Naruto correspondió el abrazo de Hinata, en cuanto se percató del impulso lo soltó de golpe y se disculpó.
-Na... Naruto... lo siento... es que me emocioné y no te había felicitado.
-No me molesta Hinata, no tienes porque pedir disculpas. Creo que debemos regresar.
Cuando volvieron con los demás, había un gran furor por lo que acababa de ocurrir, le llovían los agradecimientos porque ahora no iban a gastar ni un centavo.
Todos los comentarios que recibía la llenaban de dicha, era ahora el centro de atención de todos. Le había dado un duro golpe en el ego a la peliroja.
La banda ya había subido al escenario y todos se divertían cantando y bebiendo cuando el celular de Hinata sonó.
-¿Qué ocurre?- Le preguntó el rubio.
-Debo contestar... es mi hermano- Naruto la dejó pasar de inmediato y corrió al baño para minorizar el ruído.
En cuanto Hinata salió, Karin se levantó y fue tras ella, Naruto la alcanzó y la detuvo.
-¡Déjala en paz Karin! No te ha hecho nada- Le exigía mientras la tomaba por el brazo.
-¿Y por qué te importa tanto esa insignificante tonta? No me digas que estás interesado en ella.
-Para empezar es menor de edad y no quiero que nos metas en problemas. Y si me interesará no es asunto tuyo, no tengo compromiso contigo y lo sabes- Karin se soltó del agarre de Naruto con brusquedad.
-¡Idiota! Tranquilizate no le voy a hacer nada.
Hinata ya había terminado su llamada cuando Karin entró.
Las dos se miraron seriamente. Hinata sabía que la hora de confrontarla había llegado.
-Tengo algo que decirte- Le dijo la peliroja.
-Está claro que tú también estás enamorada de Naruto. Así que voy a ser muy clara contigo.
Todo el cuerpo de Hinata se tensó, sabía que Karin iba a reclamar a Naruto como si fuera de su propiedad.
-¡Aléjate de él! He luchado por su amor casi un año, no voy a permitir que todos mis esfuerzos se pierdan por una idiota como tú. Ni Konan que es una belleza pudó contra mí, no eres más que una mujer insignificante, cursí, infantil, torpe, con una personalidad gris, no eres su tipo en absoluto, yo cubró con cada aspecto que él busca en una mujer.
Hinata no decía nada, solo escuchaba todo lo que la otra le decía.
-Soy una mujer con muchas cualidades, que cantes y pintes no te hace mejor que yo ¿entiendes?. Soy del tipo de persona que consigue lo que quiere porque luchó con uñas y dientes y por si fuera poco soy tan hermosa que tengo decenas de hombres detrás de mí, pero yo solo estoy interesada en Naruto.
-Está claro que a mi lado eres menos que basura- La peliroja comenzó a caminar hacía la salida, dejando atrás a una inmóvil Hinata.
Karin le dijo todo lo que Hinata pensaba de si misma, pero escucharlo de ella le enfado y lo que colmó todo fue que le ordenará alejarse del hombre que quería.
-¡Pues si fueras tan buena como dices ya lo hubieras conseguido y si yo fuera tan insignificante no estarías aquí diciéndome todo eso!- Contestaba con firmeza y coraje Hinata.
-Como pudiste ver en menos tiempo he logrado mucho sin necesidad de mendigar amor porque es evidente para todos que él no siente nada por ti y tú solo te conformas con lo que él quiera darte. Mi dignidad está intacta Karin y supongo que tú no podrías decir lo mismo.
Hubo un silencio sepulcral, Karin nunca vió venir semejante respuesta, cada palabra destrozó su orgullo, volvió a mirar a Hinata pero está vez no como a alguien inferior sino como a una igual de peligrosa que ella.
-Sabía que aparentabas ser una débil y tierna niña buena pero no eres más que una zorra con bandera de tonta. Te tenía lástima, pero ahora no tendré consideraciones- Salió Karin dando un portazo enfurecida.
Hinata comenzó a sudar frío, en el fondo le tenía miedo, pero que Karin reclamará a Naruto la hizo enfurecer. La peliroja había sacado un lado de Hinata que ni ella conocía. Naruto le importaba tanto que era capaz de pelear por él.
Cuando salió fue a la mesa a despedirse, Neji ya estaba en camino para recogerla.
Pese a la insistencia de la mayoría para que se quedará ella no podía aceptar.
Hinata se acercó a Temari.
-Temari San... quería pedirte que... ¿podríamos seguirnos frecuentando?- Preguntaba apenada.
-¡Claro que si Hinata! intercambiemos números- Le decía Temari abrazandola. A la rubia le parecía muy mona la chica.
Naruto se ofreció a acompañarla a la salida, cuando llegaron a la puerta se despidieron.
-Gra... gracias por invitarme Naruto, fue una noche increíble, tus amigos son excelentes personas.
-Lamento el mal rato que te hizo pasar Karin, tiene un problema grave de actitud.
-No... no te preocupes... estaba celosa así que era natural- El tono y la expresión de Hinata era un poco triste.
-Hinata... en realidad mi cumpleaños no es hoy... esos aprovechados solo me usaron de pretexto para salir... pero... el lunes si... y me preguntaba si ¿te gustaría comer de nuevo en Ichiraku?
-¡Por supuesto! claro que si Naruto ¡encantada!- Era tanta la emoción, que no pudo evitar contestar con tanta exaltación, se cubrió la boca con sus manos por la vergüenza.
Naruto rió por la reacción de ella.
-Deja de hacer eso...- Le dijó el rubio tomando sus mejillas y apretándolas suavemente con sus dedos.
Cada vez que hacía esas cosas tan tiernas, lo mataban las ganas de apretujarla entre sus brazos.
Y el mensaje de Neji avisando que ya estaba afuera llegó. Se despidieron con una sonrisa y ella salió del bar para subir al auto de su hermano.
El corazón de la Hyuga resplandecía de felicidad y emoción, ni siquiera prestaba atención a la seriedad de Neji.
Al ver tan inmersa en sus pensamientos a su hermana comenzó a carraspear.
-Mañana saldremos a las 7:00 p.m. el código de vestimenta es de etiqueta. ¿De acuerdo?
-S... si hermano, estaré lista a esa hora.
-Y ¿qué tal tu velada? ¿Te divertiste?
-Mucho... son chicos muy agradables y bueno... hice algunas amistades también.
-Ese tal Naruto no debería llevarte a lugares tan vulgares y tú no deberías aceptar que te lleve- Hinata sintió molestía con el comentario de Neji, pero no contestó nada.
El resto del camino no dijeron ni una palabra, ese comentario construyó un muro entre los dos.
-¿Cuántas veces tengo que decirles que esa chica no me interesa?- Decía un testarudo rubio a sus amigos dentro del auto de Shikamaru.
Desde el asiento del copiloto Temeri no deja de insistir.
-Debiste ver tu estúpida cara cuando estaba cantando, pensé que subirás a hacer alguna cursileria- Tanto Rock-Lee como el Nara no paraban de reírse con la discusión entre los rubios.
-¡Por última vez NO! Dejen de molestar.
Aunque en ese momento no lo quisiera admitir Hinata poco a poco se estaba ganando el corazón del boxeador.
-Ino gracias por acompañarme, no hubiera elegido algo adecuado yo sola... no estoy acostumbrada a ir a ese tipo de eventos y temía hacer quedar mal a Neji.
-No tienes nada que agradecer Hina, cuando haces caso a los consejos es más fácil, pero ¡Vamos cuéntame que ocurrió ayer!
Entre más avanzaba Hinata en la historia mas caía la mandíbula de Ino sorprendida, nunca se imaginó que su tímida amiga se transformará en una mujer tan aguerrida.
-¡Soy tu admiradora Hinata!... sacaste a la verdadera mujer que eres, pero debes cuidarte de esa maldita loca, te quiere quitar de su camino.
-Lo sé, pero no me rendiré... daré pelea.
-Estás aprendiendo a sacar provecho de tus virtudes y le ganaste inteligentemente, por eso ella se sintió amenazada.
-Hay algo que no te he contado Ino... Naruto me pidió una cita y bueno... yo no esperaba esa gran sorpresa- El brillo en sus ojos al decirlo provocó que la rubia explotará de emoción.
-¡HINATA! Te felicitó... ese bombón te ha hecho cambiar para bien en muy poco tiempo.
Esa era una gran verdad, el amor que Naruto había despertado en Hinata la impulsaba a dejar poco a poco atrás las cosas que le impedían conseguir sus objetivos. Era el impulso que le hacía falta en su vida.
-Pero dime Hina... ¿Qué pasará cuando te encuentres a ese chico Toneri? Supongo que él también estará en ese evento.
Hinata no había caído en cuenta que la probabilidad de encontrarlo era muy alta.
-Es verdad... bueno supongo que nada... es decir... no hemos tenido una conversación y el mensaje que me envío nunca lo contesté... Así que... no lo sé.
Ino pensaba detenidamente.
-¡Sal con él si te lo pide!
-¿Sa... salir con él? pe... pero...
-Entiendo que Naruto te guste Hinata pero no es el único hombre, eres demasiado jóven y tienes que conocer más personas, no es tu novio por lo tanto no tendrá nada de malo.
Hinata aunque dudosa, consideró las palabras de su amiga.
Poco a poco el día transcurrió hasta llegar el anochecer, Neji ya estaba listo y solo esperaba a que Hinata saliera de su habitación.
Cuando bajó todos quedaron asombrados, Hinata estaba hermosa con un vestido negro degradado hasta el gris con forme se acercaba a los tobillos, con solo un pequeño escote en la espada y su largo cabello totalmente recogido, la clase y elegancía natural de la chica resaltaba a todas luces.
Los ojos de Hanabi brillaban de orgullo al ver a su hermana mayor tan hermosa. Neji por su parte le hizo un pequeño pero muy significativo cumplido.
Hiashi fue el único que se limitó a verla por la puerta entre cerrada de su despacho, su orgullo no le permitía decirle lo que pensaba.
Cuando llegaron al salón de fiestas de la universidad, Hinata estaba sorprendida por las personas tan importantes con las que Neji se relacionaba, era soprendente que alguien tan jóven fuera tan influyente.
Neji no dejaba de ser abordado por muchas personas que querían hacerse notar con el Hyuga y Hinata ya estaba fastidiada por tantas presentaciones y pláticas aburridas con desconocidos.
-Hinata lo siento, sé que es molesto que no podamos tener un momento para disfrutar de la cena. Si lo deseas puedes apartarte y yo te buscaré más tarde cuando termine.
La bella chica estuvo esperando impaciente esa sugerencia, hizo caso enseguida y salió al enorme y solitario jardín.
En el centro había una espectacular fuente con luces de colores, se sentó a contemplarla.
Estaba tan distraída por el ruído del agua que no se dio cuenta que ya había alguien allí.
-¿También te cansaste de tanta aristocracia "princesa ojos de luna"?- Hinata giró con sobresalto al escuchar la voz y vio a un hombre sumamente atractivo con smokin, parecía un príncipe. Estaba recargado en un árbol observando la misma fuente.
-To... ¿Toneri San?- El jóven soltó una pequeña risa.
-No tienes que ser tan formal, muestra confianza conmigo por favor. Además me siento honrado de que recuerdes mi nombre, pensé que no querías dirigirme la palabra después de no obtener respuesta del mensaje que te envíe.
Hinata realmente estaba apenada, fue grosero de su parte no haber contestado.
-Lo... lo lamento Toneri, yo no sabía que eras compañero de Neji- El chico vío la oportunidad de entablar conversación con la bella chica.
-En realidad tenemos una extraña amistad cimentada en una fuerte rivalidad- Se acercó a ella y con su consentimiento se sentó a su lado.
-¿Rivalidad? Pe... pero ¿Por qué ?
-Tu hermano es perfeccionista y siempre quiere ser el número uno en absolutamente todo, en lo intelectual, social, deportivo, en fin... siendo un Hyuga no es de sorprender que sea sobresaliente en cualquier cosa.
La chica miraba tristemente el flujo de agua mientras escuchaba al albino.
-Lo sé... Neji y Hanabi son la personificación de nuestro apellido... yo... solo tengo los ojos típicos de nuestra familia, pero solo eso...
Toneri observaba con atención el semblante de tristeza en ella.
-Perdona mi intromisión, creo que debí cuidar mis palabras para referirme a tu familia. No quería ser impertinente.
-No Toneri, discúlpame tú, pensé en voz alta. No dijiste nada malo... es solo que... es difícil pertenecer a una familia tan importante y no cubrir con todas las expectativas.
-Sé como te sientes... soy el segundo en todo ¿recuerdas?- Contestó él con ironía, Hinata no pudo evitar soltar una pequeña risa.
Toneri era un chico realmente agradable y muy diferente a todos los petulantes que había conocido en la cena.
Todo su lenguaje corporal era sofisticado, imponente e irradiaba masculinidad.
Pasaron los minutos que se convirtieron en horas, los dos tenían todo en común desde escuelas, costumbres, viajes, comida, incluso compartian el amor al arte, parecía mentira que fuera la primera vez que cruzaban palabra.
-Es tan extraño que pensemos tan similiar a cerca de tantas cosas.
-Si... seríamos una pareja perfecta princesa- Le dijó acariciando el rostro de Hinata, eso provocó un leve sonrojo en la chica. Él al ver su reacción aprovecho el momento.
-Hinata... no he podido dejar de pensar en ti desde nuestro primer encuentro, por fortuna tus ojos me condujeron de nuevo a ti- Los nervios de ella estaban creciendo sin control.
-Cuando no respondiste mi mensaje entendí tu falta de interés, lo reafirmé cuando deliberadamente le conté a tus hermanos lo mucho que me interesas y el mensaje seguía sin ser contestado- Toneri comenzó a acercar su rostro al de Hinata.
-Entendí que no tenía ningún caso tratar de conquistarte, pero hoy eso cambió, tú misma lo dijiste... tenemos mucho en común y quiero pedirte una oportunidad para cortejarte.
Los ojos color lavanda de la chica casi se salen de sus cavidades por el asombro de sus palabras y el rubor que le estaba provocando la cada vez más corta distacia entre sus labios y los del guapo chico.
-To... Toneri... yo... yo no sé que decirte... yo no... me esperaba esto- El albino sonrió y se apartó despacio de ella.
-Disculpa... me deje llevar por mis impulsos... sé que tienes una vida en la cual yo no figuro pero poco a poco puedo entrar en ella. Dime ¿Te gustaría ir a la siguiente exposición de arte en el "TOKYO KOKURITSU HAKUBUTSUKAN"? Estaría encantado de que me acompañarás.
Toneri era un hombre de mundo increíblemente galante y guapo. Ninguna mujer en su sano juicio se hubiera negado.
-S... si Toneri... acepto.
Se notaba la felicidad del chico ante la respuesta de ella y aunque no estuviera interesada en él, paciencia y perseverancia eran dos de las cualidades más fuertes que poseía el Otsutsuki.
-Toneri... hay algo que quiero preguntarte... ¿Cómo conseguiste mi número? No recuerdo habértelo dado.
-Ten Ten me hizo ese gran favor, pero te pido que guardes ese pequeño secreto, si Neji se enterará que hostigué a su asistente hasta conseguirlo me asesinaría y es capaz de despedirla- Hinata comenzó a reír dándole la razón al chico.
Repentinamente todo fue interrumpido por el reclamo de Neji.
-¡Hinata! Te he buscado por todos lados.
-Me disculpo Neji... yo me extendí en la conversación y ella educadamente no la terminaba.
Neji los miró de forma sospechosa, la había encontrado gracias a las risas de ambos que se podían escuchar a lo lejos.
-Es una descortesía que me hayas dejado solo con las presentaciones Toneri. Vamos Hinata debemos regresar.
La chica estaba a punto de tomar del brazo a Neji cuando Toneri se interpuso y le pidió ser él quien la escoltara.
La velada seguía su cauce, Toneri no se separó de la Hyuga en ningún momento, parecían una pareja pero Neji en algunas ocasiones la separaba de él para presentarla a sus amigos y compañeros que daban algún signo de interés en ella.
-Neji es todo un casamentero- Hinata comenzó a reír con el comentario de Toneri mientras bailaban.
La cena ya estaba llegando casi a su final y mientras Neji se despedía de cada invitado, Hinata solo lo hacia de uno.
-Gracias por hacer tan agradable la velada Toneri.
-El agradecido soy yo... fue un placer estar contigo- Toneri hacía sonrojar a la Hyuga con su galantería.
El chofer de los Hyuga ya los esperaba cuando Toneri sin previo aviso besó la mejilla de Hinata. Subieron al auto y se marcharon.
En el camino Hinata aún tenía enrojecida la cara, Neji no dejaba de ponerle atención.
-Tengo que reconocer que Toneri es... un prodigio, a pesar de ser muy jóven está por terminar una maestría mientras estudia la Licenciatura en Derecho a demás de ser un atleta muy dotado. Su familia esta en la cúspide ya que su padre es el embajador de Japón en Francia y su madre es la presidenta del tribunal superior de Tokio.
-E... es... impresionante hermano- Contestó Hinata con miedo, sabía que lo siguiente que diría Neji sería sobre Naruto.
-No me has dicho ¿Qué se supone que hace con su vida el tal Naruto?
-Bu... bueno él no estudia hermano... ahora está trabajando en... en una bodega de muebles.
Hinata miró de reojo a su hermano, notó de inmediato lo molesto que estaba al escucharla.
-¿Y...? ¿Se conforma con esa vida mediocre que tiene o tiene pensado hacer algo al respecto?
-No... él... él quiere ser boxeador profesional... es... es muy bueno... él está esforzándose al máximo y...
-¡Ya basta Hinata! No quiero seguir escuchando- La interrumpió abruptamente, ella sintió temor, pocas veces podía ver a Neji tan enfadado.
-Hinata... yo reconozco el esfuerzo que él debe de hacer cada día para vivir... sé que no es su culpa no contar con las mismas oportunidades que Toneri, tú y yo tenemos...
Lo siento pero aunque caíga en el cliché más odioso... si existen los niveles, son necesarios... un médico residente no puede estar al mismo nivel que uno que lleva 20 años de experiencia por ejemplo.
La misma vida descrimina sin poderlo evitar... quizás él sea un buen hombre... pero tus aspiraciones y las de él son como el cielo y el infierno.
Tú no puedes subir su calidad de vida y él tampoco puede hacer que bajes la tuya.
Hinata estaba callada, ni siquiera lo miraba. Entendía a la perfección lo que su hermano trataba de explicarle, pero ella tampoco podía evitar los sentimientos que crecían tan deprisa por el rubio.
Pese a la insistencia de Neji, ella no iba a dejar de ver a Naruto, le hacía feliz tenerlo en su vida.
