Antes que nada, doy un gran agradecimiento a anaiza18 y natsu1000 quienes me han apoyado mucho en este fic a pesar de su baja calidad XD, éste capitulo va dedicado a ustedes.
En este cap cometí una falla, por así decirlo, son cosas que pasan al cambiar una historia, por lo que Tai narrará la primera parte y Kari el resto, sin mas que decir los dejo con el cap.
Capitulo 10: Un accidente inesperado
Lo vi ahí, como quería golpearlo y vengarme de lo que me había hecho Matt, sin embargo el no tenia la culpa de nada, puede ser que estaba madurando o simplemente el ya no me interesaba pero decidí cortar la conversación.
— ¿Sabes? enserio me gustaría hablar pero estoy ocupado.
—Si lamiéndote tus heridas maldito abusivo, te lo merecías—dijo aun enojado.
—Si, como quieras—dije tratando de cerrar la puerta pero él me detuvo.
—Espera, ¿donde está Kari?-—dijo de teniéndome.
—¿Sabes algo?, lárgate, porque pierdes el tiempo—esta vez estaba seguro de lo que decía.
— Ahora no, déjame verla si sabes lo que te conviene.
—Que lastima, sé lo que me conviene y es que te largues—dije tratando de cerrar la puerta pero el me detuvo con un golpe en el estomago.
—Imbécil, déjanos a Kari y a mi en paz.
— ¡No!—grité furioso—. Tu déjanos a nosotros en paz—le devolví el golpe.
De nuevo comenzamos a forcejear y para mi mala suerte mi pierna aun seguía adolorida lo que le permitió lastimarme fácilmente y ponerme contra una ventana del apartamento, ya que solo estábamos forcejeando Kari no se enteró y siguió hablando por teléfono encerrada, pero si sucedió con lo que siguió después.
Yo volví a golpear a Tk tratando de quitármelo de encima pero el me lo devolvió haciendo que la ventana se agrietara un poco, conseguí quitármelo de encima y me dirigí de nuevo a golpearlo pero el me tomó del brazo y me lo torció haciéndome golpear de nuevo contra la ventana pero esta vez rompiéndola y cayendo por ella debido al fuerte empujón que me dio.
Creo que son palabras muy sencillas para describir el vértigo y miedo que tuve al momento que caía, pero no tengo más palabras todo lo que recuerdo es que cerré mis ojos y esperé la muerte.
(Bien eso es todo lo que dirá Tai, desde aquí sigue Kari)
Todos hemos escuchado que cuando haces algo malo el destino te lo devolverá, y en muchos casos es verdad y también sentimos que nos llegan cosas malas así no hallamos hecho nada, pero ¿qué se puede hacer? la vida es así, unas veces justa otras no, en mi caso siento que el destino me ha favorecido muchas veces, pero mi punto es que la relación que tenia con mi hermano obviamente se definía como incesto y por la lógica establecida en la modernidad no era algo bueno, al parecer el destino me lo cobró.
No hay dolor mas grande que el de perder a un ser querido para ti, que mas puedo decir, creo que nada, solo diré que el ver así a mi hermano fue mas doloroso para mi que para él.
Parecía que ya todo era una felicidad que seria eterna, ambos ya nos habíamos declarado, nos teníamos confianza y sabíamos muy bien lo que sentía el uno por el otro, a pesar de que yo quise obtener aquel placer intimo él fue mas maduro y no quiso llegar tan lejos aunque esto no evitó que ambos gozáramos con nuestros cuerpos sin pasarnos del limite, debo admitir que cuando él se negó ha hacerlo yo sentí dos cosas, una gran decepción por el no obtener esa deliciosa sensación que ansiaba probar y una gran admiración que aumentaba aun mas mi amor por él debido a que veía la forma en que me trataba, era simplemente perfecto para mi, tenerlo en mis brazos y sentir sus caricias, realmente reconfortante y mi único deseo en esos momentos.
El día había transcurrido normalmente, bueno casi ya que nuestra relación no era nada normal, pero para mi si, creo que un pecado de amor seguía siendo amor de cualquier forma, habíamos pasado el día juntos, él seguía algo adolorido por los golpes que le había dado el hermano de Tk, pero yo no supe que fue eso lo que pasó hasta mucho después, en el momento en que sonó el teléfono yo contesté y comprobé que era Yolei.
Tai trató de escucharme pero le dirigí una mirada suspicaz y me encerré en el cuarto.
— ¿Hola, qué tal todo?—me saludó.
—Ja, no podrías imaginar como—dije recordando lo que me estaba pasando.
—Suena algo bien, pero te llamo para avisarte que estés lista.
— ¿Lista? ¿y para qué?—pregunté extrañada.
—Tk va para tu casa a verte.
— ¡¿Qué?! ¿Como lo sabes?— estaba asustada por la noticia.
—Él vino hace rato para preguntarme sobre ti, estaba preocupado por como has estado y bueno yo le dije que no era nada que no pudiera arreglar con una cita.
— ¿Qué? no debiste hacerlo y dime hace cuanto se fue de tu casa.
—No lo sé, ya debió haber llegado ¿por qué dices que no debí hacerlo? ¿Acaso no quieres verlo?
—Pues es que yo…
No pude terminar la oración, escuché que desde la sala se rompía algo, me asusté y me dirigí ahí para comprobar una escena realmente perturbadora.
Mi casa parecía un escenario de película de terror, algunas cosas tiradas y la ventana rota, como si hubiera sido un lugar donde se efectuó un asesinato, pues la verdad no estaba tan alejada de la realidad al pensar eso, al ver por la ventana que yacía rota y encontrarme con un grupo de gente que veía a mi hermano tumbado en el parabrisas de un auto en el estacionamiento del edificio me alarmé como nunca.
Con toda la rapidez que pude bajé hasta donde estaba él para observarlo allí, sin sentido, sangrando en su cabeza, fue algo que realmente nunca podre olvidar, tomé una de sus manos y comencé a llorar, pensaba en que seria de mi ahora, si él no estuviera ¿qué haría? si él ya no estaba yo tampoco podría vivir, realmente estaba dispuesta ha dar mi vida por él.
Un rato después una ambulancia llegaba, rápidamente un medico preguntó si había algún familiar de Tai ahí, le hice saber que yo era su hermana, preguntó por mis padres pero ellos no estaban, me pidieron que les avisara pero no hice caso y logré que me dejaran ir con él.
De camino al hospital no dejaba de observar su rostro, estaba conectado a un tanque de oxigeno, tenia varias vendas en su cuerpo y no daba señal alguna, realmente me preocupaba verlo así, mi corazón se partía y mis lagrimas brotaban sin parar.
El camino al hospital se hizo muy largo, mi corazón seguía destrozado, como deseaba no haberme encerrado en mi cuarto en ese momento y haber estado con él, haberle aclarado a Tk que yo lo quería mucho pero que mi corazón pertenecía a mi hermano, lo ultimo que quería hacer era lastimar mas a Takeru, pero a veces hacer eso es la única forma de lograr lo que quieres, como para el fue lastimar a mi hermano.
Por fin después de un rato llegamos al hospital y los médicos rápidamente bajaron a mi hermano y lo llevaron a dentro, de inmediato bajé junto a él y lo seguí mientras lo transportaban para examinarlo, veía como trataba de abrir los ojos pero no lo lograba, esos ojos que anteriormente me hechizaban y despertaban amor, ternura y emoción en mi, ahora solo dejaban un rastro de tristeza y preocupación.
Entró a la sala y allí una enfermera me detuvo, me dijo que debía esperar y avisar a mis padres, yo realmente quería acompañar a mi hermano pero debía entender el procedimiento en estos casos, recordé que siempre me dijeron que en una emergencia lo primero que se debía hacer era conservar la calma, examinar la situación y ver que solución podías encontrar.
Después de haber pensado en esto mi mente consiguió calmarse, creo que lo peor ya había pasado, ahora solo me quedaba esperar que me dieran noticias de él, después de pensar un rato saqué mi celular y marqué el número de mi madre para darle esa horrible noticia.
—Hola—dijo la voz de mi mamá.
—Mamá, veras es que…-trataba de controlar mi tristeza.
— ¿Qué pasa hija?—dijo con un tono preocupado.
—Es Tai…está en el hospital—articulé con mucho esfuerzo.
— ¡¿Qué?, por dios, ¿Qué ha pasado?!—estaba realmente alterada.
—No lo sé exactamente, yo no vi cuando pasó, parece que cayó de la ventana del edificio—dije dando mi versión.
— ¿Y donde estás tú?-me preguntó.
—En el hospital con él—respondí.
—Bien, no te vayas de allí, yo llegare en un rato.
—De acuerdo—colgué aun preocupada.
Cuando colgué no supe que hacer, estaba muy asustada y preocupada, temía por mi hermano y por mi, al menos deseaba poder volver a verlo para decirle cuanto lo amaba, besarle y sentir sus caricias una vez mas.
Decidí avisarle algunos de nuestros amigos que vinieran a acompañarme.
Las reacciones de ellos fueron lo que normalmente se espera cuando le das una noticia a un amigo de que alguien ha sufrido un accidente pero con Tk fue diferente, al llamarlo a él notaba cierta preocupación, enserio no entiendo como no me di cuenta en ese momento de lo que me ocultaba.
—Entonces ¿dices que no ha despertado ni te ha dicho nada?—lo notaba realmente nervioso.
—No, ya te dije que no ¿por qué estás preguntando tanto eso?
—No por nada —dijo de nuevo nervioso.
—Ahora, no tengo tiempo ¿podrías venir?
—Yo… prefiero no hacerlo… recuerda que el y yo estamos…
—Por favor, hazlo por mi—dije tratándolo de convencer.
—De acuerdo, solo un rato—su tono de preocupación no desaparecía.
Con el paso del tiempo mis amigos fueron llegando y me comenzaron a hacer compañía en la sala de espera, todos me preguntaron si yo sabía algo más pero les dije que no.
Tiempo después llego Tk, el se sentó a mi lado— ¿Y qué? ¿Aún no te dan noticias?—preguntó nervioso.
—No, aún no—bajé la mirada.
— ¿Y viste algo cuando pasó esto?—preguntó tratando de que no lo descubriese.
—No, ya te lo dije, no vi nada de lo que pasó.
Al momento que dije esto el soltó un suspiro como si estuviera tranquilo de algo y así era, pero ya que yo no lo sabía no pude evitar rechazar su hombro que me ofrecía para llorar, su amistad era lo mas cercano a lo que tenia de mi relación con Tai, sentía que el me calmaba un poco ya que era mi mejor amigo y siempre me entendía, sentía como sus manos acariciaban mi cabello con la intención de hacerme relajar, de alguna manera correspondí a sus caricias abrazándolo.
Mientras esto pasaba todos nuestros amigos excepto Tk se fueron, ya estaba muy tarde y él solo se encontraba allí aun por mi, un rato después llegó mamá, cuando la vi entrar corrí y la abracé ella obviamente estaba lagrimando al igual que yo.
— ¿Tu estas bien hija?—me preguntó triste.
—Si, ya te explique todo lo que sabía hace un rato—dije también triste.
—Bien ¿y te han dicho algo?
—No, aún no—dije al momento que notaba que un medico se acercaba seguro con noticias de mi hermano.
De inmediato cuando lo vio mamá le preguntó— ¿Hay noticias de mi hijo?—dijo preocupada.
El medico levantó su libreta al tiempo que decía—Bueno, está fuera de peligro, pero tiene varias laceraciones en el cuello, su pierna izquierda está dislocada y su brazo izquierdo está roto, además de que no recuerda el accidente ni ningún hecho reciente debido al cebero golpe que sufrió un la cabeza.
Cuando escuché esto fue realmente preocupante, si el no tenia memoria de lo que pasó recientemente tal vez no recordaba lo nuestro, sentía dolor de solo pensar en que el no recordaría ese hermoso momento que pasamos juntos, la rabia y angustia me dominaban.
— ¡¿Qué?! ¡¿Pero eso significa que no recuerda nada?!
—No, solo dije que no recuerda cosas recientes, posiblemente en un periodo de 30 días.
—Bueno, ¿podemos verlo?—preguntó mamá.
—Claro, pasen—dijo el doctor guiándonos.
—Amm…Kari yo ya debo irme, mamá debe estar preocupada por mi, lamento no acompañarte—dijo seguramente por no ver a Tai, pero yo era muy comprensiva y solo le respondí que estaba bien.
Se retiró rápido, parecía con mucho miedo, tanto que no intento besarme ni nada solo se retiró.
Después de que el se fuera mamá y yo entramos al cuarto de Tai, pude observar que el estaba con los ojos cerrados, tenia un vendaje en su brazo y al rededor de su cuello y cabeza, parecía que no estaba tan mal como creía.
Yo me acerqué delicadamente a el y trate de llamar su atención moviéndolo suavemente—Tai,Tai…hermano despierta—dije acariciándolo en el rostro.
El comenzó a despertar abriendo sus ojos con esfuerzo, me observó confuso—Creo que algo me pasó ¿verdad? —dijo confundido debido al golpe.
—Si, así es, pero ahora estás bien—dije tomando su mano.
—Ahh cuanto me alegra que estés bien hijo—mamá lo abrazó.
—Y ¿saben de casualidad qué me sucedió?
—Pues yo solo escuché que te caías, cuando fui a ver te vi accidentado en el piso de abajo—dije explicándole.
—Ya veo…no recuerdo nada de lo que pasó… ¿y papá?—preguntó debido a su perdida de memoria.
—Él estáa en un viaje de trabajo pero volverá pronto—respondió mamá.
—Cuanto me alegra que estés bien—dije abrazándolo y demostrando mi alegría.
—¡Auch!, si pero no estreches tanto que aun me duele—dijo quejándose un poco.
Nuestra visita duró mucho, él solo hablaba de lo que recordaba sin embargo creo que aun sentía miedo, tal vez no recordaba lo nuestro, ya que si no recordaba el viaje de papá seria igual con nuestra relación.
Mamá salió por un rato para hablar con el doctor y yo me quedé sola con él, no sabía que hacer pero quería saber que pasaría con lo nuestro así que me atreví.
—Hermanito tenia miedo de perderte—dije tomando su mano con cuidado de no lastimarla.
—No te preocupes, ya estoy bien—dijo respondiendo a mi caricia lo cual me alegró.
—Espero que pronto vuelvas a casa—dije al tiempo de besar su mano y ponerla en mi rostro.
—Si, yo igual—dijo algo sonrojado.
—Y espero que algún día podamos terminar… eso—dije insinuando nuestro secreto.
—¿De qué hablas?
—¿No recuerdas lo de Tk hace una noche? ¿Lo que pasó en la ducha? —dije tratando de hacerlo recordar.
—Kari, lo siento pero no recuerdo mucho después de esto.
Y de este modo mi temor mas grande se volvió realidad, mi hermano no recordaba nuestra relación ni nada de lo que habíamos pasado juntos últimamente, ahora había vuelto a ser solo Kari Yagami, su hermana menor y nada mas, seguro había olvidado el amor que me sentía y sus sentimientos por Sora volverían pronto.
—No es nada, descansa—no pude evitar que unas lágrimas salieran de mi rostro.
—Kari ¿estás llorando?
—No es nada—dije saliendo del cuarto.
Cuando me retiré comencé a llorar de nuevo, ahora el no recordaba lo que pasó entre nosotros y ya no tendría esa felicidad de nuevo, el no volvería ha estar en mis brazos ni yo sentiría de nuevo sus caricias, ahora seguiríamos como hermanos solamente, esto realmente fue perturbador para mi, como deseaba volver a su habitación y besarlo como lo hacia antes para decirle cuanto lo amaba, pero no tenia las condiciones ni el valor para hacerlo.
— ¿Kari que te pasa hija? —preguntó mamá que había llegado.
—No es nada, solo es por Tai—mentí, aunque no mucho.
—Ahh, que linda eres, eres una gran hermana.
—Si… creo que lo soy.
— ¿Cuando podrá volver a casa? —pregunté aun triste.
—Pues en cinco días recuperará la movilidad, es todo lo que me dijo el doctor, supongo que estás cansada ¿quieres ir a casa?—
—Pues no, mañana no hay escuela así que me quedare con el y contigo.
—Bien, ven, vamos a su cuarto.
Al llegar Tai estaba de nuevo dormido, y era comprensible, ese golpe debió haberlo dejado bastante mal, en parte agradecía el no hablar mas con él en el resto de la noche, si le hubiera contado a mamá lo que pasó seguramente ella habría sospechado algo.
De esta manera los tres dormimos en su habitación, para mi fue difícil haber conciliado el sueño, no podía dejar de observarlo, aun lastimado su rostro me parecía cautivador, como deseaba que volviéramos ha tener un momento como el de antes, y estoy segura que esta vez no me importaría lo que dijera, se que él no quiso hacerlo por que me amaba y respetaba pero yo realmente quería hacerlo y estaba dispuesta a correr cualquier riesgo, si sin ningún temor yo deseaba entregarme a mi hermano y que él hiciera lo mismo.
A pesar de esto conseguí dormirme un rato después, recuerdo que tuve varias pesadillas, veía en mi mente a mi hermano repetidas veces besándose con Sora de la manera en que lo hacia conmigo, se veía muy feliz, fue cuando comencé a pensar que tal vez era lo mejor, si él ya no recordaba nada debía ser una señal, una señal de que podía corregir el error que cometí al enamorarme de Tai.
Pasaron tres días dolorosos de ver a mi hermano así, no solo lastimado, si no también sin que demostrara su amor de antes, no asistí a la escuela en esos días obviamente, una tarde del cuarto día vi a mi madre salir.
— ¿A donde vas? —pregunté intrigada.
—Tu papá llega hoy Kari así que tengo que ir a verme con él… y a darle esta noticia.
—Bien, yo me quedaré—dije apenada.
—Te veo luego hija—dijo mamá retirándose del hospital.
De inmediato me sentí muy nerviosa, ahora no sabía que hacer, en parte no quería subir a ver a Tai pero en verdad no podría dejarlo solo en especial en esos momentos, con mucho desaliento subí las escaleras hasta el cuarto de mi hermano pero me sorprendí al no verlo.
—Tai,Tai…—
—Ahh, Kari buenos días hermana—me respondió sorprendiéndome mientras salía del baño sin camisa.
— ¿Tú estabas… en la ducha? —dije paralizada viendo el cuerpo que siempre deseaba.
—Bueno, lo intenté pero como vez no logré nada, aun estoy un poco incapacitado—dijo sonriéndome.
Me sorprendí al ver como el se acercaba a mi y tocaba mi frente.
—¿Estás bien Kari? te vez muy roja ¿acaso tienes fiebre?—dijo aun tocando mi frente.
—Yo…esto—no podía hablar estaba paralizada viendo a mi hermano solo con una toalla amarrada a su cintura y viendo ese cuerpo que deseaba tanto tocar, cosa que hice sin querer.
De forma sorpresiva puse mi mano en su pecho y comencé a deslizar mi mano por su torso desnudo.
— ¿Qué estás haciendo Kari? —dijo extrañado por mi acción.
Casi de inmediato Salí de mi trance y retiré mi mano alejándome de él al tiempo de decirle—Amm lo lamento…solo quería ver si te dolía algo—mentí con algo ridículo.
—Bueno, descuida, entonces si quieres darte una ducha tú, adelante.
—Claro gracias—dije dirigiéndome al baño pero no exactamente a ducharme, me aseguré de dejar la puerta un poco abierta y con cautela comencé a espiar a mi hermano mientras se vestía.
Quizás muchos lo consideren como algo inmoral, yo seguía pensando que era algo hermoso, enserio fue algo igual de excitante como las otras veces, aunque no lo logré ver de frente ya que estaba de espaldas no podía controlar mis impulsos hormonales, mis piernas temblaban y sentía que mi temperatura aumentaba.
Es obvio que no me contuve y al momento que mi mano estaba abajo de mi cintura a entre mis piernas noté que el se dio la vuelta pero ya se había vestido, de inmediato reaccioné, solo pude odiarme a mi misma por dentro, una mujer nunca debía hacer lo que yo estuve a punto, de ninguna manera estaba bien.
Para calmarme un poco me quité la ropa y me comencé a duchar, mientras me bañaba aun recordaba el anterior momento que hacia que volviera ha intentar hacerlo pero afortunadamente mi moral le ganó a mi excitación, sin embargo yo aun quería a Tai como mas que un hermano, de alguna manera no podía quitarlo de mis pensamientos, y sé también que lo que hice después tampoco fue nada correcto.
Salí del baño solo con una toalla a mí alrededor, de cierta manera tenía ansias de hacer que mi hermano me deseará y me tomara de nuevo como antes.
—Kari…deberías vestirte—dijo observándome recostado en su cama.
— ¿Por qué? ¿Acaso no crees que soy linda? —hablé con una sonrisa picara acercándome a él.
—No, para nada, tú eres muy hermosa, solo es para que te sientas mas cómoda—dijo tímido.
—Bueno, ¿y que tal si así me siento mas cómoda? —dije recostándome en su pecho.
—Kari, yo no creo que…—trató de expresarse pero no podía debido a sus nervios.
—Tranquilo, solo estoy feliz de que te mejores—dije acariciando su regazo en el que descansaba mi cabeza, al tiempo de decir eso sentí que mi toalla se comenzaba a soltar pero no puse atención.
—Ahh, yo igual—dijo aun nervioso pero noté que su mano comenzó a acariciar mi cabello.
Esto realmente me hizo sentir bien, tanto que me levanté para besar su mejilla pero al tiempo que hice esto mi toalla se desprendió dejando mi cuerpo a la vista de Tai.
—¡Cielos, lo lamento!—dijo volteándose y poniendo sus manos recogidas como si ocultara algo entre sus piernas.
—No, yo lo lamento, pero está bien—dije aun con deseos de estar con él y retirando sus manos que parecían esconder algo y comprobé que era, él también se excitaba al verme, no se si fue atrevimiento, cariño o simplemente un deseo incontrolable por la persona que amaba.
Él bajo sus hombros dejando de temblar como si se hubiera calmado y con delicadeza tomo mis manos retirándolas de su parte privada que yo acariciaba, luego se dio la vuelta mirándome serio.
Ok ok, los dejo hasta aqui, tratare de terminar esto rápido, el final ya esta planeado.
