¡Hola!
Lamento tanto la demora, pero mi computadora se volvió a descomponer y mi mamá no la mandaba a arreglar, así que mi papá quitó el internet :(. Apenas ayer me volvieron a entregar mi compu, aunque aún no tiene internet y creo que no va a tener hasta agosto después de mis vacaciones de verano DX que triste!
En estos momentos estoy en el ciber conocido como "Netas Net" xDDD tiene un nombre rarísimo ¿no lo creen? , en fin, vine a subir este nuevo capítulo que estuve escribiendo en mi casita pero que ya no puedo publicar desde ahí = (.
Phineas y Ferb no me pertenecen, lo único que es mío son las loquísimas ideas que escribo en este fanfic. Ahora sí, pueden leer.
CAPÍTULO 10: DOOF Y PERRY
El Dr. Doofenshmirtz caminaba cansado por los largos corredores del edificio, los únicos pensamientos que rondaban su mente eran aquellos que había vivido recientemente: cuando dejo su hogar para ir a trabajar en un lugar en medio de la nada, cuando discutió con su hija, cuando tuvo que trabajar arduamente todo el día y cuando recordó que probablemente todo el dinero que podría ganar lo gastaría en la cuenta del agua ya que olvidó cerrar la llave de su edificio en Danville, por lo que el líquido seguiría saliendo en esos momentos.
Después de caminar un rato a través de pasillos, escaleras y puertas extrañas llegó a la puerta de su oficina, la reconoció porque tenía una pequeña placa plateada que decía: "Oficina 11954 Dr. Doofenshmirtz".
"¿Quién pone 11954 oficinas en un edificio?" Pensó mientras introducía la llave en la cerradura; giró la perilla y entró.
Ya adentro notó que las luces estaban apagadas, así que movió el interruptor haciendo que la habitación entera se iluminara permitiendo que pudiera observar todo detenidamente: había un escritorio, una mesa de dibujo, un librero, una ventana con una "hermosa" vista al desierto, un perchero y dos puertas, todo decorado rústicamente dentro de una oficina de tamaño mediano.
-Al menos es mejor que mi primer departamento-murmuró por lo bajo.
Miró a su derecha y se encontró con un ornitorrinco que dormía plácidamente recargado en la blanca pared.
-¡Un ornitorrinco!-gritó lo bastante fuerte para que el animalito despertara de golpe se pusiera su sombrero y se preparara para huir -¡Perry el ornitorrinco!-volvió a gritar cerrando la puerta y tomando un paraguas que curiosamente estaba detrás de él.
Perry observó rápidamente la habitación buscando posibles vías de escape, se decidió por entrar a una de las puestas del lugar. Con un veloz movimiento logró llegar a la primera puerta, la abrió… y sólo era un cuarto de baño. Al notar que Doof se seguía acercando optó por abrir la siguiente y esta vez se topó con un pequeño dormitorio.
-Muy bien Perry el ornitorrinco, no tienes escapatoria, ¡Prepárate a enfrentar mi ira!- dicho esto Doof presionó el botón encargado de abrir el paraguas.
Sorpresiva y extrañamente el artefacto en lugar de abrirse, lanzó una red que atrapó con facilidad al ornitorrinco.
-¿Lo ves? Perry el ornitorrinco, estás atrapado… tal como lo planeé… ¡¿qué clase de paraguas es este?- exclamó sorprendido al asimilar lo que acababa de pasar, buscó en el objeto algo que le diera una pista y lo encontró; en el bastón había una etiqueta que decía: "Paraguas trampa marca 'Acme', atrapa a tus enemigos con presionar un botón y te mantiene seco de la lluvia. NOTA: el uso incorrecto de este producto puede causar severos dañas a la salud".
Doofenshmirtz decidió ignorar la extraña nota que acababa de leer para continuar con el malvado plan que no tenía, se tomó uno segundos para pensar lo que diría después, pero no se le ocurría nada.
-¿Y qué opinas del clima?-preguntó Heinz de repente. Perry rodó los ojos, esa sería una larga tarde.
Perry estaba "muriendo" de aburrimiento, definitivamente era más divertido derrotar a su enemigo todos los días, a que su enemigo le contara todos sus aburridísimos problemas; solo habían pasado 15 minutos y el pobre ornitorrinco ya estaba harto de las desgarradoras escenas retrospectivas.
Pasaron otros 10 minutos hasta que Doof se cansó de hablar de su vida y se puso de pie buscando algo que hacer, mientras Perry trataba de romper la red, pero era de reconocerse que era bastante resistente.
-¿Qué opinas Perry el ornitorrinco?- preguntó Doofenshmirtz mientras sostenía dos batas blancas completamente iguales- ¿Cuál me hace ver más malo?
Perry sólo gruño molesto y cansado.
-No me gruñas Perry el ornitorrinco, yo solo pido tu opinión y tú te comportas como un grosero.
El ornitorrinco ignoró ese comentario y suspiró aburrido
-Ya no se me ocurre que hacer… jamás hubiera salido de mi hogar… sabes Perry el ornitorrinco lo único que hago aquí es hacer planos y organizar documentos para servirle a otro científico malvado… ya sé lo que piensas, juré que no lo volvería a hacer es solo que… la verdad no lo sé- Heinz se detuvo para pensar y luego continuar- y tú ¿qué hacer aquí?, yo no tengo ningún plan para que arruines
Perry se sintió algo triste al recordar el verdadero motivo de su viaje, Doofenshmirtz pudo notar eso así que trato de animarlo.
-Vamos Perry el ornitorrinco anímate, no tengo idea del porque estás tan triste pero no creo que sea tan malo, vamos cuéntame… creo que eso te hará sentir mejor.
Obviamente los ornitorrincos no hablan así que Perry no respondió, al parecer su enemigo recordó eso y le dio un trozo de papel y un lápiz. El semiacuático estuvo trazando unas cuantas palabras y le devolvió el papel a Doof quien comenzó a leer en voz alta:
-Estoy aquí para salvar a las personas que son importantes para mí, yo ni siquiera sabía que estabas aquí- terminó de leer no comprendiendo mucho el mensaje- Creo que debes mejorar tu caligrafía Perry el ornitorrinco, esto está casi inentendible
El silencio se hizo presente mientras Doof pensaba que hacer o decir después, no pasó mucho tiempo hasta que se decidió. Camino a su escritorio y abrió uno de los cajones sacando una filosa navaja, luego con paso firme se acercó al ornitorrinco que seguía atrapado en la red. Perry tragó saliva ese era de seguro su fin…
El científico tomó un trozó de red y con el objeto afilado la cortó dejando libre a su enemigo.
-Ya puedes irte Perry el ornitorrinco, esas personas necesitan de ti y creo que están en el nivel 3H, en el pasillo R5, recuerda que tu no oíste nada de mí y te odio Perry el ornitorrinco- dijo Heinz con una sonrisa.
Perry tomó sus cosas y se despidió de su enemigo, en agradecimiento tal vez lo dejaría ganar alguna vez. Pero ahora necesitaba apresurarse y completar la más importante de sus misiones.
N.A. Esta súper corto pero aquí entre ustedes y yo, la verdad es que escribo súper lento a computadora y se supone que estaba (y que estoy haciendo) tarea xDDD. Actualizaré pronto, eso creo… debo publicar otro capítulo antes de salir de vacaciones, porque al ya no ir a la escuela no se me ocurrirá un buen pretexto para ir al ciber.
¡Hasta pronto y saludos a todos! ¡No olviden dejar reviews, sonrió cada vez que leo sus lindos comentarios =D!
