Capítulo 10

Mahou Shoujo Lyrical Nanoha no es mío ni ninguno de sus personajes

Capítulo 10

Visita

El despertador empezó a sonar y despertó a la pelirroja, quien apagó el aparato sin ganas. Eran las 2:00 a.m. y ella se iba despertando vagamente. Desde que había recibido la noticia del problema de la morena se puso a buscar millones de trabajos, cosa que lo encontró enseguida.

Dio un gran suspiro y se levantó para salir al comedor y desayunar algo mientras se iba despertando, ya que estaba media dormida, así que se fue a la ducha para poder despertarse con el contacto al agua. Al entrar a la ducha y notar como el agua caía y se deslizaba por su cuerpo empezó a sumergirse en sus pensamientos.

Recordó el día en que se conocieron, el día en que entró en su casa y se fijó en ella, en su sonrisa y en su amabilidad. Rió por lo bajo al recordar lo que pasó un día, pero la sonrisa se le fue al recordar lo de su enfermedad. Salió de la ducha para vestirse e irse corriendo a su primer trabajo.

El primer trabajo que le tocaba era la hora de la mañana y le tocaba transportar cajas a los camiones. Eligió ese trabajo porqué permitían trabajar a chicos y chicas de su misma edad e incluso menores y porqué la pagarían en ese mismo momento. Las horas fueron pasando lentamente, pero ella no paraba de trabajar por muy cansada que estuviera, ya que pensaba en Hayate.

Por otro lado, Zafira estaba trabajando como camarero en un restaurante. -Después de todo ese trabajo ya lo tenía desde hace años - Se tomaba el trabajo en serio después de escuchar la mala noticia del ataque de Hayate.

El restaurante aún no había abierto, así que el se dedicaba a limpiar las mesas. Desvió un momento la mirada para ver a través de la ventana a una chica de unos 22 años, cabello largo naranja y ojos azules. Corría y saltaba los obstáculos de su camino, así que supuso que era atleta, pero lo que le sorprendió fue que iba corriendo hacia la misma Universidad que el.

-Zafira, ves recogiendo, que tu tienes que entrar a la Universidad –Le dijo su jefe mientras se acercaba a el.

-De acuerdo, intentaré llegar antes –Dijo alejándose de las mesas para entrar en un vestuario y empezar a cambiarse de ropa.

Al salir del restaurante e ir a su sala de la Universidad sus ojos se abrieron con brillos en el al ver como la chica atleta estaba sentada en una de las grandes mesas de la sala. Sacudió la cabeza para rascarse la nuca y sentarse delante de ella para empezar a sacar un libro.

-¡Zafira-kun! –Exclamaron un grupo de chicas acercándose a el.- Este sábado tienes una competición de boxeo ¿Cierto? –Preguntaba una.- ¡De seguro que ganas enseguida! –Aludió otra con ojos brillantes.

El muchacho simplemente no las hacia caso, ya que solo asentía vagamente mientras sus ojos estaban prestando atención solamente al libro.

-Chicas, no dejáis concentrar al pobre chico –Dijo la ojiazul ya cansada del grupo de chicas.- Tenemos un examen ahora mismo –Informó para ver como el chico la miraba con curiosidad.

-¡Lo que pasa es que estás celosa! –Riñó una chica del grupo.

-Lo que pasa es que no me dejáis concentrar –Sonrió victoriosamente.- Tampoco lo conozco ni me interesa lo que haga

-¡Cómo que no conoces al famoso Zafira-kun! ¡El gran boxeador de esta Universidad! –Exclamó una chica sorprendida.

-Será que no me interesan esas cosas –Dijo dando un gran suspiro.- Ahora iros a vuestros lugares, porqué el profesor ya está entrando

El grupo de chicas gritaron rendidas para sentarse cada una a su lugar. El muchacho se giró para mirar a su salvadora.

-Muchísimas gracias –Agradeció.- Es un gusto sabes que alguien no me conoce

-¿No te gusta la fama? –Preguntó curiosa.

-Para nada ¡Has visto lo pesadas que se ponen! –Exclamó sin levantar la voz.

-Chicas histéricas, ya sabes como son algunas –Bromeó guiñándole un ojo.- Me llamo Arf Testarossa –Le extendió la mano para sonreír dulcemente.- Encantada

-Zafira Opel –Estrechó su mano con la de ella.- Es un gusto conocerte

Ambos sonrieron para prestar atención rápidamente a la clase, ya que su examen empezaría pronto. De mientras, Signum iba caminando vagamente por los pasillos de su Universidad, hasta que paró en frente de su prima-amante.

-¿Estás bien Signum-chan? –Preguntó preocupada la rubia acercándose a ella.

-Si… Tuve que pedir horas extras en el bar –Informó rascándose la nuca.- Es la única manera para que me subieran el sueldo

-Entonces todos deberíais dormir más, ya que yo trabajo en una farmacia y solo puedo trabajar en el turno de la tarde –Informó mientras acariciaba disimuladamente la mejilla de la pelirosa.

-Eso díselo a Vita –Cerró los ojos para sentir mejor el roce de su prima.- Creo que se ha cogido más de un trabajo… Para que la pagaran cada día con un trabajo distinto –Dijo mientras rozaba la mano de su prima.

-Vita quiere mucho a Hayate… -Bajó la vista tristemente.- Hace mucho tiempo que está enamorada de ella… Y ahora le duele poder perderla… -Al decir eso notó como la pelirosa alzaba la vista de la rubia para mirarla cariñosamente.

-No la perderemos, conseguiremos el dinero de eso te lo aseguro –La tranquilizó abrazándola cariñosamente.

-Signum… -Correspondió el abrazo.- Nos van a descubrir… -Dijo intentando separarse de ella.

-Me da igual –La juntó más hacia ella.- Quiero demostrar a todo el mundo lo que te llego a querer –Se agachó para poder rozar sus labios.- Te amo tanto Shamal

-Y yo a ti Signum –Dijo mientras sonreía y se fundía en un beso con ella.

Las horas fueron pasando lentamente y la castaña estaba debajo de un árbol mirando unas cuantas hojas, hasta que notó como una sombra la tapaba, así que alzó la vista para ver a su mejor amigo.

-¡Yuuno-kun! –Le nombró feliz para ver como el rubio se sentaba a su lado.

El muchacho había cambiado bastante, ya que se había echo muchísimo más alto y se había dejado crecer su cabello para amarrarlo en una coleta.

-¿Qué miras Nanoha-chan? –Preguntó curioso.

-Mirar a que campo se va Fate-chan para poder visitarla, y ya de paso, verla jugar –Le informó mirando las hojas.

-¿Seguro que vas solo por eso? –Sonrió divertido.- No vayas a violarla ¿Eh? –Bromeó.

La castaña le miró para ponerse pensativa.

-Pues no sería mala idea –Sonrió divertida.

-N-Nanoha… Lo decía en broma –Dijo el muchacho con una gran gota en la nuca.

-Ya lo sé –Respondió la castaña sacando la lengua inocentemente.- Por cierto ¿Cómo te va con Aina? –Preguntó curiosa.

-Pues… Creo que bien –Respondió levemente ruborizado y sonriendo nerviosamente.

-Pues me alegro mucho –Sonrió amigablemente a su mejor amigo.

Ambos se quedaron hablando tranquilamente mientras que la mañana y la tarde pasaban lentamente, hasta que las chicas quedaron para ir al hospital e ir a visitar a la morena.

-¡Hola Hayate-chan! –Exclamó energéticamente la ojiverde abriendo la puerta.

-Hola chicas –Saludó educadamente la morena.- Etto… -Miró a la rubia y a la castaña.

-Ellas son Fate-chan y Nanoha-chan –Las presentó la pelivioleta.- Ella es Hayate-chan

-Encantadas –Dijeron ambas con una reverencia.

-Igualmente –Sonrió dulcemente para fijarse como la pareja iban cogidas de la mano.

Por un momento se vio a ella y a Vita, así que bajó la vista tristemente pero notó como la pelivioleta le ponía un ramo de flores delante de ella.

-Esto es un regalo de todas –Dijo la pelivioleta dejando el ramo de flores sobre ella.

-Gracias –Las olió mientras cerraba los ojos.- Huelen muy bien, muchísimas gracias, de verdad –Sonrió dulcemente para apartar el ramo.- Podéis sentaros

-Gracias –Agradecieron las chicas mientras se sentaban en dos sillas, por eso la pelivioleta le había tocado sentarse encima de su ojiverde y la castaña sobre su rubia.

Empezaron a hablar tranquilamente hasta que el ruido de la puerta las despistó para ver como una rubia entraba a la habitación, sorprendiéndose de la visita.

-¡Vaya! Vosotras erais Arisa-chan y Suzuka-chan ¿Cierto? –Preguntó mirando a la primera pareja.- ¿Y vosotras sois…? –Preguntó mirando a la segunda pareja.

-Ella se llama Fate-chan –Dijo Hayate mirando a la ojicarmesí.- Y la que está sobre ella Nanoha-chan –Rió por lo bajo.

-Encantada, yo soy su prima Shamal Maserati –Sonrió ampliamente.- Encantada

-Igualmente

-Hayate-chan, te dejo con tus amigas ¿De acuerdo? Tengo que ir a la farmacia a trabajar –Informó mirando a su prima.

-De acuerdo, no trabajes mucho –Se despidió de ella con la mano para verla atravesar la puerta y cerrarla tras de ella.

-Hayate-chan ¿Y tus padres? –Preguntó curiosa la castaña.

Ante la pregunta la morena solo bajó la vista tristemente, cosa que captaron, así que Arisa la golpeó en el costado mientras que Suzuka las miraba como si no tuvieran remedio.

-D-Disculpa Hayate-chan –Se disculpó apenada la castaña mientras se acariciaba su costado.

-No pasa nada –Sonrió nerviosa.- Mis padres murieron en un accidente de tráfico cuando solo tenía 9 años –Sonrió ampliamente.- Pero mis cuatro primos vinieron para vivir conmigo y cuidarme –Se rascó la mejilla.- Pero vinieron más bien por mi enfermedad

La ojiverde miró de reojo a la castaña para volverla a golpear por haber preguntado sobre sus padres. La morena se rió por eso.

-Mi vida cambió cuando ellos aparecieron…

Flash Back

Una niña morena de ojos azules se iba despertando lentamente al escuchar el timbre de su casa, así que se sentó en su silla de ruedas y se dirigió a la puerta media dormida. Al abrir, sus ojos se abrieron sorprendidos al ver como un chico alto de unos 17 años, cabello corto blanco y ojos rojos se le ponía en frente, con una mirada tan seria que daba algo de miedo.

-Hola Hayate-chan –Saludó una rubia de unos 14 años.- ¿Hayate-chan? –La nombró al no recibir respuesta.

Una niña de 11 años, cabello largo rojizo y ojos azules pasó sin permiso y se quedó mirando a la niña.

-¡Vita! –Riñó su hermana de 15 años.- Es de mala educación

-Pues no se que decirte –Miró indiferente a la morena.- Porqué se desmayó

Al decir eso los tres mayores entraron para mirar a la pequeña morena, quien se había desmayado del susto y ahora tenía remolinos como ojos.

-¡Zafira! ¡Te dije que no te pusieras en frente de la puerta! –Riñó la pelirosa a su hermano.- Tendrías que haber dejado a Shamal que es más tranquila y no da miedo –Dio un gran suspiro para mirar a la rubia.

-Dejad de discutir como niños –Riñó la pequeñas de los hermanos.- Digo yo que habrá que llevarla a algún sitio hasta que despierte

-Ya… -Asintieron reñidos los mayores para mirarse y golpear en la cabeza a la pelirroja.- ¡Si la niña eres tu!

-¡Au! –Se quejó acariciándose la cabeza.

La rubia solo rió divertida para coger en brazos a la morena y empezar a salir del apartamento seguida de los hermanos Opel. Bajaron por el ascensor y se dirigieron al hospital, donde la cogieron rápidamente y llevarla a una habitación. Una enfermera de cabello azulado frunció el ceño y los riñó en la misma habitación.

-¡Qué hacéis asustando a la niña! ¡Está enferma! –Riñó como una madre a sus hijos.- Además ¿Quiénes sois? –Preguntó curiosa, aunque con tono de desconfianza.

-Ellos son mis primos, Ai-chan –Le dijo la morena sentándose en la cama.

-¿Tus primos? –Los miró curiosa.

-Si, ellos son Shamal Maserati y ellos tres que son hermanos son Zafira, Signum y… -Miró a la pelirroja quien no conocía aún.

-Y Vita –Se adelantó la pelirroja al notar que la morena no la conocía aún.

-Vaya… Pues ya que sois sus primos… Deberíais cuidar un poco en que apariciones hacéis –Dijo más tranquila la enfermera para salir de la habitación.

-No sabía que tuvierais otra hermana –Dijo curiosa la morena mirando a la pelirroja.

-Es que hace años que no te vemos… -Se rascó la nuca la pelirosa.

-Y cuando tú naciste ella tenía dos años… Así que ella no se recordará… Solo sabe de ti lo que hemos hablado –Informó el muchacho.- Además nos viste cuando tu tenías 5 años y Vita estaba entrenando con los de su equipó –Siguió para mirar su hermana pequeña.

-Vaya… -Miró a la pelirroja de nuevo para sonreír.- Yo soy Hayate, encantada Vita-chan

-¿Eh? Si… Encantada –Dijo con tono tímido.

-Hayate-chan –La rubia se sentó en la cama para mirarla directamente a los ojos.- Nos hemos enterado lo de tus padres… Y tu enfermedad –Dijo apenada.- Por eso hemos venido aquí, para cuidarte –La sonrió dulcemente.

-Muchas gracias por preocuparos –Agradeció la morena.- Vosotros tendréis que ser muy cercanos… Porqué Shamal-chan no es vuestra hermana, sino nuestra prima segunda –Informó algo confusa.

-Ella vivía en el mismo bloque de pisos que nosotros –Informó la pelirosa acercándose a la cama.

-Pues… -Sonrió cariñosamente.- Espero que nos lo pasemos bien juntos –Dijo en un hilo de voz feliz.

-Eso no lo dudes –Dijo Shamal para mirar de reojo a la pelirosa y sonrojarse levemente, cosa que ella la miró curiosa.- Vamos a ser una familia muy unida

Fin Flash Back

Las chicas escuchaban interesadas, pero cuando terminó de explicar las chicas se miraron y se sonrieron felices.

-Pero ahora eres feliz ¿Cierto? –Preguntó la castaña.

-Si, y mucho –Sonrió ampliamente y recordó a la pelirroja, cosa que se sonrojó levemente.- Por eso dije que mi vida cambió hasta que aparecieron ellos

-¿Ellos o ella? –Preguntó divertida la castaña para después notar el codo de la ojiverde hundirse de nuevo en su costado.

Ante esa pregunta la morena rió avergonzada para después sonreírle dulcemente.

-Ellos, aunque ella fue la que más –Dijo dulcemente pensando en su pelirroja.

-Que bonito es el amor ¿Verdad? –Dijo la castaña mirando a la pareja de su lado para después mirar cariñosamente a su rubia.

-Si –Asintieron todas.

Todas rieron divertidas por el sonrojo que habían notado en ese momento.

-Puede que mis primos me hayan cambiado la vida –Pensó mientras seguía riendo con sus amigas.- Ahora con mis nuevas amigas darán color a mi vida –Suspiró para sonreír cariñosamente.- Pero Vita-chan lo es todo… Quiero verla pronto… -Pensó mirando a la puerta esperando que de ella entrara su pelirroja.

-¡Ah! ¡Mis padres me van a matar! –Exclamó la castaña levantándose de golpe y mirando su reloj.- ¡Hayate-chan lo siento no puedo quedarme más rato!

-Tranquila, mejor vete antes de que te digan algo –Le dijo intentando tranquilizarla.

-De acuerdo, entonces…

-Espera Nanoha, que te acompaño –Se ofreció su rubia para levantarse y ponerse a su lado.

-Gracias –Agradeció la castaña.- Hayate-chan recupérate ¿De acuerdo?

-Me recuperaré, eso tenlo seguro –Dijo para ver como se iba de la habitación cogida de la mano de su pareja.

-Entonces nosotras te dejamos tranquila –Dijo la ojiverde levantándose mientras cogía en brazos a su pelivioleta.

-Tranquilas no molestáis –Negó con la cabeza.- Mis primos no tardarán mucho en venir

-Pues mañana nos pasaremos de nuevo –Dijo la pelivioleta bajándose de los brazos de su ojiverde.

-Gracias –Agradeció de nuevo.- Tened cuidado –Dijo despidiéndose de ellas.

En cuanto se quedó sola dio un gran suspiro y se dejó caer en la cama para mirar pensativa el techo. Pero en un abrir y cerrar de ojos escuchó como la puerta de su habitación se abría de golpe, así que se sentó para mirar como su pelirroja entraba bruscamente mientras tres enfermeras la aguantaban por la cintura, evitando que entrara.

-¡No puedes entrar de esta forma! –Riñó una de las enfermeras.

-Dije que si no me dejabais pasar entraría a mi manera –Se protegió tranquilamente la pelirroja mientras intentaba soltarse del agarre de las enfermeras.

-¡Pero hay enfermos! ¡Podrías causar un ataque con esos chillidos y esos golpes! –Riñó otra.

-¿Me soltáis? Es que yo ya llegué donde quería –Dijo indiferente.

-¡¿Después de abrir mil puertas bruscamente, chillar como una loca e ir detrás de ti te quedas tan tranquila?! –Riñó la tercera enfermera muy enfadada.

-Por eso mismo, os podéis ir tranquilas –Dijo con una sonrisa juguetona y de victoria.

-De acuerdo –Se soltaron.- Pero no lo vuelvas a hacer –La riñieron por última vez antes de irse de allí.

-Seguro –Insinuó despidiéndose con la mano para después mirar a su prima.

La morena había abierto los ojos sorprendida pero después se puso a reír por el comportamiento de la pelirroja, cosa que la chica se rascó la nuca algo inocentemente.

-Perdona, es que no me dejaban entrar –Explicó sentándose en la cama.- ¿Te encuentras mejor? –Preguntó con cara triste.

-Si, puede que dentro de tres días me dejen salir de aquí

-¡Entonces te acompañaremos a todos lados! –La morena la miró extrañada.- Quiero decir… Para que no te pase lo mismo… -Intentó explicar nerviosa y jugando con sus dedos.

-Mientras seas tu no importa –Dijo levemente ruborizada pero sonriendo tímidamente a la pelirroja.

La pelirroja se sonrojó violentamente al escuchar eso, le sorprendió tanto que por un momento se desconectó del mundo, cosa que la morena notó así que fue pasando su mano por frente de ella mientras la llamaba.

-Vita-chan…

-¿Eh? ¿Decías? –Preguntó al volver a la tierra.

Hayate volvió a reír divertida por el despiste de la pelirroja, cosa que la chica se rascó la nuca avergonzada por no prestar atención. Ambas se miraron fijamente a los ojos y se sumergieron en ellos, tal vez se pasaran el pequeño rato de la visita en silencio, pero era suficiente para aprovechar la compañía de cada una.

Continuará………………

Después de tres días Hayate vuelve a casa y se da cuenta de que sus primos se pasan la mayor parte de su tiempo fuera de casa, cosa que le empieza a preocupar. Fate ya se va al campo para entrenar, cosa que se lleva una pequeña sorpresa.

Lllllllllllllllllllllll

Ya, por fin termine con el capitulo después de tantas revisiones y eso xD pero salio igual de soso leñe! xD pero bueno esto es mejor que tres paginas xD Espero k os haya gustado n.n

Y os agradezco x los reviews k me dejáis n.n xk me animan para seguir con esta historia :)