Letra en Negrita: Menciones del autor
Letra Cursiva: Pensamientos
-Cursiva entre guiones-: Comentarios de personajes del presente introducidos en el Flashback
"¿De dónde nace esa personalidad tan propia de mi?" era una pregunta extraña para el mago pero nada inesperado, después de todo una personalidad levemente "alterada" como la suya tiene su propia historia, no llego a formar parte del mago así como así. Ahora, a donde quería llegar ella con esa pregunta?, con lo que sabe de Machi, diría que ella tendría intenciones de atraparlo mintiendo, solo para tener una excusa de no confiar en el, de todas maneras tendría que ser precavido ya que una insignificante mentira será desenmascarada inmediatamente debido la cruz nen.
"Un día te hablé de un tal Illumi, recuerdas?" preguntó Hisoka, Machi hizo pasar desapercibido su nerviosismo, aun no le había entregado el teléfono móvil a Hisoka, y no pensaba hacerlo, parecía ser una fuente valiosa de información. Ella se limitó a asentir.
"Recuerdo haber llegado a una etnia a las afueras de las islas de Indonesia, allí una familia humilde me compro desinteresadamente solo para darme mi libertad, a cambio yo mismo me ofrecí para hacer una entrega de un cofre, así que emprendí mi viaje con un grupo de nómadas al norte, donde nos encontramos con un templo budista. Estando allí me encontré a Illumi por primera vez, estaba siendo supervisado en entrenamiento por monjes del templo, le entregue el cofre, él lo abrió y yo le pregunte que cosa había, él me respondió y nos hicimos amigos" explicó alegremente con un hilo de ternura casi ridículo
"¿Y que había en la caja?" preguntó curiosa la pequeña
"Agujas de Acupuntura"
"¿Y que tiene que ver eso con lo que pregunte?" cuestionó la mayor
"Yo no tenía nada que hacer, ni donde ir, y él me invitó a practicar un poco para pasar el rato, a la larga los monjes terminaron adaptándose gracias a él, fue entonces que comencé a practicar la doctrina del budismo." Explicó el mago, la asesina concluyó que parte de su destreza era gracias a dichas enseñanzas.
"En ese entonces los templos budistas practicaban las artes marciales como disciplina, y nosotros, como era de esperarse, sobresalimos de manera que opacábamos la capacidad del resto, fuimos tomados de forma más seria por los monjes más antiguos del templo, y cuando lograron darse cuenta de lo que tenían a su alcance decidieron tomarlo y explotarlo para sus propios fines." Con ese pequeño comentario Machi logró percatarse de que la historia de una religión tan respetada como el budismo iría en declive.
"Quien diría que una doctrina tan respetada en el mundo tendría su propia historia escrita y corregida con sangre. Claro, en medio de tanto conflicto bélico eso tendría que sonar razonable no crees?" dijo dirigiéndose a Machi una mirada seductora
"Solo sigue con la historia" indicó Machi irritada debido a que el muy idiota aparentaba haber olvidado que hace solo unos minutos habían tenido una discusión.
"Hace casi veinte años, piratas musulmanes torturaron y asesinaron a varios monjes budistas, arrasando con pueblos y templos enteros, pero lo que más le dolió a los sabios fue el arrebato de sus preciadas reliquias, regalos que los legendarios monjes que habían alcanzado el Nirvana les dejaron como parte de su legado"
"¿Nirvana?" preguntó ocasionalmente la pequeña.
"Así se le llama a la liberación espiritual" señaló Hisoka deslizando su mirada hacia la niña "En palabras simples, es un estado de paz con uno mismo, alejado de todo sufrimiento y mortificación, entiendes?" Gema asintió plenamente intrigada
"Al parecer eran muy materialistas, tanto así que decidieron hacer pasar por un infierno a jóvenes capacitados como nosotros para luego utilizarnos como herramienta."
Machi enarco una ceja "¿te sometieron a un entrenamiento riguroso? A los 4 años?" preguntó Machi con escepticismo, empezaba a cuestionar el poder de la cruz nen, no es que dudara de su líder, en lo absoluto; pero no podía dejarse llevar por solo lo que había escuchado, a decir verdad, ella nunca tuvo la necesidad de usar esta habilidad antes, esta era la primera vez que la utilizaba y no podía evitar tener dudas acerca de su efectividad.
"No, pasaron años antes de que pudieran liberarme, tres para ser exactos, en ese entonces tenía 7" "–Siete años!? Esos monjes debieron estar furiosos para mandar niños a asesinar, tiene que haber algo más que esté evitando" se dijo mentalmente la asesina.
"En el día se entrenaba, en la tarde se meditaba, suena simple, pero era un régimen tan exigente que lograron lavarle un poco el cerebro a mi amigo…" Aun así, un "régimen exigente" no era demasiado para la asesina, ella quería detalles.
"Me preguntaste el porque de mi personalidad, bueno, esa debería ser parte de la razón… Ese entrenamiento dejó sus secuelas…" explicó el mago aparentemente sin mucho más que añadir.
"¿Parte?" preguntó Machi
El arlequín expandió su sonrisa "Siendo sincero, es una historia mucho más oscura la mía" dijo frotándose el cuello "No apta para menores de dieciocho años" indicó sonriéndole a la pequeña quien hizo un lindo berrinche cruzándose de brazos.
"Entonces deja la historia aun lado, quiero saber en qué consistía ese entrenamiento" exigió Machi
"Eso no sería justo mi querida Machi, este juego es por turnos." Dijo con una mirada juguetona "Y ahora ese turno me corresponde, cierto cariño?" Comentó dirigiéndose a su As por excelencia contra Machi, Gema.
"Eso seria lo justo" concordó Gema con una sonrisa inocente, cómplice de la sonrisa de Hisoka. Machi le dio mueca en forma de sonrisa a Gema para recordarle de que lado debería estar, también deberá aclararle al descarado de Hisoka que deje de usar a Gema como excusa para sacarle ventaja a la situación, pero eso será en otro momento….
"Bien… has tu estúpida pregunta"
El mago sonrió más, estrechó su mirada enigmática sobre su precioso objetivo y se acomodó en su asiento para "disparar", obviamente, esto pusó internamente nerviosa y molesta a Machi, sabía que cualquier cosa que escapara de la boca del idiota en forma de pregunta terminaría poniéndola en una posición muy desventajosa y/o humillante. Aun así, ella se negó a desviar su mirada de él, no le permitiría levantar ni una señal de debilidad.
"Mi pregunta es…" dijo lentamente haciendo eco en la mente de Machi, un efecto muy incomodo sumándole la penetrante mirada que tenía sobre ella. "-Tus ojos son bellísim-"
"-HAZ! Tu estúpida pregunta… por favor" dijo detenidamente para que el mago dejara, por lo menos temporalmente, de ser tan idiota.
Silencio…
"¿Has tenido novio?" preguntó el mago sin mas preambulos
Como era de esperarse, no era nada relativamente significativo en comparación a lo que le preguntó a él, ella dejó escapar un suspiro. Negándose a seguir el juego del payaso, (que solo consistía en molestarla, según ella), optó por la decisión más sabia, responder directamente sin siquiera molestarse en pensar una mentira.
"Si…"
Al escuchar esta palabra, un dolor muy agudo que no tenía origen en su cuerpo, surgió en Hisoka, su rostro seguía igual, adornado con una sonrisa… En breve cerró los ojos para aliviar este dolor y bajó lentamente la cabeza hasta depositarla en la mesa. Había sido como una patada en la entrepierna para el mago, el quería ser el primero en todo lo que estuviera relacionado con su amada flor de lirio, pero ahora que lo pensaba detenidamente, fue muy estúpido de su parte creer que la belleza hecha una persona no fuera codiciada por otros infelices.
"¿te encuentras bien?" preguntó la pequeña al ver la extraña pose que adoptó el arlequín
"Si… solo… tengo que recoger los fragmentos de mi corazón que se dispersaron por el frío suelo" dijo visiblemente angustiado, Machi rodó los ojos, Gema no entendió, pero igual le dio mucha pena…
"¿Puedo saber su nombre?" solicitó el mago volviendo a su pedante sonrisa
"No, ahora es mi turno, ¿Cómo te entrenaron?"
Hisoka le devolvió media mirada aburrida, al parecer toda esta conversación trataría de él. "Cada día al atardecer y después de ejercitar el cuerpo los monjes nos hacían caminar medio kilómetro para encerrarnos a mi y a Illumi en recámaras separadas; sin comida y aisladas de cualquier tipo de luz, estando allí no se escucha ni se ve nada, solo dispones de tu sentido del tacto que de nada servía en ese tipo de situación." Describió Hisoka volviéndose apoyar sobre el respaldo de la silla.
"Los monjes decían, "encuéntrate contigo mismo a través de la meditación y pronto dejaras de sentir", era una frase bastante peculiar pero nos dispusimos a ponerla en práctica, sobre todo cuando las cosas comenzaron a empeorar."
"¿Dentro de una inofensiva recamara?" examinó la mayor con recelo, Hisoka se bufó levemente de la ignorancia de su amada y se limitó a continuar.
"Las horas dentro de esa cárcel se hicieron perceptiblemente más largas con cada día que entrábamos hay, pronto llegó un punto donde la meditación no bastaba para detener la desesperación y las ansias de salir, recuerdo que Illumi fue el primero en rendirse a gritos" dijo deteniéndose momentáneamente al sentir un pequeño resplandor ascendiendo sobre su pecho.
"¿Estas mintiendo?" preguntó inocentemente la pequeña dañando el autoestima del payaso, el la miró de reojo y luego a Machi que tenía una sonrisa puesta en su cara
"Así que… mini-Hisoka se rindió a gritos primero?" mencionó Machi sin dejar pasar las oportunidades que se daban para molestar al arlequín.
"Tenía siete años" trató de defenderse
"Pero en ese entonces no tenías tanto orgullo como ahora, o sí?" preguntó la asesina sin intenciones de contenerse.
El arlequín sonrió de forma modesta, sintiéndose todo un caballero se dispuso a seguir con su historia e ignorar los comentarios de su dama que atentaban contra su dignidad
Flashback
"Demonios, ¡DEJENME SALIR DE AQUÍ!, POR FAVOR, NO SOPORTO MAS ESTO!" gritaba el futuro arlequín golpeando desesperadamente la puerta de entrada, -"Pero solo lograba agotarme más con cada grito, ni siquiera un pequeño eco acudía a mí en respuesta."-
-"¿Porque razón los monjes no te sacaban de allí?" preguntó Gema- el pequeño arlequín se rinde y logra sentarse en medio de la recamara cruzándose de piernas y brazos, él estaba asustado…
-"Ellos querían que yo me diera cuenta a través de mis propios medios que la moderación me llevaría a incrementar mi energía y lucidez, solo necesitaba alejarme de los extremos de la mortificación y la verdadera necesidad, así yo alcanzaría la purificación espiritual que ellos tanto querían."-
El niño escucha pasos y voces, la esperanza vuelve junto a una oleada de alivio, pero el sonido repentinamente se vuelve raro, los pasos y voces, no se aproximan ni se alejan, el estaba delirando… -"Un día nos dejaron más de lo que nuestro sentido común pudo soportar"-
El niño corre y grita en busca de ayuda, haciendo caso omiso de su paranoia vuelve a golpear desenfrenadamente la puerta por la que entró hasta que sucumbe por el cansancio y cae de rodillas llorando -"Entonces recordé una de las conversaciones de mi padre, una de las pocas que había tenido con él, y se trataba de él enfrentando el miedo a la muerte"-
Las manos tenían varias contusiones y estaban ensangrentadas por tanto golpear, el estómago crujiendo continuamente, el dolor palpitante de cabeza por no saber si esta dormido con los ojos abiertos, consciente con los ojos cerrados o simplemente muerto. -"La muerte es el final de todas las opciones, pero tienes que asegurarte de ello, entonces me di cuenta, no importaba lo desesperado que estuviera, aún podía hacer algo"-
-"¿Qué cosa?" pregunto la albina intrigada-
-"Esperar…"-
El niño inconscientemente cayó sentado sobre el medio de la recamara y procuró mantener sus ojos cerrados, -"Cuando me calme, logre entender cada una de esas voces que parecían hablar en diferente dialecto, hablaban todas al mismo tiempo pero me las arregle para entender lo que preguntaban"-
"¿Que es el sufrimiento?, ¿Cuál es su origen?, ¿Puede extinguirse?, ¿Qué camino se debe seguir?" -"Una vez que respondí esas preguntas aclare toda duda de mi existencia y antes que me diera cuenta, el cuarto donde estaba se había iluminado, solo cuando sentí una presión sobre mi hombro me moleste en abrir mis ojos"-
"Lo has hecho bien niño" -"Es lo único que me dijeron en todo el día, y yo no respondí nada, no sé cuánto tiempo había transcurrido exactamente pero estimo que fue más de un día, aun así, dejé de sentir hambre y sed, dejé de sentir la necesidad de regresar al exterior; estar dentro o fuera de esa recamara me daba exactamente lo mismo, incluso el estar vivo era una cosa tan indiferente para mi, que logre entender por completo lo que había ocurrido"-
-"¿Y qué ocurrió exactamente?"-
-"Le había perdido el miedo a la muerte"-
El chico vio sus manos de forma distante, no le importó que estuvieran en su totalidad ensangrentadas y tampoco le afectaba que los monjes las tomaran para limpiarlas, el pequeño miró a su alrededor en busca de algo que le recordara lo que era la importancia -"Entonces vi como sacaban a Illumi de la recamara con la boca toda ensangrentada, mi amigo se intentó suicidar seis veces mordiéndose la lengua, aparentemente olvidó que provenía de la familia Zoldyck" mencionó el bufón con una sonrisa maligna-
El niño de cabello oscuro también fue felicitado de la misma manera, el respondió tosiendo sangre -"El primer hijo de una familia suele ser el conejillo de indias de todo sus hermanos, luego de eso, los primerizos padres entienden que pueden haberse excedido un poco con el "intento de educación" que le procuraron dar a Illumi"- Machi logró percatarse de lo que el arlequín hablaba, ella tenia entendido que este tal Illumi podría ser tan o más resistente que Hisoka, eso solo podría ser producto de un entrenamiento hecho en base al sufrimiento y la tortura, siendo el primer nacido, no le extrañaba que el matrimonio Zoldyck pusiera una intensiva preparación sobre él con todas las intenciones de volverlo poderoso.-
Illumi ahora parecía seguir las mismas acciones del pequeño arlequín, en busca de algo relevante para él comenzó paulatinamente a contemplar su alrededor hasta que topó con la mirada suya -"Y esos ojos sin vida permanecieron así hasta el día de hoy. Permanentemente abiertos" comentó el arlequín con algo de nostalgia "Solo después de ver el lamentable estado de mi amigo logre entrar un poco en razón, supongo que me compadecí de él, sentí lástima ya que entendía perfectamente lo que estaba ocurriendo con el dentro de esa cámara, aun así no podía recobrar todo mi sentido y fui tomado por los monjes de vuelta hacia el templo, solo logre ver a Illumi el día siguiente"-
Fin del Flashback
"No comprendo, ¿con qué objetivo los encerraron allí?" consulto la mayor
"Inducirnos al nirvana" respondió el mago para sorpresa de la asesina, "El nen que poseemos despertó de una forma bastante singular y muy antinatural, los mismos monjes nos instruyeron acerca de esta energía que fluía por nuestro cuerpo, nos dijeron que nuestro nen empezó a tomar forma cuando logramos entender las preguntas y se fortaleció a medida que las respondíamos, solo hacía falta aplicar todo esto en el arte de matar." Indicó con una mirada subversiva dejando espacio para pensar.
El silencio pasó a ser algo aterrador para la asesina, estuvo un tiempo en la asociación de cazadores y había escuchado varios relatos acerca de cómo uno se podría hacerse más fuerte en poco tiempo, y la mayoría no eran nada más que "experiencia a cambio de sangre", si querías algo rápido y eficaz, tenías que pagarlo con dolor de todo tipo, sin embargo este solo seria una experiencia rápida y espontánea. Varios estaban dispuestos a hacerlo pero cuando escuchaban el resto de la historia en donde el sujeto que lo intentó resulta muerto o desaparecido de la paz de la tierra… varios se contraían en muecas, las palabras que dejaban salir de sus bocas no eran más que balbuceos y juramentos vacíos dispuesto para los sujetos que nunca se atreverían a arriesgar su existencia por volverse mas fuertes de una forma rápida cuando tienen toda una vida por delante-
"¿para qué necesitaban que le perdieran el miedo a la muerte?" preguntó casualmente la pequeña luego de ver a Machi pensativa por un tiempo.
El mago sonrió "Cuando le pierdes el miedo a la muerte, las cosas que se interponen entre tu y tu objetivo tienden a ser… más diminutas" así como las pequeñas risitas malévolas que dejó escapar
-Pero el idiota de Hisoka logró sobrevivir a este tipo de osadías a una corta edad, aunque no se escuchara tan peligroso, era el mismo Hisoka el que lo describe como una situación horrible, no podría imaginarse a una persona normal saliendo conciente de allí. Sin mencionar el alto precio que tuvo, o mejor dicho, que tendrá que pagar.
"En la sociedad de Cazadores…" mencionó la asesina llamando la atención del mago "El tema de la reencarnación siempre se hizo presente cuando se trataba de trabajos suicidas, y en una forma de alentar al servidor era recordándole que tendría una nueva oportunidad en la próxima vida si actualmente dejó algo inconcluso o su vida no fue tan completa como esa persona quiso" explicó Machi mientras Hisoka cerraba sus ojos para darle otra mordida a la porción de pizza
"Un día el Líder mencionó ciertas condiciones para romper este ciclo, debido a la frustración que acumulaban los seres que lograron recordar su vida pasada y al enterarse de que las cosas no salieron tan bien como ellos esperaban" continuo, Hisoka tragó.
"El Líder dijo, que una de esas condiciones podría ser alcanzar el Nirvana." Indicó Machi, Hisoka abrió sus ojos, su sonrisa por algún motivo había desaparecido
"Si esa teoría fuera cierta… " Comentó Machi cautelosamente
"Así es, ciertamente yo ya no podré reencarnar, ya no pertenezco a ese ciclo" mencionó de forma simple
Quién lo diría, la reencarnación es real. Machi se encontraba tanto interna como externamente asombrada, siempre creyó que el tema formaba parte de los cuentos urbanos y de la paranoia de algunos enfermos que decían saber quienes eran en sus vidas pasadas, pero tras la revelación de Hisoka… se podría decir que todo dejó de tener un poco de sentido.
"Entonces yo podré reencarnar si no cumplo mis metas en esta vida?" preguntó Gema señalandose a si misma.
"Se podría decir que sí" respondió Hisoka ofreciéndole una sonrisa a la pequeña "Bueno, creo que me toca otra vez" comentó dirigiéndose a Machi, esto sacó de sus pensamientos a la asesina redirigiendo su atención a él.
"Tenía pensado hacer otra pregunta, pero te veías tan preocupada que lograste conmoverme Machi" mencionó Hisoka logrando traer de vuelta la faceta de la Machi indiferente "¿En qué pensabas mi cielo?" preguntó Hisoka
El comentario no le cayó para nada bien a la mujer mayor pero decidió ignorarlo valiéndose de esta pregunta para otra respuesta "Si tu mueres, aunque sigas teniendo asuntos pendientes en esta vida, todo se habrá acabado para ti, cierto?" Hisoka asintió.
"¿No te preocupa el morir ahora?" preguntó de forma escéptica, ahora que lo pensaba bien, Hisoka siempre estaba tratando de tentar a su suerte, y varias veces a terminado sufriendo las consecuencias, "dices que le has perdido el miedo a la muerte, es decir que en casi todas las ocasiones te comportaras de esa misma forma temerariamente estúpida" dijo y la sonrisa arrogante de Hisoka volvió, lo que la molesto un poco.
"Yo aun tengo el poder de matarte, si lo hago, simplemente te desvaneceras. En serio, ¿no te preocupa?" preguntó desconfiadamente, ahora más que nada estaba poniendo a prueba el poder de la cruz nen, tal vez esta habilidad tenía sus fallas después de todo.
"Simplemente trato de vivir cada segundo de lo que me queda de vida mi querida Machi" dijo serenamente haciendo un gesto con la mano, "después de salir de esa recámara te das cuenta que lo que realmente importa es vivir el presente, de otro modo no podrás regocijarte lo necesario de lo que te ofrezca tu entorno, y es ahí cuando la necesidad te desvía" indicó el mago.
"Baya, si que te contaminaron bien la mente" comentó, nunca había creído escuchar hablar a Hisoka de una forma moralmente correcta.
Hisoka soltó un suspiro de fastidio "Tienes razón, recuerdo de memoria cada infame frase que reflexionaban esos monjes" dijo con desdén, luego volvió mirar a la peli púrpura.
"Tu podrías matarme ahora si quisieras, pero eso sería más un descuido de mi parte; un mal cálculo" dijo pícaramente "Tu mas que nadie sabes que me necesitas para enfrentar al viejo, estaría poniendo mucho en juego si te deshaces de mi ahora" Machi se bufó, es cierto que ahora lo necesitaba, pero lo hacía sonar como si a ella le encantara la idea.
"Seguro, y afortunadamente todo es gracias a ti" dijo encargándose de que cada palabra pronunciada fuera con su respectiva cuota de sarcasmo
"Concuerdo, hasta yo mismo me sorprendo de mi ingenio a veces" comentó alegremente como si no se hubiera percatado del sarcasmo de la asesina, Machi volvió resoplar en respuesta.
"Bueno, mi pregunta fue contestada en su mayor parte por mi, muy bien jugado, era de esperarse de la mujer de mis sueños" pensó Hisoka en voz alta ganándose una fría mirada de Machi, no obstante un poco sonrojada debido a que el arlequín se percató de lo que tramaba.
"Dispara" pronunció el mago con su voz siempre aterciopelada y una mirada incitadora que no hicieron el efecto esperado en Machi
"Ahora mismo no se me ocurre nad-" pero antes de terminar su enunciado un pensamiento fugaz atravesó la mente de la asesina y la golpeó con la dura realidad que tendría que sobrellevar.
"¿Que mierda estabas pensando cuando le dijiste a ese tipo que yo era tu esposa!?" replicó airadamente poniendo de golpe las manos sobre la mesa
Hisoka sonrió "¿Hablas de Charlie? Creí que era una buena idea, tomando en cuenta que Gema no tenía un padre." Y la dulce niña se alegró internamente, pero muy a su pesar no podía apoyar a Hisoka en todo, Machi tenía sus propias razones para alejarlo, y desgraciadamente para la pequeña, eran razones muy comprensibles.
"Para empezar, nadie te pidió que tomaras ese puesto" aclaró de forma enfadada.
"Machi, ¿Qué crees que hubiera dicho Charlie si ve a un extraño saliendo de la casa de sus vecinos" dijo dejando a Machi confundida
"Cuando decidí irme me tope con él saliendo de la morada, él me saludó, se presentó y pidió mi nombre. Hubiera sido muy descortés de mi parte hacerme aun lado y seguir con mi camino, sin mencionar que sería muy sospechoso"
"Si te hubieras hecho aun lado como dices, yo perfectamente podría haber mentido por ti"
"De seguro le hubieras dado una excusa creíble por mi salida, pero resulta que aquí me tienes de nuevo, en casa de Gema, dime si no se vería sospechoso" expuso el mago un punto de vista comprensible, pero sólo hasta cierto punto para la asesina.
"Y tenias que decirle que era tu esposa?"
El semblante de Hisoka pasó a cobrar un aspecto más humilde y su mirada bajó hasta las refinadas manos de Machi que seguían apoyadas en la mesa "Le estaría faltando a la verdad si te dijera que no pensé en otra mentira" Y por un momento el corazón de Machi se aceleró, en otras palabras, él estaba diciendo que quería tenerla como esposa?, "maldito bastardo…" como seguía atreviéndose a insinuársele después de todo lo que ha hecho, Machi hizo una mueca de disgusto y desvió la mirada, prefirió ahogar su frustración que volver a discutir delante de Gema, podía sentir su nerviosismo fácilmente.
"No te preocupes, mantendré mi palabra y me iré cuando acabemos con todo esto" y estaba diciendo la verdad, pero hasta entonces el procuraría llegar a algo con ella. "Cuando todo esto termine podrás decir que falleci en un accidente de auto si tu quieres" ofreció con su típica sonrisa. Ella volvió a bufarse.
Ella parecía muy molesta, y el mago tuvo que admitir que le molestaba el hecho de que ella tuviera que contenerse, no sólo porque esconde una faceta que a él le encanta ver, si no que también decidió hacerlo por otra razón que no es directamente él. Luego, en medio de un pestañeo vio a Gema, notó que tenía la cabeza baja con una mirada entristecida, sus manos seguramente están entrelazadas debajo de la mesa, porque estaba tan nerviosa? Era por Machi?, era por él?, el tema de conversación? O la discusión en si?, Hisoka juzgó que esto último sería lo más probable, volvió a mirar a Machi, tal vez ya había sido suficiente por un día
"¿Estás de humor para otra pregunta?" consultó el mago dispuesto a dar por cerrada la conversación, tanto como ella…
"No, no lo creo" comentó aún disgustada aunque de una forma más serena, pero justo antes de que pudiera perder el interés del "juego" su mirada se desvió casualmente a Gema, quien aún proyectaba negatividad, entonces para tranquilizarla se le ocurrió algo, "Tal vez tú quieras hacerle una pregunta al payaso" ofreció la asesina a la pequeña.
"¿Yo?" Gema luego puso su mirada interrogante sobre Hisoka quien tenía en todo momento una cálida sonrisa reservada para la pequeña.
"Bueno~, siempre quise saber si el color del cabello de Hisoka-san era natural" preguntó la niña devolviéndole la sonrisa a Hisoka, el arlequín no dejó de sonreír, pero su mirada era un poco más perpleja, el mago deslizó su vista hacia su amada que parecía tener una sonrisa satisfecha en su rostro.
Ese fue definitivamente un descuido… Estando acorralado Hisoka finalmente borró su sonrisa, cerró sus ojos y concentró un poco de nen en su mano, se apoyó en su silla y usando dos de sus dedos tomó un mechón de su cabello que no estaba retraído, y la deslizó a través de sus dedos.
"No-lo-creo" dijo Machi sonriendo cada vez más, para ella no podría ser más significante que el idiota posea otro color de cabello natural, pero aparentemente esto le molestaba al payaso, y ella no podía dejar de aprovecharse de esto para burlarse de él.
El cabello que pasaba entre sus dedos se iba destiñendo, revelando un castaño claro, "Lamento decepcionarte cariño, pero el color natural de mi cabello es castaño" dijo tratando de sonar calmado para no alimentar más la diversión de Machi
"Oh" dijo Gema aun sorprendida, no podía formar palabras coherentes debido al rostro que puso Hisoka, tal vez era algo que no tuvo que haber preguntado, el silencio se prolongó…
"Y justo cuando creía que no podías caer más bajo" mencionó la asesina bufandose del mago que respondió con una caprichosa sonrisa.
Gema se dio una nota mental de no preguntar más acerca del aspecto físico de sus salvadores, no podía dejar de sentirse mal por haber revelado el secreto del arlequín "Yo igual creo que se te ve bien Hisoka-san" dijo tímidamente ofreciendo una sonrisa
"Gracias cariño, al menos tu si puedes lograr que una persona no se sienta como basura" dijo apoyándose en su brazo y enfocándose en solo en la pequeña aparentando que nadie más excepto ellos dos estuvieran ahí.
Machi casi rió "¿Enojado?"
"Supongo que tu eres cien por ciento natural" comentó el mago
"Quieres apostar" era muy tentador, pero la determinación y la despreocupación en su mirada le dijeron que ella tenía todas la de ganar.
La asesina no esperó una respuesta, su humor parecía haberse aliviado por lo que quiso darle una respuesta gratis "Siendo sincera, el color de mi cabello no es cien por ciento natural, mis padres eran científicos, y bien sabían perfectamente cómo manipular la genética." Dijo Machi jugando con una de sus mechas
"Ellos quisieron tener un bebe con cabello púrpura debido a las afinidades de mi madre, los ojos son naturales, es lo único que heredé de mi padre."
Hisoka se mostró pensativo ante esta revelación "¿Así que de tu familia nace la idea de convertirse en doctora?"
"Tu querias saber si el color de mi cabello era natural, ya te respondí, ahora me toca a mí de nuevo" señaló Machi, Hisoka sólo se mantuvo en ilencio para no ponerla de nuevo en mal humor
"adelante Gema" indicó Machi dijo con una sonrisa que internamente decía "no me decepciones".
"¿Qué? Yo?, ¿Otra vez?" preguntó claramente sorprendida
"Claro niña" Machi volteo en busca del reloj de la sala, ya eran las once de la noche, "Y que sea rápido Gema, que es hora de acostarse, recuerda que mañana tienes escuela" Señaló la mayor, Hisoka tenias sus dudas acerca de esto
"Um, ¿al final encontraste a tus padres?" preguntó para decepción de Machi y sorpresa de Hisoka quien se demoro un tiempo en contestar.
"Lamentablemente no, nunca los pude encontrar, pero les estaré eternamente agradecido donde quieran que estén" dijo Hisoka moviendo una de sus manos para borrar la cruz nen, hecho del que solo Machi se percató.
"¿Y Illumi?"
"¿El?, el ahora es una gran persona que se gana la vida realizando trabajos esporádicos, ganando millones por cada uno de ellos" dijo Hisoka
"Es decir que también es un asesino?" preguntó Gema con una sonrisa dejando un poco desconcertado al mago, desconcertado y sorprendido.
"Tu mente se agudiza cada vez más Gema" mencionó el mago volviendo a su sonrisa, la niña amplía la suya
"Espero que algún día encuentres a tus padres Hisoka-san, buenas noches" dijo volviéndose para ir a su habitación con Machi detrás de ella.
Ahora la habitación era solamente del arlequín, la niña se fue junto con su amada dejando al arlequín un poco pensativo.
"Es decir que también es un asesino?" Esa niña definitivamente daría la vida por cualquiera que le importara, y eso es debido a que detrás de tanta ternura y carisma, sigues viviendo una chica cuyo pasado es doloroso, y aunque sólo conocía un poco su historia podría apostar que más de una vez sintió la necesidad de suicidarse.
Machi debió haber sido su luz en ese momento, era un alivio saber que la pequeña tenía a alguien cerca en ese entonces…
"¿No es así viejo amigo?" comentó Hisoka dando una última mirada nostálgica.
Flashback
Los jóvenes se habían encontrado un día después de la aterradora experiencia espiritual, el futuro mago tenía vendas en sus manos debido a las múltiples heridas que se provocó asimismo, y el pequeño Zoldyck contaba con varias cortaduras en la lengua y uñas rotas.
Desde que se encontraron para comer, no había hablado ni una sola palabra, pero el único consciente de eso era el pequeño arlequín, quien aun así, después de tan traumante experiencia le costaba pronunciar algo. Pero desde que lo conoció y lo invitó a practicar, habían desarrollado un extraño lazo de amistad, y no podía dejar de fijarse en el rostro desolado de su amigo, esos ojos, tan abiertos como los platos que tenían frente de ellos, no parecían tener ganas de pestañear, ese fue el único motivo por el cual el pequeño arlequín decidió hablar, por el bienestar de alguien con quien compartió el infierno.
"¿Estas bien?"
No hubo respuestas, sólo silencio, apareció el momento en el que creyó que era mejor quedarse callado y esperar un día mas, tal vez la experiencia sigue siendo mucho, pero el pequeño quiso ver de cerca su rostro antes de desistir, y el se limitó a desviar la mirada de su compañero de forma casi desesperada, sin embargo, a Hisoka no le costó adivinar lo que ocurría.
"¿Porque te contienes?, yo estuve llorando como una niña en todo momento" comentó, Illumi se sorprendió al escuchar estas palabras y rápidamente dio con el rostro de Hisoka.
Se quedaron mirándose por unos momentos hasta que el pequeño Illumi bajó lentamente la cabeza "Lo siento" dijo tirándole las manos
"Ya estoy lleno" comentó Hisoka luego de contemplarlo unos segundos, "si no te molesta… dormiré un poco" dijo poniéndose de pie sólo para apoyarse de espalda a espalda a Illumi, cerró sus ojos y se dispuso a encontrar el sueño. En medio de esa labor, Hisoka siente como su amigo se libera de todo el padecimiento y la amargura que sintió en esa recamara, ese fue el último rastro de humanidad que alguien vio en Illumi, y el payaso le estaba agradecido por ser la persona con la que había compartido ese momento.
