Antes de nada pido clemencia por la tardanza pero como siempre problemas me han impedido continuar y úlitmamente a los que ya tenía se han visto sumados más problemas no solo académicos sino también para mi ya maltrecha salud, que me han tenido alejada no sólo de Hurt sino también de mi querido foro :( Pero bueno tenía que continuar con el ff sobre todo por mi salud mental.Por cierto BIENVENIDA SarahBD a el(como dice Gala) HurtWorld, es un honor tenerte por aquí y me alegro mucho que te guste mi historia y mi forma de escribir.Espero seguir viendote por aquí ;)

Aclaración: Básicamente el capítulo es una especie de House POV después de lo sucedido, es una capi digamos de transición para lo que está por venir.Al principio hay una situación que puede parecer un poco confusa(por no decir rara de c XD) pero luego se aclara, espero que la entiendan pues como dicen en Lost: "Everything happens for a reason"(Mi lado friki es mu fuerte que le voy a hacer...:P)

Dedicatorias: Pues a tod los que me siguen leyendo y en especial para mis Huddles-Lost o ausentes (Gala&Auryl) y las Huddys del club que son unos soles, espero poder pronto estar en condiciones mejores para poder volver a pasarme seguido por aquí

10-Dejà vu...

What hurts the most
Is being so close
And having so much to say
And watching you walk away
And never knowing
What could have been
And not seeing that loving you
Is what I was trying to do

What hurts the most-RASCAL FLATTS

Había pasado una semana desde la "huída" de Cuddy.Todo estaba muy diferente desde su marcha. No es que el hospital hubiera sufrido un cataclismo , funcionaba bien.La jefa solo se había ido por unos días y bien se los tenía merecidos.Pero aun así a todos les resultó raro pues Cuddy nunca se había tomado libre ni siquiera un fin de semana desde que había sido nombrada directora, no había estado fuera más de un día del hospital y casi siempre era por una convención médico o algún asunto administrativo fuera de la ciudad.

Dentro del hospital todos aparentaban normalidad, Michael el ayudante de Cuddy se ocupaba del papeleo y todo el personal a hacer su trabajo basicamente que eran los pacientes,pero algo era diferente, muy diferente...Algo le había pasado a Cuddy y aunque no sabían porque todos sospechaban que ese "algo" tenía relación con House.El susodicho no había parecido por el hospital desde que ella se fue a no ser que tuviera un caso.Ni los patitos sabían el porque del comportamiento de su jefe, bueno al menos dos de ellos.Chase y Foreman sabían que algo gordo había pasado y por las miradas que se echaban Wilson y Cameron cuando sacaban el tema, ellos debían saber de que se trataba.

Esa noche era fría, mucho. Los patitos se habían ido después de resolver el caso y Wilson también se había ido hace rato.Ahora vivía con House,después de lo del puñetazo ambos habían evitado hablar sobre ello . Dentro de lo que cabe la relación entre los dos amigos era normal,excepto cuando se trataba de cualquier cosa relacionada con Cuddy..House no quería hablar de ella y a Wilson le crispaba esa actitud en su amigo.House caminaba arrastrando los pies, el dolor en su muslo había aumentado desde hace exactamente una semana.Llovía con fuerza, las gotas de lluvia eran como agujas que se le iban clavando en la piel a medida que andaba.Llegó a la plaza de minusválidos pero...¡su moto no estaba!Miró hacía todas partes echando maldiciones cuando de repente una luz proveniente de un coche lo cegó.

-¡TEN MÁS CUIDADO ESTÚPIDO!-House intentó abrir los ojos para ver al desgraciado que le apuntaba con los faros directamente a la cara.Fue entonces cuando vio varios metros detras del coche a alguien conocido-¡¿Stacy?!

Una punzada de dolor atravesó su muslo hasta su espina dorsal y fue tan intensa que tuvo que cerrar los ojos y llevarse su mano al muslo.Para cuando volvió a enderezarse el coche había girado en dirección al interior del aparcamiento, donde él había visto a Stacy.El vehículo se paró junto a ella.Sólo que no era ella...

-¡Lisa!-hasta a él mismo le sorpendió, no el hecho de dirigirse a ella por su nombre,sino el tono con el que lo había hecho.Era un tono roto pero feliz, casi podría decirse que emocionado.Por ella, por volverla a ver.La miró allí , a escasos metros de él.La lluvía empapaba sus rizos oscuros y hacía que se le pegaran a la cara, justo como la noche de hace una semana.Ella le sonrió con aquel brillo especial en sus ojos que sólo le había visto cuando ella le ganaba en uno de sus particulares juegos.Estaba preciosa...La lluvia comenzó a disminuir, aún caía, pero no con tanta fuerza.De repente la radiante sonrisa de ella se rompió y miró de reojo al coche que se había estacionado junto a ella, y que House había ignorado por completo desde que la había visto.Cuddy miraba al ocupante del coche con una expresión de terror en su cara.House no sabía quien era, no podía verlo, estaba demasiado lejos.Avanzó hacia allí pero ella lo volvió a mirar.Negó con la cabeza como señal para que no se acercara mientras se llevaba la mano a la cabeza de puro nerviosismo

House no entendía porque Cuddy de repente se encontraba en medio del aparcamiento,ni quien demonios era el conductor.Pero de esto último podía hacerse una idea de quien se trataba

-¿Lisa?¿Qué pasa?-Esta voz su tono era más firme.Ella no le respondió, solo le mostró la mano que hace un segundo se había pasado por la cabeza.Estaba llena de sangre, ella miró su mano y luego a él.No había ninguna expresión en su cara.Ni miedo, ni asombro, ni nada...Parecía artificial,una muñeca rota, sin alma, sin corazón...Una mano surgió de la ventanilla del coche y cogió la muñeca de la decana aprentandola con fuerza-¡¡LISA!!

House despertó en su cama sobresaltado.Se restregó las manos por la cara intentando borrar esas imágenes de sus ojos y de su mente.Podía escuchar como la lluvía caía insistentemente contra las ventanas.Estaba empapado en sudor y el corazón le latía muy fuerte.Intentó recuperar su ritmo cardiaco normal.Sólo había sido una pesadilla...Una de tantas...

Desde que Cuddy se había ido apenas podía dormir, se pasaba las noches en vela tocando el piano, y los pocos momentos en los que lograba coinciliar el sueño tenía horribles pesadillas , normalmente al despertar no las recordaba pero esta última sí.Había sido tan real...

Se levantó de la cama con mucha dificultad, no tenía suficiente con las pesadillas sino ademas su maldita pierna le dolía más que nunca.Fue hacía el baño y se lavó la cara.Rechazó mirarse en el espejo.

La puerta de la casa se abrió con un crujido y Wilson entró.Dejó el paraguas a un lado de la puerta y miró a su alrededor.Al escuchar el cierre del grifo se dirigió al baño

-¿Algún día piensas ir a trabajar?-le preguntó el oncólogo mientras veía como su amigo se secaba la cara con una toalla

-Pues mira no.Estas son las ventajas de que la jefa este de vacaciones, no tengo a nadie que me obligue a pasar consulta-le dijo con una sonrisa, aunque está salio bastante forzada.Los músculos de su cara parecían no querer moverse, al menos hacía un gesto feliz.

-House,Cuddy no...-empezó Wilson pero House le interrumpió:
-Si esto va a ser uno de tus discursitos en los que vas a terminar diciendome que todo es por mi culpa,ahorratelo. Me conozco el cuento de memoria

Wilson suspiró resignado

-He venido a traerte un paquete que me ha dado Cameron, ha llegado esta mañana a tu oficina para ti y también esto-sacó un botecito naranja de su bolsillo,House ignoró el paquete que tenía Wilson en su mano izquiera y cogió el bote de vicodinas de la mano derecha.Lo abrió rápidamente y se metió dos vicodinas en la boca, su sabor amargo recorrió su paladar antes de deslizarse por su esófago

-¿Como está el niño?-preguntó House para cambiar de tema

-¿Qué niño?

-¿Que niño va a ser?Mi paciente, ¿funciona el tratamiento?

-¿Te refieres a el niño que trataste el lunes?Han pasado 5 días de eso, el niño estará más que feliz jugando en el jardín de su casa-House lo miró. 5 días. Estaba perdiendo la noción del tiempo,aquello iba a volverlo loco

-Tenias razón-le dijo House pasando al lado de Wilson con el bastón en dirección al salón

-¿Razón con que?-le preguntó el oncólogo cuando se reunió con su amigo en el salón.House se hallaba sentado al piano mirando las brillantes teclas de marfil

-Con lo de...Cuddy-dolía decir su nombre, dolía demasiado-Mentí...Ella si me importa...

Wilson lo miró perplejo, estaba acostumbrado a sus verdades.Pero no esperaba que justo ESA verdad saliera de la boca de su amigo

-Bueno, ¿y que piensas hacer?

House levantó la mirada del teclado y lo miró

-¿Hacer? ¿Qué se supone que puedo hacer?-era irónico, pero por una vez en su vida, no sabía que hacer.No sabía como podía resolver aquello.

-Pues una de dos: puedes quedarte aquí sufriendo por haber dejado marchar a Cuddy ,tocando el piano hasta el amanecer sin dejarme dormir o puedes ir a buscarla e intentar arreglar las cosas

House no le dijo nada.La habitación se quedo en silencio por unos minutos

-Ser infeliz es muy fácil House, eso lo puede hacer todo el mundo-Wilson se acercó a la puerta-Lo díficil es saber que puedes llegar a ser feliz y no hacer nada por lograrlo

El eco de la puerta al cerrarse trás Wilson resonó en sus oídos.Se vio tentado a tirar el bastón contra ella.Que fácil era decir eso, pero ¿que se supone que podía hacer? ¿Salir a buscar a Cuddy cuando lo único que sabía es que había a ido a Seattle?¿Como demonios la iba a encontrar entre todos los habitantes que tenía la ciudad? Y eso en el caso de que siguiera aún allí.Lo único que podía hacer era resignarse, como siempre había hecho. Había perdido a Cuddy , a su amiga, a su...que más daba ya lo que fuera...

House miró a la mesa donde aún estaba la botella medio vacía de whisky de anoche.Pero no sólo estaba la botella, Wilson había dejado el paquete allí encima.Se acercó al sofá y se el paquete dispuesto a abrirlo, seguramente sería una chorrada, pero tampoco tenía mejor que hacer.Lo abrió y se quedó un instante mirando su contenido, de entre los cientos de pequeños trozos de corchos que había en su interior sacó un...¿jarrón?No entendía mucho de jarrones, pero le pareció elegante a la par que sencillo,era bonito si.No le hizo falta leer la tarjeta para saber de quien era

-No vas a volver...-miró la tarjeta y se sintió vació.Reconocía su perfecta caligrafía de trazos finos y delicados que daba forma a unas palabras que creyó en ese momento decir más de lo que parecían:

Por lo que se rompió

LC

Sabía porque le mandaba aquel jarrón, Cuddy siempre tan correcta. Era sólo un jarrón pero sabía que la culpa la comía por haberselo roto.Así era Cuddy, no podía evitar preocuparse por todo, siempre intentando arreglar las cosas aunque no fuera culpa suya...Se enorgullecía con el hecho de ser la persona que más la conocía, a ella, la gran Lisa Cuddy, la primera mujer decana de medicina del país.

Conocía cada pequeño detalle, sabía cuando estaba enfadada por esa pequeña arruga casi imperceptible en su frente, cuando estaba nerviosa movía incoscientemente sus dedos, si estaba feliz...si estaba feliz sólo tenía que mirarla a los ojos para saberlo.Sabía el significado de cada pequeño gesto, cada mirada...de hecho lo necesitaba para saber cuando podía pedirle algo y cuando no.Tantas y tantas cosas, y en el fondo no sabía nada de aquel fascinante puzzle que siempre había sido Lisa Cuddy para él.Profundos secretos sobre ella había descubierto hace tan sólo una que lo habían hecho entender no sólo sobre ella,sino también sobre él, sobre lo que siempre había estado ahí y que nunca quiso o al menos intentó ver.Y ahora era quizás ya muy tarde, porque aquella nota entre sus manos se le antojaba a despedida.Aquellas cinco palabras creyó que decían más de lo que parecían, que en realidad no se referían a aquel feo jarrón hecho añicos sino a lo que él había roto por un estúpido error...por no haber aceptado las cosas cuando debió hacerlo.La había perdido, si es que alguna vez la había tenido...

Dejó el jarrón encima de la mesa y cogió el vaso del whisky.No bebió, simplemente se quedó mirando su contenido ambar, como si en las profundidades del amargo líquido pudiera descubrir una verdad indescrifable.Y lo único que descubrió es verse nuevamente pensando en Lisa, más bien recordando como otro líquido había marcado como se conocieron...

FLASHBACK

Era el primer día del curso en Michigan, Greg House estudiante del último curso de medicina, y orgulloso de decir que el mejor, llegaba (como siempre)tarde a su primera clase.Iba a todo prisa corriendo por los pasillos bebiendose el primer café de la mañana cuando al doblar una esquina se chocó con alguien

-¡Ay! -oyó el quejido de una voz femenina.Greg miró a la chica que se había caído al suelo como consecuencia del choque, sus libros estaban esparcidos por el suelo-¡Perfecto!¡Encima me has manchado de café!Podías mirar por donde vas ¿no?

-Tú también podías mirar por donde vas y asi me hubieras visto-Greg se agachó para ayudar a recoger los libros de la chica, no era por ser amable sino para tener una mejor vista de sus "virtudes"-Ademas no te quejes, la mancha de café te resalta tus..."ojos"

La chica le fulminó con la mirada después de ver como él miraba descaradamente la mancha de café en el escote de su camisa.

-No puedo tener mejor suerte mi primer día que encontrarme con Greg House-refunfuño ella por lo bajo mientras recogía sus libros del suelo y le quitaba de las manos el único que había recogido él.

-¡Vaya si sabes mi nombre!¿Acaso me expias novata?-ambos se incorporaron.Ella le miró indiferente.

-Lo pone en tu chaqueta-le dijo señalando con su cabeza el pequeño letrero que había en el lado izquierdo de su pecho en su chaqueta del equipo de lacrosse-Y por lo que me han contado de ti no creo que haya otro con el ego tan subido,debería haberlo olido para haberte esquivado

House sonrió satisfecho,aquella chica no era como las demás.

-Bueno me gustaría que siguieras disfrutando de mi compañia pero llego tarde a clase y mi querido profesor "Búho" me estará esperando-le sonrió y siguió caminando alejandose de ella-Hasta otra Lisa Cuddy

-Espera,¿como sabes mi nombre?-le gritó cuando ya casi iba por el final del pasillo

-Lo ponía en tus libros-se dio la vuelta justo antes de girar la esquina-Ademas por lo que me han contado eres la novata con mejores ..."ojos".

Le guiño un ojo y siguió su camino.Lisa Cuddy sonrió débilmente y también siguió su camino.

FIN DEL FLASHBACK

Un nuevo latigazo de dolor sacó a House de sus pensamientos.Se llevó la mano a su muslo y lo frotó con energía. Ahora no era lo que más le dolía...Miró a la mesa y sus ojos se posaron en la jaula de su rata.Desde hace días su mascota estaba rara, se pasaba el día tumbada sin comer ni beber.Parecía que Steve McQueen compartía su estado de animo

-También la echas de menos ¿no?-House se sorprendió así mismo al decir también,lo había admitido.Echaba de menos a Cuddy.Era extraño pero en su maldita rutina ella se había abierto paso hasta ser una pieza demasiado importante.Y ahora era cuando se daba cuenta .Tan cercanos y nunca había visto lo que representaba ella en su vida.El pequeño roedor se levantó y por un instante, aunque sabía que era una idea estúpida, creyó ver en esos diminutos ojos una mirada de reproche, como si le echara en cara que estaba allí compadeciendose en vez de hacer algo.La rata corrió hacía su pequeña rueda y empezó a dar vueltas.

De repente una idea pasó por su cabeza.No podía seguir así, Wilson( y Steve) tenía razón, debía hacer algo.Se levantó y cogió el teléfono, ya había intentado llamar a su casa y no estaba pero no perdía nada por intentarlo.La voz del contestador y un pitido le indicaron que no estaba...

"TOC TOC"

House colgó y se dirigió a la puerta.Sería Wilson que se habría dejado las llaves y vendría seguramente a hacerle entrar en razón.

Abrió la puerta con brusquedad y a la persona que vió fue a la última que se esperó, y a la que más quiso ver en ese momento...

Una sensación de dejà vu le vinó a la cabeza al ver como hace una semana una larga melena morena empapada cubriendole el rostro de Lisa Cuddy que se encontraba en su puerta.Todo era igual excepto su mirada, no había miedo...

Por un momento un torbellino de sensaciones se arremolinaron en el pecho y estómago de House.Quisó estrecharla en sus brazos,besarla, sentir su piel otra vez...Decirla que sentía haber sido un estúpido, decir todo lo que no le había dicho y que sólo comprendio cuando se marchó. Pero nuevamente su orgullo y terquedad fueron más fuertes:

-¿Qué haces aquí?-su tono aunque quiso aparentar indiferencia no pudo evitar que sonara quebrado por la emoción-¿Ha vuelto John?

-He vuelto yo-le dijo con un tono que a él le pareció muy frío.