realmente no se si os está interendo la historia por eso dde que sea rizzles lento pero bueno, de igual modo aquí lo dejo, disfruten y si no subí nada fue por examenes, ya sabeis como son los profes.


Aquella misma tarde, Jane decidió merendar sentada en el salón. se encontraba con un auricular puesto y tarareando una canción con los ojos cerrados cuando escuchó unos gruñidos. abrió molesta los ojos y cuando miró abajo había un pittbull de un par de meses de edad imitando la posición de ataque y mordiendo el aire.

Con una ceja levantada, por su mente pasó la idea de darle con el cojín en la cara y se comiese las plumas pero decidió pasar del animal. Creyendo que asi se iría, lo que consiguió fue que se acercase más el animal con la misma intención hasta que finalmente le tiró un cojín el cual esquivó gracias a sus reflejos caninos.

-pesado... -gruñó- Y NO VUELVAS -alzó la voz como si el animal le entendiese.

-¿por qué has hecho eso? -preguntó Frankie bajando las escaleras- Ikarov solo quería jugar -miró a su hermana con desagrado.

-pues como siga molestando, Ikarov va a pasar a llamarse casper -señaló a Frankie.

-deja al animal tranquilo, no te ha molestado -seguía molesto.

-Frankie.. -gruñó Jane ante el pesado de su hermano.

-vamos Ikarov -dijo atravesado mirando a Jane.

Jane gruñó cerrando los ojos, ese perro era molesto. A pesar de ello, admitía que el animalillo tenía su gracia y era valiente tratando de enfrentarse a ella. Se volvió a colocar los auriculares y mientras tarareaba una canción movía los dedos, como si supiese los acordes o notas de aquella canción.

En casa de Doyle, Patrick despertaba frustrado por sus asuntos. Acomodandose en el sillón y puro en boca abrió la cartera y de ella sacó la foto de una mujer peliroja, fue entonces que sonrió.

Como si de la maquina del tiempo se tratase, pareció volver al primer día que la conoció. Él era un guapo y ocupado Patrick Doyle de unos 36 años que andaba por un parque. Ella se llamaba Hope Martin, era una joven preciosa de 30 años de edad que volvía a casa después de un largo dia de trabajo en el laboratorio cuando unos maleantes trataron de robar su bolso.

Asustada gritó, llamando la atención de Patrick. Cuando Patrick se dio la vuelta, vió a dos hombres tratando de forzar a una mujer a darles su bolso y sin pensarlo dos veces luchó contra aquellos dos hombres, quienes salieron corriendo después de haber recibido una paliza por parte de Patrick.

Cuando aquellos maleantes huyeron, Patrick recogió el bolso de aquella mujer y se levantó con cuidado para después darselo sin hacer movimientos que la pudieran asustar.

-tranquila, no te haré daño. Aquí tienes tu bolso -esperó a que lo cogiera- ¿estás bien?

-Si, gracias. Esos dos ladrones quisieron robar mi bolso -su mirada desprendía temor.

-Me llamo Doyle, Patrick Doyle -se presentó.

-Martin, Esperanza Martin, pero me llaman Hope -le aceptó la mano.

-encantado de conocerte, Hope -besó su mano con delicadeza.

Hope le pareció una diana perfecta a cupido, quien inmediatamente la enamoró de Patrick. Al igual que ella, Patrick también se enamoró. Por desgracia aquella historia terminó mal tres años más tarde.

Cuando Hope dio a luz, su hija falleció y eso destrozó la vida de Hope, quien a los pocos meses se separó de Patrick. Ambos decidieron que lo mejor era que cada uno hiciera la misma vida que llevaban antes de conocerse.

Por desgracia para Patrick, su vida después de Hope no fue la misma. En ellas estaba pensando cuando sonó el telefono. Con un simple si seco, le bastó para que el otro hombre hablara.

-el hombre decía la verdad, hemos encontrado todo un puto arsenal de armas -informó desde el muelle.

-con que un arsenal ¿eh? -rió de medio lado- bueno, Maxim yarkov pide a gritos una lección sobre donde no debe meter la patita.. -expulsa el humo- traedle al almacén -ordenó y colgó- se va a enterar.. se va a enterar. -se levantó del sillón y se preparó para salir.

Korsak y Frost visitaron a Jane, quien se encontraba en el piso de arriba en ese momento. Los tres reían sin parar mientras se mataban entre ellos en un mapa de Call Of Duty 3. En casa de las Isles, Maura miraba por la ventana y los observaba mientras pensaba en cuan divertido era jugar a dichos juegos tan famosos y como sería tener una de esas maquinas tan famosas.

Fue entonces, que se dio cuenta de que era hora de cambiar un poco las cosas. Maura se había cansado de que la mayoría de las personas la consideraran una mojigata, estirada, modosa y creida por ser de alta alcurnia.

Lo que Constance desconocía era que Maura odiaba ser de clase alta, pero si no hubiera sido así, jamas habría podido conocer a Antoine. Bajó a la primera planta y habló con su madre.

-Disculpa, madre ¿podría adquirir una maquina que poseen muchos adolescentes de mi edad? -preguntó con amabilidad.

-podría observarse, lo dejaremos como pendiente para barajar la posibilidad más adelante -asintió.

-gracias por responder a mi pregunta -se fue a ir cuando constance hablo.

-Disculpa, Maura... -habló un poco indecisa- ¿podrias... podrias hablar apartir de hoy de forma..coloquial? -preguntó no estando muy segura de si era una buena opción.

-claro... mamá -sonrió amable ante ella-. Bueno madre, digo mamá, voy con Susie a su casa y luego es posible que vayamos al cine.

-¿al cine? ¿que pelicula? -preguntó sin animo de meterse.

-pues todavia no lo sabemos, pero puede que alguna divertida -sonrió.

-diviertete cariño -le devolvió la sonrisa.