-Mi señora… podre pasar un tiempo sin vigilancia mientras usted descansa…- comento divertido observándola, ella frunció el ceño y negó mientras se acomodaba mejor en su silla.
-Estoy perfectamente… todo lo perfectamente que puede estar una persona que cuida de un desconocido…- el hombre rio un poco antes de hacer una mueca de dolor que provoco que ella se acercara para verificar sus heridas.
-No me gusta ver preocupación en el rostro de ninguna dama y menos en el de usted mi señora…- le aseguro tomando la mano que ella tenía sobre su herida provocando que una extraña corriente le recorriera de pies a cabeza a ella. –viviré, pero no si usted no lo hace…necesita descanso tanto o más que yo…
-Estoy bien…- le refuto molesta apartando la mano para dejar de sentir aquello que la desconcertaba. –pero tú no…
-Lucy… por favor…- aquella la descoloco, pero más lo hizo fue sentir las mano de él atrapar las suya y apresarlas por un minuto.
-Está bien… pero con una condición…-él sonrió. -¿Cuál es el nombre que escondes tanto?
-Arathos… un viejo señor desterrado y pobre, que huyo cual cobarde en su momento al saber que nada podía hacer por su amada más que apartarse… ¿Qué le podía dar yo un simple plebeyo a un Diosa? Nada…
-¿Nada? ¿Eso es lo que piensa?- ella lo miro molesta. –le podría dar algo que ni todo el oro de Narnia podría comprar… amor…
-¿Pero eso no sería hacer trampa en este juego?- cuestiono él.
-¿Y cuáles son las reglas del juego que lo hacen ver como trampa?
-Esa que dice que hay que sufrir para poder apreciar lo que uno tiene….
-Lord Sopespian, Lord Glozelle…- saludo formalmente Miraz a sus dos ayudantes recibiéndolos en su despacho. –en que puedo ayudarlo…
-En todo Lord Miraz…- aseguro el mayor. –en todo… ¡guardias! Llévense a este hombre….
Capitulo IX: La leyenda hecha realidad
Peter observaba a su hermana dormir con las sabanas bien apretujadas en sus puños mientras se removía en su lecho.
-¿Cuánto lleva así?- cuestiono el extranjero posicionándose junto a él ayudado por la necesidad de ver a la pequeña reina.
-Desde que se acostó a dormir…- fue la escueta respuesta por parte de Edmond cuando los alcanzo. -… los soldados están inquietos… los narnianos ven con otros ojos a Caspian…- una sonrisa se posiciono en los labios del adulto.
-Era hora ya…- comento como si eso explicara su reacción. –pero creo que lo que más le importa es la seguridad de su señora y creo que con él por aquí piensan que no estará bien…
-¿Y tu concuerdas con ellos?- cuestiono Peter. -¿Acaso sabes algo que nosotros no?
-Han estado mucho tiempo ausente mi señor… a la reina Susan y a usted son pocos los que lo recuerdan… el Magnifico y la Benévola… pero la que siempre estará en los corazones de todos es la más joven de ustedes cuatro… la protegida del gran Aslan…
-La Diosa ¿verdad? – inquirió Edmond, hacía rato ya que comenzaba a barajar algunas teorías. El dudaba que todas aquellas frases azarosas y esos comentarios sueltos no tuvieran algo que ver con aquella historia y su propia hermana.
-Podría ser… pero creo que mejor será que hablemos cuando la joven reina este despierta y todo este bullicio por causas del joven Caspian se terminen…- aseguro el adulto dándose media vuelta dispuesto a dejar aquella carpa y a sus habitantes pero un suspiro y un llamado lo detuvo.
-Arathos…- susurro entre sueños Lucy. –Mi buen Arathos…- de refilón observo como los dos hermanos se veían entre sí. - ¿Dónde se encuentra mi amado? ¿Por qué no amaneció conmigo?
-No lo sé mi señora…- mascullo el hombre regresando sobre sus pasos y alcanzando la posición junto al lecho de la joven reina que lo observaba con sus ojos entreabiertos que dejaban apreciar esa neblina causada por el delirio sobre su verde mirada. –pero ni bien lo encuentre me asegurare de hacerle pagar por su ausencia… se lo aseguro…
-No… no Arathos… seguro… seguro que tuvo alguna misión… seguro que fue a rescatar a nuestro querido Aslan… él lo sabía…
-Podría ser… pero últimamente muy extraño se comportaba… demasiado para mi gusto y temo por su seguridad mi lady…
-No te preocupes viejo amigo… no lo hagas…-
Peter presencio aquella conversación sin sentido entre su hermana y aquel extraño y no supo que decir ni cómo actuar.
-…aquí también están sus hermanos mi lady… ellos han venido a visitarla…- comento el hombre haciendo señas para que se acercaran y ellos no dudaron en posicionarse junto a su hermana.
-Hey Lucy… ¿Cómo te sientes?- cuestiono Edmond tomando una de las manos de ella entre las propias.
-Fatal…- aseguro con una triste sonrisa. –Pero creo que eso se debe a su falta…- comento ella sonriendo con nostalgia.
-¿Su falta? ¿De qué falta hablas Lucy? ¿Quién falta?- quiso saber Peter posicionados cerca de ella para escuchar mejor.
-El Astro rey… hace días que él no se presenta… tampoco la diosa…- sonrió ella, sus ojos verdes estaban anegados por la sombra que provocaba el delirio. -… ¿no les has dicho aun Arathos? Mi amado aun no ha hablado con ellos…- una mueca se adueño de los rasgos del mayor.
-No es momento… aún queda mucho mi señora… ahora lo mejor es que descanse…
-Arathos tiene razón Lucy…- concordó Edmond acercándose a él y mirándolo para que entendiera la indirecta.
-Mejor descansa Lucy…- confirmo Peter sin entender mucho pero aceptando la decisión de su hermano menor de dejarla descansar. –te necesitamos entera…- la valiente asistió antes de dejar que el sueño la venciera y se arrojara a los brazos de Morfeo nuevamente permitiendo que ellos abandonaran la carpa y se dirigieran a las ruinas de la vieja mesa donde ya se encontraban varios Narnianos acompañados por Caspian que se acerco pronto a los dos hermanos.
-¿Cómo se encuentra?
-Se pondrá bien… pero no por tu causa…- aseguro en un gruñido él mientras se apartaba y seguía de largo dejando a Edmond junto al Telmarino. –Bien… creo que no falta nadie ¿verdad?
-Perdón por discrepar con usted su señoría pero falta la señora…- comento uno de los Centauros.
-Lo sé… lo sé… pero ella no debe de saber de esto… ella no se debe meter en esto…- aseguro el mayor de los Pevensie comenzando a caminar frente a su público. Atrás quedaban esos rasgos de su infancia, ya no eran niños, ninguno de ellos, pero quien mas había crecido era él… ya no era ni un niño ni un joven, era un adulto, uno tan maduro como en su momento había llegado a ser en su primer viaje.
-¿Por qué?- quiso saber Edmond mirándolo extrañado. –ella es tan gobernante como nosotros dos Peter… ¿Por qué la quieres dejar fuera?
-Porque está confundida… porque todos estamos confundidos y creo que solo podemos movilizarnos para tratar de aclarar las cosas y la única forma de hacerlo es que ella no participe… dudo mucho que los Telmarinos duden en atacarla…- le explico al justo que entendió por donde iban los pensamientos de su hermano.
-¿Una confrontación? ¿Estás seguro que será lo mejor?- le cuestiono.
-Creo que todas nuestras preguntas hallaran respuestas en la fortaleza… o en los calabozos…- confió Peter mientras extendía sobre la mesa un viejo mapa que habían logrado sacar de la ciudad en su estadía. –la fortaleza es nuestro destino…
-Espera, espera…- lo detuvo Caspian adelantándose y poniendo en palabras lo que todos pensaban allí. - ¿Piensan que ataquemos nuevamente la ciudad?- quiso saber él. -¿Están dementes? Dudo que podamos hacerlo… ya lo hicimos una vez y ellos dudo que se dejen otra vez…
-¿Lo dices por experiencia?- le increpo Peter, ambos eran igual de altos pero el Telmarino le ganaba un poco en musculatura a él magnifico a pesar que este había estado entrenando para la guerra.
-Lo digo por sentido común…- gruño Caspian en respuesta. –habrán intensificado sus fronteras, tendrán más guardias… eso es algo que haría…
-Pero hay algo con lo que ellos no cuentan Caspian, y en eso apoyo a su señoría… la sorpresa…
-¿La sorpresa? No me hagas reír… ellos saben que nos estamos preparando, ellos no se van a dejar sitiar por segunda vez…
-¿Y cómo es que lo saben?- le retruco Edmond haciendo que el Telmarino note su presencia. –nadie de aquí va a correr a decirle… ese ataque fue solo un pequeño asalto… no eran más de 1000 hombres y estaban desorganizados, ahora sumamos más de 6000 hombres y criaturas dispuestas a luchar por Narnia y por Aslan… los superamos en número y con la ayuda de Aslan estoy seguro que…-
-¿La ayuda de Aslan? ¿Creen acaso que el vendrá a salvarlos?- les cuestiono a todos los presentes Caspian. –Ellos lo tienen, ellos lo tomaron prisionero…- un silencio sepulcral se posiciono en el lugar ante aquello.
-¿Y porque no lo dijiste antes?- quiso saber una voz, todos se giraron para observar a Lucy en pie parada en la entrada. -¿Por qué no lo trataste de liberar cuando atacaron?
-Yo… yo…- empezó pero Lucy no lo dejo terminar, simplemente se giro a sus hermanos y a Arathos. –preparen a los hombres… voy a necesitar el arco de Susan y el cuerno…
-Lucy…- empezó el magnífico pero la mirada dura que le dirigió su hermana lo detuvo. –ya la escucharon… preparen las tropas… partiremos a la anochecer…- todos los representantes asistieron antes que solo quedaran Cazatrufas, Arathos, Caspian y los tres Pevensie. -¿Cómo te sientes?
-Mejor que nunca…- le aseguro la valiente sonriéndole mientras le mostraba un pequeño frasquito que hizo que sus dos hermanos sonrieran. –pero no es momento de hablar… Aslan nos espera…
Lejos de aquel valle en un calabozo una gran bestia observaba al Astro Rey perder fuerza y su guerra diaria con la Diosa sintiendo como de a poco la vitalidad comenzaba a resurgir en su cuerpo.
-Mi querida Lucy…- sonrió él recordando a su favorita. –mi querida Diosa…
De apoco el Sol comenzó a bajar en el horizonte y todos los presentes terminaban con los preparativos para su campaña.
-Está todo listo mi señora…- comento Caspian entrando en la carpa donde Lucy se preparaba junto con las demás damas que participarían en la lucha.
-Gracias Mía…- sonrió Lucy a una mujer de los centauros que hizo una leve reverencia y se fue seguida por las demás dejándolos solos.
-¿Desea que me retire?- cuestiono algo dudoso el Telmarino con el casco en mano mientras la observaba caminar por el lugar hasta alcanzar el lugar donde descansaban su puñal y el arco.
-Quiero hablar contigo…- lo freno. –me gustaría saber la razón por la que no hablaste antes…
-No sabía quién era… hasta hace poco… y… y con todo lo que paso no… no pude hablar… Nikabrick, Jadis… usted…
-¿Qué tengo que ver en tus silencios Caspian?- quiso saber.
-Su estado… me… me preocupaba…- confeso. –me preocupa y…
-No lo hagas…- el alzo una ceja interrogante. – no te preocupes… no soy débil… no soy una damisela en peligro que tengas que proteger Caspian…
-Jamás la vería así… jamás podría verla de una manera tan frívola… mi corazón no me lo permitiría…- aseguro sabiendo que con aquello se estaba pasando de la raya pero después de esa extraña conversación con Arathos había decidido que era hora de comenzar a poner las cosas en su lugar.
-¿Tu corazón?- pregunto ella sacándolo de sus pensamientos. -¿Por qué tu corazón haría eso?
-Por los sentimientos que esconde…- sonrió antes de acortar la distancia que los separaba y la enfrentaba tomando su rostro entre sus manos…
-¿Interrumpo?- cuestiono Edmond entrando en el lugar haciendo que ambos se separasen prontamente ocultando sus rostros sonrojados.
-No… no… en absoluto mi señor…- aseguro Caspian caminando hasta la entrada. –Mi señora…- Lucy apenas logro asentir con la cabeza y lo dejo marcharse.
-Creo que si interrumpo….- sonrió divertido el justo. –que Peter ni Arathos se enteren…- ante la mención del extranjero la chica alzo la cabeza. –digo… al parecer se le contagio algo de Peter con respecto a ti…
-¡Oh cállate Edmond!- se quejo la valiente totalmente roja mientras le golpeaba duramente. Así los encontró Peter antes que los tres se agruparan con el resto para comenzar el largo camino hasta la capital de Telmar.
-¿Alguna noticia de los insurrectos Lord Glozelle?- quiso saber Lord Sopespian mientras contemplaba algunas escritos sobre su escritorio.
-Ninguna mi lord… al parecer han desaparecido… ninguno de mis hombres han encontrado señales de actividad en las cercanías a la ciudad y creo que ya podemos descansar un poco, han pasado ya ¿cuántos? ¿3 meses?- el anciano asistió conforme.
-Creo concordar con usted…- confirmo el hombre. –si estuvieran planeando algo ya hubieran actuado… me parece que sería buen momento para partir a ese congreso en Archeland…- el general sonrió. –Que preparen a Miraz y a su querida familia para la visita diplomática…- Glozelle asistió y se dirigió a la puerta antes de ser detenido por el hombre. -¿y sobre el prófugo?
-Se han encontrado parte de sus pertenencias en una ruinas destruidas por las bestias… de seguro ha pasado a mejor vida…- le confió.
-Muy bien… muy bien… puede marcharse Lord…-
-¿Y?- quiso saber Peter cuando el grupo de exploración regreso de su avistamiento.
-Acaba de partir un coche con la familia real, los señores y algunos miembros del ejercito… parece ser por tareas diplomáticas…- comento uno de los centauros. –tienen las guardias bajas para nuestra suerte… es posible hacer una ataque aéreo pero propongo que nuestra señora y los arqueros se posicionen en los arboles cercanos a las murallas y vayan deshaciéndose de los guardias de a poco…
-Concuerdo con ellos mi señor…- comento Arathos.
-No creo que sea conveniente dejar a la dama sin compañía…- se quejo Caspian aportando su comentario.
-Puedo defenderme sola Caspian…- aseguro la valiente sonriendo. –bien… vamos… manos a las obras… Aslan nos necesita…
La tarea les llevo bastante tiempo pero pronto habían llegado al interior del castillo sin ningún enfrentamiento serio. Aquello provocaba que todos estuvieran a la defensiva, demasiada calma…
Sus pasos pronto los llevaron a los calabozos donde se dividieron y comenzaron a liberar a los prisioneros… el ataque termino en el mismo silencio con el que había comenzado y solo quedaba como evidencia sobre los restos del soldado que protegía las mazmorras una dulce una tarjeta de presentación de parte de los Narnianos…
Y acá me ven, nuevamente... con un nuevo capitulo para este fic... ¿que les parecio? poco a poco las cosas toman ritmo ¿no? pero quedense tranquilos que esto da para largo... o eso espero xD
muchos besos y abrazos y quiero muchos reviews sino no subo...
les dejo algo para pensar... ¿que creen que conversaron Arathos y Caspian?
