Aunque suene tedioso esto no puede faltar, los personajes no son míos, son de la increíble Stephanie Meyer, y la historia fue escrita por hikingurl, yo solo traduzco.

Y como siempre, no puede faltar mi agradecimiento a mi beta y amiga durante todo este tiempo en el fandom. Gracias Erica, con tu ayuda he crecido como traductora y ha mejorado un poco mi gramática :P


Capítulo diez

EPOV

Unos fuertes golpes en la puerta me despiertan temprano en la oscuridad antes del amanecer de la mañana siguiente. "Entre," murmuro, saliendo tambaleándome de la cama hacia la puerta.

"¡No puedo, muchacho, la tienes con seguro!" Hunter grita en respuesta. "¿A qué le tienes miedo?" Se ríe, entrando en la habitación, después de que al fin quito el seguro. "¿Crees que el enorme y malo Thaay va a venir por ti a mitad de la noche?"

Ruedo los ojos cuando me da su distintiva sonrisa engreída. No estoy seguro por qué cerré mi puerta con seguro cuando fui a dormir anoche. Nunca había tenido mi propia puerta para cerrar con seguro; y antes de ayer, nunca pensé en usar el seguro aquí en absoluto. Tal vez después de todo lo que sucedió, me estaba sintiendo más que un poco inquieto—y el seguro de alguna forma me hacía sentir más seguro… o incluso un poco más normal.

Sin embargo, estaba lejos de ser normal. Después que Hunter me dijera que estaba listo para iniciar el entrenamiento, me hizo intentar formar la burbuja—o escudo, como él lo había llamado—de nuevo varias veces. No era fácil. Las veces que conseguí mantenerla en su lugar solo había sido cuando me sentí físicamente amenazado. Era agotador. Finalmente me tuvo lástima y me envió a la cocina a comer algo. Cuando regresé, discutimos mi programa de entrenamiento, y detalló todas las cosas que tenía que aprender y lograr a fin de prepararme para una misión.

Entonces, cuando ya no pude concentrarme o siquiera mantener mi cabeza en alto, me envió a mi habitación—aconsejándome que descansara—porque íbamos a comenzar temprano la mañana siguiente.

No caí en cuenta que temprano significaba mientras todavía estaba oscuro.

Después que Hunter suelta otra carcajada y me recuerda que tenemos cosas que hacer hoy, me tambaleo al inodoro para orinar, me lavo la cara y mis manos, y me cepillo mis dientes. Él me espera con una pila de ropa cuando vuelvo a entrar a mi habitación.

"Ponte esto, y encuéntrame en la cocina," me ordena, arrojándolas a la cama y dándose la vuelta para dejar la habitación.

"¿Qué son?" Pregunto viendo desaparecer su espalda.

"Tu nuevo uniforme de entrenamiento. Ahora, apúrate, estás desperdiciando tiempo."

Nunca antes había visto ropa como esta. En vez de la lana de oveja tejida o tela de lino de la que estaban hechas la mayoría de nuestras prendas, los pantalones y la camisa parecían estar tejidas, como un par de calcetines. Son increíblemente suaves, y me doy cuenta que están hechos del pelo súper fino de la barriga de una cabra. Para cada pieza debe haber tomado horas preparar el hilo, y horas después de eso tejer.

También se ven extremadamente pequeños; pero cuando me pongo los pantalones, se estiran sobre mis piernas y se ajustan como una segunda piel. La camisa de manga larga me la pongo por encima de mi cabeza y me queda de la misma forma. Hay una banda ancha de punto más apretado alrededor del extremo de cada manga, la cintura, y los tobillos de cada pierna del pantalón para mantenerlas en su lugar.

Aunque la ropa es suave, caliente, y cómoda, también es ceñida, muy ceñida. Cada músculo, curva y bulto está claramente visible; me siento casi desnudo usándola. Sin querer molestar a Hunter al dejarlo esperando, me pongo unos calcetines y mis botas y me encamino a la cocina—agradecido que es temprano, y nadie está despierto todavía para verme.

Kate y Hunter están sentados en una mesilla en la cocina cuando entro. Los ojos de Kate se abren cuando me ve, su rostro se torna rojo y rápidamente se vuelve, cubriendo su boca al tratar de ocultar su risa sacudiendo sus hombros. Hunter ni siquiera trata de ocultar las carcajadas que se le escapan.

Al darme cuenta que he sido engañado, rápidamente tomo asiento en la mesa, haciendo todo lo que puedo por ocultar la parte baja de mi cuerpo. "Pendejo," murmuro, fulminando a Hunter con la mirada.

Todavía está riendo cuando Kate lo alcanza, dándole un manotazo en su brazo, diciéndole que deje de torturarme y que me dé el resto de mi ropa. La sonrisa que ilumina su rostro cuando la mira casi vale la pena soportar su broma. Se ve más joven, más feliz, y más relajado que jamás lo he visto.

Sobre la mesa junto a él está un pedazo de tela doblado; me lo da diciéndome que me lo ponga, luego se vuelve de nuevo hacia ella—preguntándole si está feliz ahora. Por un momento, se miran a los ojos con una suave sonrisa en sus labios.

Su momento se rompe cuando me pongo la camisa a la medida que me ha dado. Tiene numerosos bolsillos y presillas que empiezo a examinar antes que Kate coloque dos grandes platos de comida frente a nosotros. Cada uno está lleno de huevos y pedazos de cerdo ahumado, gruesas rebanadas de pan tostado con queso de cabra y miel, y una porción de bayas frescas encima. Nunca antes había tomado un desayuno con tanta comida y nunca uno que incluyera huevos y carne al mismo tiempo.

Ella se encoje de hombros al ver mi expresión desconcertada, solo diciéndome que necesito la comida extra para mi entrenamiento antes de desearme suerte, y luego alejarse rápidamente. Cuando terminamos de desayunar, Hunter se levanta, explicando que tenemos algunas cosas importantes qué hacer y gente qué ver.

Nuestra primera parada es en un pequeño edificio localizado en una calle lateral en la parte trasera de la ciudad. Un hombre y una mujer mayores me saludan por mi nombre cuando entro. Respondo con el respetuoso, 'señor y señora' que se nos ha enseñado a usar con cualquiera mayor que nosotros, y sin uniformes de Protectores o matronas.

Hunter toma asiento a un lado cerca de la pared cuando me piden que suba a una pequeña plataforma en el centro de la habitación.

Por las siguientes dos horas, me miden y ajustan una variedad de prendas de vestir que forman parte del equipo que usaré si soy enviado al páramo.

Además de la suave ropa interior tejida que el caballero, que se presentó como Eleazar, llama térmica, me dan un par de pantalones ajustados hechos de una delgada y flexible piel de cerdo marrón oscuro que quedarán encima de los pantalones tejidos.

La camisa que Hunter ya me ha dado está hecha de un lino grueso marrón oscuro, con múltiples bolsillos y presillas para guardar comida seca y otros suministros.

En medio de la espalda de la camisa está un bolsillo amplio, de aproximadamente cuarenta y seis centímetros de ancho por setenta centímetros de largo, que contiene una vejiga de agua. La vejiga está hecha de la fibra tejida más hermética que he visto. Ha sido empapada con cera de abeja y planchada con una plancha caliente de hierro hasta quedar suave, flexible y a prueba de agua. Una esquina tiene una abertura alargada donde puede ser llenada. La vejiga viene con un tubo para beber que se inserta en la abertura, luego pasa sobre el hombro a través de una presilla, y termina con una pieza para la boca. Hunter explica que podré beber sin usar mis manos, y mientras corro, si tengo que hacerlo.

También me dan una capa de lana hasta los tobillos con capucha que ha sido teñida con marrones claros y oscuros, diseñada para mimetizarse con el suelo polvoso del páramo. Cocida a un costado de la capucha está una máscara para respirar de malla tejida que puede sujetarse en mi nariz y mi boca para impedir el paso del polvo y la tierra. La capa no solo me mantendrá caliente por la noche, sino que puede usarse como una cubierta camuflada para ocultarse debajo, si es necesario.

El último artículo es un par de botas de piel de cerdo a las rodillas que Eleazar llama mocasines. En vez de una suela de duro cuero, los mocasines tienen una suela suave interior y exterior. Entre las dos capas están casi tres centímetros de grueso fieltro compactado. Quedan bien ceñidas y los cordones del tobillo a la rodilla permiten ajustarlas para poder usarse sobre o debajo de los pantalones y ropa térmica. Se sienten maravillosas cuando camino con ellas por la habitación. Hunter me dice que me encantarán cuando empiece a correr.

Después de agradecerles a Eleazar y su esposa por mi ropa, regresamos a mi habitación, donde Hunter me dice que me ponga mi uniforme habitual y me reúna con él en el área de entrenamiento de armas con mi látigo. El resto de la mañana la pasa enseñándome cómo controlar el arma letal.

Hunter resulta ser un maestro paciente y concienzudo, y un erudito experto con el látigo. Usando un látigo con el mismo mango pero una tralla más corta que la nuestra, demuestra tres diferentes métodos de iniciar el golpe del látigo—todo mientras explica los pros y los contras de cada método. Cuando cree que he practicado lo suficiente, continuamos con el látigo más largo, usando primero nuestro equipo protector. Me dice que no me preocupe por la fuerza o la precisión; esos vendrán después, ya que haya perfeccionado el movimiento inicial. Al fin, cuando mi brazo se rehúsa a moverse de nuevo, le pone fin al entrenamiento, y regresamos a la ciudad para nuestro almuerzo.

En la tarde, nos dirigimos al campo de arquería. Mi distancia y precisión son excelentes, me dice él, pero quiere que trabaje en mi velocidad para disparar. Hunter coloca una variedad de blancos; algunos grandes, otros pequeños, todos a distancias y ángulos diferentes. Luego, después de poner de pie una aljaba de flechas en el suelo frente a él, empieza a disparar. Nunca había visto a alguien disparar tantas flechas en tan poco tiempo; sin siquiera ver que apunta antes de soltar una flecha y alcanzar otra. Le dispara a los blancos más cercanos primero, luego hacia afuera hasta los más lejanos. Todo mientras se está moviendo, girando, alineando su cuerpo para un mejor tiro.

Cuando a cada blanco lo atraviesa una vibrante flecha, se detiene y se vuelve hacia mí. "Tu mayor amenaza son los Yippers, Edward. Te atacarán en manadas y no se quedarán quietos, dándote tiempo para apuntar y tirar. Los más pequeños y rápidos son los primeros; vas a tener que derribarlos antes de que puedan rodearte hasta quedar detrás de ti. Los más grandes y fuertes se lanzarán después; y cuando se acerquen lo suficiente, van a saltar. Una vez que estén sobre ti, tendrás suerte si sobrevives con solo estas," dice, señalando las cicatrices en su rostro.

La idea de enfrentar solo una manada de Yippers envía un escalofrío por mi espalda por el miedo. Nunca antes he enfrentado solo siquiera uno; siempre había estado con mi cohorte. "¿Qué pasa cuando se acaban las flechas?" Pregunto, al ver la aljaba medio vacía todavía de pie en el suelo.

"Cambias al látigo antes de que eso suceda. Usándolo correctamente, puede lisiar a varios Yippers al mismo tiempo. No tienes que matarlos; solo incapacitarlos lo suficiente para que no puedan llegar a ti. Tu espada y escudo son tu siguiente línea de defensa y luego, por último, tu cuchillo."

Pienso en lo que acaba de decirme, imaginado en mi mente cómo se desarrollaría la acción: cómo podrían usarse las armas en secuencia, y para una mayor ventaja. Se me ocurre que podría tener otra arma a mi disposición.

"¿Y mi burbuja?" Le pregunto. "¿Cómo pudo usarla para detener el ataque?"

"Eso es exactamente lo que vamos a averiguar en las próximas semanas," responde. "Tenemos que descubrir qué tan lejos puedes extenderla, por cuánto tiempo puedes mantenerla, si puedes usar tus flechas dentro de ella, o si también se congelarán. Muchas posibilidades qué explorar. Pero ahora no," añade. "Es hora de parar por el día. Mañana llegará muy pronto."

Estoy despierto y vestido con la túnica suelta, pantalones y los mocasines que Hunter me dijo que usara cuando toca en mi puerta la mañana siguiente. Me da fruta seca y tiras de carne seca, así como una bota de agua al dirigirnos fuera de la ciudad hacia un extremo del valle. Mientras caminamos, me explica que voy a comenzar cada día con una carrera de entrenamiento, que consiste en alternar correr velozmente con trotes lentos.

La estrategia es para permanecer lo bastante alejado de los Yippers que no puedan acercarse lo suficiente para atacar. "Son rápidos," explica, "pero no pueden mantener esa velocidad por mucho tiempo. Si corres tan veloz como puedas para mantenerte lejos de su alcance, puedes bajar el ritmo a correr con pasos largos, luego distanciarte mucho más de ellos cuando tengan que detenerse para recuperarse."

Llegamos a un camino de tierra y él señala un árbol como a un kilómetro de distancia. "Corre tan veloz como puedas a ese árbol," señala, "y luego trota de regreso aquí."

No me toma mucho tiempo durante mi carrera el apreciar la genialidad de los nuevos mocasines. Son ligeros y flexibles, pero amortiguan lo suficiente para proteger mi pie del suelo duro. Repito la secuencia de correr y trotar, una y otra vez. Cuando finalmente me derrumbo en el suelo, negándome a dar otro paso, Hunter me pide que forme una burbuja. Me concentro, tratando de visualizar que nos rodea, intentando empujarla con mi mente; pero estoy demasiado débil, demasiado hambriento y exhausto para formar algo.

Hunter se pone de cuclillas frente a mí. "Eso responde una pregunta sobre tu escudo: si estás cansado, no puedes hacer que funcione. Es por eso que todavía tenemos que concentrarnos en las otras armas, pero también tenemos que averiguar cómo controlarlo, porque, en última instancia, tal vez eso puede salvarte la vida, Edward."

Durante los días siguientes, fijamos un programa que nos funciona. Todas las mañanas, justo cuando sale el sol, me encuentro con Hunter en una zona apartada en un extremo del valle, donde trabajamos con mi habilidad para formar y manipular mi escudo.

Con práctica, se vuelve más fácil de hacer. Aprendo a expandirlo y contraerlo. Todo dentro de la burbuja se detiene, excepto yo. Puedo tocar y mover cosas a mi alrededor; pero, desafortunadamente, tan pronto como una flecha deja mi arco—o la punta del látigo se aleja de mí—también se congelan. Entonces un día, descubrimos que puedo envolverlo a mi alrededor y nada puede penetrarlo. Hunter lo prueba al usar su puño, su espada, las flechas, y el látigo… pero todo rebota. Él casi brinca de la emoción por el descubrimiento, y no puedo evitar sentir euforia por tener un escudo que protege mi cuerpo.

Después de terminar con el escudo, corro por una hora, alternando entre correr tan velozmente como pueda y trotar para darle un descanso a mis músculos y calmar mi respiración. Mi carrera me lleva de regreso a las cocinas de la ciudad, donde acompaño a Hunter en el comedor para un desayuno tardío. Luego nos dirigimos al campo de arquería, y me concentro en dispararle a tantos blancos en movimiento que Hunter haya colocado, tan rápido como pueda.

Continúo con algo de entrenamiento de espada uno a uno y cuchillo con un entrenador de armas. Luego, después del almuerzo, tengo una sesión mucho más larga con el látigo. Una tarde, paramos temprano y él me lleva a los archivos, donde me muestra un estante de libros viejos, manuscritos, y diarios que quiere que empiece a leer. En otra ocasión, simplemente nos sentamos en el patio y discutimos estrategias con mi escudo y diferentes armas. Y algunas veces solo hablamos, conociéndonos a un nivel más personal.

Por general tengo tiempo para un largo baño en mi bañera antes de acompañarlo para la cena en el comedor, en el que—para mi sorpresa—ahora insiste que comamos. Me alegra que lo hagamos, porque puedo ver y pasar tiempo con Emmett y algunos de mis amigos de nuestro cohorte.

La vida se siente más normal. Y, aunque no estoy completamente feliz, estoy satisfecho.


Pues tal parece que Hunter solo esperaba que Edward demostrara su habilidad para entrenarlo, y vaya entrenamiento. Pero considerando los peligros que va a enfrentar es bueno que Edward está poniendo todo de su parte para aprovecharlo al máximo. Con el banner del fic pueden darse una idea del uniforme Ranger, toda esa ropa y armas que le dieron para sobrevivir en el páramo. Ahora, quiero que recuerden que en esta sociedad son condenadas las habilidades como las de Edward, así que se "supone" que nadie las tiene, incluyendo a Jasper y Hunter. Porque creo que muchas tenían esa idea, no desesperen que poco a poco se irán aclarando las cosas y quería aclararles eso, por lo pronto les digo que se acerca la aparición que muchas desean ;) Mientras tanto, ¿qué les pareció el capi? Espero que les haya gustado y por supuesto, espero ansiosa sus reviews para saber que siguen leyendo y esperando el siguiente, un saludo, un gracias o hasta una carita feliz, recuerden que ustedes marcan el ritmo de la historia.

Muchas gracias a quienes dejaron su review en el capítulo anterior: Say's, Manligrez, Nadiia16, freedom2604, Tata XOXO, Alma Figueroa, Diablillo07, atenea-ecrivain, Cary, Ericastelo, Adriu, bores, ELIZABETH, tulgarita, bbluelilas, Ali-Lu Kuran Hale, Summer Suny, JessMel, Sheei Luquee, carolaap, sueosliterarios, injoa, ConiLizzy, saraipineda44, dushakis, glow0718, alejandra1987, Brenda Cullenn, Melany, AuroraShade, Gabs Frape, patymdn, Monica, lizdayanna, Gabriela Cullen, Pera l.t, Nanny Swan, kaja0507, Ome Taisho, Lady Grigori, calvialexa, liduvina, Johanna22, gesykag, Techu, Pam Malfoy Black, Pili, andyG, vfredes2, rjnavajas, crysty katy, Mafer, Kabum, myaenriquez02, LeidaJim, AriGoonz, Rosy Canul, Noir Lark, Lyd Macan, y algunos anónimos. Nos leemos en el siguiente, ¿cuándo? Depende de ustedes. ;)