CAPITULO 10

"Sin temores"

Mire a Sakura sonreírme nerviosamente para después mirar su cereal con desagrado, de nuevo. Llevaba más de media hora tratando de convencerla para que desayunara, ella incluso se negaba a beber algo.

— Mi estomago esta revuelto— dijo, por onceava vez. Suspiro y trato de levantarse, gruñí poniendo mis manos en sus hombros y volviéndola a sentar, ella bufo con desagrado.

— Desayuna y podrás irte — murmure fríamente.

Ella me miro haciendo pucheros, le alce una ceja, retándola a decir algo. Ella suspiro pesadamente frunciendo el ceño toda enfurruñada, sonreí cruzándome de brazos. Me senté frente a ella y la mire mientras cuchareaba de nuevo y engullía enojada una cucharada de cereal

— Mal-va-do — murmuro entre bocados.

— Mo-les-ta — le dije sonriendo despreocupadamente.

Ella hizo una mueca y siguió comiendo despacio, haciendo muecas en cada cuchara y lanzándome miradas enojadas, podía escuchar como mascullaba por lo bajo cosas como: "desayuna y podrás irte, si, si, si" imitando mi voz.

Le sonreí con sorna mientras me aseguraba de no distraerme, aunque me resultaba imposible no hacerlo, Sakura se había puesto un vestidito negro, cortó hasta sus rodillas, con el escote cubierto de encaje, en realidad el vestido era muy conservador. Pero no podía dejar de pensar en arrancárselo, lucia arrebatadoramente sexy. Quería ver todos los lugares que tenia cubiertos, tocarlos. Sobre todo ese cuello largo y níveo, que ahora estaba totalmente al descubierto para mi, porque Sakura se había hecho un moño alto.

También se había maquillado, solo un poco. Y extrañamente, la hacia lucir mas joven.

— Hoy, te ves hermosa— le murmure mirándola a los ojos.

Ella parpadeo un tanto confundida, supongo que por el cambio de tema. Y después se sonrojo levemente. — Gracias — susurra, apartando la mirada hacia su plato de cereal.

— Me gustaría pensar que luces así de linda, para mí — le comento sonriéndole, y Sakura se queda mirando el cuenco de cereal a medio terminar, con el sonrojo en aumento.

— Quería verme bien hoy — murmura — No quiero darle una mala impresión a tu mama — comento mirándome de tanto en tanto.

Me levanto de mi lugar y camino con las manos en los bolsillos hacia ella, me detengo detrás de ella y paso mis brazos por su clavícula apoyando mi pecho contra su espalda, suavemente encuentro con mi nariz su cuello, mientras la huelo. Sakura se estremece entre mis manos.

— Creo — suspiro — Que siempre te vez hermosa — le susurro pegando mis labios furtivamente por su piel. La escucho suspirar, mientras ambos disfrutamos de la sensación de estar juntos.

Planeaba seguir, no podía haberme detenido de ninguna forma, si no hubiera sido por el timbre sonando en la entrada. Bufe cansinamente, desde la pelea con Sabaku no, Sakura no había querido hacerlo. Nada. De. Sexo. Y me estaba muriendo lentamente hirviendo en necesidad.

El que no quisiera lastimarme me llenaba de ternura, y me agradaba sentirme querido y protegido por ella, pero mi hombría se la pasaba reclamándome hecha una furia conmigo todo el tiempo.

El timbre sonó una segunda vez, tensando a Sakura al momento, ella me da una mirada preocupada, le tome la barbilla en mi mano y deje un beso suave en sus labios, me detuve un segundo saboreando en mi lengua en su sabor. El timbre sonando una tercera vez me arranco el momento, me aleje a regañadientes de Sakura girando mis ojos hacia la puerta.

Abrí la puerta y mire a mi madre sonreírme tiernamente. Ella vestida casualmente, con una blusa de seda blanca y una falda de punto acompañados de un sombrero de ala. Sus ojos negros se estrecharon mirándome preocupados a las heridas en mi ceja y pómulos.

— Pero mira nada mas — dijo recriminatoria mente — Sasuke Uchiha, ¿Es que yo te crie así? — murmuro mirándome con desaprobación. Toco con sus dedos una herida en mi labio, chasqueo con resignación alejándose de mi un segundo después — Pensé que ya habías madurado — dijo plantándome un beso en la mejilla.

— Mama…basta — le murmure por lo bajo, regresando la mirada hacia la puerta de la cocina, y después regresándola a ella.

Ella salto alegremente — ¡Con que ahí esta el pequeño botoncillo! — chillo extasiada, y antes de que me diera cuenta ya esta a medio camino a la cocina. Gemí sin emoción y me gire a seguirla.

Sakura estaba mirando desinteresadamente un vaso de jugo de naranja cuando entramos, me preocupo que al ver a mi madre no se sonrojo, si no que todo color del rostro se le esfumo. Mi madre dio un pequeño saltito en su lugar, completamente extasiada.

— Cariño, es mas linda de lo que Neji Hyuuga me comento, ¿Sakura Haruno, cierto?— mire a mi madre con algo de extrañeza, al tiempo que Sakura asentía con algo de timidez.

Rodee los ojos con algo de resignación, maldito Neji y su gran boca.

— Es un gusto, conocerle…— murmuro Sakura por lo bajo, al tiempo que se levantaba y se dirigía a saludar a mi madre.

Mama la tomo por el hombro y le planto un beso en la mejilla. Sakura por fin tomo algo de color cuando mi madre se alejo de ella.

— Pero que joven que eres, ¿Cuántos años tienes? — le comento interesada.

— Tengo dieciocho, en unos meses cumpliré diecinueve — murmuro apenada.

— Pues luces como de dieciséis pequeña, por un segundo pensé que este malcriado te había robado…— comento mi madre con una enorme sonrisa, sentí mis mejillas arder levemente.

— Madre, ¿podrías dejar de acosar a mi novia? — comente arqueando la cejas con algo de frustración, ambas voltearon a mirarme esta vez. Sakura me miraba sorprendida, y mi madre emocionada. Supongo, que ambas no estaban muy acostumbradas a escuchar la palabra "Novia", salir de mis labios.

— Vaya…— murmuro mi madre emocionada — ¡Al fin!, no sabes cuando espere este momento…en el que mi pequeño, encontrara a la chica indicada — comento suspirando dramáticamente. Escuche a Sakura reír levemente. Suspire. ¿Todas las madres son así?

— Si, si, ¿Qué tal si vamos al jardín y ahí platican, me sigues avergonzando y acosando a Sakura?— le dije con gesto suplicante.

— Es por aquí — comento Sakura cortésmente.

Mi madre comenzó a caminar hacia el lugar con una gran sonrisa en su rostro. Sakura me miro divertida y me tomo de la mano. La mire un poco antes de dejar que me jalara hacia el patio trasero. Me sentí mejor ahora que ella no estaba tan nerviosa, pero era obvio que sucedería, mi madre tendía a tener ese efecto en las personas.

Mientras Sakura servía el café mi madre no paro de interrogarme sobre lo que había ocurrido con Gaara, se sorprendió de toda la historia que le contamos entre Sakura y yo. Cuando estuvo satisfecha con mi historia interrogo a Sakura hasta de lo mas mínimo, cosas triviales, sobre su madre, sobre su padre, sus gustos personales, me parecía que a Sakura no tomaba mal que mi madre se metiera tanto en su intimidad, en realidad lucia muy cómoda.

Y Ya cerca del atardecer, Mikoto empezó despedirse.

— Estuve encantada, de visitarte hijo, pero es tarde y aun no termino de instalarme en casa, ya sabes todo el equipaje — comento con una sonrisa.

Giro a ver a Sakura quien estaba aun lado mío, le sonrió con ternura y se le acerco a darle un beso en la mejilla.

— Fue muy agradable conocerte, creo que eres una niña maravillosa — le murmuro alegremente — creo que la tienen difícil, pero ambos ya son grandes, y saben tomar sus decisiones ¿verdad?— comento asintiendo a su pregunta.

— Además, tienen muchos amigos con los que contar, y por supuesto conmigo.

Suspire, claro aun estaba el asunto de su padre, había muchas cosas que resolver aun, antes de que pudiéramos descansar tranquilamente.

Sakura quería a su padre, mucho, era más que obvio, era su padre después de todo.

Pero para estar bien, el debía aceptar lo nuestro y además que dejara de tratar de manipularla a su antojo, solo por que si. Finalmente el hecho de nuestra extraña relación. Yo le había pedido ser mi novia, y si quería casarme con ella. Pero aun éramos mu jóvenes, jóvenes creciendo apuradamente. Pero jóvenes al fin y al cabo.

Y si nuestras decisiones no fuesen las correctas. Me pregunte.

Y si esto ¿estaba mal? Que si estábamos herrando en la manera de proceder a esto, con que experiencia tratarlo.

Solo de algo estaba más que seguro. Jamás, nunca, dejaría que me alejaran de ella, sin importar con quien tuviese que pelear, cuanto tuviese que pagar, a quien tuviera que convencer, de ella no me alejaban.

¿No era eso amor?

Como saberlo, si jamás antes me había enamorado. Ese era el ardid de todo, nuestra inexperiencia.

— Sea lo que sea, tienes todo mi apoyo hijo — murmuro mi madre con seguridad — Tienen, mi apoyo — recalco hacia Sakura.

— Gracias — murmuro Sakura haciendo una leve reverencia.

Mi madre rio encantada por el gesto y se acerco a plantarle un beso en la mejilla de nuevo. Se acerco a mí y me llamo con la mano, parecía querer decirme algo, me incline hacia ella para que me alcanzara mejor. Y entonces me beso en la mejilla también.

— Ya nunca te dejas besar por tu madre — comento sonriendo de oreja a oreja. Rodee los ojos, desde que cumplí doce que se la pasaba quejándose porque no le dejaba tener momentos tan "tiernos" de madre-hijo.

— Bien, entonces me retiro, nos veremos pronto — murmuro con una sonrisa.

La acompañamos a la puerta. Sakura y yo la miramos pararse en la puerta de la entrada hacia el patio frontal y saludarnos con la mano.

Sakura me tomo de la mano, y con su mano derecha cerro la puerta. Me sonrió ampliamente y me jalo hacia el patio de nuevo. La mire interesado, ¿ahora que planeaba?

— Mira…— me dijo apuntando al horizonte, que ya pintaba una imagen acogedora del sol ocultándose entre nubes, coloreadas de un sutil naranja rojizo.

Me jalo de nuevo hacia un mueble de dos plazas, que se encontraba debajo del gran árbol de trueno plantando en nuestro patio, nos sentamos en el y ella se acomodo en mi pecho, la abrace mirando al frente entre las nubes al espectáculo que ofrecía la tarde. Me gustaban estos pequeños momentos con ella. Solo nosotros.

— ¿Sasuke?— murmuro por lo bajo. La mire esperando a que me dijera que sucedía. Ella me miro desde mi pecho.

— Crees que todo termine ¿B-bien? — comento algo insegura. Le mire atentamente, sus cejas se juntaron con pesar y una mueca muy parecida al dolor apareció en su semblante.

— Eso espero…— le susurre acercándome a dejar un beso en su frente. La gire para que se acomodara nuevamente en mi pecho y la arrope entre mis brazos. — Pero no importa ya…No debes preocuparte por eso — murmure apoyando mi barbilla en su cabeza, suavemente.

— ¿El que?— comento algo confundida.

— No importa que pase — la estreche mas fuerte entre mis brazos — Nadie me alejara de ti, no importa lo que tenga que hacer…

La sentí estremecerse, sabía que no era por la posesividad en mis palabras.

Tan solo quería quedarme con ella y cada momento vivido a su lado.

Sin importarme mucho lo que tuviese que hacer, o deshacer.

Solo, tan solo esperaba poder estar con ella, sin que tuviésemos algún problema. Ya bastante había hecho yo y mi estupidez, ya bastante tenía con dos años llenos de dudas y preguntas sin respuestas. Ya bastante tenia, con su mirada triste en los últimos días. Aunque ella tratara de ocultarla…

Ella estaba destrozada, por lo que hacia su padre. Por lo que pudiera hacer yo, por defenderla. Sabía perfectamente que a ella no le gustaba meter en problemas a los demás, también que lo único que mas anhelaba, era una vida sencilla, pero feliz.

Sakura era de ese tipo de personas, solo una sonrisa y un pequeño sueño. Pero después de lo de su madre, y de las decisiones de su padre, además del estúpido que este ultimo le eligió por futuro marido, la pobre había tenido bastantes momentos amargos.

Como me gustaría, quitar todos esos momentos.

— ¿Sasuke? — murmuro por lo bajo, me dedique a escucharla en silencio. — Yo no quiero separarme de ti… — sus palabras suaves me hicieron estremecer, sentí que mi pecho se inflamaba de gusto, ¿No era esto amor?

Un pequeño dolorcillo creció dentro de mí, dolía pero extrañamente era un dolor agradable y sumiso.

— No dejare que eso pase…— le susurre dulcemente — Nunca…

— Te quiero… — susurro entrecortadamente. La sentí hipar un poco, entonces me aleje y pase un brazo por sus hombros para darle más calor. La apreté contra mi cuerpo y fui dejando varios besos en sus ojos que amenazaban con llorar.

— Tranquila…— la consolé extrañamente quedándome sin palabras, no quiera escucharla sufrir, daría todo, por sufrir yo, y no ella. Por tomar todo su dolor, y meterlo en mi pecho.

— Perdona…es que…

— Shhh, ya, no hay que temer, yo estoy aquí, ¿Me ves aquí contigo, puedes sentirme?— murmure acariciando sus cabellos rosáceos.

— Si, te quiero…— repitió retirando algunas lagrimillas que había dejado escapar.

— Y yo— murmure mirándola a los ojos — Te quiero, Sakura — le dije acercándome a besar sus labios.

La mire, sus ojos brillaban tan intensos, tan perfectos.

Pero el sonido de mi celular nos tomo por sorpresa en nuestro momento, la mire con disculpas y ella me devolvió una cálida sonrisa.

— Uchiha — murmure fríamente.

— ¿Sasuke?— escuche la chillante voz del otro lado, ¿Quién le había dado mi numero al rubio?

— ¿Que pasa? — dude entre un ¿Qué quieres? O un ¿Quién rayos te dio mi numero?

— Veras… hace unos minutos me dirigía a mi casa, pero pues bueno… —parecía inseguro, las palabras las arrollaba y parecía estar nervioso. — Vivo cerca de casa de Saku chan, y aquí hay un auto que se parece mucho al auto de su padre, creo que el esta ahí…_ comento con algo de nerviosismo.

Me tense al momento. Eso no era nada bueno.

— Hm, ya veo, que te parece si lo vemos mañana, estoy ocupado ahora…— comente mirando a Sakura como si nada pasara, pese a que sentía un repetitivo escalofrió recorriendo mi espalda.

— Esta Sakura ¿verdad?, tienes razón, mañana será… yo te llamo… — y sin mas colgó.

Cerré el aparato con fuerza, Sakura me miro interrogante, me dedique a sonreírle, como si nada pasara.

— Itachi…— le mentí. Ella me dio una leve sonrisa, y me sentí un idiota por mentirle, pero no quiera que estuviera preocupada.

Pase nuevamente mi brazo por sus hombros, ambos nos dedicamos a mirar el cielo que ya estaba pintándose de negro, y algunas estrellas comenzaban su arribo al manto nocturno.

"No hay que temer". Me dije a mi mismo. Yo la protegería, sin importar nada. Definitivamente nadie me la quitaría, sin importar lo egoísta que sonara, Sakura era mía. Siempre lo había sido, nadie me la arrebataría ahora que la había encontrado de nuevo. Nadie.


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OKAY, no quiero que se desepcionen porque el captulo esta cortito. Aunque este cortito. Es algo asi como un break para los personajes y para ustedes, porque el capitulo que viene FUF. Ensero FUF.

*risas* Ya les habia dicho que me ando mudando de casa, y me ire un poquito lejos, asi que esta semana que viene no hay capitulo, asi que quiero muchos muchos reviews, diciendome como estan llevando la historia, si les gusta como si no, no me enojo si me dicen mis fallas, lo entiendo, no soy una escritora best seller, soy apenas una amateur, asi que espero que me digan todo lo que les esta pareciendo hasta ahora, porque vamos mas o menos a la mitad.

Tambien quiero agradecer a todas las personas que me han dejado sus comentarios, gracias a las recomendaciones de historias que me han dado, muchas gracias, las estoy anotando, porque ahora no tengo tiempo con todo lo de la mudanza, no crean que no los leo, gracias a DULCECITO311 que siempre, siempre me alegra con sus comentarios. Gracias por todo el apoyo, la paciencia. Gracias.

Espero leerlos pronto, pronto. Y sin mas me despido, muchos besos, abrazos desde el lugar del planeta donde habito ahora.

ESPERO REVIEWS

Ya saben donde contactarme, los links estan en mi perfil, mi FB, mi correo, y mi cuenta de blogger, aunque ahora esta en desuso, si me siguen las sigo, proximamente pondre tambien el link de mi Wttpad, donde comenzare a subir novelas 100% creadas por mi.

Besitos.

GM