Disclaimer:

La serie Naruto (tanto manga como anime) son propiedad de Masashi Kishimoto. Las letras y citas incluidas en el texto son propiedad de sus respectivos autores.


Advertencias:

Clasificación M

OoC (Lo de siempre)


Antes de pasar al capítulo haré una aclaración:

Probablemente muchos ya lo sepan, pero para los que no, la Navidad en Japón tiene un significado diferente de la festividad al que nosotros tenemos en Occidente. Para empezar, muchos tuvimos cierta formación cristiana o católica, es decir, es una fecha religiosa, pero en Japón donde son una minoría las personas con esas religiones, la Navidad es una fecha adoptada por las tiendas (hasta ahora, no muy diferente a la nuestra) para vender regalos para las parejas. Por alguna razón (no pude encontrar el por qué, pero parece ser que tiene que ver especialmente con una campaña de KFC) los japoneses adoptaron la festividad para los enamorados, por ello, no es de sorprender que en ciertos círculos las fiestas de Navidad se organicen no tanto para pasar el tiempo con los familiares o amigos, sino para formar parejas con la ayuda de colegas del trabajo o un intermediario que apoyará a ambos hasta que lleguen al matrimonio o se separen (luego les contaré esa 'costumbre' si hay oportunidad).

No los distraigo más.


No puedo esperar hasta Navidad

Siempre que nos encontramos, es como si la distancia se encogiera

y nuestros corazones nos dejaran poco a poco.

Más que tus promesas, quiero escuchar cómo te sientes ahora, ah.

Can't Wait 'Til Christmas | UTADA HIKARU

Sakura llevaba un suéter color azul pastel y una falda gris. Se había esmerado en su peinado, y sabía que más tarde, cuando fueran a dormir, se iba a arrepentir por haberse puesto tantos pasadores. Su maquillaje era discreto, y Naruto había comentado que se veía bonita y Sasuke se había mostrado más o menos de acuerdo.

Estaba emocionada por asistir a la fiesta. Los padres de Naruto le agradaban y había pasado algo de tiempo desde que no los veía. Además, también le alegraba no pasar una fecha para parejas con su familia.

Si Naruto no la hubiera invitado probablemente hubiera pedido otro turno en el hospital, o hubiera ido a limpiar a fondo el departamento. Ante tales escenarios, Sakura pensó por un segundo en pedirle a él que pasaran la noche juntos, que tuvieran una cita fuera de aquellas paredes… Y tal vez lo hubiera hecho, si no fuera porque él mencionó de manera casual haber recibido una invitación de parte de sus amigos para pasar la Navidad con ellos.

Se había sentido algo decepcionada, pero de cualquier manera podría pasar una divertida noche. Cenaría con sus amigos, bailaría un rato, probablemente tendrían uno de esos pasteles decorados con una casita de jengibre y un montón de fresas. Con mucha suerte podría conocer a alguien… Aunque tal vez eso ya era ponerse ambiciosa.


La cena sería en una pequeña planta que habían rentado los padres de Naruto, en un edificio de varios pisos en el centro. La calle estaba llena con personas caminando como hormigas de aquí para allá haciendo las últimas compras para sus parejas o amigos cercanos. La mayoría de las tiendas tenían decoraciones lujosas en variados tonos y luces de colores que prendían al ritmo de canciones perdidas entre el bullicio. Hacía mucho frío pese a no estar nevando, así que Sakura apretó los brazos contra su propio cuerpo antes de entrar a la recepción y saludar con una inclinación al hombre detrás del mostrador.

Cuando llegaron a la planta donde sería la cena, ya había algo de gente en lugar. La idea de que sería una pequeña reunión quedó olvidada en la mente de Sakura y fue reemplazada con la realidad de al menos una treintena de personas en el salón. A muchas de las personas que estaban ahí no las reconocía, pero a otras sí, entre ellas, los padres de Sasuke. Y a una mujer rubia pechugona con una risa escandalosa.

Tal vez fuera demasiada coincidencia, pero no. Ahí estaba, con un vestido color verde esmeralda y su cabello recogido. Estaba sentada en una mesa con un hombre alto que le sacaba varios centímetros de diferencia y largo cabello blanco, y por supuesto, con Shizune quien se veía encantadora con su cabello acomodado en suaves ondas y un cuello alto de color rojo. En la sala había otros invitados, pero Sakura sólo puso atención en ellos que resaltaban por completo, definitivamente por lo animados que estaban. Ella no dudaba que el alcohol fuera principal responsable del ambiente formado por ellos.

Siguió a Naruto y Sasuke hacia la mesa principal donde sus padres estaban, los saludó con un abrazo y se pusieron al día, diciéndose mutuamente cuanto se alegraban por verse. La noche prometía ser algo maravilloso.


Tras cenar la comida occidental que les habían servido (la primera vez para Sakura en comer pavo (*)), los tres comenzaron a subir sus ánimos bebiendo algo de las variedades de vino y, en el caso de Sasuke, sake caliente que estaban ofreciendo. Al fondo del salón, había una mesa con varias tartas de crema batida y fresas y Naruto ya le había echado el ojo a una en la esquina, pero Sakura le había obligado a sentarse ante el primer intento de levantarse para tomarla.

—¡Pero las compraron para que las comiéramos! —Se quejó el rubio cruzándose de brazos, pero de cualquier modo, obedeciéndole y permaneciendo sentado.

—¡Te va a dar indigestión! —Argumentó sabionda Sakura, aún sabiendo que Naruto podía comerse -si quería- toda la mesa.

—Se van a echar a perder, igual que tú, Christmas Cake. (**) —Dijo Naruto en un murmuro, pero de cualquier forma su amiga lo escuchó.

Sasuke sólo se llevó la copa de sake a los labios, pensando en silencio en lo inmaduros que eran.

—¡Grosero!—Gruñó ella a cambio, dándole un golpe con fuerza en el brazo.

—Ya cállense, están haciendo mucho escándalo. —Les soltó Sasuke como las madres suelen hacerlo en público: en voz baja, pero con un tono que prometía castigo de no cumplirse con lo pedido.

Sakura les mostró la lengua a ambos antes de levantarse.

—¿Qué sucede, Sakura-chan? —Preguntó Naruto preocupado de que estuviera enfadada por lo que había dicho. Pretendía ser una broma, pero probablemente no lo hubiera tomado así.

—¡Oh, nada! —Respondió con una sonrisa. —Es sólo que allá, —Apuntó discretamente con la cabeza a un punto del otro lado del salón. —hay alguien a quien conozco, es todo.

—¿Alguien a quien conoces? —Preguntó confuso Naruto. —Aquí sólo hay abuelos que son conocidos de mis padres.

Sakura se encogió de hombros. —Tal vez, pero sí conozco a alguien. —Frunció los labios y se tocó la barbilla. —Velo como tiempo con Sasuke.

El aludido puso los ojos en blanco, lo que ella interpretó como un agradecimiento silencioso.

Sakura se acomodó el cabello detrás de las orejas y sacudió los dedos a manera de despedida.


Fue haciéndose camino entre las sillas y los otros invitados, sonriéndoles con amabilidad mientras avanzaba. No pensó que se las encontraría ahí, era una casualidad tremenda, pero no una que rechazaría.

—Buenos noches, Tsunade-san, Shizune. —Les saludó con una leve reverencia y una sonrisa enorme en sus labios.

—¡Qué sorpresa! —Exclamó Tsunade con una borracha sonrisa en su sonrosado rostro. —Los presento, —Comenzó dirigiéndose al hombre a su izquierda. —Ella es mi inquilina.

—¡Haruno Sakura! —Murmuró con apuro, inclinándose ante el hombre, antes de que pudiera continuar con su presentación, la rubia le interrumpió.

—Y él, es un buen amigo de toda la vida; Jiraiya. —El aludido devolvió la reverencia con una sonrisa y algo hizo clic en la cabeza de Sakura. Pero ya era demasiado. O al menos eso pensaba, hasta que él sacó un tarjetero de la bolsa interna del lado izquierdo de su saco y le entregó una tarjeta.

Sakura la tomó entre sus dedos y leyó la tinta roja que simplemente decía su nombre y la tinta negra que ponía su número telefónico. —¿Jiraiya, cómo el autor?

—El mismo. —Respondió antes de tomar un sorbo de su copa de sake. —Es un placer conocer a tal hermosa lectora.

Sakura se sonrojó. Demonios. No era por el halago gratuito, para nada. Él era un viejo y por la forma en que lo dijo, sonaba como un pervertido. Pero acababa de conocer al hombre que le proveyó de uno de los momentos más eróticos de su vida y sintió un calentón repentino al recordarlo. Estaba jodidamente mal por excitarse así.

Entonces Tsunade soltó una carcajada que hizo que personas de las otras mesas voltearan a verla entre curiosas y molestas.

—Seguro ese pervertido te hizo leer algo de él; ¿Fue divertido?

Su sonrojo aumentó de manera considerable y no sabía si podía hacer algo para disminuirlo. Se giró a ver a los otros invitados, pero parecían estar demasiado metidos en sus propias conversaciones como para prestarles atención.

—Tsunade-san…—Murmuró Shizune viendo la mortificación en el rostro de la otra chica. —¡No diga esas cosas!

—Oh, esto se está poniendo interesante… —Murmuró entretenido el hombre.

—¡Jiraiya-san, no debería animarla! —Le regañó. —No es el momento ni el lugar. —Susurró con fuerza.

—La inspiración nunca llega en el momento indicado. —Dijo con gracia, sus manos y hombros levantándose como si nada. —Es una de las damas más caprichosas que he conocido.

—No puede ser más caprichosa que la suerte. —Apuntó Tsunade, su mano ya moviéndose para alcanzar la copa de sake para que se la rellenaran.

Jiraiya movió la mano para tomar la botella frente a ellos para servirle. —Touché, querida.

—¿Quieres sentarte con nosotros, Sakura? —Preguntó Shizune con una sonrisa apologética.

—Sólo pasaba a saludar, vine con unos amigos. Sus padres organizaron la fiesta.

—Ah… así que eres amiga de Naruto. —Dijo con cierta sorpresa la morena.

—Desde hace tiempo. —Respondió con una sonrisa.


Para nadie resultó una sorpresa que terminaran perdidos y llegando algo tarde a la fiesta. Obito no podía pedir indicaciones ni siquiera para salvar su vida, mucho menos seguirlas, y luego de discutir con Rin y usar a regañadientes el GPS, lograron llegar al lugar donde sería la reunión. Para ese entonces, todos estaban fastidiados, excepto por el pequeño bebé que optó por dormir mientras ellos daban vueltas.

—¡Ya me disculpe! —Gruñó Obito mientras subían por el ascensor. En la mano derecha llevaba el portabebés con su hijo profundamente dormido, ignorante de las miradas de molestia que su padre recibía.

—Eso no va a hacer que mágicamente volvamos atrás en el tiempo. —Respondió Kakashi con simpleza.

Rin se echó a reír bajito y Tenzou se encogió de hombros. Habían estado así desde que se volvió evidente que Obito no tenía idea de cómo llegar al sitio.

Cuando el timbre del elevador sonó y estaban saliendo, Obito se paró en seco.

—Olvidé a Wanwan. —Dijo, llevándose la mano libre al cabello y sacudiéndoselo con frustración.

—¿Quién es Wanwan? —Preguntó Tenzou, vocalizando también el pensamiento de Kakashi.

—El muñeco de felpa que estaba en el asiento trasero; es el favorito de Izuna. —Dijo sonriendo Rin.

—Sostenlo, bajaré por él. —Agregó Obito, tendiéndole el portabebés a Kakashi quien sólo se quedó viéndolo. —¡Kakashi!

—...Bien. —Dijo con pesar, sosteniendo la canastilla con un brazo mientras entrecerraba los ojos.


Naruto, Sasuke y Sakura ya habían vaciado sus buenas botellas de alcohol para el momento en que la puerta se abrió. Demasiado ocupada riéndose como para voltear, Sakura no vio el momento en que el hombre de cabello castaño entró, pero sí vio por la esquina del ojo una mata de cabello blanco.

Al principio creyó que estaba muy borracha como para que fuera cierto, así que se giró de nuevo hacia su izquierda, dándole la cara a Naruto.

—¿Acabas de ver a un hombre de cabello blanco entrar por esa puerta? —Preguntó todavía divertida por la broma idiota que el rubio había contado antes.

—Um… —Murmuró Naruto, dirigiendo sus ojos entrecerrados a la entrada y notando a una mujer de cabello castaño cerrando la puerta y sí, también al hombre al que Sakura se refería. —Ah, sí… Es un ex alumno de papá. —Dijo como cualquier cosa. Sasuke siguió con la mirada al hombre mencionado.

A Sakura de pronto se le secó la boca y sacudió la cabeza, intentando quitarse de encima –sin éxito- el alcohol que ya había ingerido. Encontrarse a Tsunade y a Shizune en esta cena era una cosa, pero… ¿A él? Seguramente era otra persona. Seguro estaba más borracha de lo que pensaba.

Sin embargo, reconocía esa fea postura y su cabello desordenado, qué decir de la bufanda de color mostaza que no hacía juego para nada con el abrigo negro largo que llevaba y que le había visto usar varias veces en semanas anteriores. A quien no reconocía era a la mujer a la que esperó y que le tomó el brazo con familiaridad, mucho menos al bebé que llevaban consigo.

Oh no…

—¿Qué hay con él? —Preguntó Sasuke interrumpiendo un poco el crecimiento del bulto en su garganta.

Pero ella no respondió. Estaba demasiado ocupada pensando en lo que quería hacer, pensando a qué debía darle prioridad. Estaba ebria, decepcionada y tenía ganas tanto de correr como de ponerse a llorar.

—¿Sakura? —Preguntó Naruto.

Me mintió.

No tenía la mente para responder.

—¿Naruto? —Le preguntó Sasuke, sospechando que él sabía algo. El rubio se encogió de hombros.

Confié en él.

Ambos chicos podían darse cuenta de que le estaba pasando algo, pero si ella no hablaba ellos no podrían saber qué hacer.

De pronto pareció tener sentido para Naruto. —¿Es él? —Preguntó con cuidado.

Es él, maldita sea ¡Es él!

—¿Sakura, es él? —Presionó.

Ella se levantó abruptamente de la mesa, haciendo ruido mientras retrocedía con la silla. Algunos de los presentes se giraron a verla, y ella automáticamente dirigió su mirada al suelo. Con el miedo de ser vista, Sakura se giró y caminó con prisa hacia la primera puerta que recordó.

Naruto se levantó y tras dudarlo un segundo, Sasuke fue con él. Ambos moviéndose con cuidado para no llamar más la atención.

Su pequeña fuga fue observada por las personas que recién entraban.


Cuando divisó a lo lejos el cabello rosa, Kakashi se dijo que estaba siendo tonto, ¿Cómo sería posible que ella estuviera precisamente en esta fiesta? No era racional, seguramente esto era culpa de su enamoramiento.

¿Las chicas se teñían el cabello todo el tiempo, no?

Pero cuando se levantó, arrastrando la silla, la reconoció. O al menos creyó reconocerla, su vista no era demasiado buena y a esta distancia no podía estar seguro. Luego de ella, dos chicos se movieron. Reconoció a uno (Naruto).

Esto hizo que una campana sonara en su cabeza. ¿Era posible que fueran pareja? Tal vez le había mentido y si así era, no sabía qué pensar al respecto. Pero no iba a mentir, se sentiría decepcionado si resultaba que ella tuviera una posible relación, mucho peor si era pareja del rubio bocón. No podría hacerle eso al mocoso.

Pero tuvo muy poco tiempo para pensarlo, porque Rin le estaba conduciendo hacia la mesa principal para hacer los saludos de cortesía y agradecer la invitación.


Dijo que tenía una amiga, que ella era la única que sabía de nosotros. Sakura se dijo mentalmente mientras intentaba calmarse. Dijo que tenía una amiga casada que sabía que nos acostábamos. Que no podía mantener una relación paralela.

Pero entre más lo pensaba, más ridículo sonaba para ella. No importaba si en un principio eso lo hubiera aceptado como una verdad.

Sakura se encontraba de pie en la pequeña terraza con los brazos cruzados, todavía no nevaba pero hacia demasiado frío, y con su abrigo guardado, lo único que tenía para darse calor eran su propio movimiento. Tonta, tonta Sakura. Ahora estaba arrepentida por haberse salido sin tomar algo para cubrirse.

Escuchó cuando la puerta se abrió, pero no quería girarse, no quería que la vieran vulnerable aunque sabía que pasaría de cualquier modo. Entonces sintió a Naruto abrazarla y a Sasuke pararse junto a ella, una mano en su hombro. Y ahí lo perdió. Sakura se giró contra Naruto y le rodeó el cuello con un brazo, con el otro tomó la mano de Sasuke. No le importaba parecer dramática, quería que la consolaran. Deseaba con fuerza que ese abrazo armara de nuevo su corazón roto.

—Es él, Naruto. —Murmuró en un tono que sonó casi como un sollozo. —Es él.

—¿Kakashi es el hombre con el que estás saliendo? —Preguntó con sorpresa.

Kakashi. Con que ese era su nombre. Extrañamente le quedaba bien.

—¿Lo conoces? —Preguntó, levantando sus ojos verdes hacia él.

Naruto asintió. —Te lo dije, era alumno de papá. —Ella miró con pesar hacia otro lado, parecía estar procesando la información. —Aunque, ¿Estás segura de que es él? Tiene esa bufanda en la cara; mi madre dice que esconde su miedo a la intimidad con esa mierda…—Agregó con la boca torcida.

—Es él. Hay conocidos de él aquí, y no creo que haya otro hombre con una enorme cicatriz en su rostro y el cabello blanco.

Naruto trató de pensar un poco más en el razonamiento de Sakura. Sasuke se quedó firme ahí, intentando comprender la situación con la poca información que ambos le estaban dando.

—Me mintió, Naruto. Y yo le creí. —Él le miró confundido. —¿Viste la bonita mujer a su lado? Él me dijo que no estaba casado, ¡Y yo te lo repetí como una tonta!

Esto pareció despejar la mente de Naruto y miró fijamente los ojos de Sakura, alejándose algunos centímetros de ella y provocando que le diera un tirón a la mano de Sasuke.

—Sakura, ella no es su esposa. —La confusa ahora era ella. —Si él es el tipo con el que estás saliendo, si Kakashi es el 'hombre misterioso', él al menos te dijo la verdad en eso.

—¿Estás saliendo con Kakashi? —Preguntó Sasuke con incredulidad.

—Carajo, ¿también lo conoces? —Susurró Sakura casi con rabia. Pero la rabia y la sorpresa hicieron a un lado a su decepción y a la tristeza.

—No, pero Naruto habla a veces de él. —Respondió.

—Como sea… ¿No está casado?

—Estaba; mamá dijo que se separó hace un tiempo. —Dijo el rubio mirándole a los ojos. — La mujer es su amiga, está casada con…

En ese momento la puerta del cuarto se abrió y Sakura pegó un salto para alejarse de Naruto.

—¡Naruto, Sasuke!¡Tengo que presentarles a alguien! —Gritó con entusiasmo el hombre moreno que había interrumpido. Se parecía a Sasuke vagamente. En su mano llevaba un perro de felpa que no hizo más que distraerlos. —Oh, lo siento… —Dijo tras darse cuenta de la presencia de Sakura. —Me llamo Uchiha Obito, un placer.

Oh. Genial, más gente que conocer.

—Es primo de Sasuke. —Agregó Naruto.

—Haruno Sakura. —Dijo ella tras asentir. —Gusto en conocerlo.

—'Conocerme'; si me hablas de usted me sentiré viejo.

—Te tengo noticias. —Dijo Sasuke poniendo los ojos en blanco. El otro moreno le miró con molestia.

—Idiota. Como sea, Rin quiere verlos, traigan a su amiga. —Tras esto le sonrió a Sakura.

—En un rato vamos. —Respondió Naruto.

Obito salió, no sin antes despedirse llevando dos dedos hacia su frente como un saludo militar.

Sasuke y Naruto volvieron a mirar a Sakura, preguntándole en silencio lo que haría.

—Si vas con nosotros, podrás comprobar si es él.

Ella no respondió.

—¿Sakura? —Preguntó Sasuke.

—No conozco nada de él. —Les dijo Sakura tras un largo suspiro en el que sus hombros subieron. —Esto sólo lo comprueba. Ni siquiera lo conozco como para saber si estoy perdiendo o no el tiempo.

—No seas tonta. —Dijo Sasuke. —Puedes conocerlo. Ya sabes que no está casado, ¿Qué más quieres?

—Bien, obviamente no un regaño tuyo.

—Sasuke no está regañándote. —Intervino Naruto. —Sólo… Bueno, él tiene razón. ¿Qué sería lo peor que podría pasar?

Que me rechace.

—¿Qué te rechace? —Dijo casi con burla Sasuke.

—Ustedes me rechazaron. —Dijo Naruto cuando Sakura lució enojada. —Y estoy bien; estarás bien incluso si eso pasa.

—Y también está la otra posibilidad, Sakura. —Dijo con una sonrisa presumida.

—Quien sabe, tal vez podrías conseguirte otro bonito anillo y esta vez uno permanente.—Agregó Naruto con aquella sonrisa boba que tenía, esa que siempre le hacía saber a Sakura que todo iba a estar bien.


Kakashi se quedó callado con la vista puesta en la puerta al otro extremo mientras esperaba que la joven de cabello rosa saliera y él pudiera comprobar que, efectivamente, era ella.

Aunque 'comprobar' no era más que un decir, después de todo, se había movido en el momento exacto en que él había entrado.

Si lo era, ¿Podría acercarse y hablar como lo hacían habitualmente? Bueno, primero que nada, ¿Ella le saludaría, cómo lo haría? ¿Sonrojándose y no atreviéndose a verlo a los ojos luego de reconocerlo? ¿Sería el momento en que se presentarían?

—Kakashi, ¿Sucede algo? —Preguntó Rin con un gesto de preocupación en su rostro.

—La chica que entró con Naruto, creo que es ella.

Su amiga le dirigió una mirada de extrañeza. —¿Por qué lo crees?

—Porque estoy medio ciego de un ojo. —Dijo con la voz plana.

Ella decidió obviar su comentario. —¿Te refieres a la chica del departamento?

—¿La chica del departamento es la misma que la chica con la que bailas 'salsa horizontal'? —Interrumpió Tenzou asombrado, mucho, de hecho. —Pensé que bromeabas.

—No te culpo. —Dijeron al mismo tiempo Kakashi y Rin.

—¿Por qué no vas con ella, entonces? —Preguntó Tenzou.

—Podrías esperar a que salga, pasar por ahí y fijarte discretamente si es ella. —Sugirió con amabilidad la castaña.

—Está con Naruto. —Respondió a ambos.

—Obito fue con Naruto y Sasuke para decirles que vinieran a ver a Izuna, probablemente la traerán con ellos.

—O no. —Agregó Tenzou. —Y podrías acercarte a ella en la terraza.

—Me refiero a que está con Naruto. —Dijo Kakashi molesto. —Ya saben. Juntos.

Rin se río divertida. Kakashi la miró de mala gana.

—Naruto y Sasuke están juntos. —Le corrigió Rin.—Ella debe ser su amiga.

—Suena como una oportunidad, ¿No? —Le dijo Tenzou con una sonrisa positiva.

Y sí, a eso sonaba. ¿No era ésta la oportunidad que quería? Ahora estaba allí, a su alcance, podía acercarse, tomarse unos minutos con ella y presentarse oficialmente y ver cómo podían avanzar desde ahí. Si ella accedía, podía invitarla a salir, conocerse...


Sakura de pronto sintió nervios y muchísimas ganas de orinar. Maldita sea. Medio consciente, se llevó las manos al cabello y tiró un poco de él, arrepintiéndose enseguida cuando le dolió.

—Awww. Idiota. —Murmuró.

Tenía que comprobar que era él. Que Kakashi era él; ¿Y si lo era?

Vine con unos amigos, ¡Qué coincidencia! ¿No lo crees? Por cierto, tal vez sea un poco tarde pero…

Pero eso no la convencía.

¿Qué haces aquí? ¿Yo? Me invitaron unos amigos. ¿Estás pasando un buen rato? ¿Y si nos vamos de aquí?

Podría empezar así, ir con él a algún lado más privado y si no se acobardaba, podría ser el momento en que le dijera: Hola, me llamo Sakura.


Obito iba llegando a la mesa y se sorprendió cuando notó que todos tenían un rostro de seriedad.

—¿Qué sucede? —Preguntó mientras se sentaba junto a Rin.

—Necesita un motivo para acercarse a la terraza. —Dijo el castaño.

—¿Por qué?

—La chica que estaba con Naruto aparentemente. —Respondió Rin.

—Oh, es linda. —Concedió Obito. —¿Quieres conquistarla?

—Está saliendo con ella. —Dijo Tenzou.

—No estoy saliendo con ella. —Corrigió Kakashi.

—La está viendo a escondidas. —Agregó Rin con un tono de travesura.

Kakashi sintió calor en las mejillas y estaba arrepentido de haberles dicho en primer lugar; ¿Por qué eran sus amigos?

—¿Por qué soy el único que no sabía nada de esto? —Se quejó con infantilidad el moreno. —¡Somos mejores amigos! —Se dirigió a Kakashi con un gesto herido.

—Por dios, ¿Por qué suenas como Gai? —Se quejó a cambio Kakashi.

—Seguro Gai lo sabe. —Se cruzó de brazos Obito. Rin sonrió y agitó la cabeza divertida.

—Todavía no. —Respondió el de cabello blanco. Tal vez debió habérselo contado a él y no a estos tres que estaban siendo ridículos tratando de formular un plan.

Rin, Obito y Tenzou se veían demasiado concentrados en su actual tarea, mientras Kakashi veía la comida frente a él. —Deberíamos comer. —Dijo, intentando hacer que se olvidaran de lo que estaban hablando.

—No intentes distraernos. —Sonrió Rin.

—Un cigarrillo. —Dijo de pronto Obito.

—Ya no fumas. —Le recordó con el ceño fruncido Rin a su esposo.

—No, pero él puede usarlo de pretexto. —Dijo él, señalando a Kakashi.

—Yo no fumo. —Dijo el aludido.

—Pero tiene razón. —Anotó Tenzou. —Vas con el cigarrillo a la terraza, esa es tu excusa.

Kakashi pareció pensarlo por un par de segundos. —Pero nadie más fuma. No tenemos cigarrillos ni mechero.

—¡Hay una máquina expendedora afuera! —Gritó Obito, levantándose de su asiento, haciendo que todos giraran hacia su mesa. Con un tirón a su brazo, Kakashi hizo que se sentara de golpe.

—¿Por qué son mis amigos?—Exclamó con pesar Kakashi, inhalando a profundidad y llevándose con dramatismo una mano a la frente y arrastrándola por su rostro.

—Porque si no lo fuéramos, no tendrías a nadie.—Respondió Obito antes de meterse una cucharada de puré a la boca. —Nadie más podría soportarte.

Rin se río y Tenzou le dio una sonrisa ligera.

Y tenía razón a medias, pero no lo admitiría abiertamente. Sólo ellos (y Gai) se habían podido abrir camino entre la hosquedad que a veces mostraba. Ellos habían estado con él en sus peores momentos, le habían apoyado... Y en estos momentos sólo querían que lo intentara, y si estaban tan interesados era para probarle que, funcionara o no, los seguiría teniendo.

Y si conseguía acercarse a ella, entonces tendría una persona más en la cuál confiar.


Notas:

(*) A diferencia de lo que se puede pensar, el pavo no es una carne muy consumida para los japoneses. Siendo una isla, su principal proteína es el pescado, pero con el paso del tiempo se introdujo el pollo y hoy en día es la segunda opción para ellos por su costo. En Navidad, muchas parejas consumen principalmente paquetes del KFC (sí, aunque a muchos les provoque extrañeza), pero eso es debido a una fuerte publicidad que hubo desde que se introdujo la fecha en el país, incluso en algunas prefecturas tienen que hacer pedidos con anticipación para tener algún paquete para compartir con tu enamorado...

(**) Ah, bien. Japón es muy machista y a la primera oportunidad lo demuestra. Las tartas que se consumen sólo se venden en Víspera de Navidad (y un par de días antes) porque, debido a la cantidad de crema que llevan, resulta muy sencillo que se echen a perder y ya no son aptas para consumo. Pues bien, algún listo hizo la conexión entre las tartas pasadas del día 25 y las solteras que pasan de los 25 años... Y durante algún tiempo, a las mujeres (no me sorprendería que hoy en día lo siguieran haciendo) con esas características se les llamó 'Christmas Cake'. Sé que Naruto no diría algo como eso (de hecho, sería más probable que Sai lo hiciera), pero tengo amigos así, con los que podemos decirnos de todos y no odiarnos por ello o regresarla peor lol


Hola a todos.

Lamento el retraso.

Tengo sentimientos encontrados con este capítulo. ¿Saben qué es peor? Que lo tengo listo desde el 25 de Diciembre, pero no lo subí porque dije: ESTÁ INCOMPLETO. Pero mientras más correcciones le hacía y comenzaba con la segunda parte, sentía eso con más fuerza. Y ahora es demasiado tarde. Bien, la segunda parte está... pff, prácticamente inexistente porque he borrado casi todo. Probablemente lo pueda subir como un capítulo corto, porque obviamente necesitan la continuación.

Sakura ya sabe el nombre de Kakashi (aunque creo que me salió de una manera bastante predecible), pero debe existir una presentación formal, ¿No es cierto?

No quiero tenerlos aquí eternamente y que no lleguemos a nada T T

Agradezco mucho sus comentarios. Son preciosos y me hacen sentir muy feliz. Me he dado cuenta que acá no he respondido sus comentarios, y no es porque no quiera, pero como tardo años en actualizar siento que les va a dar igual. Pero trataré de hacerlo de ahora en adelante (comenzando ahora).

KateHatake: Creo que comentaste en algún momento en la traducción, si no recuerdo mal. Me alegra que ya hayas terminado la historia, ¿Te gustó? Ay, la verdad no sé ni cómo responder a tu comentario, pero sí te agradezco mucho por tus bonitas palabras. Cuando lo leí (en cuanto llegó la notificación) me puse a gritar como loca y a sonreír como tonta, pero es que no puedo creer que alguien piense tan bonito de mi trabajo. Espero no decepcionarte con este capítulo. Por cierto, donde vivo hace frío aunque no nieva (justo ahora me estoy congelando los dedos) y no me puedo imaginar una Navidad en la que el clima no sea así, suena rarísimo... ¡Te mando un abrazo y gracias por tu tiempo y paciencia!

Sasusaku: ¡Hola! Ahh tuve que checar dos veces tu nombre para verificar que no estaba leyendo mal; estoy francamente sorprendida (de manera positiva). Lamento muchísimo la tardanza para responder y actualizar, pero soy lenta como no tienen idea y casi no he tenido tiempo de escribir... Espero que te haya gustado el capitulo u u ¡Un abrazo!

Y eso es todo. Prometo no tardarme con el siguiente (y es poco probable que pase ahora que tengo la presión de que ya subí este). Agradezco mucho su apoyo :D