Disclaimer: Hetalia ni sus personajes me pertenecen. Son total y completa propiedad de Hidekaz Himaruya Personajes y/o parejas: Prussia, España e Italia del Sur; Gilbert/Lovino
Palabra: Parque (continuación de golpe)
Hallo~ Primero, este fic (y los otros dos que siguen) van dedicados a: TheFannishaUsui ¡Gracias por apoyarme con las palabras! Como segundo punto, este pequeña serie de drabbles ya va llegando a su fin, calculo que el capítulo 15 será el último, pero por mientras disfruten.
*Tut mir leid: Discúlpame
Las farolas alumbraban tenuemente, proyectando extrañas sombras de los árboles en el suelo totalmente húmedo por el reciente chubasco. En una de las tantas bancas de aquel pequeño parque, sentados, se encontraban dos personas. El silencio entre ambos era, en pocas palabras, agradable. Extraño, pero agradable. Normalmente, el prusiano acosaría al italiano, terminando con su poca paciencia.
A pesar de todo, y el hecho de estar empapados de pies a cabeza, no hacía falta intercambiar palabras.
Hace menos de unas horas que Gilbert había tenido esa discusión (o pelea en su caso) con Antonio, y, de cierta manera se sentía... ¿culpable? Sí, inclusive escondido muy en el fondo de todo ese ego que lo caracterizaba, la culpa era obvia. Tendría que ser demasiado estúpido como para no comprenderlo. El germano espió a su compañero, quien se recargaba cómodamente en su hombro. Quiza debió actuar de forma más madura y no simplemente lanzarse contra el español, evitándose así, ese escándalo. Ser impulsivo solo le atrae problemas.
-Soy un idiota- Pensó en voz alta sin darse cuenta. A la vez que su palma golpeaba levemente contra su frente. Lovino lo observó confundido. ¿Desde cuándo Gilbert se reconocía los defectos? Eso sí que es nuevo...
-Eso no te lo niego- Comentó sin ánimos. -Vayamos a casa. Me estoy enfriando-
-Tut mir leid*- Si bien, el sureño no era todo un experto en alemán, definitivamente conocía el significado de esa frase. Ahora entendía porque el silencio. Sonrió a escondidas y con una de sus manos alcanzó la de su pareja. No era Gilbert quien debía sentir culpa. Después arreglaría las cosas con Antonio...
