No poseo nada que no sea mi Oc y la trama.

Este fic esta basado despues del torneo de Winter Cup.

Letra encursiva son recuerdos (si es que sale).

Advertencia: No apto para cardíacos; si lo leen es bajo su responsabilidad.

Disfruten del fic.

Chapter 10: Recuerdos Dolorosos

-Allyyyyy- me nombra Tory, girandose desde su asiento (está sentada adelante de mi).

-Que pasa ahora?- pregunté no apartando mi vista del libro.

-Puedes dejar de leer y ponerme un rato de tu atención hacia mi- pidio con un puchero.

Chasque mi lengua, dirigiendo mi mirada hacia ella.

-Tienes el cabello muy largo- me dice -te deja ver el cerquillo?.

Instintivamente puse una mano en ese sector, deslizandolo por mi cola de caballo.

-Siempre haz llevado el cabello por debajo de los hombros, corto- habla mirando detenidamente el objeto de su atención -ahora lo tienes tan largo, que llega de seguro por tu cintura.

-Desde que la conocí ha llevado el cabello largo- interviene Am dejando de lado su manga -ya sea en una trenza o cola alta.

-No te sofoca?- preguntó Kagami.

-Un poco- contesté cerrando el libro.

-Cuando Shin murió, tú todavía tenias el cabello corto- habla tranquila.

-Quién es Shin?- preguntó con curiosidad Kagami.

-No...no saben...quién es Shin?- preguntó asustada Tory, mirandome con arrepentimiento.

Me tensé en mi puesto, mirando distraídamente mis manos tembladas.

-Ailee-san. Estás bien?- escuché que me preguntaban.

Seguí la voz, viendo a Kuroko con cara de preocupado.

-A...Ally...lo...lo siento...no...sabia- habla entrecortadamente Tory, cogiendo mis manos.

Tory comienza a llorar mientras me pide perdón; era gracioso, está situación se parecia mucho al de hace 3 años atrás, cuando Tory de apenas 14 años se me acerca y me toma de las manos, llorando mientras veiamos como enterraban a Shin. Si, gracioso.

Queria llorar al igual como lo hacia Tory en este momento; dar rienda suelta a las lágrimas que he estado conteniendo, sentirme libre a los recuerdos que estoy atada, pero sabia que no podia, en ese día una parte de mí también murió; la parte más inocente, la que veía al mundo con esperanza, alegría, risas, ilusión.

Aparto mis manos de las de Tory, dandole un amago de sonrisa y diciendole -No es tu culpa.

Sentí una mano cálida posarse en mi hombro; mire a quien lo hizo, Am; sonriendoles a todos.

-Tal vez el domingo me lo corte, como esta semana hemos estado ocupados con lo del Inter High y mañana tenemos entrenamiento, solo podré ese día- hablé cambiando de tema -hemos vencido a los de Norizoma del Norte y los de Senshinkan.

-Eso...es genial- me siguió Am -van para las eliminatorias.

Asentí con cuidado, aliviada de que nadie le haya importado que cambie de tema.

-Buenos tardes alumnos- entró nuestro profesor de inglés -abran la página en que nos quedamos.

Saque mi libro de inglés, metiendo el otro que antes leía, escuchando lo que decía.

Gire mi rostro hacia la ventana, topandome con unos ojos celestes que me miraban con atención. Escribo en mi cuaderno y lo estiro un poco para que lo pueda leer.

*Que tanto me miras, tengo monos en la cara o que?*

Lo mire de soslayo, no perdiendome de ver sus reacciones (que no son muchas). Kuroko coge su cuaderno, escribe algo y me lo enseña.

*Quién es Shin? Ailee*

Frunci el ceño, escribiendo en mi cuaderno.

*No es nadie. No te metas*

Kuroko suspira al leerlo, escribiendo.

*Acaso...es tu hermano*.

Lo mire con pánico pintado en mis ojos; "como sabe que Shin es mi hermano?, alguien se lo dijo?"; inconcientemente mire a Am y a Tory.

"Ellas no son capaces de haber soltado información" pensé, "entonces Kuroko sacó su propia conclusión?, acaso él es más inteligente de lo que aparenta?".

*No se a que te refieres* escribí por último.

Me aprete la cabeza con ambas manos, intentando controlar las ganas de salir pitada del salon y nunca volver.

Por lo menos tenia de consuelo que inglés es la última clase y que podría irme a la casa a descansar (me fugaré del club).

.

.

.

Al día siguiente

-Touka-chan- me llama Aida-senpai tocandome el hombro.

-Sí?- contesté mirando a los chicos en el juego de práctica.

-Estás bien?- preguntó preocupada.

Me tomo por sorpresa que ella preguntara si estoy bien?, acaso me veo fatal.

-No entiendo- hablé mirandola.

-Te ves distraída, sin animo; tienes problemas en tu casa?, hay algo que te moleste?- me bonbardeo con preguntas -te recuerdo que el dia de ayer faltastes a la práctica.

-No es nada de eso- le digo divertida -y lo siento.

-Hmp- achicó sus ojos, diciendome con la mirada -"no te creo, inventa algo mejor".

-En realidad- hablo pensando en lo que voy a decir, algo que la convensa -estoy preocupada por que va a llover.

-Acaso no tragistes paragüas?- preguntó.

-Sí lo traje...solo que es inusual que en finales de mayo llueva- le digo recordando las noticias del clima.

-Dicen que posiblemente haiga tormenta- me dice preocupa.

-Va a mandarnos temprano?- pregunté.

-Sí. No quiero que nadie se resfríe...el martes tendremos un partido contra uno de los reyes- dice decidida.

-Hablando de partido- susurre acordandome de algo -ya decidio con quién ir al partido de Jabberwock vs Strky.

-Si- contesta.

-Y quien es?- pregunté curiosa.

-Será Hyuga quien la acompañe- me respondió Izuki-senpai descansando un rato.

Forme una perfecta O con mi boca, sonriendo de forma pícara al capitán y codeando discretamente (lo mas que puedo) a la entrenadora.

-Nosotros veremos el partido en la casa de Bakagami- hablé dando según yo, una idea estupenda, queria ver con todos el partido.

-OYE!- grito desde la otra esquina Kagami.

Ignoré por completo a Kagami y a su instinto animal, no me beneficiaria mucho si me pongo a discutir con él.

La entrenadora nos retó, mandandolos a driblar.

Suspiro al verlos entrenar, "acaso nunca se cansan?" me pregunté al ver que Kagami y Kuroko no paraban de driblar, ya los otros (los de primero) estaban sentados descansando o tratando de que sus almas no salieran por sus bocas.

"Y si yo juego también" me dije acercandomeles al dúo.

-Que quieres?- me preguntó gruñendo Kagami, deteniendose.

-Nada- negué, acobardandome; me gire para retirarme, siendo detenida por alguién quien me tomó del brazo.

-Ailee-san, puedes darme unos pases, quiero prácticar mis tiros- me dice Kuroko, soltandome y pasandome un balón.

-Sí- contesté.

~0~

-Ah! esta lluviendo- exclamarón los de primero cansados.

-La lluvia es relajante- susurre estirando mi mano para sentirla.

Nos despedimos de los kouhais (convenientemente viven cerca), caminando hacia la estación de bus.

-A que hora nos reunimos en la casa de Kagami?- pregunta Tsuchida-senpai.

-Por que en mi casa?- se quejó Kagami.

-Es la mas cercana- respondí (aunque eso era mentira).

-El partido comienza a las 12; a las 11:30- habla Koganei-senpai.

-Entonces a esa hora- respondió Izuki-senpai.

-Será mejor que guardes tus revistas- me burlé del infortunio de Bakagami.

-Que revistas?- preguntó sin entender.

Me le acerque, pegandole la cabeza por hacerse el chistoso -Sabes a lo que me refiero, no te hagas el tonto.

-Kagami-kun, Kagami-kun- llamó Kuroko, apareciendose atrás de nosotros.

"Hay Dios mio, ya se lo que se siente cuando Kuroko aparece como si nada" pensé brincando del susto.

Kuroko le dice algo en el oído a Kagami, poniendolo rojo como su cabello.

-NO SOY COMO AOMINE!- gritó a todo pulmón.

-Oigan, dejen de conversar y crucen rápido- nos grito el capitán desde el otro extremo de la calle.

-Está en roja, pasemos rápido- nos dice Kagami, cruzando en dos zancadas la calle.

-Vamos Ailee-san- me dice Kuroko adelantandose.

Mi cara se desfiguró de miedo al ver un carro venir y golpear a Kuroko; escuché los gritos de mi equipo, corriendo a ayudarlo, el conductor sale del carro, asegurandose de que mi amigo no este lastimado.

Solté mi paragüa y mi bolso, mirando el cuadro que se presenta ante mí como cruel burla del destino.

-Oye chico estás bien?- me pregunta el señor.

-Sí. Lo siento- me disculpe.

-Que bueno que se frenó a tiempo- habla Izuki-senpai serio.

-Enserio te encuentras bien Kuroko?- preguntó Kagami-kun.

-Sí, solo fue un golpe. Nada serio- respondí.

-Tenga cuidado para la próxima- nos dice el señor, metiendose al carro e irse.

-Como es que no vistes que el semáforo se puso en verde?- me pregunta Kagami, golpeandome por la espalda -nos distes un gran susto.

-Y Touka-chan?- escuché la pregunta de Koganei-senpai.

-Estaba aquí hace un momento- respondio Tsuchida-senpai.

Mitobe-senpai alzó el paragüa y el bolso de Ailee-san, mostrandoselos a todos.

-Mejor la llamo- susurró Aida-senpai, sacando su teléfono y marcarla.

-No se lo llevo- masculló Kagami-kun al ver que el capitán sacaba el teléfono de Ailee-san del bolso.

-Vayamos a buscarla- hablé cogiendo el teléfono de Ailee-san -iremos por separados.

-Estás herido- me regaño Kagami-kun jalandome por detrás.

-Ailee-san puede necesitar ayuda- respondí serio -es raro que ella deje su celular, ella nunca lo deja.

-Tienes razón- contestó, soltandome y dandome la espalda.

Asentí, separandonos y prometiendonos que si la encontramos nos llamaremos.

~0~

"Ailee" pensé incansablemente, no podía sacarme de la cabeza la cara que pusistes cuando me golpeo el carro; sé que no te distes cuenta de que te miraba, ni siquiera sé por que te miraba.

Solo sabia que sufrías, guardandote lo que te hace sufrir para ti, no permitiendo que nada ni nadie se enterara.

Me detengo a respirar, nunca habia sido bueno corriendo y creo que ya he llegado al límite.

Veo que alguien se detiene enfrente mio (sus zapatos lo delataba), alce mi cabeza observando sorprendido a la amiga de Midorima-kun.

-Si buscas a tu amiga, esta en las canchas de baloncesto- me dice al pasar a un lado mio, quedando en la entrada del Maji Burger, esperando.

-Ella no se ve bien, necesita a un amigo- escuché que me decían.

Me giré a ver; una chica pequeña (la misma altura que la entrenadora) con cabello negro corto y ojos dorados, vestida con el uniforme de Rakuzan.

-Ashura muevete- le dijo media enojada la pelinaranja.

-Suerte- me deseó, yendo donde su conocida?.

No perdí tiempo en tratar de pensar el por que un estudiante de Rakuzan está en Tokyo?, mas importante ahora es en ayudar a Ailee-san.

-Ailee-san- la llamé al entrar a la cancha.

La veo estar al pie del arco, sentada, ocultando su cara entre sus piernas, su uniforme completamente empapada, el cabello suelto y enmarañado.

Estiro mi paragüa, tratando de que ya no se mojara más de lo que ya está, acunclillandome hasta quedar a su altura.

-Ailee-san- la volví a llamar, escuchando como respuesta unos sollozos -Ailee.

Ella alzó su rostro, mirandome con tristeza e incrédulidad, estirando sus manos y tocarme la cara. Sus ojos se llenaron de lágrimas contenidas; la abrace, dejando que llorara.

-Tranquila- susurré.

Estuvimos en esa posición lo que parecia un siglo, me aleje un poco de ella mirando si tenia alguna herida.

-Te caístes?- pregunté al ver que su tobillo derecho esta con unas manchas de sangre.

No me respondió; sabia que no estaba en optimas condiciones de hablar, pero no podiamos quedarnos para siempre aquí y menos con esta lluvia.

Me giro, dandole la espalda -Subete.

Siento unos brazos pasar por mi cuello, agarrandose lo que mas se podia para no caer; le tiendo el paragüa para que lo agarre, mientras yo la llevo en mi espalda.

Camine con ella despacio (contando que ella no pesara mucho). No sabia que hacer, no la podia llevar a su casa porque:

1. No sabia donde vivía

2. No podía llamar a Tachibana-san para que la ayudara, porque mi teléfono se quedo sin batería y no podía usar el de Ailee porque tiene contraseña.

3. Tampoco sabia donde vivía Tachibana-san, ni García-san.

Así que estoy en un callejón sin salida, no tengo mas opción que llevarla a mi casa y ahí llamar a los senpais para ver que se hace o que Ailee llame a una de sus amigas y le diga la situación en que esta.

Con esa idea en la mente me dispuse a llevarla acabo, caminando entre la gente que buscaban llegar secos a sus hogares.

~0~

-Donde estamos?- me preguntó Ailee tras ver que nos detuvimos en una casa de dos pisos.

-En mi casa- respondí tocando la puerta.

-Tetsuya, me tenias tan preocupada- nos recibió mi madre, mirando con curiosidad a la chica que estoy cargando - quién es ella?.

Entré a la casa, dejando a Ailee en el sofá.

-Es Ailee, una compañera- respondí aceptando la toalla que me tendia mi padre.

-Te encuentras bien?- le preguntó mi madre, secandole el cabello -estas toda empapada.

Ailee asintió, mirando con detenimiento a mi madre.

-Papá donde esta el botiquín?- pregunté.

-El botiquín?- preguntó, señalando el otro cuarto -esta en el baño de visitas.

Me voy rápido, regresando con el botiquín en la mano, acunclillandome y cogiendo el pie de Ailee.

-Será mejor que se bañe primero antes de tratarlo- me dice mi madre, antes de poder hecharle alcohol en la herida.

-No es necesario...yo ya me voy...gracias- habló Ailee por primera vez desde que entramos; parandose de golpe y haciendo una mueca de dolor.

-Quedate por hoy, además se ve que la lluvia no parara- habló mi padre mirando por la ventana.

-Eh?!- exclamó sorprendida Ailee, balbuceando cosas sin sentido.

-Eres la amiga de mi hijo, no te permitiremos que salgas con esta lluvia, menos con esa herida- le dijó mi madre mirandola seria.

-Nononononono- negó frenéticamente, alejandose hacia el otro extremo del mueble.

-Te enseñaré donde está el baño- habló tranquilamente mi madre, cogiendola de la mano y llevandosela con cuidado.

Ailee se giró a verme, pidiendome con la mirada que la ayudara, cosa que ignoré magistralmente por bien de su salud y la mia.

-Tu también anda a cambiarte- me dice mi padre, perdiendose por el pasillo de la cocina.

Subo por las escaleras, metiendome y saliendo por la mismas de mi cuarto, dirigiendome a tomar el baño que hay alfondo del pasillo.

~0~

-Kagami-kun le comunicas a los senpais- pedí, escuchando un hasta luego por parte de él.

Dejé mi teléfono en la cama, secandome el cabello con la toalla mientras salia de mi cuarto y bajaba por las escaleras.

-Tetsuya- me llamó mi madre, acercandose a mi -por que tu amiga tiene esa herida?.

-Se cayó mientras corria- respondí.

-Y sus padres?, sabes como comunicarte con ellos?- preguntó mirando por el pasillo que lleva al baño en que está Ailee.

Abrí mi boca para responder pero lo único que se escuchó fue un grito estridente y no provenía de mi exactamente, sino de una chica que conozco.

Y hablando del rey de roma, ella sale disparada del baño, golpeandose con la pared y quedar sentada en el suelo, mirando dentro del baño.

-Lo siento si te asuste- escuché la voz de mi abuela.

-Ailee, te presento a mi abuela- le dije cuando me le acerque lo suficiente para tranquilizarla.

-Tu abuela?- preguntó mirandome consternada.

-Mucho gusto mi niña- le dice mi abuela ayudandola a pararse.

-El placer es mio- contestó.

-Ven conmigo, tenemos que hacer algo con tu tobillo- le habla de forma cariñosa mi abuela, llevandosela a su cuarto.

-Te llevo el botiquín abuela- le dijé, cogiendolo y seguirla.

-Gracias- hablé agradecida.

-Y bien mi niña, como te hicistes eso?- me preguntó sentandose a lado mio, pidiendo a Tetsuya que se llevara el botiquín.

-Me caí cuando corria- contesté cabizbaja -por descuidada.

-Por suerte no se te hinchó- me dice feliz, palmeandome el hombro -ven, vamos a comer.

Me levanté con cuidado, apoyandome con la abuela de Kuroko.

-Sientate aquí Ailee-san- me pide Tetsuya, haciendome a un lado la silla.

-Es bueno volverte a ver #2- susurré al verlo sentado en el suelo con su comida, recibí un ladrido por parte de él.

-Espero que te guste el curry- me dice la mamá de Tetsuya.

-Gracias por la comida- contesté, probando la primera bocanada -esta delicioso.

~0~

"Hoy a sucedido muchas cosas" pensé rememorando lo que a ocurrido desde que salí de la preparatoria en esta tarde.

El accidente de Tetsuya, la caida mia, el que Tetsuya me llevara a su casa, que sus padres me obligaran a quedarme, que su abuela me haya dado un susto de muerte en el baño, y por último pero menos importante es que descubrí que Tetsuya tiene la misma mirada y expresión que su mamá, ni que decir de su papá, él es la viva copia de Tetsuya o mejor dicho Tetsuya es identico a su padre.

La manera de como me trataron me hacia recordar a mis padres, "es un alivio que mis padres no esten, otra vez" pienso removiendome en el futón que me prestaron.

Boté de una patada la colcha, gateando sin hacer ruido hacia la puerta, saliendo y cerrando con sumo cuidado, mirando por la pequeña abertura de la habitación si la abuela de Tetsuya no se haya movido (estoy durmiendo en la habitación de su abuela).

Dirigiendome con torpeza hacia la cocina, al sentir el interruptor de la luz lo prendí, pegando un pequeño (grande) gritillo, tapandome rápido la boca al ver a Tetsuya sentado con un vaso de leche?.

-Que haces despierto?- pregunté quedito.

-Lo mismo que tú- me respondió.

-No puedes dormir- afirmé a mi duda, sentandome al frente de él, al igual que en la cena.

-Tu tampoco- contratacó, buscando algo en el bolsillo de su pijama y darmelo -se me olvido darte.

Sentí una gota resbalar por mi sien al cogerlo, me dieron ganas de golpearme o pedirle que me golpee por haberme olvidado de mi teléfono; "si huviese sabido que lo tenias, no le habria pedido a tu padre que me preste su celular para llamar a casa" pensé derrotada, desparramandome sobre la mesa.

Desbloqueé mi teléfono, mirando distraídamente la galería de fotos, deteniendome en una en especial.

-Oye. Ayer me preguntaste quien era Shin- hablé sobre la madera, no levantando mi cabeza de la mesa -quieres saber la respuesta.

No necesité que me respondiera, suficiente tengo con tener su mirada clavada en mi cabeza; sonreí divertida, Kuroko podría ser muy bueno en no alterarse por cuestiones X o saber que hábitos tienen sus amigos y compañeros, (lo que me resulta también divertido), es que él es una persona muy curiosa.

-El fue mi hermano- contesté después de unos minutos.

Kuroko me ha demostrado ser una persona confiable, que uno siempre podrá contar con él, si necesitamos con quien hablar él estará ahí para escucharnos, y es eso lo que necesito; necesito que alguien me escuche, que no me critique, solo...solo que me de su hombro para desahogarme.

-Murió hace 3 años atrás- continué -cuando estabamos en la primavera del 2do año de secundaria del instituto Teiko.

-Teiko?- preguntó sorprendido.

-Si- respondí alzando mi cara -la misma secundaria que estudiastes tú y los de generación milagrosa.

-Como fue que sucedio?- preguntó con cautela.

-Como fue?- pregunté con ironia -en serio quieres que te lo diga?.

-Si- contestó serio.

-Bien...te lo contaré todo...- contesté formandose un nudo en mi garganta -y el por que odio a los generación milagrosa?.

Hice una pausa, mirando de reojo al teléfono.

-Shin tomó las pruebas del club de basquet al igual que tú...quedando en el 2do grupo- comencé reviviendo mi pasado.

-Tal vez la próxima lo logres- respondí dandole apoyo moral a mi hermano.

-Si entreno duro lograré estar en el 1er grupo, al igual que aquellos chicos- me contestó decidido, mirando la pelota.

-Que chicos?, no se supone que casi nadie entra al 1er grupo al primer intento?- pregunté asombrada -quienes son ellos?, deben ser geniales.

-Y los son- dice alegre, caminando a la par mio.

-Tu también seras genial- lo animé -yo practicaré contigo si es necesario.

-Cuento con eso hermanita- me pasó su brazo por mi hombro, revolviendo mi cabello corto.

~0~

-Oye Ailee, te haz enterado que hay un fantasma en el 2do gymnasio?- se inclinó sobre mi pupitre, interrupiendo mi lectura -quieres ir a ver si es cierto?.

-Un fantasma?, estas seguro que hay uno ahí?- pregunté alzando mi ceja con duda.

-Es por eso que lo vamos averiguar- contestó retirandose de encima -iremos hoy después de la práctica.

-Por que después?- pregunté confundida -puede ser ahora

-Porque aparece después de los entrenamientos- respondió, alzando los hombros restandole importancia al asunto.

"Será interesante ver de quien se trata" pensé, al escuchar esos rumores entre los estudiantes hace 4 meses atrás y en este mismo instante al salir del edificio principal para encontrarme con mi hermano.

-Por que estas tan feliz Ailee?- me preguntó mi hermano, levantandose del suelo.

-Acabo de escuchar los rumores acerca del fantasma- respondí haciendo una voz tenebrosa.

-Solo por eso- ríe divertido, caminando hacia el 2do gimnasio.

-Al parecer los clubes no le gustan quedarse tan tarde- susurré al llegar.

-Silencio- me pidió, tapandome la boca y abriendo la puerta corrediza, dejando una pequeña rendija (lo suficientemente ancho para poder ver los dos).

-No creo que aparezca hoy- hablé después de unos minutos de esperar; ya aburrida me levanté.

-Espera...mira- susurró deteniendome del brazo.

Hice lo que me pidio, mirando por la abertura.

"No hay nadie" pienso desilucionada, abri mi boca para decirle a mi hermano que nos vayamos; pero de repente se escucho un balón rebotar, miré con mas atención adentro, descubriendo a un chico intentar dar en el aro.

-Ah, si no es fantasma- hablé bajo, dandole un pequeño coscorrón a Shin.

-Que estará haciendo tan tarde?- se preguntó sobandose la cabeza

-Entrenando, que no ves- respondí.

-Solo?- volvió a preguntar.

-Um...- miré de nuevo adentro, sonriendo -no está solo...mira.

Otro chico aparecio, un poco mas alto, tez morena y cabello azul, con un balón en mano, jugando contra el otro.

-Si es Aomine- escuché la voz sorprendida de Shin.

-El que está en el 1er grupo?- pregunté no apartando mi mirada de ellos.

-Sí. No sabía que entrenaba después de las prácticas- respondió.

-Parecen ser amigos- susurré al verlos jugar animadamente.

-Que haces?- me preguntó al verme levantar.

-Ya descubrimos que el fantasma es un chico, y que entrena muy duro- respondí alejandome del gymnasio antes de que nos descubriera espiarlos.

-El está en el 3er grupo- soltó de repente haciendome parar.

-No es cierto?- pregunté con incredulidad.

-Lo ví en la prueba que realicé- me contestó cruzando sus brazos atrás de su cabeza, adelantandose.

Me giré a ver al gymnasio, se podia escuchar los rebotes de balones; sonreí con agrado "todavia hay gente como él en este mundo" pensé corriendo a alcanzar a Shin.

-Yo también me esforzaré- escuché decirse cuando lo alcancé, levantando el puño hacia el cielo haciendo un juramento -lograré entrar al 1er grupo y me convertiré en el mejor jugador de basket japonés.

-Esa fue la primera vez que te vi- hablo mirando la cara de sorpresa de Tetsuya -en ese entonces no sabia tu nombre ni en que curso estabas...no le dí mucha importancia al asunto tampoco.

-Y que sucedió después?- preguntó recuperandose del shock anterior.

-Shin entrenó duro...lo ayudaba cada vez que podia- continué tamboriando mis dedos contra la fría mesa -un tiempo después se enteró que podistes entrar al 1er grupo...lo ví mas decidido...a pesar de no conocerte te tenía un respeto y admiración.

Estiro mi teléfono, insistandole a que mire.

-Esa foto nos lo tomamos un día antes de entrar al 2do año, iba hacer la prueba de nuevo- seguí, sintiendo a #2 rozar mis pies -pero está vez solo enfrente al capitán, subcapitán y entrenador.

-Estás seguro que quieres ir tu solo?, no quieres que te acompañe?- pregunté al verlo ponerse los zapatos.

-Tu vas mas tarde, no- responde acercandose a mi -no te preocupes, cuando llegues a la secundaria te diré que me aceptaron y me tendrás que comprar el nuevo videojuego.

Asentí no muy comvencida, no me agradaba mucho ir después al colegio, no sin Shin acompañandome. Tengo un mal presentimiento, algo me decia que tenia que detenerlo o hacerlo que me espere para ir juntos.

-Nos vemos luego papá, mamá- lo ví despedirse con una sonrisa a nuestros padres, quiénes le respondierón con la misma.

-No estes inquieta hija- me abraza mi madre, llevandome hacia la mesa.

-Ya veras que Shin lo logrará- dice muy confiado mi padre, sentandose en la silla que hace unos momentos dejo al despedirse de su hijo -come y te sentiras mejor.

Hice lo que me pidieron, olvidando mi inquietud, gozando la compañia de mis padres en el desayuno.

-Señorita Ailee se le está haciendo tarde para ir a la secundaria- me dice el secretario de mi padre.

-Oh! es cierto, gracias por avisarme- hablé al mirar mi reloj, levantandome de la mesa apurada, dando gracias por la comida al vuelo.

-Es el primer día, no creo que los profesores les importe que mi hija llegue tarde- escuché decir a mi padre.

Tomé mi bolso que me tendia Narumi, volviendo al comedor.

-Nos vemos papá, mamá- les dije, besando la mejilla de ambos.

-La llevo?- preguntó el secretario al abrir la puerta principal.

-No...voy a coger el bus- respondí saliendo.

Corrí por un buen tramo; al ver que el bus se acercaba me pare, subiendo y sentandome en la parte de trasera, sacando mi Ipod.

"Me duele el pecho" pensé con miedo, sintiendo una opresión en mi corazón; "quiero llegar rápido" deseé.

Apenas nombraron la parada de bus, me bajé empujando de paso a los chicos de otros institutos que no me dejaban pasar.

-Casi muero de asfixia- me dijé alejandome de la parada de bus.

"Um...algo sucedió?" me pregunté con curiosidad al ver a muchas personas estar amontonadas en la calle en el que cruzo habitualmente con mi hermano.

-Disculpe- llamé a un oficial.

-Necesita algo?- preguntó serio.

-No nada- respondí haciendo enojar al oficial.

-Si no necesita nada, vayase, no ve que ha ocurrido un accidente- respondió furioso.

-Un accidente- susurré asustada -que ocurrio?.

-Atropellaron a un chico, por su uniforme debe ser uno de los estudiantes de Teiko- me dice una señora, mirandome de arriba hacia abajo -espera un momento, tú también estudias en esa secundaria.

-Si- contesté con pena, "pobre chico, a lo mejor estará bien allá arriba" pensé positiva.

Rodeé a la gente (cada vez más gente curiosa aparecia), casi cayendome a besar el suelo.

-Un balón- susurré agachandome a tomarlo, tenia algunas manchas de sangre -tal vez pertenece a ese chico.

Giré el balón, buscando algun indicio de su nombre; la sangre se me heló al encontrarlo, temblando incontrolablemente.

"No es cierto" me dije, haciendome un paso entre las personas; "No" me voy acercando al cuerpo tendido en el frío pavimento, botando lejos el balón que tenía conmigo.

-Señorita, usted de nuevo- escuché la voz del mismo oficial, reteniendome del brazo.

-Suelteme!- grité, safandome de su agarre -es mi hermano.

Lo que dije dejó en shock al señor y a todo el gentío, poco me importo las miradas de lastima que me daban.

-Shin- lo llamé cayendo de rodillas.

-Despierta por favor- supliqué, cayendo las primeras lágrimas.

-Tienes que abrir los ojos- hablé, siendo positiva -tienes que ir a presentarte, no es lo que querias...acaso vas a dejar pasar esta oportunidad.

-No me dejes- pedí, sintiendo mi corazón desgarrarse.

-Odio el basket- susurré llorando encima del rostro de mi hermano.

-Te prometo comprarte todos los videojuegos que quieras, sólo despierta por favor- pedí, no recibiendo ninguna respuesta -Shin.

"Esto es una pesadilla" pensé con odio "me quiero morir".

Terminé de contar, ocultando mi cara llorosa de Tetsuya entre mis brazos y la mesa.

-Murió atropellado- hablé intentando controlarme.

-Es por eso que odias el basquet?- me preguntó unos minutos después.

-Lo odio porque si no fuese por eso Shin...Shin aún estuviera vivo- alce mi rostro con furía -lo odio porque me quitó a mi único hermano...mi felicidad.

No quería mostrar mi lado vulnerable a nadie, mi tristeza lo he guardado lo mas profundo de mi ser, tragandome las lágrimas durante 3 largos años...pero ahora me derrumbo ante él, un chico que le gusta el basket tanto o mas que mi hermano, el chico que mi hermano admiró un tiempo y que es amigo de los de generación milagrosa.

-Y por qué odias a los de generación milagrosa?- preguntó.

-Les hicieron daño a mi primo- contesté sombria.

-Tu primo- arremedó.

-Recuerdas este puntaje: 11 a 111- lo recordé.

-Ese puntaje...si es- susurró abriendo los ojos con sorpresa.

-Al parecer lo recordastes...a ti no te culpo por eso...no tuvistes nada que ver con lo que hicieron- me apresuré en decir.

-Tu primo como se llama?- preguntó triste.

-Te sorprendaras al decirtelo...el fue quien te dejo la muñequera- respondí limpiando mis ojos.

-Ogiwara-kun- me brindó una mirada indescifrable.

-Exacto- contesté -él fue quien me arrastro prácticamente a ver el partido entre ustedes y Rakuzan.

-Eres la prima de Ogiwara-kun- dice medio ido.

-Por parte de mi madre, ella es la melliza del papá de Shige- dije recordando el parentesco de mi madre con mi tío -el fue también quien me inscribio al club...aunque con ayuda.

-El lo hizó- dice divertido, seguro recordando el primer día que entre al club.

-Si- dije con un tono derrotada -ya no vale descubrir quien lo ayudo.

-Para bien o para mal- me dice levantandose y rodear la mesa, quedando a mi lado -no niego que Akashi-kun y los demás hayan hecho daño...pero eso no significa que debas odiar el basket.

-Esa es tu respuesta?- pregunté achicando mis ojos.

-No lo sé- me respondió sonriendo.

Agrande mis ojos, Tetsuya resulto ser un chico impredecible, difícil de saber que es lo que saldra de su boca.

-Gracias por contarme- me tiende mi teléfono.

-Gracias por escuchar- contesté cogiendolo -pero no se lo digas a nadie...yo se los dire a su debido tiempo...tampoco de que lloré.

-Cuenta con eso- agarró a #2 acompañandome al cuarto.

-Hasta mañana- me despedí cerrando la puerta.

Me metí en el futón cuidadosamente, no queria despetar a la abuela.

"Como me voy mañana?" pasó esa pregunta por mi mente.

Escribí rápido en mi teléfono, mirando por última vez la foto que le enseñé a Tetsuya.

"Espero que Am lea el mensaje" pensé, logrando conciliar el sueño.

~0~

-Buenos días- saludé a la madre de Tetsuya, al asomarme por la cocina.

-Buenos días- contestó girando su cabeza para verme.

-Tetsuya todavia duerme?- pregunté al no verlo por ahí.

-Aún es temprano...por lo general el duerme hasta las 9 cuando no tiene entrenamiento- me dice el papá, dandome un susto de muerte al no notar su presencia.

-Buenos días- lo saludé, "ya sé a quien sacó Tetsuya la falta de presencia" -le ayudo con eso.

-No hace falta- me dice la mamá al ver mis intenciones.

-Es lo minímo que puedo hacer...ustedes han sido amables conmigo...Tetsuya heredó la amabilidad de sus padres- respondí.

La señora asintió con una sonrisa (la primera que le veo), dejandome ayudarla con la comida.

-Vamos a tener una rica comida- escuché la voz de la abuela después de media hora -como amanecistes mi niña?.

-Buenos días...bien, gracias por ayudarme con la herida- respondí formal, (no me culpen, nunca he tenido abuelos, y si los tengo, están en el cielo).

-Llamamé por tu, como lo haces con mi nieto- pidió sentandose en la mesa.

-A nosotros también nos puedes llamar por tu- pide la mamá no dejando de picar.

Asentí vigorosamente, se siente tan bien estar ahí, rodeada de personas amables, que no se preocupan por si la compañía va bien, asistir a fiestas sin sentido, ser la hija perfecta de unos empresarios exitosos y estar rodeadas por personas huecas que no tienen nada mas que hacer que criticar la cuenta bancaria del nuevo empresario o la nueva empresa que llegó a la bancarrota.

Tan ensimismada estaba que no me percaté que Tetsuya me saludó.

-Ailee. Te sientes bien?- me preguntó posando su mano en mi frente.

Me sonrojé desde la punta de mi pies hasta la última raíz de cabello, no me gustaba la atención que nos daban sus padres y abuela, hasta dejaron de hacer lo que hacían para vernos.

-A...um..si- tartamudeé apartando su mano de mi -sientate, ya vamos a servir el desayuno.

La abuela nos ayudó en servir, dedicandome solo en ponerlo en la mesa.

-Tetsuya hoy te vas donde Kagami-kun, cierto- habla el papá, tomando su café.

-Sí, nos reuniremos en su casa con los senpais a ver el partido- contestó.

-Tu vas a ir Ailee?- me preguntó la mamá.

-Sí, pero antes de eso voy a un estilísta- respondí mirando mi cabello suelto.

-Te vas a cortar el pelo?- preguntó con sorpresa la abuela -pero si tienes un lindo cabello.

-Gracias- respondí con orgullo.

-Hay uno cerca en la casa de Kagami, unas cuantas cuadras antes- me dice Tetsuya levantandose.

Me levanté de igual modo, siguiendolo hasta llegar a su cuarto.

-No te hicistes daño ayer?- pregunté quedandome de pie en el marco de la puerta.

-Estoy bien...sólo me topó- contestó poniendole la camisetita de Seirin a #2.

-Te recuerdo que ayer no me dejastes avisarles a tus padres- fruncí el ceño enojada -cada vez que quería nombrarlo me interrumpias.

-No quiero que se preocupen- me miró triste junto a #2.

-No me miren con los mismos ojos- mascullé.

-Y que harás con tu ropa?- me preguntó dejando a #2 en el suelo.

-Ya arreglé ese asunto- contesté agachandome arrascarle la barriga a #2 -le pedí a alguien que me lo traiga.

-A quién...-no completó lo que iba a decir, se escuchó el timbre de la casa.

-Debe ser ella- exclamé contenta, bajando las escaleras apurada (Kuroko iba tras de mi, pisandome los talones).

-Ailee- me dice feliz Am, abrazandome -me sorprendí mucho cuando vi tu mensaje.

*Am traeme ropa de mi casa a esta dirección* me enseñó su teléfono con el croquis que le envié.

-Por que estás en la casa de Kuroko-kun?- preguntó extrañada, saludando al susodicho.

-Acompañame al baño, ahí te lo digo- susurré cogiendola y llevarmela.

-Y bien?- preguntó detrás de la puerta.

-Ocurrieron muchas cosas- contesté enjuagandome el cabello.

-No me digas- respondió sarcástica -ya dejate de chorradas y dime lo que sucedió.

-Chorradas?- me pregunté "un nuevo termino", -Kuroko ya lo sabe.

-Qué cosa?, qué es lo que exactamente Kuroko-kun sabe?- preguntó con un tono de incertidumbre.

-Todo- respondí, saliendo de la ducha.

Un silencio se instaló entre nosotras, Am de seguro ya sabía a lo me refería, ella misma hace un año escuchó atentamente la historia sin interrrumpir (lo que a veces hacía para molestarme).

Terminé de vestirme, abriendo la puerta y encontrandome a una Am pensativa, mirando el suelo como si buscara alguna respuesta.

-Al fin terminas, pensé por un momento que te habías ahogado- me dice sorriendo con burla.

-Que graciosa- chillé jalandole el cabello.

-Ya te vas?- me preguntó la abuela al vernos.

-Si- respondí inclinandome -gracias por ser tan amables conmigo, una desconocida.

-No eres una desconocida, eres la amiga de mi hijo y todos los amigos son bienvenidos- me sonríe el papá.

-Gracias nuevamente- agradecí.

Salí de ahí junto a Tetsuya y Am, quienes me acompañaran a cortarme el pelo.

~0~

-Estás segura que te quieres cortar el cabello?- me preguntó impaciente Am.

-Sí- contesté tremula.

-Entonces, por que no entras de una buena vez?- preguntó irritada.

Tenía razón en estar enojada, ya ibamos más de 10 minutos parados en frente de una peluquería, no decidiendome en entrar o moverme.

Respiré profundo, abriendo la puerta y escuchando la tan característica campanilla de un cliente nuevo.

-Bienvenidos- se inclinó una señora gordita, con una carisma rodeandole.

Me sentí menos tensa al respecto (ayudaba mucho la actitud decla señora).

-Mi amiga se quiere cortar el cabello- habla Am, sentandome en la silla.

-Oh niña, por que te quieres cortar el cabello?, si lo tienes muy lindo- lamentó la señora pasando sus dedos por mi cabello -qué estilo te gustaría?.

-Un poco mas abajo de mis hombros- contesté.

-Ok- respondió, poniendome encima una tela, acercando las filosas tijeras a mi cabello.

Cerré mis ojos, pasando fugazmente un recuerdo de mi hermano.

-Oye Ailee, por qué te cortas en cada mes el cabello?- me preguntó con curiosidad.

Detuve el tiro que iba a lanzar, mirandolo con cara de quererlo matar.

-Me molesta mucho cuando juego- respondí rebotando el balón varias veces.

-Es por eso que te lo cortas- susurró -un poco más arriba y pareceras hombre.

-TE ESCUCHE!- grité tirando el balón hacia su cabeza; él lo esquivó como si mi enojo no fuese nada.

-Ailee habrá algún día que te dejarás crecer el cabello, sólo espero poder verte cuando llegue ese momento- respondió cogiendo el balón que le tiré, encestandolo en el aro.

-No lo haga- escuché decir.

Abrí mis ojos de golpe, aturdida por ese recuerdo, viendo como Kuroko tenía el brazo de la señora, deteniendola.

-Ailee-san sino quieres cortartelo solo dilo- me dice sin mirarme, soltando a la señora.

-Es eso cierto Ailee?- preguntó Am mirandome por el espejo.

-No me lo quiero cortar- contesté agachando la cabeza -lo lamento.

La encargada me miró, sonriendo después de unos instantes diciendome -Sabía desde que pusistes un pie aquí, que no lo querías hacer, es bueno que seas honesta contigo misma.

-Y que harás con tu cerquillo...porque eso te tapa la vista- habla Am.

-Eso tiene arreglo- me dice la encargada, acomodandomelo de una forma tal que podía ver perfectamente y no me molestaba -listo, ya se acabó tu predicamento.

-Gracias- exclamé alegre, levantandome.