Tal como Lincoln esperaba, su hermana Leni aceptó entusiasmada cuando le propusieron hacerse cargo de la vestimenta de Linka. Fue tanto su entusiasmo, que insistió en que le haría un vestido muy hermoso para cada día de la semana.
Lincoln tuvo que explicarle que aquella era una excelente idea, pero muy tardada. Y lo que Linka necesitaba urgentemente era ropa para utilizar del diario.
Aquello no hizo perder el entusiasmo a Leni, y pronto los tres estuvieron en el centro comercial; requisando los departamentos de ropa para juniors. Lincoln las ayudó, y pasaron toda la tarde escogiendo y comprando todo lo que Linka podría necesitar para dos semanas. También fueron a comprar telas, porque Leni insistió en la idea de hacer vestidos para la niña.
- Como que, el color perfecto para ti es el naranja, Linka. ¡Igual que para Lincoln! Cuando lleguemos a la casa te haré un cambio de imagen completo. ¡Quedarás como una princesa!
Leni insistió todavía en pasar a comprar accesorios, e incluso algo de maquillaje. Los niños se sentían un poco incómodos por la cantidad de cosas que tuvieron que cargar, pero Leni aceptaba su parte de la carga tan feliz y entusiasmada como siempre. No había ninguna duda: la moda y la imagen eran lo suyo.
De regreso a casa, Leni se quedó a solas con Linka en su cuarto. Lincoln esperaba pacientemente en la sala, mirando un programa de televisión. Tenía que aprovechar, pues todas sus hermanas estaban ocupadas con otras actividades. En los días siguientes, tendría que trabajar extra para ponerse al corriente con las tareas de la escuela.
El, y Linka. Porque entre las muchas cosas que su familia platicó y decidió mientras estaban descansando, estaba el que la niña tenía que ingresar a la escuela inmediatamente.
En realidad, la idea había sido de Lisa; y sus argumentos fueron tan convincentes que incluso Lincoln se sentía tentado a darle la razón. Si no se la daba por completo, era porque la decisión había sido tomada sin consultarle a Linka.
- Además de que el cerebro de Linka tiene que continuar con su desarrollo cognitivo y sociodinámico normal, es imprescindible que forme lazos con este nuevo universo en el que va a vivir - Había dicho Lisa-. Esto no solo hará que se sienta más rápido como si estuviera en casa, sino que le impedirá pensar demasiado en las cosas que dejó allá, y que seguirá extrañando durante bastante tiempo. Es muy bueno y positivo el hecho de que ya se haya apegado a Lincoln. Pero si vamos a ser familia, es necesario que se sienta cómoda y nos tenga afecto a todos nosotros; que forme sus propias amistades...
Así que, a la hora de la comida, sus padres ya habían acordado con el director Huggins que Linka sería aceptada como oyente; mientras arreglaban los documentos necesarios. Lisa había puesto a funcionar todos sus contactos con diferentes dependencias gubernamentales, y se cobró varios favores para que Linka pudiera asumir una identidad legal provisional.
Aquello parecía incómodo y precipitado, pero ya había sido aceptado por todos. Incluso Linka, tras unos momentos de vacilación, dio su aquiescencia total.
- Si Lincoln va a estar conmigo, entonces no tendré problema -había dicho ella con naturalidad. Aunque a Lincoln le dio la impresión de que su sonrisa era forzada.
Las cosas eran así. La familia había tomado una decisión, y Lincoln sabía muy bien que no podría cambiarla.
Era algo muy molesto. Tanto, que unos minutos antes de salir de compras logró llevar a su hermana Lisa aparte para reclamarle.
- Lisa, sé que en un sentido científico, tienes razón. Es bueno que Linka se incorpore lo más pronto posible a este universo y a nuestra vida. Pero, ¿has considerado cómo se siente ella? ¿Pensaste en algún momento en preguntarle si está de acuerdo?
Lisa miró a su hermano con una sonrisilla.
- Lincoln. Sé que esto no te gusta nada. Probablemente a Linka tampoco, pero esta vez tendrán que confiar en mí. Desde que legaron, he suspendido todas mis actividades científicas para considerar cuidadosamente el caso de Linka y tuyo. No tienes idea de con cuántos especialistas de diferentes campos de la conducta humana hablé la noche anterior por videoconferencia.
- ¡¿Qué?! -casi gritó Lincoln-. ¿Les contaste de Linka?
- Humano... mi nivel de inteligencia no ha descendido tanto -repuso Lisa, en el tono que solía utilizar cuando deseaba remarcar su superioridad intelectual-. En realidad, les estoy haciendo un favor a ustedes dos. No puedo decirte por qué, ni podré hacerlo hasta que vea... Algo que estoy segura de que voy a ver a su debido tiempo. Solo que no sé cuándo llegará ese tiempo. Si dejo que las cosas fluyan por sí solas, esto va a acabar en un desastre para todos.
- Lisa -dijo Lincoln, intentando contener su enojo-. Ni Linka ni yo somos parte de un experimento tuyo, ¿sabes? ¡Qué rápido se te olvidó lo que me dijiste, antes de que yo partiera hacia el universo paralelo!
- Al contrario, hermanito. Sé que ahora no me lo crees, pero estoy cuidando de toda mi familia. Y para serte sincera, estoy comenzando a ver a Linka como parte de la familia. Todavía no sé cómo, ni en qué forma la veo; pero ella me simpatizó mucho desde que llegó. Incluso antes de que tú y ella nos contaran su historia.
Lincoln no dijo nada, pero su cerebro era un tropel de sentimientos y pensamientos encontrados. Lisa continuó hablando, se quitó los lentes, y lo miró directamente a los ojos
- Hay muchas cosas que no puedo explicarte ahora, porque si lo hago, es casi seguro que influiré negativamente en el curso de los acontecimientos. Así que, voy a tener que pedirte que me creas y que confíes en mí. Esto es lo mejor para ustedes dos, de verdad. Pase lo que pase a partir de ahora, las probabilidades para ti y para Linka mejorarán mucho. Y recuerda lo que les dije hace un rato: Linka y tú siemprecontarán conmigo, en cualquier circunstancia.
Lisa se dio vuelta inmediatamente, dejando a Lincoln con la palabra en la boca. Solo cuando transpuso la puerta de su bunker, se permitió exhalar un suspiro de alivio. Se sentía preocupada y descontenta por no poder aclararle sus ideas e intenciones a Lincoln, pero no había otro remedio
- Cielos, debo estar convirtiéndome en un ser humano -se dijo-. Estoy arriesgando muchas cosas por mi hermanito, pero Lincoln se lo merece. De verdad que sí. Y todo parece indicar que Linka también... Lo sabré muy pronto.
Lincoln no tuvo mucho tiempo para pensar en lo que Lisa le dijo. Casi de inmediato salieron de compras. Lori fue inusualmente amable: los llevó en Vanzilla sin pedirles nada a cambio, así que Linka y él se quedaron en los asientos traseros con Leni; y su parloteo incesante le daba muy pocas oportunidades de pensar en cualquier cosa.
Ahora, tendido en el sofá, decidió que era mucho más importante pensar en los aspectos prácticos del día siguiente. Linka estaría con él, en su mismo salón, y eso facilitaría las cosas. Podrían quizá sentarse juntos, y trabajar en equipo las mismas tareas escolares. Esa era la parte fácil.
Lo difícil sería que Linka aceptara y se acostumbrara a todas las situaciones diferentes con las que se encontraría. En su universo, ella también era amiga de Clyde, Liam, Rusty y todo el resto de los chicos con los que se encontraría. Pero había un enorme problema: allá todos ellos eran chicas.
¿Qué pensaría Lnka de todo eso? ¿Cómo viviría el "cambio de sexo" de sus amigas y confidentes?
Sus intereses amorosos también habrían cambiado de sexo: Paige y Stella en el otro universo eran Page y Stan. Y aunque Page no le prestaba mucha atención, Linka estaba por invitar a Stan al baile de Sadie Hawkins, justo antes de que pasara todo lo del traje de ardilla y el asunto de la mala suerte.
Tenía que platicar de todo eso con ella. Seguro que, en cuanto terminara con Leni, podrían buscar una excusa para irse a descansar, y aprovechar el tiempo para platicar de todo lo que le preocupaba...
El flujo de sus pensamientos se vio interrumpido por la voz entusiasmada de Leni, quien bajaba las escaleras a toda velocidad, mientras gritaba:
- ¡Vengan todos a conocer a la nueva Linka! ¡Es mi mejor cambio de imagen hasta ahora!
Lincoln escuchó murmullos de admiración y grititos de alegría en el piso de acercó a la escalera, y desde que miró a la chica bajando se quedó sin habla.
La niña iba vestida con una sencilla blusa naranja sin mangas, y una falda corta de tablones azul marino. El color de sus medias y zapatos combinaba perfectamente con el de las prendas. Pero el mayor cambio, el que realmente impresionaba, estaba en su rostro.
Leni le había arreglado el cabello, cortando donde era necesario y modificando completamente su peinado. El cabello estaba sujeto al frente con un discreto broche naranja, y suelto hasta la altura de su espalda baja. Se lo había cepillado hasta hacerlo brillar, y lo arregló de manera que resaltara la forma natural de su rostro. Incluso su indómito mechón le favorecía, porque Leni se las había arreglado para que pareciera formar parte del peinado.
Pero demás, le aplicó un poco de maquillaje en los sitios adecuados: unas discretas sombras de ojos color violeta claro, un poco de rubor en las mejillas, y unos sencillos aretes de perla que resaltaban los colores del conjunto. Lincoln apenas podía apartar su mirada de la niña.
Se veía preciosa.
- Linka... Literalmente, ¡Te ves hermosa!
- Es cierto. ¡Eres casi tan linda como yo! -terció la pequeña reina de belleza.
- No es cierto. ¡Ella se ve más bonita! -dijo su gemela.
- Oh... ¡Ya cállate!
- ¡Ven y cállame!
- ¡Niñas, no peleen! -dijo Rita, y volteó a ver a Linka-. Realmente te ves muy bien, linda. Pero, no pensarán que Linka puede ir maquillada a la escuela, ¿no les parece?
- ¡Cómo crees, mamá! -dijo Leni, con un ademán de aquiescencia- Pero quise que probáramos un look casual para salir de la casa, o ir a una fiesta.
- Y tú Linky, ¿no crees que se ve linda?
Lincoln tuvo que hacer un tremendo esfuerzo por poner una expresión neutra, pero entusiasta. Aún así, no logró evitar un ligero rubor de en sus mejillas.
- De verdad que sí -fue todo lo que se atrevió a decir.
- Gracias, Lincoln -dijo la niña, y se sintió agradecida de que Leni le pusiera esa capa de rubor en el rostro.
Para fortuna de ambos, todas las chicas parloteaban tanto, que apenas prestaron atención a la expresión de los chiquillos peliblancos. Ambos se veían furtivamente; y cuando sus ojos se encontraban, bajaba la mirada, apenados.
No se dieron cuenta de que Lisa los observaba atentamente a los dos, y sonreía.
El día de hoy estamos de plácemes. Estrenamos portada.
Resulta que el amigo AlejinX es seguidor de la historia. Y como le ha gustado, tuvo a bien hacer un dibujo precioso de Lincoln y Linka inspirado en la trama del presente relato. Fanfiction no permite poner ilustraciones en el texto, pero pueden verlo en la portada del libro.
No tengo palabras para expresar mi agradecimiento por un reconocimiento tan inmerecido a cargo de tan buen artista. La actitud de los personajes, su expresión y la situación plasmada en el dibujo son exactamente las que he deseado transmitir con el desarrollo de la historia.
Seguiré esforzándome en este relato para ofrecerles una historia que, al menos, intente estar a la altura de estos reconocimientos.
Gracias a todos por leer. Y gracias de nuevo al amigo AlejinX (Perfil de Deviantart Alejindio), por su inapreciable labor con esta emotiva imagen.
Ahora, paso a responder a las reviews que me hicieron en esta ocasión.
Sergex: Bueno, no me refería a esa clase de movimiento, amigo. Claro que va a ocurrir, tal como lo prometí desde el principio. Pero no vendrá ahora, al menos no todavía. Sin embargo, van a llegar a ese tipo de movimiento amigo. Solo ten un poco de paciencia.
Y gracias por la opinión sobe el capítulo.
J0nas Nagera: Estoy de acuerdo. El otro universo carece de relevancia a partir de ahora. Ya cumplió su función: crear a Linka para Lincoln. Podemos olvidarnos de ese universo en todo lo que resta del relato.
Lisa va a tener participación, y también otros personajes que introduciré muy pronto. Se acercan cosas más mundanas, pero no menos intensas. Intento que el ritmo de la historia sea el que llevan los mismos personajes, para no forzar acontecimientos.
augustospiller: Pues sí, puede decirse que hay cierta gracia en ello. Aunque dudo que Loni pensara lo mismo ;-)
a: Siempre trato de responder, amigo. Gracias por tus comentarios.
ScarSteban: Al contrario, te agradezco tus aportaciones. No siempre puedo incorporarlas, porque ya tengo un bosquejo de la situación general y el rumbo de la historia. Pero una buena sugerencia con frecuencia ayuda a salvar un bache.
Pues... Ya veremos qué tan firmes pueden ser las decisiones de Lincoln en esta peculiar situación. Especialmente con los acontecimientos que se vienen. Y además, Linka tendrá mucho, pero mucho que decir al respecto. Ella estará a su lado, lo apoyará, y va a influir en todas sus decisiones. Solo espera un poco y lo verás.
Maestro jedi: Lo de los universos alternos, me basé en las clasificaciones del cosmólogo Mark Tegmark, niveles III y IV, al igual que en el multiverso cuántico de Everett. En estas clasificaciones, los universos pueden ser parecidos hasta el punto de ser indistinguibles. La única variación serían sus condiciones de incertidumbre. Por eso isa no detectaría absolutamente nada diferente en Linka. O más bien, cualquier posible diferencia estaría en el marco de las Relaciones de Incertidumbre de Heisenberg.
Lo del castigo a los Loud, respeto tu opinión, aunque no la comparta del todo. De cualquier manera, el hombre del plan logró la venganza sin que él y Linka tuvieran que exponer el pellejo ;-)
Gracias a todos. Nos seguimos leyendo en la siguiente entrega.
Octware.
