Summary: Qué tan difícil puede ser el organizar una boda? Solo se debe cuidar bien los detalles y también se debe preparar todo con cuidado. Suena fácil, verdad? Pues no, no lo es. En especial si la novia sufre cambios de humor repentinos cada cinco segundos. RyomaxSakuno

Traducción:

Japonés:

Mada mada dane: Aún te falta mucho

-kun: diminutivo que se le agrega a los nombres de hombres jóvenes.

-chan:diminutivo que se le agrega a los amigos. Por ejemplo: Daniela-chan es igual a decir Danielita.

etto: este...

-san: señor o señorita

arigato: gracias

Momoshiro no baka: tonto Momoshiro

Mamushi: serpiente

-senpai: sufijo de cortesía para un compañero con más tiempo en la escuela o trabajo.

O'chibi o chibisuke: pequeñín

tensai: genio

Dedicatoria: Es el epílogo! ToT ya se acabo….bua!! voy a llorar! ToT. Tanto tiempo, tantos recuerdos desde que este fic comenzó el año pasado con "Cuál es mi motivación?" y ahora se termina T.T. Mil…no, un millón de gracias a todas las PERVER por apoyarme. Que el RyoxSaku no decaiga!

Si, acepto

Por rocio-asakura

"Epilogo"

La mujer de cabellos castaños (no tan largos como solía usar de joven), tomo los almohadones tirados a la par de la cama, para colocarlas nuevamente sobre esta tras tenderla. Una sonrisa surco sus labios, cuando una brisa fría recorrió su espalda, haciéndole recordar que la ventana de la habitación aún estaba abierta.

Con pasos calmados, Sakuno se acerco a la abertura, y tras cerrarla con cuidado, contemplo a través del vidrio a su esposo (el mundialmente conocido príncipe del tenis) correr por la orilla del acantilado que rodeaba una parte de la casa. Y ella no pudo evitar sonrojarse ni mucho menos expandir su sonrisa.

Después de su boda hacía ya tres años, y luego de esperar un tiempo prudencial, el embarazo de Sakuno al fin se hizo conocido (lo que entristeció a muchas fans de Ryoma, y le provoco un desmayo a Rinko). Diciéndose que la mansión Echizen no sería tranquila para criar a un niño, el tenista tomo la decisión de que él junto a su reciente esposa se mudarían a las afueras de Los Ángeles, a la casa en donde Ryoga y él habían vivido de pequeños.

Y allí estaban aún, en aquel agradable lugar junto al mar.

-mmh…esto es raro –Sakuno observo su alrededor intrigada- no escucho a Kyû o.o

Sin dudarlo un segundo siquiera, salió del cuarto, caminando por el

pasillo rumbo al cuarto de su hijo, pero este se encontraba vació.

-cuando será el día en que se quede quieto? -.-…Kyû¡¿Donde estas?!

- - - - - -

Colocándose en puntas de pie, y estirándose todo lo su pequeño cuerpo le permitía, Kyû Echizen intentaba llegar a la mesada de la cocina con un solo objetivo: Alcanzar la canasta con naranjas.

Pero por más que se esforzaba, no la alcanzaba.

Tomo su raqueta de tenis (la cual siempre lo acompañaba y que de pequeño la había bautizado como "Pipi"), probando nuevamente con su ayuda, mas fue en vano. Liberando un resoplido de molestia, se dejo caer sentado sobre el suelo, mientras que sus labios se fruncían en un puchero.

Él quería naranjas! Solo eso! Porqué la vida tenía que ser tan cruel?

Permaneció en esa posición unos segundos, cuando el inocente de Karupin pasó junto a él, encaminándose a su plato con leche. Miro al gato, luego a la canasta, regrese su mirada al gato, y nuevamente vio la canasta. Cuando una sonrisa (digna de cualquier Echizen) se formo en sus labios.

- - - - - -

La búsqueda de su hijo condujo a Sakuno a la planta baja de la casa, en donde por instinto decidió ver primero en la cocina.

-¡¿Kyû?! Cielo¡¿en donde te metis…?! –la mujer calló al ver a su primogénito parado sobre el lomo de Karupin, usando al ultimo como un banco para poder llegar a la mesada.

Su sorpresa no duro demasiado, dado a que se vio obligada a reaccionar rápido cuando Kyû perdió el equilibrio. El pequeño se hubiera golpeado fuerte, si no fuera por que su madre llegó a tiempo, tomándolo entre sus brazos y suavizando la caída con su cuerpo.

-Kyû¡¿Qué hacías?! Casi te lastimas! –lo reprendió Sakuno de inmediato cuando lo vio seguro.

-naanja! Naanja! Naanja! n.n –canturreo tranquilamente el niño, indicándole victorioso a la castaña la fruta que cargaba entre sus manos.

La ex maestra libero un profundo suspiro, mientras que cerraba sus ojos y permitía que su cuerpo se relajase. Su hijo casi la había matado del susto.

- - - - - -

Luego del "agradable" suceso, Kyû, abrigado con un saco y una calida bufanda (ambas de color azul), caminaba tranquilamente por los jardines de su hogar siendo seguido fielmente por Karupin. Arrastraba como de costumbre a Pipi, mientras que comía gustoso su naranja que mamá se había encargado de pelar hasta la mitad (como a él le gustaba).

En su paseo llegó a la cancha de tenis, ubicada un tanto alejada de la casa, y al ver que su papá entrenaba junto al tío Inui, no dudo en sentarse en un banco del lugar para así observar a los hombres, entretenido.

-vamos Ryoma! Pega con más fuerza esa pelota cuando estés por sacar! –gritaba Sadaharu, deteniendo los saques del príncipe, y controlando que los golpes de Ryoma fuesen lo más difíciles de responder posibles- eso! Así se hace!

-mada mada dane…Sadaharu –exclamo Echizen, realizando un saque con maestría y sonriendo con arrogancia.

-fuera! uOu

-¡¿qué?! O.o –el príncipe parpadeo incrédulo.

-eso te pasa por confiarte demasiado. Recuerda que la cancha esta cubierta de nieve, la pelota se desliza sobre la nieve Ryoma –concluyo el entrenador con un tono burlón.

-eso ya lo se ¬.¬ -susurro el tenista, maldiciendo por lo bajo.

-bien! Como también sabes lo que pasa si cometes un error, no es así? –los anteojos de Inui brillaron cuando este indico un vaso que contenía el brebaje preparado en la mañana.

Ryoma tragó con fuerza, sin poder evitar sentir nauseas con tan solo ver esa cosa.

Kyû contemplo el rostro asqueado de su papá, y recordando que en algún momento este le había advertido que aquel jugo era el peor inventó del demonio (también conocido como Sadaharu). Por lo que se incorporo de su lugar, con sus ojos dorados brillando de decisión.

Tomo una de las pelotas de tenis junto al banco y sujeto con fuerza a Pipi, decidido a hacer un saque como los de papá.

Obviamente que al ser solo un pequeño de tres años, no sabía aún jugar al tenis. Y lo que estrello en la cabeza de Inui no fue precisamente la pelota como se lo propuso Kyû, si no que fue la raqueta. Igual de efectiva, pero más dolorosa.

Resultado: el de lentes cayo inconsciente sobre la nieve, con la marca del encordado en el rostro y sin saber a ciencias ciertas que lo golpeo o atropello en aquel lapso de segundos.

Al ver que su entrenador se desplomaba, Ryoma parpadeo incrédulo mientras que observaba a su hijo danzar con alegría junto a Karupin. Qué había sucedido allí?

- - - - - -

-no lo había notado, pero tu entrenamiento no termino antes de lo normal? –consulto Sakuno, levantando los platos de la mesa tras terminar de almorzar, y decidida a lavarlos.

Ryoma se incorporo de su silla, mientras que tomaba entre sus brazos a Kyû, quien ya dormitaba. Al parecer la hora de su siesta había llegado.

-digamos que…se suspendió por problemas mayores –exclamo el tenista, sonriéndole a su hijo agradecido.

-problemas? o.o...qué clase de problemas?

-raquetas asesinas –respondió con simpleza

-ra…raquetas asesinas? o.o

Ryoma rió levemente al ver la confusión de la castaña -ya regreso, recostare a Kyû en su cama.

Dejando a un lado su tarea de lavar, Sakuno se acerco al príncipe para poder besar la mejilla del pequeño antes de que Ryoma saliera de la cocina. Tras esto, el ultimo subió las escaleras con tranquilidad, encaminándose al cuarto al final del pasillo. Abrió la puerta, y deposito a Kyû en la cama, dándole él también un beso y haciendo que soltara su remera (de la cual el niño se había aferrado), regreso a la planta baja en donde encontró a la castaña terminando de acomodar la cocina.

-bien, creo que ya esta n.n –exclamo complacida, secando sus manos con un repasador.

-mmhh… -con pasos sigilosos, Ryoma se acerco a ella, rodeando con sus brazos su cintura y comenzando a los poco segundos a besar el cuello de la castaña.

-Ryoma-kun...ahora no. Kyû-chan está…–protesto Sakuno con fingido enfado, intentando detener a su esposo.

-está durmiendo tranquilamente en su habitación –concluyo él, dispuesto a proseguir con su juego de besos un tiempo más- además de que… quiero mi regalo de cumpleaños ahora.

Convencida por las palabras de su esposo, y sonriendo tras el comentario de este, la mujer se dejo guía por él hasta el sofá de la sala, en donde su cuerpo fue recostado y cubierto de inmediato por el del hombre. El beso que mantenían a sus bocas entretenidas, al cabo de segundos subió en intensidad, y el respirar dejó de ser primordial para ambos.

La temperatura del ambiente comenzó a subir, pese a la nevada que afuera caía, mientras que Ryoma abandonaba la boca de Sakuno, para dirigirse ahora a su cuello y comenzando a descender lentamente a medida que desprendía su camisa con habilidad.

Hubieran seguido gustosos, de no ser por que un grito los alerto.

-mamá!!! –se escucho provenir del segundo piso, deteniendo al tenista, quien suspiro resignado al momento en que se separaba de la mujer.

-de seguro tubo una pesadilla –susurro, viendo como ella acomodaba su vestimenta.

-iré a ver que le paso –anuncio la castaña, besando la frente de Ryoma antes de subir las escaleras.

Y Echizen dejó caer su cuerpo sobre el sofá, resignado. Al parecer tendría que esperar hasta la noche para recibir su regalo de cumpleaños.

- - - - - -

Kyû se revolvió levemente antes de abrir sus ojos dorados. Y lo primero que vio junto a él, fue a su mamá, durmiendo tranquilamente. Sonrió al descubrir esto, por lo que se apegó a ella, haciendo que este movimiento en la cama la despertara.

-buenas tarde amor –susurro la castaña, cubriendo su boca con la mano izquierda mientras que bostezaba- como dormiste? n.n

-ben! Ben! Ben! –canturreo el pequeño, ahora sentado sobre la cama, agitando sus manitos.

-jejeje, se dice "bien" n.n

-"ben"? o.o

-no, es "bien". Bi-en

-bi…bi….biiiii-en –repitió Kyû, con dificultad.

-así es! Lo lograste Kyû –Sakuno beso a su hijo, orgullosa.

-jajaja! Kyû ser gande! nOn

-jajaja, si, Kyû ya es grande n.n………….es tarde o.o –comento la castaña, incorporándose mientras veía la hora en el reloj con forma de pelota de tenis colgado en la pared- vamos Kyû, tienes que bañarte.

-eh? O.o….no quero! –protesto el aludido, frunciendo su ceño.

-no que ya eras grande? Los nenes grandes tienen que estar siempre limpios n.n –exclamo Sakuno, creyendo que con esas palabras convencería a su hijo.

-pero mi no ser tan gande! –se excuso, escondiéndose bajo una almohada.

-en serio? Que lastima, y yo que iba a prepararte un postre muuuuy rico, para vos solo ya que eras un nene grande.

-pote? O.o –ante aquella mención, Kyû salió de su escondite- con naanja+o+

-si, con muchas naranjas. Pero bueno, no sos un niño grande todavía, no es así?

-si ser! –Kyû salto de su cama- vamo mamá! Por que tadar tanto? –acuso, saliendo del cuarto mientras que iba desvistiéndose.

Sakuno rió al verlo.

-vamo Kaupin! Vos tamben ser gande, tener que bañarse –acuso el pequeño, al cruzarse con el gato en su camino al baño.

Ante la sola mención de un baño, las orejas de Karupin se elevaron, alertas. Y completamente dispuesto a que nada ni nadie lo mojase, se escabullo de entre los brazos del niño, bajando rápidamente las escaleras, aterrorizado.

-Kaupin aún no ser gande u.u –exclamo Kyû, negando con la cabeza lentamente en señal de desaprobación.

- - - - - -

Luego de su baño, y de haber mojado hasta el último cabello castaño de su mamá, ya vestido y aseado, Kyû se encontraba parado frente al árbol de navidad que decoraba la sala. Lo observaba fijamente, las luces prendiéndose y apagándose eran algo entretenido para su pequeña mente. Así permaneció unos momentos, cuando su mirada se posó en un adorno en especial.

Lo conocía, en la mañana, después del desayuno, su papá había colocado aquellas hojas sobre su mamá, diciendo algo sobre que debía besarlo (cosa que no logro por que él le había lanzado a Ryoma una naranja interrumpiéndolos, pero eso no venía al caso). Entonces si ponía eso….cómo le habían dicho que se llamaba?

Ah! Si! Muerdago!

Si él ponía el muerdago cerca de su mamá, ella tendría que besarlo? Si! Quería un beso de mamá!.

Estiro su mano, tratando de llegar al adorno, cuando Sakuno lo tomo entre brazos antes de que pudiese lograr su objetivo.

-vamos Kyû-chan, los amigos de papá pronto llegaran n.n –exclamo

tranquilamente la mujer, alejándose del árbol de navidad.

Un puchero se formo en los labios del pequeño, mientras que molesto se cruzaba de brazos.

-qué le pasa a Kyû? o.ô –inquirió Ryoma, bajando las escaleras mientras terminaba de abotonarse su camisa roja.

-eh? o.o…parece molesto. No lo había notado. Porqué estas molesto amor? –Sakuno observo a su hijo, preocupada.

Un bufido fue liberado por el niño.

-o.o

-o.ô

-ò.ó

- - - - - -

A medida que paso el tiempo, los ex titulares de Seigaku comenzaron a llegar a la casa de la joven pareja, invitados anteriormente por Sakuno (quien se vio en la difícil tarea de convencer a su esposo de que un reencuentro después de tres años era buena idea). Aquel día era 24 de Diciembre, cumpleaños del príncipe del tenis y víspera de Navidad.

Una sencilla cena estaba dispuesta en el comedor. Los amigos se encontraban alrededor de la mesa, sumidos en una animada plática, mientras que Kyû Echizen, Amy Kawamura y Elda Inui jugaban en la sala.

-la cena esta deliciosa Sakuno-chan! nOn –felicito efusivamente Momoshiro, devorando todo lo que sus manos alcanzaban.

-eehh...etto...arigato n///n

-¡¿quieres comportarte?! –reprendió molesta Ann, golpeando en la cabeza a Takeshi, quien se atraganto por la acción no esperada- ves? Eso te pasa por glotón? ¬.¬ (no, en realidad le paso porqué ella le pegó, pero bueh u.u)

Tachibana se incorporo de su asiento, para así ayudar a su novio (el cual tenía ya la cara completamente roja) proporcionándole ligeros golpes en la espalda. Más el color iba empeorando, y los golpes no surgían efecto alguno.

-vamos Momoshiro, no es gracioso! òOó –la rubia comenzaba a exasperarse.

Pero la amenaza no surtió efecto alguno, y el color del rostro del joven cambio a violeta, a lo que Ann se preocupo en serio.

-¡¿Momoshiro?!... Takeshi!! –chillo la joven angustiada.

Todos se acercaron al ex tensita, quien se acababa de caer al piso, tosiendo con fuerza. Ann se coloco a la par de él, y trato de hacer todo lo posible para que su novio recuperara el aire.

Cuando una risa se dejo oír, haciendo que todos los presentes voltearan hacía Syusuke Fuji, quien sonreía divertido.

-Fuji! Sabemos que eres sádico pero no puedes echarte a reír cuando el pobre Momoshiro está...! –Oishi calló al notar como el castaño señalaba a Takeshi.

Nuevamente la atención de los presentes se posó en el moribundo, descubriendo que este también reía. Las miradas, antes de preocupación, se tornaron asesinas. En especial la de Tachiba.

-Momoshiro no baka!! –exclamo la joven furiosa, cerrando su mano en un puño.

Segundos después todos regresaron a sus lugares para seguir con su cena, mientras que por la ventana del comedor se podía ver el cuerpo de Takeshi Momoshiro colgando de un árbol, sometido al frió del invierno.

-a propósito, Eiji-san –el pelirrojo abandono su tarea de comer ante el llamado de Sango Kawamura- disculpe la intromisión, pero por qué no vino la joven Rena con usted? o.o

-ser soltero es mejor! uOu –respondió simplemente el pelirrojo.

Todos comprendieron a lo que se refería con esas palabras y se imaginaron lo que había sucedido.

-quien dijo? –exclamo un recuperado Momoshiro, a lo que su novia le dirigió una mirada helada.

-quieres volver al árbol? ¬.¬

-no! Yo no dije nada! –alegó de inmediato, asustado ante la amenaza de Ann.

-Eiji-senpai, está bien? ó.ò –consulto preocupada Sakuno.

-see…qué le vamos a hacer? Al parecer… -Eiji se levanto de su lugar y se coloco entre Oishi y Kaoru, posando sus brazos sobre los hombros de ambos- nosotros seguimos siendo los sexys solteros codiciados uOu (por quien no se, pero igual somos codiciados).

-ffsshhh uOu –mamushi asintió con un gesto de cabeza.

-etto…Eiji… yo no soy soltero n///nU

-¡¿eh?! o.O –las miradas asombradas no tardaron en posarse sobre Syuichirouh.

-¡¿cómo?! Pero Oishi!! Vos sos mi compañero!! Mi amigo!! ToT no puedes tener novia y yo no!! –lloro el pelirrojo, tomando a su amigo de los brazos- ¡¡¿¿porqué no me lo contaste??!!...ya no me quieres verdad? Oishi ya no me quiere!! TToTT

-no digas eso Eiji, si te quiero n.nUu es solo que…como no me lo preguntaste…

-no! Ya no te quiero más Oishi! Ahora quiero a Tezuka! –concluyo Kikumaru, abrazando a Kunimitsu.

-Kikumaru…ù.u

-dime queridito Tezuka n.n?

-suéltame ¬.¬

-¡¿porqué?! ToT

-por que si ò.ô

-¡¿pero porqué?! ToT

-por que yo te ordeno ò.ó

-¡¿y porqué me ordenas?! ToT ya no eres mi buchou o.o

-no juegues con mi paciencia ù.ú

-es hora del postre! nOnU –exclamo Sango, intentando desviar la conversación.

-e—estoy de acuerdo n.nUu –Sakuno se incorporo de su asiento, dispuesta a encaminarse a la cocina.

Cuando la puerta principal fue abierta, permitiéndole el paso a Ryoga, junto a su esposa Yukari (quien lucía un abultado vientre de 8 meses).

-hola a todos!! nOn –saludo alegremente el mayor de los Echizen.

-y hablando de idiotas en el mundo uOu –Ryoma desvió la mirada, aburrido.

-yo también te amo chibisuke ¬.¬

-mada mada dane ¬.¬

-bienvenidos Yu-chan, Ryoga-chan n.nU –Sakuno se acerco a la pareja, para recibir sus abrigo.

-hola Saku-chan, perdona la demora n.n –Yukari le sonrío a su amiga.

-espero que Momoshiro y Eiji hallan dejado comida! nOn –Ryoga se poso tras de la modelo, acariciando el vientre de ella- cuesta llenar esta pancita n.n

-Ryoga ¬.¬

-y esta es la parte en la que yo me escondo tras la silla de Tezuka para evitar ser asesinado nOnU –murmuro el hombre, encaminándose al lugar que había mencionado.

-qué tienen todos hoy conmigo? ¬.¬ -protesto Kunimitsu.

-calma amor n.nU –Naomi posó su mano sobre el hombro del ex capitán, intentando que apaciguara su enfado.

- - - - - -

En la mesa del comedor ya solo quedaban los restos de un pastel de cumpleaños, y el árbol de navidad era rodeado por los amigos allí reunidos. Cuando el reloj de la sala marcó la medianoche, miles de luces de colores iluminaron el cielo nocturno, acompañados por los gritos de felicitaciones de los presentes.

-muchas felicidades, Yukina-chan –Syusuke Fuji observo a la joven junto a él con una sonrisa dulce (extraña en él) decorando su rostro.

-muchas gracias Syusuke! nOn –chilló Sukijiro Yukina, abrazando efusivamente a un sonrojado Eiji- Fuji-kun, estas más delgado o.o

-cof cof…etto… Yukina-chan, mejor ponte tus anteojos n.nU –comento el castaño, a lo que la joven se aparto totalmente apenada del pelirrojo, musitando un glosario de disculpas ante la confusión.

-no te preocupes, no te preocupes n///nUu esta bien Sukijiro-chan –exclamo Kikumaru, intentando calmar a Yukina.

En vista de que esa situación duraría un tiempo más, el ahora medico se encamino a un lado en la sala, en donde Tezuka y su esposa Naomi platicaban.

-feliz navidad n.n –dijo al estar ya solo a unos pasos de ellos.

-feliz navidad –respondieron ambos cortésmente.

-Tezuka, estas sonriendo o.o…eso es extraño en ti n.n –comento Fuji tranquilamente, haciendo que el aludido volteara la mirada para que no se notase su leve sonrojo- apropósito Naomi-san n.n

-dime? n.n

-el examen dio positivo –comentó tranquilamente el tensai.

-examen? o.ô –Kunimitsu alzo una ceja, sin comprender.

-qué te explique ella mejor. Con su permiso y felicitaciones nOn –Syusuke realizó una leve reverencia antes de alejarse de ellos.

-qué es eso del examen? –Tezuka volteo la mirada hacía su esposa.

Y descubrió que está lloraba silenciosamente.

-Naomi? –él poso sus manos sobre los hombros de ella, preocupado al verla en aquel estado- qué sucede?

-dio…positivo –repitió la mujer, sin poder contener sus lagrimas.

Una sonrisa se formo en sus labios.

-dio positivo Tezuka!...yo…estoy embarazada –murmuro Naomi de forma entrecortada ante la emoción.

La sorpresa no fue muy bien disimulada por el tenista, quien al cabo de pocos segundos (los que le tomo para asimilar las palabras de ella), sonrío calidamente, besando los labios de su mujer, agradecido por el regalo único que acababa de recibir.

+-+-+-+-+

El ambiente en la sala se caracterizaba por sobre todo en ser calido y agradable. Bromas eran hechas hacía Yukina Echizen, debido a su estado, mientras que todos recordaban lo sucedido un día parecido tres años atrás con Sango Kawamura como su protagonista.

Los deseos navideños ya habían sido realizados, y uno en especial fue cumplido esa misma noche, cuando Momoshiro se acerco sigilosamente a su novia Ann, y en un susurro a su oído le había pedido que se casara con él. A lo que la rubia asintió sin vacilar, y se colgó del cuello del hombre.

Apartados de toda conversación, y pasando un agradable momento juntos, la familia Echizen aún permanecía a la par de árbol de navidad.

-al parecer le gustó –comento el príncipe con una sonrisa en sus labios al ver como Kyû jugaba alegremente con su regalo: un auto de carreras negro, cuyo tamaño era bastante grande para ser solo un juguete.

Sakuno asintió a sus palabras, para luego inclinarse a la altura de su hijo, y tomarlo por unos momentos entre sus brazos.

-Feliz Navidad Kyû-chan –exclamo la castaña, dedicándole al pequeño una sonrisa dulce.

-Feliz Navidad –Ryoma revolvió los cabellos verdosos del niño.

Kyû rió ante las atenciones de sus padres, y, sin saber por que, dirigió su mirada hacía el árbol navideño, encontrándose frente al muerdago que anteriormente había intentado agarrar. Sin siquiera dudarlo estiro su manito y tomo las hojas, meciéndolas alegremente cerca del rostro de su mamá.

-besho! Besho! Besho! –pidió, mostrándole a la mujer el muerdago.

Sakuno sonrió.

-claro hijo –la castaña beso la mejilla de Kyû- todos los que quieras amor n.n

-y para mi? –Echizen poso su mano sobre la cintura de su esposa.

-para papá no ¬.¬, mamá se solo mía uOú –recrimino el pequeño, abrazando a la mujer de forma posesiva.

-vencido por mi hijo dos veces en un día –susurro divertido el príncipe, a lo que él y Sakuno rieron.

El ver crecer a su pequeño y el enseñarle todo lo necesario para que llegara a ser una gran persona (y un gran tenista en el futuro), sería la motivación de ambos para superar, unidos, los retos que les esperaba.

-Game y Mach para Kyû Echizen!!

Fin del Epilogo

-se termino T.T…ya se termino Ren-kun!

Ren: calma, calma u.u –dándole palmadas en la espalda, en forma de consuelo.

-buuaah!! Me da tanta pena terminar con este fic ToT ya hacía un año que venía publicándolo TT

Ren: todo tiene un fin amor u.u

-lo sé, lo sé. Pero aún así me da nostalgia T.T. Mil gracias a todos por su apoyo! Es algo que nunca olvidare y que valoro desde el fondo de mi corazón. Los quiero a todos! Y les agradezco el haberme aguantado tanto tiempo TOT

Ren: eh? O.o…estas…estas llorando? –observando a la mujer, preocupado.

-no, solo que mis ojos se están lavando ¬.¬ claro que estoy llorando baka! ToT no quiero que termine!

Ren: toma –entregándole un pañuelo.

-eh? O.o…muchas gracias n///n. Bien, pues, lo único que me queda decir es que les deseo a todos una muy feliz navidad y un feliz año nuevo n.n. Nos vemos en el 2007 en "El océano de la mente", que espero publicar a fines de Enero tras terminar de escribir mi fic de Shaman Kig "Titanic".

Ren: así que es un hasta luego.

-en efecto! Fue un placer haber sido leída por todos ustedes n.n! gracias por todo!!

Sayounara. Mata-ne

-tía Teresa, porqué te pintas? o.o

-para estar más linda n.n

-y tarda en hacer efecto? o.o

-ù.ú

rocio-asakura