Este Fic esta inspirado en la canción que me dio un soplo de inspiración en medio de un eterno verano. Girl on fire (Alicia Keys) y Luz de día (enanitos verdes). Mi musa esta recuperándose de un largo invierno. Hay nueva música nuevos gustos y viejos olvidados
Gracias a RKL GT, Alguita 100, Guest (que creo que escribe en portugués), Bliu Liz y serena princesita hale. Sus reviews dan animo.
Esta historia es mia pero los personajes son de JKRowling
Han pasado tantas cosas desde la ultima vez que mantuvo contacto con la CIOM. Se divorcio 9 meses después en un alegato de infidelidad de su exesposo (todo fue arreglado claro) solo estuvieron juntos medio año, no he visto a mi hija en casi más de un año (seria demasiado peligroso hasta pensar en ella) y por su puesto tengo una misión, averiguar todo sobre ''El proyecto Säuberg'' cuyo presidente es nadie más que Kraven Petrius, un hombre al cual yo respeto mucho y llamaba mi amigo, ahora lo debo sabotear, si todo resulta ser real claro. En la vida sentimental sospecharan que estando soltera he tenido mucha actividad, pues están equivocados, no he siquiera tenido tiempo de pensar en algo más que en mi misión y seguirá así
–señorita Parkinson su transporte ya esta listo
–muy bien, espérame abajo Digwich –digo arreglándome el maquillaje en los ojos, me encantan los tonos ahumados y los labios rojos con mi vestido de chifon y satín negro. Largo hasta rozar el suelo caon caída libre moviéndose majestuosamente a cada paso, escote tipo halter y descubierto de la espalda hasta donde pierde su nombre, el cabello recogido elegantemente hacia un lado con un pequeño moño finalizando con dos zarcillos de diamantes
–si Madam –ashhh otro baile de empresarios gordos y aburridos, si tengo que aguantar otra insinuación más del viejo verde de mi exjefe me vomitare encima. Me miro una vez más en el espejo, me parezco mucho a la mujer que mis padres hubieran querido que me convirtiera, pura finesa y aristocracia, arrugo el entrecejo un segundo pero luego pongo la cara de creerme hasta mis propias mentiras y estoy lista.
El baile es de gala, solo lo mejor de lo mejor en el palacete de los duques de Woltren en Suecia. Me han anunciado en lo más alto de las gradas y ocurre algo de lo que nunca me canso, atraer miradas, ya sean masculinas con asombro o femeninas con envidia por mi vestido o figura . Bajo las escaleras con elegancia, varias manos me esperan para ayudrame a bajar, debo admitir que es esta el parte mas sencilla de mi trabajo
–señorita Parkinson, su presencia es la que hace brillar esta velada –me toma la mano sir Baltran, un señor de 42 años bien conservado y dueño de la mitad de Paris
–gracias sir Baltran, pero creo que esos cumplidos no le agradaran mucho a su esposa –señale con la cabeza a lady Baltran mientras esta venia a claras leguas a cuidar a su marido –nos veremos –seguí circulando tomando una copa de Champan. No logro ver a Petrius por ningun lado, diviso a lo lejos al anfrition y me acerco para iniciar un conversación y sacarle donde esta Petrius
–Duque de Woltren –hago una reverencia al hombre de 50 años parado frente a mi, todo pomposo con sus medallas en el traje y un sombrero de copa
–Señorita Parkinson que alegría verla esta noche –me sosteniene la mano y la besa
–el gusto es mío, es una noche muy hermosa –casi se que dirá, son tan predecibles
–solo porque esta usted aquí –sonrió pero por dentro pienso que los hombres son tan poco imaginativos, ¿nadie tiene otra cosa que decirme? Ese cumplido esta muy gastado desde hace siglos –ademas me alegra que usted si haya podido venir –¿que quiere decir eso?
–disculpe, no entiendo porque lo dice
–su amigo, el señor Petrius ¿no le dijo? Mando una carta esta mañana disculpándose porque no podrá llegar, al parecer lo han llamado de urgencia para Alemania, me parece que las escrituras de su abuelo incluían un castillo, pero no estoy seguro –ashh, me hace rabiar desconocer información cuando yo debería saberlo
–oh, entonces espero que le todo saga bien, muchas gracias duque
–oh mi querida si necesitas una pareja para el baile de seguro te sobraran manos para ir
–nuevamente gracias –hago otra reverencia y salgo de ahí ¿Cómo es que no me dijo que iría a Alemania? Creí que éramos amigos y ahora tendré que pasarme la otra velada entre viejos borrachos y cumplidos gastados solo para guardar las apariencias. Me acerco a la puerta que da a los jardines y tomo otra copa de champagne y sin que nadie pueda oírme suelto un bufido (poco elegante) de cansancio
–eso no fue nada elegante –me sobresalto por la voz detrás de mi, no oí a nadie acercarse por la música, un escalofríos recorre mi espalda y volteo. Al posar mis ojos en él siento como mi estomago se encoje y no se pórque ¿Quién es? es un hombre alto de unos 30 y tantos años, delgado pero no flaco, elegante, cabello cobrizo algo rebelde pero eso no importa, son sus ojos… esos ojos miel me miran con una intensidad que no había visto. Ufff controlate Pansy, además es el hombre que te acaba de oír bufar como una yegua
–oh discúlpeme sir…
–solo Edmont Palavel –me sonríe y me deslumbro, pero gracias a Merlín soy espía y no le demuestro, de pronto siento los vellos de nuca erizarse, ese olor que emana de el me envuelve como a una sabana de seda, respiro hondo tratando de llenar mis pulmones como si fuera una droga –creo que es un poco cansado andar llamando todo el tiempo a una persona por su titulo nobiliario ¿no cree?
–bueno, es parte del protocolo –no lo admito pero si es tedioso, saber que no lo soy la única que lo piensa es bueno, pero no para mi disfraz
–¿y en que parte del protocolo permite a una señorita bufar como una yegua? –volteo a verlo rápidamente ¿Qué es lo ha dicho?
–en la misma parte que permite a un caballero andar insultando a dicha señorita –se rie y por un momento siento como si esa risa ….No. en ese momento los suaves acordes de un vals callan el bullicio
–¿quisiera bailar mi lady? –me ofrece su mano con esa sonrisa que ahora quiero quitar a besos y un golpe y luego volver a besar
–No –este tipo esta loco, hermoso, pero loco, porque al parecer mi negativa lo ha hecho sonreír más todvia, argggg! Esa sonrisa debería ser prohibida
–¿y cuál regla del protocolo seria esa? –dice sonriendo –al menos me permitiría darle otra copa de champagne, creo que ya comprobó lo suficiente la resistencia del cristal
–¿Qué? ¿Cómo se atreve? –no me había dado cuenta que desde que el apareció había empezado a apretar la copa, el me la quita (o arranca prácticamente) de las manos y me da otra
– la copa es para tomarse, no se exprime –dice como si fuera una niña en su primer baile
–¿pero quién se ha creído que es?
–bueno, he impedido que se cortara la mano con el cristal, así que seria algo así como su salvador –sonríe de lado con esa mirada picara, ashhh ahora me dan ganas de arrancarle las pupilas
–discúlpeme –doy un paso atrás –pero no necesito un salvador, y menos a uno como usted –doy la vuelta rápidamente y estoy tan molesta que no me he fijado en el chico de las copas y hemos chocado, me cubri la cara con las manos al verlo voltear la bandeja pero en vez de sentir el liquido empaparme solo sentí una presión en mi bajo vientre –abro los ojos y bajo la mano para ver, estoy un poco alejada del desastre pero lo más signifiativo es el brazo que me tiene sujeta contra un firme cuerpo
–¿estas bien muchacho? –pregunta esa voz que ahora me parece calida, miro al joven que se levanta del suelo empapado
–si señor, gracias. Discúlpeme mi lady –dice apenado y se va
–oh mi querida ¿estas bien? –dice una señora regordeta señalando mi mano que empezaba a sangrar
–si creo que…
–si me disculpan llevare a la señorita a un sitio más tranquilo para que le vean esa herida
–si claro, todo un caballero –se rio la señora y el apretó el agarre en mi vientre me rodeo y me llevo de la mano a los jardines, no estoy segura pero me pareció oírlo mascullar –…ese temperamento –entre dientes
–puedo caminar sola –le dije soltándome
–al parecer no –me rebatió
–¿Cómo se atreve?
–pues me atrevo porque… porque si, ahora siéntese y déjeme verle esa herida –me sostuve la mano lejos para que no la tocara
–no duele –digo seria, es en serio esta nimiedad no duele. Si el supiera todos los golpes, fracturas, lesiones y quemaduras que he recibido…esto seria una día de campo. Pero aun así me enternece que se preocupe.
–pero se va a infectar si no se limpia –si es una persona muy insistente
–entonces iré al tocador a limpiarla –no quiero seguir un minuto más aquí con el y su olor que me
–¿y llenarle los pisos de sangre al duque? –alzo una ceja y mire el interior de la fiesta
–no me importa –dije pero al instante sentí unas manos sobre mis codos y me sentaron con agilidad
–no es de señoritas ser insolente, ahora deja, que yo arreglare esto –algo que dijo me detuvo de inmedito y lo vi en sus ojos pero rápidamente cambio y dentro de su chaqueta saco una varita la apunto a su bolsillo donde convoco una botellita de díctamo ¿Qué esta pasando?
–¿eres mago?
–si, soy sangre mestiza ¿y tú?
–los Parkinson venimos de un gran linaje de sangres pura, aunque eso ya no importa mucho después de la guerra mágica –el solo se mantuvo callado viendo mi mano, desde donde estaba podía sentir su aroma almizcle mesclado con naturaleza que nos rodeaba–¿no preguntara de que lado estuve? –trate de apartar mi mano suavemente de las suyas, tan tibias y tersas pero el la mantiene en su lugar con un firme pero gentil apretón–levanto la mirada
– ¿eso te define? –pregunta sin apartar su mirada de mi mano ya sana, y con su dedo indice traza una línea recta desde mi muñeca hasta el final de mi anular, es solo un toque pero que estimula cada receptor en mi piel y extrañamente se queda acariciando la marca de donde antes estuvo mi anillo de bodas trato de verlo a los ojos pero sigue sin levantar la vista, es como si quisiera ocultar algo
–Jamás –digo carraspeando un poco para liberar toda esta tensión en el aire
–entonces no importa, el pasado es historia solo el presente es importante porque viviéndolo aseguras que no te arrepentirás cuando llegue el mañana –sube lentamente mi mano y le da un beso en donde antes tuve la herida, es extraño como la besa, cierra sus ojos y es casi reverente
–a veces el pasado puede ser tan fuerte que corrompe el futuro, y pienso en como hubieran sido las cosas si yo no fuera lo que soy –no se porque lo dije, había algo en esos ojos, en su forma de besar mi mano, el tono gutural que había adquirido su voz que me hacían confiar en ese hombre
–el hubiera no existe, no podemos cambiar el pasado y creo que sea lo que sea que hallamos hecho tuvo que ser y además no puede ser tan malo si nos llevo hasta donde estamos ahora , ahora solo queda ''que haremos para ser mejores''… –llevo la parten interior de mi muñeca a sus labios en una leve caricia –…solo tu …–y trazando una línea con su pulgar desde mi pómulo derecho a mi labio superior rozando el inferior –…solo yo –su tacto se sentía como un rayo de sol quemando todo a su paso y al mismo tiempo deseando por más, la piel me hormigueaba al sentir sus fútiles caricias que solo podía cerrar los ojos y tratar de absorberlas sin temblar ¿Qué era esto que sentía? Entonces se prendió una alarma en mi cabeza, como una sirena de advertencia retumbo en todo mi ser ¿Qué diablos estaba haciendo? Rápidamente sin siquiera pensarlo me levante dejándolo hincado en el suelo con las manos extendidas
–Le agradezco por su ayuda sir Palavel, ya he tomado mucho de su tiempo, adiós –mientras hablaba el solo se puso de pie viéndome con esos ojos examinadores
–¿De qué huyes Pansy? –Su pregunta me detuvo en seco, voltee verlo en esos ojos –No te vayas –su voz paso de ser ronca a tener una nota de desesperación en ella, lo cual me alerto más
–¿Qué es lo que quieres de mi? ¿Por qué te acercaste a mi en primer lugar? –el se acerco con cautela mientras el aire de la noche envolvía nuestros cuerpos con una melodía desde el fondo del salón. Su presencia me perturbaba cómo ya tiempos no lo hacia una persona y eso daba miedo, no sabia si correr o seguir ahí hasta que el hablo
– ¿quieres la verdad? –su pregunta me puso en alerta
–Por supuesto –el se acerco sin dejar de mirar mis ojos, y su mirada era como si quiera absorber mi imagen
–Un baile
–¿Qué? –esperaba cualquier respuesta menos esa
–Es todo lo que quiero en este mundo, un baile contigo –me extiende la mano en ese momento se oye la versión acústica de ''Luz de Día –estaba cansando tan cansado de mi vida, tan cansado de fingir ser algo que no soy, hasta que te vi bajar por esas escaleras y mi mundo se detuvo, lo supe en ese instante
–trague grueso y pregunte
–¿el que?
–el porque estoy aquí… y eres tú –respiro hondo y había mantenido el aire todo este tiempo –así que, Pansy Parkinson me harías el honor de concederme este baile –sus ojos no se separaron de los míos, avanzo un paso al ver que yo retrocedía –porfavor –sus ojos adquieron un tono suplicante y seria mentir decir que no quería, el era como un imán y al ver su expresión supe que iría con el donde el me pidiera, así que dando un paso hacia el tome su mano
–solo porque has dicho porfavor –sonreí cómo una tonta pero el solo tomo mi mano y beso mi palma acercándola a su rostro, como con añoranza y desesperación, cerro los ojos, así que me acerque y deslize una mano en su hombro y me acerque a él para iniciar el baile. Cuando poso su mano en mi cintura, lo supe, que todo estaría bien con el.. aquí conmigo. Y así nos movimos, sintiéndonos el uno al otro en una terraza cerca de los jardines.
La música cambio no se cuantas veces y nosotros seguíamos así, con nuestra propia melodía, lentamente había dejado de sostener su mano y ahora entrelazaba mis manos detrás de su nuca mientras el abrazaba mi cuerpo algo posesivo con una mano en mi espalda desnuda y otra en mi cintura, colocaba su cabeza sobre la mía que estaba apoyada en su pecho. No existe mejor combinación que su olor mezclado con el palpitar de su corazón.
Me sentía en casa, porque el era mi casa. De pronto su corazón palpito un poco más rápido lo que me llevo a verlo a los ojos, estos habían adquirido un brillo diferente
–Pansy… –susurro en un tono de voz diferente, estuve a punto de preguntarle ¿que le pasaba? Pero sus labios no me dejaron terminar. Sus labios me saborean con algo parecido a la desesperación y anhelo, las emociones eran tantas que no pude si no que corresponder de igual manera. El beso era tan tierno y cargado de emociones, una vibraciones eléctricas me recorrieron desde mis labios hasta la punta de mis pies. Todo alrededor se apago y no existió. Estaba totalmente sumergida en las sensaciones de ese beso. Sus manos hacían estragos con mis nervios cuando acariciaban mi espalda y mis manos no sabían que les gustaba más si revolver su cabello o su espalda que se contraía con cada caricia.
Sentía cómo mis piernas se debilitaban y los sonidos de mis gemidos y gruñidos llenaban el jardín. Nuestras lenguas se enrollaban entre si, degustándose, reconociéndose, luchando por placer. El siempre enemigo de todos los besos llamo para reclamar su falta y tuvimos que para un poco para respirar, nuestras respiraciones eran agitadas y superficiales. Luego el se quedo mirando mis labios rojos y algo magullados
–Pansy… yo
–si vas a decir que lo sientes te pateare en tus reales joyas –el rio y me abrazo a su pecho, las vibraciones de su risa enviaron una electricidad por mi cuerpo que termino concentrándose en el vértice de mis piernas, tuve que apretarlas para no sentir que mis líquidos desbordaran más allá de mis interiores. Me miro y me beso con ternura
–lo único que siento es que la noche tenga que terminar –entonces tome una decisión, tenía claro que posiblemente nunca lo volvería a ver, al menos que el quisiera y además nunca me había ido con un hombre que acababa de conocer , pero es que en mi corazón triste y roto se sentía un poco menos vacio con el, era cómo si lo conociera de toda una vida, no podía describir esa sensación en mi pecho pero extrañamente parecía lo correcto, y poniendo en orden mis emociones y mi cabeza agarre valor para mi propuesta
–no tiene porque terminar aquí si tú quieres –subí mis manos por su pecho en una clara invitación , el solo se separo de mi agarrándome de los brazos viéndome directamente con sus ojos bien abiertos. Se miraba algo confundido y ¿enojado? yo solo esperaba no haber metido la pata y quedar cómo una mujer fácil. Me golpee mentalmente. Por supuesto que quedaste cómo una fácil y si te estas comportando cómo una, debí esperar que el insinuara algo o mejor solo disfrutar del beso y ya. Ahora el debe creer que te vas con cualquiera ó peor aceptara y luego te tratara cómo una puta. Porque seré tan idiota. Nunca aprendo de mis errores.
El seguía mudo viéndome, había apretado un poco su agarre en mis brazos. Me separe de su agarre y arregle mi cabello un poco. Tenia que rescatar un poco de la dignidad que me quedaba. Si el quería creer que me iba a la cama con cualquiera… pues que le den por idiota. El no me conoce y no tiene derecho a juzgarme
–Olvídalo –espete –recordé que solo querías tú baile y ya has obtenido más de lo que querías de mi. Ahora adiós
–No, espera –me detuvo tomándome de los antebrazos con más fuerza de la necesaria
–suéltame ahora –se veía claramente molesto
–¿Cuántos más? –me grito bajo claramente molesto
–¿Qué?
–me oíste, ¿cuántos más han disfrutado de… tus favores? –sus manos aumentaban su presión poniéndome alerta
–eres un idiota
–¡DÍMELO PANSY! necesito oír ah cuantos has dejado besarte, cuantos dejaste que te tocaran cómo yo lo hago, a cuantos has dejado poseerte en la noche –¿serian celos? No podía ser. Estaba claramente loco. No tenía el derecho de preguntarme eso. Con furia me libere de su agarre y no dude en dejarle marcada mi mano en su mejilla derecha con desilusión
–eres un maldito imbécil –él se toco la cara como si fuera sacado de un trance, frunció el ceño y antes de que pudiera pasar con el arco al salón me alcanzo con rapidez y me atrapo entre una de las columnas del exterior, ocultos de cualquiera que viera hacia al jardín, ahí me encerró entre la pared y su cuerpo demasiado pegado a mi – ¿Qué estás haciendo? ¡Suéltame o grito!
–No –gruño y en un movimiento que hice a mis piernas para sacar mi varita el mostro tener reflejos de felino y me tomo de las manos poniéndolas detrás de mi espalda obligándome a acercar mis pechos a su torso, era más fuerte de lo que parecía
–Auxi… –antes de que pudiera gritar me acerco sus labios besándome con furia y desesperación, no sabia si era un castigo o un premio, pero estar así entre su cuerpo sintiendo la dureza de la pared detrás era más que excitante ¿pero que estaba pensando? ¿Acaso ya olvide las horribles cosas que me dijo? El es un idiota
–si vuelves a gritar te besare –forceje sin descanso
–suéltame ¿ya no me humillaste bastante por una noche? –le solté con desprecio
–Perdóname si te hice daño, era lo último que quería hacer
–si claro, eres un idiota, no tienes derecho a preguntarme lo que dijiste ni tratarme lo cómo lo hiciste –lo mire con cara de replicar –no es de tú incumbencia con cuantos yo me haya acostado, lee mis labios NO. TE. IMPORTA
–ahí es donde estas equivocada, si me importa pero…. Pero…pero no para juzgarte
–eres un mentiroso de mierda –a lo cual el respondió besándome, mis piernas se aflojaron con l intensidad de ese beso, apretando su agarre, recorrió mis labios, mi mandíbula y avanzo por mis pómulos hasta llegar a mi oreja izquierda dejando un rastro húmedo apara susurrar agónico
–No me importan cuantos hayan sido, cinco, siete, una decena ¡UNA CENTENA DE HOMBRES! no me importa. Solo es que… solamente tenia curiosidad –respiraba agitado, parecía querer llorar –para saber cuantos besos… tendré que darte… para que los olvides a todos ellos…. y solo me tengas en mente a mi
–eres un mentiroso, estabas claramente enojado, no soy estúpida
–no mentiré al decir que estaba celoso, claro que lo estaba, tendría que ser un ciego para no ver cómo los demás hombres te miran con lascivia en el salón, pero no pude evitar pensar porque me hiciste esa proposición si apenas nos conocíamos y lo reconozco mi reacción inicial fue la incorrecta pero luego solo pude pensar en que no me importa… y que tendría que darte un beso por cada otro hombre que lo haya hecho antes que yo hasta que solo pudieras pensar en mi –se relajo evidentemente y empezó a acariciar mi rostro con devoción, hablando más para él que para mi –cuantas veces tendría que tocarte por cada que lo haya hecho antes… hasta que solo sean mis manos las que recuerdes en tú cuerpo –trago grueso y él empezó a acariciar mis labios con sus dedos y luego rozarlos con sus labios solo incitando, su voz sonó más ronca, afectada por el deseo –y cuantas veces hacerte el amor… hasta que cuando pienses en tú primera vez sea mi rostro el que veas y me sientas dentro de ti –OH Merlín, de pronto estaba entre la espada y la pared (literalemente) eso que estaba sintiendo en mi vientre no era mi imaginación, se me hizo agua la boca y otra cosa también. Pero primero tendría que hacer una cosa
–y si te dijera que han sid más de una centena ¿Qué dirias? –lo mire seria
–te diría que será mejor que busquemos un giratiempo, porque esta será una larga noche y no te dejare ir de esa cama hasta cumplir lo prometido
–y si no quisiera
–pues conozco bien como usar un ''incarcerus''
–no lo harías
–retame, lo estoy deseando –y el brillo en sus ojos me decía que en serio lo estaba deseando y no puedo creer que yo también lo este haciendo –Dime Pansy, solo tienes que decir si lo quieres, si te arriesgas
–yo… -en ese momento se oye un carraspeo, es el duque Woltren y su esposa, viéndonos con miradas curiosas
–señorita Parkinson, señor Palavel ¡que sorpresa encontrarlos aquí!
–si, solo estaba acompañando a la señorita mientras curaba su mano
–oh! Mi niña estas bien
–si, ya estoy mejor
–ah entonces me puedes acompañar con lady Marguerit para ver la nueva decoración del salón de te –y sin previo aviso me llevo de la mano lejos de ahí, lejos de él.
Creo que será bueno para pensar un poco su propuesta, que no es diferente de la mía, y mientras acompañaba a otra lady vanidosa que obviamente envidiaba mi vestido una sentí que depositaron un papel en mi mano, con disimulo evaluo señales de movimiento sospechoso, ninguna, si fue sigiloso –cuando voy al tocador un minuto leo la nota: ''te espero en los jardines para cumplir mi promesa'' P. Y no puedo mirar esa P sin evitar pensar en otra persona, que está muy lejos. No Pansy, no te hagas esto, tú mereces ser feliz y nadie te había hecho sentir de nuevo así, bueno hasta esta noche.
Es como si mi cuerpo lo reconociera, y cuándo voy hacia los jardines sé que no importa lo que pase mañana, esta decisión fue la correcta. Mi corazón sufre una agitación cuándo lo ve ahí aflojando sus puños, y caminando visiblemente ansioso. Me ve y su semblante cambia, ahora irradia felicidad y camina hacia mi como temiendo que cambie de opinión
–Creí que no vendrías –me acerco a el y me lanzo a sus labios besándolo con pasión, me abraza tan fuerte queriendo fundir nuestros cuerpos, toco mi varita apareciéndonos en mi apartamento, más precisamente en mi cuarto. –No sabes cuánto te deseo –me dice besándome con desesperación sus labios recorren un camino entre mi cuello y mi clavícula, mientras sus manos se recrean en mi espalda bajando por mis piernas.
Siento mi corazón latir desbocado, de pronto el cuarto se ha vuelto más caliente, tanto que la ropa me sofoca, nuestros gemidos hacen eco en las paredes de mi cuarto. Sus labios me saben tan dulce, un suspiro de satisfacción sale de mi pecho cuándo el posa su mano en mi seno
–Son tan suaves y perfectos –empieza a jugar con el
–Déjate de juegos –gimo jalando sus cabellos
–no quieres juegos previos, está bien –tomándome en brazos me lleva hasta la cama donde se arrodilla encima de mi –eres excitante sabes –y pasando las manos desde mi cuello hasta mis pechos acunándonos –espero que no le tengas aprecio a este vestido –y con fuerza lo rasga desde mi cuello hasta la cintura, al ser de chiffon se rasgo fácil. Solo pude gimotear de la sorpresa, con prisa quito los retazos de mi vestido lanzándolos lejos al igual que su ropa.
Sus manos son cómo brasas ardientes mientras acarician mis piernas, no puedo dejar de admirar su cuerpo, el juego de luces sobre sus músculos lo hacían ver mágico, casi irreal. Su abdomen era todo lo que prometía ser, duro, firme, pero haba algo más, algo que no podía descifrar sobre su forma de tocarme
–Ahhh ya estoy lista –gimotee con sorpresa cuando sentí sus dedos bombeando dentro de mi sexo, empapándose de mis jugos. Se llevo los dedos a la boca y saboreo mis jugos cómo si fueron miel –mmmm que bien sabes, aunque no lo creo preciosa, me parece que podemos ayudarte un poco más
– ¿podemos? –dije asustada. Cuando me estaba incorporando el hundió su cabeza en mi entrepierna –ahhh ¡Oh demonios!
–shhh silencio
–Pero aaaaahhh –grite al sentirlo succionar mi clítoris con fuerza para luego gruñirme
–si dices una palabra que no sea un gemido o alguna incongruencia hare el incarcerus lo juro
–Noo
–entonces shhh, que es de mala educación hablar cuándo se está comiendo –y volvió a enterrar su lengua en mi
–ooooh aaaaah –lo sentía por todas partes, su lengua era tan aterciopelada que una simple lamida era un ramalazo de lujuria que se extendía por mi cuerpo
–eres tan dulce preciosa –su voz estaba afectada por la excitación pero también podía intuir un poco de ternura en ella
–oh ya no… ya no puedo –me aferre a su cuero cabelludo con firmeza, no sabía si era para alejarlo o matarlo si lo hacía
–si puedes –me discutió y tomando mi trasero con sus manos me alzo hasta dejarme apoyada solo con mi cuello en la cama y mis rodillas en sus hombros mientras el hincado se alimentaba de mi y con una mano palmeaba mi trasero –te gusta –su voz y su mano enviaba vibraciones más allá de mi sexo haciendo que un rio corriera por mis piernas hasta la cama. Lo podía sentir construyéndose, apretándose tanto que por un momento sentí que me daría un calambre, era tan fuerte que termine gritando su nombre
– ¡Edmont! ¡Edmont! –y al instante se detuvo cómo si le hubiera dado un puñetazo – ¿Qué paso?
–Nada… es solo –pero había algo en su mirada que decía otra cosa – ¿te oí decir algo además de gemir? –Rápidamente se puso juguetón bajando mis laxas piernas de sus hombros, era muy placentero y algo incomodo al mismo tiempo
–no
–me estas mintiendo preciosa –gateo sobre mi cuerpo besando desde mi vientre, jugando con los dientes en mis pezones
– ¡oh Merlín! son más grandes
– ¿qué? ¿Son más grandes?
–…más grandes de lo que imagine –dijo con mi pecho en su boca y siguió succionando hasta que no podía seguir hablando.
Temblaba entre sus brazos cómo nadie lo había logrado. El roce de su bulto aprisionado en sus bóxers me llenaba de placer mientras su lengua hacía estragos en mis endurecidos pezones.
No podía soportarlo más, mis manos no estaban quietas pasaban desde sus omoplatos a su espalda ancha hasta su cabello
–estas lista preciosa –no supe a qué horas se quito sus bóxers –oh bella, estas simplemente bella –y nuestras lenguas se encontraban en batalla nuevamente mientras el movía sus caderas rosando su notable erección contra los pliegues de mi sexo empujando su glande sobre mi clítoris y introduciendo solo su gran cabeza y sacándola de nuevo, humedeciéndolo y volviéndome loca –lo sientes preciosa
–si ahhh lo siento
– ¿en serio lo quieres?
–si ahhh
–¿Dónde lo quieres?
–ahhh tú sabes mmmm
–¿Dónde lo quieres? Tienes que ser específica cariño
–¡dentro de mí! ¡Ahora! –gemí, enterré mis uñas en su espalda haciéndolo cerrar los ojos de deseo
–amo que me arañes –gruño cómo un animal –pero sabes que más amo –negué rápidamente mientras movía mi cadera tratando de empalarme yo misma –sentirte apretada alrededor mío –apoyado en sus brazos me penetro duro. Arqueo mi espalda y exhalo un grito ahogado. Es tan grueso que me estira hasta la imposible. Solo mueve su cadera en circulos, sintiéndome, deleitándose en mi calor. Estoy tan ceñida y apretada que cada movimiento es una tortura. Puedo sentir el calor que emana su miembro dentro de mí, su textura, lo tortuoso de sus venas dentro de mi rozándome hasta enloquecer
Alzo mi mirada y lo descubro viéndome, pero no es una mirada de lujuria es más un sentimiento de gozo o placer o… ¿alegría? Eso es, es como si de pronto todo hubiera adquirido color
– ¿Estás… bien? –Jadeo con cada movimiento, toco su cara y cierra los ojos con melancolía, solo sonríe y me parece ver el inicio de unas lagrimas en sus ojos – ¿te lastimaste?
–shhh –me calla tranquilamente como a una bebe y me acaricia la cara con la nariz, besando mis parpados, parecieran etéreas caricias dadas por el viento, es como si quisiera absorberme en el tiempo –eres mi hogar –dice con añoranza. Tome su cara entre mis manos y lo bese tratando de transmitirle todo los sentimientos que me embargaban también
–me encanta que me consideres tú hogar, pero si no te mueves ahora tú hogar se irá a otra parte –el rio de buena gana
–mi hogar es insolente, me gusta
–¿Qué dijist… –ni siquiera me termino dejar de pensar cuándo se empezó a mover en serio. Todo alrededor desapareció, las dudas, el temor, la frustración, el dolor, solo estábamos él y yo
–esto es lo que querías no –su voz estaba impregnada de lujuria y deseo. Nuestros cuerpo sudorosos se friccionaban tanto que por un momento creí que sacaríamos llamas, el empuja tan fuerte nuestros sexos que el sonido de carne contra carne de sus húmedas y firmes embestidas se ha de escuchar hasta las escaleras, sin mencionar que el cabecero de la cama no aguantara mucho más.
Mis manos pasearon por las colinas de su espalda, recreándose en sus músculos hasta llegar a sus firmes glúteos que se contraían con cada embestida, los araño, los acaricio y hasta los hubiera besado de haber podido
–es…ahhh… tan caliente ahhh tan grande
– ¿quieres arder hermosa? Te lo daré, te lo daré todo –salió de mi solo dejando la punta dentro poniéndose sobre sus rodillas tomo mis muslos, jala mi trasero sobre sus piernas penetrándome fuerte, sin contemplación –eres tan estrecha Arggg me aprietas tanto como un guante –su voz había adquirido un nuevo matiz y ahora su rostro se retorcía de placer y lujuria.
Sentía desfallecer de lo mucho que mis músculos internos lo aprisionaban, no encontraba un lugar donde agarrarme para soportar el asalto así que tome lo que podía de la sabana subiendo mis brazos sobre la cabeza y cerré los puños arrugándola.
Quemaba. Mi interior estaba ardiendo y contrayéndose con cada embestida a mi centro. Es delicioso. Solo puedo mover mi cabeza desesperada. Abro mis ojos y extrañamente no está viendo mis pechos rebotar si no mi cara, el está viendo mis expresiones y apretando la mandíbula de placer al ver donde nuestro cuerpos rudamente se unían. La presión de sus dedos en mi carne de seguro va a dejar marcas.
–te sientes tan bien y tan… apretada –su voz ahogada de placer le da un tono más placentero y carnal, aprieto más mis músculos internos por el placer de oírlo –Argggg sí. Te gusta que te hable verdad, que te diga lo genial que te sientes apretándome descaradamente
–si, me encanta oírlo Ahhh –el muy desgraciado a aumentado su ritmo, siento cómo mis pechos rebotan y su agarre se afianza enterrando los dedos en mi cadera, el olor a sexo me embota los sentidos y el calor de nuestros cuerpos se concentra en un solo punto, siento que unas de sus manos se desliza por mi pierna hasta llegar a los pliegues de mi húmedo sexo
–Quiero que te vengas tan fuerte como nunca lo has hecho –tomando mi clítoris entre sus dedos empezó a masajearlo sin delicadeza ni contemplaciones. El nudo que se formo en mi vientre se disperso y se rompió en miles de pedazos haciéndome arquear la espalda y flexionar los dedos de mis pies
–Ahhhhhh –grite como pude, para luego sentirlo venirse fuerte dentro de mí. Su semilla estaba caliente llenándome y desbordándose entre mis piernas mientras trataba de normalizar su respiración mientras su cuerpo se estremece con cada disparo dentro de mi
–Dios te sientes tan bien
–ahhh eso fue –se tiende sobre mi, me abraza y besa los labios. Es tan reconfortante. Con un brazo sosteniendo su cabeza mientras me besa perezoso y dulce mientras con la otra acaricia mis piernas, acuna en su palma mi coño jugando a perder sus dedos dentro, mi cadera, mi vientre, masajea mis pechos hasta llegar a mi espalda, abrazándome. –¡Wow! Edmont –dije haciendo que él se detuviera de golpe. No se mueve y no puedo verle la cara porque en ese momento estaba acariciando mi cuello con sus labios
– ¿Qué dijiste? –no podía jurarlo, pero en ese momento de debilidad sentí que su voz era otra. Me vio extrañado
–Nada, solo dije tú nombre –el parpadeo confundido por un momento para luego recuperarse pensativo y poner esa cara de lujuria –¿recuerdas lo que te dije sobre hablar?
–no lo harías –se inclino sobre su ropa y saco su varita con una floriuta
–incarcerus –entonces unas cuerdas salieron de la punta de la varita atando mis muñecas al cabecero de la cama
– ¿Qué estás haciendo?
–Cumpliendo mi promesa preciosa
–Estás loco –forcejee contra mis ataduras, eran algo rasposas y… ¿excitantes?
–shhh recuerdas no debes hablar y ahora tendrás tú castigo –colocándose ahorcadas sobre mi torso empezó a masajear mis pechos con rudeza haciendo rodar mis pezones entre sus dedos y tirándolos como si fueran botones elásticos
–Ahhh duele –cada giro que el hacia en mis pezones era un rayo de excitación hacia mi sexo. los aprieta y los manosea jugando apretar mis senos entre si para luego verlos bambolearse por su gran tamaño, y es que después de tener una hija gane algunas curvas extra.
–¡rayos! Me encantan tus pechos, me podría volver adicto a ellos, a su color, a su sabor… –y tomándolos con ambas manos los junto colocando su solida erección entre ellos –…a su textura –sonidos guturales salían de su garganta mientras frotaba su miembro contra mis pechos
–ahhh eres un depravado, mira que castigarme haciéndome esto –el roce de su miembro con esa parte tan sensible estaba calentándome más de lo que quería. Y en esa posición tenia una perfecta vista de su miembro. Acercándose a mi boca. Lo sentía crecer y endurecerse.
–ahhh cariño este no es el castigo, esto es solo la entrada, ahora viene el plato fuerte –se separo de mi y me giro en la cama quedando de espaldas a él –ponte de rodillas hermosura –hipnotizada y algo temblorosa me coloque como dijo –para bien ese trasero, eres la mujer más bella en este jodido mundo –sobando mis glúteos deposito un beso en cada globo, intente colocarlo bien aunque las piernas me temblaban –déjame ayudarte –me azoto una nalga con fuerza haciéndome respingar por el ardor y tomando mis caderas las levanto y afianzo donde las quería –ahora ya sabes las reglas, ni una palabra de esa boquita o tendré que prolongar el castigo ¿entendido?
–eres… un idiota
–¿entendido? –gruño y dio un azote bien fuerte en mi nalga derecha dejándola roja y con un picor excitante
–auchhh okey entendí –estando en esa posición tan expuesta, vergonzosamente sentí como me humedecía de placer. Sus manos amasaron mis pechos y acariciaron mi columna hasta llegar a mis caderas sujetándolas con firmeza.
–agárrate fuerte querida
– ¿Qué…Ahhhhhh! –De un envite fuerte se enterró hasta la empuñadura, sus fuertes embestidas y en esa posición tocaban los puntos correctos sin tregua. El cabecero de la cama se movía cómo su hubiera un temblor. Al no poder sostenerme con mis manos atadas mi cabeza golpeaba el cabecero hasta que el empujo mis hombros hacia abajo dejando todo mi torso sobre la cama. Lo podía sentir llegar más profundo en esa posición. Estaba tan enterrado en mi que lo podía sentir golpeando la entrada de mi… ¡ahhh! ¡No ahí no! ¡no puede llegar tan hondo! ¡no puede!
–¿ese es tú útero? ¿ya llegue hasta el fondo? –se Detuvo un momento separando más mis globos junto con mis labios mayores para tener una mejor vista y moviendo en círculos su cadera para hacer más profunda la penetración, como si eso fuera posible, estaba totalmente llena que pronto me partiría en dos y el solo quería seguir acariciando esa profunda entrada –vaya, creo que halle el cofre del tesoro… –manteniéndome en esa posición empezó a penetrar fuerte con sus embestidas, excavando mi fondo y sin importar mis quejidos el no aminoro el ritmo. Estaba convertido en un animal preso del placer –…y solo yo tengo la llave para abrirlo –sus embestidas impactaron cada vez más fuerte en esa zona tan sensible que con cada corrida solo podía emitir un grito ahogado en mi garganta y temblar. Estaba decidido a no dejar de besar rudamente mi matriz, como si sentirla hubiera sido un afrodisiaco
–Ohhhh no…. no puedo más! no….ya no… aguanto! Ahhh –ya no podía sostenerme en mis piernas, me había corrido tantas veces en esa posición que no me quedaban fuerzas ni para hablar, solo balbuceaban palabras. Podía sentir la humedad en la sabana debajo de mis rodillas. Estaba colmada de placer. Él era el que me sostenía las caderas mientras que una mano sobre mi sexo estimulaba esa perla del placer que al parecer adoraba torturar duro –yaaaa ohhh moriré yaaaa no puedooo más…moriré –estaba al borde de la inconsciencia cuando sentí su miembro perforar tan profundo que su cabeza llego a dentro de mi matriz abriéndola a la fuerza y llenándola directamente con su semilla. Me retorcí por el placer del calor liquido que sentía dentro de mi. El se detuvo luego de dos pulsaciones más para respirar agitado y sudoroso se abrazo a mi espalda un minuto. Podía sentirlo estremecerse a mis espaldas mientras su polla todavía tenía espasmos agónicos dentro de mi. Solo pude desplomarme en la cama –ya no más… no puedo correrme más
–al parecer todavía puedes hablar… eso lo remediaremos en un segundo – saliendo de mi dándome un minuto para respirar, empapo sus dedos con mis jugos chorreantes mesclados con sus corridas dentro de mi y empezó a moverlos hacia mi oscuro agujero
–no eso mmmm ahí no –trate de decir sin muchas energía con mis ojos cerrados
–eso ahí si –y colocándome unos almohadones debajo de mi pelvis comenzó a dilatarme poco a poco, un dedo. Adentro y afuera, bombeando hacia un placer oscuro. Un dedo no se sentía tan mal. Dos dedos. Ahora ya empezaba a agarrar ritmo verdadero, mientras realizaba un movimiento de tijera. Más lubricante en la zona y cuando creí que vendría un dedo sentí algo más grande rompiéndome. Apreté las sabanas haciendo las un puño mientras sentía mi esfínter dilatarse al máximo por primera vez. Solo podía abrir la boca tratando de resipirar.
–Dámelo Pansy, dámelo preciosa y yo te daré más placer del que una vez has sentido. Se que te encanta que sea rudo, pues aquí estoy, dándote lo que prometí. Tómalo todo. Siéntelo rasgarte, quemarte y poseerte –sus manos subían y bajaban por mi columna hasta hundirse entre mis piernas, tocando el fondo de mi sexo en ese punto dulce que me enloquecía –aquí esta –empezó a masajearlo cuando lo hallo y a masajear mi clítoris con su pulgar.
Me vine tan fuerte que empape más las sabanas debajo de mí. Arquee la espalda por el placer y el ardor. Mientras me corría su glande traspaso el anillo de músculos que quemo como un fierro candente en mis entrañas –Tómalo todo Pansy, yo se que tú puedes. Acepta mi polla en tú interior. Oh Merlín, que vista tan hermosa verte tomarme completo. Siénteme dentro de ti. Relájate cariño –acaricio con un dedo el borde de mi ano –Relájalo. Dámelo todo Pans…. Tómame. Es tan delicioso. Toda dentro. Eres tan hermosa –y con paciencia fue penetrándome por primera vez mi trasero. Un gemido agónico murió en mis sabanas –Acéptalo Pansy. Acéptala toda –y con un ultimo embate toda su longitud se alojo en mi trasero. Quemaba cómo el infierno pero un zumbido de placer desconocido me hacia querer más. Salió un poco de mí para luego impulsarse hacia delante. El ramalazo de lujuria y placer-dolor me atravesó la espina dorsal haciéndome arquear mi espalda
–eso es Pansy muévete para mí. Mueve ese trasero tan hermoso que tienes –sus embestidas ganaron intensidad y una de sus manos que seguía dentro de mi sexo empezó a bombear dentro y fuera –vente para mi preciosa. Dámelo todo de ti –gemí por las cuerdas que lastimaban mis muñecas y estas desaparecieron –ven aquí –gruño mientras me erguía quedando sentada sobre él, abrazándome por mis pechos, moviendo una mano dentro de mi sin dejar de embestirme por detrás. Podía sentir su pecho sudoroso en mi espalda, su olor almizclado me llenaba y embotaba mis sentidos mientras era impulsada hacia arriba por la fuerza de sus caderas. Levante mis manos para acariciar su cabello y él se inclino para tener acceso a mi boca, enfrascándonos en una lucha de poderes donde se drenaban mis últimas energías. Nunca había hecho algo parecido. Tan carnal. Tan excitante. –ver tus hermosas tetas rebotar me hace querer darte más duro –mis jugos empapaban toda su mano haciendo ruidos acuosos cuándo sus dedos entraban. Nuestros gemidos se perdían en el frio de la noche hasta que ya no quedo voz en mi, solo podía jadear del dolor y de placer –arggg me correré tan dentro de ti que sentirás mi sabor en tú boca ¿Qué dices? ¿lo quieres probar? –al ver mi rostro supo que ya no podía hablar. Había cumplido su promesa –vente mi princesa. Una última vez juntos. mi amor. Mi todo. Mi pequeña insolente – con una embestida dura y profunda más la tortura de sus dedos el placer de ambos se desbordo llevándolos a lo más profundo de nuestras almas, donde ya nada había. Entonces mi cuerpo laxo y sin energía cayó en el oscuro vacio de la inconsciencia. Donde unas palabras se pierden en la oscuridad –te extrañe tanto… mi amor.
Despierto temblorosa y dolorida pero es un buen dolor. Una sonrisa de satisfacción cómo nunca curva mis labios. Debe ser muy temprano porque no hay luz de sol. Moviéndome con cuidado miro el otro lado de la cama. Vacio.
Mi corazón corre desbocado sin razón, sabia que pasaría pero aun así duele. Toco su lado desordenado y aun puedo sentir su calor. Me lastima. Trato de racionalizarlo pero recuerdo sus palabras y gana la mujer en mí. Siento que dijo algo, se que dijo algo durante estuvimos juntos, algo que era importante bueno talvez por estar tan perdida no lo recuerdo.
Me muevo un poco. Auch, mi vagina duele cómo si hubiera vuelto a parir… bueno no tanto pero si duele, talvez por toda la abstinencia que he tenido. Mis piernas están temblorosas sin fuerzas y ni se diga de mi trasero. Pero lo que más duele es ese órgano inservible en mi pecho. Maldito corazón.
Abrazo mi almohada tratando de respirar para no llorar, frunzo tanto el ceño por lo idiota que soy, no debería sentirme tan triste, el no significa nada en mi vida, lo acabo de conocer. Entonces ¿Por qué siento tanta tristeza? ¿Por qué mi corazón lo reconoce?
Estoy confundida, siento que me perdí algo importante. Me vuelvo a mover un poco cuando ese ardor en mi entrepierna y culo me recuerdan que estoy viva. Gimoteo un poco del dolor
–Merlín! Pansy ¡no te muevas! ¿estas bien? –abro mis ojos y lo veo entrar con una charola plateada. Su cara es de angustia, la mía de incredulidad. Se acerca a mi preocupado y deja la charola en la cómoda junto a la cama. Huele a limpio y a mucho enjuague bucal. Tiene los mismos pantalones pero sin camisa. Se sienta en la orilla de la cama junto a mi provocándome una mueca de dolor –¡rayos! Fui un bruto –se queja y me alcanza una poción. Me siento ofendida ¿el cree que no me cuido?
–yo tengo una poción gracias –me agarro fuere de mi almohada mientras pasa el ardor
–es un analgésico –se ve tan vulnerable por las mañanas, se pasa una mano por su cabello desordenándolo –mmm… este… ¿te duele mucho?
–no tanto
–siento si fui un poco brusco anoche, debí cuidarte mejor
–oye –digo levantándome solo por mis codos –no lo sientas – acercando mi boca a la suya lo beso suave y profundamente –anoche fue la mejor y más excitante de toda mi vida, así que no te arrepientas o te pateare las pelotas –se rio de buena gana y siguió besándome con cariño, solo acariciando mis labios por el placer de sentirlos, su respiración estaba tan errática que parecía querer llorar. No debía dejar que alguien entrara de nuevo y sabia que el era sumamente peligroso para mi misión, necesitaba acercarme más a Kraven, no era un buena hora para iniciar una relación
–aunque sé que estas maquinando como deshacerte de mi esta mañana –lo mire seria
–yo todavía no me siento segura de iniciar una relación –debía recordar que era la ex esposa de un rico que me engaño
–me dejarías quedarme solo un rato más, solo te abrazare lo juro! Solo necesito sentirte una vez más
–no sé si me agrade eso –lo vi sonrojarse un poco y levantarse para irse –lo decía por la parte de solo abrazar –me sonreí y levante un poco la sabana para dejarlo entrar. El se recostó con cuidado detrás de mi y me abrazo haciendo cucharita. Es lo más tierno que puede haber, acariciaba mi cabello con sus dedos y hundía su nariz en el
–cuando me entere lo que ese idiota te hizo quería cruciarlo hasta morir –sentí la tensión en su voz
– ¿Quién te lo dijo?
–bueno… salió en los periódicos y alguna que otra lady lo menciono en el baile
–Aristócratas chismosas –replique
– Y cuándo te vi en el salón, más hermosa que en las fotografías… No podía entender como alguien teniéndote podría dejarte ir –suspire cerrando los ojos
–no es el primero. Creo que siempre me dejan porque encontraron a alguien más ''perfecta''
–no es cierto. No hay nadie más perfecta que tú –aparto mi cabello y beso mi nuca
–¿entonces porque me dejan?
–A veces… todo es muy complicado
–nada es complicado si encontraste lo que verdaderamente quieres. Quienes se complican es porque no están seguros y por ende no te aman. –el se quedo callado, pensativo
–¿huele a tostadas francesas?
–si, mande a traer unas para desayunar ¿te molesta?
–por tostadas francesas de desayuno después de una noche de sexo salvaje. No lo creo. Solamente que tendré que bajarme de esta cómoda cama y caminar –el se levanto. Rodeo la cama y quitándome la sabana me levanto en sus brazos. Estaba completamente desnuda
–que crees que haces? –sentir la piel desnuda de su pecho calentarme era endemoniadamente excitante pero no tenia ropa interior y seria muy evidente
–sigues dolorida y no te tomaste la poción, así que no me queda más remedio que llevarte en brazos –dijo sin mirarme a los ojos, al parecer le hablaba a seno derecho
–¿disfrutas de la vista? –me agarre a sus hombros dándole un mejor ángulo
–como nunca –sin dejar de hablarle a mi pecho, lo tome de la barbilla y subo la mirada a mis ojos, el solo rio de buena gana
–al menos deberías darme algo ya que vamos a desayunar
–esta bien –bufo y tomo su camisa blanca que estaba de la cómoda
–no me he duchado y te la voy a ensuciar, mejor déjame tomar una bata y…
–no, solo mi camisa y estarás perfecta –bajándome por las escaleras donde un desayuno de tostadas francesas, huevo, tocino, yogurt, fruta picada, jugo de naranja y café nos esperaba
–se ve delicioso –antes de sentarme el tomo uno de los cojines de un mueble y lo coloco debajo de mi para luego ubicarme sobre el con cuidado, como si fuera un tesoro a cuidar
–ahora solo queda un problema –dijo viéndome comer un poco de fruta
–¿Cuál?
–cómo hare para comer sabiendo que no llevas nada debajo de mi camisa –estaba bromenado cierto?! Le lance una mirada de advertencia y le pase los huevos con tocino. Al terminar tome un poco de jugo
–¿quieres algo de fruta? Esta muy dulce –sobro mucha comida y había mucha fruta
–se me antoja algo dulce –dijo el dejando algunos platos en el lavadero que estaba detrás de mi. Luego solo sentí unos brazos rodearme por detrás colocando mi cabello a un lado y empieza a dejar besos húmedos por todo mi cuello
–pero no fruta –sus brazos me cubren como una manta, me siento protegida, amada, todo lo que siempre quise… y no puedo tener –quiero de tú miel –me susurra para luego morder mi oreja –solo un poco de esa dulce miel que m escondes
–Edmon…
–ya se que me has corrido, pero solo será un momento, porfavor, la última vez antes de que me vaya –estaría loca si no aceptara
–Está bien, puedes lle…ahhh –no había terminado hablar cuándo siento que me levanta rápido en brazos que sentí un poco de fruta removerse en mi estomago.
Rio cómo no había hecho en años, su risa retumba en las paredes con gozo. Así en brazos se dirige hasta las escaleras pero rápidamente retrocede
–¿Qué? el cuarto esta arriba –me acerca al desayunador
–Coge la miel –me dice riendo
–¿Qué? –miro el tarro de vidrio con miel junto a la fruta
–coge la miel ¿no creías que estaba bromeando o si? –tomo la miel y rápidamente me lleva al cuarto por las escaleras
–si esto me aruina las sabanas de algodón egipcio te mato –le amenazo jugando
–enviame la cuenta entonces –Y cerrando la puerta todo fue risas, gemidos ahogados y sonidos de succión.
Luego de una hora y un tarron de miel vacio dos cuerpos yacían uno junto al otro en una cama mimándose con besos y suaves caricias. Luego de su juego privado ambos estaban exhaustos y pegajosos en algunas partes, teniendo por seguro que nunca volverían a ver la miel de igual manera en los que les restaba de vida
–no te lamas los labios así –le replico él a Pansy
–creo que me emocione un poco –sonríe
–si, eso pude notarlo –dice sobando sus partes nobles con la sabana que los arropaba solo la parte inferior –ahhh porfavor jajaja , la idea fue tuya, no seas llorón
–si, pero no tenias que morder
–jajajajaja me emocione, si más no recuerdo tú también usaste tus dientes
–y si más no recuerdo amaste cada segundo de ello –Se acercaron para un beso profundo cuándo el reloj de pared repico las 9 de la mañana. Se separaron viéndose a los ojos
–yo… mmm ya debería cambiarme, tengo que ir a trabajar –Pansy hace el ademan de levantarse arrugando un poco el entrecejo, estaba algo dolorida todavía
–tomate la poción para el dolor, porfavor
–esta bien –Se la tomo para luego ir a bañarse. Cuándo salió el la estaba esperando ya con su pantalón pero con la camisa blanca que ella uso en mano.
–ya debo irme –dijo el viéndola moverse por el cuarto
–si, entiendo –él la miraba tenso mientras ella ponía una máscara de tranquilidad y buscaba su ropa en el armario. Él se acerco y le beso la mejilla –Adiós –le dijo ella
–no, nos volveremos a ver, puedes apostar tú vida a ello. Algún día te mereceré
–y eso que significa –ella lo miro seria ¿Por qué dices eso?
–quiero darte algo –ella se dio la vuelta con solo su bata de baño. Él le tomo su mano e hizo aparecer dos dijes redondos, dorados ambos con una P grabada dentro de un corazón –son dijes mágicos gemelos, la P de Parkinson y la P de P…
–…Palavel –completo ella. El no dijo nada
–es un guarda sentimientos, cuando te sientas triste o sin salida solo tienes que sostenerlo para relajarte, el te llenara de los sentimientos más felices que guardes en el, como los de nuestra noche juntos, o un beso a escondidas en el palco del jardín –él hablaba mientras con su varita tocaba los dijes guardando esos sentimientos dentro del objeto
–esto… es algo muy lindo, pero no es algo apresurado si apenas…
–si no quieres guardar los sentimientos de esta noche está bien, lo entiendo, puedes borrarlos pero quédate con el dije, es tuyo –ella lo tomo y lo engarzo en una pulsera de su tocador
–es muy hermoso muchas gracias –el se acerco a ella y le beso en la mano
–Adiós Señor Palavel
–Hasta Pronto mi Señorita Parkinson –ella se volteo, para sacar ropa del armario viendo de reojo el espejo mientras el sacando su varita y sosteniendo su camisa en la mano junto con su dije desapareció con un plop. Cuando ella volteo ya no había nadie.
El se apareció en un apartamento modesto muy a las afueras de la ciudad, confirmo que no hubiera nadie espiando, se encerró en su cuarto y busco en su baño las pociones. Encontró la que estaba buscando y se la bebió. Poco a poco la ropa le estaba quedando apretada de un lado y floja de otros. Se acorto un poco y el cabello le creció un poco rebelde, su color de ojos cambio, menos la expresión de su rostro.
Caminando su cama tomo el dije guardándolo en su bolsillo. Miro su camisa blanca. Y con mucha parsimonia y adoración la acerco a su rostro fascinado, embotando sus sentidos con el aroma fresco de ella todavía impregnado, la había dejado en su apartamento hace un segundo y tuvo que controlarse para no tomarla en sus brazos y raptarla.
Se sentó en la cama con la camisa muy pegada a su rostro, inhalando varias veces con los labios abiertos, relamiéndose en su imaginación. Se sentía como un adicto durante una recaida, solamente que no se arrepentía. Entonces las lagrimas empezaron a fluir. La agonía al saberse lejos de ella, se adueño de el. Recordó como eran esos días , el temblar de sus manos, su respiración trabajosa e irregular y solo su olor podía calmarlo.
Ella era lo único real en una vida llena de mentiras. Tomo la camisa blanca que de ahora iba a ser un tesoro junto a cierta bufanda roja y un dije.
Diez y media. Se levanto relajándose y bañándose. Se cambio y mientras se secaba cabello tocaron a su puerta tres largos y dos cortos. Abrió la puerta y miro al otro hombre son desconfianza apuntándolo con la varita
–¿animal? –Pregunto
–ciervo –respondió rápido para preguntar –¿Nueva Delhi?
–familia, cuatro hermanas –respondió seguro para luego bajar sus varitas y dejarlo entrar
–¿Cómo estuvo la fiesta del Duque Woltren ?
–debemos investigarlo, al parecer encontraron rastros de poción Edonia en un Club de uno de sus amigos inversionistas. Se le cree implicado pero no hay nada seguro. Pude conseguir la dirección de uno de sus amigos inversionistas que faltaba en la lista y pase la noche registrando la casa. Conseguir la Lista de invitados a esa fiesta fue muy útil para la investigación
–si, lo fue –pudo esconder su asombro lo suficiente al ver el nombre de Pansy Parkinson en la lista. Al investigar a cada invitado se entero que había sido engañada por ese hombre con el que se caso.
Sintió la furia cómo si lord Voldemort siguiera dentro de él. Si algún dia lo miraba lo mataria a golpes o a crucios. Ese maldito infeliz del que estuvo celoso todas las noches durante un año imaginando cada noche mancillando un cuerpo perfecto con sus sucias manos, la imaginaba tocándolo, entregándose a su esposo como lo hacía con el, besándolo, lamiéndolo… hasta tenia pesadillas de ella en diferentes posiciones, Cabalgándolo mientras él miraba por una ventana.
La Peor era de ella con un niño, un pequeño bebe en un hospital donde preguntan por el padre, y ella dice que es él. Pero no los quieres. Ya no podía con las pesadillas mintiéndole a su esposa que eran de la guerra.
Ahora no podía dormir sin poción para dormir sin sueños. Y que después de tanta tortura enterarse de que ese idiota era más que retrasado mental, mononeural e imbécil por engañarla. Sintió su cerebro colapsar. No sabia si de indignación o felicidad. Solo sabia que tenia que verla. Y vaya que la vio. Esa misión a Suecia le callo mejor que anillo al dedo.
–¿y tú salud cómo sigue? –miro a su compañero que lo creía enfermo, una vieja excusa pero funciono
–mejor, me acabo de despertar algo dolorido del cuerpo pero la poción ayudo
–me imagino que no has comido nada vamos por un café
–no tengo mucha hambre en verdad
–vamos, solo es un café –tomando una chaqueta salieron del apartamento a una pequeña cafetería a dos cuadras
–bienvenidos puedo tomar su orden su orden señores –se acerco la camarera muy amable con su cuaderno
–un Latte con dos de azúcar y un croissant de chocolate
–yo un expresso solamente –se quedo pensativo
–espera –dijo la señorita se volteo
–¿quiere algo más con su café señor? –el solo sonrió con picardía relamiéndose los labios y dijo
–Miel, solo endulzo con miel –su nueva adicción.
Wowwwww. Sigo sin creer que me salieran 18 paginas de Word cuándo solo tenia pensado la escena del baile :D con 7 paginas maximo. ¿Adivinen quién y qué tomo esa persona para estar con Pansy? les gusto el capitulo o lo odiaron? De buen o de mal gusto? Digan, opinen, comenten. Hablen ahora o callen para siempre… ¿alguien?... ¿Quién sea?... No tiene que ser una gran opinión, con una pequeña palabra basta, una silaba… una consonante… ¿alguien?... Daremos un minuto más por aquellos que están en duda. ;P
CONSEJO EDUCATIVO: si alguna vez escriben o leen algúna historia con alguna escena Lemon… NO, NUNCA, JAMÁS DE LOS JAMASES SE LO DIGAN A SUS AMIGAS. Después tendrán que vérselas con comentarios reveladores e incómodos. Le he dicho a mi amiga que escribía historias e INOCENTEMENTE le envie unos links. Ya se imaginaran… después me quedaba viendo preguntándome de ¿dónde sacaba la inspiración para esas escenas? Después susurros en clase diciéndome que era una sucia, mente sucia, pervertida, papelitos que decían cosas que no les quiero contar. Terminaba toda sonrojada. Bueno ¿me llamaban sucia? Pues voy a escribir una escena muy sucia me dije. Aquí tienes perra (nota: no la insulto, es a la única que llamo perra porque es a la persona que más quiero. TQM colocha BFF) ;)
Besos y Libros
Blue Náyade
