Aquí andamos nuevamente, esta capitulo es corto pero muy importante, les platicare un poco. Desde hace mucho tiempo cuando yo pensé en esta historia lo primero que hice fue el final, es muy impactante, al menos para mí, y conforme se va desarrollando la historia me he dado cuenta que necesita algunas cosas más, yo creí que cuando mucho me faltarían unos tres capítulos más, pero si quiero llegar al objetivo y que miren como yo veo que debe ser esta historia de amor, debe de a ver unos cuantos capítulos más. Así que aun abra más de esta historia. Espero me acompañen hasta el final.
Moon: Pues si, la Luna necesita su reina, y pues te decepcionare un poco, no van a reencarnar, pero abra muchas cosas, más, espero te guste
SerenaLucy: Esta capitulo es aun corto, pero es importante, no te preocupes el siguiente capítulo comienza la emoción, hasta pronto
CAPITULO X EL MILENIO DE PLATA
Un fuerte resplandor cubrió la superficie de lunar―Por fin estamos en casa, Artemis— La pequeña y regordeta gata negra miro a su compañero, era clara la emoción en su voz.
―Así es Luna—Con suavidad le regreso la caricia.
—No es que quiera cortar el romántico momento―Yaten miro a los dos pequeños gatos ―Pero no creen que es un poco oscuro―La lejana luz de las estrellas dejaba ver solo lúgubres siluetas.
―Desolado―De igual manera Seiya miro hacia los lados tratando de entender que había a su alrededor.
―Desértico― Taiki dio varios pasos hacia delante tratando de distinguir algo, pero la oscuridad era muy densa.
—Antes era un lugar muy hermoso—Artemis avanzo varios pasos hacia delante hasta llegar a Taiki —Pronto se acostumbraran.
―Lo haremos―El nerviosismo en su rostro divirtió a los dos pequeños gatos.
―Olvide decirles que tendrán que dormir a la intemperie, al menos por un tiempo—Una ligera sonrisa burlona apareció en Serena al recordar como odiaban ellos acampar— No hay problema con eso, verdad— Serena y Luna se miraron cómplices
—¡QUE!— El grito de Yaten fue tan espontaneo que Serena y Luna tuvieron que hacer de un gran esfuerzo para no soltar una carcajada —No. Para nada, nos adaptaremos— Miro alrededor frustrado, pensando que debió de a ver previsto empacar algunas cosas, al menos lo básico para soportar toda clase de eventualidades.
—Solo estoy bromeando chicos, si así fuera, yo nunca los hubiera traído conmigo —Serena lentamente dio varios pasos al frente dejándolos a todos atrás. Levanto un poco su báculo —¡POR EL PODER DEL CRISTAL DE PLATA—El hermoso cristal en el báculo resplandeció una vez más . Al contacto con el suelo una ola de luz comenzó a extenderse por todo el lugar, dándole vida a lo que una fue el Imperio Lunar.
Yaten, Seiya y Taiki miraron embelesados como todo comenzaba a cobrar vida. Las murallas volvían a tomar su altura, los hermosos arcos que adornaban el bello jardín volvían a su lugar, lentamente el palacio volvía a ser imponente y hermoso.
―¿Creen que es hermoso?
—Si— Los tres miraron embelesados a Serena
―Puedo sentir tu energía en todo el lugar—Taiki se llenó nuevamente de esa inmensa felicidad que sentía cuando Serena lo miro y sonrió.
—¡LUNA!—El grito a Artemis saco a los tres chicos de su trance —Despierta por favor, Luna— El pequeño gato blanco tenía sobre su lomo inconsciente a la pequeña gata.
—¡Luna!— Asustada Serena corrió hasta la pequeña gata —¡Luna!,¡ Luna!—Pequeñas lagrimas comenzaban a esparcirse por su rostro, se sentía tan culpable, no debió dejarla a hacer ese viaje.
—¿Qué le paso, Artemis?—Yaten se encontraba a lado de Serena , estaba muy preocupado por ella, siempre había tenido una buena relación con la pequeña gata.
—Estoy bien chicos—Sin abrir los ojos, levanto un poco su pequeño rostro— Solo estoy un poco cansada.
—¡Oh! ¡Luna!—Con suavidad le hizo un arrumaco a su compañera, las lágrimas de sus ojos empañaban su visión
—¿Estas enferma?
—No—Suavemente negó con su cabeza—Estoy bien.
―Lo siento Luna, fue mi culpa, no debí hacerte esperar tanto― La acaricio con suavidad y cuidado, temía lastimarla. ―Déjame ayudarte para que estés más cómoda― De su mano surgió un ligero brillo que ilumino el cuerpo de la pequeña y regordeta gata, junto con el de Artemis que estaba casi enroscado a ella.
Ante los ojos asombrados de Yate, Seiya y Taiki. Luna y Artemis comenzaron a cambiar, dejando a tras sus pequeños cuerpos gatunos para dar paso a dos figuras Humanas. Artemis con sus bellos cabellos blancos tenía aun en brazos a Luna, su bello cabello negro la cubría casi por completo. Ambos se miraban fijamente, era tan íntimo que tanto Serena como los chicos desviaron su mirada, tratando de darles un momento de intimidad.
―Crees poder levantarte―Fue casi un susurro pero todos lo escucharon,
―Si―Con cuidado Artemis se levantó, sin dejar de ayudar a Luna quien aún se veía débil
―Estoy un poco confundido, no se supone que son gatos―Ninguno de los tres podía dejar de mirar a Luna y Artemis
―Es verdad, ustedes nunca los habían visto en su forma humana—Dijo de pensativa Serena, nunca se le hubiera ocurrido comentarlo
—Ni siquiera sabíamos que eran humanos―Seiya se encontraba muy confundido.
―A caso nunca se les hizo raro ver a un gato que habla—Luna ya en pie los miraba fijamente, molesta —Obvio, no.
—Supusimos que era cosa de terrestres— Respondió simplemente Seiya.
―Como si en la tierra hubieran conocido muchos animales parlantes— La mirada tan fija que tenía Yaten sobre ella la incomodo —¿Por qué me miras así?—Miro su vestido tratando de ver algún desperfecto, pero no notaba nada.
—Luna, estas embarazada.
―¡QUE!― Taiki y Seiya se miraron un momento entre ellos. Dejando de lado la discreción, estudiaron detenidamente el cuerpo de Luna, hasta detenerse en su abultado vientre. Ella al sentir tanta atención sobre ella, no pudo evitar ruborizarse.
—Pues verán yo…—Miro un momento Artemis, quien aún la sostenía por la espalda. Le causaba un poco de gracia la situación, era raro ver a Luna incomoda por algo.
—¿Acaso no era obvio?—Serena se acercó un poco a los chicos.
—Nunca lo hubiera imaginado—Seiya se rasco la cabeza ―Si te veía un poco más esponjosita, pero creí que era debido a todos los dulces y frituras que siempre andabas comiendo.
―¡ESPONJOSITA!―Luna comenzó a ponerse roja, mientras la sonrisa de Artemis aumentaba aún más.
—Con que comienzo dulces y frituras—El sonrojo de Luna aumento más al mirar la sonrisa burlona de Serena.
―Siempre me has caído bien Seiya, pero en estos momentos tengo ganas de matarte―Lo miro con ojos asesinos.
―Luna, la única que no había descubierto tu obsesión por los dulces es Serena, y eso es, porque ella es terriblemente despistada― Yaten y Taiki movían sus cabezas de arriba abajo para acentuar cada palabra de Artemis
―Yo no soy despistada―Se defendió Serena, quien no pudo evitar inflar sus cachetes por la molestia.
—Creo que nos estamos saliendo del punto—Seriamente Taiki miro a Luna y Artemis― Porque no nos dijiste nada.
―Si planeábamos decirlo, pero no se dio la oportunidad de poder hacerlo― Apenado Artemis apretó más a Luna.
—Vamos al palacio, Luna necesita descansar, para ella ha sido un gran esfuerzo este viaje— Serena le sonrió cálidamente a Luna antes de encaminarse hacia el palacio junto con Taiki.
―Tienes razón― Artemis acaricio dulcemente el rostro de Luna―Puedes caminar.
―Si― Se soltó de su agarre― Artemis es mejor que revises que todo esté funcionando de manera correcta, así evitaremos cualquier tipo de sorpresa.
—Tienes razón— Le dio un fugas beso en los labios —Hay que evitar riesgos innecesarios— Miro a Yaten y Seiya— Cuídenla por favor —Con rápidos y elegantes movimientos Artemis desapareció del campo visión de Yaten, Seiya y Luna.
—Yo te ayudo —caballerosamente Yaten le tendió su brazo
—Gracias—Tomo su brazo y junto a Seiya siguieron los pasos de Serena
—Fue muy cansado el viaje para ti— Aunque Yaten no dejaba de mirar como Serena y Taiki iban hablando animadamente Luna supo que le hablaba a ella.
—Tanto Artemis como yo tenemos la capacidad de teletransportarnos, pero ese esfuerzo conlleva una gran cantidad de energía y si yo lo hacía por mi cuenta podría poner en riesgo la vida de mi pequeña Diana— Inconscientemente se acarició su vientre
—¿Ya sabes que es?― La miro intrigado Seiya
―Desde hace mucho tiempo lo sabía― La sonrisa enigmática de Luna los lleno de dudas
―¿Qué quieres decir?― Algo en el Interior de Yaten se removió, sentía que las palabras de Luna decían más de lo que ella estaba dispuesta a decir.
―¡LUNA!
—¿Que sucede Serena? — Se miraron un momento
—Artemis esta en los límites— La seriedad con que lo dijo dejo confundidos a los tres chicos, no entendían por qué era eso importante.
Las imponentes puertas del palacio Lunar se encontraban frente a ellos —Hemos llegado a nuestro hogar, el Milenio de Plata —Serena cruzo las puertas del palacio, seguida de Luna. En el momento que Taiki, Yaten y Seiya cruzaron el umbral de la puerta, sintieron como nunca antes el poder de la Reina de la Luna. Aunque para ellos la energía de Serena era conocida, no podían evitar sentirse abrumados por la energiar que oprimía sus corazones, dificultándoles respirar.
―Ahora que el reino de la Luna se alimenta nuevamente del cristal de plata es posible que sientan algunas molestias debido a la energía que circula por todo el palacior―Temerosa miro a los tres jóvenes― Si en algún momento ustedes deciden regresar, yo podría…
―Serena―Taiki la tomo de los brazos obligándola a mirarlo―Nuestro hogar es y será donde estés tú, no importa si es la tierra la luna o el sol. Nosotros siempre estaremos a tu lado― Serena no pudo evitar conmoverse al mirar la decisión en los ojos de cada uno de ellos.
—Lo siento―Miro a los tres —Espero que algún día sientan que están en su hogar.
―Bombón, nuestro hogar es donde tu estés, no lo olvides nunca―Le guiño un ojo.
—¡Chicos!―Una lagrima escapo por su mejilla.
—No es que quiera romper este momento conmovedor—La mirada burlona de Luna al regresarle la bulla de hace unos momentos ocasionó el sonrojo de los tres jóvenes― Pero la mujer embarazada muere por descansar y comer— Se frotaba su pansa mientras hablaba.
—Lo siento Luna— Serena corrió hacia ella. —Vamos a que descanses un poco— Miro a los tres chicos— ustedes son libres de ir a donde deseen, hay muchas habitaciones disponibles, tomen las que más les agrade. Yo acompañare a Luna para que se ponga cómoda y descanse un poco.
―No te preocupes por nosotros Serena.
—Vamos Luna— Los tres chicos miraron a las dos mujeres hasta que se perdieron por las escaleras.
Las molestias en su organismo aún estaban presentes, pero aun así Seiya no pudo evitar la curiosidad de explorar el lugar, admirando la bella arquitectura, los pequeños detalles de cada salón. Sin dudarlo abrió unas grandes puertas, conducían a los bellos jardines, lentamente camino hasta el balcón, se sentó en el y recargando su espalda en uno de los enormes pilares— Hace algunas horas aun estábamos en la tierra— Miro el ahora lejano planeta azul.
―Te arrepientes—Yaten se recargo en la pared, tenía una posee desinteresada con los brazos cruzados.
―No— No podía dejar de mirar la Tierra tan bella y tan azul―Es solo que, siento que hay más, algo que no nos están diciendo.
Taiki se recargo sobre el balcón y admiro de igual manera la Tierra ―Yo también lo note, pero, acaso eso importa.
—No―Yaten se posó entre Taiki y Seiya , contemplando el planeta que durante un tiempo fue su hogar.
―Donde ella este nosotros estaremos—Sentencio Seiya.
Continuara…
Como les comentaba este capítulo es uno de transición pero muy importante, porque de aquí comenzara un gran cambio en la historia, espero les guste tanto como a mi
Antes de que se me olvide, como es posible que nadie se diera cuenta de la gordura de Luna, creo que fui demasiado sutil, pero bueno ahora ya saben que la pequeña Diana ya esta cocinándose, y que pronto sabremos de ella
Hasta pronto
