¡Hola! Lo siento, no me odien, por favor. lamento de verdad haber tartado lo que tarde. Fui irresponsable y muy floja. No quice tardar tanto pero la verdad es que soy... jum, demasiado sensible y recibi un review -no me ofendieron ni nada, pero bueno, fue una critica un tanto... fuerte, para mi- la cosa es que bueno, me senti realmente mal yy pues, no se... se me fue la inspiracion...
Lo siento de verdad, espero que a pesar de todo no me odien y dejen de leer la historia y me odien... lo se, dramatica... ah, bueno.
gracias por los Reviews. yisicullen25
Banny Cullen Masen
silvana98
MITWI
brujcullen
Albondiga De Azúcar
Valerie Fanfics
yyy edufer... Si estas leyendo esto, pues, ¡Vete a la mierda! Deja de joder, si quieres leer algo sin ningún error, leete un diccionario o una enciclopedia o comprate un libro. Yo no soy perfecta y si no te gusta lo que hago, pues simple ¡No leas!
Y por favor, no me respondas, puedes meterte tus opiniones por donde te quepan.
Lo siento, soy sensible pero se defenderme y no me dejo de nadie. La verdad, amo este fic porque lo escribo yo y lo hago con esfuerzo y no voy a dejar que nadie venga y lo insulte.
Espero que entiendan mi reaccion y no me critiquen.
Por cierto, capi dedicado a Banny Cullen Masen. Que fue la que me ayudo con este. Besos y sabes que te amo Amigaaa!
Ahora si, pueden leer!
Capitulo 10
Estaba encerrado en mi habitación, Alice y Ángel aun no volvían y estaba preocupado. ¿Y si les había pasado algo? ¿Y si el vampiro que me había quitado mi memoria seguía suelto y les hacía algo? No paraba de pensar en cosas negativas que les pudo haber pasado, nunca me había sentido tan preocupado.
Sabía que seguía actuando como idiota, pero no podía evitarlo, realmente no podía. Era como si algo me hubiera pasado mientras tenía la memoria ausente, quizás me había golpeado la cabeza y eso me había dejado como Emmett.
Quería recordar a las chicas, las quería recordar como recordaba a mi familia. Quería tenerlas como Jasper tiene a Alice, como Esme nos tiene a nosotros, pero por más que intentaba recordar algo no pasaba nada. Era estúpido, según me habían contado todos ellas eran la razón de mi existencia, entonces ¿Por qué mierda no podía recordarlas?
Estaba seguro de que ellas eran importantes para mí porque no paraba de preocuparme, además de que cada vez que estaba cerca de una sentía algo especial en el pecho, una calidez que Jasper catalogaba como amor. Yo sabía que las amaba. Por dios santo, ellas me hacían sentir feliz, miserable, estúpido y millones de cosas más con solo sus puras acciones.
No tenía ninguna duda que ellas eran importantes, eran mis chicas. Yo sabía que ellas sufrían pero no podía hacer mucho, no podía recordar nada de ellas y también me sentía un maldito por no hacerlo. Si de algo estaba seguro, era que cuando volviera a ver a ese maldito quita memorias cuando lo encontráramos, lo mataría.
No había nada más que deseara tanto –excepto recordar a mis chicas- como matar a ese maldito. Nadie en la casa me hablaba y me importaba un pepino, estaría feliz y más tranquilo cuando mi ángel regresara a casa. La pequeña niña había tratado de hablar conmigo acerca de que su madre era un vampiro y que estaba segura de que estaba bien, pero sinceramente lo único que podía hacerme sentir mejor era recordarla.
Ella se había rendido pasadas tres horas, pero bueno, no podía culparla. Yo no era la persona más agradable cuando estaba irritado, de hecho era muy desagradable.
También sentí una pequeña molestia cuando la pequeña Nessie se encerró en su habitación con Jacob, claro que podía escucharlos desde aquí y sabía que no hacían nada malo pero me molestaba lo rápido que ese chucho podía hacerla sentir bien. Yo no podía lograr eso y era su padre.
Ahora estaba realmente molesto, realmente me estaba volviendo bipolar, seguro que le estaba sacando canas arcoíris a Jasper. Él debía estar odiándome ahora mismo por mis locas y descontroladas emociones. Dios, yo definitivamente me estaba volviendo la persona más irritable del universo. ¡Joder! Ya no era ser bipolar, ahora era tripolar (*).
Suspire y decidí que yo mismo iría con mi dulce Ángel y me arrastraría por el suelo con tal de que me perdonara. Yo estaba enamorado de ella, no lo sabía, pero lo sentía y a pesar de todo sabía que ella aún me amaba así al demonio todo, no me iba a quedar de brazos para ver como ella se iba con un maldito modelo europeo (N/a: Fue una pequeña mención en el capítulo anterior, en realidad no hay tal modelo) y menos que se compran perros y vivieran felices para siempre.
Na-ah. Ese era nuestro final feliz.
Salí de nuestra habitación corriendo y en menos de un segundo ya estaba en la puerta listo para salir.
Tu puedes Edward, tu puedes.
Salí corriendo y me adentre al bosque, estaba oscureciendo y eso me tenía mucho más preocupado. Tenía un mal presentimiento, uno muy grande. Los odiaba, era como ese retortijón que te daba en el estómago antes de que voltearas y te dieras de frente con el asesino, el cual tiene un cuchillo en mano y está a dos segundos de matarte a apuñaladas. Por supuesto yo era un vampiro y un simple cuchillito jamás podría hacerme ningún daño. Y además podría leerle la mente y adivinar que se acerca a matarme y…
-¡Edward!- escuché el desgarrador gritó de mi ángel.
Su dulce esencia me llego a la nariz y corrí hacia ella.
Pude oler otra esencia, una desconocida… o familiar. Un tanto dulzona, pero tan conocida… o diferente. Como un trago amargo de cerveza… y un probado del chocolate más dulce… ¿Qué?
Aceleré el paso y pude divisar a mi chica. Ella estaba en posición de ataque, pero sabía que estaba asustada, tensa. Entonces lo vi, jodida sea la mierda y el maldito destino que me lo puso en el camino.
-¡Oh, Edward! ¿Te nos unes?- preguntó esa horrible voz tan familiar. Familiar y perturbador.
-¡Tú jodido hijo de perra!- gruñí.
Chasco la lengua y negó con la cabeza.- ¿Qué forma es esa de hablar frente a una dama Edward?- preguntó con lentitud.
-Me importa una mierda lo que pienses. Te voy a matar- gruñí. Bella instantáneamente se puso a mi lado.
-No… no lo creo.- dijo como si le causara pesar pensar que en realidad no se podía. Pero con mierda que se iba a poder. –Creo que sería muy injusto… para ti-
-¿Qué mierda dices?-
-Digo que ustedes son solo dos y…. bueno, y traje a algunos amigos- susurró y sonrió de forma malvada.
Bella me miró alarmada. Entonces unos veinte vampiros más aparecieron… se veían salvajes. Recordé una de las viejas charlas que solía tener con Carlisle, cuando era una persona normal y sensata.
Recordé su descripción. Recordé haber visto uno…
Eran neófitos.
Eran como veinte neófitos. Contra nosotros dos. Por la madre de Bella, estábamos jodidos.
¿Cómo no los olí? Oh, sí. Estaba más preocupado por el grito de Bella como para preocuparme por otra jodida cosa.
El tipo me sonrió de forma petulante.
Una pequeña brisa me avisó que nuestro problema de desventaja estaba a punto de ser resuelta.
Mi familia llego junto con unos cuentos lobos. Sonreí.
-Bueno, me alegro que se presenten. Estoy seguro que sería una completa grosería faltar a su propia muerte- el vampiro sonrío de forma cínica.
-Creo que tu muerte- dijo Emmett con una sonrisa burlona en el rostro. El vampiro lo miro con burla.
-Bueno lo dudo mucho….-
-¿Por qué no hablamos de forma civilizada? No hay necesidad de que nadie muera- dijo Carlisle con toda la calma del mundo.
-Oh, tú debes ser Carlisle… el hippie, don pacifico, seños paz, amor, paz, amor, besos y abrazos- dijo burlón.
Carlisle lo miró indignado.
-Ni se molesten familia Cullen… esto es cuestión de… asuntos pendientes. Pueden retirarse y dejarme a la castaña. Claro, si quieren vivir- río.
-Somos una familia, y la familia…-
-Y la familia nunca deja a la familia, lo sé, lo sé.- dijo el vampiro ese interrumpiendo a Alice.
-¿Cuál es el problema?- preguntó con voz serena Carlisle.
-Señores, esto es cuestión de venganza. Quiero a la castaña- gruñó.
Me puso frente a ella por instinto.
-Sobre mi cadáver- le gruñí
-Oh, me encanta el drama. Esto será sencillo… ahora- dijo él.
Los neófitos se abalanzaron contra mi familia. Estaba seguro de que se las arreglarían, tenían a los lobos. Tome la mano de Bella y corrí lejos de ahí. El dolor de cabeza había vuelto y estaba seguro de que volvería a caer desmayado como la última vez.
Estábamos muy lejos de todos cuando me tropecé. El dolor incremento y sentí como si miles de agujas me pincharan, o quizás fueron miles de cuchillos. No había diferencia, era doloroso. Escuche a Bella jadear.
Me retorcí en el suelo. Un pequeño flash me llego. Estaba en Italia, con los Vulturi… y Jane… dolor.
Grité. Podía sentir las pequeñas manos de Bella en mí. Estaban tocando mi cara y pecho frenéticamente.
-¿Te duele no?- preguntó el vampiro con humor.
-¡¿Qué le hiciste?!- gritó Bella.
-Oh mi dulce Bella. Esto no es nada mío. Son los recuerdos, los que luchan por salir, los que le hacen sentir dolor- dijo él.
-Ayúdalo- pidió.
-Creo que no puedo hacer eso- dijo él. Mierda, ¿es que habían olvidado que yo seguía retorciéndome del dolor aquí?
-¡Tú le quitaste la memoria, tú lastimas!- gritó ella salvajemente y pude ver como se abalanzaba hacia él. El vampiro sonrió y le recibió con un puño en el estómago.
-Bella- susurré entre mis alaridos.
-Primero acabare con tu linda novia…- dijo él tomando a Bella del cuello. -¿Recuerdas, Edward? ¿Cómo asesinaste a Victoria?- gruñó y pude ver a Bella tratando de soltarse. Él era más fuerte que ella.
La azoto contra las piedras de la pequeña montaña. -¿Sabes lo que sentí? No lo sabes- golpeo su cara con un puño.
-Déjala- susurré.
-¿Puedes sentirlo también no? ¿Cómo los recuerdos vuelven? Déjalos Edward. Déjalos regresar, así acabara el dolor. Oh, pero que veo… mmm. Eso es interesante- dijo el vampiro azotando a Bella a unos metros de él.
-Bella- susurré.
-Mmm. Regreso. Tus recuerdos regresaron, pero no del todo- el vampiro cerró los ojos y sonrió con satisfacción cuando los abrió. -¿Escuchas Bella? OH, por supuesto que no. Déjame que te cuente- dijo de manera divertida.
Bella se levantó.
-Veo como tu lindo novio recuera a su familia, sus años… pero a ti no- Bella calló de rodillas y supe que el vampiro no tenía nada que ver con eso, sino sus palabras –Y yo no tengo nada que ver con eso, te lo juro, palabra de vampiro.- río alegremente.
-No- susurré.
-Oh, pero mira. Tu dulce vampiro es el que no quiere recordar- dijo él. Bella lo miró como si quisiera arrancarle la cabeza. –Tranquila fiera. Recuerda que el experto aquí, soy yo…-
-¿De qué diablos hablas?- gruñó ella.
-Digo que tu muchachote es el que se resiste a sus recuerdos. ¿No lo ves? Él recordó todo, a sus amigos, hermanos, padres, pasado… ¿Por qué no apareces ahí?- dijo él. Bella me miró herida.
Una nueva oleada de dolor llego y pequeños nuevos flashes también. Había una nueva cara. Una humana.
-Puedo ver como estos luchan por salir. Pero él no los deja… los mantiene encerrados, como si no quisiera que saliera- soltó una carcajada. Me recordó a Aro. Siniestra, cínica y un tanto enloquecida.
-Él me ama- gruñó ella y corrió hacia él. El vampiro no la vio venir y ella lo golpeo.
-Él no te quiere- escupió el maldito.
-ÉL me ama- volvió a gritar Bella arrancándole un brazo.
-¡Eres una perra!- le gritó.
Él dolor ceso y me sentí agradecido. Me sentía como entumido.
El vampiro no paraba de gritar y maldecir. Bella me vio y se distrajo, haciendo que el vampiro la atacara y que el dolor regresara.
-Te voy a matar perra- le gritó y tomo su cabeza con su mano y acercando sus dientes a su cuello.
La miré. Ella me devolvió la mirada. Quizás este era el final… solo esperaba volver a encontrarme con ella en el más allá, poder hablar con ella y así disculparme por no haber sido lo suficiente fuerte como para salvarla, salvarnos.
-¡Ahhhhh!- el gritó del vampiro me hizo volver a la realidad. Emmett lo tenía sujeto del brazo… Jasper le había arrancado el otro brazo.
El dolor ceso de nuevo. Entonces el vampiro me miró y una sonrisa siniestra volvió. El dolor vino incluso más fuerte, si eso era posible. Recordé el dolor de la conversión, este era incluso peor.
Carlisle se acercó a mí.
-Estarás bien hijo- me dijo.
Luego todo se volvió negro. De nuevo.
Bella POV
-¿Estará bien?- pregunté frenéticamente.
-Tranquila Bella- dijo Carlisle. Mire a Edward y creí que iba a llorar, deseaba poder llorar.
-Tranquila Bella, todo estará bien, puedo verlo. Ahora todo estará bien- susurró Alice a mi lado.
-¿Me recordara?- pregunté temiendo lo peor.
-¿Por qué no le preguntas?- sonrío. Miré a Edward, el cual había despertado.
Un sollozo salió de mi garganta. En menos de un segundo estaba rodeaba por unos brazos, sus brazos.
-Bella, Bella, mi Bella…- susurró.
-Oh, Edward- lloré en su pecho.
-Mi Bella mi vida- sentí su suave respiración en mi cabello. –Te amo- susurró.
-Te extrañe- susurré.
-También lo hice- levante la cabeza y lo miré. Ahí estaba él, mi Edward. Mi antiguo Edward.
-Volviste-
-Siempre estuve aquí- entonces lo bese.
Porque él era todo. Porque lo tenía aquí. Porque había vuelto.
Los personajes son de Meyer y la trama es mía. Las amo y prometo no tardar, espero lean mi nota de al principio y no se aburran. Nos vemos prontito y las amoooo con todo mi amor! Por cierto, este fic se termina.
Quizas ponga un capi mas o quizas solo quede el epilogo! Los amo y los veo en mi otra historia Llegaste tu y en otra que publicare luego!
Besos! Karen!
