Cap nuevo, alguien dijo en los comentarios que la reconciliación había sido muy rápida, lo siento, podía hacerlos sufrir más (créanme tenía muchas ideas para hacerlos aún más miserables a Vitya y Yuri) pero no pude, no pude ser tan cruel con ellos ini. Alguien también se quejó porque el cap estuvo corto me disculpo, creo que han podido darse cuenta que soy bastante sintética (algo que debo corregir) igual me hicieron muy feliz todos sus comentarios, la verdad no puedo creer que tenga 103 reviews, lo veo lo veo y no lo creo iwi.
…
Capítulo 10: Familia.
Los niños y Yuri llegaron a Hasetsu sin problemas. Los tres se veían desanimados aún cuando su familia los habían recibido con su comida favorita: Katsudon. Yuri no había comentado nada sobre su regreso con Viktor con sus padres, hermana y mucho menos con Minako. Los amigos y familiares veían el aura deprimente que los envolvía. Yuri había llegado directamente a dormir, se sentía agotado. Los niños se mantenían pegados al teléfono del lugar. Parecían ansiosos y tristes.
—Niños ¿qué sucede? —preguntó su tía.
—Esperamos… —respondieron al unísono.
—Me doy cuenta de eso pero a quién…
—¡Yo contesto! —la interrumpieron cuando el timbre del teléfono sonó.
—¡No, yo contesto!
—¡No, no, no, no! ¡Yo quiero! —renegaba Mizuki.
—Hola se comunica Yu-topia Akatsuki ¿En qué puedo ayudarlo? —respondió Mari.
—¡Tía Mari! ¡No es justo!
—¿Qué? ¿Yuri? —respondía sin poner atención al reclamo de los niños— Se encuentra indispuesto, acaba de regresar de un viaje y... No, pidió que no lo despertaran… Sí, eso dijo, si gusta puede dejar un recado y… ¿Los niños? —preguntó desconfiada— disculpe ¿quién es? ¿Qué? ¿Vik…tor?
—¡Luka! ¡Es papá! ¡tía! ¡queremos hablar con papá! —lloró la niña.
—C… cl… claro niños…
—¡Papá! —Respondió Luka— sí, hace rato llegamos con los abuelos… ¿Mamá? Está cansado y quiso dormir… sí, sí, sí Mizuki y yo nos encargaremos de que mamá vaya al doctor… sí yo los cuidaré…
—¡Luka yo también quiero! —reclamó su hermana arrebatándole el teléfono— Papá Mizuki extraña a papá… Sí Mizuki también cuidará a mamá… ¿Cuándo podemos ir a verte?... Está bien papá cuando mamá despierte le diré que te hable… ¿quieres hablar con la tía Mari? Sí está bien…
—¡Papá te queremos! —dijeron los niños al auricular antes de pasárselo a su tía.
—¿eh… eh? sí, sí, Viktor ¿por qué Yuri debe ir al…? ¡Qué! ¡Claro, Claro! ¡Mañana lo llevaré! sí, le diré que hablaste y que se comunique… sí le daré tus saludos a mis padres, adiós…
—¿qué más dijo papá? —preguntaron los niños.
—Niños… ¿qué pasó en estos meses? —preguntó estupefacta la mayor.
—mamá y papá ya van a estar con Mizuki y Luka —respondió la niña.
Mari aprovechó que su hermano se encontraba dormido para poder interrogar a sus sobrinos algo había pasado y Minako no se lo había dicho. Hablaron largo y tendido. Los niños contaron lo que pudieron, estaban contentos de decirle a su tía que al fin conocieron a su padre y que vivirían con él en Rusia. Sus abuelos parecían contentos y tristes. Adoraban a sus nietos pero, sabían que ellos anhelaban a su padre tanto como su terco hijo, que al fin se había decidido a aceptar sus sentimientos por el ruso de nueva cuenta.
Yuri había despertado hasta el día siguiente. Sentía su cuerpo pesado y con dolor por todas partes. Los niños desayunaban con sus abuelos. Se acercó para saludarlos pero antes de siquiera poder decir "buenos días" el aroma del desayuno lo asqueó haciendo que corriera al baño a devolver su estómago vacío. Su madre rápido fue a auxiliarlo pero no fue nada más que un asco matutino.
—¡Oh vaya! Los niños habían dicho que Viktor les pidió que te llevaran al hospital —comentó la mamá— ahora entiendo por qué… aunque creo que ellos no saben que esperan un…
—mamá aún no es seguro que yo…
—El aroma del Katsudon te hizo vomitar, aún recuerdo esos episodios antes de enterarnos de Luka y Mizuki —sonrió— Viktor debe estar…
—¡Viktor qué tiene que…!
—Los niños nos dijeron todo y Viktor habló ayer con tu hermana jejé.
—Por favor… no hagan un…
—¡Claro que hay que festejar! —exclamó Minako detrás de la madre de Katsuki— Pero primero debemos ir al doctor, lava tu boca, desayuna algo ligero para que te arregles y podamos ir al médico —ordenó la maestra.
—Por esto no quería que se enteraran —sonrió cansado.
—Mamá rápido, papá nos pidió que te lleváramos al hospital —interrumpió Luka— y se decepcionará si no cumplimos la misión.
Yuri asintió derrotado. Aún recordaba su embarazo anterior. No es que no le alegrara tantas atenciones pero para él eran demasiadas, demasiada para él sólo. Mientras Yuri se enfrentaba a su eufórica familia. Viktor patinaba en la pista que lo vio crecer y forjarse como patinador. El lugar estaba solo a esa hora así que podía aprovechar su tiempo antes de que llegaran sus pupilos. Estaba tan concentrado en su rutina que no se percató que Yurio y Otabek habían llegado. Ambos lo veían sorprendidos, ese modo de patinar era como el de hace cinco años, ese cándido, travieso y sensual modo que lo caracterizaba cuando se consagró pentacampeón del mundo.
—Vaya, veo que él y el cerdo hicieron las paces… —comentó con unas sonrisa.
—Sí, me alegra —respondió Otabek sin despegar la vista del patinador en la pista.
—¿Sabes que tiene años sin fallar un salto?
—Por algo se retiró como campeón…
—Puedo hacer que se equivoque sin tener que entrar en la pista…
—No lo creo, a menos que le atravieses no veo como…
—Está bien, apostemos y pierdo haré la limpieza toda la semana…
—eso es trampa, sabes que terminaré ayudándote —interrumpió.
—Déjame terminar pero si gano iremos a cenar con mi abuelo —sonrió mientras Otabek se tensó.
—Definitivamente prefiero ayudarte a limpiar —no es que odiara al abuelo de Yuri pero él no podía decir lo mismo de los sentimientos del anciano hacia él— está bien Yuratcha, es imposible que ganes así que, vale.
—Está bien —Yuri sonrió travieso, se acercó a la grabadora que reproducía la melodía y bajo el volumen lo suficiente se acercó a la baranda y esperó el momento del salto— ¡Viktor estoy esperando un hijo! —gritó a todo pulmón.
Viktor escuchó lo que habían gritado. Era una voz conocida era… ¿Yurio? antes de dar el salto pero sin poder detenerlo, buscó al rubio y se topó con una sonrisa traviesa. no se dio cuenta que no se detuvo y automáticamente saltó pero no con el impulso suficiente ni la concentración adecuada, sin más terminó en el hielo sorprendido. Otabek estaba sin palabras al ver a Viktor caer de una manera tan boba, derrotado se dejó caer en el suelo.
—¡Genial! ¡Iremos a ver a mi abuelo! —festejó. Besó a su desconsolado novio— vamos no es tan malo mi abuelo —sonrió.
—Contigo —suspiró— Yuri creo que debemos ir a Viktor sigue sin levantarse —señaló al ruso.
—Déjalo está en Shock, a veces se creía mi papá…
—¡OTABEK! —exclamó el ojiazul cuando se paró y se dirigió hacia los jóvenes— ¿Cómo pudiste hacerle eso a mi Yurio?
—Te lo dije…
—Yuri… a veces no sé si me amas o me odias —comentó al aire.
—Fue decisión mutua calvo —aclaró el rubio— Pretendía tomarme un descanso para esto.
—Pe… pero… Papá no autorizó…
—¡No eres mi padre! ¿y por qué tendría que pedirte permiso? ¿eh?
—¡Mamá! —comenzó a hablar por teléfono— ¡Mamá! Nuestro pequeño Yurio se embarazó… no, no, no lo felicitaré… apenas tiene 20… ¿qué puede hacer lo que quiera?
Otabek y Yuri miraban esa ridícula discusión telefónica. era obvio que hablaba con su Yuri y este no apoyaba el comportamiento del mayor. Viktor lloraba caprichoso. Era una ambos sonrieron, Yuri se sentía mejor tras decírselo. de hecho tenía ocultándolo desde el GFP, por eso había decidido hacer una rutina sencilla para no tener saltos riesgosos.
—¿qué dijo el médico?... sí ¿en serio? ¿exactamente un mes? Vaya, no sé si disculparme o… sí, sí lo siento dijimos que no volveríamos a hablar… ¿los niños ya quieren venir a Rusia? —Otabek y Yuri rieron al darse cuenta del cambio tan rápido de conversación entre Vuri y Viktor— diles que pronto estaremos juntos ¿está bien? diles que los amo y a ti también… ¡Te extraño!
—Vaya… creo que me caía mejor amargado —susurró asqueado el rubio.
—Chicos —dijo Viktor cuando cortó la llamada— Yuri vendrá a vivir a Rusia y será papá por… ¿tercera ocasión? —sonrió.
—Ya era hora que ese Katsudon con patines se decidiera.
—Felicidades Viktor —dijo Otabek.
—tú no me hables, manchaste a mi dulce Yurio.
Otabek suspiró derrotado por enésima vez en ese rato. No solo tenía que lidiar con los temibles celos del abuelo de su Yuri, ahora tendría que soportar a Viktor también. Sólo esperaba que Katsuki llegara a Rusia lo más rápido posible para desviar la atención del ruso de él su amado Yuratcha. Para suerte de Kazajo, el japonés sólo tardaría dos semanas en llegar.
—¡Niños! —exclamaba Viktor corriendo hacia sus hijos— Los extrañé.
—nosotros también —respondió Yuri cuando se acercaba para besar a viktor quien cargaba a los pequeños— Yurio vino…
—Bienvenido a Rusia —interrumpió un rubio conocido— espero que esta vez no quieras escapar.
—No, esta vez no lo haré…
Tomó a Luka de brazos de viktor y tomó su mano. Al fin podría estar con la persona que amaba y sus hijos igual. Observó a Viktor que besaba la mejilla de su hija. No se arrepentía de haber hecho lo que hizo, al final eso estaba en el pasado, ahora sólo tenía que disfrutar de su familia. Viktor besó a Yuri antes de dirigirse a la salida del aeropuerto hacia su nuevo hogar.
…
¿Creo que lo acabé? sí, creo que sí… jejejé… bueno publicaré un capítulo más, que será un epílogo… de igual manera como siempre espero este capítulo sea de su agrado. Son casi las 5:00am, no tengo sueño pero debo dormir ini.
¡Saludos, abrazos y besitos!
¡Chise!
