Disclaimer:

Las obras de Harry Potter ni sus personajes me pertenecen, son propiedad de J.K. Rowling. Sólo es de mi autoría la trama de esta historia y no autorizo su publicación, entera o parcial, en otro sitio sin mi consentimiento.

Holaa! Gracias como siempre por tomarse el tiempo de leer, y bienvenidas Satii y aquellas que me han sumado como historia y autor favorito y follow. Muchas gracias a todas por leer y comentar, anímense a dejarme reviews y actualizare con más ganas.

Hoy este capítulo va especialmente para: SmileyAstrid (el otro dia creo que al contestar tu review cometí un error de distracción por mandar muchos mensajes juntos y te di la bienvenida nuevamente jeje,lo sé, lo sé eres mi fan y vas a matarmepensé apenas lo envié y note el error), Francesca Salazar (siempre brindándome apoyo, preocupándote por mí y comentando sin falta) y Natyob (siempre haciendo una crítica adorable y dándome ánimos para escribir más, y dándome ideas junto con Francesca).

Capítulo 10.

La semana paso tranquila y otro viernes llegó, Luna salió antes de su clase así que le envió a Draco una nota voladora, si no quería ver al Slytherin enojado eso era lo mejor.

"Mi clase terminó antes, estaré en los jardines, cerca del lago."

Draco se separó de sus compañeros de casa y se dirigió con paso seguro hacía los jardines, estaba particularmente de mal humor, le dolía la cabeza y Pansy no se había callado ni un solo minuto hablando de colores de moda y otras tonterías, además llevaba prácticamente desde el verano sin dormir a causa de las pesadillas sobre la guerra. Empujó a varios alumnos que se atravesaron en su camino antes de salir a los terrenos del colegio.

La encontró sentada sobre una manta y apoyada contra el tronco de un árbol, leía distraídamente y del revés un ejemplar del Quisquilloso.

—Hola Draco, creí que no vendrías —ella levantó su vista hacia él— tienes muchos Torposoplos en la cabeza.

—Debemos pasar tiempo juntos, ¿recuerdas? Ciertamente hubiera preferido dormir. No sé qué sean para ti los portosolos, pero me duele la cabeza, así que evita hablar de criaturas extrañas, pues estoy de mal humor.

—Torposoplos —musitó bajito— Puedes recostarte aquí si quieres, no te molestaré. Seguiré leyendo.

—No me gusta ensuciarme —comentó el blondo con una mueca de asco—.

—Ten, entonces puedes recostarte en el tronco del árbol o apoyar tu cabeza en mis piernas, si quieres, no me molesta —dijo mientras le alcanzaba una manta igual a sobre la que estaba sentada—.

El rubio realmente estaba cansado y adolorido, así que se lo pensó y después de todo se suponía que eran una pareja de enamorados así que no estaría mal parecerlo también, en este colegio todos unos chismosos, empezando por el director, pensó el joven mientras se acomodaba para apoyar su cabeza en las piernas de la chica, que a su vez se encontraba semi recostada contra el tronco del árbol.No era tan malo como pensaba, era bastante cómodo y el aire fresco resultaba reconfortante, pero el maldito dolor no se iba.

—Si no te disgusta, tengo una pequeña poción para el dolor de cabeza en mi bolso, la llevo siempre conmigo porque creo que el dolor de cabeza es muy molesto. Si quieres puedo aplicártela —ofreció Luna con dulzura—.

—¿La has usado antes? ¿Estás segura de que no va a matarme?

—A veces he tenido jaqueca y la he usado, es muy efectiva.

Lo dudo un instante, pero finalmente el Slytherin accedió.

—Debo aplicártela en la frente y la cabeza, es decir en la zona que te duele. Puedes cerrar los ojos si quieres.

La pequeña y suave mano de Luna untó la poción en la frente del muchacho, que rápidamente comenzó a sentir un poco de alivio y fue relajándose, continúo aplicando pequeñas porciones de la ambarina poción que vertía en su mano entre los cabellos del chico.

Draco pronto sintió el alivio y encontró reconfortante las caricias que Luna le proporcionaba a su cabello al introducir sus pequeños dedos por entre los rubios mechones. Pensaba en si serían las caricias o los efectos de la poción lo que lo habían relajado tanto, cuando el cansancio y el sueño lo fueron venciendo hasta que se durmió.

Lo último que escuchó fue un:

—Tienes un cabello muy suave y bonito. Me gusta.

~O~

—Draco, Draco debes despertar. Tenemos que volver al castillo, pronto oscurecerá.

La suave voz que lo llamaba finalmente lo despertó.

—Mmmm, mmm ¿Qué quieres?

Cuando por fin abrió los ojos cayó en la cuenta de donde estaba y con quien.

—Draco debemos volver antes de que se haga tarde y nos castiguen.

—¿Por qué no me despertaste? ¿Cuánto llevo dormido?

—Unas dos horas, me dio pena despertarte, se te veía realmente cansado. Te ves muy tierno cuando duermes —agregó la muchacha—.

Se encaminaron juntos al castillo, con una sensación que les indicaba que ya no eran tan desconocidos, que podían compartir momentos agradables juntos.

Esa noche Draco durmió poco, pero lo poco que durmió no soñó con Voldemort ni con magia oscura, sino con unas suaves manos que acariciaban su cabello.

~O~

¿Y bien? ¿Qué les pareció? Dejen sus comentarios y las espero en el próximo capítulo.