DISCLAIMER: Esta historia pertenece a Elenya_CS del foro de Crepúsculo-es , los personajes, a la saga de Crepusculo de Stephenie Meyer. Yo solo me dedico a haceros llegar esta fantástica historia.
El alumno de intercambio
Nueva elección (II)
POV BELLA
Regresé a casa a media tarde. Me lo había pasado realmente bien aquel día, yendo de compras por Port Angeles, y aunque se suponía que era un intento de alejarme un poco de mis preocupaciones, no lo consiguió mucho. Aún así, intenté disimular delante de Jake, que me estaba mirando, después de aparcar delante de mi casa.
- Muchas gracias, me lo he pasado realmente bien –le confesé, sonriente.
- Me alegro –respondió, devolviéndome la sonrisa.
Fui a salir, pero él antes se apresuró a darme un suave beso en la mejilla. Le miré, haciendo una graciosa mueca, ya que él rió entre dientes.
- No puedo tener el privilegio de besarte en la mejilla, ¿al menos?
- Puede que tengas razón –volví a sonreír y añadí- hasta pronto, Jake.
- Adiós, Bella.
No me dirigí a casa con mucha prisa. No me apetecía mucho encararme con Edward, aunque bien sabía que algún día debería hacerlo. Recé para que mi madre estuviese en el comedor, viendo la televisión. Pero, desgraciadamente para mí, no estaba. En casos como aquellos era cuando odiaba su club de lectura. No escuché ningún otro ruido, y acaricié la posibilidad de que Edward no estuviese en casa. A lo mejor estaba con Tanya.
Rechiné los dientes ante aquel pensamiento y sacudí la cabeza, intentando no pensar en aquella posibilidad. Estaba abriendo la puerta de mi habitación, cuando escuché abrirse la de otra habitación detrás de mí, y la voz de Edward pronunciando mi nombre. Me giré, con gesto algo molesto.
- ¿Podemos hablar? -me preguntó.
Me fijé en que tenía el gesto realmente abatido. Sus ojos estaban clavados en los míos y me suplicaban que aceptase. Y eso hice, ya que me resultaba imposible negarme. Asentí y entré en mi habitación, dejando la puerta abierta. Él se apresuró a entrar detrás de mí y de cerrar la puerta solo entrar.
Dejé el bolso sobre la silla de delante del escritorio y me senté en ella. Edward se sentó en mi cama, con gesto algo incómodo. Esperé, sin decir nada, a que empezase a hablar.
- Siento lo de anoche –susurró, al fin- pero te juro que no fue mi culpa…
- Oh, por supuesto que no. Pero bien que te aprovechaste de la situación.
Él levantó su mirada del suelo para mirarme. Tenía el ceño fruncido, y el aspecto algo desconcertado.
- Yo no me aproveché de nada.
Solo te diste bien el lote con mi mejor amiga, pero nada más.
- ¿Aún la sigues considerando amiga tuya? –preguntó, incrédulo.
- No, ni mucho menos. Ten por seguro que no voy a dirigirle la palabra en lo que me quede de vida. Y lo mismo pensaba hacer contigo, ¿sabes?
Noté que aquello le había herido, y aunque noté algún que otro remordimiento por ello, de inmediato pensé en la noche anterior, viéndolos a los dos juntos, y la rabia se ocupó de quitarme aquel extraño sentimiento de culpa. Bella, tienes que escuchar lo que pasó…¡te juro que fue un accidente!
- ¡Os vi besándoos, Edward! –dije, ahora con lágrimas en los ojos- ¡y ninguno de los dos tenía intención de apartarse, por lo que pude ver! ¿Y dices que eso fue un accidente? ¡A mi no me lo pareció en absoluto!
- ¡Fue ella la que me besó, no al revés! ¡E intenté apartarme pero no me dejó!
- Y ahora me dirás que la apartaste, pero yo no lo llegué a ver, ¿verdad?
- Ahora, para mi vergüenza, estaba llorando de verdad. Sentía tristeza y rabia. Mucha rabia. ¿Cómo podía mentirme de esa manera?
- Sucedió así, lo creas o no.
Los dos nos habíamos levantado y nos estábamos observando, a una cierta distancia.
- ¡Por supuesto que no lo creo! Tú y ella siempre os habéis llevado bien, ¿Por qué debería creerte? Ella es guapa.
- ¡Pero a mí no me gusta, es más, la aborrezco! Y si, me llevaba bien con ella al principio, pero solo hasta que vi lo increíblemente estúpida que es.
- Ya.
Bufó y cerró los ojos durante un breve instante. Permanecimos en silencio durante unos escasos minutos, y luego, me miró de nuevo, con una expresión seria y torturada, que muy a mi pesar, hizo que el corazón se me encogiera de forma desmesurada.
- Ya veo lo mucho que confías en mi –sonrió, pero su sonrisa para nada fue agradable- y también lo muy equivocado que estaba. Creía que me conocías mejor, Bella.
- Ahora es cuando te conozco bien –me crucé de brazos, como si así se me aliviase el dolor que sentía en el pecho.
Se encogió de hombros, y se limitó a salir de la habitación sin decir nada más.
Cuando cerró la puerta tras de sí, no pude soportarlo más y me derrumbé sobre el suelo, recogiendo mis rodillas entre mis brazos. Mientras lloraba desconsoladamente. Quería creerle, pero no podía. Aquella imagen de Tanya y Edward besándose me martilleaba la mente sin parar.
Recordé el beso que compartimos Jake y yo la noche anterior. Un beso que no significó nada para mí, y me costó, pero así se lo dije al que era mi mejor amigo, que se limitó a asentir y a abrazarme. ¡Cómo me hubiese gustado en aquel momento sentir lo mismo que él sentía por mí! Pero muy a mi pesar, descubrí aquella noche que nunca había estado enamorada de él. Era un inmenso cariño lo que sentía por mi mejor amigo, no obstante, a quien de verdad amaba, era la persona equivocada.
valeee! xD esto es muuy poco no? Ahora me matareis xDDD En mi defensa debo de decir que creia que era mas xDDDDDDDDDDD venga, mañana actualizo ;) prometido =)
gracias por los reviews *_* alegran el dia jajajajaja
Ah por cierto, puede que dentro de muy poco suba una historia Ed&Bella miaaa pero no es seguro xDDD
Un beso! Hasta mañana!
Aliena.G! :)
