Cap10.- La Oferta y Los Cumplidos

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Antes de darme cuenta era Sakura Haruno, diseñadora de joyería. El sábado había llegado tan rápido y con él mis reuniones con los proveedores locales. Era mi reunión con Lance Cartwright y Maxwell Jackson de C&J Jewels lo que aún me tenía aturdida. Su compañía era la líder en suministros de joyería en Tokio y les encantaban mis bocetos.

—No puedo creer que esto realmente vaya a suceder —le dije a Chiyo mientras conducíamos de vuelta a Kioto.

—Estoy muy orgullosa de ti, Sakura. Les diste una presentación tan minuciosa que, ¿cómo podrían negarse?

—Y tan rápido —continué, todavía un poco en estado de shock—. ¿Ser capaz de empezar a vender productos en tan sólo dos semanas?

—Bueno, eso es muy inaudito, pero tienen que actuar tan rápido como sea posible con el fin de aprovechar el frenesí mediático. Además, es sólo lo establecido.

Los señores Cartwright y Jackson habían escuchado a Chiyo y mi presentación y mirado todos mis diseños. Para el final de la reunión estuvieron de acuerdo en dar una muestra rápida de mi diseño más rentable. Era el conjunto de un collar, una pulsera y un llavero, cada uno en la línea de virginidad y abstinencia. Eran piezas muy simples que podían ser fácilmente producidas en masa. Pero eran míos. Mis diseños. Mi línea de joyería. Y si se vendían bien, me dijeron que podríamos mirar para expandir esa línea.

—Aun así… no puedo creer que dijeran que sí.

Seguí balbuceando eso todo el viaje a casa y más o menos durante el resto del fin de semana mientras les transmitía las noticias a mis padres, Ino y Hinata.

Había estado tan ocupada que no tenía ni 5 minutos extras para pensar en Sasuke, lo que agradecía internamente, porque últimamente le daba más importancia de la que debía. Además él no se había tomado la molestia de buscarme, por lo que podría asegurar que en estos momentos nos repelíamos por igual.

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El lunes después de la escuela había repasado todas las cosas legales con Chiyo, su contable, su abogado y mis padres. Entonces, tan pronto como el timbre sonó el martes, me dirigí directamente al laboratorio de informática.

—¡Saku! — Ino tuvo que gritar ya que yo había dejado mi última clase con mucha prisa.

—Camina conmigo si quieres hablar. Tengo prisa.

—¿Qué es tan urgente?

—Tengo que conseguir algunas cosas hechas con Hinata.

Ino oyó el nombre de Hinata y suspiró más bien dramáticamente.

—¿Más de ese estúpido sitio web? ¿Cuándo van a terminar con eso?

La observación de "estúpido" picó un poco. —Es un proyecto en proceso, Ino. Lo sabes. Prometo que no será tan malo una vez que el nuevo sitio esté en marcha y funcionando.

—¿Cuándo será eso? Estoy cansada de que Hinata me robe todo mi "tiempo de Sakura"

—Hinata no te está robando tu "tiempo de Sakura". Mucho. — Ino me frunció el ceño, así que añadí—: La página web debería estar en funcionamiento en un par de días, y entonces no consumirá tanto tiempo. Además, tienes que pasar el resto del día conmigo.

—¿Así que vendrás conmigo? —jadeó Ino. Se veía tan feliz que podría explotar, pero su sonrisa desapareció tan rápido como había llegado—. Espera, todavía no te conté sobre la fiesta.

—¿Fiesta? —pregunté—. ¿Qué fiesta? Me dijiste que me llevarías en coche a Osaka hoy. Tengo que reunirme con la gente de "No Todo el Mundo lo está Haciendo".

—Oh, sí, lo olvidé completamente, pero eso está bien. Todavía podemos hacerlo. Sólo iremos allí primero y entonces vamos a la fiesta después.

—¿Qué fiesta? —pregunté otra vez.

—Es el cumpleaños de Gaara. Los chicos están haciendo esta enorme fiesta para él en el Viper Room, y tú y yo tenemos estatus VIP esta noche.

—¿Quién es Gaara?

Ino gruñó con disgusto. —¿Tralse? ¿Batería?

—Oh, cierto. Umm. Voy a pasar, gracias.

—¿Pasar? No puedes pasar.

—Bien. ¿Qué tal declinar respetuosamente?

—S, vamos. Será divertido.

—Es verdad. Al igual que fue divertido estar contigo y con Sai la última vez.

—Tú nos abandonaste.

—¡Me pregunto por qué! — Ino y yo de pronto nos mirábamos ferozmente la una a la otra—. Me prometiste que te comportarías y en lugar de eso me quedé atascada con Sasuke mientras tú y Sai tenían una fiesta para dos al otro lado de la mesa.

—Ya me disculpé por eso —se quejó Ino —. Es sólo que era todo tan nuevo. Ha pasado más de una semana ahora. Lo haré mejor.

Le creía, pero aun así. —Incluso si tú puedes, estaré realmente incómoda teniendo que salir con Sasuke.

—Sabes que Sasuke ya lo ha superado. Además, estará lleno de fulanas cabeza hueca para mantenerlo ocupado.

—Guau, esta fiesta sólo sigue sonando cada vez mejor. —Oh, sí, sarcasmo del duro ahí. No podía creer que fácil se olvidaba de "mi" pues mejor para mí.

—¡S, tienes que hacerlo! Si vamos todo el camino hasta Osaka no tendré tiempo de llevarte hasta casa y luego hacer todo el camino de vuelta a Tokio.

—Está bien —suspiré—. Tú ve a la fiesta. Estoy segura de que a Hinata no le importará llevarme.

Los ojos de Ino se estrecharon. —Bien. Llamaré a Sai. No debería estar fuera tan tarde en una noche de escuela de cualquier modo. Vamos a hacer algo diferente este fin de semana.

— Ino —suspiré otra vez—, sal esta noche. Es una gran fiesta. Eres VIP. Quiero que te diviertas con tus amigos.

—Pero…

—Sólo ve. Haré que mi madre me lleve. No le importará.

En ese momento una voz profunda nos interrumpió. —¿Necesitas un viaje a alguna parte, Saku?

—Por lo general —dije, intentando mantener la calma a pesar de lo que la sonrisa de Neji le hacía a mi corazón—. Uno de los contratiempos de no tener mi propio coche.

—Puedo llevarte a donde necesites ir.

Una de las ventajas de tener una mejor amiga como Ino es que a pesar de que la telepatía no existe entre nosotras, las palabras no son siempre necesarias para comunicarse. Ino y yo nos miramos la una a la otra y fue claro, no le había gustado la idea de que Hinata me llevara, pero quería y mucho, que yo fuera con Neji.

Le di a Neji mi mejor sonrisa porque no quería que pensara que estaba rechazándolo a él cuando rechazara su oferta. —Oh, eso está bien, Neji. Gracias, pero…

—No es ningún problema —insistió—. Si estás nerviosa por la cosa de la motocicleta, mi casa está a sólo unas pocas calles de aquí. Podemos caminar hasta allí y coger el auto de mi papá.

—No, no es eso. Es sólo que tengo que ir todo el camino hasta Osaka. No te pediría que me llevaras tan lejos.

—¿Qué hay en Osaka?

—La Fundación de "No Todo El Mundo Lo Está Haciendo". Tengo que entregar el cheque del dinero que produje y conseguir que me firmen algunos papeles.

Neji asintió con la cabeza y luego siguió mirándome un rato más. Sus ojos parecían estar buscando algo en los míos. Le hizo parecer intenso, de la forma en que lo había sido la primera vez que hablamos, pero no intenso de una forma aterradora. Bueno, quizás era miedo lo que hizo que mi interior se sintiera como si fuera a estallar de la emoción.

Justo cuando pensaba que en realidad podía explotar, Neji se encogió de hombros. —Estoy de ánimo para un viaje —dijo—. Pero deberíamos coger el auto de mi papá de todos modos. No me gusta andar de a dos en mi moto por la autopista.

Parpadeé dos veces. No es que yo quisiera disuadirlo de ello, pero no pude detenerme a mí misma antes de decir. —¿Me llevarías todo el camino hasta Osaka? Está a casi una hora de distancia. Por no mencionar que nos quedaremos atascados en el tráfico de camino a casa. En serio. No tienes que hacer eso.

—Vivimos en el sur de Kioto. El tráfico es un hecho. —Neji se encogió de hombros otra vez, como si no fuera una gran cosa en absoluto, sólo un paseo por la calle—. No tengo nada más que hacer hoy y estoy curioso por ésta fundación. Sería agradable echar un vistazo.

—¡Está bien entonces! —saltó Ino emocionada—. ¡Eso es impresionante por tu parte, Neji! —Ella se giró hacia mí y me dijo—: A menos que quieras que te lleve yo. Mandaré a paseo la fiesta por algo de tiempo de Ino y Saku, si quieres.

Curiosamente, fue el hecho de que Ino estaba dispuesta a deshacerse de su novio y de una noche llena de estrellas siendo una VIP lo que hizo que me sintiera completamente relajada para aceptar la propuesta de Neji.

—Si estás absolutamente seguro —le dije a Neji. Él sonrió y sentí mis rodillas empezar a temblar en respuesta. Tuve que apartar la mirada. Gracias a dios Ino estaba aún allí—. Tendremos tiempo de Ino y Saku más tarde —le dije—. Pásatelo muy bien esta noche. Asegúrate de que no acabas en un tabloide en alguna parte. Dile a Gaara feliz cumpleaños de mi parte, y dile a Sai que siento no poder ir.

Ino rompió en una sonrisa aturdida y siseó en mi oído—: Quiero todos los detalles mañana. —Mientras me daba un abrazo de despedida. Entonces salió bailando por la puerta, dejándonos a Neji y a mí de pie solos fuera de la puerta del laboratorio de informática.

Por una fracción de segundo fue demasiado incómodo como para decir nada, entonces Neji señaló con la cabeza hacia la salida.

—¿Vamos?

—Sólo tengo que repasar un par de cosas con Hinata antes de que nos vayamos. Debería llevarme sólo diez minutos. ¿Está bien?

—Por supuesto. Voy a llevar mi moto a casa muy rápido y te encuentro fuera, enfrente.

Rápidamente le di a Hinata una visión general de mi reunión de ayer con el abogado y el contable, y repasamos la pequeña lista que yo había hecho de cosas que necesitábamos tener en nuestro sitio web.

Una parte de mí tenía prisa por salir de allí mientras que otra parte continuaba con nuestra conversación. No sabía que era lo que me daba más miedo. Que saldría e Neji se habría ido, después de haberme gastado una broma muy cruel o que estaría allí, esperando pacientemente por mí.

Estaba esperando, por supuesto, exactamente donde dijo que lo haría, en el Range Rover de su padre. Miraba hacia abajo y no me vio cuando salí. Eso fue bueno porque me dio un momento para calmar mis nervios. Tomé una profunda respiración, tragué saliva y reuní cada onza del coraje que Virgen Saku tenía para ofrecerme, entonces abrí la puerta del pasajero.

—Eso fue rápido —dijo Neji alegremente mientras terminaba de escribirle un mensaje a alguien. Miré el reloj de su salpicadero. Había pasado más de quince minutos de los diez que dije que me llevaría.

Me abroché el cinturón de seguridad, incapaz de aliviar el sentimiento de autoconsciencia.

—De verdad Neji, gracias otra vez por hacer esto. Muchas gracias.

—Ya sabes lo que dicen "cuando se hallan al servicio de sus semejantes, sólo están al servicio de su Dios". No te preocupes. Estoy feliz de ayudar.

—Yo… —me detuve, perpleja por lo que acababa de oír.

La cara de Neji se quedó a la espera de que yo dijera algo. Me tomó un minuto para llegar a una respuesta porque era tan sorprendente escuchar a un chico tan normal, tan popular citando las Escrituras. —¡Vaya! —me reí—. Realmente te va estudiar la Biblia, ¿no?

Esbozó una sonrisa cuando me burlé de él. —¿Eso te molesta? — preguntó. Me tomaba el pelo también, pero me di cuenta de que tenía curiosidad.

Me imaginé que Neji era la clase de chico que valoraría la honestidad, así que le di mi propia mirada escrutadora y pensé muy en serio antes de responderle. —Es un poco extraño —admití—. Pero parece adaptarse a ti. Además, ¿Cómo puedo yo hablar? Soy la chica que se puso de pie sobre una mesa en el comedor y profesó su virginidad a las masas.

Miró en mi dirección otra vez, la esquina de su boca elevándose.

—Tú estás bien, Saku.

Estás bien, Saku. ¿Bien? No estaba bien. ¡Estaba teniendo un ataque al corazón! ¿Estaba mal que una sencilla declaración me produjera tanto placer que sentí que podría vomitar?

Una vez más me encontré sin palabras, pero Neji vino en mi rescate preguntándome acerca de mi afición al voleibol. Cambió de tema con tanta facilidad que me atrevía a creer que entendía el efecto que tenía en las chicas y se había convertido en un profesional en ayudarnos a superarlo.

Era imposible no relajarse con él, y cuando nos detuvimos enfrente de la pequeña oficina del deteriorado centro comercial apenas podía creer que ya estuviéramos allí. Era un poco decepcionante tener que bajarnos del coche.

No dijimos nada mientras entramos. Neji retrocedió unos pasos, dejándome hacer lo mío. Se acercó a una pequeña mesa abarrotada y empezó a echar un vistazo a los panfletos mientras yo me dirigía al mostrador.

Había una mujer joven sentada a un escritorio que parecía estar a mediados de los veinte. Jadeó cuando me vio. —¡Virgen Saku! —exclamó y entonces gritó por detrás de ella—: ¡Tsunade, es ella! ¡Está aquí!

Mientras la mujer se acercaba a mí corriendo, una mujer mucho mayor salió de la trastienda y se unió en su emoción. —Esperábamos que vinieras —dijo la mujer mayor—. ¡No podemos agradecértelo lo suficiente! Soy Tsunade Senju, la cabeza de la organización, y ésta es Shizune. ¡Es un placer conocerte, Sakura!

Toda su efusividad me hizo sentir un poco incómoda. Di un paso hacia atrás y saqué un sobre de mi mochila. —Supongo que habrán oído.

—Cariño, habría sido imposible no hacerlo. Nuestros teléfonos han estado sonando sin parar desde que tu entrevista salió en el aire. ¡Hemos recibido más donaciones esta semana de lo que habíamos hecho en los últimos seis meses!

—¿De verdad?

—Bueno, no fue tan difícil de hacer. No es fácil para un grupo como el nuestro obtener mucha exposición. Normalmente tenemos que solicitar nuestros fondos y, por desgracia, conseguimos que se rían un poco.

—Conozco el sentimiento —dije.

—Bueno, te están tomando en serio ahora. —Shizune se rió —. ¿Cuál es tu secreto?

Empecé a ruborizarme otra vez, así que le tendí el sobre de mi mano. —He venido a darles esto. Es el dinero que gané en el festival. Novecientos ochenta y tres dólares.

—No es nada menos que un milagro —dijo Tsunade.

Las dos mujeres de pie frente a mí parecían tan desconcertadas por la situación como yo. Los ojos de Tsunade incluso se empañaron un poco. Casi hizo que no quisiera admitir la otra razón por la que fui. — Hum —dije, moviéndome inquieta—. En realidad, hay más.

—¿Más? —jadearon a la vez.

Saqué el conjunto de documentos que mis abogados habían elaborado. —C&J Jewels ha acordado producir algunos de mis diseños de joyería. Lo llamarán la línea Virgen.

—Realmente lo hiciste —dijo Neji, dejando el papel que leía y uniéndose a nosotras junto al mostrador—. ¡Saku, eso es genial!

—Es increíble —acordó Tsunade.

Todo el mundo me miró con admiración, incluso Neji. Me sonrojé más profundamente de lo que jamás me había sonrojado en mi vida, y rápidamente intenté conseguir ir a la conversación de nuevo.

—Lo que pasa es que no sé si se venderán o no, por lo que puede que no sea mucho, pero C&J ha acordado donar el diez por ciento de todas las ganancias de joyería Virgen a la Fundación "No Todo El Mundo Lo Está Haciendo". Sólo necesito tu firma en un par de papeles.

Tsunade empezó a llorar.

Después de que la señora se calmó lo suficiente para firmar el acuerdo e hizo todas sus preguntas, vi mi oportunidad para salir de aquí. —Bueno. —Me levanté precipitadamente—. Esto ha sido muy agradable, pero deberíamos irnos ahora. Va a llevarnos mucho tiempo regresar a Kioto a ésta hora del día y aún tenemos muchas tareas.

—¡Oh, no! ¡Espera! —Tsunade saltó de su asiento antes de que pudiera salir por la puerta—. ¡No puedes irte ya! Todavía tenemos algo que nos gustaría pedirte.

Neji y yo nos miramos el uno al otro, y me obligué a sonreírle a la mujer, sentándome de nuevo. Tsunade y Shizune brillaban cuando Shizune empujó un sobre hacia mí. Mientras yo lo abría y exploraba su contenido, Tsunade dijo—: Nos gustaría que te unieras a nosotros, convertirte en la cara de la Fundación "No Todo El Mundo Lo Está Haciendo".

—¿Perdón? — seguramente mi cara era épica, eso no lo tenía contemplado ni en mis más descabellados sueños, lo más seguro es que estuvieran locas estas dos—.

—Queremos que seas nuestra portavoz —dijo Shizune—. Usaríamos tu rostro en todos nuestros panfletos y, por supuesto, promoveríamos V es por Virgen. Sólo sería un trabajo por tu parte tanto como tú quieras que lo sea. Podrías decidir ser sólo nuestro rostro, o podrías ser un orador habitual. Podrías aparecer en alguno de nuestros eventos principales. O, si lo deseas, nos encantaría que realizaras un recorrido por escuelas. Visitarías todas las escuelas secundarias del sur de Kioto hablándoles a los chicos acerca de tu historia y tus experiencias y de tu decisión de esperar.

Estaba tan aturdida, que me quedé sin palabras. No podía ni siquiera mirar a las dos mujeres a los ojos. Continué echando un vistazo entre los diversos panfletos y folletos que me habían dado, tratando de imaginármelos a todos con mi cara en ellos.

—Alguien como tú podría realmente hacer la diferencia —susurró Tsunade mirándome.

¿Yo? No podía creer que quisieran que los representase. ¡Yo! Ser la que se levantara enfrente de cientos de personas. Yo, ser el rostro de toda su empresa.

Era abrumador. Y terrorífico.

—Hum —dije, porque aún esperaban una respuesta—. ¿Puedo pensar en ello?

—Por supuesto.

—Está bien. —Una oleada de alivio vino sobre mí. Reuní todos los papeles y los metí de nuevo en el sobre y me puse de pie otra vez—. Voy a pensármelo un poco y me gustaría hablar con mis padres sobre ello, pero me pondré en contacto con ustedes pronto. Gracias. Es una oferta muy halagadora.

—Cualquier cosa que podamos hacer para mantenerte —dijo Tsunade con un guiño—. Tú eres una joven muy especial, Saku.

Me miraba con tanta admiración que salí de allí lo más rápido posible. No caí en la cuenta de que Neji había sido testigo de todo eso hasta que estaba de regreso en el Range Rover. Era dolorosamente tranquilo. Me arriesgué a echar una mirada y él me miraba con ese aspecto fresco, intenso en sus ojos. El que nunca podía averiguar qué significaba.

Tragué saliva de nuevo y jugueteé con el gran sobre encima de mi regazo, pero no tenía ni idea de qué decirle. Miré el reloj del salpicadero. Eran las cinco y media. El peor momento del día para intentar cruzar la mayor área de Osaka. Este iba a ser el viaje más largo que jamás hubiera hecho.

Neji siguió mi mirada y entonces rompió el silencio.

—No tiene sentido que intentemos conducir de regreso ahora mismo —dijo, dándome la más hermosa sonrisa que había visto alguna vez—. ¿Estaría bien si te llevo a una cena de celebración en su lugar?

No sé por qué la invitación fue un shock.

Ya me había pedido salir una vez antes y me había llevado todo el camino a través de Osaka sólo para ser amable. Pero, aun así, Neji Hyuga pidiéndome salir a cenar era sorprendente. En una forma "un sueño hecho realidad", por supuesto.

—Hum —dije, sonrojándome por millonésima vez hoy—. Eso realmente me gustaría.

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~Q~

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Si me hubieras preguntado hace un mes si pensaba que alguna vez estaría en una cita con Neji Hyuga, te hubiera dicho que era más probable que fuera abducida por extraterrestres. Incluso ahora, me llevó a un paseo y sugirió una cena como alternativa a sentarse en el estacionamiento de la autopista 605, pero a medida que caminábamos por las calles de Old Town Osaka, todavía no estaba segura de si Neji y yo estábamos en una cita.

Empecé a replantearme mis dudas cuando sugirió una cena en un bonito y pequeño lugar italiano en vez de un lugar como Rubio's o California Pizza Kitchen. El restaurante era uno de esos pequeños lugares que podrían calificarse como que tenían ambiente. Estaba oscuro dentro y tenía velas en todas las mesas. Incluso había alguien tocando el piano en la esquina. Me sorprendió que no necesitáramos reservación, pero era un poco temprano para la hora de la cena.

Reservación o no, el lugar gritaba cita.

¡Estaba en una cita con Neji Hyuga! Estaba tan nerviosa que apenas podía dejar de temblar. Después de que el camarero nos trajera palitos de pan y tomara nuestros pedidos de bebida me sumergí en mi menú, era más fácil que mirar a Neji al otro lado de la mesa.

Después de un vistazo en su dirección, me di cuenta de que no había abierto su menú. Miró mi expresión curiosa y sonrió.

—Siempre juzgo un lugar italiano basándome en su lasaña — dijo—. Si es mejor que el de mi tía Ani, sabré que he encontrado un ganador.

Ese comentario fue tan lindo que me hizo reír y como por arte de magia, la tensión entre nosotros se había roto.

—¿Cuántas veces ha pasado? —le pregunté.

—Nunca —admitió—. Mi tía Ani hace la mejor lasaña en el mundo. Es dueña de un restaurante en Hiroshima, ayudo durante el verano. —Se rió ante el recuerdo y negó con la cabeza—. Siempre me hace servir mesas y deja a mi primo Ten lavando los platos porque siempre coquetea con las clientas.

La conversación fue casual durante la cena mientras Neji me hacía todo tipo de preguntas y me contaba historias sobre todas las bromas que le jugaba a su desesperado primo Ten mientras crecía. En el momento en que habíamos terminado nuestra cena, sentía como si conociera a Neji toda mi vida.

—¿Así que cuál es el veredicto? —pregunté cuando terminó su lasaña—. ¿Puede competir con la de la tía Ani?

Neji se quedó mirando el plato vacío con esa mirada escrutadora que a veces me da, luego sonrió.

—No. Pero aun así era bueno. ¿Cómo estuvo lo tuyo?

Yo había pedido rigatoni.

—Excelente —dije con sinceridad—. Comí demasiado.

Justo cuando confesé mi exceso, la camarera volvió y preguntó si nos gustaría algún postre.

—Oh —dije, alcanzando mi estómago lleno—. No creo que pueda…

—Vamos, Saku —interrumpió Neji—. ¿Dónde está tu sentido de la aventura? Se supone que esto es una celebración después de todo.

Contuve un gemido.

—Bien, voy a compartir uno, pero tienes que comerte la mayor parte.

Neji se echó a reír.

—Trato hecho.

Cuando la camarera volvió con un tiramisú y dos tenedores, Neji lo empujó hacia mí.

—Las damas primero.

Mientras tomaba un bocado, él finalmente llevó la conversación hacia los acontecimientos del día.

—Felicitaciones por la línea de joyería, Saku. Es realmente genial.

Empujé el postre hacia él y agarró su tenedor.

—Gracias —dije, haciendo mi mayor esfuerzo para no sonrojarme—. Es bastante sorprendente. Estaba tan sorprendida cuando esos tipos quisieron una reunión. Todavía no puedo creer que hayan aceptado mi propuesta. De hecho, no puedo creer que nada de esto haya ocurrido, la campaña, la página web, las entrevistas de prensa…

—¿La canción? —bromeó Neji—. No olvides la canción.

—¡Ja! Confía en mí, no me he olvidado de la canción.

—A mí me gusta. Es pegadiza.

Cuando levanté la vista, Neji luchaba con una sonrisa—seguía bromeando. Rodé mis ojos y decidí no entrar en esa conversación. En lugar de eso dije—: Y luego está esta cosa del vocero. Todo es una locura.

—Seh, es genial.

—¿Genial? —Sacudí mi cabeza, incrédula—. No puedo creer que me quisieran como la cara de su fundación.

—Yo sí.

Neji no sonreía más. Él me miraba, cien por ciento serio y tenía de nuevo esa intensidad en sus ojos. Alcancé mi agua helada y comencé a tragar saliva.

—Hay algo en ti, Saku. Eres una líder nata. Creo que es esa actitud sin-miedo.

—¿Sin miedo? —¿Hablaba en serio?

—¿Cuándo te pusiste de pie sobre la mesa en el comedor? —Río de nuevo—. Fuiste feroz.

—Eso —argumenté, tratando de no reírme—, fue un momento de locura temporal. Después de todo lo de Sasori, fui empujada hasta el límite.

—Pero no saltaste. Luchaste tu camino de regreso a través de la multitud hacia un terreno más alto. Obligaste a la gente a verlo desde tu perspectiva, a respetarte. Prácticamente iniciaste una revolución.

—Oh, seh, estoy eligiendo permanecer virgen hasta que me case. Soy una rebelde real.

Nos reímos mucho sobre eso, pero una vez estábamos de regreso en el auto y de camino a casa, Neji se puso serio.

—Me dijiste que hay ciertas personas en el mundo que pueden hacer que cualquier cosa luzca genial.

—¿De verdad vas a discutir eso? —le pregunté—. ¿Necesitas que te recuerde que convenciste a Nagato y Konan para hacer el reto de abstinencia?

Neji sonrió, pero no perdió la concentración.

—No, estoy seguro que es cierto, pero hacer cosas geniales es una cosa. Tú eres el tipo de persona que puede hacer cosas importantes.

El cumplido me dejó sin habla. Nos sentamos en silencio por un minuto, y estoy bastante segura de que fue intencional por parte de Neji. Pienso que quería que lo que dijo se asentara antes de continuar hablando.

—Creo que deberías hacerlo —dijo finalmente—. Ser la cara de la Fundación "No Todo El Mundo Lo Está Haciendo". Personas como tú. Te escuchan. Realmente puedes hacer una diferencia.

Una vez más, fui arrastrada por el silencio, abrumada por sus palabras. ¿Tenía Neji realmente tan buena opinión de mí? Miré al sobre de papel en el tablero y traté de imaginar mi cara en los folletos. Traté de imaginarme a mí misma yendo de escuela en escuela y contándole a los niños sobre mi elección, contándoles sobre mi madre biológica y lo que pasa si no piensas lo que haces. Parte de mi quería hacerlo, pero una parte de mí estaba aterrada de sólo pensarlo.

—No sé si puedo —admití—. La joyería en el festival, en frente de nuestros propios compañeros era una cosa, pero esto es diferente. ¿Estar en la mira de ese modo? ¿Ser un modelo a seguir? Eso asusta más que de un poquito.

—Sakura, si hay una cosa que aprendí sobre ti en el último mes, es que no te falta coraje. Es por eso que me gustas tanto. Ver por lo que atraviesas me hace desear ser no tener miedo a ser yo mismo.

Levanté la vista y me sorprendí de ver una pequeña pista de color rosa en las mejillas de Neji. Se encogió de hombros y luego se obligó a decir—: Cuando estoy cerca de ti, siento que puedo hacer eso.

Ese fue el cumplido más sincero que nunca nadie me había dado, estaba más atónita que halagada en el momento.

—Eres Neji Hyuga —dije cuando pude hablar—. El chico más popular en toda la clase del último año. Si buscáramos la palabra "genial" en Wikipedia habría una foto de ti. Tu nombre está escrito en el cuaderno de casi todas las chicas de la escuela con pequeños corazones alrededor. ¿Cómo puedes tener miedo de ser tú mismo?

—Saku —dijo Neji en un tono que sugería que estaba siendo ridícula—, soy un hombre virgen de dieciocho años de edad, que va a la iglesia todos los domingos, y no ve películas de clasificación R. No soy exactamente el alma de la fiesta.

—Pero…

—¿Crees que puedes citar las escrituras en torno a cualquiera? Si yo hiciera eso en la mesa del almuerzo, mis amigos se reirían justo al salir de la escuela. Pero es diferente contigo. Eres diferente. —Neji miró el sobre en el tablero—. Deberías hacerlo.

Me dio mucho que pensar. Todos sus cumplidos eran más profundos que sólo el intentar ser amable. Trataba de hacerme ver la situación y a mí misma en una forma que no tenía antes. No sabía qué hacer con eso. Con nada de eso.

No sabía qué pensar sobre Neji. Era tan intenso. Sabía que él pensaba todas las cosas que decía, pero no sabía si yo era la persona que le parecía pensar que era. No sé si podría serlo.

Estaba bastante tranquila la mayor parte del camino a casa e Neji parecía entender que necesitaba un poco de espacio. Necesitaba tiempo para procesar todo, pero después de unos veinte minutos de silencio podía sentir su mirada de reojo de vez en cuando.

—Lo siento —le dije con un suspiro—. No soy la compañía más interesante en estos momentos. Es mucho en lo que pensar.

—Está bien —dijo Neji—. Me alegra que te lo estés tomando tan en serio. Es una gran decisión.

Suspiré de nuevo.

—No sé qué hacer. Sé que dices que debería y es probablemente lo adecuado, pero no sé si puedo. Es mucha presión. —Dudé un minuto y luego admití—: Asusta.

Para mi sorpresa, Neji dijo—: Sé exactamente cómo te sientes.

—¿En serio?

Neji concentró su mirada en la carretera delante de él.

—Mis padres quieren que vaya de misión.

—¿Una misión? —pregunté confusa.

—Para mi iglesia —explicó Neji—. Ser un misionero.

—¿Quieres decir, esos tipos que tocan tu puerta vistiendo trajes y etiquetas de identificación a repartir biblias y esas cosas?

Neji se echó a reír.

—Exactamente.

—Está bien, me alegro de no ser tú. Eso da miedo.

—Mucho miedo —coincidió Neji—. Y al igual que a ti, sé que podría ser lo correcto, pero no estoy seguro de querer hacerlo. Esa es la razón por la que tu campaña de V es por Virgen me gusta. No se trata de tener sexo. Se trata de tomar decisiones por ti mismo. Toda mi vida mis padres han hablado acerca de mí yendo a la misión. Mi papa fue. Mi abuelo fue. Mi hermano mayor fue. Incluso mi hermana mayor fue. Todos esperan que vaya también, pero nadie me preguntó si quiero hacerlo. Tal vez lo hago, no lo sé, pero si voy quiero que sea porque quiero hacerlo, no porque mis padres quieren que vaya, o porque tengo miedo de lo que la gente dirá si no lo hago.

Y pensé que tenía presión con la que tratar. No tenía idea de qué decir y acabé soltando un profundo suspiro.

—Lo siento —dijo Neji—. No tenía la intención de descargarme sobre ti de esa manera. Es que, es lindo tener alguien que entienda.

—Seh —dije—. Es muy agradable. Gracias.

Neji miró hacia el camino nuevamente y tomó mi mano, dándole un apretón. Cuando no la dejó puse toda mi voluntad para no temblar.

¡Yo estaba de la mano con Neji Hyuga!

Cuando llegamos a mi casa, Neji me acompañó hasta la puerta pero no me intentó dar un beso, o incluso un abrazo de buenas noches.

—Fue realmente agradable conocerte mejor, Saku —dijo, dándole a mi mano otro apretón antes de alejarse—. Si no te asusté completamente esta noche, tenemos que salir de nuevo algún día.

No sabía que decir, así que sólo asentí.

—Gracias de nuevo, Neji. Por el paseo, por la cena, por escuchar… todo.

Él sonrió, una ligera y simple sonrisa.

—Buenas noches, Saku. Nos vemos en la escuela mañana.

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Continuara…

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ESTO NO ES UN NEJISAKU! ES 100% SASUSAKU!

Una vez aclarado esto, para que me paren de dar tomatazos! Agárrense porque vienen cosas así más adelante, vamos ¡Sasuke tiene que tener algo de buena competencia!

Muchas gracias por ir siguiendo el fic, y lamento enormemente la demora, mi plan es actualizarles por tarde el sábado como recompensa, los quiero y espero que sepan que sus reviews me hacen el día!

Nos leemos el sábado por tarde! Los quiero.

**Cualquier opinión de lo que quieran que pase es aceptada ^o^**

¿Quieren que a Sakura le dé un arranque y vaya a la fiesta?

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¿Merezco un REVIEW?