Hola, se que he tardado en actualizar, en comparación al ritmo que seguía, pero juzgad vosotras, un troyano malvado me ha hecho tener que formatear el ordenador e instalarle el windows de nuevo, y ahora estoy malita, con fiebre y en dos días, he tenido apenas 3 horas, quizás 4 en las que permanecer incorporada no me ocasiona mareos, no os cuento ya el hecho de escribir... así que estoy jod... bueno, pero como no soporto estar en cama estoy en el sofá de casa, y como no soporto estar sin hacer nada, me he puesto a escribir ahora que tengo la suerte de que no siento un mareo terrible al mirar las letras. Por cierto, ya tengo el lemon de seduccion fatal en mente, y va a ser apoteósico, de verdad, estoy emocionada, a ver si me dura la racha antimareos y puedo escribirlo...
IMPORTANTE: SE ME HAN PERDIDO LA MAYORÍA DE MIS FICS POR CULPA DEL VIRUS, SI ALGUIEN LOS HA ESTADO GUARDANDO, ¿PODRÍA SER TAN AMABLE DE ENVIARMELOS A MI DIRECCIÓN?. ESTARÉ MUY AGRADECIDA.
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Capítulo 10: Otros miedos también son terribles.
- ¿Puedo entrenar contigo?. - Pidió tímidamente.
- ¿Por qué ese cambio repentino?. - Bra a modo de contestación miró al suelo y se encogió de hombros. Interiormente deseaba que no le preguntase por nada más, no le resultaba sencillo expresar sus sentimientos y más aún a su padre, en cuestiones como esas que para él significaban tanto.
Vegeta la miró con seriedad. Tenía dos opciones, decirle que sí y no preguntar más, o seguir interrogándola. Si hacía lo primero se arriesgaba a que la petición fuese apenas un arrebato de inmadurez repentino, que se apagase con una serie de abdominales. Si hacía lo segundo, por el lenguaje corporal de su hija, se arriesgaba a que se bloqueara eligiera no entrenar con tal de no responderle. Le venía de genético eso de costarle trabajo espresar sus sentimientos, bueno, eso decía Bulma siempre "lo heredó de tí". Curioso que todo lo bueno que tenía la niña lo habia heredado de ella y todo lo malo era de él. Vegeta paró de elucubrar y se centró en la cuestión. Tenía que idear algo efectivo... un ataque de frente no era buena opción... quizás una maniobra distractoria... ah, YA, ya lo tenía.
- Mira mocosa, quedo bien claro que no eres imprescindible para vencer al enemigo. - Bra respiró aliviada, esa afirmación le quitaba un peso muy grande de encima. Sólo que Vegeta no estaba muy seguro de que lo que estaba diciendo fuera absolutamente cierto. - Pero por esa misma razón, yo y los demás debemos entrenar seriamente, con dureza y determinación, no podemos permitirnos perder el tiempo tontamente. - Bra agachó la mirada de nuevo, no debió haberle molestado, pero antes de que dijera algo... - Sin embargo... - Los ojos azules se alzaron al notar un cambio en la voz hasta el momento severa de su padre. - Es posible que me seas útil para ayudarme en mis entrenamientos... -
- ¿De verdad?. - La mirada de ilusión hizo sonreir levemente a su padre. Asintió.
- Pero... - Su tono cambió a uno más afilado. - Ni que decir tiene tendrás que soportar entrenamientos duros conmigo... para ser exactos, tu cuerpo dolerá tanto que creerás que no existe ni una sóla célula en tí que no esté protestando, acabarás tan agotada que pensarás que no puedes continuar, y en esos momentos tendrás que vencer una resistencia mental, porque sólo estarás en la primera fase del entrenamiento... No podrás quejarte, lamentarte, protestar o comenzar con estrategias avasivas, no habrán excusas, y llegará un momento en que no podrás llorar más porque te percatarás de que eso sólo sirve para restarte fuerza... ¿Estás dispuesta a ayudarme de este modo?. Quiero tu juramento. - Los ojos negros no mentían, cada palabra era cierta...
Bra se sintió aturdida de repente, dividida... Una parte de sí misma, la humana, le decía que volviera al laboratorio con mamá. Otra parte de ella, seguramente la saiyajin, descargaba adrenalina a raudales empujándola a aceptar aquel reto... - L..Lo juro por mi honor saiyajin. - Pronunció con el puño en el corazón.
Vegeta sonrió y sus ojos brillaron, había ganado su lado saiyain. Bien, quizás se pudiera sacar una guerrera de aquella niña demasiado mimada. - Empezaremos enseguida, prepárate porque voy a conectar la gravedad a 900. -
Bra abrió los ojos asustada. Ella no soportaba tanto nivel de gravedad, a esa potencia no podía moverse ni casi respirar... Pero debía ser consecuente con su juramento y acatar sin rechistar la dureza del mismo. Además, ya se daría cuenta su padre de que aquel nivel era demasiado para ella cuando la viera aplastada en el suelo.
PLAF. Ahí estaba, 900 de gravedad. Todo su cuerpo parecía pesar toneladas. Sus pulmones tomaban aire con dificultad extrema. Pero no rechistó. A los 5 minutos, Vegeta le dedicó una leve frase. - Así no me sirves de nada, tienes que levantarte. - La peliazul le miró como si estuviera loco. - Si no lo intentas jamás lo conseguirás. Vamos, levántate. -
Después de 2 horas, Bra había conseguido ponerse erguida en una rodilla. Los intentos de sostenerse de pié la llevaban a caer al suelo y a tener que volver a empezar. Pero tenía que lograrlo, no podía dejar que su orgullo fuese mancillado, era algo que le hacía hervir la sangre. Su padre seguía entrenando como si nada.
Por fin, después de 4 horas árduas, la medio saiyajin logró sostenerse en pié. Al principio sin erguirse del todo y finalmente totalmente recta. - Lo conseguí. - Jadeaba por el esfuerzo. Vegeta sonrió levemente, se lo había tomado en serio, era un cambio muy significativo. Apagó la gravedad. Bra sintió que ahora su cuerpo era menos pesado que una pluma. Que alivio...
- Ahora iremos de patrulla. Ve a ducharte y te quiero en 15 minutos en el salón preparada para salir. -
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- Quiero que me entrenes. -
- No tengo tiempo que perder, dile a tu padre o a tu tío que te entrenen. -
- No es lo mismo, ellos no son tan duros conmigo, me subestiman. -
- Mira Pan, no tengo costumbre en repetirme, te he dicho que no voy a entrenarte. Si quiero vencer al Master tendré que entrenar duramente. - Ripper se dió la vuelta.
- Pero si tenías tiempo para entrenar a la 'princesita'. - Escupió celosa.
Ripper la miró de reojo. - No parece que seais grandes amigas... - Replicó burlonamente.
- No somos amigas en absoluto. - Aclaró frunciendo el ceño. - Somos muy distintas, ella jamás comprenderá lo que es la energía, ella no tiene ambición alguna de ser la más fuerte y poderosa, Bra será siempre una perdedora, una barbie estúpida que rechaza luchar. -
- Ah, entiendo... - El rostro de Ripper se volvió enigmatico. Sonrió con condescendencia. - Déjame adivinar... Tú deseas ser la más guerrera más poderosa. ¿Te gusta luchar verdad?. -
- SI, no hay nada más importante que luchar. - Los ojos de Pan brillaron con intensidad y con el fuego que su interior le dictaba.
- El mejor guerrero no es el que ama lucha, sino el que lucha por amor, el mejor guerrero no es quien tiene más energía, sino quien sabe dominar la energía que tiene, el mejor guerrero no es quien se compara a otros, sino el que entrena para superarse a sí mismo. - 3000 años de vida austera le habían dotado de muchos momentos para reflexionar. Ripper comprendía a aquella chiquilla obsesionada con la energía, con la fuerza... los saiyajins eran así, él mismo causó un gran dolor el día que quiso mostrarle a la princesa todo su poder...
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- Basilik, ya vale, jajaja. - Rió juguetonamente la princesa mientras corría por el jardín del palacio.
- No, jaja. Te atrapé. - La asió con sus fuertes brazos. El pelo marrón y largo de la muchacha fue apartado a un lado para depositar un beso tierno en su cuello. - Algún día, te atraparé para siempre y te haré mi compañera... Almiz... -
- Oh, ¿el gran Basilik, el conquistador de Vegetasei dispuesto a dejar su bohemia vida de mujeriego?. Tus admiradoras estarán súmamente deprimidas... - El saiyajin le dió la vuelta y la estrechó entre sus brazos mirándola con amor y dedicación.
- Desde aquel día que nos besamos al atardecer, no hay otra mujer en mi vida que no tenga tus ojos... - Rozó con sus índices los párpados blancos de su rostro. - Tus mejillas... - Recorrió con su pulgar la mejilla de la princesa. - Tus labios... - Antes de que la besara se separó riendo.
Ripper sonrió volando hasta ella nuevamente y prosiguiendo su juego. El olor de las flores hermosas y enormes del jardín embriagaba el ambiente. - Te volví a atrapar. - Rió en alto al compás de su presa, que era todo un reto para él. - ¿Qué puedo hacer para convencerte de que soy sincero?. Os amo mi bella princesa... Mi Almiz... -
- Bueno... no se si serás suficientemente fuerte... - Coqueteó ella separándose nuevamente antes de que la besara. Dios sabe cuanto le estaba costando resistirse a él, pero su fama de rompecorazones la hacía ser cauta. No podía permitir que ne su lista de conquistas figurase la Princesa de los Saiyajins, sería una verguenza para ella y su familia.
- ¿Dudas de mi fuerza?. Soy el Super Saiyajin Legendario... - Admitió con orgullo. - No hay un sólo saiyajin más poderoso y fuerte que yo. -
- Demuestraló. - Le retó divertida. - Deja que vea tu poder máximo. - Pidió esto últimomás por curiosidad que por seguir con sus coqueteos.
- Ahora veras. - Comenzó a incrementar su poder. Se transformó en la primera forma, Almiz aplaudió, pasó a una segunda fase, la princesa se quedó impresionada por el derroche de fuerza que estaba presenciando, obtuvo la tercera y almiz contuvo la respiración por la emición, llegó a la cuarta. Todo el jardín estaba temblando.
- Para, vas a destrozar todo. - Su sexto sentido le indicaba que no debía seguir ascendiendo de energía. Fue una imprudente al solicitarle esa demostración.
- ¿No querías ver toda mi fuerza, 'princesa'?. - Algo en el tono de su voz la hizo estremecer. Sus ojos se volvieron fríos, su frente se estrechó en un surco rabioso. - AHHHH. - Con un grito alcanzó la última transformación.
- DETENTE. - Gritó pero fue demasiado tarde. La onda expansiva la lanzó lejos y la risa maniaca del Legendario asoló el lugar. Su energía seguía creciendo y creciendo... todo quedó destruido, toda la gente, su planeta, su amada princesa... Les mató a todos.
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- ¿Me vas a entrenar o no?. - El saiyajin salió de sus recuerdos tormentosos.
- No. - Contestó con simpleza y se dió media vuelta. Pan le atacó con furia y el la inmovilizó en una milésima de segundo. - Estás muy equivocada niña, el poder se alcanza en la mente, conjuntamente con el cuerpo. Es algo indivisible, y tú no estás preparada para tener más poder del que tienes, con la mentalidad que actualmente posees. -
- ¿Por qué la entrenabas a ella entonces?. -
- Mis motivaciones no son de tu incumbencia. Espero que sea la última vez que tengo que advertirte esto: No vuelvas a atacarme, el hecho de que alguien no acceda a tus deseos no te da derecho a pretender atacar a esa persona, si cometes el error de volver a hacerlo, me encargaré de que no puedas volver a pelear nunca más. ¿Me he expresado con claridad?. -
- Suéltame. - Gritó frustrada y enojada.
- Con mucho gusto. - Se desplomó en el suelo adolorida por el fuerte asimiento que había soportado sin rechistar siquiera.
Ripper se alejó por el pasillo. - Maldito seas... y maldita sea esa estúpida de Bra. No importa que no me quieras entrenar, no importa que me subestimes, tú y los demás, yo voy a conseguir el estado de Super saiyajin femenino, voy a superar a todos, incluso a tí, Ripper, y vuestra preciosa princesita mientras tanto, estará en los bracitos de su mama lloriqueando porque su vestidito se ha roto. -
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Y justo se tenía que encontrar con ella, con la princesita...
- Hola. - Saludó Bra desganada por el esfuerzo del entrenamiento.
Pan veía rojo. ¿Estaba entrenando?. - ¿A quien has martirizado hoy con tus llantos, niña rica?. -
La peliazul la miró odiosamente. - Al menos yo no martirizo con mi aspecto de machorra. -
- Repíte eso. - Pan la cogió del cuello y la estampó contra la pared. Le aflojó la mano. - ¿Cómo soy?. -
- Disculpa... - Sonrió. - Es verdad que no eres una machorra, sino... TRAVESTI. - Repitió entre dientes la hija de Vegeta.
Pan la sujetó del cuello más fuerte. - BASTA. - La voz de su padre la hizo soltarla de golpe. - ¿Qué estás haciendo Pan, vengo a hablar con mi hija y me encuentro que está maltratando a su compañera de habitación, debería darte verguenza. -
- Me ha insultado. - Gritó para defenderse.
- Ella empezó a insultarme primero. - Masculló Bra furiosa.
- Pan, aunque te hubiera insultado, no tiene justificación tanta violencia... - Gohan suspiró con cansancio. - Ya no se que voy a hacer contigo, desde que dejaste los estudios estás de mal en peor. Pensé que cuando te decidiste a crear tu propio Dojo y a enseñar a otros cambiarías y te harías más sociable... Dime, ¿qué he hecho mal como padre?. - Bra se levantó y sin que la viera Gohan le dedicó a Pan una sonrisita irónica y triunfal.
Sintió que se le revolvía la sangre. - TE VOY A MATAR "PRINCESITA". -
- PAN. - Gritó Gohan rojo de la verguenza. - Espero que sea una broma eso que estás diciendo. - La expresion de su hija no dejaba dudas, no se trataba de ninguna broma, realmente quería matarla.
- Tú y yo vamos a hablar muy seriamente. Siéntate. - A regañadientes obedeció.
Bra entró en la ducha, había quedado con su padre y no le podía fallar, ella sabía lo que la puntualidad significaba para él. Llega tarde un minuto y le encontrarás con un humor de perros rabiosos. Ya en la ducha se percató de un detalle. La adrenalina que había liberado en su discusión con Pan debía haber segregado algunos componentes reparadores. Misterios de la genética saiyajin. Ahora se sentía como nueva... Aunque una parte de su orgullo estaba seriamente dañada, si no hubiera intervenido Gohan la habría destrozado. Sintió un escalofrío.
Cuando salía de la habitación, y muy a disgusto de Gohan, que fue interrumpido en su filipica, Pan dedicó a su odiada amiga una última frase. - Siempre serás una perdedora, siempre te venceré Bra Vegeta Briefs... -
- PAN. -
- Puede que entrenes pero sólo conseguirás ser una verguenza de guerrera, la más débil de todos, el hazmereir de los saiyajins... -
- BASTA. - Gohan la agarró del brazo y la miró con dureza. - Esto no está bien. -
- No pasa nada, señor Gohan, comprendo que está frustrada porque no lográ convertirse en super Saiyajin y tiene que pagarla con alguien. - Contestó con aparente inocencia.
La respuesta no se dejó esperar. - Seguro que tu padre no puede soportar la verguenza de tener una hija tan cobarde como ... -
- YA ES SUFICIENTE. -
Bra se marchó aparentando reirse y no estar afectada por lo que le acababa de decir, pero interiormente estaba muy afectada. - Esa niñata engreida, esa machorra sin gusto, esa... Asshhh, como la odio... - Pero puso una máscara de felicidad cuando llegó al salón. Iba a ir de patrulla con su padre, le demostraría que podia estar orgulloso de ella.
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- Las señales son claras, ha llegado el fin de los tiempos, la batalla final, el Apocalipsis. - Explicó con solemnidad Tadeo en el centro del gran círculo en medio del bosque.
Un murmullo generalizado se difundió entre los presentes. Un hombre de unos 50 años y de aspecto sacerdotal, vestido con un traje de chaqueta oscuro y unas gafas de aumento tomó la palabra saliendo de la mutitud. - ¿Cómo puedes estar tan seguro Tadeo?. Venimos luchando a los demonios muchos años, algunos de nosotros hemos ejercido el exorcismo antes de que tu siquiera caminases a gatas. Hemos presenciado los intentos de iglesias y sectas de todo tipo por sacar provecho del supuesto fin de los tiempos, hemos observado como idiotas de toda clase difundían mensajes por internet, adivinos proclamando la fecha del fin de los días, sin base científica alguna y... -
- ¿Crees que decimos esto por algún tipo de interéres personal?. Ni siquiera has contrastado las pruebas que aportamos. - Replicó Wassim alterado interrupiéndole.
- No estoy insinuando tal cosa, pero sois demasiado jóvenes e inexpertos. El incremento de los ataques de demonios no tienen por que significar el fin del mundo, eso es un síntoma claro de la sociedad corrompida en la que vivimos. -
Otro hombre sombrío, de escaso pelo castaño, labios finos, estatura baja y ojos pequeños intervino también. - Estoy deacuerdo en lo que dice Pablo. - El hombre de aspecto de sacerdote asintió en reconocimiento por su apoyo. - Cuando se tienen 20 o 30 años se piensa que se sabe todo, se goza de agilidad mental, es verdad... pero se carece de prudencia. Yo viví varias crisis demoniacas importantes. La de los años 20 fue terrible. -
Marron abrió los ojos asobrada. ¿Los años 20?. ¿Pero qué edad tendría ese hombre?. Aparentaba unos 40 tan sólo. - Y si nos remontamos más atrás... os sorprenderíais. Nadie querría más que yo que llegase el día del juicio final, creedme, pero el Mesías no ha nacido aún, lo cual significa que la profecía no puede cumplirse, ¿dónde está el anticristo eh?. Sea lo que sea lo que está sucediendo, se resolverá con dedicación y una dosis de esfuerzo doble. - El hombre se marchó y fue seguido de varias figuras encapuchadas.
Siebel sintió que le hervía la sangre, pero fue su hermana la que habló adelantándose. - Quizás es que quieres que se produzca el juicio... no en vano estás maldito, y sólo el día que todo acabe podrás descansar. Es una bonita estrategia la tuya, si convences a todo el mundo de que el diablo no existe, podrá actuar impunemente... si los vampiros no existen, nadie les molesta, si convences a todos de que el juicio final no llegará aún, nadie hará nada por evitarlo... además, el anticristo bien puede ser un demonio reencarnado, y en cuanto al mesias, en el apocalipsis se habla de la mujer embarazada, antes que del mesías en sí mismo... - El enigmático hombre siguió su camino sin mirar atrás pero se paró antes de dicir una frase.
- Si ha llegado la hora, ni tú ni nadie puede cambiar el sino, jovencita. - Las figuras encapuchadas y algunas otras de aspecto clerical se marcharon con él mermando la reunión, que aún continuó por otros que se quedaron, los más jóvenes de los reunidos.
Siebel habló. - No estamos presenciando un ciclo repetitivo, sino la culminación de un gran Ciclo. Longino y su clan de vampiros no van a sumarse a nosotros, pero no importa, era de esperar, siempre han estado entre el bien y el mal... pese a que últimamente se alimentan de sangre sintética, los abusos de su especie se dejan ver de cuando en cuando, casos aislados.. castigados por sus leyes... pero todos sabemos que los vampiros están más inclinados hacia el lado oscuro de la fuerza que hacia el del bien. El clan de los exorcistas tampoco nos ayudarán, ya escuchasteis a Pablo, son tan cuadriculados... Pero aún podemos recurrir a otros clanes que puedan sumarse a nosotros. Los templarios no han podido asistir a la reunión, ya sabeis que son casi inaccesibles, pero creo que podré contactar pronto con uno de ellos. - Marron se sentó para seguir escuchando. Desde luego que era increible. ¿Vampiros?. ¿Exorcistas?. ¿Templarios?. Era de locos... Pero una parte de sí misma la empujaba a seguir averiguando los entresijos de aquel submundo, aunque no podía dejar de alarmarse por lo que estaban tratando en la reunión: El Apocalipsis.
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Mientras tanto...
La calle comenzó a estrecharse. Padre e hija se frotaron los ojos a la vez. ¿Qué clase de fenómeno era aquel?. Los muros se estrechaban a los lados y las farolas se quebraban estallando en mil pedazos. - Ahh. - Bra chilló de miedo al sentir la oscuridad total.
- Tranquila. Estate atenta... - Bra respiraba aceleradamente. No podía pensar, no podía moverse. Oscuridad... El ambiente comenzó a hacerse denso, hacia un calor infernal y el aire olía a azufre. En el suelo se abrió una grieta, como un terremoto. De la grieta salió una niebla rojiza espesa, y el calor se hizo más intenso, junto con los olores nauseabundos.
- Parece que abao hay magma. PAPA. - Chilló.
- Concéntrate, puedes soportar ese calor sobradamente. - Vegeta la miró de reojo. "Maldita sea esta niña no está acostumbrada a la acción de la batalla, pero se va a tener que acostumbrar" - Nunca lucharás dos batallas iguales, tienes que estar preparada para lo que sea.
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- ¿A qué jugamos?. -
- A las peleas. -
- No, mi abuela dice que ese juego no es para señoritas y mi madre dice que la última vez que jugamos a eso me rompiste el vestido y que nunca más juguemos a eso. -
- Lo que pasa es que como siempre te gano no quieres jugar conmigo. - U.U
- Eso es mentira, además yo juego para divertirme, me da igual ganar o no. -
- No te lo crees ni tú. Venga, ponte en guardia. Vamos a luchar como si tú fueras tu padre y yo mi abuelo. Aunque está claro que en ese caso seré yo quien ganaré, todos saben que mi abuelo es mucho más fuerte que tu padre. -
- MENTIRA. Mi padre es el más fuerte de todos. -
- NO. El más fuerte es mi abuelo Goku. -
- JA. No se llama Goku sino Kakarrotto. -
- A mi abuelo no le insultes TONTA. -
- Tonta lo serás tú. - Un puño voló hasta Bra haciendola caer a tierra con la nariz sangrandole.
- ¿Decías?. -
La peliazul salió disparada hasta Pan, la cual la esquivó sin mayores dificultades y el puño de su oponente una y otra vez, El vestido que llevaba puesto se rompió en uno de los forcejeos. - Mira lo que has hecho. Has roto mi vestido nuevo. - Lloró. - Se lo voy a decir a mi papá. - Bra se marchó llorando por el jardín hasta que llegó a la cámara de gravedad de su papá.
- Papi, papiiiiii. -
- ¿Qué ha pasado?. Quién te ha golpeado. - Gritó furioso al ver la sangre de su nariz.
- Ha sido Pan, Buaaaa, ella dijo que su abuelo era más fuerte que tú y que me iba a vencer siempre. - La frente de Vegeta se enfurruñó.
- Vuelve ahora mismo a temrinar lo que empezaste. Vas a luchar contra esa mocosa y la vas a vencer. No te atrevas a volver aquí hasta que hagas eso. - No pensó lo que dijo, sólo pensó en la rabia que sentía hacia su oponente, ni siquiera fue consciente del daño que había ocasionado en su princesa.
- P...papá... pero ella... -
- HAZ LO QUE TE DIGO. VAMOS. - Gritó furioso.
La niña salió corriendo fuera. Era la primera vez que su padre le hablaba en ese tono. Pero volvió hasta donde estaba Pan, dispuesta a salvaguardar su orgullo, y a contentar a su padre.
- Tu abuelo Kakarotto es sólo un miserable insecto. -
- Te he dicho que a mi abuelo no le insulteeeeees princesa de la nada. -
Para ser una batalla de dos niñas, cualquiera diría que se trataba de una lucha a muerte. Pan acabó con apenas unos arañazos y Bra terminó con una muñeca rota, moratones y heridas por todo el cuerpo. Había resistido hasta el final pero no pudo aguantar más y se desplomó en el suelo llorando de rabia y verguenza por la paliza recibida.
A lo lejos se escucharon voces. - PAAAN. Tenemos que volver a casa, vamooos. - Era Videl. La niña trató de ayudar a la peliazul a levantarse, pero ella se revolvió furiosa.
- No quiero verte en mi casa nunca jamás. - Dijo con frialdad. - Vete y no vuelvas a dirigirme la palabra. Ya no somos amigas, jamás seremos amigas. -
Pan aguanto un par de lágrimas en los ojos. - Bien, como quieras, de todos modos no me sirves ni como saco de entrenamiento. - Se marchó corriendo para que no le viera las lágrimas mientras que Bra quedó en el suelo llorando su derrota con una amargura imposible de describir.
Cuando se pudo levantar fue a la cámara de gravedad de su padre. - Papá... - Los ojos oscuros se le clavaron analizando el estado en que se encontraba, pero no movió un sólo dedo por abrazarla o curarla. Su mirada era fría, desencajada.
- ¿Venciste?. - La pregunta fatídica se clavó como un puñal.
- Si. - Mintió. Vegeta sonrió, la cogió en brazos y la llevó a curarla. Bra sintió que esa mentira era por una buena causa, pero a la vez el terrible miedo de volver a sentir esa ira, esa rabia, esa mirada fría de su padre, su héroe, hacia ella, le aterro de tal manera que sentía ansiedad sólo de pensar que descubriera la verdad. Cuando Bulma vió el estropicio armó un escándalo tal que Bra tuvo la excusa perfecta para no tener que pelear nunca más. Pan cumplió su palabra, y nunca más volvió a visitar a su ex amiga Bra. El orgullo de los saiyajins era así de tremendo, pero a la vez, las veces que se veían, la tensión entre ambas era tan grande, que acababan por decirse toda serie de improperios diversos.
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No podía defraudar a su padre. - PAPA. - Gritó. - Me siento mal. -
- ¿Qué te pasa?. - El saiyajin ascendió en el aire junto con su hija alejándose del núcleo de la presencia.
- Me siento muy mal de pronto, no se que me pasa, de verdad, me duele la cabeza y el cuerpo y todo... -
Vegeta no sabía qué pensar. "¿Habría sido demasiado duro el entrenamiento para ella?." - Está bien, vete al bunquer, yo me encargaré de esto.
Bra agachó la mirada y salió volando como le dijo su padre. Por dentro la verguenza y la pena la carcomían. No podía defraudarle, no podía dejar que viera lo patética que era. Había sido una mala idea pedirle que la entrenase, y pedirle ir a patrullar juntos.
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- Trunks, deja que duerma en tu cuarto, por favor... -
Su hermano se cruzó de brazos. - No. -
- Por favor, aqui no hay ningún otro cuarto libre, no querrás que comparta cuarto con Krilin y C18. - Se cruzó de brazos también.
Trunks puso una mueca. Ver a esos dos en acción en cama debía ser traumático. Sacudió su cabeza. - Pero a que viene tanto drama, tu tienes una habitacion, vete a la tuya. -
- NO. No soporto a Pan. No la soporto, prefiero dormir ahí fuera antes que compartir habitación con ella. -
- Realmente tiene mal genio Panny jajaja. - Rió Trunks recordando sus altercados últimos con el caracter fuerte de la muchacha.
- No te rías. - Advirtió la peliazul.
- Mira Bra, aquí compartimos habitación dos hombres y no hay sitio para una ... -
- ¿Y Ripper?. Pensé que estaba con vosotros. -
- Nah, nunca viene a dormir aquí, su cama está vacía. - La mirada de su hermana de lo dijo todo. - Ah nooo, nononono, no vas a dormir en la cama de Ripper. -
- ¿Por qué no, el no la utiliza, lo acabas de decir. -
- Mira Bra, no puedes dormir aquí, ¿y si se nos ocurre dormir desnudos eh?. -
- Bah, ya te he visto desnudo antes, somos hermanos, no me voy a asustar jajaja. -
- ¿Y si es Goten?. - ¬.¬
Bra se sonrojó de arriba a abajo. - Hablaré con él. Ya verás como no le importa que compartamos cuarto. - Corrió fuera del cuarto antes de que su hermano pudiera alegar algo en contra.
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Esa noche...
- No se como se te ocurrió decirle que no te importaba, Goten. - Comentó con resentimiento mirando a su hermana dormida en la cama que hasta ese día estaba desocupada.
- Déjala, mi sobrina es una gran chica, pero tiene un caracter bastante insufrible, la comprendo, se llevan fatal, es mejor que estén separadas, además Gohan pensó que era buena idea. -
- ¿A tí no te gustará mi hermana no?. - ¬.¬
- Vamos Trunks, jajajajaja no seas loco, es como si fuese mi propia hermana, si la he visto nacer, qué cosas tienes. -
No estaba dormida aunque lo parecía. Enterró la cara en la almohada y procuró que sus sollozos fueran silenciosos. Pero tenía otras cosas de las que ocuparse... porque el siguiente día no tendría escapatoria, tendría que patrullar con su padre y no podría tener excusas... ¿o si?. Ya tenía un plan en mente... iba a ir sóla de patrulla, así se atrevería quizás a enfrentarse con los demonios, sin la presión de los ojos de su padre exigiéndole una victoria a toda costa. Si salía corriendo nadie le recriminaria, si les vencía, sabría que podía ir a patrullar con si papa querido. El sueño la venció.
Despertó a media noche. Un ruido infernal asolaba la habitación. "¿Goten ronca?". O.O
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Runliney, aquí tienes la continuación de los frikis de los que hablas jeje
Piamona, ¿periodo de castigo?. Eso suena a mazmorra de la Edad Media joer.
Bulnatt, Fic, Chat, Foro, aquí hacemos de todo ¿verdad? jajaja, que gracia. Y lo bien que lo pasamos...
Jeszas, la verdad es que no hay muchas chicas casadas en esto de los fics, pero bueno, también es porque yo ya tengo veintilhvcñuvC años y eso condiciona un poco. Ejem. Marron de momento, está con el otro grupo tan raro averiguando cosas útiles.
Karo, me encantaría ver esos capitulitos de los que hablas, a ver si coincidimos en el msn, leñes... algunas cosas las tengo medio olvidadas ya...
Kawaii, espero que encontrases los lirics que querías y que todo saliera genial, escríbeme y me cuentas "pedorra". Juas.
Patybra, si odias a Pan, este es tu fic porque le va a tocar tomar un camino equivocado, ella no es mala, pero va a elegir un mal camino, ya verás, lo que pasa es que alguien tratará de hacerla recapacitar.
Shadir, Bulma es hasta más exigente que Chichi, y tiene un caracter igual de explosivo, sólo que Chichi es la típica sobreprotectora y Bulma es más bien del tipo "happy alocada".
Rina, guarda los dardos, que aún no está todo dicho a ver que pasa cuando Bra haga su incursión en solitario ¿eh?.
