* Soledad Rodriguez Kurt está impactado con Blaine y viceversa.

Ya se irá sabiendo más sobre ellas.

* Yamii Leguizamon Las cosas es.tán sucediendo más rápido de lo nadie se hubiera imaginado

* Veronica Rucci Jajajaja, exacto... Los dos se sienten atraídos por el otro.

Santana no ha podida olvidar a Brittany, y ya se sabrán los sentimientos de la rubia al respecto.

* Nicol López Alcívar Las cosas están surgiendo y Blaine se ve asustado ante esto.

Santana y Britt tienen mucho que hablar, aunque la latina está confundida por las circunstancias.

* KmiiloBastidas Gracias. Poco a poco irá pasando, aunque la historia será más Klaine.

* AdrianaBotero2 Muy hermosos =)

* jeny Así es, y es que Kurt es muy atractivo.

Blaine va a tratar de evitarlo. No, eso no va a pasar.

* lety bl Hay una gran atracción, pero eso le asusta a Blaine.

Definitivamente las cosas se darán despacio, aunque te van a sorprender los avances que tendrán.

* Moontsee VR No me cansaré de decir que amo tus reviews y me hacen sonreír inmensamente.

Brittany decidió terminar abruptamente toda relación y contacto con Santana en esa época porque Blaine estaba de por medio y no quería lastimarlo, además que por un tiempo se volvió un lío por todo el remolino de emociones que sentía, y tomó la que creyó era la mejor decisión.

Santana sufrió mucho con ese rompimiento, y a pesar de los años, jamás pudo olvidar a la rubia que se robó su corazón.

Hay una enorme atracción entre ellos, y será confuso, sobre todo para Blaine porque jamás se había sentido así. Por su parte Kurt, luchará contra ser sólo amigos o intentar algo más cuando reciba las diferentes señales que el ojimiel le envía, o que él cree al menos que son enviadas.

Tan divina siempre, gracias por eso :') Me alegra inmensamente hacerte sentir de esa forma. No hay como sentirse como en el hogar, y si puedo lograr eso con mis historias, es una de las mejores cosas de este mundo, y no hay palabras para describirlo.

Jajajajaja, es que mis abrazos son así de grandes y apretados, cargados con todo mi cariño =)

Abrazo recibido y otro más enviado de vuelta \(*^-^*)/

* hummelandersonsmythe Sí, entre ellas hubo una pequeña historia.

Esa duda será despejada en los siguientes capítulos, pero te adelanto que algo pasó entre Santana y Kurt.

Jajajaja, sí, terminaron en el baño, pero realmente fueron a ducharse y a tratar de despejar sus mentes.

Dudas que sea hétero, y ahora Blaine también lo está dudando, aunque eso lo hace sentirse muy confundido.

* SoloGlee77 Muchas gracias. Qué bueno que te haya gustado.

* Chobits3 Me alegra que te gustara y que tus dudas se hayan aclarado. Aquí la actualización ;)

* NewNickName Es un mundo muy alterno jeje.

Blaine y Brittany creen ser héteros y se enamoraron, eso es definitivo.

Kurt y Santana tienen una amistad muy grande y una relación profunda, pero jamás ha habido algo romántico entre ellos. Ambos están conscientes de sus preferencias, aunque las esconden del mundo. Cuando se tratan con palabras dulces o se dicen que se aman, es sólo como amigos, como el ancla que han sido el uno para el otro durante tantos años, como los compañeros de vida que son.

Brittany tiene muchos conflictos internos, aunque trata de no mostrarlos.


CAPÍTULO 10:

"Momentos"


.

Blaine se encontraba descansando en una tumbona cerca de la piscina mientras se dejaba abrazar por los cálidos rayos del sol. La única prenda que llevaba era un short azul que le llegaba más arriba de la mitad del muslo.

Mantenía los ojos cerrados y movía la cabeza ligeramente al ritmo de la música que suavemente se reproducía en su celular.

El golpe de algo rebotando contra su pie lo hizo sentarse abruptamente y mirar hacia los costados. El objeto culpable de irrumpir en su momento de tranquilidad era una pelota de tenis.

Se inclinó para recogerla, extrañado de su presencia. ¿Quién podía haberla lanzado? ¿Cómo llegó hasta su patio? Sus vecinos estaban trabajando y supuestamente no había nadie en los alrededores.

El sonido del timbre interrumpió sus pensamientos, haciéndolo levantarse para ir a ver quién podía ser a esa hora.

Llegó a la puerta y abrió sin preguntar quién era o comprobar por la mirilla. La tranquilidad y seguridad del lugar era tal, que estaba acostumbrado a hacer eso.

- ¡Hola Blaine! Lo lamento mucho. Estaba jugando un poco y di un mal golpe, haciendo que la pelota viniese a dar aquí.

- Kurt – dijo con sorpresa, y no pudo evitar sonreír – Ho…hola.

El ojiazul lo observó inevitablemente de pies a cabeza y sus mejillas se tornaron rojas. Frente a él estaba el moreno usando únicamente ese short que no dejaba nada a la imaginación. Su piel bronceada brillaba con una ligera capa de sudor, su cuerpo estaba bien trabajado y con los músculos perfectamente definidos, sin llegar a ser exagerados.

- Ah… emm… ¿Podrías… d-darme mi pelota? – sacudió la cabeza alejando cualquier pensamiento impropio cuando sus ojos aterrizaron sobre el anillo en la mano del hombre de cabello rizado.

- Seguro, pasa – atravesó la casa con el ojiazul detrás de él, quien no podía evitar que su mirada vagase por aquella espalda tonificada y siguiera descendiendo hasta llegar a la cadera donde la prenda se ajustaba a la perfección, y luego estaban esas piernas torneadas que… – Kurt, Kurt… ¿me estás escuchando?

- Lo lamento, me quedé pensando en algo. ¿Qué me decías?

- Que no me imaginé que estuvieses a esta hora en casa ni que jugaras tenis.

- Ah… sí, es que hoy no tengo ninguna reunión ni nada, así que decidí quedarme en casa a descansar un poco, y como me aburrí, empecé a practicar. Estuve haciendo sombra unos minutos, pero no es lo mismo que jugar contra un oponente.

- Eso es cierto. Mmm… Si quieres… ya sabes – se rascó el costado del cuello – podría jugar contigo.

- ¿Te gusta el tenis? ¡Eso es genial!

- Sí, aunque hace un tiempo que no juego, así que estoy fuera de práctica, pero será entretenido. Si realmente quieres y no te importa que esté algo oxidado.

- ¡Claro, me encantaría! – expresó con demasiado entusiasmo – digo… estaría muy bien… Es que no he tenido con quien jugar y eso.

- Sí, seguro. Toma – le entregó la pelota – Entonces, vamos.

- ¿Ah?

- A jugar tenis.

- ¡Oh! ¡Oh sí! Sí, vamos.

- Estás algo distraído.

- Te digo, estoy pensando en varias cosas… amm de la empresa.

- ¿Está todo bien?

- Sí, tranquilo.

Cuando llegaron a la puerta, Blaine se detuvo – ¿Tengo que llevar mi raqueta?

- No, yo te doy una. Pero… mmm, tal vez quieras… ponerte algo – se mordió el labio.

- ¿Ponerme algo? – se observó por un instante y se dio cuenta de lo que estaba usando. Lo había olvidado por completo desde que vio al hombre de piel nívea al abrir la puerta.

- Hay mucho sol… podrías quemarte, ya sabes – mintió. No es que le incomodase que el moreno usase sólo esa pequeña prenda, al contrario, era toda una recreación para sus ojos, y en cierto modo ahí radicaba el problema. Con Blaine vestido así, no podía concentrarse en nada más, y no quería que éste se fuese a dar cuenta.

Si de él dependiera, el ojimiel andaría sólo con esa clase de ropa todo el tiempo. No tendría ninguna objeción.

Los chicos pasaron durante las siguientes dos horas jugando y platicando. Estaban tan entretenidos que no se habían percatado del tiempo transcurrido.

Realmente eres muy bueno – mencionó el ojiazul mientras se secaba el rostro con una toalla.

- Y eso que ha pasado un tiempo desde que jugué por última vez – sonrió para luego secarse la cara. Cuando apartó la toalla notó como la camiseta mojada por el sudor se le pegaba al cuerpo a su vecino, y se mordió el labio.

- ¿Te parece si vamos a la piscina para refrescarnos? – preguntó con picardía al darse cuenta de como el moreno lo miraba.

Antes de que pudiera responderle, se quitó la camiseta, zapatos y demás para correr hacia la alberca y zambullirse con un clavado.

El moreno lo observaba atónito. Kurt era demasiado… y tenía un cuerpo tan…

- Blaine, ¿no vas a entrar? El agua está deliciosa.

Sacudió la cabeza tratando de alejar esos pensamientos. ¿Qué rayos le pasaba? ¿Desde cuándo otro hombre le parecía atractivo? ¿Por qué Kurt lo hacía sentir así?

- Me tengo que ir, es que debo…

- Dijiste que era tu día libre y que no tenías ningún pendiente, por lo que pensabas descansar hasta el atardecer o que te diese hambre.

- Sí, pero… es que… debo ir a…

- ¿Fue algo que dije? Sé que a veces soy muy indiscreto y es que no puedo evitar decir las cosas que pienso. Aunque no recuerdo haber…

- No Kurt, claro que no. Sólo recordé algo que tenía que hacer – la mirada preocupada del castaño lo hizo dudar, no quería hacerlo sentir mal por algo que no era su culpa… Bueno, en cierto modo lo era, pero no…

- ¿Blaine? – salió de la piscina – ¿Hice o dije algo malo? Si es así me disculpo, yo…

Contempló los hermosos orbes azules y respiró profundo – En lo absoluto. Eso puede esperar.

- ¿Qué cosa?

- No has hecho nada malo, no pienses eso. Y lo que iba a hacer, puede esperar. No es urgente. Vamos a la piscina – Cuando el castaño sonrió ampliamente, sintió su corazón acelerarse. Esbozó una sonrisa y se quitó la camiseta junto con las demás prendas.

- ¿A qué se debe esa sonrisa?

El castaño volteó para encontrarse con su esposa que ya había llegado a la casa.

- Tuve un gran día.

- Pasaste aquí solo. ¿Qué tuvo de grandioso?

- No estuve solo precisamente.

- ¿Qué? ¿Quién estuvo aquí? ¿Qué estuviste haciendo Hummel?

- Olvídalo.

- ¡Oh no! ¡Nada de eso! Me tienes que contar todo. Luces tan feliz.

- Bien, te voy a contar, pero sabes que esto queda entre nosotros.

- Por supuesto, como todo – le guiñó el ojo y fue a sentarse a su lado en el sofá.

Kurt le contó lo sucedido y Santana escuchaba con atención, sin poder evitar sonreír en algunos momentos.

- No sé qué pensar en realidad. Es obvio que estás emocionado porque pasaste todo el día con Blaine, pero tú mismo eres quien dice que sólo pueden ser amigos.

- Nunca hicimos nada fuera de una amistad. Conversamos, reímos…

- Pasaron el día juntos.

- ¿Nunca has pasado un día entero con una amiga? ¿Acaso eso significa que algo indebido sucedió? No, no es así.

- Pero dijiste que cada vez que lo veías al disimulo, te estaba mirando. Cuando le sonreías, él te sonreía, se sonrojó en varias ocasiones con cosas que comentaste… Kurt, estuvieron flirteando prácticamente.

- Claro que no, no alteres los hechos.

- El hecho es que Blaine está casado y te estás metiendo en medio de un matrimonio. Además, es hétero… Aunque eso no me queda claro… Tal vez es un gay no declarado.

- No lo creo.

- Hummel, lidiar con la sociedad puede ser una pesadilla, y por eso a veces escogemos ir con la corriente que en su contra. Para el mundo entero somos un matrimonio consolidado, somos una pareja hétero que se ama y se adora. Aunque lo último es verdad, tú y yo tenemos de héteros lo que tenemos de reservados y juiciosos al momento de expresar lo que pensamos.

El castaño suspiró cansadamente – Eras tú quien me decía que sería genial si Blaine y yo llegásemos a tener algo, y ahora estás en mi contra, a pesar de que él y yo somos amigos únicamente.

- Nunca estaría en tu contra, pero he estado pensando mucho en todo esto, y no sería correcto para ninguno de los dos que irrumpamos en su matrimonio. No tenemos derecho a hacer algo así.

- No estamos irrumpiendo nada. Y ya te dije que sólo fue un día entre amigos – bufó y se levantó enojado, dejando a la latina sola.

El de cabello rizado estaba en la cama con su esposa, tomados de la mano. Ella hablaba de muchas cosas y él asentía con la cabeza aunque sus pensamientos estaban en otro lado, en un chico de piel como la nieve y los ojos azules más hermosos que había visto. Recordaba el día increíble que habían pasado y sentía una gran emoción recorrerlo por completo.

- Blaine, cariño, ¿me estás escuchando?

- Ah… sí, claro – le besó la mano.

- Bueno, como te decía, en el banco hubo…

El moreno contempló a la mujer que yacía su lado, era maravillosa, la amaba y había compartido los últimos diez años de su vida con ella. Tenían un buen matrimonio lleno de amor, comprensión, comunicación y respeto.

Su relación era sólida y por lo tanto muy estable. Desde que se conocieron tuvieron mucha química y se llevaban perfectamente, de hecho, en diez años rara vez habían tenido un desacuerdo o una discusión, y todos les preguntaban siempre cómo lograban eso.

Se acercó y le dio un pequeño beso en la mejilla y ella sonrió mientras seguía contándole como había estado su día.

La observó fijamente, tenía unos ojos azules tan bonitos, pero no más que aquellos de su vecino y… Frotó su rostro como tratando de alejar esos pensamientos. No sabía qué tenía Kurt Hummel que lo trastornaba por completo.

Durante los siguientes días Blaine trató de evitar al castaño e inventó la excusa de que debía ir más temprano al trabajo por unas capacitaciones, así que ya no salía a correr o lo hacía al amanecer.

Al final de la semana, Kurt fue a trotar un poco más temprano que de costumbre porque tendría una reunión importante a primera hora, y cuando iba a medio camino se encontró con el moreno, quien ya regresaba.

- Hola Blaine. Buen día.

- Kurt. Amm… Hola, ¿cómo estás?

- Bien, haciendo algo de ejercicio. Veo que tú igual.

- Ah sí… sí. Estoy corriendo a esta hora. Ya sabes, no puedo más tarde.

- Por supuesto. ¿Y cómo te va en la capacitación? ¿Cuándo termina?

- ¿Qué capacitación?

- A la que vas a diario – respondió extrañado.

- ¡Oh sí! Bien, todo muy bien.

- ¿De qué trata?

- Mmm… Ah… Diferentes cosas. No entenderías por los términos.

- ¿Y no me puedes explicar en palabras normales? – rió un poco.

- Lo siento, me tengo que ir. Se me hace tarde. En otro momento te digo.

- Sí, está bien. Ten un excelente día – iba a acercar para darle un abrazo, pero el ojimiel extendió la mano rápidamente – estoy sudado – se excusó y le dio una sonrisa de lado.

- Claro… A-adiós – respondió aceptando el apretón.

Cuando sus manos se tocaron, ambos se quedaron paralizados, la corriente que emanaba del contacto los recorrió por completo, y una sensación en sus estómagos surgió, como si miles de mariposas estuviesen revoloteando en su interior. No fueron capaces de moverse por varios segundos, sus miradas se encontraron y se olvidaron del mundo que los rodeaba.

Volviéndose consciente de aquella extraña sensación, soltó la mano del de ojos claros y titubeó – M-me ten…go que ir – se dio la vuelta y empezó a correr.

Kurt lo contempló atónito y sintió mil cosas diferentes al mismo tiempo. Quería correr tras él y detenerlo, deseaba verlo a los ojos y palpar otra vez esa emoción que lo embargaba cada vez que sus miradas coincidían. Quería abrazarlo, sentir esa calidez que emanaba el moreno.

Y sin embargo, lo único que pudo hacer fue quedarse ahí parado observándolo como se alejaba. Algo le decía que el hombre de ojos dorados lo estaba evitando, aunque eso no tuviese sentido.

El sábado hizo aparición, y al castaño le tocó ir al supermercado solo porque Santana tuvo que viajar de último momento para reunirse con unos proveedores y solucionar algunos inconvenientes.

Parte de vivir en una comunidad pequeña era el hecho de que entre todos se conocían, y mientras realizaba las compras, se había topado con algunos de sus vecinos y platicado amenamente.

Se dirigió a la caja para pagar por sus artículos cuando vio a una rubia formarse en la columna de alado y sonrió – ¡Britt!

La chica volteó y lo miró feliz – ¡Kurt hola! – lo abrazó – ¡Cuánto tiempo sin verte!

- Lo sé, con eso de que salen temprano para ir a la capacitación.

- ¿Cuál capacitación?

Él sabía que Brittany y Blaine trabajaban juntos, por lo tanto supuso que los dos asistirían a las charlas, pero hay ocasiones en que no todo el personal es enviado a estas cosas. Tal vez sólo el ojimiel tenía que ir.

- Ya sabes, la razón por la que Blaine se va tan temprano. Aunque me parece que exagera, hasta sale a correr al amanecer, y debe ser pesado.

- No entiendo esa locura suya de levantarse a esa hora. Es totalmente absurdo que esté yendo a ejercitarse cuando apenas ha salido el sol. Regresa a bañarse y se pone a hacer otras cosas o a veces se acuesta a dormir hasta que es la hora de irnos al trabajo.

Lo peor es que la alarma suena y me despierto inevitablemente.

- ¡Oh! ¡Qué mal! – respondió tratando de no sonar decepcionado.

Entonces sus sospechas eran ciertas… Blaine lo estaba evitando… Ahora sabía que le había mentido, pero ¿por qué? ¿Cuál era la razón para que hiciese eso? Toda clase se dudas lo asaltaron y trataba de debatir contra cada teoría.

- Kurt… Kurt… Es tu turno.

- ¿Ah?

- Señor… Puede poner sus objetos.

Se dio cuenta que la cajera estaba esperando y empezó a colocar todo en la banda magnética de forma autómata.

- ¿Estás bien?

- Sí, lo siento. Sólo recordé algo.

- ¿Seguro?

- Sí Britt. No es nada.

- Me hiciste acordar de Blaine. Él también está así.

- ¿Así?

- Por momentos se queda perdido en sus pensamientos. ¿Tuvieron alguna discusión o desacuerdo en algún momento?

- No, ¿por qué?

- Porque como ya no salen a correr juntos. Me dijo que tú ya no podías, pero te he visto en algunas ocasiones ir a la hora de costumbre.

Era oficial, Blaine estaba tratando de esquivarlo y a los dos les estaba mintiendo, pero no había una razón lógica para hacerlo, ¿o sí?


.

.

Saludos a todas y todos. A quienes forman parte del grupo en Facebook, ya leyeron esto.

Les quiero pedir su opinión acerca de mí como escritora y mis historias en forma general, sin centrarse en ninguna en particular.

Necesito referencias acerca de mi trabajo para presentarlas a las editoriales.

Voy con todo con lo de mis libros, y cada reseña de ustedes es importante.

Al final por favor, pongan su nombre y de qué país son. Se los voy a agradecer infinitamente.