido negro, de palabra de honor, entallado hasta la cadera y que llegaba por debajo de la rodilla. El de Hinata era rojo, con unos finos tirantes que se cruzaban en la espalda, iba atado bajo el pecho con un lazo de terciopelo de un color más oscuro que el del vestido y llegaba hasta las rodillas.
Terminaron escogiendo los complementos y fueron a buscar a sus parejas. Los chicos les esperaban en el vestíbulo. Cuando las vieron se quedaron impresionados de lo guapas que estaban.
Entraron en una limusina que los esperaba para llevarlos a su destino. En ella había una botella de champán, cortesía de Ino, así que la fiesta comenzó ahí. Llegaron a la discoteca bastante contentos y riéndose por todo.
La música retumbaba desde fuera del local. Una vez dentro, la escasa luz dificultó la búsqueda de sus amigos, aún así, los encontraron rápido.
Sasuke e Ino se hallaban al final de la barra bebiendo y susurrándose cosas al oído. En realidad, era lógico ya que con la música tan alta era imposible escuchar nada, pero a Sakura no le gustó para nada la escena. No obstante, esa noche deseaba divertirse y no iba a dejar que nadie se la arruinara.
La fiesta estaba bastante animada. No hacían otra cosa que no fuera bailar, beber y divertirse. Habían dejado atrás los problemas y no se preocupaban por nada.
Hinata, algo mareada, fue al baño para despejarse un poco. Cuando salió vio dos bultos escondidos tras os baños que le resultaban muy familiares. Se acercó a ellos y les observó sin que la vieran.
¿?: Muchas gracias por hacer esto por mí. –Esa voz se parecía mucho a la de Ino.
¿?: Bueno, esto también me beneficia a mí, ya que sin no fuera por ti, hubiera pasado un mes entero sin ver a Sakura. –Cuando se fijó mejor descubrió que eran Sai e Ino.
Hinata no podía creer lo que acababa de escuchar, todo lo habían planeado para que Ino y Sasuke pudieran estar juntos. Ahí se veía la poca confianza que tenía Sai en su novia.
Fue a buscar a Sakura, pues tenía que saber lo manipuladora que podía llegar a ser Ino. La llevó dentro de los baños, el único lugar donde la música no estaba tan alta y te podían escuchar con normalidad.
Sakura. ¿Qué ha pasado ahora? –La chica estaba algo borracha así que no sabía si se acordaría al día siguiente de lo ocurrido.
Hinata: Tienes que escucharme bien. Es sobre Ino y Sai. Ella le pagó el billete de avión para separarte de Sasuke y así poder estar con él.
Sakura: ¿Es enserio?
Hinata: Los acabo de oír hablar. –Sakura sintió como el techo se le empezaba a caer encima.
Se podría haber esperado cualquier cosa de Ino, incluso no le sorprendía para nada, pero que Sai la ayudara y después hicieran como si no se conociesen… eso era un golpe bajo. Puede que un mes entero separado hubiese sido mucho tiempo, no obstante, si la quería de verdad no tenía por qué haber aceptado la oferta de la primera persona que llama a su teléfono.
Salió del baño muy furiosa y se dirigió hacia donde estaban todos sus amigos. Se paró frente a Sai y esperó a que el chico le prestara atención.
Sai: ¿Qué pasa, cariño? ¿Está todo bien? –Él le sonrió, en cambio, ella lo miraba de forma seria.
Sakura: Sólo quiero saber una cosa, ¿quién te pagó el billete de avión? –Él se puso nervioso.
Sai: Bueno, ya sabes que he estado un poquito apretado de dinero y que…
Sakura: No me interesan tus explicaciones, Sai. Quiero una respuesta. –Le cortó alzando un poco más la voz. –Fue Ino, ¿verdad? –Sai se limitó a asentir y ella camino en dirección a la puerta.
Naruto: ¿Se encuentra bien? –Sai fue tras ella y la paró antes de que se metiera en un taxi.
Sai: Sakura, ¿por qué te pones así? Sólo quería verte. ¿Es que ha habido algo entre vosotros? –Ella no podía levantar la vista del suelo.
Sakrua: Hemos terminado, lo siento.
Se metió en el taxi y puso rumbo al hotel. No quería haber acabado las cosas con él de esa manera, pero no sabía qué más decir. De todas formas, ella ya no lo amaba y eso iba a ocurrir de un modo o de otro.
Entró al hotel algo distraída. Tenía dos opciones, ir a su cuarto a llorar sus penas en la soledad o ir a la barra del hotel y tomarse algo para despejarse. Eligió la segunda. Pidió un whiski doble, no obstante, el camarero no le puso eso exactamente. SE quedó sentada observando su bebida y escuchando la música de fondo. ¿Qué iba a hacer ahora?
¿?: No te veo muy animada. –La chica se giró rápidamente. Aquella voz la sobresaltó.
Sakura: ¡Sasuke!
N/A: Lo prometido es deuda y aquí está el siguiente capítulo. ^^ Espero que esto se merezca algunas reviews xD
Hasta la próxima. Cuidense.
Bss&Bye
