-es hermosa-dijo el pelinegro mirándola- no sé cómo diablos pudiste con eso… fue horrible-
-cariño-dijo riendo-no fue tan difícil como parece ¿pensaste un nombre?
-no aun… ¿y tú?
-cuatro meses y no se nos ocurre ningún nombre-dijo antes de suspira- perdona princesa… tendrás que esperar-dijo besando su pequeña cabeza
Pronto metro el mayor de los Wayne con su mayordomo a la habitación de hospital y se acercó con una sonrisa, habían pasado toda la noche intentando que le bebe naciera y finalmente ya llegada la mañana salió al fin al mundo. La pequeña, aún sin nombre, tenía la piel pálida, era regordeta y tenía un fino pelo negro que se dejaba rizar levemente, había abierto los ojos que tenían un pálido azul que según los doctores luego tomaría más color. Dormía plácidamente en los brazos de su ahora abuelo mientras ella daba un largos suspiros y el pelinegro se quedaba adormilado
-ve a tomar una ducha a casa, Damian, ve a comer algo… luego vendrá Terry con Dick a conocer a esta pequeña
-ve cariño-sonríe levemente- en un rato se la llevaran para revisarla y poner las vacunas que faltan
-por cierto... señorita-dijo entregándole una pequeña cajita- no le importara que le hay traído un pequeño obsequio
La mujer sonrió antes de abrir la pequeña cajita, tenía unos pequeños pendientes de estrella que la mujer miro maravillada, habían pensado en comprarlos pero realmente entre el trabajo, las misiones y organizar todo para él bebe no les quedaba mucho tiempo para pensar en eso. El pelinegro se despidió y se fue del lugar adormilado mientras ella se acomodó en los almohadones, estuvo toda la tarde recibiendo múltiples visitas y la niña aun seguía tranquila, comía y dormía sin más, hasta que finalmente se la llevaron a descansar lejos de su madre y ella pudo dormir un poco
-¿cansada?
-si ¿que son todos esos globos?
-para Rory idiota-dijo el pelirrojo dejándolos a un lado- Nell vendrá mañana a verla, tenía mucho trabajo
-descuida se quedara -dijo con un bostezo- al fin pudo dormir, ha estado mucho tiempo despierta
-me alegra que todo saliera bien
-¿Rory esta durmiendo?-dijo entrando Red Hood a la habitación
-¿acaso eres ciego Todd?
-le traje margaritas-dijo dejándolas en una mesita- dijo que le gustaban
-¿a Rory le gustan las margaritas?-dijeron al unísono
-¿acaso no eres su novio esposo o algo así, mocoso?-dijo con el ceño fruncido
-jamás hablo de flores, solo las que dibujaba en galletas
-ese es un buen nombre… Daisy-dijo el pelirrojo
-¿Daisy?-dijeron al unísono- Daisy Wayne
-¿por qué tanto escándalo?-dijo removiéndose entre las sabanas-¿Qué hacen aquí? ¿Y la bebe?
-Daisy Wayne-volvieron a repetir
-me gusta-sonríe levemente- ¿y todos esos globos?
-solo un regalo-dijo riendo el pelirrojo- mañana Nell vendrá a verte
-te traje margaritas Rory -dijo tomando su mano- recuerdas... como en nuestra cita
-no digas tonteras-dijo ella riendo- no fue una cita
-¿cita?-dijo el pelinegro molesto
-te dije que no dijeras-dijo ella- solo salimos una vez y con Terry… y fue hace unos años
Luego al fin las visitas terminaron y solo quedo el pelinegro junto con la mujer y la pequeña durmiendo en sus brazos, gracias a un poco de dinero pudo quedarse con ella más tiempo. Se acomodó con ella y el la abrazo besándole la cabeza
-cariño
-porque siento que vas a decir algo terrible Rory
-¿acaso haz tomado a nuestra niña en brazos?
-¿Qué?
-ya me escuchaste ¿realmente quiere que lo repita?
El negó con la cabeza, desviando un poco la mirada, realmente no había podido hacerlo o eso quería expresarle a la mujer pero ella sabía la real razón, tenía miedo de hacerle daño a esa pequeña criatura que ahora era suya. Además cada vez que la miraba pensaba en todas las vidas que acabo con sus propias y que todos fueron como su pequeña alguna vez, inocentes sin culpa de nada ¿y es que como aquella pequeña podía tener la culpa de algo? Quizás solo de quererla demasiado. La pelinegra se la dejo en los brazos y algo asustado le movió lentamente, abrió sus ojos un momento para mirarle, dejo escapar un bostezo y volvió a acomodarse en los brazos de su padre que saco una sonrisa
-es hermosa… como su madre
-estoy muy cansada… no más bebes… por un tiempo
-ella es perfecta-dijo moviéndose por la habitación- lamento que te tocara yo como padre, Daisy… estoy cubierto de sangre y tendrás que cargar con eso toda tu vida, lo siento
-cariño… no digas eso –dijo la mujer
-aun no termino-suspira- pero al menos tienes a tu madre, ella siempre sabe que hacer… siempre me mantuvo bien y creo que estaremos bien con ella-dijo besando su frente- además tienes un montón de tíos raros que te querrán cuidar, claro no te acercaras mucho a ellos, uno es un homicida especialmente torpe y otro se vuelve gigante, también tienes un abuelo detective no especialmente bueno para expresarse, pero tendrás a Pennyworth, siempre tendrás a Pennyworth y a nosotros
-pueden ser las mejores palabras que ha usado para referirte a tu familia-sonríe levemente- gracias cariño
-¿Cuándo volverás a casa?
-en unos días… ya quiero volver a casa y tomar un largo baño-suspira-¿sabes que cuando volvamos nuestra tranquila vida se verá interrumpida hasta que cumpla 18 años? Y si es una Batgirl olvídalo… tendrás que siempre cuidar su espalda, Batman
-¿acaso crees que ella un día será mi compañera?
-claro que si-sonríe- solo mírala… tiene el murciélago pegado en todos lados
-no eres solo una chica Rory… y creo que no te lo he dicho lo suficiente, pero te amo
-y yo a ti, cariño
Finalmente la mujer pudo salir del hospital, donde más de uno tubo que ayudarla a llevarse todo los regalos que había recibido los 3 días que estuvo en el hospital, la mujer la acomodo en la silla del auto y se quedó junto a ella mirándola maravillada, su novio sujetaba su mano mientras que el mayordomo sonreía mirando la escena familiar que ahora siempre estaría en la mansión. Llegaron y la mujer subió a prisa para recostarse y darle de comer a su pequeña, el pelinegro camino hasta la oficina de su padre que estaba mirando su tableta hasta que levanto la vista para ver un cansado Damian Wayne que se sentó en una silla y dio un suspiro
-dormir en un hospital es incómodo-suspira
- ¿Por qué no viniste a dormir aquí?
-no era justo para Rory quedarse sola, es mi esposa
-aun no es tu esposa-dijo levantándose- pero para eso falta muy poco-le deja una cajita en las manos- esto es para ustedes, era de tu abuela… cuida bien de Daisy
-gracias, padre
