Hola a todos
Primero que todo mil disculpas la tardanza, pero estaba con asuntos de la Universidad que ya han sido solucionadas. Les dejo este buen capítulo, lleno de intriga y un poco más de cercanía entre nuestros protagonistas.
Alrak990: Espero sigas pensando lo mismo de este capítulo, me dices si te gustó más o menos…Saludos.
Luisamelanie: Este capítulo está libre de Ron jajajaja, espero te guste, me dices si aún sospechas solo de ellos.
Carmen: No te preocupes mucho por la correspondencia, ten ojo en otra cosa jajaja,
Ahora sin más que decir les dejo este lindo capítulo.
Cariños
B.L. Davis
-Feliz navidad, Granger- de pronto dijo el rubio rozando sus labios con los de ella.
-Feliz navidad, Malfoy- ella puso sus brazos alrededor de su cuello continuando el roce de sus labios sintiendo cosquillas en su estómago con los ojos cerrados.
Al igual que en su recuerdo alguien los observaba, pero no eran los mismos ojos que en el recuerdo, ya que, a diferencia de esos, estos tenían el mismo color que los de Draco.
Sentían como si fuesen unos jóvenes enamorados, pues todo lo vivido en Hogwarts había sido olvidado y no entendían el por qué, pero de algo estaban seguros, pronto lo averiguarían y tenían claro que había alguien detrás de aquello. A pesar de todo, ambos no se arrepentían de su vida actual, de no ser de aquella manera, en ese momento tal vez no estarían juntos ¿o sí?
Fue él quien esta vez dejó sus labios actuar, acariciando los de ella, quien no tardó en responder, encantada por la electricidad que se formaba cuando ambos se besaban, ya que para ella era bastante estimulante y le gustaba mucho, además la hacía perderse en los labios del rubio, sin fijarse en lo que él podría estar haciendo.
Ella siempre había sido muy racional, pero cuando estaba con él perdía aquello en tan solo un beso, el que estaba agarrando fuerza, mientras el rubio ingresaba su lengua de serpiente en la boca de la leona, enredándose entre ambas, aumentando la intensidad de cada uno de los movimientos, demostrando cierta necesidad que tenían en el otro, en estar más cerca. Ella correspondía desordenado el cabello del hombre, que pegaba su cuerpo al de la Gryffindor, guiándola hacía la cama, cayendo Draco encima de Hermione, moviendo su cuerpo sobre el de ella.
Un pequeño gemido emitió la leona ante el tacto inevitable y aquel beso que volvía cada vez el ambiente más caluroso. Ella coló sus manos bajo la camisa del rubio, mientras el dejaba los labios de la castaña, ya que necesitaban respirar. Se miraron por un par de segundos, notando las respiraciones agitadas de ambos, algo que los excitaba de manera inmediata, pero en ese momento escucharon un ruido proveniente del cuarto de Rose.
Cuando todo no podía estar peor, comenzaron a escuchar pequeños pasos hacía la habitación que estaba usando Hermione. El Slytherin pareció molestarse, mientras le robaba un beso de manera rápida a la castaña.
-Mamá…-se escuchó desde la puerta y Draco se tiró rápidamente al piso, rodando bajo la cama, se sintió un adolescente. La chica se adentró en el oscuro cuarto en pijama, cerrando la puerta tras de ella.
- ¿Rose? -Preguntó de pronto Hermione, haciendo como si hubiera estado dormida, tratando de controlar su respiración- ¿qué pasa? - se incorporó sentándose en la cama.
-Escuché algo…-se acercó a la cama y se recostó a un lado-como un pequeño grito o algo así…-los ojos celestes de la mayor de sus hijos la miraba con cierto deje de duda.
-Seguramente fui yo-la pelirroja se sentó mirándola expectante-tuve una pesadilla…-mintió, aunque odiaba hacer aquello con su hija, mientras Draco evitaba no bufar debajo, esa era la peor excusa que había escuchado.
-Estás diferente-mencionó la menor mirando a penas a su madre- ¿qué soñaste? -cambió de tema, algo que la castaña había agradecido.
- ¿En qué sentido? -preguntó la mujer de ojos marrones tratando de respirar más pausado-no lo recuerdo, pero no debe haber sido bueno.
-No lo sé…mejor que hace un par de semanas-escuchó con tranquilidad- no había tenido la instancia para decirte-comenzó mirándola con sus ojos celestes-pero gracias por venir, sé que para ti no debe ser fácil.
-Gracias, supongo-sonrió pasando un mechón de su hija tras el oído-no tienes que agradecerme, es mi deber de madre…además no ha sido complejo.
-Pensaba que te llevabas muy mal con el padre de Scorpius-reveló la pelirroja mirando a su madre.
-Pasado-comenzó a explicar-de hecho, tenemos más en común de lo que piensas-respondió con naturalidad, no deseaba mentir a su hija.
- ¿El odio a papá? -Bromeó notando que Hermione negaba con una sonrisa- ¿qué cosa?
-No odio a tu padre- miro el techo un momento, tratando de no recordar lo sucedido en Paris, algo que hacía dudar aquel sentimiento por el pelirrojo-ambos sabemos oclumancia, peleamos por nuestros ideales, somos un poco obstinados, amamos en guerra, perdimos cosas importantes y daríamos todo por nuestros hijos.
-No le digas a papá que dije esto- sonrió un poco la menor a su madre- pero me agrada el padre de Scorpius, a pesar que todo el mundo diga que fue un cobarde en la guerra y todo eso…
-Él no fue cobarde-se apresuró a decir Hermione, mientras Draco se sorprendía por lo que decía la castaña- vivió su propia guerra…en la que solo él sabe si fue el triunfador, pero logró lo que muchos no.
-Cambiar de pensamiento ¿no? -la castaña asintió sonriendo a su hija- eso debe haber sido complicado, no creo que su familia lo apoyara mucho-dedujo la pelirroja mirando a su madre, armándose de valor par preguntar- ¿por qué escogiste a papá? Antes de todo, los veía y sentía que él no te merecía- Hermione iba a responder pero Rose continúo- No tenían muchos temas en común, no disfrutaban de lo mismo…Sé que él te valora mucho, pero como si fueses un trofeo de quidditch.
-Hija…-la detuvo la castaña, mientras Draco escuchaba muy interesado-no quiero que ustedes estén en medio de esto, no es justo-acarició el rostro de la pelirroja- quiero que tú tengas una visión de tu padre por sus comportamientos contigo, no por lo vivido conmigo-dio un suave beso en la frente de su hija.
- ¿Se van a divorciar? – Preguntó de pronto Rose, haciendo que cierto rubio afinara su oído.
- No lo sé, la decisión estará en sus manos, luego de las fiestas-se sinceró con su hija la castaña, mientras el rubio sonreía bajo la cama.
-Espero que acepte la propuesta y bueno está de más decir que yo me voy contigo-se apresuró a decir la joven abrazando a su madre.
-Mira nada más, ya es momento de ir a la cama-se puso de pie.
-Deja que duerma contigo-pidió Rose haciendo que Draco maldijera en su mente.
-Bueno- aceptó la castaña haciendo que cierto rubio negara- pero en tu cuarto, que aquí está un poco helado-se excusó Hermione, sin que su hija se percatara de algo, por ello, se levantó y se dispuso a ir a su habitación siendo seguida por Hermione.
El rubio aprovechó esa instancia para salir de su escondite, topándose con la mirada nuevamente, que lo veía desde el balcón. Al notar el color de ojos del intruso, supuso que sabía de quien se trataba e inmediatamente fue en busca de esta persona.
Al salir logró tomar por el brazo al perteneciente de esa mirada que los observaba sin aviso, Scopius, quien no puso resistencia al agarre de su padre y lanzó una mirada repleta de desdén a su progenitor. Aplicó un hechizo silencioso para poder llevarlo hasta la biblioteca, pues así hablarían tranquilos, sin Granger ni Rose cerca.
Cerró la puerta de la gran estancia y hechizó la biblioteca para que el sonido solo se escuchara en aquel lugar.
-Scorpius…No es lo que piensas-comenzó Draco con tranquilidad, cubriendo la puerta para que no escapara antes de hablar bien las cosas.
- ¿Qué cosa papá? -Dijo con cierta ironía el chico-ahhh ya sé, que te estas revolcando con la madre de mi novia en sus narices- lo miró con desprecio mientras comenzaba a dar vueltas por la habitación, como animal con vicios de jaula-no es necesario que me lo expliques, lo vi bastante bien…dime viejo ¿hace cuánto tiempo tienes una relación escondida con Hermione Weasley?
-Granger- corrigió con tranquilidad Draco, mientras su hijo solo lo miraba con desdén-desde antes que nacieras- dijo con naturalidad el rubio, mientras su hijo se acercaba enfurecido.
-ENGAÑASTE A MI MADRE CON ELLA- le gritó y Draco miró a su hijo con paciencia.
-Técnicamente eso aún no lo sé-respondió mientras su hijo alzaba la ceja como Draco siempre lo hacía-nos borraron los recuerdos en algún minuto, supongo que fue durante la guerra.
- ¿Qué? - Solo logró decir Scorpius mientras acariciaba su cien, sin entender nada- ella está casada y tiene una relación con el señor Weasley desde la guerra.
-Creía que te estaban educando bien, pero veo que debo reclamar a Hogwarts tu tarifa- rodó los ojos- ¿conoces el hechizo obliviate? – El menor asintió de mala gana- lo usaron en nosotros y hemos tenido las visiones de lo que vivimos en esa época- se sinceró con Scorpius quien no estaba muy convencido- ayudé pasando información de mortífagos a ella, además de desviar la ubicación de Potter, cuando escaparon…
- ¿De eso se trata esta locura? – se puso a reír Scorpius- de tu puta fama de mortífago cobarde- Draco se endureció- estás usando esto para limpiar tu imagen, a la madre de mi novia.
- ¿Eres idiota? -respondió de forma seria el rubio mayor- no utilizaría a Hermione para eso, me interesa saber lo que ocurrió, al igual que a ella.
- No te creo- interrumpió Scorpius, negando- ¿por qué la Señora Weasley se fijaría en ti? No tiene lógica.
-Granger- habló sobre las palabras de su hijo- francamente, no tengo ni idea y si no me crees, puedes averiguar por tus lados-le ofreció Draco- pero no metas a Rose en esto, hasta que su madre le cuente, no sería bueno ni para Hermione, ni para ella- se dio media vuelta y se fue dejando a su hijo con muchas ganas de seguir, pero él estaba cansado.
La mañana siguiente Narcissa se encontraba muy preocupada, pues su hijo y nieto no llegaron a tomar desayuno, mientras que Rose con Hermione disfrutaron de la hospitalidad de la mujer, quien estaba muy agradecida de tener a ambas en la mesa, mientras Lucius leía el Profeta.
Hermione pensaba que Draco estaba cansado por la noche anterior, por lo que prefirió ir a dar una vuelta al patio de la Mansión, el cual estaba lleno de colores. Su hija había decidido ir a ver a su novio, por ello se aventuró en solitario hasta una especie de invernadero inmenso, lleno de flores exóticas. Se acercó a oler una pero una mano le cubrió la boca y nariz, llevándola hacía atrás.
Todo comenzó a girar nuevamente, mientras la electricidad permanecía en su cuerpo. Sin embargo, en esta oportunidad sintió un miedo profundo.
-Tranquila, soy yo- susurró un rubio con mucho menos edad, pero con aspecto más cansado que nunca. Ella se puso a llorar de pronto y él la contuvo por varios minutos, luego Hermione lo miró bien y abrazó con fuerza- estoy bien, tranquila.
-Nunca se te ocurra volver a hacer eso- se tranquilizó un poco la castaña- han estado por atraparnos muchas veces y tengo miedo…
-Están pidiendo mucho dinero por ustedes- soltó sin anestesia Draco- pero solo los quieren llevar a él…no los mataran en el acto…estaré atento para que eso no ocurra.
-Draco, te pueden matar-tomó el rostro de él entre sus manos-por favor, no lo hagas.
-No dejaré que los dañen-sonrió de lado-es un riesgo necesario para que Potter haga lo que debe-ella negó y antes que hablara él la besó lentamente, recordando el sabor de su boca, hace semanas añoraba estar con ella y sentía el miedo, no solo el de Hermione, también el de él, en aquel intercambio de aires.
-Her…Her… ¿Hermione? - De pronto vieron su mundo caer al notar como Harry Potter se encontraba de píe mirando a ambos en estado de shock- ¿Qué mierda haces con él? Espera…-miró bien la situación-Ma Malfoy…
Todo volvió a girar a la Mansión Malfoy y el estado de ambos era igual que el de Harry al verlos. Draco ni si quiera había sacado su mano de la cara de ella y Hermione no le molestaba, porque estaba pensando la situación. Harry sabía, eso lo hacía uno de los candidatos en borrar su memoria, pero ¿se habrá querido unir al plan? ¿Qué pasó después de eso? La duda la iba a volver loca.
-Cuidado con las flores, son venenosas algunas-se limitó a decir Draco mientras quitaba la mano del rostro de ella.
- ¿Cuidado con las flores? ¿Cuidado con las flores? -preguntó Hermione indignada mientras lo encaraba- acabamos de ver como Harry se enteró de todo y solo dices…cuidado con las flores- respiraba entrecortado fulminando a Draco.
- ¿Puedes dejar de ser una histérica? – contra preguntó el rubio con tranquilidad- eso no dice nada…no sabemos que pasa después de ese recuerdo-trató de calmarla- cuando tengamos otro veremos si efectivamente Potter nos ayudó o no-tomó una de las manos de ella- no nos precipitemos y deja de ser histérica.
-No soy histérica…-se defendió la castaña luego de dar un pequeño golpe en el pecho de él, quien hizo teatro de ser agredido- Es solo que no quiero que sea él…-reveló la ex gryffindor con una lágrima en su mejilla.
Draco negó sabiendo lo complejo que sería para ella esa situación, pues era su mejor amigo. No sabía que pensar, pero en ese momento su mente estaba entre la posible traición de Potter y el descubrimiento de su hijo.
-Scorpius lo sabe…-soltó de pronto el rubio mirando a la castaña, mientras se apresuraba a dar dos pasos hacia atrás. Para él era mejor que llegaran todas las noticias malas de un golpe.
-pero…¿cómo?- Se puso pálida y se giró, mientras colocaba su palma en la frente, esperando la respuesta de él.
-Nos vio en tu habitación- reveló el hombre, quien de cierta manera se sentía libre por el hecho que su hijo lo supiera, pues él era su única preocupación real.
-¿Cómo se lo tomó?- Se giró mirando a Draco, estaba preocupada y ni si quiera quería saber los detalles de cómo lo hizo, más bien deseaba conocer la respuesta del novio de su hija.
-Como todo adolescente melodramático- respondió simplemente el rubio, quien le quitaba importancia- no me cree mucho sobre la pérdida de memoria, pero tranquila…no le dirá nada a Rose-notó como ella se relajaba un poco- eso es tarea tuya…
-Fantástico…Fántastico- ironizó la ex gryffindor mientras colocaba una de sus manos sobre sus labios negando- ¿por qué le dijiste todo Malfoy? Ahora tendré que contarle todo a Rose…
-No quería seguir mintiendo a mi hijo- dijo sincero mientras la castaña bufaba molesta- ¿acaso le estás ocultando algo muy grave? Escuché como ella te hablaba, solo desea tu felicidad…va a entender.
-No te pongas en la posición de Rose, porque es incierta-hizo una pausa-maldición, tengo una especie de relación con el padre de su novio-negaba, siendo Draco quien se molestaba.
-Lo siento Granger, lamento no ser Viktor Krum o cualquier otro idiota a quien presentarías a tus hijos-respondió molesto- pero no te preocupes, puedes decirle que todo fue momentáneo, porque descubriste que no era lo suficientemente bueno para ti.
- ¿A qué viene eso Malfoy? - Lo miró ofendida con los brazos cruzados.
- No dejas claro que pasará con Weasley y ahora te da terror decirle a tu hija que estás rehaciendo tu vida-arrugo la nariz mirándola-eres una cobarde-no se esperaba lo que venía, pero sintió e su cara la mano de ella, la tomó molesto- Al parecer la Hermione de la que estuve enamorado se quedó en esos recuerdos…porque claramente ya no es que yo no te merezca- la fulminó con sus ojos grises, mientras sentía su mejilla caliente por la reciente cachetada- tú eres la que no me merece- soltó la mano de ella, se dio media vuelta y salió del jardín, dejando a una Hermione sorprendida por su reacción.
Ambos siempre han sido orgullosos, pero en el fondo ella sabía el error, en el cual se estaba envolviendo. Estaba molesta con todo lo ocurrido, porque no quería a Harry como uno de los sospechosos de dejarla sin memoria y Scorpius sabía su relación con Draco, ¿cómo lo miraría ahora? Además, estaba enojada con ella misma, por no saber controlar sus impulsos y desquitarse con Malfoy, a quien no sabía si podría recuperar. El solo hecho de pensar en perderlo hacía que su estómago se revolviera, no por los recuerdos, más bien por como se sentía con él.
Hermione sabía que los días en la mansión serían más complejos de lo pensado, pero al ver a Draco indiferente a ella sentía que todo pasaría demasiado lento. Él la ignoraba y solo respondía cuando era estrictamente necesario, pero de tal modo que nadie más que ellos se dieran cuenta. También le costaba ver a Scorpius, quien tampoco se comportaba igual con ella, se notaba la distancia.
El menor del clan Malfoy actuaba de manera muy fría con su padre, provocando que Rose y Narcissa se preocuparan del tema. La matriarca de la familia decidió averiguar qué sucedía hasta que se encontró a Draco y Scorpius discutiendo en la oficina del mayor. La mujer se fue a la habitación continua y usó un hechizo en uno de los cuadros para poder escuchar y ver todo.
-Me llegó la carta hoy-Draco exclamó molesto, mirando a su hijo-No entiendo para que vas a Hogwarts si no aprendes nada-estaba siendo muy duro con el menor, quien ni si quiera tenía la cabeza agachada- te dije que no jugaras con eso.
- ¿Qué harán conmigo? ¿expulsarme? -Preguntó Scorpius con cierto deje de ironía entre sus palabras.
-Seria una sabia decisión, pero no ayudaría al daño provocado-se apoyó en su escritorio mirando fijo a su hijo- tal vez te lleven a Azkaban, de hecho, puedo enviar una lechuza para que te vengan a buscar.
-Eso sería muy conveniente para ti- lanzó de pronto el menor, mientras Narcissa veía todo horrorizada, sin entender lo que ocurría.
-No hables estupideces-negó Draco mientras se colocaba una mano en su barbilla-¿ves que no piensas? Te dije cientos de veces que no te metieras con giratiempo, eso no traería a Astoria de vuelta.
-Eres un hipócrita-Scorpius bufó y sintió una mirada de odio por parte de Draco, la cual por primera vez lo asustó y Narcissa solo quería salir ayudar a su nieto-tú…tú…lo usabas para ver a mamá y nadie te detuvo por años…te vi- miró el suelo.
-No vuelvas a insultarme así o te juro que la próxima vez que viajes en el tiempo será para ver tus momentos felices en Hogwarts, porque te envío a Durmstrang en un abrir y cerrar de ojos-Draco fue tajante y luego respondió con frialdad-la diferencia es que yo no salía corriendo a abrazarla o decirle mami…
-No te atreverías – Scorpius sentía como si le ardía la sangre- si lo haces juro que le cuento todo a Rose, a mis abuelos, a todo el mundo-trató desesperadamente de luchar contra la autoridad del padre.
-Hazlo -lo animó Draco como si no le importara- seguirás estando lejos en un lugar que no conoces.
-Tú solo me quieres fuera para vivir tu aventura con la Señora Weasley-en ese momento se produjo un silencio, el cual Narcissa sintió en su estado de shock por las palabras de su nieto.
-Granger-volvió a corregir Draco a su hijo-esto no tiene nada que ver con ella y lo sabes-dijo de manera calmada-solo tratas de amarrarte desesperadamente a una excusa para ganar esto, sin reconocer tus errores-negaba con su cabeza.
-Igual que tú cuando hablas de un supuesto pasado borrado-se burló el menor, mientras Narcissa escuchaba con atención- pasaste de ser un cobarde a un gran héroe encubierto-negaba igual que su padre- eres igual que siempre y lo debes aceptar…y aún siento vergüenza de ser tu hijo.
-Si no me crees es tu problema, no el mío- se sentó en uno de los sillones mirando hacia el patio-mañana comienzo los trámites para Durmstrang, pues me lo gritas a gritos entre tus continuas faltas de respeto-dio por finalizada la conversación Draco.
-Entonces mañana comenzaré a decir a todos tu aventura con la Señora Weasley- advirtió el menor de los Malfoy.
-Haz lo que quieras- dijo Draco mirando el patio, pero antes que el menor se fuera agregó- si quieres dañarme eso no hará nada, de hecho, eso herirá más a tu novia y su madre.
Scorpius sabía que tenía razón, pero sentía demasiada rabia en ese momento para pensar más en el tema. Salió de la oficina de su padre camino a su habitación, juntando fuerzas para contar todo a Rose.
Narcissa por su parte salió de su escondite y subió las escaleras a una salita que estaba sin nadie cerca, tomó un papel, escribió en este rápidamente, abrió la ventana hasta que su lechuza la reconoció y se llevó el mensaje. Bajó hasta la cocina a ver como resultaba todo para la cena, luego vio como su lechuza regresaba con una nota, por lo que volvió a subir a la estancia, abrió la ventana a la lechuza y leyó el mensaje "Listo". Sacó de una cajita sobre la chimenea polvos flú, para trasladarse a lo que parecía ser una cabaña bastante acogedora.
- ¿Qué podría ser tan urgente? -Se levantó de su asiento un moreno muy conocido por los Malfoy, al ser uno de los mejores amigos de Draco, Blaise Zabini.
Se escuchó nuevamente el sonido de las llamas de los polvos flú, de allí salió un hombre con pelos de azabache y ojos verdes, aquel conocido como el niño que vivió.
-Ellos están recordando-por fin dijo Narcissa provocando que Harry mirará sorprendido con una mano en su cabeza y Blaise simplemente se mantuvo como si nada, pero se sentó en el sillón, sabiendo que se venía una conversación larga.
CHAN CHAN CHAN
Un capítulo que comienza a revelar más sobre el pasado de nuestros protagonistas y quienes pueden estar involucrados en todo lo ocurrido.
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Cariños
B.L. Davis
