Arnold Pvd

No podía creer lo que estaba viendo, ahí estaba la chica que siempre había buscado, viéndome con asombro pero sin decir nada, me acerque lentamente para verla mejor, sus ojos azules, sus labios rojos, su cabello rubio.

Estaba apunto de besarla, pero esta se alejo de mi, ladeo su rostro

- Yo no soy la persona que buscas

Dijo para después irse corriendo, la agarre del brazo y la jale hacia mí, y la abrase

- No tengas miedo, Cecile

Le dije de una manera dulce, era la primera vez que sentía que mi corazón saldría del pecho y solo pasaba con ella. Ahora que la había encontrado no la dejaría ir, no importaba lo que pasara no la iba a dejar ir nunca.

- Te amo, Cecile.

Dije mientras levantaba su barbilla con mi mano y la besaba, un beso que para mi fue una eternidad no importaba que llegara Amber en ese momento. Era lo mejor así terminaría con esta farsa de que la quería.

Sentí como me empujo para terminar el beso, esta sonrojada y temblando

- Yo no soy la persona que buscas Arnold.

Dijo viéndome a los ojos, mientras unas lagrimas brotaban de sus ojos azules, intente acercarme nuevamente pero ella me lo impidió.

- La persona que buscas, esta en otro lado en este momento y necesita tu ayuda.

Dijo para después salir corriendo de ahí, intente seguirla pero se perdió entre la multitud.

Otra vez había perdió a Cecile, y necesitaba ayuda y vi a Mel salir del jardín se veía un poco agitada y con los ojos rojos. Me acerque para ver que era lo que pasaba.

Pero esta me alejo de un golpe, que había echo a hora, por que se comportaba así conmigo.

- Eres un estúpido Arnold

Dijo dándome un golpe en el hombro, no fue un golpe fuerte pero me dolió, su voz se notaba con tristeza.

- Paso algo?, ¿Alguien te lastimo?

Pregunte, pero cuando lo hice, Mel levanto la cabeza preocupada o eso pareció y salió de ahí.

Intente seguirla pero la perdí en la calle.

Fin Arnold Pvd

Mel Pvd

Todavía podía sentir sus labios, sobre los míos, ¡maldición! tenia que golpear a alguien, bonita noche para que decidiera ser rubia, recordatorio mental, jamás en este época tendré que ser rubia.

Corrí con todo lo que mis piernas me daban tenia que llegar antes de que alguna de las dos hiciera una tontería, no sabia si Arnold me seguía o no, pero ahora no me importaba era tiempo de callarle la boca a esa tipa o por lo menos hacer algo.

Por fin las encontré, estaban en el basurero de Hilwood, Helga estaba con moretones y Phoebe detrás de ellas, maldición! Si hubiera llegado un poco antes, esa estúpida no le hubiera tocado un pelo a mi madre.

- Por favor pataki por que no te das por vencida, crees que con ese cambio de Actitud el se fijara en ti.

Dijo amber que sonreía con malicia, esa estúpida sonrisa, la borraría de un golpe pero un golpe bien dado.

- Hey hueca, se puede decir por que demonios haces esto

Pregunte llegando y poniéndome enfrente de Helga

- Mira ya llego tu salvadora pataki, la gran samaritana Meli

- Hey estúpida te hice una pregunta y deja de llamarme Meli

- Yo te llamo como se me de la gana Grandshester

Dijo intentándome dar una patada, pero la esquive, no entendía el comportamiento de Amber, por que odiaba tanto a Helga a tal punto de dañarla psicológica y físicamente que ganaba con eso.

- ¡Helga despierta!

Escuche como gritaba Phoebe mientras veía como mi madre se desvanecía para caer en el suelo.

- No te distraigas Mel

Dijo al mismo tiempo que me daba una patada en el estomago haciendo que cayera de rodillas y escupiera sangre.

- El que se distrae pierde Meli querida, y respondiendo a tu pregunta ¿por que le hago esto a pataki? Fácil, quiero todo lo que ella tiene, el amor de un chico sobre todas las cosas, las amigas que están a su lado. Si es posible quiero su vida también.

Apreté mis puños con fuerza, por que demonios ella quería todo lo que mi madre poseía, eso lo pagaría no importándome las consecuencias.

- Estaba a punto de tener su reputación, pero llegaste tu, interfiriendo con todos mis planes, pensé que serias mi aliada, pero en eso fuiste mi enemiga, pero por que la ayudas?

- Eso es algo que una hueca como tu no lo entendería Amber, ella y yo compartimos un lazo que no pude ser roto por una persona como tu. Ella es más fuerte de lo que tú crees y es capaz de hacer más cosas que tú puedes hacer.

Sonreí, mi madre era una persona muy capaz, y eso era algo que yo no había podido ver de ella.

- Y te lo advierto querida, si tu tratas de hacerle algo, te la veras conmigo, ya que yo no soy una pequeña oveja.

- Si lo que digas Meli, pero tengo a Arnold de mi lado, el ara todo lo que yo diga por que soy la chica de sus sueños.

Me solté riendo, por dios, que clase de tipa era ella, mi padre ama y amara a mi madre por sobre todas las cosas, no importa lo que ella hiciera, ellos iban a estar juntos al final.

- Lo siento chica, pero este juego se acaba aquí.

Corrí hasta donde estaba ella, para darle una patada, pero la esquivo, era rápida, eso no lo podía negar.

Cuanto tiempo había pasado ya, media hora, una hora un poco mas, las dos estábamos muy lastimadas. Tanto que casi no podíamos mantenernos en pie.

- eres buena Grandchester, pero ya me canse de jugar contigo.

Dijo para dirigirse así ami e intentar golpearme, pero no lo consiguió, todavía tenia algunas armas que podía utilizar.

Odiaba las peleas de chicas eran estupidas realmente estupidas, por que ellas peleaban y mas que hacia yo peleando con ella, había venido aquí para unir a mis padres pero no para pelear con Amber, bueno si, pero no de esta manera.

La mañana siguiente había despertado, estaba en mi habitación, el cuerpo me dolió horrores, hace cuanto que no me peleaba así con alguien, será desde que estaba en secundaria y esa vez fue con un chico. Al que le había ganado por cierto.

Como termino todo, no lo se, si alguien había ganado de las dos no tenia la mas minima idea de quien halla sido, pero lo mas probable es que había sido un empate.

Intente levantarme pero con cada movimiento que hacia el cuerpo me dolió, sentí como la puerta se abrió y ahí estaba Arnold con una charola en la manos.

- No te debiste haber peleado así con Amber

Me regaño pero parecía preocupado, dejo el desayuno a un lado de la cama para después sentarse.

- me puedes explicar por que te peleaste con Amber?, cual que el motivo para llegar a ese extremo.

Me senté en la cama, para poder tomar el desayuno. Pero sentí que no me dejaría en paz hasta que le contara la verdad.

- ella se lo busco, que necesidad de molestar a Helga de esa manera. No entiendo por que sigues con esa tipa.

Dije con un puchero, haciendo que Arnold se riera

- Amber no están mala una vez que la conozcas, tiene un estilo encantador, como todas las personas.

- Por dios ella tiene de encantador lo que yo tengo de sincera

Vi como se me quedo mirando sorprendió, analice lo ultimo que había dicho, oh oh, dije algo que no debía, pero es que me saca de quicio que diga que Amber es encantadora.

- Es un decir Arnold, no te lo tomes toda tan literal … por cierto como supiste que me pele con ella.

- Phoebe estaba preocupada, por que te habías desmayado de repente cuando amber se fue. así que fui corriendo y las encontré a ti y a Helga desmayadas y me preocupe, llame a Gerald para que me ayudara a llevar a Helga a su casa y a ti te traje aquí.

- Gracias Arnold, por preocuparte, pero como veras estoy bien, un poco adolorida pero nada fuera de lo común.

Dije como si nada mientras me dolía el cuerpo a horrores, me levante después de que Arnold se fue tenia que ir a ver a Helga para saber como estaba, de seguro se había peleado con Bob o le había dicho algo respecto a los golpes.

Camine tranquilamente a su casa, el cuerpo ya no me dolía tanto y aparte era un sábado por la tarde, podía sacarla de su casa para después ir a comer un helado o algo así.

Llegue a su casa, esta casa me traía recuerdos tristes, no solía llevarme bien con la familia de mi madre, ellos no me querían y yo no los quería pero aun así quería que me aceptaran.

Estaba apunto de tocar la puerta cuando escuche una pelea.

- por que no eres como Olga, Helga, siempre nos traes problemas a casa.

Decía Bob, tal parecía que cuando la regañaba el no se equivocaba con su nombre.

- Tienes puras hijas perfectas no, es por que prefieres que Amber este aquí en mi lugar.

Grito Helga, por que sacaba a Amber, en este momento ella que tenia que ver con todo esto.

- No digas tonterías Niña, sabes que Amber jamás será una pataki

- Ella es una pataki, solo por que la tuviste fuera de matrimonio no quiere decir que no sea una.

Después de eso se escucho una cachetada mientras Helga salía de la casa enojada y yo me había escondido para que ella no me viera, mientras intentaba analizar la información.

Amber era hermana de Helga, una hija no reconocida de Bob y por lo tanto ti amia.

Un escalofrío recorrió mi cuerpo, definitivamente no la quería como tía.


Wao! ahora que pasara con Helga, que es lo que ara Mel?

Esto esta que arde.

gracias a las personas que me siguen y a las que comentan espero que este capitulo sea de su agrado y que les guste ^^