¡Waaaaaaaaah! ¡Lo siento, lo siento! TwT
¡Sé que tendría que haber subido el cap. el sábado! ¡No pude, perdón! Uwu
Obviamente tengo mis razones ewe (les diré al final del cap.)… ¡Pero como recompensa, hice este capítulo más largo! :D Y a pedido de Sagumi-chan… *sonidos de tambores(¿)* ¡JEAN X ARMÍN! :D Y puede que otras parejas más e.e
Bueno… ¡Disfruten el nuevo capi!
-.-
Ya podían escucharse los ruidos que provocaban los truenos y las luces destellantes de los relámpagos.
-Ri… Rivaille… Para…- Se quejó Eren cuando, luego de ese profundo silencio, el mayor empezó a besar, lamer y morder su cuello.- ¿Y s-si le pasa algo a-al bebé?
-Sólo una vez más.- Murmuró Rivaille mientras suspiraba y recargaba la cabeza en el hombro de Eren.
-Pe… Pero– - Fue interrumpido por un beso que le proporcionó el mayor.
Eren había vuelto a abrazarlo por el cuello mientras que, Rivaille, lo abrazaba de la cintura más fuerte, haciendo que sus entrepiernas se rocen y esto provoque una deliciosa fricción para ambos; aún a través de la ropa.
Sin dejar de besarse, el mayor coló sus manos bajo la camiseta de Eren y pasó a acariciar su pecho y a jugar con sus pezones, que rápidamente se pusieron duros.
Wow… Eren estaba más sensible. Rivaille no desaprovecharía la oportunidad. Pero por otro lado era una desventaja:
Eren con el embarazo estaría más sensible, pero él no podría tocarlo debido a esto.
Quería morir por dentro… Bueno, hay que pensar positivo.
…
¿¡Qué tiene de positivo!? 3 meses… ¡TRES MALDITOS MESES! Viviría en carne propia la abstinencia.
-Ngh… R-Rivaille…- Todos esos pensamientos sobre su "futura abstinencia" desaparecieron cuando escuchó ese leve gemido de Eren. De tan sólo pensar que no lo escucharía más así le hervía la sangre…
Pero haría que el menor goce; obviamente, el también lo disfrutaría. Quería hacer esa noche inolvidable… (Al menos por tres meses)
En pocos minutos, Eren había quedado casi desnudo, si no fuera porque tenía la ropa interior. Rivaille cargó al menor, pasando una pierna a cada lado de su cintura, mientras no dejaban de besarse de forma apasionada. Aún sin dejar de besarse, el mayor se quitó la chaqueta y la camisa, quedando sólo con el pantalón puesto.
Debido a la posición, ambos podían sentir sus erecciones, incluso a través de la ropa.
Para Rivaile, ver el rostro excitado, sonrojado y jadeante de Eren era la mejor vista del mundo; sobre todo porque lo excitaba más y más.
Mientras el mayor bajaba, pasando por el cuello y hasta llegar a los pezones para morderlos, le quitó el bóxer y ahora se encontraba acariciando su entrada con dos de sus dedos.
-Aah… R-Rivaille, esp... Ngh… Espera…- Esto hizo que el mayor se separara y ahora lo mirase a los ojos.- ¿E-Estás seguro… aah de esto?-
¿Recién ahora lo mencionaba? ¡Si no fuera porque debía ser amable por el bebé, ya le habría roto las caderas!
-¿Ha? ¿Y ahora lo mencionas?- El mayor lo miró alzando una ceja mientras introducía lentamente un dedo en la entrada de Eren, haciendo que éste suelte un gemido.
Bueno, Eren no tenía la culpa. Supuso que Rivaille estaba seguro de lo que hacía y tendría cuidado; pero cuando empezaron a "pasarse de la raya" en su mente pasó la idea de que el mayor solamente estaba cegado por el placer.
Por otro lado, Rivaille nunca estuvo seguro de eso, pero quería disfrutar del buen sexo con el castaño. Bueno… Casi bueno, ya que tendría que ser amable por su futuro hijo.
Bueno, volviendo a la acción; Rivaille ya había introducido dos dedos más en el trasero de Eren, haciendo que el menor empiece a jadear más fuerte.
La vista, por lo menos para Rivaille, era hermosa. Él cargaba a Eren y éste tenía las piernas a cada lado de su cintura, permitiéndole llegar más profundo en su interior. El menor estaba sonrojado de una forma tierna y mantenía sus ojos y labios entreabiertos, casi parecía que lo estuviera incitando.
Cuando el mayor ya no pudo contenerse más sacó los dedos del interior de Eren, alzó más sus caderas y entró en el de una estocada. El menor soltó un fuerte gemido ante la acción repentina, pero algo le parecía raro…
Ah, claro… El mayor no había entrado completamente en él.
Rivaille si que era considerado por él y su futuro bebé.
Por dentro, el mayor moría de ganas de entrar completamente en Eren. Pero no podía, tal vez si lo hacía lastimaría al bebé.
Rivaille a empezó a moverse, teniendo cuidado de no llegar profundo en el interior de Eren. El menor solamente gemía de placer; ya se había acostumbrado a tener al mayor en su interior.
Con el paso de los minutos, Rivaille aumentó el ritmo de las embestidas. Le facilitó mucho la posición; Eren contra la pared mientras que Rivaille lo mantenía alzado sujetando sus piernas y no le permitía cerrarlas tampoco.
La temperatura del establo aumentaba, mientras que afuera se escuchaba el fuerte sonido de la lluvia y los truenos, además de también la incandescente luz de los rayos.
El mayor pasó una de las piernas de Eren sobre su hombro para desocupar su mano y para luego usar ésta para masturbarle.
Los gemidos de Eren eran acallados por el ruido de la fuerte tormenta de afuera; mientras que, el sudor de ambos era frío debido al estado climático. Aunque para ambos el clima era perfecto.
Las embestidas cada vez eran más rápidas y fuertes, pero para desgracia de ambos no eran profundas; la mano de Rivaille que atendía la hombría de Eren también se movía más rápido sobre su extremidad. Luego de unos minutos Rivaille se corrió en el interior de Eren, provocando que el menor se corra entre amos y así manchando sus abdómenes.
-Mnh… Rivaille…- Murmuró Eren luego de unos minutos que aprovecharon para calmar sus respiraciones, parecía que hubieran corrido una maratón.- ¿Podría bajarme?
El mayor sólo soltó un suspiro y salió del interior de Eren; rápidamente entre las piernas del menor comenzó a caer la semilla del otro. Rivaille lo bajó con cuidado y prosiguió a arreglarse la ropa al igual que Eren.
¡Otra vez ese silencio! Eren en verdad lo odiaba…
-Eren.- Llamó el mayor, haciendo que éste se dé la vuelta para verlo.- Di que me amas.- Ordenó el mayor. Para Eren esa orden fue tan difícil y vergonzosa como tener que matar titanes desnudo; más aún si Rivaille te miraba fijamente.
-… Y-Yo…- Empezó a tartamudear Eren, estaba nervioso y levemente sonrojado, además de avergonzado.
¿Por qué no podía decirlo ahora? ¿Por qué le daba pena? ¡Maldición! ¡Si no fuera por su orgullo, ya lo habría gritado a los cuatro vientos!
El Sargento soltó una risilla y tomó a Eren del mentón, acercándose más a éste.
-Idiota.- Murmuró antes de besarlo. Eren al principio se sorprendió pero correspondió el beso.
Aah… Ese beso era hermoso… Cálido, tierno. Si el Sargento no podía decirle que lo amaba sólo por conservar su orgullo, con ese beso conseguiría hacer desaparecer todas las dudas que rondaban por la cabeza del menor cada vez que sentía que el mayor sólo se aprovechaba de él.
Al separarse, Eren estaba más rojo que un tomate en buena época. Rivaille volvió a reír y habló.
-Tantas veces me lo has dicho cuando lo estamos haciendo… ¿Y ahora te apenas?-
Ese hombre sólo quería hacer que se enoje. A Eren parecía estallarle una vena.
Cuando ya estuvieron arreglados… "ARREGLADOS" bien entre comillas; pues parecía que les pasó un tornado encima, salieron de los establos para dirigirse a la puerta trasera del castillo.
Bueno, la lluvia los arreglaría un poco.
-.-
Dentro del castillo, la mayoría de los ocupantes estaban preocupados por Eren y Rivaille; estaba lloviendo y parecía que no habían vuelto.
Aunque si hubiera un concurse de quien estaba más preocupado por Eren, Mikasa ganaría el primer lugar seguro.
Escucharon la puerta trasera abrirse y Mikasa, Hanji y Armín fueron a ver quién era. Para suerte de los todos (sí, de todos. Pues si Eren no llegaba Mikasa haría un escándalo y se quejaría con el Sargento sobre que no cuida a Eren) las personas que entraron no eran ni más, ni menos que Eren y el Sargento.
Antes de que alguien pudiera decir algo, habló Hanji.
-¡Eren! ¡Belleza de la naturaleza con forma humana!- La Sargento se refería con "belleza de la naturaleza" al titán de Eren.- ¿Qué hay con los resultados?
Eren desvió la mirada y soltó una risilla. Hanji miró a Rivaille, éste la miraba molesto pero sólo asintió.
-¡Yay! ¡Estamos de fiesta!- Gritó Hanji, haciendo que los demás chicos que estaban en la cocina se acerquen a ver qué pasaba.
-¡Eren!- Al fin habló Mikasa- ¿Estás bien? ¿Te hicieron algo? ¿Te mojaste? ¡Traeré una toalla! ¡No puedes enfermarte en tu estado!- Dijo la mitad asiática en un tono de voz alta, cosa que llamó más la atención de los demás. Mikasa simplemente salió casi corriendo, yendo a buscar una toalla.
-Chicos… ¡Mañana por la noche hay fiesta en el castillo!- Gritó la Sargento a todos, de forma alegre.- ¡Tenemos que celebrar al futuro integrante del equipo!
-¿Nuevo integrante?- Preguntó Jean alzando una ceja. No entendía nada de lo que hablaba esa mujer.
-Eren finalmente está embarazado. Es motivo de celebración.- En el tono de voz de Hanji se oyó más que como comentario, una orden.
Rivaille, que no había dicho nada desde que entraron, se dio cuenta de que esa loca mujer sólo buscaba un pretexto para tomar y ensuciar el castillo. Eren, que tampoco dijo nada y sólo rió con las palabras de la mayor (que ahora seguía parloteando más cosas), tomó detrás de su espalda la mano del Sargento.
Rivaille miró a Eren, sorprendido por su acción, pero apretó más su mano. Sintió la calidez y suavidad de la mano de Eren. Se separaron antes de que todos los miren por estar haciendo movimientos extraños.
-Mañana en la mañana todos arreglaremos el castillo, en la tarde descansaremos y nos arreglaremos, y en la noche… ¡Fiesta!- Terminó de hablar alegremente la Sargento mayor.
-¿Habrá comida?- Oh si… Esa pregunta proveniente de Sasha tenía que aparecer en cualquier momento. Se alegró mucho cuando Hanji asintió como respuesta a su pregunta.
Luego de tres segundos de silencio, las personas presentes comenzaron a murmurar y hablar de la fiesta del día siguiente; cada vez más animadamente.
Rivaille se alejó para seguir a Hanji que se iba alegremente; obviamente la reprocharía o algo por decir algo tan de repente. Oh, y también le hablaría de los cuidados alimenticios de Eren.
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Eren había visto como el mayor se alejaba y soltó un suspiro triste. De repente algo le cayó en la cabeza; era la toalla que fue a buscar Mikasa. Al instante, la mitad asiática comenzó a secar el cabello de Eren mientras los chicos habían dejado de hablar y ahora lo rodeaban para llenarlo de preguntas.
Eren deseó en su interior que no pregunten nada vergonzoso. ¡Era horrible sentirse como en una entrevista de televisión!... Claro, si en esa época existiera.
-Eren… ¿Es cierto?- Preguntó Armín algo sorprendido; tendría que estudiar más sobre los titanes como Hanji. Eren asintió en forma de respuestas con una leve sonrisa en el rostro.
-¿Qué te gustaría que fuese?- Preguntó tiernamente una rubiecita de estatura baja.
-Está bien mientras sea sano y querido, Christa…- Murmuró Eren mientras posaba una mano sobre su vientre aún plano.
La mayoría de los presentes se enterneció con esa imagen, incluso Mikasa. Sabía que no podría estar con Eren ni formar una familia con él, pero verlo feliz era lo único que necesitaba ella para ser feliz también.
-¿P-puedo?- Preguntó algo avergonzada Sasha mientras señalaba el lugar donde Eren tenía su mano. Todos los demás la miraron como diciéndole que no debía haber dicho eso; pero se sorprendieron cuando Eren dijo "Sí".
La castaña se agachó, quedando arrodillada frente a Eren. Primero posó una mano sobre el vientre del contrario (aún sobre la camiseta), luego abrazó la cintura de Eren y pegó su oído en su abdomen. Todos se sorprendieron al verla con tanta confianza.
De repente… Sasha hizo un gesto de sorpresa, pero a los pocos segundos una enorme sonrisa se dibujó en su rostro y lágrimas corrían por sus mejillas.
-Sasha, ¿Qué pasa?- Preguntó Jean, viendo como la castaña ahora ocultaba su rostro en el vientre de Eren.
-Puedo… Puedo oírlo…- Murmuró la chica-come-patatas.
-¿Qué escuchas?- Preguntó finalmente Mikasa que había terminado de secar el cabello de Eren y ahora estaba agachada al lado de ella mientras posaba una mano en el hombro de la muchacha.
-Puedo… Oír sus… Sus latidos…- Al terminar de hablar, Sasha se separó y miró a Eren con una sonrisa.- ¡Felicidades!
Eren en verdad no lo creía. ¿Podían escuchar los latidos del corazoncito de su bebé? ¡Cómo le gustaría poder escucharlo! Por otro lado, estaba muy feliz por lo que le dije Sasha; era la segunda persona que lo felicitaba después de la doctora.
La segunda en escuchar fue Mikasa; que tuvo una reacción parecida a la Sasha (pero sin llorar y reír tanto). Y así le siguieron Christa, Ymir, Berthold, Annie y Connie.
Estos últimos seis también lo felicitaron. Reiner y Jean sólo miraban; preferían mantener su orgullo, pero igual le felicitaron.
-¡Gracias, chicos!- Habló el castaño luego de un tiempo con una sonrisa de oreja a oreja y lágrimas que amenazaban salir de sus hermosos ojos verde/azulados.
Se "tiró", literalmente, sobre sus compañeros y amigos para abrazarlos. Estaba muy feliz. Sentía un gran alivio al que ellos ya supieran su condición desde antes y ahora no tenga que dar explicaciones (obviamente los doctores y el Comandante dieron una mejor explicación).
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Luego de toda esa charla conmovedora, Eren fue a cambiarse de ropa acompañado de Mikasa que ahora estaba pendiente de él las 24 horas. Cuando estuvo listo, volvieron a la cocina para cenar; todos ya estaban en la mesa.
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Mientras transcurría la cena, todos (sobre todo las chicas), le hacían preguntas respecto al futuro bebé-titán que el castaño llevaba en su vientre.
Christa e Ymir le decían nombres y cosas que usarían las chicas para hacer el cuarto de bebé (obviamente lo segundo lo decía Christa, Ymir estaba totalmente desinteresada con ese asunto). Sasha hablaba de las clases de comidas que había que darle a un bebé.
Los chicos parecían estar pintados en el rincón emo. Ninguna de las chicas les prestaba atención alguna, ¡Ni siquiera para pasarles el pan!
-Hey, Armín…- Habló Jean, evadiendo los murmullos de las chicas.- ¿Tienes idea de cómo pasó esto?- El nombrado lo miró sin entender.- Tú eres muy inteligente y eso… ¿Tienes idea de cómo pudo pasar que Eren se embarace?
Reiner, Berthold y Connie miraron a Armín, esperando una respuesta. Jean había dado en el blanco de la pregunta.
-¿Qué eso no lo explicó el Comandante y el doctor?- El rubio alzó la vista viéndolos. Tenía razón, pero en esa época era normal que el hombre fuese más bruto.(?)
-Uhm… Bueno, en palabras fáciles… Eren puede embarazarse debido a su poder de titán…- Comenzó a explicar el rubio, pero fue interrumpido.
-Eso ya lo sabemos…- Habló Jean.- ¿Y qué tiene que ver eso?
-Bueno… Por lo poco que escuché… El doctor dijo algo con respecto a eso… Que como Eren puede regenerarse, también pudo crear una especie de "útero" en su interior que le permite crear vida…- Armín se jalaba suavemente el cabello ya que no podía acordarse muy bien lo que habían dicho.
Los cuatro hombres (excluyendo a Armín) se miraron entre sí; no parecían convencidos con las respuestas, pero… Peor es nada ¿no?
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Luego de cenar todos se fueron a sus habitaciones. Eren y Mikasa se quedaron en la mesa charlando sobre los nuevos equipos y esas cosas, pero de pronto entró Rivaille.
Ambos quinceañeros miraron al Sargento que acaba de entrar.
-Eren.- Lo llamó el mayor de ojos obscuros.- Ve a mi habitación ahora.-
El castaño obedeció sin chistar, despidiéndose de Mikasa con apenas un roce de manos.
Cuando Eren salió, Rivaille miró a Mikasa.
-¿Qué quieres?-
-No entiendo.- Habló Mikasa haciendo que el mayor alce una ceja.- ¿Cómo puedo saber yo que haces esto porque amas a mi hermano y no por tu propia conveniencia?-
-Primero: Sí, quiero a Eren, me pertenece, es mío. Segundo: Puedes tener todas las sospechas que quieras, no me importa. De eso puedes quejarte con Eren.- Terminó de hablar el mayor y se detuvo en la puerta antes de salir.- Ah… Espero que no le llenes la cabeza a Eren con falsedades tuyas. En otras palabras; no te metas en nuestra relación, Ackerman. Lo tuyo es del pasado.- Sentenció Rivaille y se marchó.
Mikasa apretaba fuertemente los puños y los dientes. Ese enano se merecía una paliza.
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Eren estaba sentado al borde de la cama de Rivaille; estaba nervioso y miraba sus manos como si fueran lo más interesante del mundo.
El castaño soltó un respingo cuando la puerta se abrió y entró el Sargento. El último nombrado se quitó la chaqueta húmeda y las botas junto con los cinturones. Eren ni siquiera lo miraba.
¿Por qué tenía miedo? El Sargento no lo golpearía, no tenía motivos… Además estaba embarazado.
Todos estos pensamientos se esfumaron cuando Eren sintió algo contra su abdomen. Agachó la mirada y se sorprendió de ver a Rivaille.
El mayor se había acercado y agachado frente a Eren, y ahora, al igual que Sasha, tenía medio rostro contra el vientre de Eren. Es cierto… Ahí estaba. Podía escucharse lejanamente el latido del corazón de su futuro hijo.
¿Cómo sabía Rivaille de esto? Bueno, la respuesta es simple. Había visto y oído todo lo que hablaron los demás; pero se sintió celoso cuando Sasha y los demás estuvieron tan cerca de Eren.
El Sargento se separó y alzó un poco la camiseta de Eren para luego depositar un beso justo debajo del ombligo del menor. Después de esto se puso de pie y fue a ponerse la pijama al baño.
Eren estaba atontado. ¿Qué había pasado recién? ¡No podía creerlo! Ese era un lado de Rivaille que no conocía.
Bueno, tal parece que el amor sí puede cambiar a las personas.
Al cabo de unos minutos Rivaille salió del baño; Eren seguía en la misma posición.
El mayor se acercó y los recostó en la cama, quedando sobre el castaño.
-¿Q-qué haces?- Tartamudeó Eren pensando que el mayor querría tomarlo de nuevo.
-Dormir.- Contestó Rivaille mientras se recostaba sobre Eren y cubría a ambos con las sábanas. Parece que el Sargento estaba demasiado pues de durmió rápidamente siendo abrazado por el menor.
Eren se quedó dormido un rato después que Rivaille. El primer nombrado tenía una leve sonrisa dibujada en sus labios…
Estaba feliz…
No olvidaría la muerte de su madre, sus amigos y compañeros nunca. De eso se sentía culpable. Pero tampoco deseaba olvidar estos momentos que pasaba junto al mayor.
Si le preguntaran si fue feliz, diría que no, pues vio a muchos seres queridos morir frente a sus ojos. Pero si le preguntaran si estaba feliz ahora, respondería con un "Sí".
No dejaría que nadie le quite su felicidad.
No de nuevo.
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¡Buenooo, aquí el capítulo! :D
¡Por favor, no me maten! ¡Se los ruego! TwT
Tengo mi explicación D: Lo resumiré:
Mis padres están separados, entonces yo paso una semana en la casa de cada uno. Yo no había terminado este capítulo el viernes y había pensado terminarlo y subirlo el sábado. Pero el sábado en la mañana me fui a la casa de mi mamá… Y bueno, tenía dos problemas:
Uno: Allí no tenía compu o PC como para terminar el cap. Dos: Aunque lo hubiera podido continuar allí, no lo podría haber hecho, ya que no tenía el principio del fic como para continuar.
Espero que entiendan que estoy en una situación familiar complicada.
¡Espero les haya gustado el cap! :3 ¿Reviews please? ¡Los necesito para continuar y salir del pozo depresivo-familiar! uwu
Matta ne :3
