Aclaración: Pokémon no me pertenece, es de "Satoshi Tajiri y Pokémon Company". Solo me encargo de crear la historia de mi fanfic sin lucros comerciales.

Capítulo 09: Tepig, el pokémon abandonado

La batalla había dado inició en donde Ash junto a Oshawott se mantuvieron a la par con sus dos oponentes, resaltando el rendimiento como desarrollo en la pelea.

—Oshawott, usa chorro de agua —le ordeno el chico de tez morena, el pokémon azul expulso desde su boca una pequeña carga de agua a su adversario que recibió un daño mediano.

—¡Patrat, Hipercolmillo! —dijo el adversario de Ash.

Luego de recuperarse del ataque recibido, Patrat fue directo hacia el pokémon nutria mostrando sus dientes que brillaban con intensidad.

—¡Contraataca con Concha Filo!

Oshawott inmediatamente saco su concha marina para luego cubrirlo de agua volviéndolo en una espada, pero se sorprendió cuando Patrat había sujetado su arma de batalla con sus mandíbulas.

—¡Patrat, arrójalo!

Patrat comenzó a dar constantes giros alrededor del campo con Oshawott aún sujetado de su concha marina, hasta que finalmente lo soltó haciendo que cayera al suelo de forma brusca.

—Oshawott, ¿estás bien? —pregunto con preocupación, luego de notar como se tambaleaba en el campo hasta que logro recuperarse del mareo—. Bien, usa de nuevo Concha Fila.

Cuando Oshawott estaba a punto de realizar su ataque, este se percató que no poseía su preciado objeto haciendo que buscada en todo el área con desesperación.

—¡Oshawott! Tú concha marina se encuentra delante tuyo —le aviso, entonces el pokémon se dirigió hasta el lugar señalado por su entrenador.

—Patrat, no permitas que se acerque, usa Hipercolmillo.

"Oshawott no llegara a tiempo" —Ash intento pensar en una estrategia, entonces se le ocurrió algo ingenioso—. ¡Oshawott, impúlsate con chorro de agua!

El pokémon nutria entendió su plan, entonces se volteó en sentido contrario y expulso con fuerza su ataque desde el suelo con el propósito de ganar velocidad.

—¿Qué? ¡Patrat, aléjate! —advirtió desesperado, luego de observar como Oshawott recogía su concha marina para luego preparar su ataque.

Ash apretó el puño con emoción —¡Ahora Oshawott!

Oshawott alisto su espada creada con agua y se acercó peligrosamente hacia su oponente, ya teniéndolo a una distancia cercana, comenzó a atacarlo de forma consecutiva hasta que este cayó debilitado.

—¡No... Patrat!

—Patrat no puede continuar, Oshawott es el ganador —Don George alzo la bandera en la dirección donde se encontraba Ash, nombrándolo como el ganador.

—Bien hecho, Oshawott. Ganaste —exclamo con felicidad, Pikachu lo imito de igual forma. Oshawott fue corriendo hasta el chico para luego saltar hasta su pecho, abrazándolo emocionado por su primera victoria.

—Fue un gran combate —dijo el chico que fue su adversario, le extendió su mano mientras iba acompañado de su Patrat que ya estaba consciente.

—Lo mismo digo —Ash estrecho su mano con el de él, entonces el joven decidió retirarse de la sala. Luego de curar a Oshawott, Ash decidió sacarlo de su poké ball—. Muy bien, chicos. Vamos a apoyar a Hilda.

Ash junto con sus dos pokémon se dirigieron hasta el siguiente campo en donde la castaña aún no terminaba su batalla con el chico del Lillipup. Este pudo observar como el pokémon de fuego se encontraba cansado por el desgaste de energía.

—Se ve que a Hilda le cuesta trabajo ganar el combate —el entrenador de Kanto pudo notar como su compañera y su rival se encontraba en la misma circunstancia—. "Tal parece que ambos están en el mismo nivel".

—Esto es complicado... —Hilda tenía problemas en lograr que su pokémon acertada en su ataque—. "Esto es diferente a un simulacro de combates pokémon que explicaban en la academia. Ahora comprendo esta adrenalina que mi cuerpo siente, la tensión cuando le ordeno a Tepig. Así se debe de sentir una batalla real con otro entrenador".

—¡Lillipup, embestida!

Hilda reacciono ante ese ataque —¡Tepig, esquívalo!

El pokémon cerdo pudo evadir por poco el placaje del su oponente.

—Eso estuvo cerca... —la entrenadora calmo su corazón acelerado, y prosiguió con la ofensiva—. Tepig, atácalo con Ascuas.

—Lillipup, usa Protección.

El pokémon perrito se cubrió en un escudo verde, logrando salir ileso del ataque ígneo.

"No puede ser... Nunca pensé que tendría ese movimiento defensivo" —Hilda se angustio, no sabía cómo lidiar con este nuevo problema.

—Bien. Lillipup, usa de nuevo embestida.

—¡Tepig, esquívalo!

Tepig no pudo esquivar a tiempo debido al cansancio, provocando que recibiera el ataque de lleno, dejándolo en un estado lamentable. Intento levantarse, siéndole un poco difícil.

Hilda comenzó a preocuparse —"No puedo hacer nada mientras tenga protección. Tan solo es cuestión de tiempo para que Tepig termine por debilitarse".

—¡Hilda, todavía no puedes darte por vencida! —fue el grito de Ash, alentándola junto con Pikachu y Oshawott.

—Ash... —musito su nombre, la entrenadora cerró los ojos y sonrió bajo—. Es verdad, aún no debo rendirme —los abrió, llena de confianza—. "Solo tengo una oportunidad para darle con este ataque" —entonces observo a su pokémon que estaba listo para continuar con la batalla—. Tepig, usa embestida.

—Lillipup, usa Protección.

El pokémon normal se cubrió de nuevo en un escudo verde, provocando que el ataque de Tepig se anulada. Hilda estuvo atenta en lo sucedido, y preparo su siguiente jugada.

—Tepig, continúa ahora con Ascuas.

—Lillipup, usa de nuevo Protección.

Cuando el pokémon se iba a volver a cubrir del ataque, el manto verde se rompió ante su poder, recibiendo el ataque de golpe que provoco que saliera debilitado.

—Lillipup no puede continuar, Tepig es el ganador —Don George alzo la bandera en la dirección donde se encontraba Hilda, nombrándola como la ganadora.

—No puedo creerlo. Como he podido perder —dijo el joven, aún incrédulo, cargando entre sus brazos a su inconsciente pokémon.

Hilda se le acerco junto con su inicial de fuego.

—Yo podría explicarte como ocurrió todo. Para comenzar, Protección es un movimiento que puede proteger al pokémon de cualquier movimiento, pero este puede fallar si se usa muy seguido, además, cuando mi Tepig ataco con Ascuas, el ataque era de su mismo tipo y fue potenciado gracias a la activación de su habilidad "Mar de llamas". En simples palabras, el Ascuas se volvió un poderoso movimiento que igualo al Lanzallamas.

—Vaya, nunca me lo hubiera imaginado. Gracias por la explicación, ha sido un gran combate —dicho esto, el joven guardo a su pokémon y se dirigió a la máquina de curación.

—Has dado un buen combate Hilda, y Tepig también lo hizo genial en ese último ataque.

Hilda dirigió su vista en su compañero que caminaba junto con ambos pokémon.

—Gracias Ash. Si no fuera por ti, jamás se me hubiera ocurrida esa idea para confrontar ese movimiento que me dificultaba la batalla —le sonrió, muy agradecida por su ayuda.

Ash comenzó a rascarse un poco la nariz —Yo no tuve nada que ver con tu victoria, si ganaste fue por tu propio esfuerzo junto a la de tu pokémon.

—Tal vez tengas razón —la castaña prosiguió a cargar a Tepig—. Ha sido un gran entrenamiento, incluso creo que ya estoy lista para el primer gimnasio.

Pasado un corto tiempo, nuestros héroes estuvieron saliendo del establecimiento con una meta en específico. Ash estaba emocionado por la experiencia que vivió en aquel club, era algo nuevo que conoció en su viaje, y sabía que no sería lo primero que tendría en Unova.

—Esa batalla estuvo genial —dijo con total satisfacción, Pikachu lo apoyo.

Hilda saco un mapa de su mochila —Ahora hay que dirigirnos hacia ciudad Striaton.

Ash alzo el puño mientras caminaba —Siguiente parada, ciudad Striaton.

En el momento que se encontraban en las afueras del edificio, una extraña sombra paso justo delante de ellos para irse a otra dirección del establecimiento.

—¿Qué fue eso? —se preguntó Hilda, un poco asombrada.

—No lo sé. Pero hay que averiguarlo —Ash se fue corriendo hacia la misma dirección donde se había ido aquella sombra, Hilda decidió seguirlo.

En el transcurso de la búsqueda de aquella misteriosa sombra, ambos entrenadores se toparon de casualidad con el encargado del club.

—¡Ah! Muchachos, ¿qué hacen aún en este lugar? —les pregunto.

—Estamos buscando una extraña sombra que iba corriendo hacia aquí —respondió la entrenadora, un poco agotada por correr.

—¿Una extraña sombra? —Don George se tocó la barbilla, entonces reconoció a lo que se refería—. Hum... Así que ustedes lo han visto.

—¿Usted sabe lo que es?

—Si muchachita. Se trata de un Tepig abandonado.

—¡¿Un Tepig?! —dijeron al unísono, mostrando un rostro impactado.

—Sí, es algo triste. Ese Tepig le pertenecía a un entrenador que vino aquí hace dos meses, aquel joven tuvo un combate con otro entrenador, pero resulto que había perdido, fue entonces que aquel entrenador lo amarró con una soga y se marchó del lugar. Yo trate de liberarlo, pero al romperse la cuerda, Tepig salió huyendo.

—No puedo creer que un entrenador se atreviera a abandonar a su pokémon de esa manera —dijo Hilda, con una mirada llena de rabia.

Ash que había escuchado todo, apretó los dientes con fuerza.

—Voy a encontrar a Tepig —sin esperarse, corrió con el objetivo de encontrarlo. Hilda que entendió la reacción de su compañero, también fue a su misma dirección.

—¡Ash! Yo también voy ayudarte. Nunca me ha agradado ver a un pokémon abandonado, y tengo la solución para encontrarlo. ¡Sal, Tepig! —con suma agilidad, lanzo su poké ball en el aire, saliendo del destello su pokémon inicial—. Tepig, necesito que uses tu rastreo para encontrar a otro Tepig que se ubica en esta zona.

—Ya veo. Vas a encontrarlo por su aroma —Ash no tardo en comprender su plan.

Tepig comenzó a olfatear la zona, concentrándose en buscar su olor, cuando lo capto, el pokémon se fue corriendo hacia la dirección donde este se ubicaba.

—Sigamos a Tepig —recomendó el oriundo de Kanto, ambos entrenadores fueron siguiendo al pokémon de fuego.

—Espero que puedan encontrarlo —fue lo que dijo Don George antes de entrar al edificio.

Luego de seguir al Tepig de Hilda, ambos estuvieron en un callejón sin salida, entonces observaron de nuevo a aquella sombra que parecía asustado.

—Al fin lo encontramos —dijo Ash, viéndolo con determinación, revelando que se trataba de un Tepig.

—Ahora entiendo porque no se podía reconocer —Hilda observo con pena el estado del pokémon—. Este Tepig está mal nutrido.

Ash se acercó con precaución —Tepig, he venido a ayudarte.

El pokémon retrocedió con miedo, no confiaba en sus palabras.

—Tranquilo, no te voy a hacer nada —cuando estuvo cerca, noto las cuerdas que estaban sujetadas en su hocico—. Ahora entiendo porque no puedes comer.

Ash sostuvo con cuidado al pokémon, mientras intentaba liberarlo, pero Tepig comenzó a sacudirse hasta que termino mordiendo la mano del entrenador.

—¡Ash! —grito Hilda, preocupada por el chico de tez morena.

—Tepig, tranquilo, solo quiero ayudarte —reprimió un poco el dolor, entendía el sufrimiento que pasaba el pokémon. Tepig comenzó a abrir su boca lentamente y luego se calmó momentáneamente. Ash entendió que ahora el pokémon le creía, entonces continúo con su acción—. Esto podría dolerte un poco, pero te podrá liberar de esas cuerdas.

Ash hizo algo de esfuerzo en desamarrar las cuerdas que aprisionaban al pokémon, cuando por fin pudo liberarlo, pudo notar el rostro aliviado de Tepig.

—Bien, eres libre de esas cuerdas —le aviso, luego dejo al pokémon en el suelo.

—Se ve que tiene hambre... —Hilda rápidamente saco algo de su mochila—. Ten, es comida pokémon.

Tepig olfateo la comida que la castaña le había dejado en el suelo, entonces comenzó a comerlo de inmediato.

Ash se agacho a su altura —Veo que a Tepig le encanta —noto como el cuerpo del pokémon se encontraba sucio, entonces de su mochila saco una toalla para comenzar a limpiarlo sin problema alguno—. Ahora te ves bien, Tepig.

El pokémon se expresó con felicidad por lo ayuda del muchacho.

—Ash. ¿Ahora qué pasará con Tepig? —pregunto Hilda, viendo la cara pensativa del entrenador.

—Lo he decidido. Tepig, ¿quieres acompañarme?

El pokémon cerdo agito su cola con entusiasmo, sabiendo ya su respuesta.

—Muy bien. ¡Pokébola, ve! —la esfera se movió por unos segundos hasta que al final se detuvo, Ash lo recogió mostrando un rostro contento.

—¡Wow! Nunca imagine que de esa forma se atrapada a un pokémon —se expresó con brillo en los ojos, jamás lo había visto de otra forma que no sea luchar hasta debilitarlo.

—Es algo que sucede muy a menudo en mis otros viajes, pero siempre lo he considerado como una amistad verdadera —Ash prosiguió a mostrarle la poké ball a su compañero eléctrico—. Mira Pikachu. Tenemos a un nuevo compañero en nuestro viaje.

—Así que has logrado capturar a Tepig —Don George apareció repentinamente—. Espero que puedas cuidarlo bien, muchacho.

—No se preocupe. Lo cuidaré muy bien —dijo con voz decidida.

El encargado de club, sonrió —Me alegro que el pequeño Tepig haya encontrado a un entrenador que sepa brindarle su amistad.

—Ahora que todo está solucionado, es momento de irnos hacia la próxima ciudad —Hilda guardo a su Tepig, mientras esperaba a su compañero de ojos cafés.

—Hasta luego, Don George —Ash alzo la mano en forma de despedida.

—Adiós chicos. Espero que su entrenamiento les sea beneficioso en su camino como entrenadores —se despidió de igual manera.

Así nuestros héroes se marcharon del pueblo con rumbo hacia su siguiente destino.


Era de noche en pueblo Accumula. Dentro de las habitaciones de un hotel lujoso, Ghetsis tenía una conversación secreta con tres de sus subordinados.

—Mis queridos creyentes, les tengo una petición que dar para lograr cumplir con nuestros ideales —hablo el hombre con voz amistosa.

—¿De qué se trata señor? —pregunto uno de ellos.

—Deben ir a la siguiente ciudad. Necesito que vayan a investigar a una persona que tiene información valiosa sobre el humo de los sueños —les mostró una foto de aquella persona.

—Es todo un honor ser elegidos para esta misión. Lo haremos, señor Ghetsis —los tres sujetos hicieron una reverencia, luego se marcharon de aquella habitación.

Pero sin que se dieran cuenta, un Woobat había escuchado toda la conversación además que llevaba consigo una pequeña cámara colgada en su cuello.

—Oyeron lo que han dicho —dijo Meowth, mirando con astucia a sus dos compañeros.

James preparo sus cosas —Sí. Tenemos que irnos de inmediato a la siguiente ciudad, he impedir que lo obtenga primero.

—¡Je! Será divertido arruinar sus planes —Jessie mostró una sonrisa sádica.

En el mismo hotel, respectivamente en la azotea. N veía el cielo oscuro con tanta paz y serenidad, hasta que sintió la presencia de alguien.

—Has llegado —menciono, sin voltearse—. ¿Cómo te fue en la plaza?

—Fue divertido. El discurso ha salido muy bien según lo planeado.

—Ya veo. ¿Ahora qué harás exactamente? —se volteó, sonriéndole.

—No es obvio. Voy a empezar con mi verdadero ideal —respondió, viendo el cielo que estaba adornado por una luna llena junto con las estrellas.

—Eso significa que comenzarás con el proyecto que ideamos ¿no? —rió de forma leve.

—Sí. El proyecto "Liberación" ha comenzado —hablo con decisión, recordando el rostro de cierto entrenador que conoció.

Esta historia continuará...