Disclaimer
Todos los derechos pertenecientes a la Sra. Rowling, la WB y Salamandra. No hay fines de lucro bajo la realización de este escrito, sólo la mera satisfacción y entretención que saco de ello.
Aviso
Las cursivas son flashbacks y las cursivas entre '' son pensamientos, todo es fácilmente reconocible. Hay varias frases sacadas textuales de los libros y están en cursiva.
Dedicación
Al Milenco y al Renato.
¡Disfruten la lectura!
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SI TU ME MIRAS
Capitulo Diez
Revelaciones
Esos días no habían sido fáciles. Las reacciones eran tan distintas que no se sabía que hacer. Había gente que había entrado en pánico luego de enterarse de la muerte de Xenophilius Lovegood. Había otros que esto sólo les demostraba la necesidad de los mortífagos de hacerlo callar porque sabían que los comentarios en el Quisquilloso estaban dañando los planes de Voldemort. Y siguiendo la línea, había otro grupo que se había levantado aún más, defendiendo lo que era justo.
Defendiendo la libertad de ser y expresión.
Harry se alegraba y entristecía de toda la situación, había visto la forma en que Luna se comportaba y aunque se veía compuesta, alguien que había visto gran parte de la faceta exterior que demostraba, podía notar claramente que no era la Luna de siempre. Pero por sorprendente que parezca, Ron no la había dejado de lado, al contrario, por lo general cada vez que veía a uno, el otro estaba al lado y aunque sabía que era algo egoísta el pensamiento, pedía que las cosas funcionaran. Y Luna consiguiese lo que claramente siempre había querido.
A Ron.
Y como estaba triste por el señor Lovegood, se alegraba que hubiera salido vistas positivas y más reclutas en las líneas de la Orden. Pero esto sólo lo ayudaba a impacientarse. Hermione tenía que estar constantemente calmándolo, diciéndole que su momento con Voldemort llegaría en el debido momento, un tiempo en él que estuviese preparado y listo para ganar lo que TENIA que ganar.Él sólo quería terminar pronto con las cosas. Hacer pública su relación y vivir en paz con Hermione por un tiempo antes de dedicarse a trabajar como auror.
En ese momento estaba sentado en una esquina del despacho de la Directora rodeado por miembros de la Orden que discutían. Hermione estaba a su lado con una mano en su brazo escuchando atentamente y Ron en la esquina opuesta inmerso en sus propios pensamientos, pero para la pareja era notorio que de vez en cuando les echaba una mirada controladora.
Harry no estaba demasiado interesado en lo que hablaban, ya habían comentado el estado de pérdidas en la semana y de lejos escuchaba gritos, hasta que un nombre llamó su atención. Su nombre. Potter. De inmediato miró a Hermione, que lo miraba al mismo tiempo antes de volver su atención a la masa de gente.
Sí. Estaban hablando de él y de Voldemort. Escuchaba voces fuertes de Moody, Shacklebolt, Lupin y McGonagall, unas cuantas intervenciones del señor Weasley y hasta Tonks.
- …Dumbledore tenía fe en Harry y creo que deberíamos tenerla también –ese era Remus.
Harry en parte estaba agradecido por la confianza que el hombre le tenía, pero no podía dejar de asustarse cada vez que escuchaba a un adulto depositar todo el peso sobre sus hombros. A veces se sentía tan pequeño, pero ya debía aceptar que era un adulto, un hombre, que tenía que enfrentar su destino, valiente. ¡Estaba casado! ¡Tenía que demostrar madurez para que todo funcionase!
- ¡Pero que nos dice que esta vez Voldemort será destruido! –esa era la voz de Moody.
- En eso tengo que seguir a Alastor. Por más entrenamiento que Potter tenga, Voldemort ha logrado salir vivo de todos los encuentros –Shacklebolt.
- ¡Y al mismo tiempo Harry! –ahora Tonks.
Sí de algo estaba orgulloso Harry, era que con el correr del tiempo, todos los miembros a la cabeza de la Orden del Fénix habían logrado llamar a Tom Ryddle por su nombre, bueno… al menos… por Voldemort. Ya no ocupaban esa idiotez de El-Que-No-Debe-Ser-Nombrado.
- ¿Crees que deberíamos decirle? –le susurró Hermione.
Él la miró por unos segundos y asintió.
Era hora que la Orden supiera todo sobre la profecía, todo sobre los horcruxes, toda la verdad sobre la relación entre Voldemort y él. Bueno… al menos todo lo que pudiese decir.
Harry se puso de pie y avanzó hasta ponerse a un lado de McGonagall, todos cayeron en silencio. Hermione logró convencer a Ron de ponerse de pie y los dos se pararon a un lado del chico. Los adultos los miraban con atención. Remus tenía una leve idea de que se trataba.
Si una persona mirase de afuera todo el evento, lo hubiese encontrado levemente gracioso. Aquí estaba importantes miembros del Comité principal de la Orden del Fénix dudando del poder de Harry sobre Voldemort, pero aún así cuando el chico se paraba guardaban silencio y lo respetaban. La figura que el delgado chico de alborotado cabello negro, cicatriz de rayo y gafas redondas que escondían brillantes ojos verdes mostraba más autoridad y liderazgo que cualquiera de los presentes y para algunos mostraba una presencia tan imponente como Dumbledore mismo.
- Creo… que es hora que ustedes sepan en que hemos estado –los pocos que seguían murmurando se detuvieron de inmediato- En esta habitación sólo existen cuatro personas y un cuadro que saben de nuestra misión, la razón por la que nosotros tres no volvimos a clases, nos mantuvimos en Grimmauld Place y fuimos localizados viajando bastante durante el último tiempo.
Harry hizo una pausa antes de continuar.
- Es hora que sepan que no anduvimos en ningunas vacaciones y esto les ayudará para que entiendan las verdaderas razones del accidente de Hermione hace unas semanas. Porque en parte accedí a que Malfoy y su madre fuesen protegidos y la verdadera causa a tanto secretismo y excusas que durante los últimos casi siete meses hemos estado haciendo.
Los presentes asintieron y siguieron atentos.
- Durante mi sexto año pasé mucho tiempo con el Profesor Dumbledore, aquí en su despacho. Nos dedicamos a… prácticamente descifrar al hombre tras la máscara. Estudiamos recuerdos que incluían a Tom Ryddle y ciertos objetos que poseían importancia en el asunto. Con tácticas fraudulentas logré conseguir la última pieza del rompecabezas, bueno, al menos la última que necesitábamos para comenzar con el verdadero rompecabezas que quedaba, y conseguí una memoria del profesor Slughorn. Una memoria en la que él le contaba a Tom Ryddle una manera que asimilaba a lo que pudiese considerarse inmortalidad. La razón por la cual Voldemort ha sido tan difícil de eliminar. Los objetos que el creo… ¿Profesor? –dijo mirando el retrato de Dumbledore.
Hasta este día todavía se maravillaba con lo excelente realización que contenía la imagen. Hasta poseía el típico brillo que sus ojos mantenían en vida. El hombre lo miraba tras la gafas de media luna con una sonrisa tranquila.
Desde que había llegado a Hogwarts lo había visitado casi todos los días, sabía que no sacaba mucho, que esto era una mera pincelada del verdadero Dumbledore, pero de igual manera lo tranquilizaba, lo dejaba en paz, se sentía acompañado. El retrato incluso ya sabía que la búsqueda había terminado y además de felicitarlo había sonreído diciendo: "Siempre supe que lo harías, Harry. Estoy orgulloso de ti." Y esas palabras habían significado más de lo que siempre hubiese pedido.
- Muchas gracias, Harry. Creo que esto podría explicarlo –todos los presentes cambiar el foco de atención y miraron expectantes a la respetable figura- Tom con el correr del tiempo llegó a obsesionarse con lo que Horace le había confiado como mero dato académico. Y consiguió realizarlo siete veces. Puedo creer que quería realizarlo por octava la noche que fue a la casa de los Potter a eliminar a Harry, pero debido al sacrificio que Lily hizo, sus planes se hallaron arruinados.
Harry notó la cabeza gacha de Remus al nombramiento de su madre. Suspiró antes de volver a mirar al profesor.
- Tom Ryddle, hizo siete Horcruxes.
Ante el nombre de esta supuesta gran fuente de poder todos se miraron extrañados. Nadie había escuchado jamás de estos llamados Horcruxes.
- ¿Horcruxes? –preguntó Moody- ¿De donde han sacado eso?
- Lo mismo me preguntaba cuando no conseguía ninguna información al respecto –confió el Profesor con una sonrisa- Pero gracias a Aragog, Hagrid y Harry logramos conseguir al menos el nombre y una breve descripción y mediante mis suposiciones y recuerdos y la información proporcionada, llegué a tener suficiente como para guiar a Harry.
- ¿Pero que es lo que son? –ahora Shacklebolt, y este sonaba un poco impaciente y a la vez curioso.
- Los Horcruxes son objetos. Pueden ser cualquier cosa que la persona elija. Llegamos a la conclusión que los que Lord Voldemort eligió significaban algo importante, y a la vez las muertes que elegía para crearlos era de cierta importancia.
- ¡¿Muertes?! –la preocupación de Molly era evidente y miró a los tres chicos temiendo que ellos tuviesen que haber hecho algo por el estilo. Ron negó silenciosamente calmándola por el momento.
- Sí, mi querida Molly. Muertes. Estos objetos contenían trozos del alma de Lord Voldemort.
Las exclamaciones que siguieron esta revelación fueron abrumantes. Todos hablaban y comentaban horrorizados la pieza de información que había sido proporcionada sin poder creerlo. Dumbledore espero paciente hasta que la situación se calmase.
- Los Horcruxes se realizan trozando el alma de la persona que los crea mediante asesinato. Lord Voldemort eligió siete objetos que contuviesen su alma para poder preservarlo aquí en la tierra, de esa manera se mantenía "inmortal". Y esa era la razón por la que nunca moría por completo. Y creo que Harry es el mejor en explicar lo que ellos se encargaron. ¿Harry?
- Gracias Profesor.
- No hay de qué.
- Como ya se ha dicho, habían siete. Sin saberlo yo destruí uno la ocasión que me enfrenté a Voldemort en la Cámara de los Secretos cuando fui a rescatar junto a Ron a Ginny –compartió una breve mirada con el pelirrojo, la cual no fue respondida antes de volver a hablar- Lucius Malfoy había sido encargado del diario y yo lo eliminé con el veneno del basilisco.
- ¿Es decir que esos objetos andaban sueltos? –preguntó Arthur algo escandalizado.
- No todos. El segundo era un anillo, que Dumbledore logró eliminar. La noche que Dumbledore murió nosotros no estábamos en el castillo cuando el ataque comenzó. Veníamos de buscar el tercer horcrux, luego descubrí que no era el que buscábamos, si no una copia que un mortífago conocedor del tema había intercambiado antes de ser asesinado.
- ¿Y como siguieron eso? –preguntó Moody completamente inmerso en el tema.
- Afortunadamente, gracias a Hermione –la chica se sonrojó- y una nota dentro del medallón, deducimos que ese mortífago había sido Regulus Black.
- ¡Mi primo! –saltó Tonks emocionada.
- Sí, fue una suerte que el verano de quinto cuando la señora Weasley nos envió a limpiar, ese medallón estaba entre los objetos y recordando lo encontramos entre el montón de basura que Kreacher escondía. El cuarto fue una tortura, pero finalmente hallamos la taza de Helga Hufflepuff. Y hasta ese punto estábamos seguros que Voldemort no tenía la más leve idea de lo que hacíamos. Fue con el quinto que se enteró.
- ¿Qué era? –preguntó Shacklebolt como a quien le están contando una historia.
Harry miró a Ron para que él también hablase. De a poco tenía que empezar a reconstruir lo que habían destruido.
- Nagini. Fue una de las peleas que tuvimos, afortunadamente en los horcruxes anteriores no conseguimos heridos. Pero en esta casi salimos muertos –explicó el pelirrojo- Gracias a Fawkes y el sombrero Harry sacó la espada de Gryffindor y eliminamos a Nagini. Ese horcrux SI que estaba suelto. Voldemort si que es un retorcido de primera. Guardar un trozo de su alma ¡En una serpiente! Yo ya digo… después de Scabbers no confío plenamente en ningún animal, y--
- Ron –lo detuvo Hermione suavemente.
- Lo lamento. Puedes seguir –le dijo a la chica con una sonrisa avergonzado.
- Y el último fue la pluma de Rowena Ravenclaw.
- ¡¿Rowena?! ¡¿La pluma existe?! –esta era la primera interrupción de McGonagall.
- No sabe profesora lo difícil que fue eliminar objetos tan valiosos para la historia, pero se tuvo que hacer. La encontramos en el palacio Linlithgow y yo lo eliminé, con las consecuencias que tuvimos de romperme el estómago y salir volando con los chicos. Afortunadamente todos salimos vivos y la pluma se destruyó.
- Y todo esto significa que… Voldemort es completamente mortal. En estos momentos puede morir y no habrá forma que detenga este plan. Ahora esta en la incertidumbre misma al no saber que hemos eliminado y que no. Y eso creo que es una gran ventaja.
- No puedo creer todo lo que hizo… -murmuró Shacklebolt impresionado- Entonces… ¿Cualquiera lo puede eliminar?
- No, exactamente –comenzó Harry- la noche en el Departamento de Misterios, una Profecía fue liberada, una que nos incluía a Voldemort y a mí. Una profecía que el idiota decidió seguir y que dice sólo puede ser derrotado por mí o yo ser derrotado por él.
- ¡¿Qué?! –saltaron algunos.
- Por eso Dumbledore lo esperaba de mí. Y por eso yo tuve que encargarme de los Horcruxes.
- ¿Quién sabe de todo esto Potter? –saltó Moody.
- Por lado de Voldemort no estoy seguro… pero de la Profecía, el Profesor, yo y… Snape, que fue quien le informó a Voldemort sobre ella antes de volverse a nuestro lado, entre comillas. Y sobre los Horcruxes… nosotros tres, el Profesor, Slughorn tiene la mera idea, Remus, y… Draco.
- Por eso lo has escondido.
- En parte –le respondió el chico a Tonks- Y ahora todos ustedes saben. Y esto debe mantenerse en privado, no nos conviene que Voldemort se entere de todo lo que hemos logrado.
Los miembros asintieron, un claro sentimiento de alivio y fuerzas los embargó. Voldemort no era invencible, era un mero humano y había hechos y pruebas que lo demostraban. Esta guerra se podía ganar y la ganarían.
Los adultos miraban a esos tres chicos con una nueva luz. En un principio habían sido claro ejemplos de valentía y dedicación a la causa. Ahora eran verdaderos héroes de ella. Entre los tres habían logrado avanzar este enfrentamiento hasta su pique mismo y se sentían orgullosos.
- Creo… que esto será todo por hoy para mí –dijo Harry sintiéndose de pronto cansado- Buenas noches.
Todos se la desearon mientras se envolvían en sus propias conversaciones especialmente atacando a Remus. Harry salió seguido de Hermione y Ron.
Al llegar a las escaleras la pareja intentó hablar con el pelirrojo, pero el chico sólo les asintió y dobló para dirigirse a las escaleras. Resignados pero al menos algo aliviados que existía un poco de comunicación volvieron a su sala.
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Los tres no iban a clases. Asistían como oyentes en algunas de ellas, especialmente Defensa Contra las Artes Oscuras, no hacía daño practicar hechizos que podrían ser de ayuda en batalla. Y por eso era que ahora Harry y Hermione salían de la biblioteca de estudiar algunas maldiciones útiles durante la hora de Historia de la Magia. Ron se les había perdido de vista por completo luego de la hora anterior de Encantamientos.
Iban de la mano por el pasillo en dirección al Gran Comedor para almorzar cuando Harry se detuvo de pronto y la besó. No había sido buena combinación Hermione con libros para tener un poco de tiempo a solas, y sabía que con todos presentes tampoco sacaría nada.
Afortunadamente la chica aceptó y lo tenía afirmado del cuello besándolo suavemente. Estaban por un rato besándose cuando sintieron un gruñido al lado. Ron estaba pasando y siguió caminando a un paso más rápido.
- ¿Por qué siempre pasa esto? –preguntó Harry en un murmullo.
- Creo que debemos dejar de besarnos en el pasillo –le respondió la castaña antes de tirar su mano y seguir a Ron.
Esto tenía que terminar, el silencio ya era abrumador y ella necesitaba poder hablar con el que si bien había provocado más que una rabia y descontrol en su sistema con el pasar de los años, era su mejor amigo.
- ¡Ron! –gritó Harry.
- ¡RON!
Vieron al pelirrojo apretar las manos antes girar.
- ¡¿QUE?!
- ¡Quiero que hables con nosotros! –exigió la chica.
- ¡Como quieres que lo haga cuando cada vez que los veo están haciendo algo como eso! ¡Intento acostumbrarme, pero no puedo!
A decir verdad, cada vez la idea de Harry y Hermione juntos caía mejor en su cuerpo. Con la ayuda de Luna había avanzado bastante, pero eso no significaba que las cosas cambiaran, todavía se sentía traicionado, todavía se sentía engañado y que lo hubiesen tratado como un idiota.
- ¿Qué es lo que tanto te molesta Ronald?
- ¿Además que él me quitara a la persona con la que yo quería estar?
- ¿Querías?
- Sí, además que ya es prácticamente intocable, esto me ayudó a ver que en cierta medida Harry tiene razón. Yo me acostumbré a la idea. Siempre fue Harry y Ginny, yo y Hermione. O en realidad, eso fue lo que siempre quise. Una gran familia Weasley.
- Que mal cuando las cosas no salen como uno quiere ¿No?
- Sí, apesta –dijo el pelirrojo estirando los pies sobre la mesa enfrente del sillón.
- Entonces… ¿Qué es lo que tanto te molesta?
Ron pensó por unos segundos antes de responderle a Luna.
- Que tuvieran que esconderse. Que no creyeran tener la suficiente confianza conmigo para decirme la verdad. Tal vez… sí… iba a explotar igual, pero al menos podría haber intentado entender y apoyarlos. Acompañarlos en este paso. Pero no lo hicieron. Me subestimaron, hicieron de esto otra gran aventura Harry-Hermione.
- Ronald… no creo que hubiera sido cómodo para nadie que fueras parte de la boda. Un matrimonio consta solo de dos personas, no dos y su mejor amigo.
El chico río suavemente.
- No se sí al punto de estar dentro de la noche de bodas. Pero al menos acompañarlos en la ceremonia. Siempre ha sido así. Y eso es lo que me molesta. Que no confiaran en mí.
- ¡Lamento que tuvieras que verlo, pero las cosas son así, Ron!
Ron se giró por un momento para enfrentar al otro chico.
- ¡Sé que las cosas son así! ¡YA SÉ LO QUE HAY ENTRE USTEDES DOS! ¡PERO ESO NO SIGNIFICA QUE SEA MEJOR!
- ¡Que quieres que hagamos! ¡Estamos juntos, nos amamos, te mentimos, pero no lo íbamos a hacer para siempre!
Hermione había quedado en silencio ante lo último que Harry había dicho, sus ojos estaban brillantes, pero no iba a llorar.
- ¡Lo que más me molesta de toda esta situación es que no hayan tenido la mínima decencia de decírmelo! ¡SIETE AÑOS DE AMISTAD! ¡¿Y no creyeron que podrían confiar en mí?! ¡LO QUE MÁS ME MOLESTA ES QUE HAYAN TOMADO UNA DECISIÓN TAN IMPORTANTE COMO LO ES CASARSE Y NO FUESEN CAPACES DE INCLUIRME! ¡¡ESO ES LO QUE MÁS ME DUELE!!
Exclamaciones de asombro se escucharon de pronto, y los tres chicos miraron sus alrededores de inmediato. Cientos de ojos los miraban atentos desde las puertas abiertas del Gran Comedor.
La verdad ya se sabía.
Harry Potter y Hermione… Potter, estaban casados.
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Notas de la Autora
Estoy viva! Lo siento, lo siento, lo siento!!!!!!
Se que ha sido mucho tiempo desde la última vez que actualicé, pero han sido semanas muy ocupadas y desocupadas, lo que quiero decir que entre exámenes y horror por no saber como me había ido en dichos exámenes, luego de terminarlos no era capaz de nada… pero ahora lo estoy, y adivinen qué??? PASE PRIMER AÑO DE MEDICINA!!!! OFICIALMENTE!! CELEBREMOS!!! YAY!
Listo… suficiente de mí y espero verlos en los próximos capítulos!! Que se vienen, se vienen! La verdad ya se sabe y como reaccionará el resto del mundo… en otras informaciones, si alguna ve leyeron UN HERMOSA Y GRAN MENTIRA y no dejaron review? O lo hiciero y desean hacerlo de nuevo!! Este es el momento, la historia tiene 798 reviews! 798!! Sólo dos para alcanzar los 800, háganme un regalo por haber pasado primer año y déjenme al menos dos reviews para poder llegar a los 800… gracias!!!
Nos vemos!
"Los reviews son el oxígeno de un escritor de fics"
¡No quiero morir ahogada¡Ni tan joven!
¿Por favor?
Nos vemos!
Francis
