EPÍLOGO
Bueno…. A ver, ¿por dónde empiezo? ¡ha sí, ya sé!
Primero que nada quisiera extenderle una formal disculpa a mi espero aún, fiel lector, SaintinfernalNeos, yo sé que sentiste que te apuñalé por la espalda al dejar la historia en KiriAsu, por lo que creo que mereces una explicación…. Ahí va…..
Sí, tienes razón, soy fiel KiriAsu hasta la muerte, aunque eso no signifique que no me llamen la atención otras parejas, siendo el KiriSugu la que más me llama la atención, yo creo que más por el morbo que por otra cosa, jajaajaja! Ya en serio, al principio la historia SÍ iba a ser KiriSugu, pero luego me acordé que la KiriAsuweek estaba a un par de meses, y como yo quiero participar, no podía llegar a la feria con una historia KiriSugu a cuestas, debía llegar mentalizado con la pareja principal, y pues por eso acabé haciendo lo que hice, pero como no te quiero decepcionar, te propongo un trato:
Haré y te dedicaré un two-shotKiriSugu luego de la weekKiriAsu si tú prometes perdonarme y acompañarme en mis próximos proyectos, proyectos que estoy seguro te gustarán porque lo que yo busco al crear una historia es originalidad y creatividad, y quisiera que me acompañaras, y yo a cambio te regalaré ese two-shot para noviembre a más tardar, ¿qué dices? Espero tu respuesta.
Ya no los aburriré más con mis intentos de disculpa, y vamos a lo que truje… ¡el final de mi primer historia en fanfiction! El epílogo.
Sword Art Online y sus personajes no me pertenecen, ya saben el resto.
…
Según cierto pelinegro, la diferencia entre el mundo virtual y el mundo real era la cantidad de información que uno podía procesar, léase, lo que la mente y el cuerpo eran capaces de percibir en ambos mundos, lo que se veía, olía, tocaba, saboreaba, etc…..
Pero a veces, uno puede dejar esas diferencias de lado y simplemente disfrutar de la vida, la que te haya tocado vivir, debes vivirla y disfrutarla, como en ese mismo momento lo hacía una pareja de hadas, no esas hadas feas y aniñadas de Disney, no, estas eran un hada peliazul muy hermosa de la raza Undine, y a un ladino pelinegro con aires de gótico, raza Springan. Estaban ahí, en ese mundo virtual de un juego de computadora, acostados sobre el verde césped de una colina bajo un cielo azul, nubes blancas y sol radiante, disfrutando una aparente brisa matutina.
-Entonces al fin han sido condenados….. ¡qué alegría! –comentaba la hada Undine –o al menos eso me gustaría sentir. –su tono y expresión eran todo menos alegría, mientras acostada estaba, con el pelinegro a su izquierda dormitando, pero oyendo de forma atenta. Se volteó de costadopara ver el perfil de su compañero mientras observaba como su expresión de falsa tranquilidad se dilucidaba por una de odio disimulado con indiferencia.
-Pues decirte que no me alegro sería mentirte! –la volteó a ver, y le tomó delicadamente del mentón, mientras él también se giraba hacia ella, para poder verse cara a cara. –tú mejor sabes que nadie todo el daño que nos hicieron, -le soltó del mentón y bajó la mirada algo cohibido –que te hicieron a ti –susurró por lo bajo.
Asuna al ver esto solo atinó a rodar para estar más cerca de él y tomarle de las manos con mucha ternura, mirándolo con ojos vidriosos –Kirito-kun, ya no sientas culpa- rozó su rostro con las manos del pelinegro, sonriendo. –ya han pasado 2 meses, ya no siento temor, las terapias han sido geniales y hemos avanzado bastante, hay que seguir. –le besó sus manos, tras lo cual el Springan la abrazó con anhelo y exaltación, hundiendo su rostro en los azules cabellos de la chica -¡Kirito-kun!
Tras unas cuantas caricias, mimos y palabras de afecto, la idílica pareja se sentó sobre el césped de esa verde colina, y siguieron con su plática sobre el tema tocado:
-Por lo que averigüé con ese tipo con gafas del gobierno -(así es señoras y señores, Kazuto aún usa ese término despectivo para referirse a Kikuoka, su empleador) –tanto Jina como su acompañante pasarán como mínimo 10 años cada uno en una prisión de máxima seguridad por la adjudicación de secuestro, agresión, intento de homicidio e intento de violación, además de hurto a mano armada e invasión de propiedad privada… -terminó de enumerar con los dedos de sus dedos el espadachín negro –uuffff! Muchos crímenes diría yo, ejeje –fue su escueta risita, más se quedó ahí al ver que la Undine tenía el ceño fruncido. -¿Qué pasa Asuna, es poco tiempo acaso? –preguntó.
-No es por eso Kirito-kun –Asuna se pasó uno de sus mechones azules detrás de su oreja izquierda, mientras miraba hacia otro lado –es…. Es sobre Suguha, me preocupa mucho. –Kazuto agachó la cabeza también, dándole a entender que a él también.
-Hmmm –suspiró largamente –supongo que a mí también, su desición de irse donde trabaja papá 2 semanas despues del incidente me tiene muy consternado –agacha la cabeza, sabiendo que su hermana se fue con un aire bastante deprimido. –esas ideas que Jina le metió en la cabeza la confundieron bastante más de lo que ya estaba y yo… -el rostro de Kazuto era de molestia pura –yo te juro, Asuna que ese daño que hizo esa mujer jamás se lo perdonaré, es una promesa. –volteó a ver a la chica con una mirada de fiera determinación en el rostro.
Asuna, sintiendo que de repente los ánimos se comenzaban a caldear, trató de relajar la situación moviendo sus maqnos de forma conciliadora –al… al menos Yui-chan está con ella, para hacerle compañía dentro de HALO, cuando Sugu-chan esté lista para volver con nosotros, ella nos dirá, así que –se puso de pie, y le extendió la mano a su acompañante –ánimo Kirito-kun, ella estará bien.
El chico tomó la mano de la undine, sonriendo por las palabras dichas –sí… sí, tienes razón, ella volverá –se levantó –y cuando lo haga aquí estaremos, para ella –y con eso dicho, se fueron volando en busca de alguna emocionante aventura.
…
En el gran azul del cielo de Alfheim, donde se podía encontrar las más fantásticas cosas que la mente humana podía soñar, ese cielo era surcado por una veloz criatura, una criatura vestida de verde y con la cabellera dorada, ondeando en el viento por la felicidad a la que iba, era Leafa, la undine rubia que volaba libremente sin preocupación aparente alguna.
La hada iba con una sonrisa bien marcada en el rostro, se notaba que estaba feliz, muy feliz, y la razón, ¿cuál era?
-Leafa-san, no tan rápido –se escuchó el pequeño quejido de una pequeña hadita en el hombro de la mayor, fuertemente agarrada de sus ropajes debido a la velocidad del vuelo.
-Yui-chan –se dirigió hacia ella la undine mientras seguía con su vuelo, haciendo caso omiso a la petición de la pixie –¿recuerdas que una vez me preguntastes que era el amor? –preguntó.
-Ajá –fue todo lo que contestó la menor, ya que seguía aferrada de la ropa, intentando no caerse.
-Pues creo que ahora lo sé, el amor es algo que nace en lo más profundo de tu ser, es ese sentimiento de querer que algo o alguien esté protegido, y que sea feliz. –se detuvo de manera abrupta, para profundizar en su explicación –si tú de veras amas a alguien, desearas su felicidad siempre, y a todo precio, pero hay algo que debes recordar siempre –tomó a la pequeña hada entre sus manos, para que se vieran a los ojos, y con una gran sonrisa dijo –tú también tienesw que ser feliz.
-Hmmmmm –musitó Yui, entendiendo su punto, y sonrió –hai!
-Leafa-chan, que bueno que llegaste! Una voz masculina interrumpió su platica –lista para nuestra aventura de hoy?
Por toda respuesta, la undine esbozó una radiante sonrisa, y solo le dijo una cosa más a Yui antes de partir – esos son los tipos de amor por los que vale lapena ser feliz, sea el amor hacia tu pareje, tus papas, tus hijos o… -volvió a emprender el vuelo a toda velocidad –el amor de hermanos! Ajaja!.
"Onii-chan, creo que ahora por fin lo he comprendido todo, he comprendido que amarte no fue un error, simplemente fue algo natural que tenía que pasar, y ahora sé que tengo que hacer con este sentimiento, porque tú, sí, tú, tú me enseñaste eso, me enseñaste a defender a la gente que quiero, me enseñaste a proteger lo que es justo y también me enseñaste a buscar mi propia felicidad… -Suguha seguía en su vuelo feliz, mientras tan bellos pensamientos invadían su mente –ahora que sé como buscar la felicidad, sólo me falta encontrarla, y te lo juro, hermano querido… juro que la encontraré."
En este mundo uno puede encontrar muchas clases de amor por los que luchar, el saber identificarlos y aferrarse a ellos es sin duda alguna…. La mayor fuente de la felicidad, nunca lo plviden, amen como tengan que amar y sean felices.
F.I.N. AHORA SÍ.
….
BUENO, ME SALIÓ UN POCO MAS CURSI DE LO DESEADO, PERO AQUÍ ESTA MI PRIMER FIN DE FANFICTION, ESPERO SUS COMENTARIOS DE CÓMO LES PARECIÓ (EN ESPECIAL EL TUYO NEOS).
NOS VEMOS EB LA CADA VEZ MAS CERCA KIRIASU WEEK, BYE BYE.
