Hola a todos, sé que me tarde un poco en subir el cap… ¡pero aquí esta! Me puse a pensar seriamente en que incluiría en este capitulo y lamento mucho pero no puse lemmon, es que alguien, alias lirio azul a la que mas le vale ver esto, me hizo pensar en que es cierto eso de que todos en apuros y una pareja de calenturientos, así que a la próxima les hare un lime; de todas maneras hay un lime aquí en este cap… no sé si se considera lemmon… en fin, gracias por sus comentarios que me vuelven loca, me hacen perder la cordura en cualquier lugar, los leo dos veces algunos, para darme ánimos al escribir xD… sin mas, he aquí un extra xDD y después el cap:
Extra
¿Por qué no regreso Tanaka?
En cuanto escucharon la petición desesperada de Suga, Tanaka y Shimizu salieron prácticamente volando fuera del gimnasio. Miraban en todas las direcciones posibles, buscando a alguien, algo que detuviera todo lo sucedido... Nada, no encontraban algo de ayuda por ningún lado. Hasta qué una puerta se abrió, casi chocaron contra ella pero se detuvieron a casi medio metro.
"¿Que pasa? ¿Porqué la prisa?" Pregunto Ennoshita, se veían agitados y jadeantes, por lo que supuso algo malo pasaba.
"Necesitamos encontrar a un profesor o algo" dijo Shimizu aunque su voz salía entrecortada. Ennoshita no parecía entender que pasaba por lo que contesto simplemente.
"Takeda esta con Ukai en la sala de profesores, tenía que llevar unas cosas pero..." Ante de que pudiera continuar, se vio arrastrado por Tanaka y la chica, tan rápido como sus piernas se lo permitían.
Cuando llegaron a la sala de profesores, lo vieron a ambos discutiendo de algún asunto; sin embargo, no les importo e interrumpieron.
"Necesitamos que vengan con nosotros" dijo Tanaka rápidamente. Ukai se veía molesto, tanto por la intromisión como por otra cosa en particular.
"No tenemos tiempo..."
"¡SE ESTÁN MATANDO EN EL GIMNASIO! ¡POR FAVOR!" Grito Tanaka desesperado mientras Shimizu temblaba de tanta adrenalina que recorría su cuerpo. Ambos profesores salieron rápidamente, no sabía si estaba exagerando o no, pero sería peligroso que realmente sucediera así. Antes de que Tanaka y Ennoshita pudieran salir la puerta se cerró, lastimosamente por fuera.
"¡MALDICIÓN! ¡Kyoko-san!" Gritaron ambos, pero ya estaban demasiado lejos como para escucharles. Tanaka se sintió frustrado y Ennoshita estaba demasiado nervioso.
"Tendremos que salir por la ventana" dijo Tanaka aproximándose a esta, pero el peli negro le tomo del brazo.
"¡Estas loco! No empeores las cosas"
"¿Y quedarme aquí mientras golpean a Daichi y los demás?"
"Cálmate, estamos en un tercer piso, Idiota. Morirías antes de llegar a ayudarles" todo se volvió silencio entre ambos. Tanaka había dejado la idea de saltar, era demasiado idiota. Vio a Ennoshita, sus mejillas teñidas de un escarlata muy hermoso. Si se fijaba bien, le recordaba a Kyoko-san.
Hermoso.
Removió ese pensamiento energéticamente, llamando la atención del de pelo negro.
"¿Qué pasa?" Tanaka respondió rápidamente, sin meditar sus palabras.
"Es que eres lindo…" las mejillas de ambos se colorearon en un instante, desviando la mirada el uno del otro.
Sólo queda esperar pero sería una tarde y noche muy larga, porque Takeda y Ukai, no regresarían.
Si no es tu problema, no te entrometas.
Dolor. Angustia. La cabeza iba a estallarle, el pecho se comprimía con fuerza; Yamaguchi le destrozo, fue como si al estar por fin en sus manos lo hubiera tirado a un abismo sin fin. No escuchaba la voz de Hinata, apenas sentía como le movía, no quería ver a nadie, no quería escuchar nada... El orgullo que se había tragado para hablar con el de pecas se desvaneció con el aire. Se sentía pisoteado. Un nombre llego a sus pensamientos entre tanta confusión.
Kageyama.
Le mataría, por su alma que lo haría. El rey le había quitado lo que más quería, justo cuando al fin se daba cuenta, se lo arrebato en un instante. ¿Como fue posible que en casi solo una semana, el rey desvaneciera cualquier rastro del amor de Yamaguchi hacia el rubio? ¿Acaso Yamaguchi no lo amaba tanto como proclamaba? Salió de su pensamiento al darse cuenta como Hinata le jalaba a una dirección desconocida.
"¿A dónde rayos me llevas?" Estaba frustrado lo suficiente como para aguantar de paso a el más bajo. Este no contesto por un momento, como si pensara su respuesta final.
"Al único lugar y con las únicas personas que creo son las indicadas para ayudar" Tsukishima ya no dijo nada, no valía la pena discutir con Hinata y no tenía las ganas de hacerlo de todos modos.
Caminaron un rato hasta que estuvieron frente a una hermosa pastelería. Tsukishima se pregunto ¿Que clase de pastelería estaba abierta a esas horas?
"¿Para qué..." Antes de que continuara, Hinata lo empujo dentro.
"¿Tsukishima? ¿Shoyo?" El rubio dirigió su mirada a la persona que menciono sus nombres, para su sorpresa ahí de encontraban Kenma comiendo un flan y Kuroo con un traje de camarero.
"¿Trabajas?"
"Nos quedaremos un tiempo por aquí y necesito pagar el hospedaje" Kuroo sonreía como si nada, todo parecía normal a excepción de que el lugar estaba vacío.
"Ya iba a cerrar" explico.
Después de que se sentaron a la mesa junto a Kenma, Hinata relato lo sucedido desde su punto de vista; después continuó Tsukishima, contando la historia completa.
"¿Entonces que harás?" Pregunto Kuroo poniendo una rebanada de pastel frente a Hinata, que al verlo se le iluminaron los ojos comenzando a comer. El rubio pensó por un momento, la verdad es que no tenía idea.
"No lo se... Dejarlo pasar, supongo" Mientras Hinata comía, Kenma le limpiaba el rostro con una servilleta.
"Esa ya no es una opción" menciono Kenma sin dejar de limpiar a Hinata, Tsukishima centro toda su atención en él.
"Técnicamente ya te declaraste, ahora no puedes simplemente hacer como si no hubiera pasado... Kageyama te lo quito ¿no?" Eso último sorprendió tanto a Tsukishima como Hinata, ambos bajaron la mirada. Kenma le miro fijamente, serio. Kuroo le tomo de la mano.
"Entonces reconquístalo... Por una razón se enamoró de ti, explota eso. Da la vuelta al juego, se tu quien decida que pase." Las palabras de Kenma ni siquiera pareciera que vinieran de él, pero lo hacían; y estaba impregnadas con verdad, estaba decidido.
Ganaría a Yamaguchi Tadashi. De cualquier forma.
Corría a toda velocidad, velocidad que ni siquiera creía poseer. Tenía un rumbo fijo, sabía que debía hacer y a que enfrentarse. El beso de Tsukishima aún ardía en sus labios, como si hubiera sido marcado con fuego; sentía las caricias en su piel, pero no sabía si se sentían bien o mal. Su mente no funcionaba, sus movimiento no coordinaban, cada paso que daba era un reto y cada latido era un terremoto.
Tocaron a su puerta con insistencia, no esperaba a nadie ese día. De hecho, no creía que alguien quisiera verlo. Se levantó del sofá y abrió la puerta. Alguien se le abalanzó, tomándolo del cuello de la camisa, acercándolo rápidamente. Parecía como si le quisiera besar.
Yamaguchi...
Se dispuso a cerrar los ojos, pero la acción siguiente dejo en claro para que venía. Lo zarandeaba con fuerza, de adelante a atrás, de un lado a otro, Kageyama sintió el dolor en el cuello por aquellas acciones furiosas. Balbuceaba cosas incomprensibles para el setter, que trataba de detenerle.
"¡DEVUELVEMELO! ¡DEVUELVEMELO AHORA!" Gritaba una y otra vez, confundiendo a Kageyama.
"¡DE QUE COÑO ME HABLAS, YAMAGUCHI!"
"¡DEVUELVEMELO!"
"¡LO HARÍA SI ME DIJERAS QUE TE QUITE!" De repente el movimiento cesó, Yamaguchi recargo su cabeza en el pecho de Kageyama. El otro por otra parte, seguía sin entender nada.
"Mi amor por Tsukki" sollozo.
Así que era eso...
Beso tras beso, prenda tras prenda, Suga y Daichi se sumergían en su propio mundo, la madre de Karasuno sentado en las piernas de Daichi, besándose con desesperación, ansiando el contacto. Sus lenguas se enredaban, peleaban entre si en una guerra que no requería ganador. Se apegaban el uno al otro, tocando hasta donde sus manos podían llegar; Daichi masajeaba el trasero de su novio, sabían para que habían ido, sabían que acabarían haciéndolo, pero ese era el punto.
Koushi estiraba la camiseta del capitán, casi queriendo arrancarla de su cuerpo, movía sus caderas para alentar al otro a seguir, el choque de pelvis les volvía locos, los roces mas profundos les envolvían en una sensación embriagante. La ropa quedo de lado, tirada por alguna parte de la habitación, la escena era tan salvaje, tan excitante para ambos. Daichi se posiciono encima de su novio, devorando su cuello, marcándolo como suyo. Suga se retorcía debajo, ansiando el momento en el que Daichi pasara a lo más importante. El capitán le abrió las piernas, a lo que Koushi no protesto; estaban listos para eso, no era la primera vez que llegaban tan lejos, pero si la primera en la que llegarían al final. Se adentro de a poco en su cuerpo, tratando de hacer el menor daño posible, Suga se encontraba relajado para que el trabajo fuera más fácil. Centímetro a centímetro, Daichi se introducía en Suga, sacándole suspiros y jadeos, ambos estaban ansiosos. Pero un recuerdo invadió la mente de Suga.
Hinata llorando.
Yamaguchi angustiado.
Kageyama destrozado.
Tsukishima confundido.
Ukai arrepentido.
Takeda ofendido.
Todos…
"E-Espera Da-daichi…" Suga se separo completamente del capitán, que estaba asustado preguntándose si le había hecho daño. Se acercó a él, con un semblante de preocupación, Suga tenia las lagrimas contenidas en sus ojos.
"¿Qué pasa… Koushi?" Suga se abrazó a Daichi con todas sus fuerzas, sollozando levemente.
"No puedo Daichi… No ahora… Todos están pasándola mal y yo… yo… no he podido ayudarlos. No es justo que yo este haciendo esto contigo mientras ellos… ellos… Siento como si me burlara" Daichi le abrazo, acariciando su cabello con delicadeza. Para cualquiera esa seria una excusa, pero no conocían a Koushi de la manera en la que Daichi lo hacia. Suga era como una verdadera madre, se preocupaba por los demás antes que por el mismo y eso era una clara muestra de ello. Mientras todos estaban estresados, cansados y casi al borde de la desesperación; ellos eran completamente felices… algo imperdonable para Sugawara.
"Encontraremos una solución… les ayudaremos, te lo prometo" Suga se separo un poco solo para ver el rostro de su novio con incredulidad. Daichi le limpio las lágrimas, con una sonrisa para calmarle.
"¿En serio?... ¿No estas molesto?" El otro soltó una leve risa para después besar su frente con ternura.
"Nunca contigo… Hare todo lo que este a mi alcance para que ellos estén bien" Suga sonrió, aferrándose a Daichi, sintiéndose seguro.
Todo por ti, Koushi…
Sé que estarán pensando que primero: Kuroo y Kenma no aparecen mucho, segundo: Iwaizumi y Oikawa junto con Takeda, Ukai, Nishinoya y Asahi no aparecieron y tercero: van a matarme. ¡Pero todo tiene solución en la vida! Creanme que todo tiene solución… y una pequeña aclaración, ESTO NO ES UN KAGEYAMA X YAMAGUCHI, así es la trama de la historia, sé que pareciese que son algo mas pero créanme que no es así… sin mas les agradezco leer mi fic, enserio que se los debo por sus lindos comentarios, creo que eso es todo, el próximo será mas largo xDD bueno adiós, hasta la próxima semana –domingo- :DD… ¿reviews? :3
