hola, bueno, como me atrase mucho con este fic... tenia que terminarlo pronto y bueno... esto me dio mucha pena porque me gustaron mucho los comentarios que recibí de parte de ustedes... así que por eso, creo que se merecen un final como este; por así decirlo, se lo ganaron. !disfrútenlo... porque yo llorare mientra ustedes lo leen! No, es broma. Disfrútenlo y espero que les guste... no es tan claro como me gustaría que lo fuera, pero, les dejara la hermosa tarea de descifrarlo hasta el ultimo punto y coma. ... otra broma.

ya, me dejo de bla bla y léanlo, disfrútenlo y si quieren me pueden to-matear.


Un: "¡sí, amor!"

-¡Por favor Hikaru-san!... has algo que cautive a María e impida la boda.- me pidió Kyoko antes de entrar al hotel en donde se llevaría a cabo la rueda de prensa. –Ella te ama, Hikaru-san. – agregó.

Ahí Kyoko, esto solo lo hago por ti. Yo no quería intervenir en las decisiones de María, no quería atarla a mi injustamente, pero, si eres tu quien me lo dice, quien me lo grita y recalca mil veces; creo que valdrá la pena dar un paso hacia adelante e intervenir esta cruel anunciación nupcial. Sé que María no quiere casarse, se que María solo lo hace por su familia y, aun mas, por la imagen pública; pero ella es libre de decidir qué hacer con su vida. Por más que la ame, no puedo impedirle aquella libertad personal que cada persona posee. No soy quien para coartarla en sus acciones… no estoy a la altura de ella, como para pedir que me mire… ella esta tan alto y yo, solo soy un hombre quebrantado por el amor.

Si la quiero, debo dejarla ir… tengo que permitirle escoger.

-Hikaru, ¿recuerdas cuando éramos jóvenes?- pregunto Kyoko y la mire extrañado. – se que aun somos jóvenes, pero, María-chan es aun más joven que nosotros y… cuando nosotros teníamos su edad, ¿sentiste alguna vez que no podías escoger por ti mismo? ¿Tu corazón anhelo en algún momento escuchar las palabras más preciadas que te puede decir un amante?- pregunto sonriendo antes de despedirse de un beso en mi mejilla para luego correr hacia la habitación de invitados que le había sido destinada para ver la rueda de prensa.

Kyoko… ella tiene razón.

Diablos… es por eso que me fascina esa mujer, pero, quien me fascina aun más es: María. Ella ilumina mis días con su sonrisa, cambia mi cara con su risa juguetona que salta de un lado a otro, cambiando el color de las cosas, como si fuera un ágil felino llamado Fifí.

Ahí… María-chan…

…María…

– ¡María-chan!- exclame justo a tiempo antes de que ella cruzara la puerta que la llevaba ante los periodistas. - ¡Hey, María!- repetí, apurando mi ritmo para llegar rápidamente junto a ella. Le sonreí y recobre un poco el aliento.

–Hikaru-san, ¿Qué haces aquí?- me pregunto colocando suavemente una de sus manos sobre mi espalda, en el momento en que encogí mi cuerpo por un poco de aire. – ¿te encuentras bien? ¿Ha sucedido algo?- pregunto y solté una pequeña risa. Seguramente me veo patético. Me enderece y tome suavemente la mano que antes me había acariciado. – María, no vallas allá.- dije y ella sonrió sin saber que decir. Estaba nerviosa, podía verlo reflejado en esos ojos felinos que ocultaban la verdad con un danzar único. – María, por favor… no vallas, no digas nada, no te vuelvas a acercar a Coppola.- pedí y ella sonrió mirando hacia las puertas que nos separaban de la prensa.

Suspiro y sostuve sus manos cerca de mi pecho, evitando que tomara la fugaz decisión de dar un paso hacia el costado y cruzar las puertas. –Hikaru, ¿Qué estás hablando?... por favor, tengo que ir frente a la prensa. Ya estoy atrasada.- espeto y sonreí recordando, por segunda vez, las palabras de Kyoko.

Ella quería escucharme oír lo que cualquier chica de su edad añoraba y así seria. –María Takarada… quédate a mi lado. No te enfrentes a la prensa y no pongas sentencia a tu libertad con un matrimonio, porque yo te amo… no soportaría verte entre los brazos de otro hombre, no sobreviviría a perderte a causa de un amor no deseado… María yo te amo y quisiera tener una oportunidad para conquistar ese encantador corazón tuyo. Quisiera tener la posibilidad de ser yo quien ocupe el primer puesto de tu amor, el que te despierte por las mañanas y el único que te sostenga de esta forma entre sus brazos. – le dije tomándola por la cintura, con el claro deseo de escuchar un "sí, amor" desde sus labios.

Pero no siempre todo es color de rosas…. –No Hikaru-san.- dijo manteniendo sus brazos apoyados contra mi pecho, como si quisiera evitar aun más el acercamiento entre nosotros. –estaba atrasada y ahora lo estoy aun mas. Hay un centenar de periodistas esperando por una noticia farandulera que los lleve a escribir un gran artículo, conseguir una buena paga por su trabajo y poder llevar el dinero suficiente a sus hogares para alimentar a su familia y en especial a aquel niño que espera cada día hasta muy tarde para poder ver a un padre que llega agotado luego de correr de un lado a otro por la vaga, casi inexistente, oportunidad de conseguir un titular…- dijo y luego se separo de mi para mirar fijamente las puertas que la separaban de su importante cita. – te quiero Hikaru-san, pero tú y yo sabíamos que esto sería así.- dijo sonriendo y sentí como mi corazón latía fuertemente contra mi pecho, golpeaba y pataleaba con el fin de hacerme despertar; debía evitar que María saliera a escenario, costara lo que costara…

..-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Al aire.

Las luces volvieron gradualmente para traer una gran sorpresa a los periodistas sentados en el gran salón del hotel; en el cual se acababa de empezar la conferencia de prensa. – good morning to all viewers who are watching at the moment and journalists present here. I would like to apologize to all of you , for two reasons : ...- dijo una mujer en un perfecto inglés que dejo a todos congelados en la sala. El hombre a su lado rio suavemente y golpeo su micrófono para confirmar que estaba encendido. – buenos días. Soy Kuon Hizuri y… discúlpenme, pero, en esta ocasión solo me atendré a traducir las palabras inglesas de mi compañera.- explico señalando a la mujer que asentía y sonreía carismáticamente. – buenos días a todos los espectadores que nos están viendo en este momento y a los periodistas aquí presentes. Me gustaría pedir disculpas a todos ustedes, por dos razones: …- tradujo y la chica asintió para volver a tomar la palabra. – first , by making them believe that the press conference would reveal the date of the Coppola-Takarada marriage.- El hombre sentado junto a la chica suspiro y le sonrió dulcemente. No creí que se tomaría este juego de traductor tan a pecho, pero, veamos que puedo ir haciendo con la historia que ella está contando. – Primero, por hacerles creer que la conferencia de prensa revelaría la fecha del matrimonio Coppola-Takarada.- tradujo el hombre sonriendo al centenar de periodistas que estaban a punto de lanzarse como una avalancha sobre ellos. Vamos que queda poco… vamos que queda poco, un poco mas y ya está. – ¿Eso significa que no hay boda?- pregunto una mujer colocándose de pie entre los presentes en el salón. – seguramente María Takarada comprobó que realmente no estaba embarazada, ¿no?- pregunto y el "traductor" de la americana abrió los ojos de par en par ante aquella falsa especulación. – No, claro que no. Ese nunca a…- intento decir Kuon, pero su acompañante se puso de pie tomando el micrófono, que antes había estado sobre la mesa, para dirigirse a la "imprudente reportera". La miro fría mente y sonrió de lado. –dime querida, ¿tú crees que María Takarada sería tan frívola, sínica o ambiciosa, como para casarse con un hombre e inventar un embarazo?- pregunto ocasionando un cierto escalofrió en la mujer, quien se sentó de inmediato y guardo silencio. Kyoko frunció el ceño y Kuon sonrió parándose junto a ella. –bueno, ahora que Kyoko-chan a dado por finalizado este juego de traducción, quisiéramos que prestaran atención a lo que tenemos que decir… - ¡María Takarada no llevara a cabo su matrimonio con nicol Coppola!- exclamo Kyoko interrumpiendo a Kuon y obteniendo una divertida mirada de parte de él. - claro que no se casaran, Kyoko; pero, no tenias que quitarme así la palabra.- le reprocho y la mujer le giño el ojo ocasionando una extraña emoción entre los periodistas. – En fin… lo que sucede es que toda la boda o la unión entre Takarada y Coppola siempre fue un juego de niños.- dijo Kuon soltando una contagiosa risa que desconcertó a Kyoko. – Kyoko-chan, se que tu tampoco estabas informada de esto… pero, siempre fue una gran actuación la que realizamos… todo, desde la llamada telefónica de María avisándote que se casaría, hasta el momento en que pusiste pies en el aeropuerto de Japón… pero para mí todo dejo de ser una actuación cuando entraste en mi departamento llevando de la mano a nuestro pequeño fru… - ¡Kuon!- exclamo Kyoko arrebatándole el micrófono de las manos para hablarle de manera más personal. –Habíamos quedado en que actuaríamos y diríamos que la boda era realmente un señuelo para presentar un nuevo drama protagonizado por María-chan y dirigido por Nicol-san.- le susurro Kyoko y el hombre asintió atrayendo el micrófono, de ella hacia él. Lo volvió a encender y, teniendo su rostro a solo unos centímetros de distancia, dijo con una sonrisa que la chica jamás podría quitarse de la mente. –Kyoko-chan. Todo esto fue el prologo a tu boda; nuestra boda… ¡santas piñas, Corn! La oleada de flashes inicio en el instante y la mirada de Kyoko quedo grabada en un millar de periódicos que tenían por titular "la actuación de la historia; el inicio de una gran historia de amor" María Takarada sonrió al ver aquella escena entre los brazos de Hikaru, entreabriendo la puerta del gran salón para no perderse por ningún motivo la gran esperada escena de amor. Takarada Lory disfrutaba, giraba de emoción y reía a carcajadas con la expresión del rostro de Kyoko que se emitía por televisión; no podía imaginar que todo había salido al pie de la letra… todo lo que habían planeado por meses, lo que había practicado y actuado al pie de la letra… su gran guion dramático había cobrado fuerzas y el inicio de una historia de amor se podía dar por comenzado. Kanae Kotonami intentaba ahogar su risa, escondiéndose entre los periodistas como "la reportera imprudente" capaz de insinuar que María se casaba a causa de un embarazo no deseado. Nicol Coppola celebraba, chiflaba y aplaudía desde el final del salón en el momento en que el famoso actor Kuon Hizuri tomo a Mogami Kyoko desde la cintura para robarle un pasional beso de amor; el afamado director italiano se sentía orgulloso de haber participado en aquella gran producción teatral que involucraba a los mejores exponentes del mundo del espectáculo. Cuando recibió, hace un año y medio, la llamada de su viejo amigo japonés, Takarada Lory, jamás dudo un segundo que aquella fascinante idea de: reunir a una perfecta pareja, no fuera a funcionar. - ¡la coppia vive!- grito en italiano, vivan los novios, celebrando a la feliz pareja que ahora dejaban de participar en la perfecta produccion creada por los estudios y actores de Lory, para empezar a vivir su propia realidad de amor. La emision televisiva de aquel momento rompia, por mucho, los puntos y niveles de televisadores antes vistos. –¡ Esa es mami!- exclamo Haruki apuntando a la mujer que era presentada por el televisor del departamento de su padre. El pequeño se puso de pie sobre los cojines del sofa e intento saltar para alcanzar la imagen reflejada en la pantalla plana, pero unas fuertes manos alcanzaron a tomarlo y volverlo a sentar en el sofa, a su lado como el bello y obediente nieto que debia ser el pequeño. –tranquilo super espia, mami pronto estara de vuelta.- afirmo el hombre colocando su mano sobre la cabeza del pequeño para revolver sus cabellos y conseguir un chillido. –!abuelo Kuu!- - ¡Kuu, deja al pequeño Haru en paz!- grito Juliena saliendo de la cocina con una taza de leche para su adorado nieto. -claro querida...- dijo, el norteamericano, de lamas ganas para luego sacarle la lengua al mocoso que se mofaba de él, bebiendo alegremente la leche chocolatada sentado sobre las piernas de su adorada abuela. – esto no ha terminado entre tu y yo, mocoso super espia.- le dijo con señas visuales que solo entre ellos entendian. Julie dejo de prestarle atencion a sus dos machos que pelaban por censeguir el titulo de macho alfa, para concentrarse en la entrevista que protagonizaban sus dos hijos. !Se ven tan adorables juntos!. Me alegro mucho de haber conversado con mi querido Lory sobre todo lo que habia acontecido mi hija Kyoko y a mi bello Kuon... al fin los puedo ver juntos, abrasados y confirmardo una proxima fecha de matrimonio abiertamente frente a la prensa. -¡kuu!... !Te dije que no lo molestaras mas, querido!- espeto acariciando suavemente el cabello del pequeño que tenia los ojos llorosos a causa de los retos visuales que tenia con su abuelo. Kuu guardo silencio e hizo un puchero que no contenia suficientes barras de poder como para derrotar el imperio impuesto por su nieto Haruki. Juliena sabia que no podia acabar con la guerra interna que llevaba su nieto contra su marido, pero, al menos sabia que podia mantener a los dos perros rabiosos que eran, al mergen de la castastrofe imperial. Sonrrio y primero beso la frente del pequeño , para luego pasar a besar los labios de su sensual marido. – colorin colorado, mi querido kuu... este cuento se ha acabado.- dijo moviendo su dedo como si fuera una varita magica, antes de dejarlo posar suavemente sobre la cabeza del pequeño Haruki.


y bien, espero con ansias sus tomates, paltas, calabazas, analicis, comentarios y sus reviewtations... si si, lo se, soy pesima para el ingles, pero, se entiende de todas formas... creo.

besholates, besos, y nos leemos (claramente en los reviews)

espero poder crearme una rica ensalada despues de este capitulo 2x(un final)

muchas gracias por llegar a este punto, realmente estoy muy merecen todo mi cariño, aprecio y chocolates.