Take the ball!

X

— Aún no has cumplido con la voluntad de éste—voz de barítono fluyó desde cerca.

— Buenos días a ti también, Onii-sama—murmuró entre dientes, escavando más profundo en Mokomoko.

No hubo ninguna advertencia antes de que su esponjosa manta fuese robada lejos y acabase a merced el frío sin piedad. Quejándose se hizo una pequeña bola e hizo su mejor esfuerzo por ignorarlo. Él debería de estar en América en ese momento, no en su departamento a primeras horas del día.

Sesshomaru observó sin expresión el agravio de la mujer humana, decidiendo que pagaría eso.

— ¿E-eh? —en su estado de a punto de sumergirse en la maravillosa tierra de los sueños no fue consciente del sonido del agua cayendo hasta que se vio alzada y llevada hasta el baño. Removiéndose rápidamente, se giró y abrazó con fuerza a la figura mayor— ¡Chotto mate! ¡Estoy despierta, estoy despierta!—chilló, intentando aferrarse a la camisa del masculino.

Con la sonrisa más imperceptible pero no menos aterradora desató casi sin esfuerzo sus manos y depositó bajo el flujo del líquido frío. Kagome gritó, maldiciendo al youkai, sus antepasados, sus futuros hijos y su roca-mascota, todo mientras intentaba cerrar el grifo.

— Te odio.

— Hn. Ésta debe de aprender a respetar a sus superiores—advirtió, mirando con lo más similar a la diversión en sus ojos dorados el aspecto mojado y refunfuñado de la mujer. Como un cachorro.

— Yo no veo a ninguno—resopló, tercamente, cogiendo una toalla. Unos minutos después, ya cambiada y aseada, se arrastró hacia la cocina— Por cierto, ¿por qué estás aquí? No es que me moleste que me hayas despertado tan temprano y luego arrojado en agua fría pero dudo que hayas venido a esta humilde morada para tal despliegue de cariño incuestionable.

Alzando una delicada ceja de plata, Sesshomaru ignoró su patético intento de sarcasmo en favor de algo más importante— El zorro me dijo que sigues sin unirte en un club. Dime, ¿has estado desobedeciendo a propósito a éste?

Suspirando, Kagome se apoyó con la puerta de la heladera— Sabes que agradezco tu intento para que no acabe en una margina social pero no es necesario. No me apetece unirme a ninguna cosa de esta escuela. Estoy bien con las clases de kendo y baile tradicional que ya me haces ir—tomando un poco de leche y cereales tomó asiento, oyendo distraídamente el sonido del agua calentándose— Aunque es un poco extraño…—murmuró.

En silencio, el youkai se acomodó frente a ella, su fiel bola de pelusa sobre su hombro con en los viejos tiempos.

— Hay algunos chicos que presentan habilidades mayores a las de cualquier ser humano. Sus auras también tienen diferencias, es como si se "encendiesen" en determinados momentos—reflexionando la situación, confesó— He estado viendo un par de sus entrenamientos y no encontré nada más que eso. ¿Puede ser posible que alguno de sus ancestros haya sido un youkai y hayan heredado algunos rasgos sobre-humanos de ellos a pesar de la dilución de su sangre?—interrogó, curiosa, poniéndose de pie para preparar el té.

— Es posible—concedió, impasible— ¿Qué tipo de habilidades son las que llamas "sobre-humanas"?

— Fuerza, velocidad, resistencia, y en alguno de esos casos incluso su altura es superior a la gente japonesa que considerarías fuera de la norma. Sin embargo, cada uno de ellos tiene un aspecto de su aura más "brillante" que los demás, como si estuviese más desarrollado—tarareó ligeramente, frunciendo un poco el ceño— Pero siento que hay un detalle que se me escapa y no puedo encontrarlo. Necesitaré más tiempo de investigación—suspiró, volviendo a su lugar con la bandeja de té.

Sin contestar, el imponente taiyoukai contempló en silencio el rostro de la muchacha pequeña. Parecía inmensamente intentase negarlo, la miko no podría jamás conseguir una vida normal, como las personas que caminaban por las calles ignorantes de la verdad, como lo había sido una vez antes que un pozo le había tirado en un viaje al pasado. No podrá porque ella es demasiado diferente.

— El zorro te ayudará si lo pides—señaló, sorbiendo la taza de té con absoluta elegancia— sus sentidos son superiores a los tuyos.

— Shippo está ocupado con su empresa, onii-sama—comentó tranquilamente— Además, sé que soy perfectamente capaz de encargarme de esto—aseguró, con un poco de demasiada confianza, un producto probable del tiempo con él.

Así de diferente.

Sin embargo, no podía decir que todo era para mal… o bien.


Después de una eternidad finalmente llegó la continuación!

Se agradece sus comentarios :D

PDTA: Como regalo de fiestas tenemos la participación de Sesshomaru-sama ;) ;D ¡Espero lo pasen genial, por cierto!