Capítulo X: La Fuerza del Destino.
Ya habían pasado tres meses desde que Seiya y Saori salían cuando decidieron celebrar la boda, una Celebración que iba a ser muy íntima, a la que solo acudirían los amigos de ambos y así fue como llegó el día de la Unión.
La pareja decidió que esta se celebraría en Grecia, en la Iglesia cercana al Santuario, dónde había nacido Seiya y que estaba dedicado a la Diosa Atenea. En el interior de la iglesia ya se encontraban Flare e Hyoga, Shiryu y Shunrey, Shaina, Marin, Miho y los chicos del orfanato, y algunos conocidos más… Quienes estaban esperando a la pareja.
En el Templo Principal:
– Saori... – llamó Seiya mientras entraba en la habitación del Templo.
– S… Seiya... – contestó ella débilmente, pues se encontraba algo mareada y no era capaz de mantenerse en pie…
– Saori… ¿Qué te sucede? – le preguntó mientras la sostenía para que no cayese al suelo, al observarla más detenidamente se percató de que estaba muy pálida.
– No… no es nada… – le dijo mientras era sentada sobre la cama por el joven.
– No, Saori. No es verdad, por favor dime que te sucede..
– N… no lo sé. – le contestó débilmente, pues estaba a punto de vomitar, algo que sucedió al instante y esto alarmó a Seiya, quien no sabía que le estaba pasando a su futura esposa, así que decidió que lo mejor era ir al hospital cercano.
– Saori nos vamos al hospital. Y no te niegues. – le dijo y ella no pudo oponer resistencia alguna, ya que estaba muy débil. Así que Seiya se la llevó al hospital.
En la Iglesia:
Todos seguían esperando a la pareja, pero había algunos que se extrañaban de la tardanza algo que no era habitual en ellos. Así que Shiryu se acercó a Marin y le preguntó:
– Marin, ¿sabes qué puede estar pasando?
– La verdad es que no lo sé... – le contestó algo extrañada, Shaina quien estaba escuchando dijo, algo preocupada.
– Voy a ir al Santuario. – Shiryu y Marin asintieron, mientras que Shaina salió de la Iglesia.
Mientras en el Hospital:
Seiya llegó al mismo con Saori en brazos, quien se encontraba muy pálida y débil, y al borde del desmayo. Cuando un médico que se cruzó con él se sorprendió del estado de la joven que llevaba en brazos.
– Vamos, venga conmigo la llevaremos a una habitación y le haremos una exploración a fondo para saber lo que le sucede. – le aconsejó el médico quien lo guió hacia una de las habitaciones libres del lugar, allí la depositó sobre la cama.
– Por favor, podrías salir. – Seiya asintió y salió del cuarto, sin embargo, el médico notó rápidamente la preocupación y el miedo que el joven tenía a perderla y viendo la vestimenta que ambos llevaban en ese momento estaba claro que los dos se preparaban para una boda.
En el Templo Principal:
En poco tiempo, Shaina, llegó al Templo Principal, y se puso a buscar a la pareja, mas al que no encontrarlos se decidió a preguntarle a una de las Sacerdotisas, cuando fue interceptada por una recién llegada.
– Hola, Shaina.
– ¿De qué me conoces? – preguntó algo alarmada.
– ¿Es que no reconoces mi Cosmos? – le contestó con otra pregunta, eso la sorprendió, mas también la tranquilizó.
– ¿Hermana? – esta asintió descubriéndose la cabeza.
– ¿Partita? – preguntó Marin quien llegó también y sorprendiendo a Shaina. Al estar también esta les explicó lo que sucedió y por qué no llegaran a la iglesia.
– ¿Cómo está, Atenea? – preguntó Marin, ella les explicó lo poco que sabía y que le había dicho Seiya.
– ¿Y ahora qué hacemos? – preguntó Shaina.
– Lo único que podemos hacer es hablar con el párroco y aplazar la boda hasta que Atenea se encuentre en condiciones. – les dijo mientras se dirigían a la iglesia para hablar con el cura.
En la Iglesia:
La situación cada vez era más tensa, ya que nadie sabía que era lo que estaba pasando, Seiya y Saori seguían sin aparecer y ahora el párroco había sido llamado a la Sacristía, y Shiryu al verlo se sorprendió un poco, pero más aún cuando percibió el Cosmos de Partita, abuela de Seiya así que decidió ir a la sacristía para saber lo que pasaba y lo que escuchó le hizo palidecer, pues no se había dado cuenta de que Saori estuviese mal, aunque también podría ser que ella estuviese encinta, mas no lo sabía.
En la Sala de Espera del Hospital:
Seiya se encontraba sentado en una de las sillas del lugar esperando noticias para saber que le sucedía a Saori, sin embargo, no podía quitarse el miedo a perderla.
En la habitación de Saori:
En el interior de la habitación el médico seguía haciéndole las pruebas que ya había comenzado a hacer cuando Seiya había salido…
– "Bien… Bien... Me parece que esto lo va a tranquilizar". – pensó el médico con una sonrisa en la cara. Salió del cuarto con dirección a su despacho, al llegar al mismo hizo llamar a Seiya.
En la Consulta:
El médico ya había hecho llamar a Seiya y lo esperaba para comentarle lo que sucedía…
– Se puede... – preguntó Seiya.
– Sí, pasa. – le contestó, Seiya entró en el lugar y al ver la sonrisa del médico se tranquilizó un poco…
– ¿Qué le sucede a Saori?
– No es nada grave… Más bien es algo muy bueno... – acotó él, mientras Seiya ya tranquilo, se animó a preguntar…
– Entonces ¿qué es?
– Bueno... – empezó a decir cuando Seiya se puso nervioso y eso hizo sonreír al médico que al final decidió darle la noticia.
– Tranquilo… Lo que sucede es que su pareja está embarazada… Por eso estaba tan pálida y hubiese vomitado por las náuseas… Por lo demás todo está bien. – al escuchar el diagnóstico del médico la expresión de la cara de Seiya se iluminó con gran intensidad.
– ¿Puedo verla? – le preguntó y el médico solo asintió con una gran sonrisa.
Mientras en la Iglesia:
En la sacristía se llevaba una pequeña reunión entre el párroco y familiares de Seiya y Saori, quienes le explicaron la situación y por lo tanto, aun no se suspendería la boda, pero si se retrasaría la unión por un tiempo
En la habitación de Saori, en el hospital.
Seiya llevaba unos minutos en el interior del cuarto y estaba esperando, mientras la observaba dormir con cariño, a que despertara, algo que ocurrió unos 10 minutos después. Entonces Saori le preguntó.
– Qué… ¿Qué ha pasado? – Seiya le explicó lo que le había sucedido, pero en un primer momento omitió una parte de la información…
– Sí, pero… Por favor cuéntamelo todo. – le pidió, o más bien se lo suplicó mientras le acariciaba las mejillas a su prometido, esto era observado por el médico que la había atendido, quien tenía una gran sonrisa al ver la escena.
– Bueno… En realidad lo que te sucedió es normal porque... – comenzó a decir Seiya, con un dejo de misterio…
– Qué era... – contestó ella de forma cariñosa…
– Bien, estás preparada... – Saori asintió con la cabeza…
– Pues estás embarazada... – le respondió con una gran sonrisa dejándola en shock durante unos momentos para después acariciar con ternura, con una de sus manos, su vientre en el cual se estaba gestando una nueva generación. Ante ese gesto Seiya sonrió con cariño y se acercó para besarla. Poco después entró el médico y habló con ellos…
– Bien señorita… De ahora en adelante deberá cuidarse y alimentarse bien para no tener problemas... – la pareja asintió con la cabeza a todo lo que decía el médico…
– Por otro lado le voy a recetar estos dos medicamentos para prevenir los mareos y náuseas y debe tomarlos tres veces al día y preferentemente antes de las comidas... – les comentó mientras le entregaba las recetas a Seiya y este se lo agradeció. Poco después le entregó el alta y se marcharon.
Primero, y antes de dirigirse al Santuario de vuelta, fueron a una botica1 para comprar los medicamentos, los cuales les fueron entregados y después de pagarlos se marcharon.
De vuelta al Santuario:
Cuando llegaron al Santuario ya los estaban esperando, para salir con dirección a la iglesia.
– Bueno jovencitos, ya es hora de acudir a la vicaría2 ¿no? – comentó con sorna Metis, quien los estaba esperando en el Templo, y estos asintieron con una sonrisa y algo sonrojados, ya que se habían olvidado de ese pequeño detalle… Y así se dirigieron a la iglesia.
En la Iglesia:
Después de una espera interminable la pareja por fin aparecía en el local para llevar a cabo el acto que los uniría para siempre.
En el Altar:
La pareja estaba ya ubicada, al lado de Seiya estaban sus padres, es decir, Pegaso (Tenma) y Tea, Diosa Primordial de la Luna; al lado de Saori se ubicaron Cosmo3, Dios Cósmico del Universo y Metis, quienes son sus padres.
Entonces el párroco comenzó a decir:
– Seiya, aceptas a Saori como esposa, acompañarla en la salud y la enfermedad.
– Acepto. – contestó el aludido mientras le colocaba el anillo en el dedo anular de su mano derecha.
– Saori, aceptas a Seiya por esposo y prometes acompañarlo en la salud y en la enfermedad...
– Acepto. – contestó ella colocándole el anillo.
– Si alguien tiene algo que decir, que lo diga ya o que calle para siempre... – dijo el párroco esperando unos minutos hasta que dijo para dar por terminada la ceremonia…
– Ya sois marido y mujer. – e iba agregar "puedes besar a la novia", pero la emoción de la pareja no le dio tiempo a decirlo ya que se besaron y al finalizar firmaron el acta matrimonial. Tras salir de la iglesia y ser bañados por una lluvia de arroz y el típico "vivan los novios", todos los presentes se dirigieron hacia el Santuario para el convite preparado para la celebración.
En el Santuario, más precisamente en el Templo Principal:
Ya todo estaba preparado, a pesar de que los invitados eran pocos, ya que solo se encontraban los recién casados y sus allegados, es decir, que con todos no superaban las 60 personas, sin contar a las Sacerdotisas, ya que con ellas sumaban cerca de 100. Sin embargo, la pareja quiso que ellas también lo se sentaran a la mesa y así la celebración pasó sin más contratiempos.
Mientras comían y hablaban amenamente, Shunrey, quien estaba sentada en frente de Saori, se percató que esta estaba algo pálida, al verla se lo dijo a Shiryu que estaba a su lado y este al darse cuenta de la situación decidió avisar a Seiya, quien se encontraba hablando con su madre y su abuela paterna, pero Shiryu mediante su Cosmos lo avisó inmediatamente y esta la cerciorarse del estado de Saori, decidió llevársela al baño, ya que se dio cuenta de que estaba a punto de vomitar.
En el Baño:
Al llegar al lugar casi no tuvo tiempo para acercarla al inodoro, ya que terminó por vomitar aunque tuvo el tiempo suficiente para hacerlo en el váter, Saori no podía para de vomitar y de hecho acabó por expulsar todo lo que había comido durante todo el día, incluso el desayuno… Seiya, quien había salido del lugar para ir a buscar los medicamentos que le había recetado el médico y algo para que pudiese tomarlos.
– Saori, ¿estás bien? – le habló pero ella no contestó y al verla se fijó en que cada vez estaba más pálida así que decidió darle la medicación pertinente para después llevarla a la habitación y acostarla en la cama.
– Se… Seiya… N… no me dejes… – le suplicó entre lágrimas, él al ver el estado en que se encontraba su esposa así que se quedó con ella.
– Tranquila… Me quedaré contigo, cariño. – le contestó mientras se sentaba en una butaca cercana a la cama.
En el Comedor:
En el lugar todos, incluidas las Sacerdotisas y sobre todo Partita, querían saber cómo se encontraba Atenea, así que Metis se decidió a ir a ver como estaban las cosas, aunque ya sabía que estaba embarazada, pero entonces se presentó ante ellos otra persona.
– ¿Pontos? – preguntó ella sorprendida.
– Sí, hermana… – le contestó y agregó…
– Déjame esto a mí, he estado más tiempo con ellos.
– De acuerdo. – le dijo. Entonces Pontos se dirigió hacia la habitación principal, mientras que Shiryu le preguntó a Metis…
– Pero, ¿sois hermanos?
– Así es, somos hermanos gemelos... – entonces preguntó Hyoga.
– ¿Por qué dijo que ha convivido más con ellos?
– Deberías recordar que Zeus me tragó antes de nacer Atenea... – todos recordaron ese pasaje…
– Pontos, es el padre de Partita y por lo tanto bisabuelo de Seiya... – entonces Ikki pregunta…
– Pero, ¿eso sería incesto?
– No del todo, ya que aunque Seiya es sobrino-nieto de Atenea por parte de mi hermano, sin embargo, es nieto también de Chronos del Espacio-Tiempo... – hizo una pequeña pausa para beber.
– Además es Reencarnación de su hermanastro mayor el Centauro Quirón... – entonces fue Shun quien preguntó…
– ¿No es Reencarnación de Pegaso?
– No jovencito. Pegaso, o como se le conoce en La Tierra, Tenma; es el padre de Seiya, además es hijo también de Tea, Diosa Lunar Primordial, por lo tanto Seiya y Atenea comparten hermanos, pero no son hermanos entre sí... – Entonces June preguntó…
– Cómo pueden compartir hermanos y no serlo.
– Es muy sencillo, mientras Atenea es hija de Cosmo, Dios Cósmico del Universo y como dije antes Seiya es hijo de Pegaso y Tea; y Tea y Cosmo son esposa y esposo...
– Esto pasó porque Zeus y algunos de sus hijos decidieron interferir en el Destino de Atenea y separarla de mi hijo, Pegaso… – agregó Partita y entonces fue interrumpida por Ilitia.
– ¿A qué te refieres con el destino de Atenea y Pegaso?
– Nix, es mi madre es la Diosa Primordial de la Noche y de Protectora del Destino… El Destino de mi hijo Pegaso y Atenea era el de formar una familia y concebir a Seiya, quien a su vez es un Pegaso puro, el primo nacido del primer Pegaso, pero es que además Seiya es la única encarnación del Universo en persona… – esto sorprendió a todos los asistentes excepto a Shiryu, Shunrey y los Padres de la pareja… Las explicaciones continuaban…
En la Habitación:
A los pocos minutos después sonaron unos ligeros toques en la puerta de la misma, Seiya al escucharlos dijo:
– Adelante. – entonces Pontos entró.
– Bisabuelo... – se sorprendió Seiya, y este asintió.
– Sí jovencito, ¿cómo está?
– Por ahora bien, de momento está dormida... – le contestó, y le explicó lo que había sucedido desde el principio.
– Bueno Seiya, debes tener paciencia con el embarazo de tú esposa. Debes tener en cuenta que esto es normal cuando se es madre primeriza, te lo comentó porque con tu abuela pasó por el mimo sufrimiento la primera vez que había quedado embarazada de tu padre... – le explicó Pontos y Seiya asintió.
– Entiendo. A ver si despierta y podemos volver a la fiesta...
– Sí, pero ten paciencia. – Seiya asintió mientras que Pontos salió de la habitación para dirigirse de vuelta al comedor.
En el Comedor:
Pontos volvió para el comedor y al llegar al lugar fue preguntado por Partita:
– ¿Cómo está la Señora Atenea, Padre? – esto sorprendió a muchos, ya que a aún la seguía tratando como su Señora.
– Está bien, por ahora está dormida, pero tranquila. – le contestó.
– Es algo normal, jovencita y además me recuerda a lo que te sucedió a ti con Pegaso la primera vez... – agregó mientras esta asentía y se sonrojaba un poco. Todo seguía su curso.
En la Habitación:
Allí se encontraban Seiya, quien esperaba a que su esposa despertarse para volver a la fiesta, aunque tenía sus dudas… Cuando repentinamente Saori comenzó a abrir los ojos.
– S… Seiya. – lo llamó devolviéndolo al presente.
– ¿Te sientes bien? – le preguntó…
– Sí, estoy mejor, pero...
– Pero...
– Sé que deseabas ir a Italia y visitar la región en la que se criaron tus padres. – le comentó.
– Sí... – asintió el joven.
– Sin embargo, no creo estar en condiciones para hacer este viaje de Luna de Miel. – le dijo con lágrimas en los ojos.
– No te preocupes por eso, ya lo haremos en otro momento. – aclaró Seiya mientras le limpiaba lágrimas y la besaba en la frente, para confortarla. Unos minutos después volvieron a la celebración.
En el Comedor:
La pareja volvió a la celebración y los demás pudieron ver que la joven estaba mejor y ya tenía el color de piel normal y ocuparon sus lugares y todo se desarrollaba con normalidad. Después cuando llegó el baile de parejas todos se sorprendieron al ver como bailaba la pareja anfitriona nunca los había visto bailar de esa forma tan acompasada, los que los conocían ya sabían que la pareja estaba muy unida y muy compenetrada. Tras una hora todos volvieron a sus lugares en la mesa entonces Shunrey le preguntó a Saori.
– ¿A dónde pensáis ir de Luna de Miel?
– En principio íbamos a ir a Italia, pero al final lo vamos a posponer para más adelante... – aclaró la mencionada.
– Pero ¿por qué? – le preguntó de nuevo.
– Porque no sé si podría soportar el viaje debido a mi estado. – le aclaró las cocas y Shunrey asintió entendiendo la situación.
Unas horas más tarde la fiesta había acabado y los invitados ya se habían marchado, después, claro, de entregarle a la pareja los presentes de Boda; fue entonces cuando las Sacerdotisas se ofrecieron para recoger todo y les sugirieron que se marchasen a descansar y la pareja accedió con gusto, pero haciendo ver que ellas también deberían buscar pareja, antes este apunte las mencionadas se sonrojaron notablemente arrancándole una sonrisa a la pareja.
La pareja se marchó con destino a la balconada del Templo desde donde se veía todo el Santuario y también podrían observar la Luna y las Estrellas.
En la Balconada:
Allí la pareja estaba observando el territorio del Santuario y las Estrellas que los estaban observando y la Luna los protegía con su prístino reflejo, y la pareja influenciada por el lugar y la vista, había comenzado a besarse con pasión y acariciarse y dejándose llevar por el momento comenzaron a desnudarse y acabaron por entregarse al amor que se tenían uno al otro y así volvieron a consumar su poderoso amor.
Meses más tarde:
Habían pasado unos meses y Saori estaba en el Santuario, meciendo la cuna donde se encontraban dos pequeños gemelos, uno era un niño muy bien parecido al padre pero con los ojos de la madre, mientras que la pequeña niña, quien se parecía mucho a la madre, sin embargo, tenía los ojos del padre; los observaba con ternura, hasta que fue abrazada por la espalda, el pequeño se llamaba Tenma y la niña, Sasha.
– ¿Cómo se encuentran? – preguntó Seiya, con voz protectora.
– Están durmiendo... – le contestó girándose para besarlo.
– ¿Son unos angelitos, no?
– Sí. – lo abrazó con ternura.
6 Años más tarde:
Dos jovencitos de casi 7 años de edad estaban haciendo travesuras por el Santuario, pasando de un templo a otro.
En este tiempo, ya habían sido escogidos los nuevos Caballeros de Oro que eran: Kiki, antiguo discípulo de Mü, de Aries, se encargaba del Primer Templo, es decir, Aries, y Reparaba la Armaduras; En Tauro se encontraba Paulaõ, quien como sus antepasados en el cargo, había decidido cambiar su nombre por el de la mayor Estrella de su Constelación, es decir, Aldebarán; en Géminis se encontraban las Gemelas, Sara y María, quienes como sus Abuelo y tío abuelo (Saga y Eanon4), la mayor de ellas Sara, tenía las dos personalidades, El Bien y el Mal, mientras que María tenía la del Mal, aunque sus ambiciones solo eran las de ayudar a los demás; en Cáncer se hallaba Enrico, un chico de unos 15 años, a quien fue encontrado en Italia, cerca del pueblo donde los padres de Seiya se habían criado, por Shaina y ella misma lo entrenaba; en Leo se encontraba Izzy, hijo de Ikki y Seika/Serenidad, Diosa Suprema de la Luna, hermana y sobrina mayor de Seiya; en Virgo se localizada a Jessica, hermana menor de Shaka; en Libra encontramos a Chang, discípulo de Shiryu; en Escorpio está Diana, que como sus antepasados en el cargo, es muy apasionada, como su Signo marca; en Sagitario se halla Julia, quien fue entrenada por Seiya, quien en un viaje por Italia la salvó de morir bajo el derrumbe de un edificio; en Ofiuco hallamos a Shaina, quien aun siendo Diosa prefirió mantener su posición como Caballero de Oro; en Capricornio descubrimos a Taira, otra alumna de Shiryu, quien aprendió de él el uso de Excalibur, herencia que le había entregado Shura; en Acuario encontramos a Yurika, hija de Hyoga y Flare, en Piscis se encuentra Eliana, la hija menor de Shun y June. Cabe resaltar que las amazonas ya han sido liberadas de la máscara, y serán tratadas como iguales.
Más arriba y tras la Sala del Sumo Sacerdote custodiada por Suîkyo, Caballero Supremo de Crateris, se encontraban los Doce Templo de Los Caballeros Supremos, los cuales coinciden con Doce de los 13 Signos Zodiacales ya mencionados anteriormente y son custodiados por Mü de Aries, Aldebarán de Tauro; Saga y Kanon de Géminis; Deathmask de Cáncer; Aioria de Leo; Shaka de Virgo; Tong Hu de Libra; Milo de Escorpio; Aioros de Sagitario; Shura de Capricornio; Camus de Acuario y Afrodita de Piscis. Después de este segundo nivel se encontraba una Sala Pontificia que era ocupada por Shion, Caballero Supremo de Aries, como su discípulo Mü. Tras ese lugar se encontraban los Doce Templos Elementales protegidos por Shiryu del Dragón, Ikki (Endimion Jr.), Shunrey, Serenidad, Alecto5, hija de Hades y Perséfone; Caribdis, tía paterna de Seiya; Némesis; Crisaor, tío paterno de Seiya; Shun, quien es Perseo Renacido; June, quien es Andrómeda Renacida; Alcmena, hija, Renacida, de Perseo y Andrómeda, hermana mayor de Eliana y madre de Heracles; y el propio Heracles.
Seiya qien ese día había descendido hasta el Templo Dorado de Aries para hablar con Kiki de cómo hacer las nuevas Armaduras de Bronce y Plata, percibió los Cosmos Infantiles de sus hijos quienes estaban revolucionando el Santuario, tenía pensado hacer algo para remediarlo cuando fue interrumpido por otra persona…
– Tranquilo papá, ya me encargo yo. – le dijo Shunrey y él asintió con la cabeza. Entonces volvió a centrarse en Kiki, quien estaba sonriendo…
– ¿Problemas de familia? – le preguntó bromeando.
– Sí… pero...
– Calma Seiya, ya sentaran la cabeza.
– No es eso lo que me preocupa… Sino que Saori, aunque paciente, a veces se preocupa demasiado y eso no me gusta...
En el Jardín de Saras:
Los pequeños estaban allí escondido tramando alguna trastada, cuando alguien se presentó detrás de ellos, pero estos al estar tan centrados en lo suyo no se percataron.
– Pequeños, será mejor que volváis con vuestra madre. – les dijo la recién llegada. Estos se giraron sorprendidos por ser descubiertos.
– Pero, hermana... – intentaron replicar, al parecer muy sonrojados por ser descubiertos, y Shunrey sonrió ante la expresión de sus hermanos menores.
– Vamos, es hora de volver. – les ordenó con voz dulce, y ellos no tuvieron más que ceder porque sabían lo que sucedería.
En el Templo Principal:
Saori andaba de un lado para otro nerviosa, por no saber dónde se encontraban los pequeños, quienes se habían vuelto a escapar y ahora no sabía dónde se habían metido y que estarían tramando y es que se parecían tanto a Seiya y a ella cuando eran jóvenes.
Al poco tiempo llegó Shunrey con los pequeños de la mano.
– Tranquila Saori, estos dos están aquí.
– Gracias Shunrey. ¿Dónde los encontraste? – preguntó Saori, ahora más tranquila.
– En la parte baja del Santuario, en el Jardín de Saras, del Templo Dorado de Virgo... – le explicó y ella lo entendió, pero le lanzó una mirada de regaño a los pequeños que no tuvieron más remedio que agachar la cabeza porque sabían que les esperaba una buena regañina por parte de su madre o de su padre.
– No seáis muy duros con ellos. – le comentó después de haber visto el gesto de los pequeños cuando agacharon la cabeza, y Saori aceptó el consejo, pero de todas maneras tendrían su castigo.
En el Templo de Aries:
Kiki y Seiya seguían trazando como construir las nuevas Armaduras de Plata y Bronce, ya que habría cambios, dado que las de Bronce de Pegaso, Andrómeda, Fénix, Dragón, Cisne y Berenices, además de las de Plata de Perseo, Lyra, Crateris, Águila y Heracles serán Armaduras Supremas.
– Además quiero recuperar las armaduras de Bronce del Escultor y la de plata de Altar. Me entiendes ¿no? – le comentó Seiya a Kiki.
– Sí, sé lo que quieres y lo haré y además voy a recuperar el resto de las Armaduras que faltan ¿qué me dices?
– Me parece bien, pero ve con tranquilidad. – concluyó Seiya.
Por la Noche:
Con todo ya preparado para la próxima generación de Cabaleros, Seiya, Saori y los pequeños estaban cenando tranquilamente, Saori le comentó la última aventura de sus pequeños y a Seiya tampoco le gustó mucho, pero iban a ser pacientes con ellos. Poco después de que los pequeños se marcharan a dormir la pareja aún seguía conversando cuando Seiya mencionó:
– ¿Quién imaginaría que todo acabaría así?
– El Destino lo quiso así, Seiya. – le replicó ella con cariño.
– Tan fuerte es el Destino, que ni los Dioses pueden escapar de él. – concluyó Seiya mientras la besaba con cariño y pasión.
Aclaraciones Finales:
1: Como os habréis dado cuenta decidí devolverle la vida a los Caballeros de Oro y subir de nivel a Shaina, convirtiéndola en Caballero de Oro.
2: Decidí aumentar el Santuario añadiendo los Caballeros Supremos, y los Templos Supremos protegidos por los Arcángeles Supremos.
3: Con respecto a Marin, aunque no la mencioné si está, y al estar casada con Aioria compartiendo Templo.
4: Con respecto a las máscaras decidí eliminarlas porque no me parecían un retroceso en el Tiempo.
FIN
1: Botica: es lo mismo que decir farmacia.
2: Vicaría: Se refiere al Altar dónde se casan las parejas.
3: Cosmo: En mis fics Atenea no será hija de Zeus, sino que lo será de éste último. Además Seiya será, el Universo encarnado como humano, aunque no mortal.
4: Eanon: es el verdadero nombre de Kanon, Gemelo Menor de Saga.
5: Alecto: Aunque tiene el nombre de la Furia más poderosa nada tiene que ver con ella, nada no siendo que como la Furia también es discípula de Nénesis.
